El autobús llevaba apenas 10 minutos de camino. El silencio entre el vocalista y el baterista era abismal. Después de que Sakura escuchara las palabras susurradas de Hyde se acomodó en su lugar y cerró los ojos. El de cabello negro y largo no domina, lo estaba intentando pero aun no lograba conciliar el sueño. Hyde por su parte seguía nervioso y no sabía cómo arreglar lo que había dicho, aunque tampoco había sido su culpa, ser sincero no tenía nada de malo, sin embargo sentía un poco de culpa.
―Ummm Sakura.― Comenzó a hablarle pero el otro no contestaba.― Sé que no estas dormido
―No lo estoy pero quiero estarlo
―¿Puedo decirte algo?
―¿Cómo qué? ¿Qué intentaras soportar estar sentado a mi lado? No te preocupes, ya lo he escuchado
―No fue mi intención que escucharas...
―Bueno, lo escuche... Hyde.― Abrió los ojos y vio al que tenía a su lado.― Por más que trato no comprendo tu rechazo hacia mí, ¿Acaso he sido grosero contigo? Mi olor te incomoda, mis palabras, mi actitud, mi mirada... ¿Algo? Tal vez podamos arreglarlo, empezaremos casi desde cero en Tokio y estaría bien si nosotros empezáramos de nuevo, un nuevo inicio
El de apellido Takarai se quedó pensando, viendo esos profundos ojos negros que mientras los veía le proporcionaba una sensación de seguridad, de protección, de algún otro sentimiento. Sin decir nada se veian a los ojos, meditando las palabras que habían sido pronunciadas. Realmente no era mala idea ya que serían compañeros de toda la vida, claro, siempre y cuando tuvieran éxito.
―Bueno... No se me hace mala idea.― Pronuncio el de facciones finas
―Bien, entonces... ¿Compañeros de trabajo? Sin problemas desde ahora
―Claro
Se dieron la mano. Con ese toque uno de ellos sintió una corriente eléctrica, una sensación extraña recorrió su cuerpo. Cuando se soltaron y se dieron una pequeña sonrisa hyde quedo nervioso. Esa sensación que había experimentado era nueva y extraña. No quiso investigar de que se trataba y poso su mirada en la ventanilla.
Ya habían salido de la ciudad y se veía más vegetación. La vista era agradable, el autobús tenía aire acondicionado y no sentían calor pero sospechaban que más adelante pasarían un poco de frio.
―Oigan, tengo hambre.― Se movió un poco el guitarrista para ver a sus dos compañeros de atrás
―Casi acabamos de subir Ken.― Lo reprendió hyde
―Mentira, fue hace una hora
―Mejor duerme un rato y más tarde comemos.― Tetsu hizo que se sentara bien y nuevamente quedaron en silencio
―Bueno, ¿Puedo fumar?.― Se escuchó su voz con tono de diversión
―Menos eso Ken.― Lo regaño el que estaba a su lado
―Sí, yo también quiero fumar
Lo apoyo Sakura y Ken se rio, hyde vio con sorpresa a su compañero y este se encogió de hombros.
―Nadie va a fumar, me alegro de que no puedan aquí.― Se cruzó de brazos el compañero de Sakura
―Como tú digas.― Le respondió con una sonrisa y hyde no pudo evitar apenarse
Siguieron el camino. Unas horas durmieron, otras platicaron un poco, otras simplemente cada quien se sumergía en sus pensamientos. Pensamientos sobre su futuro como artistas, pensamientos sobre su familia, sobre sus amigos. Sobre los árboles que veían a su paso.
―¿Ya podemos comer?.― Insistió Ken
―Sip, ya tengo hambre
―¿Comeremos cuando solo tu tengas hambre?.― Reclamó
―Yo tengo la comida, te aguantas.― Bromeo el bajista
Saco las tortas que llevaban y las repartió, los cuatro comieron con ganas, llevaban ya varias horas de camino y el hambre hacia justicia. Los dos de adelante comían y platicaban. Los dos de atrás solo comían, aunque no vendrían nada mal algunas palabras. Pero tampoco era necesario ya que estaban comiendo.
―¿Puedo preguntarte algo?.― El baterista rompió el silencio
―Claro.― Accedió hyde
―¿Por qué tu imagen es como de mujer? Es decir, cabello largo, ropa un poco femenina, hasta aretes...
