jueves, 8 de octubre de 2015

Blurry eyes


-Capitulo 25 Colapso-

Una última comida con mis cuatro chicos favoritos, una última plática, una última risa, una última… Todo. Lo que he vivido aquí ha sido un sueño lejano que jamás creí que cumpliría. Suspiro. Me gustaría no irme, me gustaría quedarme con ellos; con él. Me gustarían muchas cosas pero no se pueden, ya ha sido mucho lo que he vivido, puedo pedir más pero, ¿Se me concederá? Es poco probable.
Después de una deliciosa comida los chicos me trajeron a un acuario. Es inmenso y todo lo que vemos es maravilloso. A mí siempre me han gustado los peces, esto es fascinante. No dejo de tomar fotos, a donde quiera que voltee, también he tomado fotos a los chicos, ellos a veces no se percatan y cuando lo hacen sonríen a la cámara. Quiero llevarme muchos recuerdos para que con el paso del tiempo no me engañe mi mente y empiece a sentir que todo fue producto de mi imaginación.
Aun no me voy, me quedan unas horas más pero el dolor empieza a hacerse presente, empieza a calarme y no quiero. No quiero que me vean rota, que me vean triste. Eso me lo reservo para mi almohada y yo.
¿Te gusta este lugar?. Pregunta Yuki y asiento.
Lo amo, es impresionante todo, en serio que sí. Le sonrío y el a mí.
¿En verdad tienes que irte?. Lo veo confundida. No suelo meterme en cosas de los demás pero… Tú y hyde. Empiezo a negar con la cabeza.
Solo somos siquiera amigos, ninguna otra relación. Bajo la mirada.
Te beso…
Yo le pedí que actuáramos como pareja durante estos días, nada real. Hago media sonrisa.
Tus ojos desprenden el amor que le tienes y él también a ti.
No Yuki, en lo último te equivocas, hyde no tiene sentimientos por mí, si acaso afecto, estos días he hecho de todo para que se fijara en mi pero no lo logre.
¿Estas segura?. Asiento.
Si no fuera así el me hablaría de lo que siente y me pediría que me quedara, no lo ha hecho y ni lo hará. Me rio un poco. Yo jugué este juego bajo mi propia responsabilidad, no le exigiré nada. 
Hyde siente algo por ti, lo conozco. Insiste el baterista.
Pues si es así es algo pasajero, no tiene fuerza como para que me quede a su lado. Él suspira.
Estas decidida a irte.
Con todo el dolor que me cause.
Estas sufriendo, lo veo en tus ojos, habla con él y…
Lo he hecho Yuki pero nada, no soy de palo tampoco, tengo heridas que se van abriendo conforme él me dice ‘no somos nada’. Él queda en silencio y viendo al piso.- Gracias por tus palabras. Me atrevo a darle un beso en la mejilla.
Ese idiota deja ir a alguien que vale oro. Me sorprendo ante sus palabras pero sonrío.
¿Qué tanto dicen ustedes dos?. Llega Ken con helados, hyde y Tetsu vienen atrás.
Le decía a Yuki que me encanta este acuario. Sonrío encantada y el baterista asiente.
Desde que dije que me iré mañana hyde prácticamente no me ha dirigido la palabra, solo habla lo necesario y sus ojos me ven con recelo. No lo entiendo, realmente no.
Paseamos por todo el acuario y cuando ya no podemos más nos vamos. Salimos del enorme lugar y nos encontramos con el manto de la noche, suspiro, última noche en Japón, es muy doloroso. Evito mi melancolía y empiezo a despedirme de los chicos. Los abrazo y beso, ellos a mí.
Son increíbles, jamás olvidare todo lo que he vivido con ustedes. Les digo sonriente y evitando las lágrimas.
Regresaras y nos veremos de nuevo. Confirma Ken y asiento.
Nos despedimos una última vez y ellos se suben a la camioneta, nosotros nos vamos por nuestro lado. En el camino hyde y yo vamos en silencio. Un silencio incómodo y pesado, vacío y lleno de preguntas a la vez. Trato de pensar en otra cosa que no sea mi partida, trato de que las lágrimas no se derramen antes de tiempo.
Al llegar a su departamento él va directo por unas copas de vino y nos sentamos en la sala, sus preguntas y reclamos empiezan, respiro profundo, no quiero pasar mi última noche con peleas.
Fue lo mejor, tu trabajo, programas en vivo, es mejor que conocer todo Japón, gracias. Le comento sincera, veo mi celular. Debemos dormir, mañana me espera un largo viaje y a ti el trabajo. Lo veo cerrar los ojos vencido y acepta.
