jueves, 5 de mayo de 2016

Anata


~Capitulo 3 Sorpresa~

Todos estaban en pleno trabajo, iban, venían, corrían, mantenían la calma, tomaban aire; todos sin excepción trabajaban duro para que el concierto saliese a la perfección.
Los artistas se encontraban ensayando, en el recinto se escuchaba la canción de "ZERO". Los que trabajaban en el staff eran muy afortunados de tener ese trabajo, estaban cerca de sus artistas favoritos, escuchaban canciones en vivo (y gratis), sin duda. Un trabajo grandioso para muchos.
Nagasawa, da un último vistazo a las luces, ya sabes cómo las quiere Takarai-san.
―Enseguida jefe.
Heee, es raro que te digan jefe... Porque tu jefe es Ken-san, él es en realidad el jefe de staff.
―Siempre tan amable conmigo Natsu.
―Siempre que quieras Yamamoto.
―Y el mismo jefe Kitamura-san me ha dado el privilegio de que me llamen así, él no puede estar día y noche aquí.
, tu solo recibes ordenes de tu jefe de staff... ¡Aaah! Y de hyde.
―Sabes que... Espera, no seas tan igualada, no en el trabajo.
¿Qué?.
―Es Takarai-san. No hyde.
También le dicen hyde por si no lo sabías.
―No estoy bromeando Fujiwara.
Ella suspiro largo y profundo, llegaron al recinto para ver las últimas órdenes de sus jefes, los dos vieron a los artistas ensayar con mucha entrega, como si fuese ya el concierto, como si estuviesen ahí los fans.
Natsumi sonrío al ver que su ahora-nuevo-amigo la había visto y regalado una sonrisa.
En solo una cena ella ya se sentía en confianza con él, claro. No tanta pero el nerviosismo se le había ido (un poco), se dio cuenta de que él era alguien con quien la podías pasar bien, reír y bromear, tener una plática común y corriente. También se dio cuenta de que el ser amigos podía ser algo grandioso, ella lo adoraba, era su mayor ídolo y estar con él de esa manera era más de lo que podía pedir... Y la noche pasada se dio cuenta también lo mucho que él sonrío, río, lo mucho que hablo sin parar y lo mucho que le había transmitido su confianza hacia ella.
Sí, ellos podían ser grandes amigos.
Le gustaba verlo tan alegre, relajado, feliz, en confianza, fresco...
Eran dos mundos distintos y por lo mismo, uno podía platicar de algo que el otro no sabía, intercambiar puntos de vista, experiencias, ignorancias y saberes.
Era emocionante el pensar eso.
Él me ha dado el permiso de decirle hyde.
¿Anoche?.
―Sí, somos amigos, la pasamos muy bien.
―Solo... ¿Amigos?.
―Porque insinúas que...
―Sabes su fama de galán.
―Solo es amistad Usuiél mismo pidió solamente amistad.
¿Y estas molesta por eso?.
―No, en realidad una amistad es más de lo que alguna vez imagine.
Llegaron al escenario y escucharon las últimas palabras de la canción, ella sonrió y aplaudió emocionada, el vocalista dejo el micrófono y sonrió también, los otros artistas dejaron sus instrumentos y tomaron una botella de agua.
Takarai-san, ¿Tiene algunos detalles que perfeccionar?
―Por ahora no Usui, gracias, las luces están ya perfectas y el sonido también.
―Grandioso, entonces iré ahora a encargarme del acceso.
Está bien.
―Con permiso.― Dijeron los dos de staff y estando por irse el más pequeño hablo.
―No, Natsu, necesito que me ayudes en algo más.
Todos los que estaban ahí se quedaron perplejos, aparte de que era la primera vez que artista le hablaba a una chica de staff, le había hablado con confianza... Mucha tal vez.
La única chica que se encontraba ahí pareció no darse cuenta de la sorpresa de los demás y sonriente asintió con la cabeza.
―Claro hyde¿Qué es? ¿Vestuario? ¿Accesorios? Ummm, ¿Comida?
¿Comida?.― Dijo el divertido y caminando hacia ella.
Aaah, nada que ver... Creo que tengo hambre.
