martes, 27 de septiembre de 2016

Vampire's love


Capítulo 17 Decisiones


Desde temprano Shido me dijo que regresábamos a la casa… Mansión de Hideto, me tomo un poco de sorpresa ya que fue de un momento a otro, el rubio recibió una llamada y con un “entendido” colgó y me dijo que nos íbamos.
Ahora estoy en la habitación de Hideto, aquí dejaron mis cosas, no sé si fue por orden de él o simplemente escogieron este lugar para dejarlo porque no es como si Hideto y yo tuviésemos una relación… ¿O sí? Suelto un largo suspiro y me acuesto en la enorme cama, de verdad que es enorme, suave, cómoda, con pilares de madera en cada esquina y delicadas cortinas colgando, es una cama de un Rey… Sí, realmente lo es.
Shido me dijo que iba a hacer un pequeño encargo de su primo por lo que me dejo aquí, no sé a qué hora regresará Hideto, Kazuhito, alguien que conozca y eso me deja con un vacío en el pecho, he estado tan acompañada de ellos que cuando no están me siento inquieta.
Decido bajar a la biblioteca, un buen libro me mantendrá distraída. Mientras camino por los grandes pasillos pienso en lo que ha pasado hasta ahora, en poco tiempo me enamore y eso es algo que no pensé que me pasaría… Es algo… Raro, enamorarse en tan poco tiempo pero me paso y sé que este sentimiento no es vago, no es algo de momento, no es algo que se vaya de un momento a otro, tal vez de una vida a otra sí y solo tal vez…
Busco entre los libros alguno que llame mi atención pero en ese momento escucho unos ruidos y me acerco a la puerta que esta entreabierta, me fijo cuidadosamente y veo a los tres primos entrar, Hideto se ve diferente, entra molesto y con un aura como decirlo, ¿Peligrosa? Sus primos caminan a su lado y en silencio, el mayordomo va tras ellos, presiento que algo anda mal.
Me quedo en silencio, casi sin respirar y ni pensar en nada, cuando escucho que entran a su oficina camino despacito hacia la puerta que conecta a las dos habitaciones y sin poder evitarlo me pongo a escuchar.
―Debes mantenerte tranquilo hyde-sama, ya les diste conocimiento de tus decisiones, ahora solo queda mantenerse firme y duro si es necesario.
―Danna-sama, sigo pensando que estamos en fuertes problemas, los del consejo no se dejaran.
―De todas maneras si hacen algo contra su Rey su vida está en juego.
―Sé que esto nos traerá problemas. ― Habla Hideto. ― Pero no me dejaron otra opción… Si esos viejos se meten conmigo o con… Con ella… Les pesará.
―No estás pensando claro.
―Quizá, pero no puedo mantenerme tranquilo, por eso regresamos a mi mansión, aquí estaremos todos, contrataremos seguridad por si Hiroto viene de nuevo, los viejos no vendrán más, Shido tu estarás con ella y trabajaran juntos, Kazuhito con mis empresas, Heber irá conmigo a asuntos del reinado, nosotros cinco somos un equipo, cuatro de nosotros protegerá a uno, ¿Entendido?
―Si quieres protegerla hyde-sama, debes aceptar lo que pasa con tus sentimientos, así ella será inmortal y…
Las palabras de Shido se detienen y me pongo nerviosa, se dieron cuenta de mi presencia o tal vez lo habían notado ya y dejaron que escuchara todo, o al menos todo… Camino hacia el sillón y me siento, me mantengo tranquila y espero a que alguno venga por mí o me hable.
―Miyuki. ― Escucho la voz de Hideto y alzo la vista. ― Perdón por no avisarte que regresábamos.
―Está bien. ― Le sonrío. ― Me alegra volver…
―Sé que escuchaste todo aquello. ― Señala su oficina.
―¿Por qué me dejaste escuchar?
―Porque eres parte de esto. ― Da un suspiro. ― Como escuchaste, hay cambios y eso nos pone un poco en peligro pero tú debes mantenerte tranquila.
―Ojalá fuera tan fácil. No puedo estar tranquila cuando sé que estás en peligro.
―Tengo mucha seguridad, no pueden derrotarme tan fácil. ― Sonríe. ― Y tampoco es como si me fuera a dejar.
―Esto… Esto es por mi culpa, ¿Cierto?
―No es tu culpa. ― Toma mis manos. ― Simplemente es algo que debí hacer desde hace mucho. ― Suspiro.
―Lo que dijo Shido sobre hacerme inmortal…
―Por ahora no pienses en eso.
―¿No quieres que sea uno de ustedes?
―No es que no quiera, es el peligro que representa.
―¿No crees que seré más fuerte si soy una de ustedes a un simple humano?
―Es que… Mira Miyuki, mi abuelo fue un profeta y… Hay varias profecías para mí, Shido las sabe todas, él las interpreta y sabe su significado… En mi mundo hay leyes y una de ellas es que el Rey no puede estar con un humano y si lo hace perdería la vida.
