Capítulo 20 Hola
Tanto yo como las
personas que están aquí nos quedamos sorprendidos. Nadie más que yo claro… Mi
novia está frente a mí, hoy por la mañana hablamos y no me dijo nada.
―Hola. ― Sonríe.
Infiernos, esa
sonrisa tan hermosa…
―Cariño.
Camino hacia
ella y la atrapo entre mis brazos. Por fin, maldita sea por fin está aquí. La
abrazo fuerte, la siento junto a mí, absorbo su aroma, disfruto su calidez.
―Mi amor. ― Dice
en mi oído. ― Estoy aquí.
―No me dijiste
nada. ― Tomo sus mejillas.
―Quería que
fuera una sorpresa, vi todo el concierto. ― Se ríe. ― ¡Eres tan sexy!
―Mi vida. ― Me
rio también.
Tomo su barbilla
y me apodero de sus labios, los disfruto, los vuelvo a sentir. Mi boca la
reconoce, mi lengua vuelve a saludar su calidez.
―Te extrañe
tanto.
―Yo mucho más. ―
Me da un pequeño beso. ― ¡Hola a todos!
Saluda a las
personas que están aquí y me doy cuenta de que están todos, la banda, el staff.
Bajo la mirada y sonrío nervioso. Se me había olvidado donde estaba.
―Qué bueno que
estás de vuelta. ― Kaz la saluda con un abrazo. ― Tu novio un poco más y moría.
―Gracias amigo. ―
Me quejo.
―Cuando quieras.
―Bienvenida. ―
Los demás la saludan.
Kaz se para a mi
lado mientras ella saluda a los que conoce, mi amigo me ve y sonríe.
―Esa sonrisa que
tienes solo sale cuando ella está aquí.
―Es mi vida Kaz.
―Lo sé. ―
Suspira. ― Por fin la tienes de vuelta.
―Y créeme que
primero me encierro con ella a dejarla irse otra vez.
―Psicópata.
―Tal vez. ―
Susurro divertido. ― Es tan hermosa.
―¿Le presentarás
a tu amiga?
―¿He?
Sigo la mirada
de Kaz y veo que Arlet está casi a donde está Sora, me acerco a ellas un poco
nervioso. Cuando veo a mi novia no puedo evitar recordar lo que paso antes con
Sora, el beso, esas cosas…
―Mi amor. ―
Hablo. ― Ella es la prima de Eiji, es nueva en el staff.
―Bienvenida. ―
Dice mi novia. ― ¿Ha sido buen jefe? A veces se pone de malas.
―Es un jefe
esplendido. ― Contesta. ― He oído mucho de usted, qué bueno que está de
regreso, hyde ya la necesitaba mucho.
―Hyde…― Sonríe
Arlet y me ve, la confianza que muestra Sora le sorprende. ― Gracias por la
bienvenida.
Arlet se despide
y sigue saludando a las demás personas, Sora me sonríe y me da un pequeño golpe
en el brazo.
―Hasta que la
conozco, es una mujer muy bonita.
―Es hermosa. ―
Digo.
―Conoce a todo
el staff por lo que veo.
―Es sociable y
todos la aprecian.
―¿Trabaja en el
staff también?
―No, pero
siempre va a donde vayamos, ella se encarga de mis cosas. ― Comento y ella hace
una “o” con la boca.
―Oh, entonces…
―Sí, ella me
maquilla y todo lo demás.
―Entiendo.
Sora hace una
pequeña sonrisa y sé que no le gusto saber que no me atenderá más pues mi novia
es la encargada de todo lo que tenga que ver conmigo.
Camino hacia mi
novia y tomados de la mano caminamos al camerino donde entra la banda, el staff
retoma su trabajo, Sora normalmente entraba con nosotros al camerino a
ayudarnos en algunas cosas, pero esta vez entrando cierro la puerta como señal
de que nadie puede entrar.
―Cuéntanos, ¿Qué
tanto hiciste?