Llego su amigo a ella y enseguida empezaron a caminar al área de camerinos, ella inconscientemente tomo un brazo del vocalista y caminaron muy cerca y sonrientes, platicando de la comida y de lo que se les antojaba en ese momento.
¿Alguien me puede decir que es lo que paso?.― Hablo el baterista.
―Ni puta idea.― Le respondió Ju-ken aun viendo la dirección en donde habían desaparecido los dos nuevos amigos.
Ya en su camerino los dos estaban sentados en un sofá, viendo al techo y comiendo sandía, afortunadamente la fruta favorita de los dos.
―Esta deliciosa.
―Ni que lo digas, podría casarme con esta sandía ahora mismo.
El vocalista río fuerte al escuchar las palabras ocurrentes de su amiga. Ella se río con él y continuaron comiendo en silencio.
―Creo que hace rato todos se quedaron sorprendidos porque me hablaste.
―Sí, es normal... Es algo nuevo en .
¿Tan raro es que tengas una amiga?
―Si... Un poco, normalmente cuando me ven con mujeres es porque tendré...
Detuvo sus palabras y la vio con un poco de pena, ella se río y le dio palmaditas en una de sus piernas cosa que a él le sorprendió pero no le incomodó.
―Venga, ya te dije que no te detengas... Dilo, "Es porque tendré sexo con ella".
―Eres de pensamientos abiertos.
―El sexo no es nada del otro mundo, puedes hablarlo conmigo, claro que no te podre dar consejos ya que aquí el experto eres tu pero se escuchar y dar opiniones.
¿El experto?.
Sip, eres un descarado en el escenario, te gusta seducir, darte a desear, provocar... Sabes cómo usar tu cuerpo, tu belleza... Sabes cómo hacer que caigan a tus pies y nos has dado a entender a tus fans que amas el sexo, no es novedad para .
Wowcuánta razón.―Le dijo el asintiendo con la cabeza.― Además, ¿Quién no ama el sexo?
Umm.. Muy cierto.
Rieron los dos y tomaron un poco más de sandía.
―Aunque  eres un poco confuso, ¿Sabes?.
Explícame.
―Dices que a tus fans nos ves como a tus hermanos menores, hermanos, hermanas... Familia. Pero después dices que en el escenario, en pleno concierto, mientras cantas, mientras vas de allá para acá... En esos momentos es como si tuvieras sexo con tus fans, sexo en el concierto... ¿Incesto, Takarai-san?
―Buena observación... Sss heee... En realidad los veo como mi familia, porque me apoyan, porque me tienen cariño y aprecio, son mi familia... Pero es verdad que en pleno concierto, con la adrenalina a flor de piel, las sensaciones que hay... Todo lleva a que sienta un éxtasis increíble, como si estuviera en verdad teniendo sexo con alguien... Es inevitable.
―Bueno, eso se nota.
¿Que se nota?.
―Ya que estamos en confianza... Y de seguro debes saber, siempre en los conciertos... Y no es algo que diga yo, todas tus fans... Tu amiguito se hace notar mucho, y luego a veces terminas en el suelo, simulas jadeos, entreabres la boca... De puro milagro no has matado a tus fans en el concierto.
―Amiguito...
Ujummm.― Pronuncio ella llevando la mirada a la entrepierna de su amigo y la llevo nuevamente a los ojos de él.― O como lo llames.
¡Aaah! En realidad no le digo de alguna manera en especial... ¿En verdad se nota?.
¿Qué? ¿La erección? Sip.
―Eres muy directa.
¿Te molesta?.
―Al contrario... Y no se puede ocultar una erección, ¿O ?
―Bueno yo no tengo algo como eso así que no .
―Mejor amiga no pude haber tenido.
Rieron nuevamente y minutos después él empezó a buscar su vestuario para el concierto, faltaba media hora y el acceso a los fans ya estaba casi listo.
―Ese me gusta.
―A  también.
―Mientras te cambias iré a ver a Yamamoto, debe ser un lío ya que no me ha visto.
―Sabe que estás conmigo.
Aun así y si no nos vemos antes de que empiece el concierto, ¡Mucha suerte!.― Le regalo una sonrisa cálida.
