sábado, 10 de octubre de 2015

Midnight celebration


Estar  a veces en un lugar privado y tomando me ayuda mucho a relajarme, aunque la verdad prefiero estar solo en mi departamento tomando de un buen vino, pensando en cosas, tristes, felices, que me preocupen, de trabajo… De todo.
Pero a veces venir a un lugar con amigos es satisfactorio. Me gusta estar con ellos, venir, tomar y emborracharnos, decir tontería y media y terminar en la cama con una buena compañía.
―Hyde, creo que Daigo ya se quedó dormido.― Me dice K.A.Z.
Ummm creo que tomo mucho.― Le contesto.
―Como todos.― Menciona Anis detrás de mí y me rodea con sus brazos.― Salud por eso.― Choca su copa con la mía y damos un trago.
No estoy dormido, solo tomaba una pequeña siesta.― Se levanta Daigo del sillón y reímos.― Oye tu Anis, deja a Kami-sama.
Daigo viene a nosotros y quita los brazos que me rodeaban para abrazarme el ahora. Solo sonrío, un poco apenado. Siempre es así; estos chicos me volverán loco. Una vez cuando estábamos con alcohol en vez de sangre en nuestras venas creo recordar bese a unos de mis amigos... Exactamente creo que a Daigo y a Anis... Tal vez a alguien más también.
―Sabemos que hyde te puede mucho Daigo pero no te aproveches.
―Cállate K.A.Z.― Le responde el más pequeño.― hyde se la pasa abrazándote y dándote de besos, déjamelo por esta noche.
―Cuando bebes te vuelves más atrevido Daigo, en tus cinco sentidos no dirías eso, estarías todo nervioso con tu Kami-sama.― Dice Anis divertido.
―¡Dejen de hacerme blullyng!.― Se queja y volvemos a reír.― Por eso me gusta cuando nos reunimos, el alcohol ayuda a hacer cosas que no nos atrevemos a hacer.
―¿Cómo qué?.― Pregunta Yasu para provocarlo y yo solo sonrío.
―Como esto tal vez.
Me toma la barbilla con delicadeza y sus suaves labios tocan los míos, el olor a alcohol es el que más se siente en nuestras respiraciones y la frescura por la bebida en nuestros labios. Es un pequeño rose pero lo siento muy cálido y afectivo, no profundiza el beso y por supuesto que yo tampoco.
―Eso.― Dice un poco apenado y se va por otra copa.
―Eres todavía un niño Daigo.― Dice una voz que me estremece un poco.
―¿Qué?.― Se voltea el más pequeño.
―Cuando lo beses hazlo bien.
Llega él a mí y toma mi cadera, me acerca a su cuerpo y sus labios asaltan los míos de una manera ansiosa y salvaje, es un beso que no me molesta ni me lastima. Esa necesidad me hace estremecer. Su lengua entra en mi cavidad y siento el sabor del alcohol mezclarse en nuestro beso. No dura más de un minuto y cuando nos alejamos muerde mi labio inferior.
Espero que sea el alcohol el que me esté haciendo sentir muy mareado y abrumado.
―Eso, eso es un beso.― Dice Sakura viendo a Daigo y regresa a su lugar.
―Maldito.― Digo en un susurro.
Tomo un largo trago a mi copa y me voy por más. Él y yo nunca hemos dejado de ser amigos; salió de la banda pero nuestra comunicación sigue, en nuestros inicios tuvimos tal vez algo a lo que se llama relación... O no sé. Bueno si la tuvimos pero se estropeo por su estupidez y cuando salió de la banda sentía que parte de mí se había ido con él. Nos distanciamos un poco y fuimos siendo como dos amigos... Casi conocidos. Con el tiempo lo supere pero aun cuando nos vemos y nos juntamos para fiestas como estas el aprovecha nuestro estado de ebriedad para hacer ese tipo de cosas.
―No es la primera vez que hace eso y lo sigues dejando, ¿Aun te gusta verdad?.― Llega Anis a mí y resoplo.
―Mañana no recordare nada.― Le doy otro trago a mi bebida.