―Entonces hazme inmortal.
―No es tan sencillo… Aunque seas inmortal, serás impura y un impuro no puede estar junto a un Rey, es igual que como si fueras humana.
―Eso es estúpido.
―Lo sé. ― Hace media sonrisa. ― Shido sabe mucho sobre esto ya que mi abuelo le hablo detalladamente, yo aún no sé cómo saldrá todo pero él dice que… Que si me enamoro de ti, si acepto que te amo, que no hay nadie más para mí, te convertirás en vampiro.
―Sin… ¿Sin morder?
―Exacto. ― Se encoje de hombros. ― Es algo imposible para mi pensar en eso… No había oído algo así jamás pero él interpreta así una de las profecías.
―Entonces es verdad. ― Digo segura.
―No lo sé Miyuki.
―Es verdad Hideto, Shido es un profeta también… Tu abuelo le paso todo su poder antes de morir.
―¿Qué?. ― Se sorprende y ahora yo me encojo de hombros.
―Si… Shido tiene los poderes de tu abuelo, él es un profeta y todo lo que él diga como interprete es verdad, ¿Por qué crees que sabe todo?
―Él nunca me lo dijo… Como, ¿Cómo es que sabes esto? ¿O lo imaginas?
―Shido me lo dijo pero él no quiere aceptar por completo esos poderes, no se siente digno.
―Más tarde hablaré con él. ― Camina de un lado a otro.
―Hazme inmortal Hideto, enamórate de mí. ― Digo casi como una súplica.
―Miyuki…― Viene hacia mí y besa mis manos.
―Si soy como ustedes, puedo protegerme por mí misma, puedo hacer más que como humana… ¿O es que no quieres enamorarte de mí? ¿No puedes?
―No es eso… No sé qué peligros vendrán si te conviertes en una de nosotros.
―Está en la profecía ¿No? Esto pasará.
―¿Estás dispuesta a hacerlo? ¿A dejar tu vida normal? ¿A dejar la mortalidad? ¿A dejar de envejecer y ver como el mundo transcurre mientras tu vida está estancada?
―No me importa nada más que tú.
Acaricio sus mejillas y uno nuestros labios, solo quiero estar con él, demostrarle lo mucho que lo amo, lo mucho que lo necesito.
―Hablaré con Shido esta noche. ― Junta nuestras frentes.
―¿Eso qué quiere decir?
―Que si ya tome decisiones que nos ponen en peligro… ¿Por qué no tomar la decisión más peligrosa?
―¿Me convertirás?
―Solo si prometes estar por toda nuestra eternidad junto a mí.
―Todas las eternidades que nos permitan. ― Lo vuelvo a besar. ― Gracias.
―Esto será problemático pero, debemos mantenernos fuertes, ¿De acuerdo?
―Seré como una piedra. ― Lo hago reír.
―Mi señor. ― Llega Heber. ― Disculpe la interrupción.
―Dime.
―El señor Kiyoshi está aquí.
―¿Qué quiere?. ― Siento como se tensa.
―Me dijo que viene a decirle que tiene su total apoyo y fe.
Veo como Hideto se queda callado, pensando, tomando alguna decisión, está sumido en su mente, en una pelea interna.
―Estoy aquí primo. ― Llega Shido y se pone frente a nosotros.
―¿Cómo ves a Kiyoshi? ¿Es sincero?
―Siempre he visto a Kiyoshi como uno de los más limpios y sinceros del consejo, en este momento sé que viene a entregarte su apoyo, en todo lo que sea, sus ojos me dicen que está orgulloso de lo que empiezas a hacer pero también sabe que hay peligro y está dispuesto a enfrentarlo contigo, él te aprecia mucho hyde-sama, Kiyoshi siempre apoyo a mi maestro y fue tu mentor cuando lo necesitaste.
―Entonces, ¿Podemos confiar en él?
―La sinceridad que veo en sus ojos es completa, podemos confiar en él hyde-sama, pero si quieres estar completamente seguro, simplemente entra a su mente y lo sabrás.
―Confío en ti. ― Suspira. ― Heber, dile que pase.
―Yo me voy a la habitación. ― Digo tranquila.
―No. ― Me toma de la mano. ― Si vamos a confiar en él será completamente, tiene que conocerte.
―Mi señor, ¿Eso no es demasiado peligroso?. ― Se sorprende Heber.
―¿Tu que dices Shido?
―Él lo entenderá, Kazuhito no ha sentido peligro alguno en Kiyoshi.
―Entonces está bien, que pase Kiyoshi y Kazuhito… Tal parece que tendremos un nuevo integrante.
Heber sale de la biblioteca y yo me quedo totalmente quieta, estoy nerviosa, no sé qué vaya a pasar pero si Hideto confía yo tengo que hacerlo también. En menos de un minuto llega un señor de estatura mediana, cabello negro con mechones blancos, piel pálida, vestido con una túnica negra, ojos marrones demasiado claros, enseguida se pone frente a Hideto y hace una reverencia, no me ve fijamente.
―Mi Rey. ― Habla por fin. ― Gracias por recibirme.
―Puedo confiar en ti, ¿Kiyoshi?
―Puede entrar a mi mente y comprobarlo mi Rey.
―¿A que has venido?
