Capítulo 28 Juicio
Al ser un evento extra
oficial me vestí de acuerdo a la ocasión. Un pantalón de tela fina, negro
brillante, una camisa blanca con mangas que sobresalen de mi gabardina negra de
terciopelo con detalles rojos, zapatos con un poco de tacón, relucientes.
Mi mujer quiso que
luciera más imponente y se le ocurrió maquillarme, no dije que no pues ella se
veía emocionada pero no estaba seguro del resultado, aunque al final me agrado
mucho. Me delineo los ojos y resaltan mucho con mis orbes rojas y mis labios
rojo natural.
Me puse el anillo que
me fue dado al tomar mi reinado, un anillo grande, de diamante con
incrustaciones de zafiro, mi color favorito, para resaltar tiene incrustaciones
de esmeralda y rubí. Traigo también collares hechos de las piedras más
preciosas, collares fundidos una y otra vez en oro hechos para resistir
cualquier tempestad.
Aaah y una cosa más.
Esta vez traigo la corona del Rey.
Hecha de oro tan pesada
para cualquier mortal, vista ante los ojos como el tesoro más grande del mundo
por su grado de maravilla, por su brillo y su pureza ante los metales y piedras
preciosas.
En este preciso momento
estoy entrando a la sala de nuestros juzgados, mi camino se marca con una larga
alfombra roja de terciopelo.
Es una sala grande,
como las que salen en las películas policiacas, aunque la mía es con más extravagancia,
una sala digna de ser pisada por un Rey.
Estoy caminando en
medio de todos los presentes quienes cuando yo paso me hacen una reverencia, al
llegar al prado tomo mi gran silla, hecha de oro y terciopelo, con mi insignia
de Rey grabada.
Observo a los que están
frente a mí, parados, viéndome con sorpresa. Jamás me habían visto con tanta
extravagancia. Cada mente dice lo mucho que les sorprende y lo mucho que les
estoy imponiendo. Sonrío por dentro, me gusta que sea así.
Esta vez para el juicio
invite a algunos de los vampiros más importantes en mi sociedad, hay diez
vampiros que me son fieles y tienen el cargo importante de ser líderes de cada
sociedad que hay en el mundo, ellos me dan reporte mensual de todo lo que pasa
y cuando hay algo malo me ocupo de poner orden.
Observo a mi costado
izquierdo y veo a Kazuhito, él también está un poco más extravagante de lo
normal, tiene puestas algunas joyas que el Rey le da a su mano derecha, eso lo
hace oficial e intocable. Le digo con la mirada que venga a mí y en dos
segundos llega.
―¿Y Miyuki?
―En la parte de atrás.
―Que entre.
―¿Ahora? ¿No es mejor que entre el consejo?
―No… La audiencia tiene que verla primero.
―Como ordenes.
Mi primo va por ella y vuelvo mi mirada al frente, aquí
enjuiciare al consejo, junto con Eva, su padre y Hiroto.
Tomo aire y me levanto.
―Gracias por estar presentes. ― Comienzo a hablar. ―
Gracias a este privilegiado grupo de vampiros por haber venido desde tan lejos
por mí.
Los diez vampiros líderes me hacen una notoria reverencia
y les agradezco con la mirada.
―Estamos aquí para darle fin a la eterna vida de algunos
vampiros que me han traicionado de la manera más vil, pero antes, necesitan
conocer a alguien para que comprendan todo.
Las puertas se abren y Miyuki entra, junto con mi primo,
ella camina lento, dejando que todos la admiren, su mirada se clava en mí, no
ve a nadie más que a mí. Sus pasos son seguros y firmes, su cuerpo se mueve de
una manera sensual, tiene puesto un vestido color rojo pegado a su figura, sus
labios rojos de igual manera, ojos delineados, orbes color esmeralda
brillantes, su piel de porcelana a metros se puede apreciar, esa mujer es tan
pura como yo.
Miyuki llega a mí y se para a mi lado, todos están
curiosos por lo que está pasando y decido quitarles esa espina de la mente.
―Esta vampiresa que ven aquí es mi mujer. ― Hablo con
autoridad. ― Como pueden apreciarla, es alguien totalmente puro, tanto como yo,
ella tiene poderes, puede desarrollar el que quiera con solo proponérselo, su
sangre es la mejor que pueda existir. ―Un vampiro alza la mano y le doy permiso
de hablar.
―Mi Rey si me permite, ¿Qué tiene que ver con el consejo?
―Mucho. ― Suspiro. ― Tal y como la ven, la señorita Miyuki
Kobayashi fue una humana.
Todos se alteran y sus ojos se vuelven peligrosos,
Kazuhito se pone un paso al frente de nosotros y eso da a entender que
cualquier movimiento extraño será digno de su fuerza.