Pasamos unas horas así hasta que ya no soportamos más y decidimos terminar todo o acabar ahogados en alcohol. Ahora no es nada conveniente manejar así que un chofer viene por mí, bueno... Iba a venir, ¿Dónde está?
Las calles están solas y oscuras, veo mi celular. Le dije que viniera hace veinte minutos. Molesto y dispuesto a marcar de nuevo entro a mis contactos y busco su número de celular.
―Hace diez minutos estuvo aquí, le dije que se fuera.― Nuevamente esa voz detrás de mí.― Yo te llevare.
―¿Eres idiota? No iré contigo a ningún lado, además estas ebrio también.
―Esta noche no, tome solo tres copas a comparación de ti.
―Por tu culpa el chofer se quedara sin trabajo, espero que estés contento.― Le digo frustrado mientras busco algún taxi.
―Vamos.― Toma mi muñeca y me jala.
―¿¡Eres idiota?! ¡Suéltame!.
―No lo haré y mientras más forcejees más te agarrare.
A pasos grandes llegamos a su auto y en un empujón me mete al lugar del copiloto, el entra enseguida a su lugar y sin pensar enciende el auto y toma camino a no sé dónde.
―Detente, no quiero ir a donde sea que vayas.― Mi cabeza da vueltas, mierda.
―Tengo ventaja de que estés ebrio así que no puedes hacer mucho.
―Eres un maldito.
―Lo se.
―¿Qué es lo que quieres?.
Te quiero de regreso.
Me contesta con total naturalidad. Odio a mi cuerpo por estremecerse. Me odio a mí por sentir un poco de felicidad al escuchar esas palabras. Odio todo esto. Desde que termine con Sakura no he tenido parejas, es decir. Solo cosas de una noche… Con puras mujeres, ningún hombre.
Observo por la ventana y suspiro. Pasamos casi veinte minutos de camino y empiezo a reconocer las calles. Enseguida me tenso.
―Dime que no vamos a tu departamento.
―Siento decepcionarte.
―No quiero ir.
―Vas a ir.
―Déjame bajar.
―Cuando lleguemos bajaras, cariño.― Dice lo último en tono insinuante.
―Eres un grandísimo imbécil.
No tardamos más de diez minutos en llegar a su departamento. Al estacionar el auto bajamos y el enseguida me toma de la mano. Me siento mareado y perdido. Maldito alcohol. Tomamos un elevador y en nos quedamos en el tercer piso.
Al entrar veo todo como lo recordaba, hace unos años pise este departamento por última vez… Cuando nos habíamos dado cuenta de que ya ni amigos éramos, tal vez.
―El ultimo recuerdo que tengo de aquí no es muy grato hyde, no lo quiero tener más.
―Lo sé.― Respondo en un susurro.
―Ten.― Me da una lata de cerveza.
―Estoy borracho idiota.
―Te ayudara.
La tomo y la abro, el líquido helado y refrescante baja por mi garganta. Le doy unos tragos más y me siento en un sillón. Sakura sale de la cocina y trae un vaso lleno de agua y algunos cubos de queso y uvas.
―Toma toda el agua.― Me ordena y niego.
―No quiero, ya me diste cerveza.
―Necesitas hidratarte si no quieres que la cabeza te explote por la mañana, toma.
Me quita la lata y me da el enorme vaso, lo observo con temor, es mucha agua y estoy lleno de tanto alcohol que he tomado pero llevo el vaso a mis labios, la mirada de Sakura es intimidante.
Cuando termino hasta la última gota del baso me recargo en el sillón y cierro los ojos, esa agua estaba helada y siento punzadas en mi cabeza.
―Eso te pasa por beberla tan rápido.
―Deja de molestarme.
―Ahora come un poco.
―¿Dejaras de darme ordenes?.― Resoplo.― Quiero irme.
―No lo harás.― Me pasa unas uvas.― No hasta mañana.
―¿Qué?.
―Si te traje aquí fue por algo, no te iras hasta que no me aceptes de vuelta.
