martes, 3 de enero de 2017

Kiss



Hacía tiempo que añoraba estar en un concierto de mi mayor ídolo. Por motivos de distancia y economía no había podido hasta ahora. Todo se puso de mi lado, vacaciones, dinero y fechas de concierto.
He venido al Beast Party de mi banda favorita. Es un clima muy agradable y todo es maravilloso. El cielo, el mar… La brisa que acaricia la piel de los que estamos aquí… La arena en mis pies, los goods, el escenario… Todo es perfecto. Más que perfecto. Es algo que no puedo explicar.
Cuando empecé a ver a los fans, las cosas que venden mi piel se erizo por completo… Me estremecí y sin siquiera darme cuenta las lágrimas recorrían mis mejillas. Me tuve que detener un momento porque mis ojos estaban borrosos por las lágrimas.
Sentí como mi cuerpo temblaba, como mi corazón palpitaba sin control, mis cálidas lágrimas no se detenían.
Estaba llena de emoción.
Importándome poco como me vieran los demás grite fuertemente y corrí hacia donde estaban todos comprando cosas, hubiese corrido hasta el escenario pero aun no había acceso.
Compre varias cosas y cuando nos avisaron que el acceso empezaría me estremecí, todos corrimos a donde nos teníamos que formar para dar el boleto y fuimos entrando poco a poco.
Por fortuna estoy en primera fila. Hace 20 minutos que estamos aquí y ya está todo lleno, solo esperamos a que aparezcan ellos.
Como un dulce que compre y me muevo intranquila, por favor… Ya que salgan.
Como es un Beast Party estoy de acuerdo al lugar, poca ropa. Tengo puesto un bikini y arriba tengo un pequeño short de mezclilla y una blusa que tapa solo el pecho, mi estómago se ve, es muy fresco estar así en este lugar. ¡Aah! Y sandalias y lentes.
Una música empieza a sonar y me estremezco… Esto… Todos gritamos y vemos fijamente el escenario. Todos gritamos con mucho más poder cuando empiezan a entrar. Mi cuerpo experimenta una real adrenalina. Siento como tiemblo, como una sonrisa más grande que la que conocía de mí se dibuja en mi rostro. Mi garganta soporta el nivel de gritos que doy y mis ojos nuevamente se llenan de lágrimas.
Ellos están en sus lugares.
Listos para el concierto.
La música empieza a resonar en todos nosotros, mi corazón palpita al ritmo de la batería y me erizo al escuchar por completo toda los instrumentos. Entra la voz de hyde y entonces.
Todo es perfecto.
Empezamos a cantar y a brincar, todo es hermoso, fascinante... Todo nos mueve una y otra vez, nos hace llorar y estremecer, reír y sentir una enorme euforia.
Yo grito sin contemplación, me brinco, lloro y me entrego al perfecto momento que estoy viviendo, me lleno de energía, de vida, de... Felicidad. Una maravillosa felicidad que siento, que experimento... Que vivo.
Los minutos en este momento parece que pasan como segundos, las horas parecen minutos. La vida es injusta. Los mejores momentos pasan en un abrir y cerrar de ojos. Hyde canta, camina por todo el escenario, nos ve y nos sonríe, nos muestra esa sensualidad que lo caracteriza y mi corazón palpita mucho más. Lo tengo a pocos metros, lo tengo frente a mí, bailando y seduciéndonos.
Mi mente piensa en sus palabras "Es como hacer el amor en cada concierto" ciertamente eso parece. Él se entrega, nos da felicidad y placer. Nos acaricia con su voz y nos enviste con cada inicio de canción. Nos hace sentir únicos con cada mirada y cada sonrisa. Sus movimientos insinuantes son su perfecta invitación para que disfrutemos de él, de su cuerpo, de su entrega.
Llega el momento acústico y es como si nos transportáramos a otro mundo, a otra era... A otra dimensión. Escuchar su dulce voz cantando en acústico, escuchar los instrumentos, ver las estrellas, tenerlos cerca y tranquilos, sonriendo... Sentir esa tranquilidad, escuchar esa armónica. Ver esos ojos, esa mirada que transmite tanto. Mis lágrimas salen sin control y embelesada canto en voz baja junto con él... Envolviéndonos en una burbuja en donde puedo amarlo libremente y sin restricción.
Cierro los ojos por un momento y mi piel sigue erizándose... Me hace sentir en un momento mágico, en donde solamente estamos él y yo. Un sueño maravilloso...
Si al menos se hiciera realidad por un momento.
Sería la mujer más maravillosa del mundo.
Observo a K.A.Z tocar su guitarra, la manera en que se mueve, en que sus dedos acarician si instrumento, el momento en que se le ve tan concentrado tocando... Ju-Ken, sonriendo e invitándonos a brincar y gritar, Arly concentrado y sonriente en su batería, esos fuertes brazos y piernas haciendo su magia... El tímido de Jin en su esquina, con teclados y monitores.
