jueves, 23 de marzo de 2017

Glass Dama



Capítulo 20 Hola


Tanto yo como las personas que están aquí nos quedamos sorprendidos. Nadie más que yo claro… Mi novia está frente a mí, hoy por la mañana hablamos y no me dijo nada.
―Hola. ― Sonríe.
Infiernos, esa sonrisa tan hermosa…
―Cariño.
Camino hacia ella y la atrapo entre mis brazos. Por fin, maldita sea por fin está aquí. La abrazo fuerte, la siento junto a mí, absorbo su aroma, disfruto su calidez.
―Mi amor. ― Dice en mi oído. ― Estoy aquí.
―No me dijiste nada. ― Tomo sus mejillas.
―Quería que fuera una sorpresa, vi todo el concierto. ― Se ríe. ― ¡Eres tan sexy!
―Mi vida. ― Me rio también.
Tomo su barbilla y me apodero de sus labios, los disfruto, los vuelvo a sentir. Mi boca la reconoce, mi lengua vuelve a saludar su calidez.
―Te extrañe tanto.
―Yo mucho más. ― Me da un pequeño beso. ― ¡Hola a todos!
Saluda a las personas que están aquí y me doy cuenta de que están todos, la banda, el staff. Bajo la mirada y sonrío nervioso. Se me había olvidado donde estaba.
―Qué bueno que estás de vuelta. ― Kaz la saluda con un abrazo. ― Tu novio un poco más y moría.
―Gracias amigo. ― Me quejo.
―Cuando quieras.
―Bienvenida. ― Los demás la saludan.
Kaz se para a mi lado mientras ella saluda a los que conoce, mi amigo me ve y sonríe.
―Esa sonrisa que tienes solo sale cuando ella está aquí.
―Es mi vida Kaz.
―Lo sé. ― Suspira. ― Por fin la tienes de vuelta.
―Y créeme que primero me encierro con ella a dejarla irse otra vez.
―Psicópata.
―Tal vez. ― Susurro divertido. ― Es tan hermosa.
―¿Le presentarás a tu amiga?
―¿He?
Sigo la mirada de Kaz y veo que Arlet está casi a donde está Sora, me acerco a ellas un poco nervioso. Cuando veo a mi novia no puedo evitar recordar lo que paso antes con Sora, el beso, esas cosas…
―Mi amor. ― Hablo. ― Ella es la prima de Eiji, es nueva en el staff.
―Bienvenida. ― Dice mi novia. ― ¿Ha sido buen jefe? A veces se pone de malas.
―Es un jefe esplendido. ― Contesta. ― He oído mucho de usted, qué bueno que está de regreso, hyde ya la necesitaba mucho.
―Hyde…― Sonríe Arlet y me ve, la confianza que muestra Sora le sorprende. ― Gracias por la bienvenida.
Arlet se despide y sigue saludando a las demás personas, Sora me sonríe y me da un pequeño golpe en el brazo.
―Hasta que la conozco, es una mujer muy bonita.
―Es hermosa. ― Digo.
―Conoce a todo el staff por lo que veo.
―Es sociable y todos la aprecian.
―¿Trabaja en el staff también?
―No, pero siempre va a donde vayamos, ella se encarga de mis cosas. ― Comento y ella hace una “o” con la boca.
―Oh, entonces…
―Sí, ella me maquilla y todo lo demás.
―Entiendo.
Sora hace una pequeña sonrisa y sé que no le gusto saber que no me atenderá más pues mi novia es la encargada de todo lo que tenga que ver conmigo.
Camino hacia mi novia y tomados de la mano caminamos al camerino donde entra la banda, el staff retoma su trabajo, Sora normalmente entraba con nosotros al camerino a ayudarnos en algunas cosas, pero esta vez entrando cierro la puerta como señal de que nadie puede entrar.
―Cuéntanos, ¿Qué tanto hiciste?
―Uff, arregle varias cosas, hice otras nuevas, trabaje un poco y deje todo listo.
―¿Para qué?. ― Pregunto inquieto. 
―Para no volver. ― Se ríe. ― No te dejaré de nuevo, apenas me voy y ya hay personas queriendo hacerte suyo.
―¿Qué?. ― Me río.
―Instinto femenino. ― Sonríe encantadoramente.
―Te lo dije. ― Habla Kaz.
―¿También lo ves Kaz? Esa chica, la prima de Eiji…
―Es… Una amiga. ― Contesto.
―Me di cuenta, te dice hyde…― Se pone un poco seria.
―Cariño, solo soy tuyo.
―Eso no la detiene. ― Suspira. ― Cambiemos de tema, ¿Cómo han estado? Platíquenme todo.
―Vayamos a un bar y hablamos mientras nos relajamos.
―Buena idea.
Tomamos nuestras cosas y salimos del camerino, subimos a la camioneta y adelante esta Eiji como siempre, y Sora. Ahora me siento un poco incómodo.
―Llévanos al bar de siempre Eiji.
Toma camino y mientras platicamos un poco, mi novia va sentada a mi lado, estamos tomados de la mano. Sora a veces voltea hacia acá y trata de unirse a la plática, pero como es tema que ella no es parte pues es de nuestra vida personal no logra unirse.
―Gracias Eiji, nos quedaremos aquí unas horas… Pueden irse.
―Saldrán ebrios, debemos quedarnos. ― Contesta Sora.
―Ya no. ― Digo enseguida. ― Cuando está mi novia no me embriago así que puedo manejar sin problemas.
―Como ordene hyde-san, con permiso. ― Eiji se despide y no deja que su prima se despida de mi como acostumbra, con un abrazo.
Entramos al bar y al tomar unos cómodos lugares pedimos bebidas, la plática continúa y me siento relajado, como en muchas semanas no me había sentido, esta sensación solo me la da ella.


Al terminar la charla en el bar nos venimos a casa, sorprendentemente sus maletas ya están aquí y me siento bien al darme cuenta de que ella se siente con tanta libertad aquí.
―Bienvenida. ― Entramos a la habitación.
―Extrañe tanto este lugar. ― Se acuesta en la cama. ― Todo, la banda, la casa, todo esto, tu principalmente… Dios, sentía que estaba por morir si no te veía pronto.
―Pensé que era el único que se sentía así.
―No. ― Extiende sus manos y voy hacia ella. ― Fueron horribles las semanas sin ti.
―Pienso lo mismo cariño.
Nos besamos. Sus dulces labios se entregan con los míos y nuestras lenguas se abrazan, nos mordemos, nos abrazamos, nos unimos cada vez más, nos fundimos cada vez más.
―Hazme el amor…― Susurra.
―Te necesito tanto…
La tomo de la cintura y la incorporo un poco de la cama para quitarle la ropa, me deshago de la tela con rapidez, la anhelo tanto que me siento ansioso, como un adicto que vuelve a su droga, que la consume y siente ese placer y alivio al probarla.
Al quedarnos desnudos nos acariciamos, nos besamos en cada rincón, nos reconocemos el cuerpo, recordamos cada centímetro.
―Te amo. ― Le digo al entrar en ella.
―Mmgh… Te… Te amo… Aaah…
Mi cadera se mueve con fuerza y la mente se me nubla, sentirla nuevamente de esta manera, estar dentro de ella, sentir su calidez, su humedad, sentir como me recibe, como me rodea y me aprieta…
Sagrado infierno.
Ella, solo ella… Esta preciosa mujer que tanto amo, que tanto anhelo y tanto necesito… Estaba por desintegrarme si no la veía pronto, ella es mi aire.
―No vuelvas a irte… Por favor.
―Nunca mi amor. Nunca.





No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Un abrazo ♥