Nos levantamos, dejamos las copas y caminamos a las habitaciones. Es difícil este momento. Cada quien a su habitación, o los dos en una sola. Paramos en la puerta de su habitación y lo veo a los ojos. Sé que me odiare mañana pero en este momento mi razón se fue y la debilidad se apodera de mí. Lo quiero por última vez, quiero sentir su cuerpo con el mío, quiero que me quiera a su manera, quiero que me recuerde, que sienta mis sentimientos, quiero utilizar mi última arma, quiero dejarme llevar por él, quiero llevarme un último recuerdo.
También soy débil ante ti __.
Escucho su susurro mientras sus labios e acercan a los míos. Un contacto dulce y ansioso. Nos besamos, su ansiedad nuevamente me absorbe y me eriza. Entramos a su habitación y caminamos a la cama aun besándonos. Sus manos toman mi cuerpo como si lo hubiesen tocado hace años, como si estuviera acostumbrado a hacerlo, como si fuera algo normal, natural. Esa seguridad, esa confianza me gusta. Me recuesta y él encima de mí me llena, me hace sentir segura. Sus dientes muerden mis labios de una manera posesiva, me hace jadear y ese sonido sé que lo provoca aún más. Le quito la tela que trae en el torso y acaricio su suave piel, beso su pecho, su abdomen, lo siento vibrar, lo siento estremecerse, saboreo su cicatriz con adoración, paso mis manos por sus alas, juego con su cabello, juego con todo su cuerpo, beso su piel, paso mi lengua por su cuello y muerdo un poco. Su cuerpo me dice que le gusta.
Yo me quedo desnuda primero, sus ojos brillan al verme, su deleite es profundo, su ansiedad y necesidad por mí es grande, me lo hace sentir. Se adueña de mi cuerpo, me besa, me muerde, me toca de una manera firme y experta, me roba suspiros, me arranca jadeos. Su boca se pasea por mi piel, tortura mis senos de una manera exquisita, le doy más acceso y me saborea más. Sus acciones son tan perfectas que logra que encuentre una liberación solo con disfrutar de mis pechos.
Me quedo abrumada pero no le importa, sus dedos tocan mi mayor sensibilidad y jadeo, gimo, me entrego a esos dedos expertos que se mueven en mi interior y que juegan con mi clítoris, hace círculos, hace presión, hace de todo logrando que mi humedad sea cada vez mayor, mis extremidades hormiguean, mi interior palpita pidiendo que entre.
Deja su tortura y se aleja un poco, me ve a los ojos y saborea los dedos que estuvieron en mí. Me sonrojo, mis mejillas se vuelven calientes y él lo disfruta. Me besa y entre esos tiernos besos entra en mí, una sola intromisión y mi interior se deleita. Me estremezco, su dureza se calienta más en mi interior, su vaivén me enloquece, mi garganta no deja de sacar sonidos placenteros. La garganta de él tampoco se queda callada, escucharlo gemir me ínsita más. Hacemos un baile, un perfecto y delicioso baile. Me aferro a su espalda, lo beso, nuestros labios como si estuvieran pegados no se separan y ahogamos nuestros propios gemidos. Su erección crece un poco más dentro de mí, siento como mis paredes lo succionan, lo abruman, lo reciben.
Sus besos me devoran, me consumen y me pierdo en ellos, en ese contacto, en ese beso lleno de sensaciones; evito que mi dolor salga y me entrego más a las sensaciones… Sus envestidas me llenan, me queman… Me hacen delirar y enloquecer.
Me empiezo a arquear y mis labios se separan de los de él, mi cabeza se echa para atrás para encontrar mayor placer, suspiro, lleno mis pulmones de aire, el calor nos invade y abro mi boca, la intensidad nos abraza, mi cuerpo vibra, mi cabeza me da vueltas, no soy consciente de mucho en estos momentos, solo de su cadera moviéndose contra la mía.
Siento como me quemo y como toco el cielo con las manos, doy un gran gemido y como si algo dentro de mí subiera por todo mi cuerpo me dejo llevar, una corriente eléctrica me recorre desde la punta de los pies hasta la cabeza, una intensidad me recorre desde mi vientre hasta mis más profundos sentidos.
Él se deja llevar conmigo y siento su cálida esencia correrse en mi interior, no reprocho nada aunque esto no es bueno, de eso me preocupare mañana. Deja caer su cuerpo en mí y nuestro sudor nos cubre completamente. Nuestras respiraciones se tranquilizan al igual que nuestros corazones.
Felicidad.
