Capítulo 10
Ya habían
cenado, ya habían limpiado la cocina y ya se habían dado las buenas noches.
Cada quien estaba en su habitación, acostados en la cama acompañados de sus
propios pensamientos.
Ninguno tenía
sueño.
Hyde estaba
dando vueltas por la habitación, estaba inquieto, en lugar de tener sueño se
sentía lleno de energía, sentía su cuerpo hormiguear de la cabeza a los pies.
¿Por qué no había dicho que si veían una película? ¿O hablar? ¡Algo! Lo que
fuera menos estar en esa habitación lleno de ansiedad.
Quizá él ya
estuviera dormido… ¿Por qué tenía que ser el único que sufriera de esa
intranquilidad? Era odioso. Sakura era odioso.
Se aventó a la
cama y decidió dormir. Pasó un minuto. Se movió a otro lado, rodo por la cama,
daba vueltas. Dos minutos. Se tapó con la colcha, abrazo una almohada. Dio
otras vueltas. Tres minutos.
Se bajó de la
cama frustrado y con el cabello todo revuelto, tenía de pijama una playera de
Sakura la cual le quedaba grande y con el movimiento había logrado que uno de
sus hombros se descubriera, el cuello de la playera era redondo y había quedado
chueco.
El pequeño
estaba en medio de la habitación y justo en ese momento vio como la puerta se
abría. La sorpresa de hyde fue grande pero no tanto como la de Sakura.
El pelinegro
estaba inquieto en su habitación, tener al chico que le gustaba en su casa y en
una habitación frente a la suya le hacía sentirse inquieto, con necesidad de
salir e ir con su amigo… Pero no podía. Sabía que eso no podía ser posible,
hyde nunca lo vería más allá de un amigo, hyde nunca se dejaría siquiera tocar.
¿Por qué con
cada hora, cada minuto que pasaba sentía más y más atracción por él? Sentía
como lo necesitaba, su cuerpo se le pedía, cada vez la cercanía con su amigo lo
mataba.
Quería a hyde,
lo necesitaba.
Ya no podía
aguantar más, no estaba dispuesto a aguantar más.
Y era absurdo
porque el chico solo le había empezado a gustar, o eso creía. Cuando se había
dado cuenta, su amigo ya se había adueñado de su mente, sin permiso, sin
avisar, sin sentir.
Ya estaba ahí.
Salió de su cama
y decidió ir a ver si su amigo dormía, si dormía solo se regresaría a su cama,
si estaba despierto le invitaría a tomar algo.
Era buena idea.
Salió de su
habitación y dio tres pasos, estaba por tocar la puerta cuando escucho un
bufido al otro lado, su amigo estaba despierto. Abrió la puerta de la
habitación de su amigo y lo que se encontró fue algo que le dio vuelco el
corazón.
Ahí estaba su
amigo, en medio de la habitación, con ese cabello largo y revuelto, con esa
playera suya que le quedaba grande y le descubría un hombro. Pudo ver esa tersa
piel pálida, pudo ver una clavícula mostrarse sensualmente. Pudo ver a su amigo
ahí, provocativo sin darse cuenta.
―¿Qué haces? ―
Pregunto Sakura.
―Humm… No podía
dormir. ― Dijo apenado. ― ¿Y tú?
―Tampoco… Tu
cabello…
―Ah.
Hyde comenzó a
acomodarse el cabello, por lo largo le costaba un poco y desenredarlo con los
dedos costaba. Sakura camino tranquilo hacia su amigo, alzo sus brazos y le
ayudo con su cabello. Hyde se quedó quieto, con sorpresa. Bajo sus brazos y
dejó que Sakura acomodara su cabello, sintió como su piel enchinaba, las manos
de Sakura se movían con suavidad. Estaban en silencio, en un momento personal.
Sakura peinaba
el cabello de su amigo, lo hacía con cuidado para no jalarle y hacer que
doliera. Ese cabello le gustaba, era suave, largo y su dueño lucía
tremendamente hermoso con él. Mientras peinaba la cabellera vio de repente el
hombro descubierto de su amigo y no pudo evitar tocarlo un poco,
accidentalmente por supuesto… Esa piel suave… Vio como hyde se movió un poco y
quito sus dedos de la piel.
Era tan difícil,
no podía… No podía resistirse, no podía evitar tocarlo, no quería. Lo
necesitaba, necesitaba sentirlo, aunque fuera un poco.
