~Capitulo 8 Atardecer~
El día se tornaba un poco agitado, habría una sesión de fotos a las afueras de la ciudad, eso emocionaba a todos los del staff, un poco de aire fresco y grandiosas vistas. Las cosas ya estaban en las camionetas, cámaras, maletas con vestuarios y maquillaje, accesorios, zapatos. Cables, luces... Comida, agua... Todo lo que les era necesario.
―Nagasawa, tu llevaras el mando de luces y cámaras, sabes como es.
―Por supuesto jefe, me adelanto entonces.
El joven de constitución delgada y lentes hizo una pequeña reverencia a su jefe Usui y se fue a las camionetas, dio unas órdenes y los tres autos emprendieron su marcha.
―Vaya, dejando a cargo a alguien más todo eso de las camionetas, ¿He?.
―Después de mí y de ti... Nagasawa es el indicado para encargarse de todo.
―¿Sentimental?
―Solo lo preparo para que en un futuro, él sea el encargado de todo esto.
Usui le sonrió a su amiga y caminaron a la salida, llevaban todos una playera que los distinguía como staff junto con un gafete colgado al cuello. Al llegar afuera quedo solo una camioneta en donde iría Usui con Natsumi, ellos llevarían la comida.
Los dos subieron al auto y enseguida el jefe se staff tomo camino a donde sería la sesión, sus jefes estarían yéndose aparte, en unos minutos más.
Lo que Natsumi no sabía era que su amigo famoso quería irse con ella... Más bien, quería que ella se fuese con él. Había salido rápido del edificio y solamente vio cuando la camioneta salía a carretera, con su amiga sonriente y realmente relajada con su otro amigo.
Él sabía bien que entre ellos y Usui no había nada puesto que su amiga había dicho que no quería enamorarse, pero a veces lo dudaba, se veía tan cómoda al lado de Yamamoto que le hacía sentir enojado.
―Vamos hyde.
Le dijo su amigo Tetsuya, quien caminaba hacia la camioneta que los esperaba. Pasaron a su lado sus otros amigos, Ken y Yuki. Suspiro y camino tras ellos.
Aun no se creía del todo que estuviera tan, como decirlo ¿Encaprichado? Con su amiga, esa chica que lo hacía sentir tan bien... Ella era la culpable de que él quisiera estar tanto con ella.
Después del día de la cena acompañada con confesiones dolorosas... Ellos habían actuado normal al día siguiente, pero él sentía que algo había, algo nuevo, algo que faltaba... Aun no comprendía que podía ser pero esa sensación lo ponía nervioso.
Él había guardado sus sentimientos inconscientemente, no era algo que quisiera admitir frente al espejo.
―... ¿O no hyde?.
La voz de su amigo guitarrista había resonado en sus oídos y salió de su ensoñación. Diablos, ¿De que habían estado hablando?
―¿He?.
―¿Porque tan distraído?.
―No es nada Tetsu, solo... Estaba recordando algunas cosas de trabajo.
―Te decía que de aquí podemos irnos a tomar algo.― Hablo el guitarrista.
―Sí, porque no.
El camino fue un poco largo y cuando llegaron vieron que varias cosas estaban ya listas para el trabajo, los ojos del famoso registraron todo el lugar, en busca de alguien exactamente. Veía por un lado y por otro, no la encontraba. Frunció el ceño y camino un poco a ver si podía verla y hasta que su campo de visión la vio, sonrió.
―¿No crees que estas un poco alejada?.
La voz de su amigo la había puesto nerviosa, esa voz resonó atrás de ella, casi sintiendo su aliento acariciar su nuca. Suspiro un poco y controlándose se dio media vuelta para verlo de frente.
―¡Has llegado!.― Dijo aventándose a sus brazos.
―Hace como cinco minutos.
―Solo estaba viendo el paisaje, apuesto a que cuando llegue el atardecer se verá hermoso.
―No falta mucho.
―Ojala podamos verlo antes de irnos.
―Natsu, te necesito en vestuario, los jefes han llegado.
Escucharon los dos el pequeño radio que colgaba en la cadera de ella. Ella sonrió un poco y su amigo solo apretó la mandíbula. Natsumi tomo el radio y hablo.
―Estoy en camino.―Respondió y devolvió el radio a su lugar.― Bueno jefe, mi otro jefe me llama.
―Dile que estas ocupada.
―Debo trabajar, además tu también debes ir a vestuario, es hora de que te preparen.
―Vamos juntos entonces.
