lunes, 11 de mayo de 2015

Be destined


-Capitulo 1 Partida-  

El día era cálido. Un gran día en el que cuatro personas estaban preparando su futuro próximo. Ideas buenas, malas. Pasables. Sueños y anhelos flotaban por el aire de un pequeño cuarto. Ellos le llamaban cuarto de ensayo. Era pequeño y estaban sus instrumentos, un poco de agua, refrescos y comida. No necesitaban nada más.
Estaban rodeando una pequeña mesita de centro mientras comían su almuerzo. Un poco de arroz y carne. En ese descanso hablaban de lo que imaginaban y querían que fuera su vida en Tokio.
―Tenemos que buscar enseguida donde vivir.― Comenta el bajista con seriedad.― Y enseguida nos ponemos a trabajar, ¿No creen que ya es tiempo de un álbum?
―Eso me gusta, a como nos ha ido aquí, allá lo llevaremos mejor
―Eso mismo creo Ken.― Le contesta de vuelta el líder
―Tendremos éxito, estamos con toda la disposición de entregarnos a esto, no podemos recibir menos.― El afeminado de la banda hablo y después comió un poco de arroz
―Tokio es lo mejor que podemos hacer.― Sakurazawa entraba en platica y el más delicado de los cuatro lo veía con recelo.― ¿Qué?.― Le pregunto al notar esa mirada en el
―Nada, simplemente lo de siempre...
―Aun no entiendo porque me odias
―No lo hago, eso sería mucho para ti, solo que aún no eres nadie para mi
―¿Puedo saber porque?.― Casi lucia indignado el baterista
―Tu actitud me molesta, te lo he dicho antes; te crees el casanova, el que puede tener a cualquiera, eres engreído e insoportable
―Siento no poder cambiar mi actitud por ti
―Solo deja de hacer bromas conmigo y todo ira mejor
―¿Bromas?
―Si
―¿Decir que luces hermosa de chica dices que es una broma? No comprendo tus palabras
―Solo deja de decir eso, me incomoda
―Como si fuera el único que lo piensa
Sakura tomo un poco de arroz y empezó a masticar. Hyde lo veía molesto, esas pequeñas peleas habían estado presentes desde que el nuevo había llegado. Tetsu y Ken solo los veían y no intervenían a menos que fuera necesario. De ahí en fuera, todo marchaba bien.
Continuaron su comida, la pequeña pelea se evaporo y hablaban de algún futuro álbum. El compositor de la banda ahora era Hyde, el principal letrista de la agrupación. No lo hacía en absoluto mal, al igual que tampoco hacia mal su papel de vocalista. El líder cada que lo veía se sentía afortunado al haberlo encontrado aquella noche.
―Así que ya saben, pasado mañana nos vamos, hoy nos llevaremos los instrumentos.― Todos asintieron ante las palabras de su líder
―Ken, ¿Me ayudas a llevar mi batería a casa?
―Claro Sakura y de ahí nos podemos ir a tomar unas copas, hay que despedir bien a Osaka
Los dos más alocados rieron ante esas palabras y concordaron. Se irían a tomar unas copas y tal vez algo más que eso esa noche. El líder solo sonreía ante las palabras y el vocalista se quedaba serio, preguntándose porque su rechazo hacia el baterista. Realmente su personalidad no era mala. Era alocado, como Ken, pero Ken si le agradaba, ¿Entonces porque el de cabello negro no? Él no lo sabía.
Recordaba el día en que lo conoció. Estaban en ese mismo cuarto de ensayo. Tomando un descanso cuando tocaron la puerta y se encontraron con un hombre vestido de negro. Cabello negro brillante, lentes negros y piel blanca, claro, sin olvidar el cigarro en los labios.
La primera impresión que había tenido el vocalista no era tan grata pero le había dado curiosidad.
El nuevo había entrado al escuchar las palabras del líder. Tetsu se había puesto a lado del que había llegado y los presento.