Su mano toco el
hombro, esta vez no lo hizo parecer accidente, esta vez lo hizo con toda
intención, acaricio esa suave piel, sintió como su amigo se estremecía y eso
provoco que él se estremeciera también, provoco que su cuerpo comenzara a despertar.
―Sak… Sakura…―
Susurro hyde.
―¿Um?
―¿Qué haces? ―
Su voz apenas era un hilo. ― Porque me…
―Me gustas. ―
Confesó sin miedo. ― Estoy enamorado de ti hyde.
Las palabras de
Sakura eran suaves pero con la fuerza suficiente para estremecer a hyde, esas
palabras entraban en su cuerpo como una caricia que lo hacía estremecer tanto
que su cuerpo le pedía más de esas palabras, más de esas caricias, más de él…
Se volteó y
quedó frente a Sakura, ambos se vieron a los ojos, no sabían lo que pasaba
exactamente, pero se querían dejar llevar por aquello, porque se sentía bien,
porque los hacía sentirse en otra dimensión.
―Sakura…
―Dime…
―No quiero ser
una de tus tantas zorras, no quiero ser uno más en tu lista.
―Sabes que solo
es apariencia, no he estado con tantos como se cree.
―Aun así, no
quiero que me vean como uno más.
―No eres uno
más. ― Acarició las mejillas de su amigo.
―Si vas a estar
conmigo no te dejaré estar con nadie más. ― Sentenció. ― Y tienes que ser mi
novio, no estaré contigo como una cualquiera. ― Dijo en voz dura pero sonrojado.
Sakura abrió los
ojos, no imagino que su amigo llegara a decir eso. No imaginó que esas palabras
lo pusieran feliz. No imaginó que aceptaría esas palabras como si nada. Varias
personas le habían pedido ser su novio pero a nadie había aceptado, ni siquiera
lo había contemplado pero con hyde… Con él era todo diferente.
Con él no tenía
un no de respuesta.
―Entonces, ¿Ya
somos novios? ― Pregunto inocente.
Hyde se
sorprendió. ― ¿Aceptas?
―Con todo gusto.
Hyde sonrió
ampliamente, no pensó que su amigo fuera a aceptarlo, lo dijo sin pensar muy
bien pero no se arrepentía. Quería que Sakura fuera su novio, quería tenerlo
solo para él, no dejaría que nadie se le acercara como lo solían hacer.
Era celoso. Quizá
demasiado… Pero eso no importaba mucho en ese momento.
―Yo también
tengo una condición.
―¿Cuál?
―Si vas a ser mi
novio tienes que acostarte conmigo.
Hyde se sonrojo.
― Pero…
―¿No quieres?
Hyde bajo la
mirada, claro que quería. Pero… Una cosa era desearlo, era imaginarlo. Otra…
Hacerlo. Sakura tomo su barbilla e hizo que lo viera a los ojos. Estaban tan
cerca que con solo un poco de inclinación se podían besar.
Sakura no dijo
nada y solo se inclinó. Sus labios se unieron junto con los de hyde y sin poder
evitarlo lo tomó por la cintura, lo pegó a él y suspiro. Sentir ese cuerpo tan
cerca, tan cálido… Las manos de hyde subieron hacia su cuello y se pegó más a
Sakura. Los dos profundizaron más el beso, los dos abrieron más la boca, los
dos necesitaban más.
―Hyde…― Suspiro
el pelinegro.
El pequeño rodeo
con sus piernas a su ahora novio por la cadera, Sakura enseguida camino hacia
la cama y lo deposito con cuidado. Continuaron besándose, Sakura acariciaba ese
delgado cuerpo, estaba arriba de hyde y el de cabello largo se sentía pequeño
entre esos fuertes brazos.
Sakura detuvo
los besos y comenzó a quitarle la playera a hyde, al hacerlo vio esa pálida
piel resplandecer, vio esos pezones cafés endurecerse. Acaricio con delicadeza
y pasó sus labios por el torso, no se detuvo y lamió la piel, sopló levemente y
sintió como el cuerpo ajeno se erizaba. Lamió un pezón, lo jugo, lo mordió.
Seguía arriba de su amigo y comenzó a sentir como la hombría de ambos crecía.
Eso lo hizo sonreír por dentro.
No le era
indiferente. No era tan homofóbico después de todo.
Bajo sus labios
y beso cada extremo de las caderas, sus manos se movieron y quitaron el
pantalón junto con los bóxers.
Hyde lo vio con
sumo sonrojo, estaba tan apenado y nervioso que tapó su creciente erección con
las manos. Su novio sonrió al verlo hacer eso.
