Capitulo 8 Recuerdos
He vuelto a la escuela, mis vacaciones terminaron y es hora de clases, esta vez veo caras nuevas, hay muchas personas mayores.
―Soy su maestra Miyuki Kobayashi, yo estaré con ustedes impartiendo la clase de pintura.
Me presento y todos me saludan, empezamos rápido con la clase y les explico cosas básicas, las cosas que utilizaremos y las técnicas que aprenderemos en estos días, algo bueno de que haya gente mayor es que ponen mucho empeño y eso es agradable.
Mis clases terminan pronto y me siento un momento, este día impartí cinco clases, la verdad es cansado. Tomo mi celular y veo un mensaje.
{ Hermosa, comamos juntos hoy, paso por ti... Te quiero! }
Mis labios dibujan una sonrisa, ese chico me gusta mucho, nos conocemos desde hace dos años, el también da clases, su asignatura es la guitarra. Espero que pronto me pida ser su novia, es algo que me gustaría mucho.
Tomo mis cosas y salgo del salón, hoy cuando me levante tuve una rara sensación, como si me hubiese olvidado de algo, revise mi agenda, mi bolsa, revise todo, hice memoria pero nada había de anormal, esa sensación sigue, es como de vacío, de olvido, es algo inquietante.
Camino con mis audífonos puestos, escucho un poco de música en inglés, escuchar música me relaja. Saludo a algunos de mis alumnos y paso al lado de unos hombres con apariencia extraña, parecen extranjeros. Continuo mi camino pero me detengo al escuchar mi nombre, al voltearme veo que los extranjeros me hablan, el rubio en especial es el que me dirige la palabra.
―Disculpa... ¿Nos conocemos?.― Pregunto curiosa, yo que recuerde no tenía amigos extranjeros.
Me dice que se llama Shido, no conozco a ningún Shido, me dice también que otro de ellos se llama hyde, al verlo me doy cuenta de que es el hombre más apuesto que he visto, de ellos tres es el que más misterio desprende, es el que mejor se viste, su ropa parece muy cara además de rara, tampoco lo conozco y no comprendo porque me ve de esa manera tan seria y profunda.
El que se llama hyde me dice cosas raras, no nos hemos visto jamás y dice que estuvo hace unos días distante conmigo, esto es muy raro y da miedo. Hablan raro, lucen raros, ¿Quién rayos son?
―Tal vez me estén confundiendo con otra Miyuki, yo no los conozco.
Les digo confundida, ellos se ven, lucen también confundidos pero seguramente no más que yo. Veo al tercer hombre cerrar los ojos y suspirar, el hasta ahora no ha hablado, me ve a los ojos y con una pequeña reverencia habla.
―Discúlpelos, señorita, se parece mucho a alguien que conocimos hace poco.
Comenta con mucha educación y suspiro aliviada, lo sabía, esto no podía ser para mí, respondo casual y me despido de ellos, ojala que encuentren pronto a la verdadera Miyuki.
Al retomar mi camino noto que los tres me siguen viendo, uno en especial me ve de una manera muy profunda.
―¡Miyu!.― Escucho esa voz que me gusta y volteo.
―¡Anton!
Sonrío inmediatamente al verlo, esta aquí el chico que me gusta, más que gustar me encanta. Me da un beso en la mejilla y no puedo evitar sonrojarme. Empezamos a caminar y vamos tomados de la mano.
―¿Estabas hablando con esos tres?.― Me pregunta.
―Sí, me confundieron con alguien.
―Son unos tipos raros.
―¿Verdad que si? Me pareció lo mismo, además hablan extraño también, muy muy educados.
―Aunque admito que su ropa era cool.― Me rio.
―De alguna manera si... ¿Y qué comeremos?
―Lo que mi chica desee.
―Me apetece comida china.
―Vayamos al restaurante del centro entonces.
Llegamos a su auto y antes de subir escucho que me hablan y volteo, es uno de los tres hombres de hace rato.