―No puedo pasarme la vida aquí.― Le respondo molesto.― No pierdas tu tiempo ni me hagas perder el mío.
―Si tengo que tenerte aquí un año completo lo haré.― Lo dice tan serio que me estremece.
―Estas mal.
Me levanto del sillón y cuando estoy por dar un paso Sakura me toma de los brazos y me sienta en su regazo. Nuestros ojos se encuentran y mi corazón late con fuerza. Odio reaccionar así, odio que sepa que sigo siendo débil ante él. Trago saliva y me muevo para que me suelte.
No lo logro.
―Quédate quieto o te atare.
―¿Ahora eres masoquista?.― Me burlo.
―¿Quieres comprobarlo?.― Insinúa y quito mi sonrisa burlona.
―Suéltame.
―Ni loco, ya te tengo aquí y no te dejare ir, te traje por algo idiota.
―¿Ahora yo soy el idiota? Por favor, el idiota eres tú por querer algo que ya no podrás tener.
―¿Quién dice que no?.
―Yo.― Digo con mi gran ego.
―Tu estúpida actitud siempre me ha gustado hyde, no he dejado de pensar en ti, aun te quiero, te quiero a mi lado y no soporto verte con otros, ¿Por qué dejas que te besen? ¿Disfrutas de eso?.
―Son mis amigos y no hay nada de malo tener un poco de diversión.
―¿Diversión? Pues no me gusta esa manera de divertirte.
―Por dios, estamos borrachos y al día siguiente se nos olvida todo, no hagas dramas.
―¿Qué no entiendes que sigo amándote? No quiero estar más lejos de ti.― Mi corazón sigue traicionándome y duele.
―No podemos, tu faltaste a la banda, nos mentiste... Nos...― Mi voz se va apagando.― Ya no confío en ti.
―Por favor.― Me dice en un susurro y sus ojos me dicen lo sincero que es.
―No puedo.― Trato de levantarme pero aún me es imposible.― Déjame.
―No quiero.
Intensifica más su agarre en mis muñecas y en un movimiento experto me acuesta en el sillón, aun con mis manos aprisionadas; cada vez que me muevo aprieta más.
―Me estas lastimando.
―No más de lo que tú me lastimas hyde.
El tono de su voz me lastima y me hace sentir ganas de llorar... Pero no puedo ceder. No quiero. Cuando paso todo ese problema me derrumbe, la banda por poco y terminaba... Recordar todo eso me cala el alma.
―Déjame ir Sakura, solo nos estamos lastimando.
―Prefiero ser lastimado y tenerte a mi lado que ser lastimado y tenerte lejos.
Susurra en mi oído y muerde el lóbulo de mi oreja. Mi cuerpo se estremece. Sus labios recorren mis mejillas con un pequeño rose y me estremezco. Estoy boca abajo en el sillón, Sakura tiene aprisionadas mis manos y sin poder moverme empieza a torturarme con sus delicados roses.
―Di que aún me amas cariño.
―No.
Pasa sus manos por debajo de mi chaqueta y por debajo de mi playera hasta encontrar mi piel desnuda. Su tacto me estremece. Sería un idiota si no aceptara que soñé muchas veces con este toque, con esos labios, esas manos.
Sus dedos llegan a uno de mis pezones y los aprieta.
Jadeo sin querer y me sonrojo.
Maldita sea.
Sus dedos aprietan más mi pezón y me manda una corriente eléctrica recorrer mi espina dorsal. Empieza a quitarme suspiros. Deja mi pezón y su mano baja a mi cintura en donde empieza a desabrochar el pantalón.
―Detente ahí.― Le ordeno.
―No pareces ajeno a lo que te hago mi amor.
―No quiero esto Sakura.
―Pero yo si.
Nuevamente susurra en mi oído y me estremece. Su mano se introduce en mis pantalones y acaricia  ya erecto pene por sobre la ropa interior. Da una caricia lenta y precisa.
―Tu cuerpo parece ser más sincero que tu boca.