―¿Qué pasa?
―Esto es
vergonzoso. ― Confesó.
―¿Por qué?
―Estoy en medio
de la cama, desnudo y a tu merced.
Sakura sonrió de
oreja a oreja. ― Esas palabras me encantaron.
―¿Por qué no te
desnudas tú también?
―¿Por qué no lo
haces tú?
Hyde bajo la
mirada apenado pero se movió enseguida, se sentó en la cama y con las manos
nerviosas quitó la playera de su novio. Admiró por un momento la piel desnuda,
una piel pálida, con músculos, la vista era demasiado tentadora, demasiado
perfecta.
Se quedó viendo
por unos segundos y después quito el pantalón, se sorprendió al ver que no
llevaba ropa interior y lo que se encontró le hizo secar la boca. Estaba duro,
estaba excitado. Estaba listo…
Hyde vio por
unos segundos más y Sakura lo tomo por la cadera, lo hizo acostarse y quedó
arriba de él. Sin pedir permiso lo comenzó a besar, esos besos eran llenos de
necesidad, llenos de deseo. Los dos sintieron como sus cuerpos se llenaban de pasión,
de anhelo. Las manos de ambos paseaban por el cuerpo de cada uno, acariciando y
conociendo cada rincón.
Sus labios se
movían, sus lenguas jugaban entre sí, se abrazaban, se peleaban para ver quien
dominaba primero pero la lengua experta de Sakura ganaba a cada momento.
Hyde sentía como
Sakura se adueñaba de él, sentía como su cuerpo dejaba de pertenecerle y se
volvía parte de Sakura, eran sensaciones que jamás había sentido, sensaciones
que jamás había imaginado.
La entrega que
hyde le estaba dando le hacía estremecer de gran manera, hyde se entregaba a él
sin problemas, dejaba que fuera su dueño. Tomaba el cuerpo de hyde, tomaba sus
labios, sus besos, sus caricias, tomaba su amor, su deseo.
Hyde estaba
siendo completamente suyo.
Bajo una mano y
distrayéndolo con un fuerte beso metió uno de sus dedos en la entrada de su
novio. Hyde enseguida se removió y lo vio a los ojos con sorpresa.
―Espera…
―¿Qué?
―¿Estarás
arriba…?
Sakura sonrió. ―
Claramente.
―Pero…
―Seré cuidadoso.
― Le dio un beso en la frente. ― Lo prometo.
Lo volvió a
besar mientras movía el dedo, pasaron unos segundos y metió un dedo más. Hyde
se removió más y se quejó un poco.
―No te pongas
tenso.
―Es incómodo.
―Si te tensas
será más.
Hyde respiro y
se entregó a los besos de su novio, la lengua ajena se encargó de nublarle la
razón y comenzó a sentir placer con aquellos dedos moviéndose ahí. Suspiro y
comenzó a sentir un poco de pánico cuando sintió algo grande, más grande que
unos dedos en su entrada.
―Tranquilo,
estás listo.
―Es que…
―No te tenses.
Sakura tomo su
falo y lo comenzó a introducir en su novio. Hyde cerro los ojos y suspiro,
encajo las uñas en la espalda de Sakura y mordió su hombro. Sentía como
entraba, sentía como su carne se abría, sentía como esa zona de su cuerpo
dolía.
Una lágrima
resbalo por su mejilla y abrió los ojos, su vista estaba nublada por las
lágrimas y cerró los ojos al sentir que su novio lo besaba, enseguida introdujo
la lengua en su cavidad y en segundos comenzó a sentir placer.
Sakura había
metido todo su falo en el cuerpo de su novio. Sentía como lo apretaba, como lo
succionaba. Se sentía tan bien…
―Sakura…
―¿Estás bien? ―
Pregunto limpiando las pequeñas lágrimas de su novio.
―Muévete ya. ―
Pidió.
―¿Seguro?
―Sí…
Sakura obedeció,
su cadera comenzó a moverse, lento. Entraba, salía… Entraba… Salía… Suavemente,
con delicadeza. Su novio lo besaba, jugaba con su lengua, encajaba las uñas en
su piel. Su erección crecía y comenzaba a doler así que dejo la delicadeza de
lado y empezó a moverse más rápido, con un poco de fuerza.