―Aaah eso... La verdad no lo tengo muy claro, solo se dio y ayuda mucho a la banda, las fans aman verme así aunque saben que soy hombre, también aman ver que me acerque a uno de ellos dos y los abrace y que ellos lo hagan también, le he pedido a Tetsu que haga creer que me besa el cuello, los gritos son muchos
―Si, lo vi en nuestro último concierto en Osaka, fanservice
―Eso mismo
―¿Y no tienen problema con eso?
―No, menos si es para que el público disfrute
Siguieron comiendo. Fanservice. Esa idea no le molestaba en absoluto al baterista pero se sorprendió al darse cuenta de que le molestaba solo una cosa. Que el fanservice fuera con el bajista y no con él.
Cuando lo habían presentado con el vocalista pensó que había escuchado mal a Tetsu cuando se refería a ’el’y no a ‘ella’que era lo más obvio a simple vista.
Lo saludo y no se pudo contener decirle lo hermosa que era. Cuando dijo esas palabras vio inmediatamente como los ojos de ese ser delicado se volvían duros y capaces de matar. Sus cejas se alzaron con altanería y sus labios empezaban a ponerse en una dura línea. No comprendía porque, ¿A caso a la chica no le gustaban los cumplidos? Pero enseguida entendió el motivo. No era chica. Era un chico. Volvió su mirada a ella, bueno él. Lo veía con sorpresa y ahora entendía su enojo. Se disculpó pero vio en la mirada del ser hermoso que ese detalle no lo olvidaría.
Lo que más le molesto fue ver su enojo, no tenía la culpa de haberlo confundido como chica, su aspecto lo era totalmente, en todo caso él tenía la culpa por aparentar algo que no era así que después de disculparse su actitud era normal, como si no hubiera pasado nada. Siempre actuaba así lo cual tal vez odiaba el vocalista. En si nunca entendió la actitud del chico no chica hacia él. Pero tampoco le preguntaba con profundidad porque cuando lo hacía siempre acababa en pelea.
Solo sabía que el vocalista lo odiaba y que no llevarían buena relación lo cual era una lástima ya que en verdad le causaba curiosidad esa persona, le causaba enojo por tener ganas de protegerlo y cuidarlo, lo veía frágil y vulnerable ante personas que lo deseaban por su aspecto. Ya había visto varias miradas en él, miradas nada amables y le molestaba. Le molestaba saber que no podía tenerlo a su lado para que esas vistas se alejaran de él.
Pero ahora que habían dejado claro que intentarían llevarse bien alguna esperanza creció en él. Si se llevaban mejor podía protegerlo y cuidarlo, podía disfrutar más de su belleza y delicadeza. Algo que le envidiaba mucho a Tetsu cuando veía como se acercaba a él y lo abrazaba o besaba en el escenario. Eso le molestaba pero lo ocultaba bien, no podía dejar que nadie viera la atracción que sentía hacia el más afeminado de la banda.
Pasaron las últimas horas de camino y llegaron a su destino. Tokio. Un poco adoloridos y casados por las horas de viaje caminaron a tomar un taxi el cual consiguieron de inmediato.
Llegaron a un hotel. Los cuatro chicos parados en recepción esperando a que la fila descendiera. Después de cinco minutos de espera una señorita con cara noble los atendió.
―Queremos cuatro habitaciones por favor.― Hablo el líder de la banda y la señorita hizo una mueca de disculpa
―Solo nos quedan dos habitaciones
―Bueno, creo que eso podemos tomar
―Pero solo tienen una cama.― Termino de decir con una voz de disculpa
Los cuatro se vieron, era casi media noche y no podían ir a buscar otro sitio, Tetsu asintió con la cabeza y la señorita enseguida hizo su trabajo entregándoles minutos más tarde las llaves.
Tomaron un elevador que los llevó al tercer piso y cuando estuvieron enfrente de las habitaciones suspiraron.
―Bueno, Ken conmigo, Sakura y Hyde.― Extendió las llaves el líder a los otros dos, que se vieron con incredulidad
―¿Y quién decidió eso?.― Hablo el afeminado
―Yo, tengo sueño así que me iré a dormir, que descansen
Se metió el bajista a la habitación y los tres que quedaban se observaban. Ken suspiro y camino hacia Hyde.
―Ve con Tetsu, yo me quedo con Sakura
El que había sido asignado con el baterista lo vio con sorpresa, se mordió un poco los labios y se sorprendió mucho cuando se dio cuenta de que no quería iré a otra habitación, quería quedarse con el que le habían asignado pero algo no le permitió hablar y accedió entrando en silencio a la otra habitación.