Ellos son VAMPS.
Una hermosa y perfecta banda, creada por un sueño, un anhelo que adoptamos cada uno de sus fans.
La última canción llega a su fin y mi corazón experimenta felicidad y tristeza. Se acabó este perfecto momento pero pude vivirlo, ¿Qué más puedo pedir? Es mucho más de lo que llegue a poder imaginar. Estar en vivo con ellos, disfrutando este momento.
Ellos se despiden y todos terminamos llorando, gritando y agradeciéndoles por una maravillosa y única experiencia. Todos como niños de kínder caminamos hacia una misma dirección y somos guiados por personas de staff, mi cuerpo tiembla aun, el clima es un poco más fresco.
La manta oscura de la noche nos cubre y camino sin ver realmente mi camino. Me dejo llevar por toda la corriente de fans y veo mis manos, revivo mentalmente lo que experimente y sonrío como tonta seguramente.
Cuando me doy cuenta de que ya no escucho pasos a mí alrededor me alarmo y enseguida subo la vista. Me he alejado mucho de los fans y estoy en un área donde hay camiones y campamentos, me pongo nerviosa enseguida. Se supone que no debo estar aquí, observo más allá y todo se ve solo. Si alguien me estuviera contando que vivió esto le hubiera dicho que se metiera hasta la cocina pero sin embargo mis pies no me responden.
Tengo temor de hacer algo mal. Trago saliva y camino a donde veo van todos los fans. Pero casi de inmediato…
Una voz me detiene.
El órgano que está en mi pecho está por salirse de tan rápido que palpita.
―¿Me escuchas?.― Nuevamente escucho esa voz y me giro para ver
―Yo...
No logro decir nada más, mis pulmones están por colapsar al igual que mi corazón. Tengo miedo de que mi maxilar inferior caiga hasta el piso por el asombro que tengo, tengo miedo de que mis rodillas se pongas todas débiles y me hagan caer al piso.
Tengo miedo de que esto no sea real.
Sus ojos me ven curiosos, él tiene una lata de cerveza en la mano, esta aun con el vestuario que tenía hace unos momentos. Es un pantalón corto, casi bermuda de una delicada tela, unas botas y algo amarrado en la cabeza, como una mascada... Sin playera alguna que cubra su torso.
―Me estas asustando, ¿Te encuentras bien?
Lo veo dar unos pasos hacia mí, mis pies son como dos postes pegados al piso. No me muevo. Creo que tampoco respiro, aunque eso es imposible, ¿Verdad?
―¡Hyde!.― Escucho otra voz conocida.― Ven a ver esto
―Ahora no Ju-ken... Hay algo más interesante aquí...
Dice eso último en un susurro y viéndome a los ojos. Trago nuevamente saliva, tengo la boca seca. Quiero hablar y moverme pero mi cuerpo no me responde. La brisa de la noche acaricia mi piel y me estremezco... Y me alarmo. Muestro mucha piel.
―¿Puedes decir un monosílabo al menos?
―Eeeeh... Yo...
―Bueno, con eso basta, dime ¿Has venido a ver si podías escabullirte en algún camerino?
―¿He? No... Yo... Me... Me distraje y...
―Ya... Eso dijo otra chica hace unos minutos
―Le digo la verdad, venia pensando en otras cosas y llegue aquí y...
―Sí, te creo.― Toma de su cerveza y me vuelve a ver.― Te vi cuando te alejaste de los demás, ibas viendo tus manos y tu mente estaba ausente, te alarmaste cuando te diste cuenta en donde estabas y creo que dudaste en ir más allá pero decidiste irte ya estando aquí... ¿Por qué?
―Bueno... No es como di yo debiera estar aquí
―No creo que muchos piensen así, unos buscan la manera de ir más allá y tú no
―Es que, de solo pensar que si lo hiciera le incomodara no me lo perdonaría
Él se queda callado, viéndome fijamente y estudiándome, desde mis ojos hasta mis pies, con suma atención y delicadeza.
―Tuviste la oportunidad de entrar y no lo hiciste, eres extrajera lo cual me sorprende más ya que hablas mi idioma, las extranjeras suelen ser más atrevidas
―Supongo que somos mas atrevidas...
―¿Entonces porque irte? ¿Por qué no entrar?
―Simplemente no es algo con lo que me sienta cómoda
―¿Es eso? Aaah... Pero... Bueno no importa, le estoy dando mucha vuelta a esto, creo que el alcohol empieza a hacer efecto
Cierra los ojos y mueve la cabeza como para alejar el aturdimiento. Vuelve a verme y sonríe.
―Tu eres de esas fans que se distinguen entre los demás... Te vi en primera fila, cada que te veía estabas llorando, espero que de felicidad porque si es de tris...
―¡Claro que de felicidad! Es el primer concierto al que asisto y ha sido lo mejor de mi vida
―Lo imagine, eso se nota de inmediato, ¿Y qué te pareció?
