Van días en los que
estoy a la deriva, en un lugar oscuro, donde nadie puede ayudarme, donde mis
pensamientos me torturan y me llenan de dolores de cabeza.
¿Alguien puede decirme
cómo actuar ante las cosas del amor? ¿Cómo sobrellevarlas? ¿Cómo actuar para no
joderlo?
Quizá… Quizá por más
que alguien me lo explique no sabría ni aun así que hacer. Alguien me dijo “Cuando
me dijiste que no sabes amar, créeme que fue la mentira más tonta que leí.”
¿Es así?
Yo siempre he dicho que
no se amar, porque huyo de las relaciones serias y cuando las tengo siempre
hecho a perder todo, mis celos, mi posesividad… Maldición, ¿Qué es realmente el
amor?
Si me preguntan
simplemente contestaría esto:
Es algo que te vuelve loco y
posesivo, no quieres que esa persona te deje, no quieres ver a esa persona con
nadie más.
Porque eso es lo que
siento, eso es lo que siempre experimento cuando se trata de Sakura.
Antes de él no me había
enamorado, o no sé… Llegue a querer a algunas personas pero ninguna me consumió
tanto como él.
Desde que lo conocí ese
misterio y arrogancia que desprendía llamo mi atención, no podía alejarme por
más que me molestara. Era un maldito, un maldito que comencé a amar sin
límites.
Ahora estoy atrapado,
él y yo comenzamos una relación abierta, sin compromisos, porque así se lo
pedí, así lo quise y él no tuvo problema alguno con eso.
Cuando se lo pedí
estaba seguro que era solo atracción sexual, él desprendía tanta fuerza y
sexualidad que no me pude resistir a estar en su cama. Claro que después empecé
a darme cuenta de que no era solo eso. Poco a poco iba queriendo más de él,
quería que no solo entrara en mi cuerpo y al terminar se fuera. Me comenzaba a
sentir mal, como una maldita prostituta que después de hacer su trabajo le
pagaban y listo. Las primeras veces no me molestaba, pero cuando empezó a darme
rabia no sabía porque era, hasta que una noche de tanto pensar supe que era.
Me había enamorado.
Enamorado de ese
maldito.
Llevamos casi seis
meses con esto, relación de amigos que tienen sexo casual. Me maldigo por
haberle pedido eso y lo maldigo a él por haber aceptado. Ahora no sé cómo
sobrellevarlo, si le digo que ya no quiero esto libre sino formal quizá se ría
de mí y lo dejemos todo.
¿Cómo le hace un
enamorado? No me había pasado esto, es un amor unilateral… No puedo creer aun
que yo haya caído en estas cosas tan humanas como el amor.
―… ¿Que dices?
―¿Ummm?
―¿No me
prestaste atención?
―Lo siento,
estaba distraído.
―Haido, tengo
ganas de golpearte.
―En la cara no
que de eso vivo. ― Bromeo.
―Siempre tan
diva. ― Suspira Sakura. ― Te decía que podemos ir a beber a donde siempre esta
noche, de ahí nos vamos a mi departamento.
―¿Y pasaremos
ahí la noche?
―¿Cuándo no la
has pasado?
―Siempre que
terminamos de tener sexo te vas.
―Solo me voy a
fumar, ¿Qué tan grave es?
―Podrías
quedarte ahí, conmigo.
―A veces eres
peor que una mujer.
Me quedo
callado. Evito su mirada y resoplo. Odio que tenga razón, últimamente me pongo
peor que una mujer y es demasiado frustrante. Más porque él siempre me contesta
con eso pero, ¿Qué podría contestarme? “Tienes razón, me quedaré abrazado a
ti”.
Es estúpido.
―Bien, vayamos a
beber. ― Acepto.
―Perfecto.
Estamos en el
estudio, hay próximos conciertos y nos están dando detalles de todo, la verdad
no puse mucha atención, solo sé que un mes salimos a las ciudades donde serán
las presentaciones.
Llegamos al bar,
es un lugar grande y privado, nosotros siempre nos vamos a un lugar discreto,
donde un mesero de nuestra confianza nos atiende, a veces llegan mujeres a
hacernos compañía, antes lo disfrutaba. Claro está que ahora no, odio cuando
Sakura pide mujeres. ¿Es que yo no soy suficiente? ¿Tanto ama los pechos
grandes de esas mujeres? Yo puedo pasar por una mujer, solo me faltarían los
pechos pero no es como si pudiera hacer algo.
―Sí, lo de
siempre.
―Igual yo. ―
Pido.
―¿Algo más?
