-Capitulo 27-
Sé que me arriesgo mucho viniendo a su
habitación pero el saber que ella está a unos metros de mí y sola pudieron con
mi voluntad. Estamos en su habitación, besándonos, deseándonos, ella diciendo
que es mía, esas palabras se gravan en mi mente como algo valioso.
-Pequeña…
La beso, después de esas palabras ‘soy
tuya’ más la quiero, más quiero estar dentro de ella, por esta niña ha valido
la pena romper cada regla, mi moral, mi ética, la amo, irremediablemente yo la
amo. Beso su boca, recorro su boca, nuestras lenguas se funden, se acarician,
bajo mis manos hacia su short y lo bajo junto con su ropa interior y queda a mi
merced, solo para mí, la observo ella me ve y se sonroja aun en estas
situaciones.
-Soy todo tuyo cariño.- Ella me excita
tanto siento que ardo de deseo.
Me desnuda y cuando le digo que mi
excitación es mucha se dedica a atender mi zona más sensible, su cálida boca y
suave lengua me atrapan y me torturan con movimientos deliciosamente intensos,
mi boca saca gemidos llenos de placer, ella me ve a los ojos y eso me excita
aún más, es muy erótico lo que hace y la idea de que es mi novia, la mujer que
amo lo hace aún más maravilloso y único. Su boca simula perfectas envestidas y
su lengua pasea por mi punta, esa zona de máxima sensibilidad hace que me
arquee un poco, tomo su cabello y acaricio, me estoy volviendo loco.
-Pequeña… Ya me vengo, quítate si no
quieres que lo haga en tu boca.- Pero no se quita y termino en ella.- Cariño…
Eres increíble.
Alcanzo a decir agitado aun, nivelo mi respiración,
me acerco a ella… Ella viene hacia mí, nos besamos, pruebo mi propia esencia de
su boca deliciosa, cambiamos de posición la doy vuelta rápidamente, la veo a
los ojos, sus ojos brillan, me desea tanto como yo a ella.
Desnuda debajo de mí, observo ese paisaje,
paso mi mano desde sus labios, pasando por sus pechos acariciándolos suavemente,
llegando a su entrepierna… Haciendo algo de presión ahí siento como gime, tapo
ese gemido con un apasionado beso, mis dedos no salen de esa zona, quiero darle
placer, quiero prepararla antes de entrar, presión, movimientos circulares,
besos y caricias… Termino quitando mi mano de ahí y me posiciono ahora sobre
ella.
-Pequeña… abre un poco más las piernas.-
Le digo al oído y siento como se estremece ante esas palabras y hasta tiembla
levemente bajo de mi.
Lo hace, se aferra a mí, me abraza con sus piernas, me abraza fuertemente,
y aprieta su cuerpo al mío, en ese momento comienzo a entrar… Ella gime de
placer comienzo a embestir lentamente… En poco tiempo me vuelvo más deseoso
comienzo a hacerlo más fuertemente, ella grita de placer, solo placer, se
aferra a mi fuertemente y luego al
respaldo de la cama.
En ese instante ella me pide que entre
más y que lo haga más fuerte. Infiernos, ¿Cómo poder contra eso? Con el corazón
acelerado y la adrenalina corriendo por mis venas hago lo que me pide,
escucharla hablar así, pidiéndome eso en este justo momento solo hace que me
incite más.
Aprieto más mi cuerpo al suyo, llego más
profundo, doy envestidas y gemimos sin parar, mientras más profundo más placer.
Siento que llego al ansiado orgasmo,
ella gime aún más fuerte, aceleramos nuestros ritmos, acaricia y hasta siento
rasguña levemente mi espalda, amo que haga eso, me enloquece más… Llegamos,
ella da un gran grito de placer, y cae rendida, yo caigo sobre ella.
-Hyde… eso ha sido maravilloso.- Dice
encantada.
-Cariño… Eres increíble, te amo, te amo
y nunca me cansare de decírtelo.
-Ni yo de oírlo Hyde, te amo demasiado.
Tras estas palabras se sube a mi regazo
y su mirada me dice que quiere continuar esta noche, quiere más de mi así como
yo de ella.
-Me
vuelves loco.
