lunes, 24 de octubre de 2016

Vampires love


Capítulo 25 Poder


Después de la visita de Kiyoshi me quede mucho más tranquilo, saber algunas cosas, haber bebido sangre, haberme curado las heridas… Jamás pensé que ese hombre me fuera a ayudar a este grado y me alegra tener un aliado como él, porque aunque no sea el presidente del consejo tiene más autoridad que Akiyama, por haber trabajado directamente con mi abuelo.
Estoy sentado, sintiendo como mi cuerpo termina de curarse por sí solo las heridas internas, hace rato estuve vomitando sangre, Kiyoshi dijo que quizá me habían roto algo por dentro y me sorprende que el dolor no lo sintiera tanto… O tal vez si pero, ¿Cómo puedo saber que es el dolor? Solo conozco el dolor que provoca el amor, tal vez no haya peor dolor que ese…
Porque el dolor del amor te desgarra por dentro, te hace doler el corazón, el pecho… Te hace sentir vacío, tan vacío como si estuvieses muerto en vida.
Doy un largo suspiro y de un momento a otro escucho unos pasos que se dirigen hacia acá, esos pasos no son de Kiyoshi… Esos pasos suenan menos pesados.
―Danna-sama.
Veo hacia la puerta y me encuentro con la profunda y mortal mirada de Eva.
Esta con un vestido negro, totalmente pegado a su cuerpo, tacones del mismo color, labios pintados de rojo y su largo cabello negro, sus ojos me dicen el odio que me tiene y lo mucho que está disfrutando verme así.
―Eva, cuanto tiempo. ― Sonrío y ella aprieta los labios.
―Si me hubiera hecho caso sobre esa humana no estaría en esta situación.
―Desde que metí a esa humana a mi casa ya estaba condenado, Eva.
―Debió matarla aquella noche que la encontró.
―Eso nunca hubiera pasado, todo lo que ha pasado hasta este momento está escrito.
―No debe confiar tanto en esas profecías.
―Hablando de ellas… Sé que fuiste al consejo a hablar. ― Ella se inquieta.
―No es verdad.
―Lo es. ― Vuelvo a sonreír. ― ¿Quieres que entre a tus recuerdos?
―No podría, está débil. ― Sonríe con cinismo.
―¿Débil? ¿Un Rey débil?. ― Me rio.
―No ha bebido sangre y la única sangre que veo aquí es la que está en el piso y sus ropas y esa debe ser de usted. Lo castigaron.
―Sí, así es. ― Acepto. ― Una real golpiza… Pero, ¿Acaso me ves debilitado?
Me levanto de mi lugar y con una sonrisa camino hacia ella, la mujer enseguida retrocede, su mirada me dice que está sorprendida de verme así.

“¿Me ves débil?”

Decido entrar a sus pensamientos para atemorizarla más.
―N… No. ― Contesta en voz alta.

“Un Rey jamás será débil Eva, jamás me verás débil ni estando cien años encerrado, mi poder es el más grande y si en este momento quisiera, te mataría.”