Amor.
Vida.
En este momento me llevo todo los recuerdos, cada toque, cada beso, cada mirada están gravadas en mi memoria.
Porque sé que es lo único que puedo tener de él.
Quiero hablar con él, quiero pedirle muchas cosas, quiero que se sincere, quiero que me vea a los ojos y me diga que me quiere pero el saber que me voy me atormenta y mis ojos se llenan de lágrimas, los cierro y respiro profundo, no quiero llorar y menos en este momento. Me tranquilizo y sintiendo los parpados pesados me relajo, el sueño me toma y solo escucho inconscientemente la voz de hyde, en un susurro, diciendo algo, pero no logro saber qué.
Siendo de día me levanto de la cama, me desperté desde hace una hora pero quería seguir viéndolo dormir, gravar su rostro angelical en mi mente, cada parte de él, cada gesto, quiero dejar gravado cada detalle, cada textura, cada sensación, quiero vivir aferrada a todo esto.
Me meto a bañar y en silencio salen mis lágrimas contenidas de anoche, se mezclan con el agua y el jabón, se va un poco el dolor contenido en su baño. Salgo de su habitación y me voy a la que fue mi habitación, guardo mis cosas en las maletas, solo son dos. Dejo todo como lo encontré, ya listo mi equipaje voy a la cocina a preparar algo. Tomo un vaso de leche y me tomo una pastilla, sería irresponsable de mi parte si permitiera que lo de anoche dejara una huella permanente, más si no nos volveremos a ver en nuestras vidas.
Cocino tres platillos diferentes para que tenga un poco ahora que no este. Esperando que el despierte me voy a la sala a ver un poco de t.vNo sé exactamente a qué hora es su programa. Un poco más lo dejare dormir. Suspiro, ¿Cómo nos despediremos? Es doloroso siquiera pensarlo.
Minutos más tarde me doy cuenta de que ha despertado y me levanto enseguida para abrazarlo. Inhalo su perfecto aroma, me quedo un poco más de su calidez, de sus manos en mi cintura, de su nariz en mi cuello. Suspiro y sonrío al alejarme de él quien  me ve confundido.
Desayunamos y nos vamos. Sus ojos brillan y mi corazón se encoje. 
No iré hyde, recuerda que hoy me voy.
¿A qué hora te vas?. Mis lágrimas no pueden salir y veo una oportunidad. 
Por la tarde. Digo convencida. Pero me quedare a hacer mi maleta. Es lo mejor, el asiente.
Nos ponemos a desayunar y tenemos nuestra última charla, esta sensación de calidez, felicidad, seguridad ahora me invade y me da melancolía, me escudo en mi comida para que no note mi estado de ánimo. Agradeciendo de que se tenga que ir sonrío y me convenzo de que es solo una salida de casa y que al rato nos veremos, para él así será.
Nos vemos a los ojos y entonces no soportando más me acerco a él  lo beso, dejo que mi ansiedad y tristeza se vayan con ese contacto, que lo escude, que lo aleje. Sus labios suaves me toman de una manera tierna y delicada, con un beso profundo y lleno de promesas, de vivencias, de sentimientos, de todo, me alejo. Sus ojos me reclaman un poco pero excuso con su trabajo, un contacto más y me derrumbare en este momento. Su sabor, su calidez, sus manos, su cuerpo, si olor quedaran marcadas para siempre en mí.
El programa pasara por t.v. Le contesto que los veré.
Con una última mirada abre la puerta y sale. Cuando cierra me dejo caer en un sillón y las lágrimas contenidas empiezan a salir como cascada. Aprieto la boca para no gritar, tomo bocanadas de aire para controlarme, voy rápido a mi habitación y tomo mis maletas, busco una hoja y pluma y empiezo a escribirle. No he sido capaz de hablarle de frente, por lo menos así comprenderá mi prácticamente huida.
Con los ojos borrosos escribo, me duele hasta el alma todo esto, me duele lo que pasa. Sé que el siente algo por , me lo demuestra mientras me hace el amor, me lo hace sentir pero no es suficiente, no si él no habla claro, no puedo pasarme la vida siendo solo su compañera de una noche y amiga de día.
Es muy doloroso.
Me destroza.
Termina con mi vida.
Con mi voluntad.
‘Disfrute mucho de tu compañía. Anoche fue maravilloso, nuevamente me hiciste el amor, te entregaste a mí y eso me hace feliz. Has sido mío por lo menos una noche, no puedo pedir más aunque quisiera.