Ella está sobre mí y la penetro
rápidamente, gimo, gime ella… Comienza a moverse placenteramente sobre mí… Siento
que en cualquier momento me vengo de placer, dentro de ella… Quiero hacerlo
dentro de ella.
Nos besamos fuertemente, mis envestidas
son fuertes y a ella le gusta, a mí me gusta y en cuestión de pocos minutos
llegamos a nuestra segunda liberación de la noche. Caemos rendidos y nos
abrazamos, nivelamos nuestra respiración y nuestro corazón, me encanta sentir
su cuerpo desnudo con el mío, sentir como nuestro sudor se mezcla junto con
nuestro olor. Nuestra calidez, nuestro amor.
El domingo no nos vemos en todo el día.
Ella me comento que su papá le había confiscado su celular y yo no puedo estar
sin tener contacto con ella así que le compre uno, al principio no quería
aceptarlo pero la convencí y digo, no es por nada pero comprar un celular es
cualquier cosa para mí.
Por llamadas nos comunicamos en todo el
domingo, su padre la había mandado llamar y fue a su casa. Ese señor cuando me
vio en su casa prácticamente me mato y cuando mi pequeña le dijo que somos
novios termino de matarme. Sus ojos me decían que en segundos me odiaba a
muerte, intente hablar con él pero no pude, me mantuve tranquilo porque no
quería pelear con el papá de mi novia, el señor realmente estaba alterado,
hasta quería golpear a Ámbar y ahí si no lo iba a permitir y me interpuse, un
poco más y ese golpe llegaba a mi rostro pero el señor me vio y se detuvo,
claro que con eso que hice se ofendió más. Tal aprecia que con solo respirar de
mi parte ya era ofensa para él.
El hermano mayor de mi pequeña también
quería matarme, dos contra uno un poco injusto y más si no me dejaban hablar.
El señor no me bajaba de retorcido hijo de puta. Así es, insultos insultos
insultos. Me puso a pensar un poco lamentablemente, ¿En verdad estoy haciendo
mal? ¿Hice mal en enamorarme de una mujer 10 años menor que yo? Bueno y si fue
así intente evitarlo, realmente lo intente pero ese sentimiento fue más fuerte
que yo y no pude hacer nada, cuando el amor te atrapa no tienes escapatoria,
menos si ese amor es correspondido así que no, no he hecho nada de malo más que
amar a una pequeña mujer, solo eso. Y tampoco estoy dispuesto a alejarme de
ella por el padre, sé que él tiene inmensas ganas de joderme pero espero que no
lo haga o perdería todo, mi trabajo y no vería más a mi novia si me metían a la
cárcel.
Hoy lunes como siempre estoy dando
clases. A ratos veo a mi novia, ella ha estado un poco ausente de la clase y
eso me preocupa, a veces cruzamos miradas y me corresponde pero su mirada me
dice que hay algo que no es nada bueno, me sonríe pero muy ligeramente, siendo
mis suposiciones de que hay algo mal o no termino la clase y me voy a mi
oficina con la esperanza de que ella como siempre vaya a buscarme y me diga que
no pasa nada.
Estando en mi oficina me quedo como
media hora esperando y trabajando con cosas de mis clases hasta que escucho que
tocan la puerta, digo que pase y mi corazón late cuando la veo, entra
tímidamente y cierra la puerta, da tres pasos y no se acera más, es una señal
de que algo hay mal, nos vemos a los ojos, su mirada irradia tristeza,
preocupación, mortificación, yo camino para abrazarla pero me dice que me
detenga con sus manos. Nunca había echo eso y esto es malo, siento como mi
corazón empieza a encogerse y siento una angustia que crece y crece en mi
pecho.
-¿Por qué presiento que me vas a romper
el corazón?.- Le pregunto viéndola a los ojos, ella ahoga un jadeo y sus ojos
empiezan a tornarse cristalinos, quiero avanzar más a ella pero me lo impide
otra vez, su rechazo es insoportable.
-Lo siento Hyde.- La veo tomar aire y
armarse de valor para decir lo que se, me romperá el corazón.- Esto tiene que
terminar, no podemos seguir juntos.- Dice con firmeza y ahora en mi pecho
alberga un enorme vacío.