―Danna-sama, por favor…― Susurra y se tira al piso. ― Perdone mi atrevimiento.
Su mirada ve al piso y toma mis pies, verla así, tenerla así me hace sentir desgraciadamente poderoso. Ella esperaba verme desecho y reírse de mí, como seguramente todos los que me odian. Hago una sonrisa y me alejo de ella. Camino a mi lugar y me siento, pongo mis codos en mis rodillas y juego con mis manos.
―Querida Eva, si venias a burlarte de mí pierdes tu tiempo.
―Yo jamás…
―No mientas. ― Digo en tono duro. ― ¿Acaso olvidas quien soy yo? Puedo saberlo todo.
―Danna-sama, por favor perd…
―Cuando este de regreso en mi reinado, serás castigada Eva.
―Mi Rey…
―Castigada de la manera en que te mereces, en la que te mereces desde siempre.
―Por f…
―No mereces tener poderes y ese será el primero que te quitare.
―No… No…
―Aunque te escondas, sabré donde encontrarte. A ti y a tu padre.
―No, Danna-sama…
―Ahora vete de aquí.
―Permita…
―¡Que te largues!
Ella se sobresalta y se levanta enseguida del piso, me ve aun con más odio y le vuelvo a sonreír.
―Jamás saldrá de aquí, lo asesinaran al igual que a esa maldita humana.
―Tu sola estas cavando tu propia tumba. ― Es lo único que digo como respuesta y ella se va.
Suspiro y me quedo quieto, disfrutando de ver ese rostro con miedo. Cierro los ojos y vuelvo a centrarme en las sensaciones de como mi cuerpo se revitaliza.
Kiyoshi dijo que ellos vendrían hoy, no me dio más detalles. Pueden llegar en cualquier momento y la verdad espero que sea en unas horas más para que mi cuerpo este totalmente recuperado y así poder matar a esos malditos viejos.
Tengo tranquilidad por un par de horas hasta que llegan otras visitas. Solo me preparo para ver hacia la puerta y recibirlos con una sonrisa.
Cuando entran se quedan perplejos al verme, ellos también esperaban verme débil y son poder.
―Hola señores. ― Saludo sonriente.
―Esto no puede ser…― Susurra uno.
―¿El qué?. ― Pregunto.
―Usted… Ayer…
―Aaah eso. Sí, ayer me golpearon hasta matarme… Lástima que un vampiro no pueda morir de esa manera.
―Estoy seguro que lo dejamos prácticamente desmayado. ― Dice uno de los que me golpearon.
―¿A que debo su visita? Dudo que a auxiliarme por si estaba moribundo.
―¿Quiere que le demos una golpiza más?. ― Pregunta uno de los guardias a un viejo del consejo.
―Si… Será lo mejor, Akiyama vendrá y si lo ve así se enojará… Golpéenlo hasta dejarlo inconsciente.
Los guardias voltean a verme y sonríen con satisfacción. Yo hago lo mismo, cosa que a ellos les borra la sonrisa. Me levanto y camino hacia ellos con total normalidad, todos se ponen alertas y con sorpresa.
―Si creen que voy a dejar que pongan sus impuras manos encima de mí… Están equivocados.
―No está en la posición para hablarnos así, ¿Lo sabe verdad?
―Un Rey aunque este en un calabozo sigue siendo un Rey, nuestra sangre de miles de años de pureza lo dicen.
―Usted es un traidor que está prácticamente muerto.
―¿Traidor?. ― Me río. ― Aquí no hay más traidores que ustedes.
―Estuvo con una humana.
―Y esa humana es más pura que todos ustedes.
―Debe morir.
―Habrá muertes por supuesto, pero no será la de ella, ni la mía.
Dejo de sonreír y los veo directamente a los ojos, ordenándoles a los guardias que dejen de estar al mando de ellos y estén de mi lado. Solo con una mirada manipulo su mente y en segundos ellos reciben mi orden, sin rechistar.
Ahora que sé que Miyuki está segura puedo sacar mi poder sin preocuparme por las consecuencias, no me importa nada más que saber que ella está bien, que ella estará bien, porque esta con mis aliados.
Los guardias caminan hacia mí y se ponen a mi lado, los viejos del consejo se quedan confusos y al verme sus ojos se agrandan… Seguramente mis ojos están ya del color que significa peligro.
―No permitiré que se sientan los reyes, la verdad es que ese puesto les queda demasiado grande.
―¿Qué ha hecho?
―¿Olvidan que un Rey tiene más poder que cualquier vampiro?. ― Suspiro. ― Ese es un tremendo error, si quiero puedo ordenarles a estos malditos que los asesinen en este mismo momento.
―D… Danna-sa…
―O aún mejor, que los golpeen o que los desoyen. ― Sonrío.
―No sería capaz…
―¿No?
Volteo a ver a un guardia y le ordeno que tome al viejo que ordeno golpearme, el vampiro acepta la orden con una reverencia y camina hacia él, lo toma con facilidad y lo pone de rodillas, ante mí.
―Mi Rey…
―A partir de este momento me responderás inmediatamente, si te atreves a mentirme lo sabré y cada que lo hagas, te desprenderé alguna parte de tu cuerpo, ¿Alguna duda?
―N… No.
―Bien.
Me siento de nuevo y hago que me vea a los ojos, la mirada de este viejo lo hace ver tan cobarde que me hace querer matarlo en este mismo momento.
―¿Dónde está Akiyama?
―En su mansión.
―¿Con quién?
―Con la impura.
―¿Le hizo algo?
―No que yo sepa… No he tenido contacto con él desde ayer.
―¿A qué hora vendrá?
―Por la noche según se.
―¿Sus planes?
―Castigarlo y después asesinarlo.
―¿Y para ella?
―Hacerla… Hacerla su mujer. ― Aprieto la mandíbula.
―¿Qué participación tuvo Hiroto en esto?
―Él nos dijo que una humana vivía con usted y que era su mujer, después nos dijo que la había convertido. Por habernos contado pidió que cuando se le asesinara le diéramos a la mujer y su fortuna. Akiyama podía quedarse con el reinado.
―Akiyama no respeto ese trato.
―No pensaba hacerlo, él se iba a quedar con la mujer y con su fortuna, a Hiroto lo asesinaría junto con usted.
―¿Y Eva?
―Ella nos contó sobre las profecías, nos confirmó que una humana vivía con usted y que había roto sus leyes, sedujo a Akiyama para ser su mujer y poder ser parte del reinado en el futuro.
―¿Sabe que Akiyama desea a Miyuki?
―No.
―¿Eva dijo algo más?
―Solamente que quería matar a la mujer impura.
―Bien. ― Suspiro. ― ¿Alguien más está implicado en esto?
―El padre de Eva, el… El consejo.
―Eso es obvio… ¿Y Kiyoshi? ¿Por qué no está aquí?
―Él es el segundo al mando del consejo así que nos dijo que manejaría todo trabajo mientras nos encargábamos de usted.
―¿Algo más que contar?
―Mi Rey, yo solo seguí órdenes y…
―No ganaras nada con eso, todo el consejo será asesinado así que mejor disfruta tus ultimas horas.
―Danna-sama…
―Ustedes serán llevados a otro calabozo mientras Akiyama llega.
―Permítame…
―Llévenselos. ― Ordeno. ― Y asegúrense de dejarlos indefensos.
―Como desee.
Los dos guardias se llevan a los tres viejos del consejo y escucho como entran al calabozo que está al lado de donde me encuentro, enseguida empiezo a escuchar como los vampiros reciben golpes y sin poder evitarlo siento una enorme satisfacción.
Suspiro y bloqueo todo ruido que haya, quedándome en plena paz vuelvo a sentir mi cuerpo y me alegro de darme cuenta de que ya estoy completamente recuperado.