Es difícil escribir esta carta, me gustaría ponerte muchas cosas más pero las lágrimas han puesto borrosos mis ojos, no quiero empapar tampoco la hoja.’
Realmente las lágrimas ya no me dejan ver con claridad lo que escribo, con forme voy escribiendo, conforme voy recordando y pasando el tiempo mi corazón duele, mi alma duele y soy incapaz ya de mantener mi cuerpo quieto.
Estoy temblando, tengo escalofríos, mis lágrimas salen y me siento nerviosa, perdida, incompleta.
‘Te amo hyde… Más de lo que yo misma puedo llegar a imaginar.’
Termino la carta y la doblo, la pongo en la mesita de centro junto a la pluma y me limpio las lágrimas, tomo aire profundo y me levanto. Llevo un recuerdo de él. Una playera con su olor, eso me ayudara en su ausencia. Tomo mis maletas y veo a mi alrededor, maldita sea, esto es mucho peor de lo que imagine.
Decidida salgo de su departamento, las lágrimas siguen sin dejarme y camino a la salida. En el elevador me limpio de nuevo las lágrimas y salgo a paso rápido, afortunadamente me encuentro un taxi libre en la puerta y me subo. Le pido que me lleve al aeropuerto y en silencio asiente. Me recargo en la ventanilla del taxi, dejo salir mis lágrimas, veo como nos alejamos de ese edificio, como me alejo de ese lugar al que añoro con intensidad. Veo mi celular y esta una foto de él, durmiendo esta mañana, yo misma me castigo más y rompo en un llanto más fuerte, muerdo mis labios para tratar de controlarme pero es inútil, con un pañuelo limpio mis lágrimas pero salen más y más. Me doy por vencida y dejo que salgan todo lo que quieran.
Tardamos caso hora y media para llegar al aeropuerto. El señor amablemente baja mis maletas y me desea buen viaje. Con media sonrisa le agradezco y entro a mi destino final de Japón. Camino con la mirada gacha, sin ver a nadie, sin dejarme ver por nadie. Reviso mi reloj y estoy en un tiempo bueno, llego a chek in.
He comprado mi boleto en linea. Mi voz suena quebrada.
¿Me puede decir su número de vuelo por favor?. No se ve sorprendida por mi estado y si loe esta no lo demuestra.
Avión AX747, vuelo A1 al medio día. Respondo y ella asiente enseguida.
Vuelo directo para (país), un boleto en la sección A. Me da el boleto impreso con una sonrisa. Ya puede abordar, por favor, tenga buen viaje.
Gracias.
Respondo con desánimo y camino hacia mi avión. Cuando paso por la seguridad veo hacia atrás como si esperando que hyde llegara y me dijera que no me vaya, hago media sonrisa, eso no puede ser posible. Dejo mis maletas y subo al avión, reciben mi boleto y busco mi lugar. Lo encuentro rápido y me siento de inmediato, me toco ventanilla. Me recargo y veo al exterior. Evito las lágrimas, al menos de aquí en lo que el avión despega.
Cierro los ojos y trato de pensar en que veré a mis amigos nuevamente y todo será risas, como antes. Espero 20 minutos hasta que siento el nerviosismo del despegue, cuando estamos en el aire abro los ojos y veo como Tokyo se va haciendo pequeñito, las nubes nos empiezan a cubrir y como si mis lágrimas  supieran que ya pueden salir, se dejan correr por mis mejillas. Trago saliva, me abrazo a mí misma.
Todo esto es doloroso, triste. Estar con hyde fue un sueño, un sueño que acabo y que ahora que he despertado duele, duele como jamás creí que llegara a doler, sabía que sufriría pero no de esta manera. Tengo ganas de gritar, de volverme loca, de aventarme del avión y caer a donde nunca debí de haber salido.
Yo solo quería que él me amara como yo lo amo a él pero no pude, no lo logre, no pude ser capaz de enamorarlo. Tal vez algo mal hay en mí o simplemente no soy su tipo, no soy quien busca, no soy más que una de sus tantas fans. Me gustaría pensar que me extrañara y que sentirá mi ausencia, que se lamentara por no haberme dicho algo más que unas palabras de amigos pero es obvio que no, no me puedo seguir lastimando con ese tipo de pensamientos. No puedo seguir viviendo en un sueño que jamás podrá ser. Pero al menos me queda el consuelo de que lo intente, intente que se quisiera tenerme a su lado.
Mis labios están resecos y mis parpados pesan, las lágrimas dejan de salir como cascada y mi cuerpo se relaja, dormir, quiero dormir, mucho esta vez.