-¿Qué ha pasado? Ámbar, podemos hablar y
sobrellevarlo, dime que pasa.- Digo con una esperanza de poder arreglar esto.
-Pasa que… Desde el principio sabíamos
que esto no funcionaria, al menos no para siempre y es mejor terminar antes de
que avancemos más.
-¿Avancemos más? ¿Qué es avanzar más
para ti? ¿¡Casarnos?! Ámbar, llevamos una vida de pareja, completamente.- Ella
se sonroja al entender mis palabras, hemos hecho el amor, eso es avanzar y
mucho en una relación.
-Solo, avanzar más… Que nuestro cariño
crezca más, Hyde esto nunca funcionara.
-Ha funcionado en estos meses.- Me
acerco a ella cuidadosamente.
-Pero ya no, tendremos problemas y no
quiero que eso pase.
-¿Te refieres a tu padre?.- Llego a ella
y da unos pasos hacia atrás.
-Si, a papá, me pide que me aleje de ti
y… Y no puedo llevarle la contraria.- Eso no me lo esperaba, detengo mis pasos.
-¿Le harás caso a tu papá?.- Ella
suspira.
-Sí, eso haré, además si se llegan a
enterar de que soy novia de un doctor me expulsaran de esta escuela y no
quiero, rompería mi futuro por un simple….- De tiene sus palabras y me ve, esto
realmente me lastima.
-No estas dispuesta a romper tu futuro
por un simple… Que, ¿Romance? ¿Noviazgo? ¿Amor?.- Suspiro frustrado.- Ámbar, yo
he estado dispuesto a estar contigo a pesar de todo, me vale una mierda si
corre peligro mi carrera, ¡Te-amo! ¿Es que no lo has entendido aun?
-Tampoco deberías de poner tu carrera en
juego por un simple noviazgo, es decir… Tú puedes estar con quien quieras,
alguien de tu edad y que sea tan exitosa como tú, yo solo soy una simple alumna
que le falta mucho por recorrer.
-Eso no te importaba.
-Ahora sí, ahora veo las cosas de
diferente manera Hyde… No quiero seguir contigo.
-Si quieres Ámbar, me amas y lo sé
Me acerco a ella y la aprisiono contra
la puerta y mi cuerpo, paso mis manos por su cintura y la pego a mi cuerpo,
roso nuestros labios, siento su acelerado corazón, su rápida respiración, su
cuerpo tiembla ante mi contacto, se deja llevar por mí, su cuerpo me dice que
me ama y desea, que es mío completamente. Pego mis labios a los suyos, un
pequeño beso que termina siendo profundo, sus sentimientos se desbordan en este
beso, sus labios me dicen que me aman lo míos, su lengua me añora con cada
jugueteo que tiene con la mía.
-No Hyde.- Se separa y me da la
espalda.- No podemos seguir con esto.
-¿Por qué no?.- Le pregunto al oído y se
estremece, su cuerpo me dice lo nerviosa que la pongo.
-Porque… No estoy segura de querer a un
novio como tu.- Dice fríamente y me alejo un poco de ella.
-¿Qué?.- pregunto confuso.
-No quiero a un novio mayor, no quiero a
un novio doctor y que es mi profesor, no quiero estar preocupada por lo que
pasaran si nos descubren, ¡No quiero!.- Sus palabras me calan, como su fuesen
agua helada que cae a mi cuerpo.
-¿Tanto te importa eso?
-Mucho, además… Dudo… Que lo que siento
por ti es… Amor.- Me alejo más de ella, mi garganta forma un nudo, siento un
enorme enorme vacío.
-Bien… Eso cambia las cosas.- Logro
decir, sus ojos cristalinos me ven con tristeza, evito su mirada.- Con eso
ultimo he entendido.- Digo caminando a mi escritorio.- Si es por eso no puedo
hacer nada, si no hay amor no hay nada.- Digo lo más tranquilo que puedo, ella
me sigue viendo, hay tristeza, reproche, arrepentimiento en sus ojos.
-Me alegro que lo entiendas.- Dice
después de un minuto de vernos.
-Perfectamente.- Respondo con frialdad.