Ella sintió y caminaron los dos, en silencio y con una sensación extraña. ¿Que era? No sabían, o no querían saber. Al llegar a vestuario vieron a los otros tres integrantes preparándose, los tres vieron al vocalista con un poco de sorpresa.
El había llegado con una chica de staff. Por otra parte, la chica era muy linda ante los ojos del guitarrista, en absoluto era su tipo, pero tampoco quería decir que no admitiera ese tipo de belleza; Natural y delicada.
―¿Y esta belleza?
Dijo el más relajista de los cuatro, fue hacia ella y la tomo de la mano para después besar el dorso, esta acción la había puesto nerviosa, al vocalista... ¿Se podía tener celos de su amigo? Era frustrante.
―Ki... Kitamura-san, soy Fujiwara, del staff.
―Eres muy linda, no te había visto antes.
―No suelo llamar mucho la atención.
―Con esa belleza claro que sí. ¿Usui de que te ha dejado cargo?
―En este staff me encargo de vestuario e imagen.
―¿Este staff?
―Sí, realmente me encargo de todo lo que se pueda en el estudio, trabajo también para el staff de VAMPS y aquí con ustedes.
―Eres una monada, chicas como tú me gustan, hyde, aprecia mucho a esta trabajadora tuya.
El artista se le quedaba viendo con un poco de molestia a su amigo, “¿Aprecia mucho a esta trabajadora tuya?” Para empezar, la apreciaba más de lo que el mismo podía aceptar y en segunda, no era solo su trabajadora. Era su amiga, su... Su gran amiga.
―Natsu es mi amiga Ken.
Contesto en tono serio y tomando de la cintura a su amiga... ¿A las amigas se les toma de la cintura? Tal vez... No. Pero él lo había hecho inconscientemente.
Podía sentir el cuerpo tenso de su amiga entre su brazo, seguramente estaba incomoda, pero no la soltó. La mirada de sus amigos tan llena de sorpresa podía mas que ese leve rechazo que sentía por parte de ella.
―¿Natsu?.― Pregunto el fumador de la banda.
―Natsumi Fujiwara.― Respondió el amigo de ella.
―Y son amigos.
―Así es Ken.
El guitarrista vio la mano que sostenía la cintura de la chica e hizo media sonrisa, aquella escena no era de un amigo dejando claro que ella era su amiga. Aquella escena era de un hombre dejando claro que esa mujer le pertenecía.
―Pues no te importara que la tome un ratito para mí, ¿Verdad?
Ken la tomo de la mano y la jalo hacia él, la llevo a donde estaba su silla y le sonrió.
―Ya que eres la encargada de imagen, veamos que puedes hacer conmigo.
―Kitamura-san, eso le concierne a quien esta peinándolo y maquillando.
―Quiero que lo hagas tú.
―Solo me encargo de revisar que queden como adonis antes de que pasen a cámara, tengo buen ojo para los detalles.
―Adonis, esta chica me encanta.― Dijo sonriendo.
―Cuando terminen con usted, lo revisare así que no se preocupe.
El compositor mayoritario solo los veía, atentamente. ¿Que se proponía su amigo? Sin duda así no se comportaba, no con chicas de sus amigos aunque... Ella no era su chica, era su amiga. Suspiro y negó mentalmente, ese sentimiento de posesividad hacia ella... Tenía que dejarlo.
―Natsu, ¿Sabes dónde está mi vestuario?
―Claro hyde, ahora te lo traigo.
Su amiga se alejó un poco para ir por lo que le habían preguntado, los cuatro amigos se quedaron callados, viéndose, sorprendidos y con curiosidad.
―Así que amiga.― Hablo el líder.
―Eso parece más un amigo que quiere ser novio.― Respondió Ken.
―Se sintió celoso de ti gatito.― Se burló el baterista.
―Somos amigos nada más.
―Aja... Esa mano en su cintura fue de "Ni se te ocurra verla como mujer porque es mía" hyde, sabes que ella no es mi tipo.
―Estabas coqueteándole Kitamura.
―Y ahí están los celos reprimidos, pequeño Akuma.― Dijo divertido el bajista.
―¿Un amigo no puede sentirse celoso de su amiga?.― Se defendió.
―Claro que sí, pero cuando en verdad son celos de amigo... No de amigo reprimido. Tú la quieres como mujer.
―Te equivocas Ken.
―Apoyo a Ken.― Dijo Tetsu.
―¡Aquí esta!.― Llego Natsumi a ellos con una sonrisa.― Lo tuyo hyde.
―Gracias.