―Uff, arregle varias
cosas, hice otras nuevas, trabaje un poco y deje todo listo.
―¿Para qué?. ―
Pregunto inquieto.
―Para no volver.
― Se ríe. ― No te dejaré de nuevo, apenas me voy y ya hay personas queriendo hacerte
suyo.
―¿Qué?. ― Me
río.
―Instinto
femenino. ― Sonríe encantadoramente.
―Te lo dije. ―
Habla Kaz.
―¿También lo ves
Kaz? Esa chica, la prima de Eiji…
―Es… Una amiga. ―
Contesto.
―Me di cuenta,
te dice hyde…― Se pone un poco seria.
―Cariño, solo
soy tuyo.
―Eso no la
detiene. ― Suspira. ― Cambiemos de tema, ¿Cómo han estado? Platíquenme todo.
―Vayamos a un
bar y hablamos mientras nos relajamos.
―Buena idea.
Tomamos nuestras
cosas y salimos del camerino, subimos a la camioneta y adelante esta Eiji como
siempre, y Sora. Ahora me siento un poco incómodo.
―Llévanos al bar
de siempre Eiji.
Toma camino y
mientras platicamos un poco, mi novia va sentada a mi lado, estamos tomados de
la mano. Sora a veces voltea hacia acá y trata de unirse a la plática, pero
como es tema que ella no es parte pues es de nuestra vida personal no logra
unirse.
―Gracias Eiji,
nos quedaremos aquí unas horas… Pueden irse.
―Saldrán ebrios,
debemos quedarnos. ― Contesta Sora.
―Ya no. ― Digo
enseguida. ― Cuando está mi novia no me embriago así que puedo manejar sin
problemas.
―Como ordene
hyde-san, con permiso. ― Eiji se despide y no deja que su prima se despida de
mi como acostumbra, con un abrazo.
Entramos al bar
y al tomar unos cómodos lugares pedimos bebidas, la plática continúa y me
siento relajado, como en muchas semanas no me había sentido, esta sensación
solo me la da ella.
Al terminar la
charla en el bar nos venimos a casa, sorprendentemente sus maletas ya están
aquí y me siento bien al darme cuenta de que ella se siente con tanta libertad
aquí.
―Bienvenida. ―
Entramos a la habitación.
―Extrañe tanto
este lugar. ― Se acuesta en la cama. ― Todo, la banda, la casa, todo esto, tu
principalmente… Dios, sentía que estaba por morir si no te veía pronto.
―Pensé que era
el único que se sentía así.
―No. ― Extiende
sus manos y voy hacia ella. ― Fueron horribles las semanas sin ti.
―Pienso lo mismo
cariño.
Nos besamos. Sus
dulces labios se entregan con los míos y nuestras lenguas se abrazan, nos
mordemos, nos abrazamos, nos unimos cada vez más, nos fundimos cada vez más.
―Hazme el amor…―
Susurra.
―Te necesito
tanto…
La tomo de la
cintura y la incorporo un poco de la cama para quitarle la ropa, me deshago de
la tela con rapidez, la anhelo tanto que me siento ansioso, como un adicto que
vuelve a su droga, que la consume y siente ese placer y alivio al probarla.
Al quedarnos
desnudos nos acariciamos, nos besamos en cada rincón, nos reconocemos el
cuerpo, recordamos cada centímetro.
―Te amo. ― Le
digo al entrar en ella.
―Mmgh… Te… Te
amo… Aaah…
Mi cadera se
mueve con fuerza y la mente se me nubla, sentirla nuevamente de esta manera,
estar dentro de ella, sentir su calidez, su humedad, sentir como me recibe,
como me rodea y me aprieta…
Sagrado
infierno.
Ella, solo ella…
Esta preciosa mujer que tanto amo, que tanto anhelo y tanto necesito… Estaba
por desintegrarme si no la veía pronto, ella es mi aire.
―No vuelvas a
irte… Por favor.
―Nunca mi amor.
Nunca.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Un abrazo ♥