miércoles, 14 de febrero de 2018

Existence

Capítulo 10

Ya habían cenado, ya habían limpiado la cocina y ya se habían dado las buenas noches. Cada quien estaba en su habitación, acostados en la cama acompañados de sus propios pensamientos.
Ninguno tenía sueño.
Hyde estaba dando vueltas por la habitación, estaba inquieto, en lugar de tener sueño se sentía lleno de energía, sentía su cuerpo hormiguear de la cabeza a los pies. ¿Por qué no había dicho que si veían una película? ¿O hablar? ¡Algo! Lo que fuera menos estar en esa habitación lleno de ansiedad.
Quizá él ya estuviera dormido… ¿Por qué tenía que ser el único que sufriera de esa intranquilidad? Era odioso. Sakura era odioso.
Se aventó a la cama y decidió dormir. Pasó un minuto. Se movió a otro lado, rodo por la cama, daba vueltas. Dos minutos. Se tapó con la colcha, abrazo una almohada. Dio otras vueltas. Tres minutos.
Se bajó de la cama frustrado y con el cabello todo revuelto, tenía de pijama una playera de Sakura la cual le quedaba grande y con el movimiento había logrado que uno de sus hombros se descubriera, el cuello de la playera era redondo y había quedado chueco.
El pequeño estaba en medio de la habitación y justo en ese momento vio como la puerta se abría. La sorpresa de hyde fue grande pero no tanto como la de Sakura.

El pelinegro estaba inquieto en su habitación, tener al chico que le gustaba en su casa y en una habitación frente a la suya le hacía sentirse inquieto, con necesidad de salir e ir con su amigo… Pero no podía. Sabía que eso no podía ser posible, hyde nunca lo vería más allá de un amigo, hyde nunca se dejaría siquiera tocar.
¿Por qué con cada hora, cada minuto que pasaba sentía más y más atracción por él? Sentía como lo necesitaba, su cuerpo se le pedía, cada vez la cercanía con su amigo lo mataba.
Quería a hyde, lo necesitaba.
Ya no podía aguantar más, no estaba dispuesto a aguantar más.
Y era absurdo porque el chico solo le había empezado a gustar, o eso creía. Cuando se había dado cuenta, su amigo ya se había adueñado de su mente, sin permiso, sin avisar, sin sentir.
Ya estaba ahí.
Salió de su cama y decidió ir a ver si su amigo dormía, si dormía solo se regresaría a su cama, si estaba despierto le invitaría a tomar algo.
Era buena idea.
Salió de su habitación y dio tres pasos, estaba por tocar la puerta cuando escucho un bufido al otro lado, su amigo estaba despierto. Abrió la puerta de la habitación de su amigo y lo que se encontró fue algo que le dio vuelco el corazón.
Ahí estaba su amigo, en medio de la habitación, con ese cabello largo y revuelto, con esa playera suya que le quedaba grande y le descubría un hombro. Pudo ver esa tersa piel pálida, pudo ver una clavícula mostrarse sensualmente. Pudo ver a su amigo ahí, provocativo sin darse cuenta.
―¿Qué haces? ― Pregunto Sakura.
―Humm… No podía dormir. ― Dijo apenado. ― ¿Y tú?
―Tampoco… Tu cabello…
―Ah.
Hyde comenzó a acomodarse el cabello, por lo largo le costaba un poco y desenredarlo con los dedos costaba. Sakura camino tranquilo hacia su amigo, alzo sus brazos y le ayudo con su cabello. Hyde se quedó quieto, con sorpresa. Bajo sus brazos y dejó que Sakura acomodara su cabello, sintió como su piel enchinaba, las manos de Sakura se movían con suavidad. Estaban en silencio, en un momento personal.