No puedo responderle, su mano me distrae de gran manera y ahogo mis jadeos en el sillón. Trato de pensar en todo menos en su mano pero me es imposible. Me roba suspiros y toma mi voluntad poco a poco. Introduce ahora su mano por el bóxer y su piel toca mi piel. Ahogo un sonoro gemido pero él me toma del cabello y me alza la cabeza.
―Duele... Imbécil.
―No ahogues tus gemidos hyde, sabes que lo odio.
Pone mi cabeza de lado y aprieta mi entrepierna. Jadeo. Mi garganta ahora tiene voluntad propia y no puedo hacer mucho. Su mano me abruma, me tortura y no me deja pensar claro.
Me odio por ser tan débil, por ser tan de poca voluntad cuando se trata de él. En este momento tal parece que la borrachera se fue porque me siento en mis cinco sentidos, estoy alerta a todo lo que pasa y siento hasta el más mínimo aliento.
Su mano toca mi punta y la aprieta ligeramente.
Aaaah...
Mi garganta delira, sé que eso excita a Sakura, sé que ama escucharme gemir y ama torturarme de esta manera tan placentera.
―Tu cuerpo me ama hyde.
―Mi corazón no.
―Sé que si.
Deja mi erección y me enojo conmigo mismo al sentirme desilusionado ante la falta de Sakura. Su mano baja mi pantalón y me lo quita, lo siguiente es mi bóxer y abro los ojos en toda su dimensión.
―¿Qué crees que haces?.
―Lo que debí de hacer por mucho tiempo.
―No te atrevas.
―Decepciónate de una buena vez.
Su mano toma mi trasero y lo aprieta un poco. No puedo evitar jadear y morderme los labios. Me levanta un poco y suelta mis muñecas ya entumecidas, me quita la chaqueta y la playera y enseguida me vuelve a poner en la misma postura.
―Suéltame Sakura, esto es humillante.
―De otra manera no podré hacer nada hyde, si te suelto las manos te iras, si te lo hago de frente tus ojos pueden odiarme y eso me mataría.
Hago media sonrisa, ¿Cómo puede siquiera pensar eso? No puedo odiarlo, por más que intente no puedo.
Porque lo amo.
Aun lo amo.
Mis sentimientos siguen siendo los mismos, aun lo añoro, aun lo anhelo… Aun lo deseo y aun lo quiero a mi lado. Quiero que siga siendo solo mío, quiero ser nuevamente egoísta y tenerlo solo para mí.
―Mis manos duelen, suéltame por favor.
―Si tratas de escapar te atare sin dudar.
Sin contestarle me suelta las manos y las llevo a mi pecho, las masajeo un poco y me quejo, idiota. No sé de dónde saca fuerza si esta delgado. Suspiro al sentir de nuevo su mano en mi entrepierna y sus labios en mi cuello, siento como succiona un poco en una parte y me provoca jadeos involuntarios. Baja por mi espalda y muerde ligeramente, me besa, me acaricia y se asegura de llevarse cada uno de mis suspiros.
Su boca, su mano... Mi cabeza da vueltas pero no por el alcohol. El me abruma, él es mi mayor bebida alcohólica, el me embriaga de una manera que jamás lograra hacer nadie, que jamás lograra una bebida.
Sa... Sakura.― Digo en suspiros.
―Di que me amas hyde, te lo suplico.
Su voz lastima, es una súplica que me quita la voluntad, que me daña, que me llena y me hace querer gritarle todo lo que siento.
Se recarga un poco con mi espalda y siento su piel desnuda junto con la mía. Trato de ver por atrás pero no logro ver mucho, tal vez ya este desnudo.
Ummmhg...
Gimo entre mis labios al sentir su dura erección en mi cadera. Como un detonante hace que mi cuerpo vibre y se llene de un inmenso calor que me hace querer meterme en una hielera. Mi corazón late de prisa. Esas caricias que me queman, que me estremecen... Había añorado por mucho sentirlo así de nuevo... Varias noches, varias mañanas... A cada momento del día. Ya no puedo seguir huyendo más.
Ya no quiero.
―Chupa.