―Disculpe la molestia pero nos dimos cuenta de que es usted a quien buscábamos.
―¿A mí? Pero yo no los conozco.
―Así es, permítame presentarme. Soy Kazuhito Iwaike, representante del señor Hyde, él es el presidente de una organización de arte, busca talentos y los recluta. El vio su trabajo y le intereso.
―¿Habla enserio?
Me quedo sorprendida. Una organización de arte, tal vez por eso es que lucen tan diferentes, me emociono al pensar en que me quieren reclutar por mi trabajo.
―Totalmente y le pido disculpas por no decírselo hace rato, fue todo sorpresivo porque la encontramos a mitad de camino.
―Eso no importa ya... ¿Y el señor hyde? ¿Aun quiere reclutarme?
―Mi señor recibió una llamada importante y tuvo que irse pero me dejo dicho que quiere que la lleve a su casa, en donde tiene infinidad de obras, ahí tiene su oficina y podrían hablar, si le interesa.
―Pero por supuesto, ¿Cuándo puede ser?
―En este mismo momento si usted está de acuerdo, nos podemos ir ya.
―Claro que sí.
Volteo a ver a Anton quien me ve un poco desanimado, iríamos a comer pero esto es más importante.
―Anton, sabes que esto es importante.
―No te preocupes, ve y me cuentas como te fue.
―Gracias.
Me despido de él con un abrazo y camino con el representante del presidente, estoy emocionada, muy emocionada, llegamos a un auto muy lujoso y subimos.
―La casa de mi señor queda un poco retirada así que por favor, no se desespere.
―No se preocupe.
Empieza a manejar y tomo aire profundo, esto puede ser algo muy importante en mi vida.
Una hora y minutos más de camino entramos a una especie de unidad, veo muchos árboles con nieve en sus copas, todo está blanco, en esta temporada ha nevado mucho. Observo todo y a lo lejos se ve una casa, una enorme casa, realmente a eso ya no se le llama casa si no mansión. Me asombro de la grandeza de todo esto.
Estaciona el auto enfrente de la puerta y enseguida un hombre de traje me abre la puerta.
―Gracias.
Bajo del auto y el señor hace una ligera reverencia.
―Por aquí.
Me dice Kazuhito y camino a su lado, inmediatamente al entrar veo pinturas, hermosas pinturas, verdaderas obras de arte, son de pintores muy reconocidos, al verlas de lejos parecieran las originales o... ¿Lo son? Seria impresionante si fuera así. También hay esculturas, esta mansión parece museo, es hermosa.
Caminamos por un pasillo alfombrado y nos detenemos en una puerta, el representante toca la puerta y enseguida escuchamos una voz dando pase.
Él abre y me permite la entrada, el entra después de mí.
Es una enorme oficina, llena también de pinturas, al fondo hay un escritorio, a un costado hay una pequeña sala en donde veo al rubio que me hablo primero, al verme sonríe y yo hago lo mismo, en el escritorio está el presidente llamado hyde.
―Mi señor, he cumplido con mi orden.― Le dice Kazuhito con una reverencia, son muy extraños.
―Gracias, señorita Miyuki, por favor.
Me señala una silla frente a él y camino hacia ella, me siento y nerviosa lo veo a los ojos, sentado en ese enorme escritorio se ve imponente, lleno de profesionalismo y misterio.
―El señor Kazuhito ya me comento que usted es el presidente de una organización de arte.
―Así es y he visto su trabajo, quiero reclutarla. En mi organización tengo muchos artistas, pintores, músicos, escultores, todo lo que se imagine, los he llevado al éxito y como ve, mi casa es como un museo, aquí expongo algunos de los mejores trabajos.
―Vi un trabajo de mi pintor favorito, siempre firma con "Made in heaven&666", vi el cuadro "Heavenly" es de mis favoritos.
―Es de mis favoritos también... De hecho, fue mi primer cuadro.
Me quedo helada, el me ve con un brillo en los ojos, me tapo la boca y enseguida tomo aire, ¿Él es...?
