-Prologo-
El frio es sorprendentemente fuerte.
Cala. Cuando toca mi piel siento que son cuchilladas rasgándome. Mis manos y
pies están entumidos. ¿Cuánto camine? No lo sé. Lo único que sé es que ahora
estoy derrumbada en el piso, deseando que algún auto pase y me auxilie.
Pero es poco probable.
Estoy a mitad de la carretera, o al
menos eso era hace unas horas. Mi auto se averió y minutos después empezó a
tirar gasolina, me dio terror que de repente explotara así que decidí alejarme
y buscar refugio.
Fue una mala idea.
No hay nada. Todo está oscuro, sin casas
o siquiera alguna choza. ¿Por qué diablos me tenía que pasar esto a mí? Está
empezando a nevar; Ahora sí es seguro de que moriré. Mis piernas no me
responden, están totalmente entumecidas por el frio. Mis pulmones duelen por el
aire. Qué manera de morir tan lenta y dolorosa.
Tengo los ojos cerrados, solo quiero
dejarme llevar por un profundo sueño, si he de morir que sea pronto y si no,
que alguien aparezca ya para ayudarme.
El sueño que empiezo a sentir es
profundo y tranquilizante. Cae más nieve, toca mi frente y siento lo helado de
los copos. Comenzó a nevar más. Seguramente quedare bajo una tonelada de masa
blanca, no podré respirar y me congelare.
Jamás pensé que moriría así.
Estoy a la intemperie, a mitad de una
larga carretera, acostada en unos sembradíos, cerca de la acera. Ni un maldito
árbol para protegerme por lo menos un poco.
Mis oídos de repente empiezan a escuchar
unas llantas chocar contra la carretera, ¿Es eso o alucino? Escucho entonces un
auto pasar a gran velocidad. Quiero gritar pero no puedo, tampoco me pueden ver
pues además de que estoy tirada esta oscuro, estúpida suerte la mía.
Para mi sorpresa escucho otro auto
pasar, ¿Vienen más? Escucho otro y otro, mi corazón vuelve a latir a su ritmo
normal. ¿Qué pasa? Llevo aquí como tres horas y no había pasado siquiera un
caballo. Escucho otro auto. Trato con todas mis fuerzas de abrir los ojos o de
alzar un brazo pero no puedo.
No puedo.
Estoy muy débil.
Escucho silencio nuevamente. ¿Cuántos
autos pasaron? Mínimo unos siete. Nuevamente estoy sola en la oscuridad, con la
nieve como cobija, vaya cobija.
Me siento muy cansada, hambrienta y
sedienta. Pero como si eso fuera lo primordial.
Pasan unos minutos más y entonces
escucho nuevamente un auto, ¿Es normal que pasen tantos autos a estas horas?
Porque cuando se averió mi auto eran las 11 de la noche, ahorita debe ser de
madrugada.
El auto que viene esta vez trae poca
velocidad a comparación con los otros. Escucho como se acerca y de repente como
se queda todo en silencio. ¿Acaso fue mi imaginación? ¿Por qué no se escucha el
auto? ¿Se habrá detenido? Desearía que fuera así pero… ¿Y si es un terrorista?
Me iría peor, prefiero morir en ese caso.
No necesito quedarme quieta y fingir que
estoy muerta pues eso ya lo parezco. Trato de poner atención a los sonidos pero
no logro escuchar nada. Tal vez siempre si imagine que había un auto más.
Pero no es así.
Porque en este justo momento estoy
sintiendo unas heladas manos tocar mi cuello, pone dos de sus dedos y los deja
ahí por unos segundos, creo que está checando mi pulso, mi corazón empieza a
latir más rápido, no sé si por miedo o por supervivencia.
Los dedos se alejan y en segundos siento como me
elevan.
Estoy siendo cargada por alguien.
Y ese alguien tiene un olor que me hace sentir viva.
Me acuesta en algún asiento de su auto,
el clima aquí adentro es cálido, huele a su perfume combinado con cigarro. Me
siento tranquila hasta que sus manos empiezan a quitarme la ropa. ¿Por qué?
¿Siempre si es un terrorista? No, él es un asqueroso violador. Quiero gritar y
alejarlo pero mi cuerpo no me responde.
―Siento
tener que hacer esto señorita, pero si no le quito la ropa usted morirá de
hipotermia. Tal vez me esté escuchando así que por favor, luche por no quedarse
inconsciente. Pronto se encontrara bien.
Su
voz es cálida, es muy educada y tranquila. Habla como hace años lo hacían, las
personas de época.
Sorprendentemente
sus palabras me tranquilizan y el miedo se va. Sus manos son respetuosas, me
quita la ropa, sin ningún rose, ni siquiera accidental. Cuando me quedo solo en
ropa interior inmediatamente una cálida manta me cubre.
Me siento
protegida.
Protegida por un
extraño.
tsuki love!!!!!!!!!!!!!! esperaba archi ansiosa este fanfic :0 por fin empezaras a publicar!!!! no sabes lo emocionada que estoy ;w;
ResponderBorrarme encanto el inicio , abrazos mi sensei love <3 u'
Mañana vendra el primer capitulo, espero que sea de tu agrado :")
BorrarOooh está demasiado lindo, parece ser tan dulce *~* Ya estoy ansiosa por leer la continuación! ♡ ♡ ♡
ResponderBorrarEsto ansiosa ya por empezar a publicar, jhgfdsa <3
Borrar