―Lo mejor del mundo, gracias por permitirme esta experiencia hyde-san
―¿Yo? La que vino aquí fuiste tú
―Si pero usted logro el concierto en fechas justas
―Entonces de nada.― Vuelve a sonreír
Volteo a ver a la salida y ya está todo solo, hay personas de staff quitando algunas cosas, los fans que hay son contados. Vuelvo mi mirada a donde esta él y sus ojos se posan en los míos, fijamente.
―Es bueno que no haga frio o estarías congelada
Observo mi cuerpo y asiento débilmente, agradezco que este un poco oscuro y no pueda evitar mi sonrojo.
―Fuiste de las pocas que estuvo cubierta
―¿Cubierta?
―Sí, la mayoría solo tenía un pequeño short y un sostén, tú tienes ese pequeño trapo puesto.― Me rio ante lo de trapo
―Soy un poco penosa, no suelo vestirme así pero esta ocasión lo ameritaba
―Es un buen conjunto
―Gracias.― Digo emocionada y más sonrojada.― Hyde-san, ¿Puedo pedirle algo?
―No me digas, quieres conocer mi camerino.― Niego con una sonrisa.― ¿Entonces?
―Una foto
―¿Y un autógrafo?
―Si me lo permite
―Eres muy educada
―¿Le molesta?
―Me haces sentir viejo
―Discúlpeme
―Tutéame
―Como quier... Como digas
―Así está mejor, ¿Tienes papel y pluma?
―Ummm... Bueno... Un plumón nada más, puede firmarme el brazo
―¿El brazo?
―A falta de papel
―¿Por qué el brazo? Puede ser otra parte
―¿Una pierna?
―O el pecho
Nos quedamos en silencio y mi piel se eriza, trato de controlar mis ganas de gritar y correr como loca. Tomo aire profundo.
―Puede ser en donde se encuentra mi corazón
―¿Por qué?
―Porque ahí es donde siempre estas, en mi corazón
―Eres romántica
―Lo soy
―Chica buena y romántica, me siento un pervertido por lo que te dije
―Se cómo eres y me gusta
―Pero la firma se borrara en pocas horas
―Tendré el tiempo suficiente para poder ir a un negocio de tatuajes e inmortalizarlo
―¿Qué?
―¿No te parece buena idea?
―¿Qué te hagas un tatuaje permanente?
―Sí, tendré tu firma en mi piel, el señor tatuador solo tendrá que remarcarla con su aguja y tinta permanente
―Pues el señor tatuador tendrá que hacerlo muy bien para que quede perfecto
―Encontrare a uno experto en eso
―¿Estás hablando enserio?
―Si
―Eres muy valiente
―Gracias
―Dame tu plumón
Lo saco de mi mochila y me acerco un poco más a él, hyde lo toma y suspira. Y ahora que me doy cuenta... ¿En qué momento perdí los nervios?
―Vamos a la luz
Asiento y lo sigo en silencio. Entramos a una especie de campamento, claro, a uno de lujo, hay un sofá-cama, una pequeña mesa con cervezas, una guitarra, una silla, un mueble con ropa, una pequeña nevera...
―Bueno, dime donde
―Aaah si
Dejo mi mochila en la arena y con un poco de nervios me quito el ‘pequeño trapo’ como le llamo él y me quedo en sostén. Suspiro profundo ante la intensa mirada del que me ve y le muestro en dónde.
―Pensé que habías dicho que en el brazo
―Tu dijiste en el pecho.― Él sonríe
―Si te digo que tomes una cerveza conmigo, ¿Lo harías?
―Si
―Y si te digo que quiero firmar otra parte de tu cuerpo, ¿Me dejarías?
―¿Eso quieres?
―Simple curiosidad
―No me atrevería a negarte nada
―Me sorprendes... Bueno, aquí vamos
Destapa el plumón y pone una mano en uno de mis hombros. Con la otra empieza a hacer su firma. Espero que no sienta ni escuche el latir de mi corazón. Trato de parecer normal, mi respiración quiere agitarse pero no la dejo. Debo mantenerme tranquila, después podre desmayarme.
―Plumón permanente
―Sí, dura varios días
―¿Cómo sabes?
―Una vez una de mis sobrinas me pinto el brazo, tres días después de tantas lavadas se quito
―Eso es bueno
―Oye hyde, te estamos... ¡Oh! No sabía que...
Llega Arly y nos ve, me ve y sus ojos se van directo a mi piel desnuda. Sonrío un poco ante el nerviosismo.
―Vengan ya que...
Ahora llega K.A.Z con los ojos rojos y una cerveza en la mano. Noche de alcohol. Me ve y ve a hyde y después se ve con Arly, trágame tierra.
―Estoy ocupado
―Ya vemos.― Contesta Arly sonriente
―Bonito autógrafo has hecho
―Gracias K.A.Z.― Contesta hyde tímido.― Le prometí algo más, llegare más tarde
―Ya me imagino que, tremendo semental
―Cállate idiota.― Reprende al baterista.― Váyanse antes de que venga Ju-ken y haga de las suyas
―Venga, aquí sobramos
Se lleva K.A.Z a Arly se despiden con una sonrisa. Hyde me ve un poco apenado y me encojo de hombros. Veo nuevamente a mi alrededor y suspiro.