―Trae un poco de
compañía.
Dice Sakura y
siento como la furia se apodera de mi cuerpo, no digo nada, ni siquiera lo
volteo a ver. Simplemente me trago el coraje como lo he venido haciendo desde
hace unos meses. Solo estaremos aquí, bebiendo, él manoseando a una mujer, yo
haciendo lo mismo para no verme estúpido y olvidarme de los celos porque si no
lo hiciera, le sacaría los ojos a esas brujas y me llevaría a Sakura a un lugar
donde solo me viera a mí, donde solo me amara a mí.
―Hola.
Llegan dos
mujeres con sonrisas intactas, miradas seductoras, cuerpos semidesnudos y
tentadores. Una de ellas llega directo a Sakura y se sienta en sus piernas, la
otra chica viene a mí y se sienta a mi lado, pone una de sus manos en mi pierna
y acerca sus prominentes pechos a mí.
Veo a Sakura y
el maldito ya está haciéndole lavado profundo a la boca de aquella zorra.
Suelto un suspiro y tomo un trago de mi bebida, tomo la nuca de la mujer y la
acerco a mi boca, la beso de manera salvaje y a ella parece gustarle, muerde
mis labios y se sube a mi regazo, hago esto en automático, no me produce
satisfacción besarla, a veces hasta me dan ganas de alejarla de un empujón pero
me abstengo.
Cierro los ojos
e imagino a Sakura, que él es el que me besa, el que toca mi cuerpo y de manera
tan estúpida voy sintiendo placer, al grado de ponerme duro.
―¿Quieres que
vayamos a una habitación?. ― La mujer susurra.
―No…
―Tu amigo está
yendo a una.
Abro los ojos de
inmediato y veo como se levanta del sillón y tomando la mano de aquella zorra
desaparece entre unas cortinas. El coraje me invade tanto que estoy por
levantarme e irme de aquí, maldecirlo y no verlo jamás en la vida.
Pero opto por lo
más normal y accedo a la habitación.
Al entrar
enseguida empezamos a desnudarnos y aventando a la mujer a la cama la tomo con
fuerza, sacando mi furia y queriendo olvidar este sentimiento que hace que mi
pecho duela, que hace que quiera matar a todos y secuestrar a uno para tenerlo
solo para mí.
Rato después
salimos de la habitación y regresamos a nuestra mesa, seguimos bebiendo y las
mujeres se van, nos quedamos solos y estando en silencio cada quien se mantiene
con sus pensamientos.
No lo volteo a
ver, no quiero hacerlo, solo quiero despedirme e irme a mí casa, a dormir y
olvidarme de él. Amanecer como era antes de amarlo.
―Sakura, me iré
primero.
―¿Qué?
―Que me voy.
―Bien, vámonos
entonces.
―Quiero ir a mi
casa, estoy cansado.
―Dijimos que
iríamos a la mía.
―Pues será otro
día.
―Haido, ¿Qué te
pasa? Últimamente has actuado muy raro.
―Simplemente
quiero descansar, no hagas dramas.
―Como si no te
conociera.
Resopla y deja
unos billetes en la mesa, toma mi muñeca y me jala a la salida, siendo tan
imbécil no hago nada para retenerme y dejo hasta que me meta a su auto y me
lleve a su departamento.
El camino es
silencioso, hasta que salimos del auto y entramos a la casa, el deja sus llaves
y su chaqueta, yo me quedo parado en la sala tratando de pensar en una buena
excusa para irme y que no haga preguntas, pero antes de eso el me vuelve a jalar
y me lleva a su habitación, donde me avienta a la cama y quedo acostado en
medio de ella, siendo observado por esos ojos que tanto me gustan.
Maldita sea, no
llores hyde, no llores. Me reprendo mentalmente.
―Serás animal. ―
Me quejo por su brusquedad.
―Nunca te quejas
cuando te tomo con fuerza.
―Pues esta vez
sí.
―Tienes algo y
me lo dirás, sea como sea.
―Sí, tengo sueño
y estoy cansado, idiota.
―Ni tú te lo
crees.
Me da una mirada
peligrosa y sube a la cama, aprisiona mi cuerpo con el suyo y me quedo como
estatua, siempre me pasa lo mismo, cuando me toca, cuando me ve de aquella
manera mi voluntad me abandona y se va con él. Lo odio con todas mis fuerzas.
Sus manos
empiezan a quitarme la ropa y me dejo, dejo que me deje desnudo y me tome como
siempre, con aquella intensidad, con aquella calidez que derrite cada una de
mis células, lo necesito, maldita sea, lo necesito.