“Kiyoshi, ven por favor…”
“Enseguida estaré con usted mi Rey.”

Le hablo mentalmente y su respuesta me hace sentir bien, su lealtad es tanta que tengo destinado un mejor cargo para él. Mi abuelo siempre me dijo que si algún día tenía un problema con el consejo recurriera a él pero la verdad lo dudaba, ahora entiendo que el viejo Rey supo en todo momento lo que venía.
―Mi Rey. ― Kiyoshi entra y hace una reverencia.
―Tus compañeros están pasando un rato entretenido. ― Digo sarcástico.
―Puedo escucharlo. ― Veo que hace una pequeña sonrisa. ― Le traje algo de beber.
―Maravilloso. ― Tomo la botella y la sangre entra a mi boca, suspiro de placer.
―Encontré archivos donde hablan de aquella historia que le conté, del inmortal que se enamoró de una humana.
―¿Si fue real?
―Totalmente real, está plasmado en el libro del consejo, fue hace 30000 años.
Me da el libro y lo veo, es tan viejo que siento que puede deshacerse, veo las hojas y hay un texto que habla sobre esto, firmas oficiales, es como un dictamen de crimen.
―Esto ayudará mucho mi Rey.
―Gracias Kiyoshi. ― Sonrío. ― Entre más armas tengamos más fácil será derrotar a esos viejos.
―Con este libro y los de profecías, no pueden hacerle daño alguno… Más de lo que le han hecho.
―¿Puedes quedarte aquí? Quiero que recibas a Akiyama conmigo.
―Me complace su petición mi Rey.
―En cuanto ese maldito aparezca todo se acomodará a nuestro favor y tendremos bajo control las cosas, el consejo será nuevo, las leyes se cambiaran, el Rey será alguien más imponente y fuerte… Tendremos una nueva sociedad Kiyoshi.
―Siempre he sabido que todo en sus manos será mejor.
―Y tú me ayudarás.
―Mi Rey…
―Serás el presidente del consejo, te permitiré escoger a tus compañeros, confío en tu criterio.
―No creo merecer tal cargo. ― Baja la mirada.
―Nadie más que tú merece ese cargo. ― Le doy unas palmadas en el hombro.
―Mi fidelidad siempre será con usted.
―Lo sé. ― Le agradezco.
Pasamos un rato más platicando, de cosas que haremos en el futuro, de cosas que pasaron hace muchos años, de mi abuelo, de mí, de él… Realmente no sé cuánto tiempo pasa pero dejamos de hablar cuando escuchamos pasos, enseguida nos levantamos de nuestros asientos, sé quiénes son y me siento tan lleno de adrenalina que mi cuerpo quiere explotar.
Escuchamos como abren la puerta y lo primero que mis ojos ven es a la hermosa mujer por la cual me mantengo fuerte.
―Hideto…― Susurra con lágrimas en los ojos.

1 comentario:

  1. Ooh finalmente Danna-sama se recuperó *~* ♡ Y ahora que Miyuki regresó, que pasará? *o* hjgklsopçx estoy ansiosa por el proximo capítulo (~*-*)~

    ~Nos leemos Tsukii ♡

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Un abrazo ♥