Sakura peinaba el cabello de su amigo, lo hacía con cuidado para no jalarle y hacer que doliera. Ese cabello le gustaba, era suave, largo y su dueño lucía tremendamente hermoso con él. Mientras peinaba la cabellera vio de repente el hombro descubierto de su amigo y no pudo evitar tocarlo un poco, accidentalmente por supuesto… Esa piel suave… Vio como hyde se movió un poco y quito sus dedos de la piel.
Era tan difícil, no podía… No podía resistirse, no podía evitar tocarlo, no quería. Lo necesitaba, necesitaba sentirlo, aunque fuera un poco.
Su mano toco el hombro, esta vez no lo hizo parecer accidente, esta vez lo hizo con toda intención, acaricio esa suave piel, sintió como su amigo se estremecía y eso provoco que él se estremeciera también, provoco que su cuerpo comenzara a despertar.
―Sak… Sakura…― Susurro hyde.
―¿Um?
―¿Qué haces? ― Su voz apenas era un hilo. ― Porque me…
―Me gustas. ― Confesó sin miedo. ― Estoy enamorado de ti hyde.
Las palabras de Sakura eran suaves pero con la fuerza suficiente para estremecer a hyde, esas palabras entraban en su cuerpo como una caricia que lo hacía estremecer tanto que su cuerpo le pedía más de esas palabras, más de esas caricias, más de él…
Se volteó y quedó frente a Sakura, ambos se vieron a los ojos, no sabían lo que pasaba exactamente, pero se querían dejar llevar por aquello, porque se sentía bien, porque los hacía sentirse en otra dimensión.
―Sakura…
―Dime…
―No quiero ser una de tus tantas zorras, no quiero ser uno más en tu lista.
―Sabes que solo es apariencia, no he estado con tantos como se cree.
―Aun así, no quiero que me vean como uno más.
―No eres uno más. ― Acarició las mejillas de su amigo.
―Si vas a estar conmigo no te dejaré estar con nadie más. ― Sentenció. ― Y tienes que ser mi novio, no estaré contigo como una cualquiera. ― Dijo en voz dura pero sonrojado.
Sakura abrió los ojos, no imagino que su amigo llegara a decir eso. No imaginó que esas palabras lo pusieran feliz. No imaginó que aceptaría esas palabras como si nada. Varias personas le habían pedido ser su novio pero a nadie había aceptado, ni siquiera lo había contemplado pero con hyde… Con él era todo diferente.
Con él no tenía un no de respuesta.
―Entonces, ¿Ya somos novios? ― Pregunto inocente.
Hyde se sorprendió. ― ¿Aceptas?
―Con todo gusto.
Hyde sonrió ampliamente, no pensó que su amigo fuera a aceptarlo, lo dijo sin pensar muy bien pero no se arrepentía. Quería que Sakura fuera su novio, quería tenerlo solo para él, no dejaría que nadie se le acercara como lo solían hacer.
Era celoso. Quizá demasiado… Pero eso no importaba mucho en ese momento.
―Yo también tengo una condición.
―¿Cuál?
―Si vas a ser mi novio tienes que acostarte conmigo.
Hyde se sonrojo. ― Pero…
―¿No quieres?
Hyde bajo la mirada, claro que quería. Pero… Una cosa era desearlo, era imaginarlo. Otra… Hacerlo. Sakura tomo su barbilla e hizo que lo viera a los ojos. Estaban tan cerca que con solo un poco de inclinación se podían besar.
Sakura no dijo nada y solo se inclinó. Sus labios se unieron junto con los de hyde y sin poder evitarlo lo tomó por la cintura, lo pegó a él y suspiro. Sentir ese cuerpo tan cerca, tan cálido… Las manos de hyde subieron hacia su cuello y se pegó más a Sakura. Los dos profundizaron más el beso, los dos abrieron más la boca, los dos necesitaban más.
―Hyde…― Suspiro el pelinegro.
El pequeño rodeo con sus piernas a su ahora novio por la cadera, Sakura enseguida camino hacia la cama y lo deposito con cuidado. Continuaron besándose, Sakura acariciaba ese delgado cuerpo, estaba arriba de hyde y el de cabello largo se sentía pequeño entre esos fuertes brazos.
Sakura detuvo los besos y comenzó a quitarle la playera a hyde, al hacerlo vio esa pálida piel resplandecer, vio esos pezones cafés endurecerse. Acaricio con delicadeza y pasó sus labios por el torso, no se detuvo y lamió la piel, sopló levemente y sintió como el cuerpo ajeno se erizaba. Lamió un pezón, lo jugo, lo mordió. Seguía arriba de su amigo y comenzó a sentir como la hombría de ambos crecía. Eso lo hizo sonreír por dentro.