―¿Es tu camerino?
―Se le puede llamar así, ten tu plumón
―Gracias... Tomemos rápido la foto
―¿Por qué?
―No quiero quitarte más tiempo
―¿Quieres irte?
―No
―¿Entonces?
―Tienes una fiesta con ellos
―La tenemos cada fin de concierto 
―¿No te importa?
―En absoluto, en un rato más estarán dormidos de tanto alcohol
―Entonces me quedo un momento más
―¿Tomaras una cerveza conmigo?
―Claro
―Primero la foto
Saco mi cámara y camino hacia él. Tomo mi pequeño trapo y cuando estoy por ponérmela me detiene. Sus ojos un poco rojos y brillosos me dicen que no.
―¿Por qué?.― Pregunto
―¿No quieres que se vea tu firma?
―¿No te molesta?
―No es algo que haga a diario
―Lo sé, por eso me sorprende que quieras que se vea
―Es un caso especial
Dejo lo que me iba a poner y me acerco un poco más, acomodo mi cabello y preparo la cámara para la foto, estiro mi brazo y cuando estoy por tomar la foto él me detiene. Toma la cámara y se acerca un poco más a mí. Nuestras cabezas se tocan y nuestros cuerpos también, estira el brazo y sonrío, sale el flash y me da la cámara, veo la foto y muerdo mis labios para no gritar y espantarlo.
Una perfecta foto. Los dos sonrientes. ¡Él sonríe! Nuestras cabezas están totalmente juntas, se ve un poco de nuestros cuerpos, muy muy cerca y sale perfectamente mi autógrafo, luce hermoso.
―Gracias.― Digo emocionada
―Ha sido un placer, salimos bien
―Es perfecta
―Ahora, ¿Cerveza o vino?
―Lo que decidas está bien para mí
Asiente y va a la nevera, lo veo sacar una botella de vino y toma dos copas, me hace señas de que me acerque a la pequeña mesita y me siento en una hamaca, me da la copa y después él se sienta a mi lado.
―Es de mis vinos favoritos
―Huele delicioso
―Aprecio la observación
Lo veo tomar el líquido oscuro y me dejo llevar por esa deliciosa escena. Tomo yo un poco y suspiro.
―Es delicioso
―Lo sé, y dime, ¿De dónde eres?
Empezamos una plática sobre mí. Yo sé todo de él, o bueno, lo que nos permite a sus fans saber así que la charla se dirige hacia mí. Los minutos pasan y me acomodo mejor en la hamaca, me pongo un poco más al centro, esta cosa es grande así que termino doblando mis piernas y sentándome como niña pequeña, el me observa, da pequeños tragos de vino y no deja su atención de mí.
Es un momento que me estremece y me hace sentir muy nerviosa. Bromeamos y reímos. Su sonrisa en vivo es más hermosa de lo que se ve en las fotos, su risa es una bella melodía. Sus ojos son más hermosos que las galaxias. Su personalidad, es como siempre he pensado.
Es un ser humano hermoso y perfecto.
―... Y entonces esa fan repetía una y otra vez que nos habíamos visto hacia tres años, yo por supuesto no la recordé, no es como si solamente viera un fan al año, fue divertido y encantador
Nos reímos, escuchar sus aventuras ha sido el segundo tema después de hora y media de hablar de mí. Ha vivido muchas cosas interesantes y divertidas.
―Aun no me creo que este platicando contigo
―Ni yo que este platicando tan naturalmente con una fan
―Gracias por estos momentos
―Es refrescante estar contigo, muy relajante
―Me alegra hacerte sentir eso
―Entre otras cosas
―¿He?
―Dices que no te atreverías a negarme nada, ¿No?
―Claro, lo dije
―¿Sigue en pie?
―Por supuesto
―Entonces... Bésame
―Hyde...
―Bésame 
Como si fuera cosa del destino el aire de la noche entra por las telas que cubren este espacio, el aire toca mi cabello y lo mueve, hace que sienta cosquillas en mi cuello y toca un poco el rostro de él.
Sus ojos como imanes con los míos no me dejan ver hacia otra parte. Se escuchan las olas del mar golpear con la arena. Se escucha el aire correr por todo el lugar, se escuchan otros sonidos relajantes. Sonidos de playa.
Estoy segura de que mis mejillas tienen un tono carmesí. Las siento calientes, estoy sonrojada, apenada, nerviosa... Que tu ídolo te pida que te bese, te de una mirada brillante y llena de intensidad...
Dios, que no me desmaye por favor.