―¿Usted es el creador de ese cuadro? Es... ¿Realmente?
―Lo soy, sí.
―Es de los más reconocidos a nivel mundial, es mi pintor favorito, por usted yo entre a la escuela de arte.
―Me alegra mucho saberlo.
No puedo salir de mi asombro, pensé que mi pintor favorito era un hombre mayor, pero no, es un hombre joven y presidente de una organización... Dios mío.
Escuchamos que tocan la puerta y enseguida el semblante de hyde se pone serio, da pase y entra una mujer con un vestido pegado negro, al verme su rostro muestra sorpresa y ve con temor al presidente, ¿Porque? Ella camina hasta nosotros y se para al lado de hyde, con la cabeza gacha.
―Kazuhito.
―Mi señor.
Veo como su asistente se acerca a mí y hyde me hace una pequeña sonrisa y con una mirada me transporta a otra dimensión, en donde todo es paz y tranquilidad, enseguida me empieza a dar mucho sueño y sin darme cuenta en segundos estoy ya en un profundo sueño.
Me despierto con un gran dolor de cabeza, ¿Que me paso? Veo a mi alrededor y estoy en una enorme habitación, cierro los ojos, el dolor es muy fuerte. Enseguida varias imágenes pasan por mi cabeza, primero un gran frio me recorre el cuerpo y después escucho una suave voz hablándome con educación, ráfagas de imágenes y voces pasan por mi mente, el dolor es muy fuerte. ¿Qué me pasa? ¿De dónde salió todo esto? Me agarro la cabeza como si así el dolor se detuviera. Veo momentos en donde estoy sentada en un sillón, leyendo, a la luz de una fogata, veo a un hombre sentado en otro sillón con unas hojas en mano, leyendo concentrado, su perfil es hermoso, su silencio no es incómodo, su aroma es delirante. El me habla, su voz es suave y hermosa, mi nombre suena hermoso en sus labios, su mirada me transporta a otras dimensiones, me hace sentir única, me hace sentir una mujer hermosa, una mujer afortunada, su mirada me pone nerviosa, me llena de alegría. ¿Quién es? No puedo ver todo su rostro. Pero esa voz... Esa voz la reconozco, esa voz es de...
―Miyuki, abre los ojos por favor.
Escucho de nuevo esa voz, pero resuena en mis oídos, es la misma voz de mis pensamientos, entonces es el, es...
Abro los ojos y el dolor de cabeza desaparece, lo veo cerca de mí, tan cerca que puedo sentir su respiración tocar mi piel, esta aquí, después de tantos días sin verlo esta aquí.
Sin pensarlo lo abrazo, me cuelgo de su cuello y disfruto de su aroma, de este contacto.
―Estas de vuelta, me tuviste muy preocupada Hideto.
―Lo sé y me disculpo.
Siento como me abraza también, este abrazo recompensa todos esos días sin verlo, está de vuelta, es el de nuevo, sonrió y me alejo poco a poco.
―¿Ya estas mejor?
―Un poco.― Logra sonreír, lo noto un poco afectado aun, tapa su boca, no sé por qué.
―¿Te sientes de nuevo mal?
―Solo... Solo debo tomar un poco de aire.
Camina a un ventanal y lo abre, el frio que entra es impresionante, me tapo con la cobija, el parece no inmutarse con el frio, es helado pero no lo veo temblar ni tantito, toma bastante aire y regresa su mirada a mí.
―¿Tu estas bien?
―Lo estoy, estos días he estado con Shido, ha sido muy bueno.
―Me alegra, Shido es un chico asombroso, estoy seguro de que se llevan bien.
―Por supuesto que sí.
―Miyuki... ¿Has pensado en regresar a tu vida?
Esa pregunta me toma por sorpresa y me entristece, ¿Es su manera de decirme que me vaya? De alguna manera el pecho empieza a dolerme, un dolor que cala, si quiere que me vaya lo hare pero no sin antes hablarle de mis sentimientos, no es algo que pueda callar, este dolor, este amor, no sé cómo paso, ni porque pero lo amo, amo a Hideto y no quiero alejarme de él, o al menos no quiero irme sin que sepa mis sentimientos, aunque él no quiera nada conmigo.