No le era indiferente. No era tan homofóbico después de todo.
Bajo sus labios y beso cada extremo de las caderas, sus manos se movieron y quitaron el pantalón junto con los bóxers.
Hyde lo vio con sumo sonrojo, estaba tan apenado y nervioso que tapó su creciente erección con las manos. Su novio sonrió al verlo hacer eso.
―¿Qué pasa?
―Esto es vergonzoso. ― Confesó.
―¿Por qué?
―Estoy en medio de la cama, desnudo y a tu merced.
Sakura sonrió de oreja a oreja. ― Esas palabras me encantaron.
―¿Por qué no te desnudas tú también?
―¿Por qué no lo haces tú?
Hyde bajo la mirada apenado pero se movió enseguida, se sentó en la cama y con las manos nerviosas quitó la playera de su novio. Admiró por un momento la piel desnuda, una piel pálida, con músculos, la vista era demasiado tentadora, demasiado perfecta.
Se quedó viendo por unos segundos y después quito el pantalón, se sorprendió al ver que no llevaba ropa interior y lo que se encontró le hizo secar la boca. Estaba duro, estaba excitado. Estaba listo…
Hyde vio por unos segundos más y Sakura lo tomo por la cadera, lo hizo acostarse y quedó arriba de él. Sin pedir permiso lo comenzó a besar, esos besos eran llenos de necesidad, llenos de deseo. Los dos sintieron como sus cuerpos se llenaban de pasión, de anhelo. Las manos de ambos paseaban por el cuerpo de cada uno, acariciando y conociendo cada rincón.
Sus labios se movían, sus lenguas jugaban entre sí, se abrazaban, se peleaban para ver quien dominaba primero pero la lengua experta de Sakura ganaba a cada momento.
Hyde sentía como Sakura se adueñaba de él, sentía como su cuerpo dejaba de pertenecerle y se volvía parte de Sakura, eran sensaciones que jamás había sentido, sensaciones que jamás había imaginado.
La entrega que hyde le estaba dando le hacía estremecer de gran manera, hyde se entregaba a él sin problemas, dejaba que fuera su dueño. Tomaba el cuerpo de hyde, tomaba sus labios, sus besos, sus caricias, tomaba su amor, su deseo.
Hyde estaba siendo completamente suyo.
Bajo una mano y distrayéndolo con un fuerte beso metió uno de sus dedos en la entrada de su novio. Hyde enseguida se removió y lo vio a los ojos con sorpresa.
―Espera…
―¿Qué?
―¿Estarás arriba…?
Sakura sonrió. ― Claramente.
―Pero…
―Seré cuidadoso. ― Le dio un beso en la frente. ― Lo prometo.
Lo volvió a besar mientras movía el dedo, pasaron unos segundos y metió un dedo más. Hyde se removió más y se quejó un poco.
―No te pongas tenso.
―Es incómodo.
―Si te tensas será más.
Hyde respiro y se entregó a los besos de su novio, la lengua ajena se encargó de nublarle la razón y comenzó a sentir placer con aquellos dedos moviéndose ahí. Suspiro y comenzó a sentir un poco de pánico cuando sintió algo grande, más grande que unos dedos en su entrada.
―Tranquilo, estás listo.
―Es que…
―No te tenses.
Sakura tomo su falo y lo comenzó a introducir en su novio. Hyde cerro los ojos y suspiro, encajo las uñas en la espalda de Sakura y mordió su hombro. Sentía como entraba, sentía como su carne se abría, sentía como esa zona de su cuerpo dolía.
Una lágrima resbalo por su mejilla y abrió los ojos, su vista estaba nublada por las lágrimas y cerró los ojos al sentir que su novio lo besaba, enseguida introdujo la lengua en su cavidad y en segundos comenzó a sentir placer.
Sakura había metido todo su falo en el cuerpo de su novio. Sentía como lo apretaba, como lo succionaba. Se sentía tan bien…
―Sakura…
―¿Estás bien? ― Pregunto limpiando las pequeñas lágrimas de su novio.
―Muévete ya. ― Pidió.
―¿Seguro?
―Sí…
Sakura obedeció, su cadera comenzó a moverse, lento. Entraba, salía… Entraba… Salía… Suavemente, con delicadeza. Su novio lo besaba, jugaba con su lengua, encajaba las uñas en su piel. Su erección crecía y comenzaba a doler así que dejo la delicadeza de lado y empezó a moverse más rápido, con un poco de fuerza.
―Ahh… Sak…