―Hermosa, bésame
Una tercera petición, esos ojos me piden en verdad que lo bese. Una corriente eléctrica pasa por todo mi cuerpo, mi espina dorsal es la que más la siente y mi cuello se enchina. Lleno mis pulmones de aire y me muevo un poco para acercarme a él. Cuando estamos a pocos centímetros tomo sus mejillas y las acaricio. Su piel es suave, delicada y tersa. Lo veo una vez más a los ojos y me acerco poco a poco a sus labios. Cuando siento nuestro primer rose mis parpados bajan para percibir más las sensaciones.
Sus labios están junto a los míos.
Su respiración está rosando mis mejillas, sus manos toman mi espalda y hace pequeñas caricias. Mi roba unos suspiros y mi corazón esta desenfrenado, jamás creí que esto llegara a pasar. Tan solo tenerlo cerca y platicar con él ya era algo inimaginable, ahora esto...
Mi respiración se detiene cuando siento que sus manos me acercan a su cuerpo... Sí, me está acercando más a él y me siento nerviosa. Su lengua me pide permiso para entrar y sin voluntad propia mi boca se abre para darle paso a mi cavidad.
Esa suave lengua, esa calidez... Es humedad me hacen estremecer. Su sabor es de vino, refrescante y dulce. Nuestros labios se mueven como si se conocieran de tiempo atrás. Su lengua domina la mía y la hace su esclava, mi garganta me traiciona y provoca jadeos involuntarios. No tengo tiempo de apenarme así que continúo con nuestro contacto... Un suave y delicioso contacto.
Esto es el cielo.
Sentir sus labios junto con los míos... Sentir su lengua en mi boca sus brazos en mi espalda, su respiración en mi piel, si delicadeza, su maestría...
Nos alejamos poco a poco por la falta de aire y el termina dándome una mordida en los labios lo cual me provoca jadear. Al estar a pocos centímetros de separación nos vemos a los ojos. Su mirada es lasciva, profunda, brillosa y me estremece hasta el alma.
―Esto no se lo he dicho a nadie pero... Siéndote sincero... Me gusta como besas
―Imagino que has besado a muchas...
―En realidad no es algo con lo que me sienta a gusto de platicar en este momento
―Tienes razón, discúlpame
―Pero si quiero que sepas que me gustan tus besos
Sus ojos me dicen que no bromea ni miente. Eso me hace estremecer y querer gritar pero me contengo, no quiero asustarlo o que piense que estoy loca. Me limito a sonreír y el me sonríe también. Toma una de mis manos y besa el dorso.
―¿Puedo pedirte otra cosa?
―Lo que quieras hyde
―Si no quieres hacerlo simplemente dímelo, ¿Si? No te sientas obligada
―No te preocupes
―¿Me puedes dar esta noche?
Mi boca se abre involuntariamente y la tapo con una mano. No puedo evitar mi sorpresa y no puedo dejar de ver esos ojos brillosos.
―Es decir... Podemos pasar la noche platicando, tomando vino y si tienes hambre pediremos algo de comer... Solo si te pediré que, esta noche no me niegues ningún beso tuyo, déjame disfrutarlos esta noche
―¿Mis besos?
―Sí, tus labios... Son los mejores que he sentido... Tus besos, son los mejores que probado, no me los niegues, por favor
―Jamás podría
―¿Entonces es un sí?
―Es un toma todo lo que quieras de mi
Sus ojos toman más brillo. Estamos ahora solamente con la luz de la luna, copas de vino y brisa de mar. Mis palabras salieron sin pensar pero no me arrepiento, me siento apenada y nerviosa pero no arrepentida. Porque me he dicho que jamás le negaría nada a este hombre, me he dicho que  si tuviera la oportunidad... Le entregaría todo de mí a él... Al amor de mi vida.
―¿Te puedo pedir ahora algo yo?
―Claro
―Me... ¿Me puedes hacer el amor?... Por favor
Esto lo toma por sorpresa ya que sus hermosos ojos se agrandan, me ve un poco anonadado pero sus ojos toman un brillo peligroso. Un brillo que me hace sentir deseada y añorada.
―Solo si prometes besarme, de aquí hasta que yo te pida que dejes de hacerlo
―Lo prometo.― Digo en un susurro
―Entonces, bésame
Asiento lentamente y rompo la poca distancia que teníamos. Sus labios esta vez me toman con ansiedad y posesividad. Es un beso salvaje y lleno de calidez. Sus manos acarician mi cabello y me recuesta totalmente en la hamaca, él se acuesta encima de mí y siento como esta cosa se mueve. Nos ha aguantado todo este tiempo, hace rato él dijo que es muy resistente, que se sentó aquí con los chicos de VAMPS. Es grande y resistente así que no me preocupo.. Mucho.
La hamaca se mese un poco y me sobresalto, rompo el beso y lo veo a los ojos.
―Ummm... ¿Aquí? No es... ¿Peligroso?
―Podría ser en el sofa-cama pero sería un poco incómodo, en la arena si gustas pero... Terminaríamos envueltos en una capa de esa cosa café... Aquí... Aquí nos da bien la brisa del mar y puedo ver tu piel resplandecer por la luna, es un nuevo lugar para mí y...