No te puedo corresponder __, no eres mi tipo, no te puedo ver más que como una amiga, una fan, entiéndelo
Me dice hyde un poco molesto, se ha molestado por pedirle que me ame, que se fije en mí, que me quiera un poco. Me ha dejado claro que no quiere nada conmigo y no puedo hacer nada contra eso. El dolor me atrapa, me aprisiona, me aplasta como un muro dejándome sin respirar y con un dolor opresivo que cada vez se vuelve más intenso. Me ha roto, me ha herido y sabía que esto pasaría, pero sus palabras me calaron hasta lo más profundo de mi ser.

Me despierto de un sobresalto, con la respiración agitada y lágrimas en los ojos, veo a mi alrededor y todo esta oscuro, me recargo en mi asiento. Un sueño, tan rápido y ya empiezo con mis tormentosos sueños. Tomo un poco de agua, el dolor es cada vez más fuerte. Pensé que lo soportaría pero empiezo a dudarlo. Cierro mis ojos y me dejo llevar nuevamente por el cansancio, por el agotamiento de llorar sin parar.

Lo veo a lo lejos, está cantando en un escenario, yo grito y me entrego al concierto, me gusta verlo en su mundo, en su lugar de más comodidad. Sonrío al verlo, él me ve a los ojos y me sonríe también. Quiero acercarme para tocarlo pero no puedo, es como si mis piernas estuvieran encadenadas, no puedo moverme, no puedo caminar a él y él empieza a llamarme, me dice que vaya, extiende su mano para que a tome y me quede a su lado, me inquieto, quiero ir pero no puedo, mi ansiedad es mucha y empiezo a gritar pero tal parece que nadie me ayuda, él sigue llamándome pero de repente todo se queda en quieto, él deja el micrófono y se da media vuelta, se va y yo me quedo sumergida en un hoyo profundo, lleno de oscuridad.