El juicio de hyde comenzaba a perderse. Ya no tenía dolor, solo tenía placer, un placer que crecía cada vez más, un placer que se adueñaba de todo su cuerpo, de todo su ser. No podía dejar de jadear, de gemir, comenzaba a pedir por más y le avergonzaba el tono de súplica con la que lo pedía pero en esos momentos no le importaba, lo único que importaba era sentir a su novio, sentirlo dentro de él, sentir como se movía, sentir como aquella dureza se calentaba y crecía.
El pelinegro sentía como el cuerpo de su novio lo recibía, sentía como lo succionaba, como la carne se abría para él y le daba una cálida bienvenida. Todo comenzaba a ser fuerte, ardiente, los besos, las caricias, las palabras, la necesidad, el deseo.
Sakura tomo la dureza de hyde y la comenzó a masturbar al ritmo de sus caderas. Hyde gimió con fuerza y vio el rostro de su novio, sonrió al ver tal placer que tenía, le hizo excitar más, sentir más, le hizo querer volverlo loco de placer, verlo retorcer debajo de él hasta gritar una y otra vez su nombre, hasta que perdiera la razón del tiempo.
Masturbo a su novio, lo penetró con fuerza una y otra vez. No paro ni un momento, los gemidos de su novio lo enloquecían, las sensaciones de su cuerpo lo enloquecían. Estaba por llegar…
―Sakura…
Hyde gemía su nombre una y otra vez, comenzaba amar esa voz suplicante pidiendo por más, diciendo incoherencias, sintiendo como las uñas se clavaban en su espalda. El cuerpo de su novio comenzaba a temblar y eso le hizo saber que estaba por terminar. Bombeo más fuerte la dureza de su novio y en segundos sintió como el semen caliente del pequeño salía y se regaba por su mano, Sakura por su parte se corrió dentro de su novio y convulsionaron los dos.
Exhaustos se quedaron en silencio, abrazados, respirando entrecortadamente. Sakura se había acostado al lado de su novio y se habían tapado con una suave sábana.
El pelinegro se levantó y abrió un cajón del mueble de su cama, tomo una botella de agua y le dio unas pastillas a hyde, el afeminado se quedó confuso al ver eso.
―Toma.
―¿Para?
―Dolor. ― Contesto. ― Te comenzará a doler en un rato así que es mejor que tomes esto ahora.
―¿Qué?
―Hyde. ― Sakura sonrió. ― Lo que acabamos de hacer es algo que tu cuerpo apenas sintió y por lo tanto no está acostumbrado.
Su novio se sonrojo. ― No duele...
―Pero lo hará, con el tiempo te acostumbrarás pero la primera vez no.
―¿Con el tiempo?
―Lo haremos más veces, claro. 
―Pero…
―Me he mantenido al margen por varias semanas pero ahora que tengo novio. ― Sonrió ampliamente. ― No pienso detenerme.
―¿Hablas enserio? ― Hyde tomo las pastillas.
―Por supuesto. ¿O es que no te gusto?
Bajó la mirada. ― Si me gusto, fue increíble, y también espero que suceda más veces.
Sakura se sintió aliviado. ― Ahora descansemos.
Hyde no dijo nada, apenado puso su cabeza en el pecho de Sakura y suspiró. Lo cierto era que esa zona de su cuerpo comenzaba a escocerle y sentía incomodidad. Cerró los ojos y abrazo a su novio, le gustaba estar en esa posición. Abrazando a ese chico que le había robado la razón.

Sakura estaba tranquilo, se sentía feliz como no se había sentido en años. Ese tipo de felicidad le hacía doler el pecho, era un dolor que le hacía sentir pleno. Suspiro profundo y beso la frente de su novio. El pequeño ya estaba dormido y acaricio su espalda desnuda. Ese chico le encantaba, lo tenía en sus manos y no le importaba que así fuera, sabía que ese pequeño no le haría daño, ese ángel no podría lastimarlo.
Esa noche, en ese mismo momento mientras abrazaba a su novio desnudo decidió que se entregaría ciegamente a él, sería completamente de hyde.


4 comentarios:

  1. Feliz san Valentin Sakuhai♥♥♥ #love #hard(? #Hyde #askjdhasjhdasjks

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  2. Hermoso!!!
    Te felicito tenéis mucha creatividad ❤❤
    Amo el yaoi hard.

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    Respuestas
    1. Gracias por leer! ❤❤❤

      (también amo el yaoi hard (づ。◕‿‿◕。)づ )
      Un abrazo!

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Un abrazo ♥