―No la convertí mordiéndola como deben estar pensando. ―
Continúo hablando. ― Ella se volvió una de nosotros con solo amarme, con solo
amarla y aceptarla ser parte de mi vida.
―Eso es imposible. ― Habla uno de la audiencia.
―También lo pensé así, pero mi abuelo, nuestro profeta
sabía que esto pasaría.
Veo a Shido y enseguida se
levanta de su lugar, camina hacia mí y trae con él los libros de profecías. Él,
al igual que Kazuhito está vestido más extravagante de lo normal. También tiene
las joyas oficiales, pero él tiene algo más que mande a hacerle. Un anillo.
El anillo que lo representa
como profeta y lo reconoce como tal.
―Shido Azuma fue el discípulo
de nuestro profeta y a él le fueron dados estos libros. ― Los señalo. ― Que son
profecías escritas del puño y letra de mi abuelo, junto con su sello de Rey.
―Mi maestro me confió estos
libros al morir, yo estuve con él cuando escribió cada letra, cuando vio cada
parte futura de su nieto y de su pueblo. ― Habla Shido con seguridad. ― En
estas hojas está escrito todo lo que el futuro le tiene esperado a nuestra
organización y a nuestro Rey, fui privilegiado por nuestro profeta para
traducir cada profecía, para explicarla y darle sentido.
―Con todo respeto… Usted es
solo un discípulo, no pudieron darle tal poder. ― Ataca amablemente uno.
―Mi abuelo al morir le regalo
sus poderes a Shido Azuma. ― Empiezan a murmurar. ― Lo que significa que él
tiene el poder de profesar. ― Doy a conocer finalmente. ― Nuestro pueblo tiene
un profeta más y es Shido Azuma.
―Mi Rey, ¿Cómo está seguro de
que eso paso? ¿Usted lo vio?
―No estuve en ese momento
pero la palabra de Shido es más que suficiente para mí.
―No debe confiar tan
ciegamente mi Rey.
―Danna-Sama, por favor entra a mi memoria y transpórtalos
a ese momento. ― Me pide Shido con extremo respeto.
―No voy a humillarte, eso sería dudar de ti.
―Ellos deben confirmarlo, te lo ruego.
Nos vemos a los ojos y él realmente necesita que pase,
accedo no muy convencido y suelto un suspiro. Me paro frente a él y tomo su
cara entre mis manos, hago que sus ojos se claven en mi mirada y busco en su
memoria aquel recuerdo, busco demasiados años atrás hasta que doy con él.
Cierro mis ojos y entro en la mente de todos los que están en la sala, cuando
estoy en ellos reproduzco el recuerdo de Shido.
Lo
primero que vemos es la oficina de mi abuelo, el Rey está en su gran
escritorio, con los libros de profecías, esta con uno en sus manos, escribiendo
en las últimas páginas. Mi cuerpo se estremece, mi abuelo… Él fue mi padre, un
padre que así tan estricto como lo era me daba su amor. Lo observo y su cuerpo
se ve cansado, su mirada se ve cansada.
―Shido.
― Habla mi abuelo y entonces mi primo aparece.
―Sí,
mi maestro.
Shido
ligeramente se ve más joven, su cabello en ese tiempo estaba corto ya que a mi
abuelo le molestaba ver el cabello largo en hombres. Shido se acerca a mi
abuelo y el Rey le da los libros.
―Cuida
de estos libros como si fuera tu inmortalidad, hijo, ahí está escrito todo lo
que he profesado, todo pasará en 200 años y quiero que aun más en ese tiempo estés
con mi nieto, seas su apoyo, su confidente, su consejero y su protector sin
importar tu vida, él pasara por cosas difíciles que si no intervienes tú, será
causa de su muerte y el de personas inocentes.
―Maestro,
por más que quiera proteger a mi futuro Rey, no me lo permitirán pues no soy
digno.
―Serás
digno, hijo.
―No
sé cómo maestro.
―Yo
sí. ― Le hace una pequeña sonrisa y se levanta para pararse frente a Shido. ―
No debes hablar de esto a nadie, hasta que sea el momento.
―¿Hablar
de los libros?
―De los
libros y de tu poder.
―Todos
conocen mi poder maestro.
―No
el que estas por tener.
―Maestro,
no estoy entendiendo.
―Te
daré mi poder Shido, no quiero que mi pueblo mientras sea de mi nieto se quede
sin profeta.
―No,
maestro…
―Tú
serás el próximo profeta y trabajaras junto a mi querido nieto, le harás
entender muchas cosas y hacerlo comprender lo que no pueda por él mismo.
―Mi
maestro, por favor. ― Shido se arrodilla. ― No soy digno de tal poder.
―Eres
digno hijo, nadie lo cuidaría tan bien como tú, ni nadie lo trabajaría mejor
que tú.