―Eres tan suave…
Habla en mi oído
y me estremece, sus labios toman los míos y siento el sabor del alcohol, es
fresco, dejo que su lengua invada mi boca y juegue con la mía.
Nuestros cuerpos
se rosan, piel con piel, sin ninguna tela que estorbe. Enseguida comienzo a
suspirar y él se aprovecha de mi debilidad, susurra cosas en mis oídos, me besa
de manera lenta, sus manos me acarician y me vuelven loco. Me entrego
totalmente a él, dejo que me ame a su manera mientras yo lo amo con toda mi
alma, mientras yo lo amo de la manera en que puedo hacerlo, en que he aprendido
a hacerlo.
―Habla hyde…
Dime lo que tienes.
―Hum… No…―
Suspiro.
Una de sus manos
toma mi erección y la masajea, ahogo un jadeo y muerdo mis labios, sus torturas
me vuelven loco a cada minuto y me voy perdiendo en las miles de sensaciones.
―Habla…
―Olvídalo.
Sus brazos me
toman con fuerza la cadera y entonces siento como su erección se posiciona en
mi entrada y se hace paso poco a poco. Mi cuerpo se abre para él y mi interior
lo recibe, siento esa dureza, caliente y palpitante dentro de mí y es de las
sensaciones que más me gustan en el mundo.
Estar de esta
manera con él, conectados como uno solo. Donde lo puedo amar libremente, donde
es completamente mío.
―Aaaah…
Su cadera
comienza a moverse, lento y preciso, me aferro a su cuello y beso su piel, él
me enviste cada vez más, más fuerte, más intenso, dejo su cuello y clavo mis
uñas en su espalda, muerdo sus hombros y él toma mi cadera nuevamente, la toma
con fuerza con una de sus manos y me penetra con fuerza.
Mi garganta no
deja de gemir y mi mente se vuelve un caos de placer, solo existen las
sensaciones que él me da, existe su olor, su calidez, su textura, su cuerpo, su
voz… Existe una fantasía donde él me ama y es solo mío, donde nos pertenecemos
y somos solo uno.
Gotas cálidas
salen de mis ojos y siento como ruedan por mis mejillas, me maldigo y me oculto
entre su cuello para que él no se dé cuenta, pero antes de poder detener mi
boca salen las palabras que había estado ocultando con tanto celo.
―Te amo… Te amo,
Sakura.
Lo digo en voz
alta y siento como deja de moverse, nos quedamos quietos, en la misma posición,
él dentro de mí. Lo cual agradezco.
Lo dije. Maldita
sea. Pero creo que no me arrepiento. Mi pecho no podía guardar más ese
sentimiento, porque estaba asfixiándome y volviéndome loco.
―Ámame como yo
lo hago ahora. ― Continúo diciendo. ― Por favor.
―¿Cómo me amas
ahora?
―Con mucha
intensidad. ― Respondo enseguida.
Su cuerpo
nuevamente se mueve, es lento, suave pero de manera que entra muy profundo
haciéndome arquear y gemir.
―Mírame a los
ojos. ― Me ordena.
―No…
―Hazlo, por
favor. ― Su voz es suave.
Llevo mi mirada
a la suya y nuestros ojos se encuentran, se hablan entre ellos, brillan por
algún sentimiento y desprenden calidez… Me atrevo a decir, que hasta amor por
su parte.
―Yo te amo desde
el primer minuto en que te vi. ― Habla despacio. ― Y no me importo estar
contigo libremente, si así podía tenerte aunque fuera por unas pocas horas.
Su cadera
empieza a moverse más rápido, más fuerte. Ahogo gemidos mordiéndome los labios,
esta vez no quito mi mirada de la de él, quiero seguir viendo esos ojos, que me
confirman a cada momento que sus palabras son ciertas.
Él me ama.
―Te amo aun de
manera más intensa, mi pequeño.
―Ya-chan…
Es lo único que
digo, antes de que mis lágrimas inunden mis ojos y mi mente se entregue al
placer.
―Desde esta
noche me perteneces, así como yo te pertenezco.
Sakura dice esas
últimas palabras, antes de tomarme de manera fuerte, haciéndome saber sin
hablar que soy solo suyo y de nadie más… Que siempre seré suyo.
AAHHHHH LO AMÉEEEE ;O; me encanta que de vez en cuando sea el Haido el arrastrado(? :v sauhsuyasha muchas gracias querida mía * 3* ♥
ResponderBorrarAasdfg el arrastrado :v 💙
BorrarFue un placer *3*