―Me dio mucho gusto ver que tomara las decisiones que tomo, si me lo permite, mis compañeros del consejo están ciegos de poder y han hecho cosas viles en las cuales yo no he participado, no me gusta la manera en que se manejan y sé que usted les pondrá un alto, sé que usted hará un mejor pueblo porque es un vampiro noble, de buenos sentimientos y de buenas ideas, su abuelo siempre confió en usted y yo lo hago también, desde que era un pequeño supe que sería nuestro Rey.
―Sabes que estar aquí, dándome tu apoyo te pondrá en problemas, ¿Verdad?
―Lo sé mi Rey y me tiene sin cuidado.
―Entonces Kiyoshi, desde hoy confiaré en ti, serás parte de este equipo y de este peligro.
―Es un verdadero placer que me permita ser parte de usted, mi Rey.
―Ahora… Te presento a Miyuki Kobayashi. ― El vampiro que esta frente a nosotros me ve, su mirada no es de desprecio ni de sorpresa. ― Ella es la razón por la cual estaremos en más peligro.
―Lo comprendo. Es un gusto conocerla al fin, señorita Kobayashi.
―¿Sabías de ella?
―Hay rumores mi Rey, rumores de que hace algunas semanas usted encontró a una humana y la trajo a su mansión, por eso es que el consejo vino aquella vez.
―Eso lo sé. ― Suspira. ― Por eso debe volverse fuerte, tan fuerte como sea posible.
―¿La convertirá?
―Está escrito. ― Habla Shido. ― Está escrito en el libro de profecías, ella tiene que convertirse en uno de nosotros.
―Hablando de profecías. ― Kiyoshi se dirige a Hideto. ― Enojo tanto a los del consejo que están planeando hacerle daño, mucho daño mi Rey, ellos quieren el libro de profecías.
―¿Cómo supieron de él?. ― Se acerca Shido a nosotros. ― Ese libro solo lo conocemos mis primos y yo.
―La señorita Eva… Ella escucho alguna conversación y fue a decirle muchas cosas al consejo.
―Maldita sea. ― Se levanta Hideto. ― ¿Hablo sobre Miyuki?
―Sorprendentemente no, solo insinuó algo pero no lo confirmo… Ellos quieren su libro de profecías para desaparecerlo y así poder castigarlo por todo esto.
―¿Saben que dice el libro?
―Solamente saben que ese libro lo hizo nuestro antiguo Rey y que con ese libro no pueden hacerle nada pues si las profecías se cumplen tal y como lo marca ahí, debe ser aceptado por ellos, exactamente no sabemos de las profecías.
―¿Y si les dijera que hay un profeta aun? ¿Qué pasaría?
―¿Hay un profeta actual?. ― Se sorprende Kiyoshi.
―Mi abuelo le pasó sus poderes a Shido antes de morir.
El rubio se tensa, ve sorprendido a su primo y después me ve a mí y solo me encojo de hombros en señal de disculpa, Shido suspira y se para frente a Hideto, inesperadamente se deja caer y queda de rodillas, todos nos quedamos con sorpresa.
―Perdóname hyde-sama, sé que no soy digno de este poder pero mi maestro me lo transmitió, por más que me negué él no me escucho y antes de morir me dejo todo su poder, desde entonces he estado evadiéndolo, ocultándolo pero cada vez me es más imposible, Danna-sama, toma el poder, quítamelo por favor.
Shido parece realmente afectado, Hideto está demasiado anonadado, nadie habla, solo vemos sin saber que pasa realmente.
―Mi abuelo te escogió a ti. ― Hideto hace que se levante. ― No ignoraré esa decisión Shido, seguirás con ese poder y desde hoy dejarás de evitarlo.
―Mi señor, por favor…
―No vayas contra mis órdenes.
―Si el señor Shido es un profeta, el consejo querrá destruirlo, así como intentaron destruir a nuestro antiguo Rey… Por eso es que su abuelo no le dejo el poder a usted, mi señor.
―Lo que dice Kiyoshi es cierto, hyde-sama.
―Entonces por ahora no sabrán sobre ti Shido, pero deja de evadir el poder, ahora más que nunca nos ayuda.
―Como ordenes.
―Y guarda muy bien el libro de profecías.
―¿Cuál de todos?
―¿Cuántos hay?
―Hay uno solamente para ti primo, otro para mí, otro para la sociedad en general… Y uno para Miyuki-sama.
―¿Yo?
―Si… Mi maestro me dijo que cuando llegara la mujer traída por la nieve, viviría también algunas profecías.
―Si me permite mi Rey, el señor Shido debería de guardar tres de esos libros, solo entreguen el libro de la sociedad al consejo y cuando este por cumplirse una profecía de los otros tres libros, el señor Shido deberá hablar con esa persona y explicarle lo que pasará.
―Es buena idea Kiyoshi…― Acepta Hideto. ― Fotocopia los cuatro libros y guárdalos todos, dale una copia de la sociedad al consejo, no me arriesgaré a dares el original y que lo destruyan.
―Como digas hyde-sama.
―¿Hay alguna fecha sobre cuando Miyuki se convertirá?
―De hecho, tu libro hyde-sama… Tiene una profecía sobre esta noche.
―¿Y cuál es?