―Ahora iré con Usui... Nos vemos allá afuera.
Salió del vestuario que era hecho de una gran carpa y mantas como paredes.
Al salir ella pudo respirar aire fresco y dejar salir los nervios que había tenido momentos atrás, Kitamura-san había casi coqueteado con ella y hyde la había tomado de la cintura. De milagro estaba con vida.
Al recordar aquella mano en su cintura, aquel brazo pasar por su espalda, aquella calidez de su cuerpo, aquella posesividad... ¿Podría haber sido celos? Lo dudaba. Celos de amigo, podría ser. Suspiro y camino a donde estaban poniendo las cámaras para la sesión.
―¿Dónde estabas Natsu?
―En vestuario, ya se están preparando.
―Bien, ayúdame con esto.
Continuaron trabajando por unos momentos más.
Cuando ya todo estaba listo salieron los cuatro famosos para las fotos. Se situaron en diferentes escenarios, las poses variaban, desde sonrisas hasta seriedades.
Pasaron a sus fotos individuales y en el momento en que hyde estaba frente a la cámara, por alguna razón no podía dejar de ver a su amiga, la veía ir de un lado a otro, la veía sonreír, concentrarse en alguna cosa, la veía hablar con sus compañeros, reír mucho con su amigo Usui... Todo eso lo soportaba, hasta que su amigo Ken le hablo, ella se acercó y su amigo la había acercado más, le había dicho algo al oído, ese loco, ¿Que quería? Frunció el ceño por unos segundos, hasta que el flash lo trajo a lo que hacía, estaba siendo fotografiado y el mostraba su molestia. Suspiro y se relajó, lo logro cuando vio a su amiga parada cerca de él, viéndolo y sonriéndole.
Eso era lo que le gustaba, que ella le sonriera, que le regalara esas hermosas sonrisas, esas hermosas miradas. Le gustaba tenerla solo para él, por más egoísta que sonara.
Le regreso la sonrisa encantado, se sentía relajado y sin aturdimiento. La observaba sin parar, hacia sonrisas tan naturales y amorosas que la cámara lo capto en momentos de miradas discretas y llenas de adoración.
Sin duda, una de las mejores sesiones de fotos.
Al terminar todos aplaudieron y se dieron las gracias por el esfuerzo.
Las celebridades se quitaron un poco de maquillaje y accesorios, se pusieron cómodos y tomaron agua y comieron un poco de fruta. Habían pasado casi cuatro horas desde que habían llegado.
Hyde al salir de vestuario busco a su amiga, nuevamente no la veía y su memoria recordó cuando había llegado, seguro ella estaría en ese lugar.
Cuando llego, la vio, parada observando al horizonte. El camino despacio hacia ella, observando también lo que ella veía.
―Es un hermoso atardecer.― Dijo ella en voz baja.
―Precioso.― Le respondió él.
Los dos callados miraron esa hermosa creación de la naturaleza. El amigo, en algún momento, sin darse cuenta tomo la mano de su amiga y la llevo a sus labios, ella sorprendida lo vio, hyde al momento de besar su mano cerro los ojos y suspiro tan profundo que temía que sus plomes reventaran.
Cuando su amigo abrió los ojos y la vio directamente a los suyos sintió un calambre en el estómago, una sensación de estremecimiento... Ella conocía bien esa sensación, sabía a lo que se debía, sabía que lo provocaba... Sabía el sentimiento que representaba.
Sonrió y volvió su mirada al horizonte, solo en ese momento ella podía decirlo libremente, en su interior al menos, ella dejaría de negar, dejaría de encerrar esos sentimientos bajo miles de candados.
Tras una lágrima que resbalaba de su mejilla le dijo mentalmente a su corazón:
―Te has enamorado.
Vio más allá de lo que podía ver, el atardecer estaba por culminar completamente e hizo una pequeña sonrisa, nuevamente en pensamientos le dijo a aquel ser al que le hiciera una promesa.
―Amor mío... Sabes que tú fuiste y serás siempre mi primer gran amor... Pero como te lo prometí alguna vez... Me he enamorado... Yui, me enamoré del ser que está sujetando mi mano fuertemente en este momento. Mi corazón, después de tantos años... Experimenta el amor nuevamente.
tsuki sensei es fasinante esto :)))))) romantico lo de la tomada de manos y lo que penso ella porque ya acepto que ama a haido <33333
ResponderBorrar*aplaude* besos mi preciosa escritora
ME GUSTA ARTO ESTA HISTORIA *---------------------*
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