―Él es Ken, nuestro guitarrista.― Había dicho el bajista y el nuevo le dio la mano al otro
―Él es hyde, nuestro vocalista y compositor principal
Mientras lo presentaba su amigo él se había puesto nervioso. Extendió el brazo para saludar y cuando sintió el contacto del que tenía lentes se sobresaltó un poco, sintió un leve escalofrío y una sensación que no supo describirla. El nuevo se quitó los lentes y lo vio a los ojos, directo y fijo. Eso hizo que se erizara y detuviera su aliento. Algo había en ese contacto, en esos ojos que prefirió no saber.
Quito la mano de la del que la sostenía y nervioso trato de sonreír. El recién llegado aún lo observaba, con curiosidad.
―Disculpa pero... Eres hermosa
Las palabras del futuro baterista golpearon al vocalista. Este se indignó un poco, se molestó, se puso tenso y quería golpearlo en ese instante pero sus amigos fueron más rápidos.
―Es un chico, hyde es un hombre
Arreglo el momento Ken y Sakura regreso la mirada al que pensó que era mujer. Lo observo de nuevo, fijamente y con sorpresa ahora.
―Lo siento, no pensé que...
―Sí, lo imagino
Lo interrumpió el vocalista con una notoria molestia en su rostro y voz. A pesar de eso, el nuevo no parecía inmutarse lo cual lo molesto más.