-Entonces ya terminado esto… Tengo más
clases.- Dice tragando saliva, ahora luce perdida.
-Vaya señorita.
Le hablo nuevamente de usted y ella se
congela, su mirada me lastima ahora, no puedo ver esa mirada, esa mirada de la
que estúpidamente estoy enamorado, da media vuelta y tomando la perilla de la
puerta me dice:
-Gracias por todo, doctor Takarai.
Una daga perforando mi corazón llega
ante esas palabras, ella sale y me quedo en la penumbra, me recargo más en la
silla, veo mis manos, ¿En verdad hemos terminado? Ella dijo que no me ama ¿Cómo
luchar contra eso? Golpeo el escritorio, ¿Entonces que fue todo lo que vivimos?
¿Un sueño? ¿Un espejismo? Mis ojos pican, no puedo creerlo, por primera vez
quiero llorar por una mujer, por primera vez me siento de la jodida por el
amor, ¿Esto es enamorarse? ¿Felicidad y dolor? Entonces sí, lo que decía antes
es verdad; el amor es una mierda.
Pasan tres días, tres malditos días de
tortura, soy su profesor titular y la veo a diario y para terminar, es la jefa
de grupo, había olvidado lo difícil que era tratar con ella cuando no había una
relación de por medio. Prácticamente no nos hablamos y si lo hacemos es para lo
estrictamente escolar, no nos vemos, nuestras miradas ahora se encuentran
perdidas, en cualquier dirección menos en nosotros, es extraño no vernos y
hablarnos con la mirada, es un vacío que ahora tengo y no se quiere ir. Mi
mente me juega malas pasadas y recuerdo y recuerdo los momentos con ella, cada
uno de ellos y mis lágrimas salen sin que se los permita.
Casi voy empezando la clase, ella ahora
menos se separa de su amigo David, la he visto también más apegada al chico de
americano, es una mierda todo. Hoy estoy dando un tema complejo y por mi
distracción no logro estar al cien.
-Bien jóvenes, les hare un examen de
practica la semana que viene.- Comento distraído.- Así que estudien y…
-¿Doctor?.- Escucho una voz conocida,
volteo a la puerta, todos voltean, que rayos…
-Midori, ¿Qué haces aquí?.- Camino a
ella y ella llega antes a mí y me abraza.
-Tu celular esta desconectado y hay una
urgencia en el hospital.- Me dice un poco agitada y la veo, viene con bata.
-¿Urgencia?.- Pregunto sorprendido,
¿Para eso vino hasta aquí?
-Sí, el socio mayoritario del hospital
ha sufrido un accidente y sabes que eres el único al que le permite atenderlo,
tienes que ir de inmediato.- Mi cuerpo se pone tenso.
-¿Es grave?
-Está en terapia intensiva esperándote.-
Dice mortificada y con eso sé que es grave, y mucho, ese señor ha sido mi mayor
maestro, he aprendido mucho de él y le tengo gran respeto.
-Vamos entonces.- Le dio alarmado.
-Tomare tus cosas.- Dice yendo a mi
escritorio y las recoge, yo mientras tomo mi celular y marco el número de Hana.
-Sí, Hana, tengo una emergencia y me
tengo que ir, encárgate del grupo por favor.- Le digo y ella acepta enseguida.-
Jóvenes, tengo una emergencia que atender, se quedaran con la profesora Hana.-
Digo un poco tenso, Midori viene a mí y tomándome del brazo salimos del salón.
Llegamos rápido a los autos y cada quien
con el suyo toma camino, manejo un poco más rápido de lo que normalmente lo
hago, ese señor ha puesto su vida en mis manos y no puedo fallar, en verdad no
deja que ningún doctor lo toque más que yo, soy su doctor de cabecera, doctor
personal, familiar, como quieran llamarle.
Tras romper mi meta de tiempo al
hospital entro rápido y varios doctores están parados esperándome, las
enfermeras toman mis cosas, me dan bata, entro al cuarto de esterilización y me
lavo, me ponen guantes y cubre bocas, entro a terapia intensiva y lo veo
postrado en la cama, tiene tubos en la boca, tubos traqueales, no es nada menor
lo que le paso así que con la responsabilidad que me dio, empiezo a trabajar.