―Ahh… Sak…
El juicio de
hyde comenzaba a perderse. Ya no tenía dolor, solo tenía placer, un placer que
crecía cada vez más, un placer que se adueñaba de todo su cuerpo, de todo su
ser. No podía dejar de jadear, de gemir, comenzaba a pedir por más y le avergonzaba
el tono de súplica con la que lo pedía pero en esos momentos no le importaba,
lo único que importaba era sentir a su novio, sentirlo dentro de él, sentir
como se movía, sentir como aquella dureza se calentaba y crecía.
El pelinegro
sentía como el cuerpo de su novio lo recibía, sentía como lo succionaba, como
la carne se abría para él y le daba una cálida bienvenida. Todo comenzaba a ser
fuerte, ardiente, los besos, las caricias, las palabras, la necesidad, el
deseo.
Sakura tomo la
dureza de hyde y la comenzó a masturbar al ritmo de sus caderas. Hyde gimió con
fuerza y vio el rostro de su novio, sonrió al ver tal placer que tenía, le hizo
excitar más, sentir más, le hizo querer volverlo loco de placer, verlo retorcer
debajo de él hasta gritar una y otra vez su nombre, hasta que perdiera la razón
del tiempo.
Masturbo a su
novio, lo penetró con fuerza una y otra vez. No paro ni un momento, los gemidos
de su novio lo enloquecían, las sensaciones de su cuerpo lo enloquecían. Estaba
por llegar…
―Sakura…
Hyde gemía su
nombre una y otra vez, comenzaba amar esa voz suplicante pidiendo por más,
diciendo incoherencias, sintiendo como las uñas se clavaban en su espalda. El
cuerpo de su novio comenzaba a temblar y eso le hizo saber que estaba por
terminar. Bombeo más fuerte la dureza de su novio y en segundos sintió como el
semen caliente del pequeño salía y se regaba por su mano, Sakura por su parte
se corrió dentro de su novio y convulsionaron los dos.
Exhaustos se
quedaron en silencio, abrazados, respirando entrecortadamente. Sakura se había
acostado al lado de su novio y se habían tapado con una suave sábana.
El pelinegro se
levantó y abrió un cajón del mueble de su cama, tomo una botella de agua y le
dio unas pastillas a hyde, el afeminado se quedó confuso al ver eso.
―Toma.
―¿Para?
―Dolor. ―
Contesto. ― Te comenzará a doler en un rato así que es mejor que tomes esto
ahora.
―¿Qué?
―Hyde. ― Sakura
sonrió. ― Lo que acabamos de hacer es algo que tu cuerpo apenas sintió y por
lo tanto no está acostumbrado.
Su novio se
sonrojo. ― No duele...
―Pero lo hará,
con el tiempo te acostumbrarás pero la primera vez no.
―¿Con el tiempo?
―Lo haremos más
veces, claro.
―Pero…
―Me he mantenido al margen por varias semanas pero ahora que tengo novio. ―
Sonrió ampliamente. ― No pienso detenerme.
―¿Hablas
enserio? ― Hyde tomo las pastillas.
―Por supuesto.
¿O es que no te gusto?
Bajó la mirada. ―
Si me gusto, fue increíble, y también espero que suceda más veces.
Sakura se sintió
aliviado. ― Ahora descansemos.
Hyde no dijo
nada, apenado puso su cabeza en el pecho de Sakura y suspiró. Lo cierto era que
esa zona de su cuerpo comenzaba a escocerle y sentía incomodidad. Cerró los
ojos y abrazo a su novio, le gustaba estar en esa posición. Abrazando a ese
chico que le había robado la razón.
Sakura estaba
tranquilo, se sentía feliz como no se había sentido en años. Ese tipo de
felicidad le hacía doler el pecho, era un dolor que le hacía sentir pleno.
Suspiro profundo y beso la frente de su novio. El pequeño ya estaba dormido y
acaricio su espalda desnuda. Ese chico le encantaba, lo tenía en sus manos y no
le importaba que así fuera, sabía que ese pequeño no le haría daño, ese ángel
no podría lastimarlo.
Esa noche, en
ese mismo momento mientras abrazaba a su novio desnudo decidió que se
entregaría ciegamente a él, sería completamente de hyde.

Feliz san Valentin Sakuhai♥♥♥ #love #hard(? #Hyde #askjdhasjhdasjks
ResponderBorrarAasdfghjklkjhg feliiiz día, disfruta el hard 7u7
BorrarHermoso!!!
ResponderBorrarTe felicito tenéis mucha creatividad ❤❤
Amo el yaoi hard.
Gracias por leer! ❤❤❤
Borrar(también amo el yaoi hard (づ。◕‿‿◕。)づ )
Un abrazo!