Hemos llegado a nuestro destino, por favor no se levanten hasta que la azafata lo autorice, gracias por volar con nosotros.
Una educada y dulce voz me despierta. Abro los ojos y veo luces, el avión está aterrizando. Reconozco el aeropuerto, estoy en mi país. Tomo aire. Me siento agotada, con mi cuerpo pesado, como si no hubiese descansado nada, mis ojos me duelen, mis labios me arden, he llorado aun en sueños y sorprendentemente aún tengo ganas de llorar.
Una linda mujer nos indica que podemos empezar a bajar, tomo mis cosas y me levanto, cuando bajo del avión tomo mis maletas y voy al baño. Al entrar me veo al espejo, me sorprendo al verme. Es un horror, tengo los ojos hinchados y rojos, mis labios resecos y partidos, me veo pálida, triste, como si me faltara el alma. Me refresco el rostro y me pongo unos lentes. Cepillo un poco mi cabello y salgo del baño, reviso mi celular y veo un mensaje de mi amigo, están esperándome en la salida. Maldigo, me verán hecha un desastre. Tomo aire y camino hacia la salida, los veo y sonrío, enseguida vienen a mí y me abrazan. Me dejo querer, me dejo apapachar y dejo que mis lágrimas salgan. Me desahogo nuevamente y ellos me abrazan más fuerte.
Hermosa, no llores. La voz cálida de Aram me hace llorar más. 
Preciosa, tranquila, estás aquí.  Oto con su dulzura, me hace llorar más.
Los… Extrañe… Mucho.
Digo entre sollozos y me escudo con eso, aunque las lágrimas sean de todo lo vivido, también por verlos lloro, por estar aquí, con mi familia. Caminamos a su auto y trato de tranquilizarme, suspiro repetidas veces, tengo que estar bien, no quiero preocuparlos.
¿Cómo les ha ido?. Hago plática.
Muy bien, tus videos han roto records, fue una gran idea preciosa. Le sonrío a Oto.
Lo sabía. Presumo.
¿Y a ti como te fue?. Me pregunta Aram.
Grandioso, Japón es una maravilla. Sonrío.
¿Nos trajiste cosas verdad?.
Heee, se más sutil conmigo si quieres tus recuerdos. Le reprocho a Oto y nos reímos.  ¿Pueden dejarme en casa? El viaje estuvo muy pesado.
Descansa en nuestra casa. Me invita el menor pero niego.
Queda más cerca la mía, ¿Por favor?. Hago cara de gato con botas y asienten con eso.
Finalmente llegamos a mi casa, dejan mis maletas en la sala y con un enorme abrazo nos despedimos. Me han hecho prometer que mañana nos veremos, no quiero, no tengo ganas pero es lo mejor si no me quiero hundir. Les doy un beso en la mejilla y se van. Los veo irse por la ventana y entonces camino a mi habitación, cuando cierro la puerta veo mis posters, a cada lado al que volteo, quiero quitarlos pero le dije a hyde que esto no afectaría mi fanatismo. Y así será. Doy un paso y quedo en medio de mi habitación, veo cada imagen con dolor, con agonía, me lastima, me hiere.
Me dejo caer de rodillas al ver el sombrero que me autografió antes de irse de este país, las lágrimas salen al ver el cuadro en donde estoy con él sonriendo, esa foto nos la tomo Ken. Llevo mis manos a mi rostro, se humedecen por las lágrimas. Estoy sola y en un lugar en donde puedo desahogarme.
Lloro con fuerza, intentando sacar el dolor que siento.
Doy un grito, un sonoro grito, un grito que me desgarra el alma más que la garganta, grito una y otra vez.
Me levanto del piso y tomo mis almohadas, las aviento contra la pared y sigo gritando, sigo llorando, sigo llorando, sigo lamentándome por todo lo que paso, por estar aquí como estúpida y haber perdido, por no haber podido lograr que él se fijara en mí. Por haber sido solo su compañera de cama y si acaso su amiga, no algo más.
Él creo en mí una peligrosa necesidad y obsesión.
Una necesidad que comenzó desde que escuche su hermosa y perfecta voz… Una obsesión que me llevo hasta mis más grandes límites al rosar por primera vez sus labios con los míos.
Un grito más fuerte sale de mí y me dejo caer, resbalando por una pared hasta quedar sentada en el piso, abrazo mis piernas y recargo mi cabeza en las rodillas, muerdo un poco mi piel.
El dolor que estoy experimentando es mucho.
Estoy rota.
Estoy lastimada.
Mi corazón duele.
Todo mi ser duele.
Estoy destrozada.
Como dicen siempre, la tercera vez es la vencida y yo no he sido la excepción.
Esta tercera vez es muchísimo más el dolor que siento a  las veces pasadas, puedo jurar que las personas podemos morir en vida, que podemos experimentar tal dolor que deseemos morir en ese instante, que deseemos cualquier cosa para sentirnos libres y aliviados.
Trato de mantener controlada mi respiración pero no puedo. Es entrecortada y me falta el aire, tiemblo incontrolablemente, estoy descontrolándome.
Estoy colapsando.
Esto es mucho más fuerte que yo.
No puedo más, no quiero seguir con este dolor, limpio mis lágrimas y gateo a la cama, me subo y me hago bolita, me abrazo a mí misma.
Cierro los ojos y pido al cielo no soñar, no sufrir también mientras duerma.
Amo a hyde de una manera poseedora y egoísta.
Lo quiero solo para mí.
Quiero ser la única para él.
Quiero que estos sentimientos sean de dos y no un amor unilateral.
Siempre desee en compartir un mismo sentimiento, un mismo universo… Deseaba que fuéramos uno solo. Quería entregarle solamente a él todo de mí, todo lo bueno que tengo… Lo pésimo. Cada una de mis purezas, cada uno de mis sueños, deseos y anhelos
Todo mi ser. 
Mi vida entera.
Y quiera o no… He caído en un hoyo negro del que no creo poder salir… Un amor así nunca podría ser. Lo supe desde el principio. Haberlo conocido y estado con él fue mi mayor sueño cumplido pero también…
Mi peor error y destrucción.
Y soy tan estúpida y masoquista que me seguiría destruyendo con solo el hecho de pensar en el… Con el simple hecho de estar a su lado, como amiga, como fan… Como una conocida.
Siento como mi cuerpo pesa, como me relajo y como una intensa oleada de calor toma mi cuerpo, mi mente no soporta más el dolor y sufrimiento así que decide alejarse de la realidad.