No salgo del hospital en los siguientes
días, mi prioridad es el señor Matsumoto, no fui a clases el jueves ni viernes,
hoy es domingo. El señor ya está fuera de peligro lo cual me ha regalado un
alivio enorme y ahora tengo un poco de tiempo para descansar. Aún no he ido a
mi departamento, aquí en el hospital hay pequeñas habitaciones para los
doctores que se tienen que quedar, es la segunda vez que uso estas habitaciones
y afortunadamente son habitaciones solas, la mía es agradable, otro privilegio
del que gozo.
Estoy en la pequeña cama tratando de
descansar un poco y si es posible de dormir, cuando no me mantengo ocupado mi
mente piensa en ella, ella, ella. Siempre es lo mismo, ese maldito pensamiento
que me atormenta y duele. De haber sabido que el amor es así de doloroso nunca
me hubiera permitido siquiera fijarme en esa niña, jamás.
Cuando la recuerdo mi corazón late, late
y late como si supiera que esa pequeña mujer tuviera mi vida en sus manos. De
haber sabido que acabaríamos así, que nuestra relación terminaría hubiera
aprovechado cada segundo con ella, amándola, llenándola de besos y caricias, le
hubiera hecho el amor un millón de veces más, hubiera disfrutado sus miradas y
sonrisas mucho más, hubiera guardado cada momento en mis recuerdos, cada
detalle, cada suspiro, pero como todos sabemos. El hubiera no existe y es
lamentable. Cierro los ojos para poder dormir pero justo en este momento, tocan
la puerta. Perezoso me levanto de la cama y abro sin preguntar quién es,
seguramente una enfermera para alguna consulta, diablos, como si fuera el único
doctor de este hospital.
-Hola Hyde.- Me dice Midori, bien no
creo que ella venga a decirme algo laboral.
-Hola.- Le respondo y me siento en la
cama, no me había dado cuenta de lo cansado que estoy.
-Luces muy agotado.- Acaricia mi
cabello.- ¿Por qué no vas a descansar a tu departamento? Te sentirás mucho
mejor.
-No puedo dejar al señor Matsumoto.
-Si puedes, ya está estable y él mismo
te dijo que vayas a descansar.- Lo medito por un momento, es verdad.
-Aun así ¿Y si se pone mal?.- Hago una
mueca.
-Pues si es así mantén tu celular activo
las 24 horas para así poder contactarte y no tenga que ir a tu escuela.-
Sonríe.
-Gracias por eso.- Le sonrío.
-No es nada.- Me mira a los ojos, esa
mirada la tenía cuando éramos novios, aún sigue queriendo algo conmigo.
-De acuerdo, me voy a casa.- Digo
rompiendo el incómodo momento que se formo.
-Te acompaño.- Me dice emocionada.
-No es necesario, llegare directo a
dormir.- Respondo amable.
-Venga Hyde, te acompaño, tienes que
comer algo sustentable.- Me toma de la mano y me levanto de la cama, estoy
demasiado cansado como para discutir.
-Vámonos entonces.
Me despido del señor Matsumoto y su
familia, prometo volver mañana por la tarde o si hay algo que me llamen sin
dudar, ellos muy agradecidos me sonríen cálidamente y tomo mi auto con Midori y
vamos a mi departamento.
Cuando llegamos dejo todo en la sala, me
aviento al sillón y Midori se adueña de la cocina, venir al departamento no fue
tan buena idea, cada espacio me recuerda a ella, esto es un infierno, una
pesadilla, ¿En verdad accedí y la deje ir? Soy un completo imbécil. Cierro los
ojos y poco a poco voy sintiendo como el sueño se apodera de mí.
Dos horas después mi amiga me despierta
y comemos algo rico que hizo, platicamos y cuando acabamos de comer y limpiar
todo se despide no sin antes dejarme en la cama y descansando, ella se va sola
y yo me quedo en la enorme cama. No me había percatado de lo grande que es, es
muy grande sin ella a mi lado, ruedo un poco y tomo una almohada, tiene su
olor, me aferro a ese aroma y mis parpados empiezan a pesar hasta no dejar que
mis ojos vean la luz.