―Está bien.― Lo detengo.― ¿No vendrán los chicos a buscarte?
―No, a estas horas ya están durmiendo por la borrachera que tienen y los del staff se fueron hace dos horas
Suelto un largo suspiro y asiento conforme. El sonríe y vuelve a atrapar mis labios. Muerde mi labio inferior y me hace jadear, mi cuerpo empieza a experimentar sensaciones que no sabía existían. Sus manos pasan por mi piel, no le costara trabajo desnudarme... Ni a mí a él.
Sentir su piel desnuda junto a la mía es mejor de lo que llegue a pensar. Una de sus manos desabrocha mi sostén y me lo quita sin problemas, al momento de quitarme esa tela mi piel se enchina y siento como mis pezones se endurecen. Él se da cuenta ya que lo veo sonreír y besa mis labios nuevamente. Mis senos tocan su piel desnuda y jadeo. Baja poco a poco por mi cuello y muerde levemente, lame y llega a mis senos, atiende sin piedad a uno.
Lo besa, lo succiona, lo muerde y juega con su lengua. Mi piel se siente caliente, llena de electricidad. En donde toca el, en donde siquiera rosa mi piel quema. Mi garganta saca jadeos de placer, de felicidad... Atiende el otro seno y tortura mi pezón, mi cuerpo de mueve por las sensaciones y me aferro a su cabello. La hamaca se mueve de nuevo pero ya no me asusto. Mi mente empieza a olvidar todo y solo se centra en el... En el momento, en las sensaciones, en su mirada... En sus labios. Mi piel se eriza por la brisa del mar y abro un poco los ojos, veo la gran luna brillar sobre nosotros y escucho las olas del mar golpear la arena.
Un momento perfecto.
Regresa a mi boca y toma mis jadeos con total satisfacción. Juega con mi lengua y muerde mis labios.
―Mierda, temo hacerme adicto a esto
―¿He?
―Tus labios... Tu boca, tu lengua... Tu sabor...
Vuelve a asaltar mi boca y me provoca un jadeo más, estos besos son ansiosos, salvajes pero con delicadeza. Es algo que no sé cómo explicar, algo que tal vez experimente solo con él, solo en este momento.
La piel de sus manos acarician mis caderas, yo le quito la mascada que tiene en la cabeza y bajo mis manos por su espalda, su suave y tersa piel... Su perfecto cuerpo.
Desabrocha mi pequeño short y lo baja lentamente, rosando mi desnuda piel y me quema con cada rose. Abro la boca para tomar aire y muerdo mis labios. Cierro los ojos y el aire toca mi piel... Me acaricia.
Sus labios tocan mis piernas y me muevo un poco, su aliento rosa mi piel, caliente, frio, caliente... Sus dos manos toman mi cadera y juegan con el resorte del bikini. Lo que hace con sus manos y su boca es una tortura... Necesito más contacto.
―Por favor...
―Umm, me gusta eso
―¿Qué?
―Tu voz... Suena excitada y ansiosa
Besa mi monte de venus y baja la pequeña tela, mi piel se eriza cuando queda al descubierto y el aire me recorre. Abro un poco los ojos y veo a hyde observándome... Una mirada lasciva y brillosa.
―Eres perfecta
―¿Lo crees?
―Cualquiera que estuviera en sus cinco sentidos lo sabría al verte... Tu piel además de suave es cálida, tersa, brilla bajo la luna y es como si me diera la invitación de acariciar cada rincón de ella
―Sabes que puedes hacerlo.― Digo en voz baja
―Y me gusta saberlo
Besa mi cuello, con delicadeza... Con entrega y dedicación. Me roba suspiros y sensaciones que recorren mi espina dorsal, solo con esos roses. Mis manos bajan a su bermuda y con un poco de nerviosismo la bajo, no me cuesta nada de trabajo quitar esa tela y me llevo la sorpresa de que no trae ropa interior.
Me doy cuenta porque siento su piel junto a la mía... Siento su erección en mi pierna.
Y esto me pone más nerviosa.
Sentir su falo en mi pierna, casi en mi centro... Duro, caliente... Ansioso... Muerdo mis labios y me concentro en todo lo que estoy sintiendo. Mis suspiros son robados al igual que mi voluntad. Me siento fuera de sí, me siento bien al ser guiada por un hombre como él. Su lengua acaricia mis labios y lo disfruta.
Baja una de sus manos y sin pudor alguno mete dos dedos en mi intimidad y los saca enseguida, los ve y los mete a su boca, me ve con mucho deseo y sonríe.
―Estas lista
Sin poder evitarlo me sonrojo y evito su mirada. Él toma mi barbilla y hace que lo mire de nuevo, mi sonrojo aumenta, estar de esta manera con el... No es como si fuera lo más normal del mundo. 