“Cuando el manto negro caiga llegará un hombre quien dará apoyo a la parte importante del juego, ese hombre de luces plateadas será el conector entre dos poderes. Cuando esto suceda, quien tenga la corona aceptará el destino de quien en ese momento le haya entregado su corazón y experimentará el mayor poder que haya tenido nadie.”

―Todo está escrito hyde-sama, ese hombre es Kiyoshi, ese destino es el de Miyuki.
―¿Dos poderes?
―Sí, Kiyoshi estará con nosotros pero seremos los únicos en saberlo pues él seguirá en el consejo, trabajando como si los apoyase y estuviese de acuerdo en todo, el poder del consejo y tu poder.
―Entonces… Esta noche…
―Así es, ya sabes que hacer hyde-sama.
Veo a Hideto asentir levemente, todos nos vemos y yo no sé qué es lo que sigue, estoy nerviosa pero me comienzo a sentir tranquila cuando siento la mano de Hideto tomar la mía, su mirada me da calidez, nos levantamos y caminamos hacia la puerta.
―Nos vemos a primera hora de la mañana, el juego comenzará y debemos mantenernos sin caer.
Los que se quedan hacen reverencia y salimos, Hideto camina en silencio, jala mi mano y sin pedir explicaciones llegamos a su habitación, cierra con seguro y me ve directamente.
―Desde esta noche, Miyuki, eres parte de esta sociedad... Eres parte de mí. ― Al decir esto sus ojos se vuelven rojos intensos.― Mi alma y corazón te pertenecen, yo te pertenezco... Mi amor eterno es tuyo... Estamos encadenados por siempre.
Lo siguiente que siento es un calor inmenso apoderarse de mi cuerpo, él me carga y me acuesta en la cama, me da un beso en los labios y lo veo a los ojos.
―Te amo, Miyuki.
Al escuchar estas ultimas palabras siento como si todo empezara a temblar, como si fuese un fuerte terremoto, mi cabeza da vueltas, mi cuerpo quema, algo en mí se libera, algo en mí se va, algo en mí cambia. Mis ojos arden y los cierro fuertemente, mi garganta pica, mi boca duele, mi cuerpo entero comienza a doler y sin soportarlo más, me dejo caer en una profunda oscuridad.

3 comentarios:

  1. Esta história se está poniendo mejor a cada capítulo ♥ las profecías, el destino de Miyuki, las fuertes emociones que estan por venir... Está hermoso todo ><

    ResponderBorrar
  2. es hermotzoooooooo todo esto *-------------* mi tsuki senpai te admiro tanto que si te llegara a ver en persona te besaría y te secuestraria puedo (?) please :00 esta historia es mi favorita sobre todo!!!! Love u" ��������

    ResponderBorrar

Un abrazo ♥