Es lunes y ya tengo que presentarme a
clases, deje estacionado mi auto y ahora voy a mi oficina pero en pleno camino
me encuentro con una escena no muy grata, ella esta abrazada con el chico de
americano, el actúa de manera territorial, besa su frente y la toma de la
cintura, con una impotencia aprieto la mandíbula y sigo mi camino a paso
rápido, cuando estoy por llegar al edificio de oficinas mi celular suena, lo
tomo y veo que es mi amigo Tetsu, espero que no sea una conferencia que tenga
que dar.
-Hasta que te acuerdas de tus esclavos.-
Le contesto.
-No exageres Hyde… ¿Estas ya en el
instituto?.- Escucho su tono de voz serio.
-Estoy por llegar a mi oficina.
-Ven a la dirección, tenemos que
hablar.- Me dice autoritario.
-¿Debo preocuparme?
-Espero que no, todo depende de ti.-
Contesta y cuelga, diablos, esto no es bueno.
Cambio mi camino y voy a las oficinas
principales, saludo a los que veo y llego rápido a la dirección, toco y
enseguida me dan el pase, me encuentro con Tetsu y Ken, en el escritorio y un
poco tensos, si, esto no es nada bueno.
-¿Qué pasa?.- Pregunto.
-Seamos directos Hyde y se totalmente
sincero si no, no podremos ayudarte.- Habla Tetsu.
-¿Qué es?.- Pregunto de nuevo.
-¿Tienes una relación con una de tus
alumnas?.- Siento como el corazón se me cae a los pies, ellos me ven serios,
mierda.
-¿Por qué me preguntas eso?.- Evado
respuesta.
-Nos llegó hace unas horas un anónimo
diciendo que el doctor Takarai tiene una relación con una alumna del salón
tutorado, la señorita Ámbar.
-Tetsu….- Empiezo a hablar.
-Se sincero Hyde.- Me dice Ken.
-No tengo una relación con ella.-
Contesto firme, ¿Es verdad no?
-¿Seguro Hyde?
-Seguro, no estoy manteniendo una
relación, con ninguna alumna.
-Bueno, siendo así la señorita Ámbar
tendrá la misma versión.- Habla Tetsu tenso.
-¿Ella?
-Sí, si esto llega a oídos de nuestros
superiores tenemos que dar constancia de que hablamos con los dos, frente a frente
y que sus versiones son las mismas.- Contesta Ken.- Y si resulta ser que si
mantuvieron una relación sabes lo que prosigue… Ella seria expulsada y tú
también sin mencionar que tendrías problemas legales por estar con una menor.-
Tomo aire, ella no puede ser expulsada.
-De acuerdo pero… ¿Cuándo hablaremos?.-
Digo pensando en decirle a ella que diga lo mismo que yo pero un golpe en la
puerta me desconcentre.
-En este momento.- Dice Tetsu y Ámbar
entra a la oficina, ella me ve alarmada, doble mierda.- Pase señorita.
-Buenos días.- Contesta tímida, sus ojos
me buscan pero yo la evito.
-Buenos días señorita. Le hemos llamado
porque tenemos un asunto que tratar, para no quitarle tiempo de sus clases y
disculpe pero tengo que preguntar esto, ¿Está manteniendo una relación con el
doctor Takarai?, sea sincera por favor.- Pregunta Tetsu con autoritarismo, ella
me ve nerviosa y toma un poco de aire.
-No es así.- Contesta en voz baja, ellos
me ven.
-Les dije, ella y yo no tenemos nada que
ver, yo no mantendría una relación con una alumna.- Empiezo a hablar y siento
como mi corazón empieza a doler, necesito hacer esto.- Me conocen, no podría
estar con una alumna y menos siendo menor que yo, nuestro trato es
completamente escolar, además….- Tomo aire.- Estoy manteniendo una relación con
la profesora Hana.- Digo convencido, ellos me ven sorprendidos.- Así que no
vuelvan a decir que salgo con una pequeña niña.
-Muy bien.- Habla Ken sonriente.
Tetsu ve a Ámbar y sé que se está dando
cuenta de algo, ella no habla, tiene la mirada gacha y tiembla levemente,
cuando sube la mirada me ve con tristeza, evito nuevamente y después con sus
ojos cristalinos ve a Tetsu.