Dice antes de introducir dos dedos en mi boca, lo hago. Juego con ellos en mi boca y los acaricio con mi lengua. Los lleno de saliva y los succiono haciendo que Sakura jadee. Saca los dedos de mi cavidad y los lleva rápido a mi entrada.
―No, espe... Aaah...
Gruño al sentir su asalto. Sus dedos juegan en mi interior, me dilatan y me hace acostumbrar a ellos. Mi garganta saca jadeos de placer y dejo de pensar con claridad, ¿En qué momento accedí a esto? Me sigue robando suspiros y vuelvo a gruñir al sentir su tercer dedo entrar en mí.
No recordaba lo bien que se sentía esto, no se como pude vivir sin este placer de la vida. Sin él.
―Esto sigue siendo mío.
―Ca... Cállate.
―Sigues tan estrecho como antes cariño.
Mueve un poco más sus dedos en mi interior y vuelve a masturbarme. La delirante sensación de ser atacado por adelante y atrás me vuelven loco. Mi garganta gime sin piedad y mi cabeza se encuentra en todos lados. Me aferro al sofá y cierro con fuerza mis ojos.
Un calor inmenso me invade y busco que se propague con urgencia por todo mí ser pero se interrumpe al sentir la mano de Sakura dejarme. Abro los ojos sorprendido y trato de voltear a verlo.
―Si te quieres correr solo dímelo.
―¡Eres un...!.
Su mano me toma de nuevo y se continua moviendo. Aprieto mis ojos y pienso en otra cosa, no puedo. Solo pienso en el dolor y placer que me está provocando.
Sakura, por favor...― Odio que mi voz suene tan suplicante.
―¿Por favor qué?.
―No seas maldito.
―Dímelo hyde, necesito escucharlo... Como antes.
Los dedos que están en mi interior se mueven sin pudor y se adueñan de mí. Esos dedos no dejan que piense con claridad.
―Te... Te quiero dentro... ¡Ya!.
Exijo al sentir como sus dedos incrementan su movimiento. Sakura besa mi cadera y saca de un jalón sus dedos haciéndome sentir vacío. Suspiro entrecortadamente y sin tener tiempo de controlarme su erección entra de una estocada en mí. 
―¡Dios!.
Grito de placer y Sakura gruñe. Se queda quieto dentro de mí y vuelve a tomar mi miembro para masturbarlo. Es increíble lo que provoca en mi.
Me vuelvo a poner duro.
Su mano sabe dónde tocar y poner más atención para que me llene de placer.
Y eso es odioso.
―Muévete ya.― Pido al no saber qué hacer con tanto placer.
―Cuando suplicas eres muy encantador.
Dice en mi oído antes de lamerlo y me estremezco. Sus caderas empiezan a moverse y siento como el dolor toma mi cadera. Un dolor fuerte pero estúpidamente me gusta.
Ese dolor va mezclándose con el placer. Las intromisiones de Sakura son cada vez más profundas y rápidas y no puedo evitar no jadear sin control. Mi garganta toma su propia voz y saca sonidos de placer.
Deseo.
Dolor.
Placer.
Excitación.
Locura.
Me penetra una y otra vez sin control. Su mano tortura mi erección tomándola como suya y llenándola de cada vez más placer. Son sensaciones magistrales y abrumantes. En mi cabeza no hay nada más que sensaciones y deseos. Deseos profundos que no estoy dispuesto a contener más.
―Ya-chan... Más rápido.― Suplico.
―No hasta que digas que me amas.
―Te amo imbécil, no he dejado de hacerlo... ¡Ahora muévete!.
―Tus deseos son órdenes para mí, princesa mía.― Me molesta con la última palabra y me muevo pero toma mi cabello y me aprisiona.― No saques tu carácter ahora.
Su voz casi es una advertencia y me quedo quieto. Toma mi cadera y la sube dejando mi trasero más expuesto que un dulce para un niño. Sus penetraciones así son más profundas y me arranca un ronco gemido. Sentir su dura erección entrar y salir de mi es algo que me hace ir al cielo y al infierno. Sentir como me llena, como me arranca la razón, como se calienta y se agranda dentro de mí…
―Ahí...― No puedo evitar decir.― Ahí Ya-chan...