A la mañana siguiente se vieron en el restaurante del hotel. Mientras desayunaban planeaban ir a buscar departamentos. Querían uno para los cuatro, saldría más barato o en su defecto uno para dos. Querían compartir para que los gastos fueran menos pesados.
―¿Por dónde empezamos?.― Pregunto Ken
―Estaría bien un departamento no tan alejado del centro, tenemos más a la mano todo
―Y más caro todo Tetsu.― Hizo ver el baterista
―Solo salgamos a buscar, no podemos estar mucho en hoteles.― Comento el vocalista quien comía un poco de fruta
―También hay que hospedarnos en uno más cerca de donde queremos vivir.― Seguía insistiendo el bajista
―Yo digo que comamos, salgamos de este hotel, busquemos otro y nos pongamos a buscar departamento
―Apoyo a Ken.― Dijo Sakura
Continuaron con su desayuno y después de eso salieron del hotel. Tomaron transporte para acercarse más al centro de Tokio y llegaron a otro hotel. Pasaron a recepción nuevamente, pidieron cuatro habitaciones.
―¿Cuánto?.― Dijo el bajista al escuchar el precio de cada habitación
―Te dije que sería más caro...
―Tomemos dos habitaciones también, dos en cada una... Tal vez hayan dobles.― Sugirió Ken
―¿Tiene habitaciones dobles?
―Sí, tengo dos habitaciones con dos camas, pagaría solo un poco menos que con las cuatro...
―Está bien, deme dos.― Confirmo el líder
Con las llaves en manos subieron al cuarto piso. Buscaron las habitaciones, estaba una en cada extremo. Tetsu tomo una llave y la puso frente a él.
―¿Quién con quién?.― Pregunto
Los cuatro se vieron. Vieron las llaves. Vieron al piso. Nadie hablaba.
―¿Decido yo de nuevo? Pero esta vez me hacen caso
―Está bien, tú con Ken, yo con Sakura
Dijo hyde tomando las llaves y caminando hacia la habitación. Los tres restantes se quedaron sorprendidos al escucharlo. Se vieron sin comprender bien lo que habían escuchado.
Por su parte. El vocalista tampoco salía de su asombro. Lo había dicho. Había dicho que compartiría habitación con Sakura. Tenía nuevamente la oportunidad de compartir una noche con él. Aun no comprendía bien porque quería eso, solo se dejaba guiar por sus impulsos.
Llego a la puerta y cuando abrió vio las dos camas, no tan lejos a una de la otra, una televisión y pequeños muebles, dejo sus cosas en una de las camas y se puso tenso cuando escucho los pasos de su compañero, se puso aún más nervioso cuando escucho que cerraba la puerta.
―Debo decir que me has dejado sorprendido
Escucho esa voz que empezaba a estremecerlo. Estaba viendo por la ventana pensando en que decir o hacer. Estaban en un espacio cerrado que tenía dos camas y que era una habitación de hotel.
―Bueno, dijimos que estando aquí iniciaríamos de nuevo, no vi nada de malo en compartir habitación, ¿No lo crees? Iremos tomando confianza poco a poco
El baterista lo veía con una pequeña sonrisa reflejada en la mirada. Era brillante y profunda. Esa mirada lo hizo sentirse nervioso y expuesto. Volvió la mirada a la ventana esperando alguna palabra de su compañero pero se sorprendió más cuando esas palabras casi resonaron atrás de él.
―Quiero que nos llevemos bien hyde
Se volteó enseguida y vio al baterista a escasos diez centímetros de él. Trago saliva y nervioso se recargo en la pared. Podía sentir el olor a perfume y cigarro combinado con su olor personal. ¿Por qué ese aroma le gustaba? Agito un poco la cabeza en negación a esos pensamientos.
―Será bueno que nos llevemos bien Sakura, lo intentaremos, ¿No?
El otro asintió aun con un brillo en los ojos. Se veían fijamente. Por alguna extraña razón no querían separar esas miradas. Algo había que los transportaba a otro tiempo, haciendo que el mundo real se esfumara. ¿Era normal eso? ¿Era normal el nerviosismo que sentía en ese momento el vocalista? ¿Era normal querer que fuera de noche para compartirla con su compañero? Muchas preguntas pasaban por su mente, queriendo saber que eran esas sensaciones y queriendo saber que pensaba y que sentía el baterista.
―Yo no quiero intentarlo, yo quiero que funcione
Dijo con una voz tersa el de cabello negro y largo, esto hizo que hyde se estremeciera nuevamente. ¿Qué diablos era eso? Seguía viendo a los ojos a su compañero, no sabía si era su imaginación o qué, pero sentía más cerca al baterista.