―No,
maes…
―Sé
que después de mí, tu fidelidad estará con mi nieto y darías hasta tu vida por
él, tú debes ser el siguiente profeta.
―Maestro,
por favor, concédale ese privilegio a Kazuhito.
―Él
está destinado para otra cosa Shido, Kazuhito al igual que tú daría la vida por
mi nieto. Kazuhito será sus ojos para el peligro, será su fuerza, será su lado
más cruel y más vil, Kazuhito soportará muchas cosas por la seguridad de su
Rey, él se ensuciara las manos de sangre por protegerlo… Él está destinado a
eso, es una parte importante en el tablero y tú no puedes quedar atrás.
Necesito que ustedes dos trabajen en conjunto con mi nieto, necesito que lo
protejan de quien sea.
―Pero,
mi señor…
―Yo
ya estoy muy cansado hijo y mi tiempo tiene que llegar a su fin.
―No,
maestro…
―He
decidido morir esta noche de luna llena.
Los
ojos de mi abuelo desprenden tranquilidad y aceptación, él estaba totalmente
decidido a morir, necesitaba morir porque su cansancio había llegado al límite.
―Hice
una carta explicando mi muerte y ordenando que enseguida coronen a mi nieto.
―Maestro…
―Eres
un hijo más para mi Shido, al igual que mis nietos Hideto y Kazuhito, tú eres
mi nieto, eres mi hijo al igual que ellos y estoy orgulloso de ti.
Los
ojos de Shido son realmente un mar, sus orbes azules combinadas con sus
lágrimas parecen un mar derramándose en grandes olas. Se deja caer más al piso
y toma los pies de mi abuelo, llora con mucha tristeza y dolor, siento ese
sufrimiento en carne propia y me hace llorar también.
―Maestro,
no nos deje.
―No
seas egoísta. ― Se ríe mi abuelo. ― Necesito descansar hijo.
Mi
abuelo se inca para quedar más al nivel de mi primo y toma su rostro, limpia
las lágrimas y sonríe. Le da un beso en la frente y lo ve a los ojos fijamente,
enseguida veo como Shido se queda sin movimiento y los ojos de mi abuelo se
vuelven totalmente negros.
Está
transmitiéndole su poder.
Siento
un calor invadir mi cuerpo y veo como el cuerpo de Shido, en su recuerdo cae
desvanecido al piso. Mi abuelo se sienta y toma su cabeza, transmitir poderes
es demasiado cansado y da dolor de cabeza dependiendo del grado de poder.
Como
mi abuelo era tan fuerte no se desmayó, al contrario Shido sí. El Rey lo ve con
ternura y lo carga para ponerlo en el sillón, su cuerpo esta desvanecido pero
su mente esta activa y escucho cada movimiento que hacía mi abuelo.
―Eres
un profeta Shido, debes aceptar con todo orgullo este poder que te concedí y
proteger a tu futuro Rey, como a su pueblo, confío en ti ciegamente para que
todo pase como lo tiene que pasar, sin ningún contratiempo ni muertes
inocentes… Sé que cuando se sepa sobre tu poder se dudará así que hijo, pídele
a tu Rey que vea en tu memoria y lo confirme.
>>Y
cuando estés viendo esto, hijo mío… Sé a ojos cerrados que tú serás el mejor
Rey que exista jamás, sé que romperás barreras, cambiaras leyes y enseñaras
cosas mejores, serás el primer Rey en amar de manera tan intensa así que sé la
figura a seguir de nuestro pueblo y muéstrales que ese sentimiento tan humano
no nos hace débiles, al contrario. Nos fortalece.
>>Hijo
mío, perdón por dejarte a temprana edad pero a pesar de eso sé que estás listo para
reinar, porque yo te crie… Tu viejo abuelo necesita ya descansar, porque estoy
cansado de la vida, de la eternidad.
>>Hideto,
siempre estaré contigo, aun en miles de eternidades, aun en el cielo o en el
infierno, nunca te dejaré…
>>Tu
abuelo siempre te amará. Hasta siempre, hijo mío.
Las imágenes se vuelven borrosas hasta quedar todo en
oscuridad, abro los ojos y siento como Shido se desvanece entre mis brazos, Kazuhito
viene enseguida y lo carga con cuidado, lo lleva a su lugar y se queda a
cuidarlo.
Veo a la audiencia y todos están callados, sus miradas me
dicen que sintieron el sufrimiento de mi primo, vivieron con él ese momento tan
difícil, seco mis lágrimas y vuelvo a mi posición imponente, aunque por dentro
este nostálgico por lo visto.
―Ahora que han confirmado que él es nuestro profeta pueden
confiar que esos libros son verídicos, todo lo que ha pasado hasta ahora ha
sido profesado por nuestro antiguo profeta.