―Lo recuerdo bien cariño.
No puedo evitar sonreír. Tiene buena memoria. Encontró mi punto más sensible y ahora su pene toca con esa parte haciéndome gemir sin control y entregarme a todo, me quita voluntad y toma toda mi fuerza. Sus manos dejan mi cadera y me toma de los hombros para levantarme y dejarme de rodillas, su boca recorre mi cuello.
No deja aun de masturbarme.
No deja aun de penetrarme.
Su boca busca la mía y lo dejo invadirme. Dejo que su lengua entre en mi cavidad y se adueñe de mi lengua, dejo que muerda mis labios, que disfrute de mí, de mi entrega.
Que sienta mis sentimientos. 
Aprieta mi cadera contra la de él y gimo más fuerte. Estoy por llegar a mi orgasmo y el me deja ahora en cuatro. Se aferra a mi cadera y me enviste fuerte y sin dejar de tocar mi punto. El calor me invade, mi cuerpo quema en los lugares en donde su mano y su lengua pasaron. Cierro mis ojos y me entrego a la corriente eléctrica que empiezo a sentir, dejo que el calor invada todo mi cuerpo, dejo que Sakura sea mi dueño. Dejo que mis paredes lo aprieten y lo succionen.
―¡Sakura!
Gimo su nombre al encontrar el maravilloso e increíble orgasmo; su mano recibe mi esencia, el gime dos segundos después mi nombre y enseguida siento como su caliente liquido resbala por mis piernas. Nos dejamos caer en el sillón y nos quedamos quietos para recuperar nuestra respiración.
―Dime que me perdonas por favor.― Su voz delicada me encoje el corazón
―No hay anda que perdonar.― Digo en tono bajo.― No quiero huir más Ya-chan.
―No quiero que huyas más y si lo haces, a donde sea que vayas... Te encontrare amor mio.
Me giro y encuentro su mirada, brillante y profunda, me provoca un gran estremecimiento y rodeo mis brazos por su cuello.
―Te amo.― Le digo al oído.
―Te amo más hyde... Nunca deje de hacerlo.― Acaricia mi cabello.― Sin ti me sentía perdido.
―Yo también, vayamos a tu habitación.― Me atrevo a decirle y me sonríe.
―Sigues siendo igual de lascivo.― Muerde mis labios.
―Y nunca dejare de serlo.― Digo entre unos besos.
Me levanto del sillón y el conmigo, caminamos desnudos a su habitación y enseguida voy a la cama; le sonrío con atrevimiento y con una mirada que lo invita venir conmigo.
―¿Noche de celebración he?.― Se acerca a mí con mirada lasciva.
―Es media noche Saku, así que aprovechemos antes de que salga el sol.
Anuncio antes de que sus labios asalten los míos y su cuerpo quede arriba de mí, nos entregamos a una nueva entrega, una nueva unión... Un nuevo comienzo.






2 comentarios:

  1. AHHHHHH! Hermoso! Precioso! -aplaude y lanza brillitos, corazones y flores- Me encanto mucho Tsukii de mi vida, la historia, el momento tan hard que pasaron ambos, toda una joya. Tuve que leerlo como cinco veces porque me gusto mucho. Tienes talento y te admiro mucho, esa imaginación que tienes es muy valiosa. Además, espero que ya estes mejor, saber que estas de nuevo decaída pequeña, me preocupa mucho. En verdad deseo que te recuperes pronto, te mando muchas buenas vibras, recuerda que te quiero mucho y que tu salud es importante.
    Gracias por haber escrito esta preciosa historia.
    Saludos pequeña :)

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Aaaaaaaaaaaaaah hermosa!! <3

      Me alegra mucho tu comentario *~*
      Me da bastante gusto que lo hayas disfrutado tanto, en serio :")
      Gracias por tus palabras :3

      Borrar

Un abrazo ♥