martes, 26 de julio de 2016

Vampire's love


-Prologo-

El frio es sorprendentemente fuerte. Cala. Cuando toca mi piel siento que son cuchilladas rasgándome. Mis manos y pies están entumidos. ¿Cuánto camine? No lo sé. Lo único que sé es que ahora estoy derrumbada en el piso, deseando que algún auto pase y me auxilie.
Pero es poco probable.
Estoy a mitad de la carretera, o al menos eso era hace unas horas. Mi auto se averió y minutos después empezó a tirar gasolina, me dio terror que de repente explotara así que decidí alejarme y buscar refugio.
Fue una mala idea.
No hay nada. Todo está oscuro, sin casas o siquiera alguna choza. ¿Por qué diablos me tenía que pasar esto a mí? Está empezando a nevar; Ahora sí es seguro de que moriré. Mis piernas no me responden, están totalmente entumecidas por el frio. Mis pulmones duelen por el aire. Qué manera de morir tan lenta y dolorosa.
Tengo los ojos cerrados, solo quiero dejarme llevar por un profundo sueño, si he de morir que sea pronto y si no, que alguien aparezca ya para ayudarme.
El sueño que empiezo a sentir es profundo y tranquilizante. Cae más nieve, toca mi frente y siento lo helado de los copos. Comenzó a nevar más. Seguramente quedare bajo una tonelada de masa blanca, no podré respirar y me congelare.
Jamás pensé que moriría así.
Estoy a la intemperie, a mitad de una larga carretera, acostada en unos sembradíos, cerca de la acera. Ni un maldito árbol para protegerme por lo menos un poco.
Mis oídos de repente empiezan a escuchar unas llantas chocar contra la carretera, ¿Es eso o alucino? Escucho entonces un auto pasar a gran velocidad. Quiero gritar pero no puedo, tampoco me pueden ver pues además de que estoy tirada esta oscuro, estúpida suerte la mía.
Para mi sorpresa escucho otro auto pasar, ¿Vienen más? Escucho otro y otro, mi corazón vuelve a latir a su ritmo normal. ¿Qué pasa? Llevo aquí como tres horas y no había pasado siquiera un caballo. Escucho otro auto. Trato con todas mis fuerzas de abrir los ojos o de alzar un brazo pero no puedo.
No puedo.
Estoy muy débil.
Escucho silencio nuevamente. ¿Cuántos autos pasaron? Mínimo unos siete. Nuevamente estoy sola en la oscuridad, con la nieve como cobija, vaya cobija.
Me siento muy cansada, hambrienta y sedienta. Pero como si eso fuera lo primordial.
Pasan unos minutos más y entonces escucho nuevamente un auto, ¿Es normal que pasen tantos autos a estas horas? Porque cuando se averió mi auto eran las 11 de la noche, ahorita debe ser de madrugada.
El auto que viene esta vez trae poca velocidad a comparación con los otros. Escucho como se acerca y de repente como se queda todo en silencio. ¿Acaso fue mi imaginación? ¿Por qué no se escucha el auto? ¿Se habrá detenido? Desearía que fuera así pero… ¿Y si es un terrorista? Me iría peor, prefiero morir en ese caso.
No necesito quedarme quieta y fingir que estoy muerta pues eso ya lo parezco. Trato de poner atención a los sonidos pero no logro escuchar nada. Tal vez siempre si imagine que había un auto más.
Pero no es así.
Porque en este justo momento estoy sintiendo unas heladas manos tocar mi cuello, pone dos de sus dedos y los deja ahí por unos segundos, creo que está checando mi pulso, mi corazón empieza a latir más rápido, no sé si por miedo o por supervivencia.
Los dedos se alejan y en segundos siento como me elevan.
Estoy siendo cargada por alguien.
Y ese alguien tiene un olor que me hace sentir viva.
Me acuesta en algún asiento de su auto, el clima aquí adentro es cálido, huele a su perfume combinado con cigarro. Me siento tranquila hasta que sus manos empiezan a quitarme la ropa. ¿Por qué? ¿Siempre si es un terrorista? No, él es un asqueroso violador. Quiero gritar y alejarlo pero mi cuerpo no me responde.
―Siento tener que hacer esto señorita, pero si no le quito la ropa usted morirá de hipotermia. Tal vez me esté escuchando así que por favor, luche por no quedarse inconsciente. Pronto se encontrara bien.
Su voz es cálida, es muy educada y tranquila. Habla como hace años lo hacían, las personas de época.
Sorprendentemente sus palabras me tranquilizan y el miedo se va. Sus manos son respetuosas, me quita la ropa, sin ningún rose, ni siquiera accidental. Cuando me quedo solo en ropa interior inmediatamente una cálida manta me cubre.
Me siento protegida.
Protegida por un extraño.

4 comentarios:

  1. tsuki love!!!!!!!!!!!!!! esperaba archi ansiosa este fanfic :0 por fin empezaras a publicar!!!! no sabes lo emocionada que estoy ;w;
    me encanto el inicio , abrazos mi sensei love <3 u'

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Mañana vendra el primer capitulo, espero que sea de tu agrado :")

      Borrar
  2. Oooh está demasiado lindo, parece ser tan dulce *~* Ya estoy ansiosa por leer la continuación! ♡ ♡ ♡

    ResponderBorrar

Un abrazo ♥