―Aceptamos a nuestro profeta en su totalidad. ― Habla la
audiencia.
―Las profecías de mi abuelo hablan de Miyuki, hay una
historia de miles de años atrás que hablan de esta situación.
Veo ahora a Kiyoshi y se levanta para acercarse a mí, en
sus manos tiene el libro que encontró donde se explica la historia que me
conto.
―Kiyoshi es ahora el presidente del consejo. ― Anuncio. ―
Y él, que fue amigo de mi abuelo conoce como la palma de su mano nuestro pueblo
y su historia, en sus manos tiene la explicación de lo que paso con Miyuki.
―Entre los libros del consejo encontré un registro de uno
de nuestros antiguos Reyes, para ser exactos nuestro Rey Hiruma, quien sepa
sobre él sabrá cómo fue su fin. ― Todos concuerdan. ― La historia detrás de ese
fin es la siguiente.
Kiyoshi comienza a contar la historia que nos había
contado, la narra a más detalle, con tiempo, sin prisa, con seguridad y
autoridad. Veo a Miyuki y su mirada está en la dirección de Shido, veo a mi
primo y está ya despierto, se ve un poco aturdido pero veo en él una pequeña
felicidad, sus ojos están brillosos por las lágrimas que derramo mientras
estaba en su mente, Kazuhito está a su lado, con mirada preocupada. Lo tiene
aún rodeado por los hombros y si no conociera a Shido diría que disfruta estar
así.
El presidente del consejo termina de hablar y responde las
dudas que surgen de la audiencia, yo dejo que siga con el control de todo hasta
que veo que las dudas terminan y quedan convencidos de todo.
―Ahora señores, es tiempo de hablar de los traidores. ― Mi
parte favorita.
Le doy la orden a los guardias para que traigan a los
viejos y los pongan ante nosotros, los viejos están aterrados pero tratan de no
demostrarlo.
― Los integrantes del consejo me traicionaron, fueron
guiados por su anterior presidente, Akiyama. Él les dio órdenes de que me
encerraran en un calabozo y me golpearan hasta dejarme tan roto por fuera como
por dentro. ― Veo como Miyuki se estremece y tapa su boca por la sorpresa. ― Si
no hubiese sido por la fidelidad de Kiyoshi estaría quizá en cenizas en este
momento. Tanto ellos como la señorita Eva y su padre les ayudaron, al igual que
el hijo bastardo de mi madre, Hiroto. Ellos tendrán su respectivo castigo y
necesito de su aceptación para llevarlo a cabo.
―¿En qué manera lo traicionaron Danna-sama?
―Les hable de Miyuki, de los libros de profecías, les
explicamos pero nos ignoraron, ellos ignoraron las profecías de su antiguo Rey,
sin querer explicaciones ni muestras congruentes. Además de que mancillaron a
la mujer del Rey.
―Si ignoraron a nuestro viejo Rey lo ignoraron a usted.
―Sí, y eso es traición.
―Pasaron por encima de nuestras leyes sagradas.
―Ellos deben morir.
―Nuestro Rey debe asesinarlos.
Todos comienzan a dar sus opiniones y sonrío al ver que
tenemos la misma visión. Esos viejos deben morir.
―Los vampiros del consejo morirán… Antes tendrán un
castigo por mi propia mano, como lo dicta el gran libro. ― Veo a todos asentir.
― A la señorita Eva junto con su padre serán quitados de sus cargos y sus
poderes serán tomados por mí, a Hiroto, él igual que el viejo consejo será
castigado y morirá.
―Mi Rey por favor déjenos explicarle que…― Akiyama trata
de hablar.
―¿Cómo se atreve un traidor a dirigirle la palabra a
nuestro Rey?. ― Habla alguien de la audiencia. ― Tenemos pruebas suficientes
para saber todo lo que paso y darle la razón a nuestro Danna-sama, ustedes son
unos traidores que deben morir por quebrantar de tal manera nuestras leyes.
―Aceptamos su palabra mi Rey.― Habla otro y siento en
manera de agradecimiento y suspiro.
―Mañana serán castigados y asesinados, al igual que
quitados de sus cargos y poderes, asignaré al nuevo consejo oficialmente y daré
nuevas leyes, quitaré otras, habrán modificaciones en algunas cosas.
―Mañana estaremos aquí Danna-sama.
―Perfecto. ― Confirmo con satisfacción.

Wooooaaaaaoooouuu!!!! Es excelente!!!! Por fin moriran esos viejos y el idiota de Hiroto muaajajaja
ResponderBorrarmi tsuki amada que buen capi!!!!!!!!!!!!
ResponderBorrarWooow me gustó cada detalle de esta situación *o* hjgkolpç
ResponderBorrarMe voy a leer el proximo capítulo, después de días sin poder hacerlo xD ♡