Tal vez por esa mala presentación no le agradaba, tal vez por aquella mirada, tal vez por aquel contacto. Pudieron ser varias cosas que los llevaron a esa no tan grata relación, o tal vez solo era por parte del de facciones finas. Pero algo no los dejaba llevarse bien, eso lo sabían los dos.
― ... ¡Hyde!
El grito sobresalto al vocalista y lo saco de sus pensamientos. Vio a los tres que estaban con él y se sonrojo un poco por esas miradas acusatorias.
―Yo... Lo siento, estaba pensando en algo
―Nos dimos cuenta.― Comento el guitarrista que le había gritado.― Decíamos que nos vamos a ir a temprana hora pasado mañana, hoy iremos por los boletos
―Sí, me parece bien
―¿Enserio estas bien?.― Pregunto el líder con curiosidad
―Sí, solo que estaba recordando algo, un pésimo recuerdo por cierto
Comento y sin quererlo sus ojos se posaron en el baterista que lo veía con un poco de curiosidad e intensidad, quito la mirada y la puso en su plato. Había algo en la mirada de ese hombre que lo hacía sentirse extraño.
Después del almuerzo y el último ensayo en Osaka se fueron a comprar los boletos. Habían sido afortunados ya que solo quedaban cuatro asientos para la salida que querían. Sin duda los tomaron.
Después de eso regresaron a su cuarto de ensayo, platicaron por unos minutos mientras tomaban sus instrumentos y finalmente se despidieron del pequeño espacio. Ahí había comenzado gran parte de lo que estaban por llevar a lo grande.
―Nos vemos pasado mañana, lleguen puntuales.― El líder siempre con la necesidad de recordarles todo
―Claro, pasado mañana, a las siete en la terminal, ¿Algo más?.― Dijo el guitarrista un poco abrumado
―No, solo eso... Por ahora.― Dijo en broma.― Yo me voy, tengo unas ultimas cosas que hacer, nos vemos futuras estrellas de Japón
Los cuatro sonrieron y el primero se fue. Los otros tres se quedaron observando el lugar. El baterista tomo las últimas cosas de su instrumento que podía y Ken le ayudo también, pero aun así quedaban dos cosas por cargar y ellos ya no podían con más. Los tres se observaron y después dos observaron a uno.
―Hyde...
―Bueno, yo me voy.― Interrumpió al guitarrista y cuando estaba por abrir la puerta se detuvo
―¿No nos ayudaras? Eres un mal amigo ¿He? Que te cuesta tomar esas dos pequeñas cosas, nosotros no podemos ya
―Yo no soy el baterista, soy el vocalista por lo tanto solo me llevo mi micrófono
―Está bien que me odies pero hay algo que se llama compañerismo, ayúdanos por eso aunque sea, mi casa no queda muy lejos de aquí, no sentirás el cansancio con esas dos cosas que lleves
El que sostenía un micrófono se le quedo viendo al de cabello negro. Sus ojos se veían fijamente, ninguno retiraba la mirada hasta que el que estaba en la puerta dejo salir una gran bocanada de aire.
―Diablos.― Susurro para mismo pero los otros dos lo escucharon.― Me deberán algo... Los dos
Tras esas palabras tomo las dos cosas que faltaban y salieron del cuarto tras echar una última mirada para el recuerdo. Tomaron camino a la casa del baterista. Primero caminaban en silencio pero poco a poco el guitarrista fue haciendo una conversación, hyde no participaba mucho con ellos, se sentía un poco nervioso a pesar de que Ken estaba en medio de él y Sakura.
―Acompáñanos hyde, aunque sea un rato, despide con nosotros a Osaka
Ken lo vio a los ojos y hyde sonrió cálidamente. Desvió su mirada al camino, espero escuchar la voz del otro pero no dijo nada, suspiro y hablo finalmente.
―No creo que sea buena idea Ken.― Dijo con pesadez
―Si lo dices por mí no tengo problema alguno, a pesar de ti... Yo no te odio, ve con nosotros, será divertido
Las palabras pronunciadas por el pelinegro llegaron a sus oídos. Él tampoco lo odiaba, solo no era de su agrado. Podía soportar su presencia, no llegaba al extremo del odio. Mientras lo pensaba quedaron en silencio, solo sus pasos se escuchaban.
―Tampoco te odio.― Dijo nuevamente
―Pues pareciera...
―Solo no eres de mi agrado y aun así, no iré pero gracias por la invitación
―¿Porque no?
―Hay cosas que empacar Ken
Contesto el de facciones finas. Caminaron por otros pocos minutos, los otros dos platicaron por su parte hasta llegar al pequeño departamento del baterista. Entraron y dejaron todo en la sala, el lugar lucia ya vacío, los cuatro habían dicho que solo llevarían lo indispensable y luego volverían poco a poco por otras cosas.
Los dos invitados se dejaron caer en un sillón y el dueño del lugar fue por bebidas para refrescarse. Cuando volvió les entrego cervezas y se sentó con ellos, con Ken como intermediario. Tomaron en silencio, el de en medio se acomodó un poco y cerró los ojos, el pelinegro veía su botella casi vacía y el ultimo estaba en una incomodidad que podía palparse.
―¿Sabes? Creo que no te agrado por lo que dije cuando nos presentaron, nuevamente, lo siento. Pensé en verdad que eras chica
Hyde se tensó al escucharlo. Nuevamente recordó ese momento y sentía como el calor en sus mejillas subía. Tomo su último trago y dejo la botella en la mesa de centro.
―Si... He pensado que también puede ser eso... De igual manera que tu mirada de aquella vez
―Ya te dije, pensé que eras chica
―Pues me alegro no serlo o estarías encima de mí a como me viste
Se quedaron en silencio. Sakura hizo media sonrisa y negó un poco con la cabeza. Tomo su último trago y dejo su botella en la mesa también. Guio su mirada a la dirección del que estaba al otro extremo y lo vio directamente.
―¿Que te hace pensar que aunque no seas chica no estaré encima de ti?