-¿Puedo retirarme?.- Le tiembla
levemente la voz.
-Claro señorita y disculpe el mal
momento.- Dice Tetsu tranquilo y me ve a los ojos, él se dio cuenta de algo.
-Gracias.- Dice ella y sale de la
oficina, ahora sí, soy un completo imbécil.
-Vayamos a la sala.- Habla Tet y nos
sentamos en los sillones, me observa y me observa.- Bien Hyde ahora dinos que
fue todo eso porque es obvio de que ella salió prácticamente llorando, diablos
Hyde ¿Si son pareja?
-¿Esa niña es tu novia?.- Pregunta Ken,
suspiro, no puedo mentir.
-Lo fue.- Respondo sin ánimos.
-¿Sabes en el problema que estas metido?
-Lo se Tetsu pero ya fue, quedo en el
pasado.
-Dios Hyde, ¡Esa niña está enamorada de
ti! ¿Acaso no viste sus ojos? Cuando te vio se le ilumino el rostro, cuando
dijiste todo eso de que no podrías estar con una alumna casi podría jurar que
escuche como crujía su corazón y cuando dijiste que sales con Hana, escuche su
corazón romperse.
-No exageres Tetsuya, ella termino con
esto, no puede quererme tanto.- Hago media sonrisa.
-No puedo creerlo.- Habla Ken
sorprendido.- Maldita sea Hideto, ¡Te enamoraste!.- Nos vemos a los ojos, Tetsu
hace lo mismo.
-Estoy jodido ahora.- Respondo.-
Jodidamente enamorado de ella y ahora no sé qué hacer, ¿Ven? Siempre he dicho
que el amor es una mierda, lo compruebo yo mismo.
-Hyde, le llevas muchos años.
-Lo se Ken, lo se.- Contesto en un
susurro.- Pero ella es refrescante, divertida, risueña, encantadora, es,
perfecta para mi.- Tomo aire.- desde el primer día en que la vi me atrajo y
mucho, trate de alejarme pero no pude y cuando me di cuenta, estaba atrapado en
su encanto, ahora como salir después de lo que vivimos, es difícil.
Los dos me ven sorprendidos, jamás
creyeron que yo me enamoraría y no los culpo, tampoco lo creí pero ahora estoy
aquí, sufriendo por amor, es una total locura, pasamos unos momentos en
silencio hasta que lo rompo.
-Para que ese anonimato no llegue a los
oídos de toda la escuela hare realidad mi relación con Hana.- Digo serio.
-No la amas.- Habla Tet.
-Antes no amaba a ninguna mujer, era
solo atracción, ¿Por qué no hacerlo de nuevo?
-Porque ya sabes que es el amor y ahora
la simple atracción no te será suficiente.- Me contesta Ken seguro.
-No puedo permitir que lo que hubo entre
nosotros salga a la luz, no quiero que sea expulsada de aquí, vino desde lejos
como para que la saquen, esta escuela lo es todo para ella, su carrera la adora.
-Si esa relación con Hana también te
protege a ti hazlo, no quiero que te descubran y peligres tus trabajos, también
lo son todo para ti.
-Ella también lo es todo para mi Ken.
-¿Entonces porque dijiste esas cosas
frente a ella? ¡Que tienes una relación con Hana! Y que no saldrías con una
alumna.- Suspiro.
-No lo sé Tet, necesitaba hacerlo para
que todo terminara, completamente, es lo mejor ahora lo se.
Contesto en un suspiro, hablamos unos
minutos más y siendo hora de la clase me despido, camino al salón y cuando
entro me encuentro con ella, en su escritorio y escuchando música, no hablo, no
cruzamos miradas, que cambio tan drástico, antes apenas teníamos un momento a
solas y nos deshacíamos de felicidad. Pasamos cinco minutos los dos solos hasta
que llega Hana, ¿Realmente puedo tener una relación sin amor? Me será difícil,
la atracción no lo es todo, suspiro.
-Hola Hana.- Me levanto de mi lugar y le
doy un gran abrazo que ella corresponde sin dudar, bien, aquí vamos, tengo que
sacar a esa niña de mi sistema.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Un abrazo ♥