―Nunca evites mi mirada; no me prives de esos hermosos ojos
Esas palabras las susurra y todo mi cuerpo se estremece. Siento como mis ojos se ponen un poco borrosos y mis lágrimas caen. El hace media sonrisa y limpia el agua salda, besa mi frente con ternura y entonces suelto un gemido.
Dolor.
Placer.
Esta dentro de mí.
Mis lágrimas siguen cayendo, estoy feliz. Estoy experimentando lo mejor del mundo, lo que siempre soñé, lo que siempre añore. Mis lágrimas son mis fieles acompañantes, lágrimas de felicidad y gozo.
―Empezare a moverme
―Claro...
Tomo aire profundo y siento su primer movimiento dentro de mí. No evito gemir ante la sensación. Mi garganta deja salir sonidos placenteros. El entra y sale de mí, la hamaca se mueve y es una sensación extraordinaria, como si flotáramos en el aire... En nuestra propia burbuja, la brisa acaricia nuestra piel y nos da la sensación de frescura junto con la calidez de nuestros cuerpos. El aire mueve su cabello y desprende un delicioso olor. Muerdo mis labios y gimo entre suspiros. Me aferro a su espalda y mis lágrimas siguen inundando mis ojos.
Puedo ver la luna brillante siendo testigo de esta entrega, el sonido de las olas, del mar susurrándonos cosas hermosas al oído. Los sonidos de la playa, relajantes y tranquilos. Lo único que fuerte que se escucha son nuestros gemidos de placer. Sus labios toman los míos y toma mis sonidos más placenteros, los absorbe y se adueña de ellos.
Esto es la gloria.
Sus movimientos son más intensos conforme pasan los segundos, mi interior lo recibe, lo acuna y lo adora. Siento como se vuelve más caliente, más duro… Más grande, me llena y me hace sentir completa, feliz.
El paraíso eterno.
El calor nos invade, nuestros gemidos son más y mi espalda se arquea, el frenesí al que estamos llegando nos envuelve, mi corazón palpita con desenfreno y siento que toco el cielo, que llego a otras galaxias. Mi espina dorsal experimenta una corriente eléctrica intensa.
―Tengo que salir...
―No
―Ya... Ya no pued...
―No te contengas
Lo rodeo con mis piernas y sin salida se deja ir dentro de mí. Su cálida esencia se derrama dentro de mí y es una sensación perfecta, hyde se deja caer encima de mí y mientras la hamaca se sigue meciendo yo acaricio su cabello y observo la luna. Esa luna parece antinatural, demasiado cerca, demasiado grade, demasiado brillosa.
Pasamos los próximos minutos así, en silencio, sintiendo nuestra calidez y dejando que la brisa nos acaricie.
―Creo que tengo que irme, antes de que amanezca
―¿Por qué?.― Alza su mirada y me ve
―Pues... Perderé mi vuelo y tú tienes otro concierto que dar
―¿No te quieres quedar?
―Créeme que me quedaría en el mismísimo infierno siempre y cuando estuviese a tu lado, solo que... No quiero abrumarte o serte de incomodidad
―Jamás lo serias, además; prometiste quedarte hasta que te dijera que no me beses más
―Pensé que eso había expirado cuando acabamos de... 
―¿Te he dicho que dejes de besarme?
―No
―Entonces no puedes irte, lo prometiste
―Pero...
―No te preocupes, puedes estar en el concierto aunque no tengas boleto y tú vuelo, lamento que lo pierdas
―¿Entonces quieres que me quede?
―No sabes cuanto
―¿Por qué?
―Me siento bien estando contigo, fresco, relajado, tranquilo... Es una sensación fascinante, eres mi fan pero me siento como cualquier ser humano cuando platicamos, no me siento con esa fachada de famoso, solo soy... Hideto contigo y me gusta no sentirme asfixiado por el peso de la fama, no sé si me entiendas
―Creo que si
―Entonces te quedaras
―¿Solo hoy?
―Hasta que te pida que...
―Deje de besarte
―Exacto
―¿Y cuándo será eso?
―Lamento si tenías planes pero no tengo pensado decirte esas palabras en mucho... Mucho tiempo
―¿Y eso que significa?
―Significa que lo que hicimos hace rato ha sido una de las mejores experiencias y créeme que eso es decir mucho, para mí, me gustas... Me gusta tu personalidad, tu cuerpo, me gusta cómo me haces sentir... He adorado ver mi firma en tu piel mientras entraba y salía de ti...
―¿Lo dices enserio?
―Sí y espero que tu hablaras enserio con lo del tatuaje
―Por supuesto
―Entonces le pediré a quien me tatuó a mí que te tatúe a ti
―Cuando te dije lo del tatuaje te sorprendiste, ahora prácticamente me ahces cita con el tatuador.― Digo divertida
―No pensé que me llegase a gustar tanto ver mi firma y más en ti, en tu piel.― Recorre la firma con sus dedos y ese pequeño rose me eriza
―Es como si quisieras que todo mundo viera algo como...