El femenino se tensó, su piel s erizo y sus sentidos se pusieron alerta. No sabía porque su corazón empezaba a palpitar más rápido. No sabía porque su respiración se detenía y no sabía porque sentía un nerviosismo nada normal. Trago un poco de saliva y quito la mirada de la del baterista.
―Estás loco, enserio.― Dijo tratando de ocultar su nerviosismo
―Solo fue una pregunta, no lo tomes tan apecho
―Decir que aun siendo hombre te podría gustar no es nada que se insinué así nada más
―Tienes razón, olvida lo que dije
Se quedaron en silencio nuevamente. Sakurazawa puso su vista en sus manos y luego cerro los ojos. Hyde se quedó observándolo por un momento, entre enojado, desconcertado y curioso.
―Ustedes son malos anfitriones de dormitorio, no me han dejado dormir ni un segundo, ¿Han terminado de hablar?
Ken se movió un poco y hyde se apeno, lo que habían estado hablando no era en absoluto normal, ¿O sí? Bueno, él no lo sentía así.
―¿Para qué quieres dormir Ken? Mejor vámonos de una vez
―Aún es temprano
―Esta por anochecer y mientras tomamos camino llegaremos a buena hora
―Siendo así vámonos
Los dos o mejor dicho los tres se levantaron del sillón. Hyde aun no sabía exactamente porque seguía ahí, bien pudo haberse ido al terminar la cerveza pero siguió en donde estaba. Se vieron nuevamente los tres a los ojos y después dos vieron a uno.
―¿Ahora qué?.― Pregunto el que tenía las miradas encima
―¿Vas a venir o no?.― Sakura pregunto un poco ansioso
―Se me hace mal ir con ustedes, iríamos los tres, ¿Y Tetsu? Es feo de nuestra parte excluirlo
―El plan era solo de dos.― Se disculpa Ken.― Además, Tetsu se despidió pronto porque tenía cosas que hacer
―Si es plan de dos entonces yo no entro en ese plan y también tengo cosas que empacar
―Entonces nos vemos pasado mañana, no llegues tarde
Le digo su amigo guitarrista y tras una mirada a Sakura esperando a que dijera algo que nunca llego, salieron del departamento.
―Tengo unas amigas en el bar que iremos, será una buena despedida, a menos que quieras amigos.― Insinuó Sakura al otro y hyde escucho
―¿Es que siempre piensan en sexo ustedes dos?
―Vamos hyde, ¿Tu no? Estamos en plena juventud no le veo nada de malo.― Respondió Ken y la mirada de hyde se posó en el tercero
―Conmigo es obvio ¿No? Me gusta pensar en sexo, me gusta el sexo, no es ningún pecado
Las mejillas del vocalista entraron en calor, por las palabras que había oído, por la mirada brillante del baterista y por enojo. Siempre tenía sentimientos encontrados cuando se trataba de él.
―Que lo disfruten.― Dijo molesto y alejándose de los otros dos
―¡Claro que lo vamos a disfrutar!
Escucho ellas palabras en voz alta del baterista pero no se volvió a verlos. Camino al principio sin rumbo hasta que se dio cuenta de que prácticamente la noche lo había alcanzado. Camino en busca de una parada de autobús y la encontró fácilmente, tomo un transporte y fue a casa extrañamente molesto por no haber ido con sus amigos al bar.
Llego el siguiente día y ninguno de los cuatro se vio. Se ocuparon de hacer sus maletas y empacar lo más necesario. Estaban emocionados por ir a Tokio, sin duda, algo les decía que les iría de maravilla.
El día de su partida los cuatro llegaron puntuales a su punto de encuentro. Llegaron con sus maletas y sonrientes, nerviosos, ansiosos y emocionados. Su hora de partida estaba a minutos y entraron al área de seguridad. Los revisaron con un aparato para detectar metales y sus maletas pasaron por un aparato especial con banda electrónica. Cuando pasaron la revisión tomaron sus cosas y llegaron a su autobús. Se formaron y la fila empezó a moverse, el líder les dio sus boletos y el primero en subir fue Ken, después Tetsu, Hyde y Sakura.
Hyde empezó a buscar su lugar y se percató de que sus dos amigos ya estaban sentados, en lugares compartidos. Vio su boleto y tenía el número 24, atrás de sus amigos, un escalofrío recorrió su cuerpo cuando escucho la voz de Sakura detrás de él.
―¿Ya encontraste tu lugar? El mío es el 25...
Su tensión fue mucha y no contesto. Se sentía muy nervioso e inquieto, vio de nuevo su boleto esperando haber visto mal pero confirmo el número, 24. Estaba abriendo la boca para hablar, pero el bajista le gano.
―Están atrás de nosotros, 24 y 25
―Aaah
Pronuncio el que estaba atrás de hyde. El primero aún no se movía, ¿Qué podía hacer? Tal vez pedirle a sus amigos que se cambiaran de lugar y que Ken se sentara con Sakura, pero la voz no le salía y sus extremidades tampoco.
―Las personas quieren pasar hyde, toma tu asiento
En automático hyde hizo caso a las palabras de Sakura y sin comprender bien se sentó junto a la ventanilla. Su compañero se sentó a su lado enseguida y vio como las personas pasaban a buscar sus asientos, no se había dado cuenta de que estaba obstruyendo el paso. Soltó el aire que contenía y vio a Sakura.
―Creo que estarás más cómodo con Ken
―Creo que tu estarás más cómodo con quien sea, menos conmigo, a mí no me importa si eres tu
―Pero... Es un viaje un poco largo
―Lo sé
―¿Piensas que estaremos aquí? ¿Los dos? ¿No crees que será algo suicida?
―Solo que tú quieras matarme, ya te dije que no me importa compartir contigo asiento
El autobús se cerró y enseguida se encendió el motor. El vocalista tomo una profunda bocanada de aire y lo soltó con pesadez.
―Tratare de soportarlo
Dijo en una voz apenas audible, la idea era que las palabras fueran solo para él pero sintió la mirada de Sakura y enseguida volteo a verlo, al ver sus ojos se odio por las palabras dichas. La mirada de Sakura era de dolor. El remordimiento y otro sentimiento que no conocía lo hicieron sentirse mal.
―Maldición
Esta vez lo dijo en pensamientos.



2 comentarios:

Un abrazo ♥