¿Salimos esta noche?.
―Siempre festejas con los de la banda al final.
―Y estás invitada.
―No creo que sea conveniente... Habrán chicas fáciles seguramente, sería incómodo.
¿Por?.
―Verlos borrachos y casi follándose a las que se dejen... Uuughestá bien que sea liberal, pero de eso a presenciar sexo en vivo, paso.
―Dios, eres tan única... Y no, no somos exhibicionistas.
―No te preocupes, festeja como siempre y mañana me cuentas como fue, ¿Vale?
―Está bien.
Una sonrisa más y ella salió del camerino. Camino con una sonrisa por un largo pasillo hasta que se topó con su amigo, Yamamoto la vio un poco serio pero después sonrió y la tomo del brazo para que caminaran.
Suéltalo¿Que hicieron ahí adentro?
¿A caso no se escucharon los gemidos? Aaah que mal.
―Eres la mejor, ¿Lo sabes verdad?.
―Claro.― Sonrió encantada.― Estuvimos platicando y comiendo sandía.
―Sí, me dijo Nagasawa que llevó sandía al camerino.
―Muy rica por cierto.
¿Preguntarás en donde la compran?
―Sin duda.
Caminaron divertidos y a paso rápido para ver cómo iba el acceso de fans y al ver que todo estaba listo regresaron para estar con sus jefes por si algo necesitaban. Al llegar a la parte de atrás del escenario vieron a los cinco ya listos para subir a escena.
―Es hora Takarai-san.
El vocalista asintió y empezaron a subir, él fue el último y antes de desaparecer de ahí le dio una última sonrisa a su amiga.
El concierto como siempre estuvo lleno de emociones, adrenalina, entrega, unión y éxtasis. Los del staff podían también disfrutar a ratos del concierto, ella por su parte no dejaba de ver el escenario, cantaba, lloraba, reía, gritaba. Había presenciado bastantes conciertos pero todos eran como una primera vez.
Al finalizar los artistas bajaron contentos y cansados del escenario, a todos se les entrego toallas para que se secaran y botellas de agua para que se refrescaran. Natsumi le dio lo suyo a su amigo y él sonrió y le hizo señas de que lo siguiera. Sin pensarlo lo hizo.
¿Disfrutaste el concierto?.― Le pregunto él echándose un poco de agua fría en la cabeza.
―No hagas eso, tonto. Te enfermarás, tienes la cabeza caliente y le echas agua fría, ¿Quieres morir?
―Pero...
Aaah que descuidado.
Se levantó de donde estaba y se acercó a él, le quito la toalla de las manos y la paso por su cabeza para secarlo un poco, agito la toalla y alboroto su cabello, él dejado como niño pequeño espero a que terminara. Después su amiga paso la toalla por la espalda y pecho para secarlo.
―No te puedes dar el lujo de enfermarte.
Tenía mucho calor.
―Pues échate aire, no agua helada.
―Ya entendí.
―Me alegro y sí, disfrute mucho el concierto.
Regreso a su lugar y sentada en el sofá no pudo evitar ver algún punto en especial de su amigo, hizo una pequeña sonrisa que él noto.
¿Qué es?
―Siempre he tenido curiosidad... ¿Con la erección no te lastima mucho el pantalón tan apretado?
Él se vio la entrepierna y vio el prominente bulto que se mostraba, ahora que lo mencionaba... Se movió un poco incómodo, sí. Le apretaba el pantalón.
―En el momento no... Creo que es al contrario, si aprieta un poco es más la sensación... Pero ya en estos momentos molesta.
―Bueno, entonces te dejo para que... Te quites un poco de molestia, nos vemos mañana.
―Tampoco es como si me fuera a masturbar aquí.
―Conste que yo no dije nada.
―Lo insinuaste.
―Me refería a que tal vez te quitabas la molestia cambiándote de pantalón, mal pensado.
¡Aaah!
―Pervertido en todo momento, ¿He?.― Se rio ella.― Diviértete.
―Hasta mañana.
Se despidieron y una vez que ella se había ido el hizo lo que ella le había dicho, se cambió de pantalón y salió del camerino, se encontró con sus compañeros de banda y se fueron a divertir como al final de cada concierto.