―¿Qué me perteneces?.― Asiento.― Tal vez... Pero no como marca o algo parecido, simplemente como significado de que he tocado tu piel, de que... De alguna manera me perteneces
―Te pertenezco
―Lo dices como si fuera cualquier cosa
―Siempre te he pertenecido, eres mi mayor ídolo, pero también mi mayor amor
―Si te pidiera que te quedaras conmigo, que dejaras todo por seguirme a donde yo vaya, ¿Lo harías?
―Sin pensarlo te diría que sí, pero si lo pensara me aseguraría de que fuera algo duradero y sincero
―Será duradero y es sincero
―¿Entonces no es una suposición?
―No, te lo estoy pidiendo realmente
―¿Por qué?
―¿Siempre tiene que haber un porque?
―Soy curiosa
―He estado con muchas mujeres pero eres la única que me ha hecho sentir diferente y pleno, me has hecho desearte mucho más que a cualquiera, me has hecho añorarte en solo unas horas, has hecho que quiera tenerte a mi lado y eso jamás me había pasado
Nos vemos a los ojos y el besa el dorso de mi mano, su mirada es sincera y cálida. Dejar todo por estar con él. Si lo pienso mucho... Me da temor de que no dure y termine destruida, termine loca por haber estado en el cielo y después haber caído al mismísimo infierno.
―No lo pienses tanto
―¿El qué?
―Aceptarme
―¿Y si no funciona?
―Funcionara, lo se
―Pero no tengo ropa suficiente aquí.― Él sonríe
―Iremos a comprar todo lo que quieras, por favor, di que si
―De mi boca nunca saldrá un no para ti
―¿De verdad?
―Siempre que pueda complacerte
―Ummm, supongamos que te dijera, ‘Quiero que te vayas’ ¿Seguirías diciendo si?
―Buen punto
―Claramente dirías que no
―Así es
―También es bueno que haya un no en tu vocabulario.― Nos reímos y asiento encantada
―¿Por qué yo?
―Solo lo eres, llegaste como caída del cielo, últimamente me he sentido muy asfixiado, solo... Abrumado, cuando vi tus ojos me transmitiste tranquilidad, te escuche hablar y me sentí relajado, platicamos y me sentí en paz, simplemente llegaste en el momento justo, llamémosle destino... Sea lo que sea que estuviste pensando cuando llegaste aquí lo agradezco
―Pensaba en el concierto, en ti...
―Bueno, mucho mejor.― Sonríe.― Te distrajiste y llegaste aquí, si hubieses entrado no te hubiese hablado, pero me causo curiosidad verte ir de regreso
―Qué bueno que tome esa decisión
―Sin duda
―Entonces... ¿Qué pasara ahora?
―Disfrutaremos todo el día de playa, será el concierto, la noche la pasaremos aquí también, después iremos a mi departamento, compraremos ropa e iras conmigo a donde yo vaya, supongo que sabes que en un mes tengo gira
―Lo se
―Estarás conmigo, siempre que pueda tenerte a mi lado
―Exactamente, ¿Qué relación tendremos? Porque no me gustaría verte con alguna zorr... Alguna otra mujer
―Créeme que no deseo estar con nadie más que contigo y tu estarás a mi lado, todo lo que haremos será de pareja, pensé que era obvio
―¿Pareja?
―Sí, en el momento en que te pedí que me besaras estaba pidiéndote inconscientemente que fueras mía
―Soy tuya
―Eres mi novia
―Novia
―La mujer que siempre espere sin saberlo
―Siempre me tendrás hyde, hasta que digas basta y aun así... Siempre seré tuya
―Prefiero la palabra eterno
―Eternamente tuya
―Así está mejor
Me regala esa perfecta sonrisa, brillante y encantadora, natural y sincera. Hace que mi corazón se derrita y sienta la felicidad en todo su esplendor. Se mueve un poco y hace que la hamaca se mueva, lo abrazo y su mirada me pide que lo bese cosa que hago sin dudar, sin pena, porque él me ha aceptado y mis lágrimas vuelven a salir, mi corazón da un vuelco y mis sentimientos explotan cuando escucho unas palabras que quedaran inmortalizadas en mi corazón y pensamientos.
―Me tienes también... Soy tuyo... Eternamente. 




6 comentarios:

  1. Simplmente P E R F E C T O *o*
    Lleno de detalles, tan hermoso, cada palabra... Tsu, si existiera una competición de mejor Oneshot, creo que sería este el ganador ♡ has rompido tu record xD

    Es por eso que eres mi escritora favorita, siempre me sorprendes ♡

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Aasdfghjk y mira que este one-shot tiene un año de estar hecho pero apenas lo publique xD

      Gracias *3*

      Borrar
  2. no manches tsukiiiiiiii te pasaste con esto!!!!!!! mi one shot favorito es este definitivo, tiene de todoooooo!!!! lo amo con mi vida!!!!
    casate conmigo *0*

    ResponderBorrar

Un abrazo ♥