¿Si era eso? Si, en realidad si, podía ver sus rasgos más cerca, podía siquiera escuchar su respiración y sentirla, ¿Qué pasaba? ¿Por qué no quería moverse? Se sintió más nervioso de lo normal al tenerlo tan cerca.
A tal grado que... Sus labios estaban a muy pocos centímetros.
―Que... ¿Qué haces?.― Pregunto el vocalista con un nerviosismo notorio
―Creo que es obvio
―¿Por qué?
―Porque...
―Chicos, es hora de irnos
Se escuchó la voz de Ken mientras tocaba la puerta. Sakura se alejó de su compañero y lo vio con una pequeña sonrisa. Hyde estaba sonrojado sin que lo quisiera. El momento de segundos atrás había sido algo vergonzoso.
―Vamos
La voz de Sakura era cálida y solo asintió levemente, caminaron a la puerta y con un sonoro suspiro, Sakura abrió la puerta encontrándose con sus dos amigos. Sonrío y salió de la habitación después de hyde.
―Tenemos que encontrar departamento hoy mismo.― Sonaba ansioso Tetsu
―Haremos lo posible.― Confirmo Ken
Caminaron por horas en busca de algún lugar para vivir. Preguntaron a muchas personas, pasaron por muchos lugares hasta cansarse. Pasaron a comer algo rápido y cuando estaban dándose por vencidos vieron un lugar que les agrado enseguida, según sus planes no era un lugar para mucho tiempo, solo mientras lograban conseguir lo que habían ido a buscar.
Llegaron al hotel exhaustos y se fueron a sus habitaciones contentos de que habían tenido buena suerte de encontrar departamento, eso sí, con un pequeño detalle.
―¿¡Enserio dijiste que compartiríamos departamento?!.― Reclamo hyde
―Dijiste que poco a poco tomaríamos confianza, piénsalo bien, será mejor para la banda y se notara lo bien que nos llevamos, no le vi nada de malo.― Se excusó Sakura
―Si pero... Es... Vivir juntos
―Igual que Tetsu y Ken, están a dos puertas de nosotros
―¿Y si no funciona?
―Solo viviremos como dos compañeros de banda, ¿Qué no puede funcionar? ¿Eres estricto con la limpieza? ¿El sueño? ¿La cocina? Lo que sea, me habito
―Nada de eso, bueno solo algo...
El baterista lo observo fijamente y hyde apenado se cambia su peso de un pie a otro. Se mordía los labios y tomo aire.
―Mientras compartamos departamento, no llevaras a ninguna amiguita
El baterista se sorprendió y segundos después hizo una pequeña sonrisa.
―Te escuchas como una novia celosa hyde
―Solo es para cuidar nuestra imagen, no quiero que cuando seamos realmente famosos hablen cosas del pasado, esa es mi condición para que compartamos departamento
―Claro, todo será como digas
Se metió al baño y el vocalista se quedó sorprendido ante lo que estaba pasando. Compartían habitación de hotel. Compartirían departamento, vivirían juntos... Lo de hace horas... Según lo que entendió, casi lo besaba. ¿Qué más faltaba? ¿Y qué estaba pasando desde que subieron al autobús? Lo que más le molestaba era que no podía evitar sentirse emocionado por compartir el departamento. Sin dudas ese viaje le había hecho algo. ¿Cómo había pasado de soportarlo a... Querer estar con él?.
Mientras Sakura se bañaba pensaba en lo que había estado a punto de hacer horas antes. Iba a besar a su compañero. La verdad era que desde que lo había visto le había gustado, le había atraído tanto que no le importaba que fuera hombre. Había deseado algunas veces poder siquiera tocarlo, poder probar esos finos labios y esa delicadeza. ¿Cómo sería sentir su delgado cuerpo entre sus brazos? Esa idea lo mataba de curiosidad. Quería saber, experimentar esa sensación.
Lo cierto era que tenerlo en la cama de alado por esa noche, sería una gran tortura. Hyde le gustaba, lo deseaba y quería sentirlo de todas las maneras. Había fracasado en la necesidad de no acercársele mucho, casi lo besaba, ¿Y ahora? ¿Qué sería lo siguiente que intentaría? Bueno, él sabía que por algo había decidido compartir departamento con él. Ahora que podían hablar sin pelearse, no desaprovecharía oportunidad alguna para acercarse todo lo posible a ese ser hermoso.
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