Al día siguiente como era costumbre de una noche de borrachera, despertó a lado de una mujer desconocida, vio su rostro pasivo, aún dormía, vio su cuerpo que aún estaba desnudo y medio tapado con una sábana. Suspiro y se levantó de la cama. Fue al baño y se aseo.
A mitad del baño le venían recuerdos de la noche pasada. La mujer abajo de él, gimiendo descontroladamente mientras su cadera se movía para entrar y salir de ella, recordaba lo bien que había sentido liberarse de aquella duradera erección. Y recordaba lo bien que lo había complacido la mujer que dormía en aquella cama. Era alguien de un cuerpo tentador y de experiencia. Experiencia que él disfrutaba aunque tampoco se quejaba si alguna mujer no supiera tanto...
Le gustaba ser el quien llevara casi todo, enseñara e intimidara, ver a sus mujeres sonrojarse, ser un poco tímidas e inexpertas y sobre todo, jóvenes. Hacía mucho que no se encontraba a alguien con esas cualidades y era una tristeza.
Ya listo se fue a su departamento, salir de una habitación que no era suya, dejar a veces a las mujeres durmiendo o rechazándolas para otra noche era incomodo, pero era lo que le tocaba siempre, eso o la abstinencia y claro, esa palabra no existía para él.
Desayuno algo y se quedó un rato en su departamento, se encontraba en su oficina cuando de repente el rostro de su amiga vino a su mente. Su amiga.
Esa chica loca y liberal, le caía tan bien, le tenía confianza y aprecio en tan poco. Suspiro y tomó sus llaves del auto, quería ir con aquella mujer que le hacía sentir de lo más natural y relajado.
Ya que el día anterior había sido de concierto todos estaban guardando cosas y limpiando otras, la amiga de Yamamoto estaba en la sala de conferencias revisando unos documentos para dárselos a su amigo, algunas cosas que él tenía que hacer las hacía ella con gusto.
Natsu, ven a la cafetería.
―Enseguida.
Le contesto a su amigo y salió de la sala con los documentos, camino y saludo a todo aquel que veía, ella siempre tenía una sonrisa en el rostro y su actitud era refrescante y relajada, sociable y alegre, era de las que le caía bien a todo mundo.
Heeey Yamamoto, ya está listo esto, solo tienes que firmarlo.
―Eres un encanto Natsu.
―Lo sé.
¿Algún día serás un poco humilde?
―Contigo no lo creo.― Dijo riendo.― Dame.
Le quito de las manos su taza de café y tomo un poco, Yamamoto la vio sonriente y tomo otra taza para servirse café.
―Hoy no tenemos mucho.
¿Eso quiere decir que saldremos temprano?
―Todo depende del jefe.
¿Yo que?
Escucharon la voz de su jefe y voltearon a verlo, Yamamoto lucía un poco nervioso pero ella no, dejo su taza de café y caminó hacia su amigo para darle un abrazo, cosa que tomo por sorpresa al artista ya que se quedó parado y con los ojos abiertos, afortunadamente reaccionó rápido y correspondió el abrazo sorprendentemente cómodo.
―Decíamos que hoy no tenemos mucho trabajo y que tal vez podemos salir temprano.
―Pero, puede darnos algunas instrucciones Takarai-san.
¿He? ¡Un descanso Usui!.― Se quejó ella.
Hyde reía, ella lo tenía tomado del brazo y hacia pucheros al jefe de staff quien la veía con ganas de ahorcarla por su actitud frente al artista. Todo le parecía muy divertido y sorprendentemente cómodo, le agradaba la sensación que le transmitía ella.
Normalmente ese tipo de afectos viniendo de una mujer le incomodaban un poco pero con su amiga no era el caso, su cercanía no le incomodaba, lo hacía sentir tranquilo y contento, su compañía le gustaba...
Mucho.
A tal grado de pensar de repente en ella y querer estar a su lado para sentir esa frescura que le daba.
Le gustaba su compañía a tal grado de asustarle.
A tal grado de pensar en querer siempre su compañía, sus pláticas y ocurrencias, de quererla a su lado... La mayor parte del tiempo posible.

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