―Hideto...
―No te estoy diciendo que te vayas, es una simple pregunta, puedes quedarte el tiempo que quieras, tu compañía me gusta mucho.
Su mirada me dice que es verdad, sin darme cuenta suspiro con alivio y sonrío de oreja a oreja pero aun así... Quiero hablarle de mis sentimientos, porque un amor así, de la nada pero que se siente tan verdadero, tan intenso no se puede callar.
―Hideto yo...
Tocan la puerta y entra Shido, con su sonrisa de siempre, me ve y se sienta en la cama, creo que mi declaración tendrá que ser en otro momento.
―Miyuki-sama, ¿Cómo estás?
―Bien Shido... Por cierto, ¿Por qué estoy en cama? Si aún no es de noche.
―Fuimos a pasear un rato y me dijiste que te dolía la cabeza, te dormiste un rato.― Me responde Shido.
―Vaya, no recuerdo nada... Aunque ya no me duele la cabeza, que fortuna.
―Lo es.
―Miyuki-sama, ¿Tienes hambre? Yo sí, vayamos al comedor.
―Claro, ¿Vienes Hideto?
―Adelántense, tengo que hacer una llamada.
Los dos caminamos por los pasillos, antes de despertar sentía que la cabeza me iba a explotar, fue extraño, abrí los ojos, vi a hyde y todo se esfumo, no cabe duda que el amor me hace bien, el hombre que amo y que es mi salvador me quita toda dolencia. Sonrío interiormente, necesito decirle lo que siento.
Llegamos al comedor y las maids nos reciben, nos empiezan a traer la comida y Shido no deja de hablar, ¿Algún día se quedara sin tema de conversación? La verdad lo dudo.
Diez minutos después llega hyde y se sienta con nosotros, empezamos a comer y platicamos, todo es como antes, hyde se siente mejor y esta aquí con nosotros, los días en los que no lo vi fueron una tortura, extrañar tanto a alguien te hace amarlo más.
¿Él se podría fijar en mí? No sé, no lo conozco mucho, no se los gustos que él tiene en mujeres, ¿Y si no soy su tipo? ¿Y si su tipo es como Eva? La idea no me gusta, Eva es una mujer hermosa pero atrevida, yo no podría ser así, además de vestir de esa manera tan provocativa, de repente me desanimo, aunque Shido me dijo que solo tienen una relación laboral, ¿Tendré alguna oportunidad? No se pierde nada con intentarlo, le hablare de mis sentimientos y pediré una oportunidad, hare lo que este a mi alcance para que él tenga sentimientos por mí, porque estoy segura de que este amor no se podrá detener, crece a cada segundo, con solo verlo siento que podría dar todo por él.
―Bueno, yo tengo que ir a trabajar, Miyuki-sama, nos vemos mañana.
―Que te vaya bien Shido.
El rubio se va y me quedo sola con hyde, en la biblioteca, como antes. El trabajando, yo leyendo, con una fogata mientras la nieve cae, me gusta estar de esta manera con él. Cierro mi libro y tomo aire.
―Hyde, en todo este día estuve pensando en cómo...
―Mi señor, tiene una llamada.― Llega Heber a interrumpir, ¿Por qué?
―Enseguida voy. Miyuki, discúlpame.
―No hay problema.
Me quedo sola, viendo como las llamas juegan entre si mientras la leña cruje, tal parece que en este día no podré decirle mis sentimientos, es como si todo lo quisiera evitar y es frustrante. Mañana le diré, sea como sea.
Hideto tiene que saber mis sentimientos, porque no puedo callarlos más.

Es muy frustrante Miyuki intentar hablar acerca de sus sentimientos y no lograr >< También me gustó mucho que volvió a recordar a sus amigos :'')
ResponderBorrar