 Continuara º| … 
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Hola de nuevo! Aqui termina Blurry eyes. Lo se. Esta vez fui un poco mala UwU pero tenia ganas de hacer un final así *~* La segunda parte esta ya hecha y se llama "Angel's Tale" Sinceramente aun no les tengo fecha de publicación ya que mi salud no esta del todo bien en estos momentos y no les quiero fallar con las actualizaciones.
Antes de despedirme quiero darle gracias infinitas a mi linda Liliana Beatriz, tus mensajes siempre me dan ánimos :'3
Mis queridas March e Ivy, chicas, su entusiasmo y comentarios me dan mucha felicidad, gracias.
Mi queridisima beta-reader, Julia! Gracias por todos tus comentarios, sabes que te adoro.
Y a todos y cada uno de mis hermosos lectores, conocidos y no conocidos, gracias por tomarse su tiempo y pasar al blog :")
Espero que hayan disfrutado de esta historia y nos vemos en la continuación.
Gracias por sus visitas!
Un abrazo 


4 comentarios:

  1. Awwwwwwww :') me siento mas masss que honrada de salir en tus agradecimientos! ay sabes que siempre podes contar conmigo forever tu beta reader adicta a tus historias,las mejores del enano hermoso♥
    te adoro amigaaaa♥

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  2. MUY BUEN FINAL! Totalmente inesperado. La verdad no me lo veía terminar así, te felicito, realmente nos haces poner en el lugar de la protagonista y es muy entendible el sufrimiento(? Jajaja estoy re ansiosa por leer la segunda parte, quizas me cuelgo pero siempre termino tus fics, muy bueno, espero que sanes rapido Tsukii! Un abrazo!!! ♥

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    Respuestas
    1. Me alegra saber que has terminado el fic :")
      Gracias por tus bellos comentarios y apoyo, la continuacion esta ya casi posteada X3
      Estoy en recuperacion, voy saliendo ñ.ñ
      Otro abrazo! <3

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Un abrazo ♥