sábado, 28 de marzo de 2015

Metropolis


-Capitulo 36-

Si antes me emocionaba un poco este concurso ahora me emociona más. Ella está aquí, concursando. Es una verdadera sorpresa aunque tal vez debí de suponerlo desde el principio, Jordania es escuela de medicina y es una de las más solicitadas, no me había puesto a pensar que era obvio que estaría aquí la escuela.
Por ahora el concurso va bien, el primer día se habla de cosas totalmente básicas, en la tabla mi escuela lleva la delantera seguido de mi anterior escuela, esto se tornara interesante. Mientras estoy de juez me concentro en las preguntas y repuestas, en intermedios no puedo evitar verla y mi interior se alegra al ver que ella me ve fijamente, su mirada es como la de antes, con amor. Suspiro.
El concurso ha terminado, despedí a las escuelas y di indicaciones para el próximo encuentro, ahora voy caminando con Ayami, ella es la encargada de la organización y me está dando los detalles del día de hoy.
-… Y pasado mañana será el examen escrito, solo participaran dos de los quince que son del grupo.- Asiento con la cabeza.- El examen será en el aula magna.
-Me parece bien ese salón, es muy conveniente.- Sonrío.- Muy bien hecho Ayami.
-Gracias doctor.- Baja la mirada apenada.- ¿Irá al laboratorio?
-Sí, aunque haya acabado el concurso aquí seguimos con lo cotidiano.
-¿Puedo acompañarlo? Tengo hora libre y podría ayudarlo.- Sus ojos dulces me dicen que en verdad quiere ayudar.
-De acuerdo, solo por favor ve a almacén y pide unas jeringas, ya no tenemos.
-Enseguida voy.- Acepta gustosa y toma rumbo diferente que el mío.
Sigo con mi camino, la escuela es un poco confusa, o al menos me costó un poco ubicar algunos lugares, hay muchos pasillos y hay laboratorios, oficinas y salones juntos, es algo aturdidor. Paso por el baño de señoritas y está repleto de ellas, paso haciendo caso omiso y sintiendo en la espalada miles de miradas, suspiro nuevamente. Doy vuelta a la derecha y veo de lejos a una señorita observando por un cristal, conforme me voy acercando escucho su voz.
-Pobres, encerradas en un lugar tan pequeño siendo inyectadas con cosas que pueden matarlas. Aunque sean ratas, son seres vivos y sienten, o al menos yo siento por ellas.
Dice la alumna y veo el uniforme con detenimiento, paso a sus piernas y… Esa voz, ese cuerpo. Es…
-Son necesarias para experimentar.- Hablo haciéndola asustarse un poco.
-¿Q…Que?.- Pregunta y me ve sorprendida
-Estaba pensando en voz alta… Señorita Dorantes.- Le aclaro.
-Doctor Takarai.- Dice nerviosa y viéndome a los ojos, hago media sonrisa.
-No pensé en encontrarla por aquí.- Trato de parecer casual aunque me esté muriendo por abrazarla.
-Bueno yo… Estaba buscando los sanitarios.- Dice viendo a su alrededor.- No he dado con ellos.- Hace media sonrisa.
-Este lugar es un poco confuso.
-Eso noto.- Muerde ligeramente su labio.
-Los baños están por allá.- Señalo.- Pero pase por ahí, hay una larga fila, entraría como en una hora.- Sonrío.
-Debí imaginar que estaría lleno.- Suspira.- No importa.
-No debe aguantar, sabe qué hace daño, más en las mujeres.
-Lo se doctor, no tiene que decírmelo.
-Pero si recordárselo, por su salud.- Digo en tono autoritario.- Venga, vamos a otro sanitario.
-¿Hay otro?
-Claro, al otro lado de la escuela pero estará igual de lleno.- Camino y animándola a caminar conmigo pongo una de mis manos en sus hombros y estremeciéndose da un paso.- Ira a un sanitario VIP.- Digo divertido.
-¿Y cómo es eso?
-Al sanitario de mi laboratorio.- Ella se detiene en seco y me ve a los ojos nerviosa.- Sé que no tiene por qué confiar en mi pero no hará nada más que ir al baño, se lo prometo.
-¿Por qué haces esto?.- Pregunta tímida.
-Es una invitada de mi institución, debemos ser cordiales.- Continuo caminando y ella me sigue, llegamos a una puerta y la abro, ella tímida entra.- El baño esta al fondo.
-Gracias.- Me dice yendo a donde le indique.
Suelto un gran suspiro, tenerla tan cerca me aturde y no me hace pensar con claridad, cierro los ojos y trato de controlarme. Tomo una carpeta y empiezo a ver que tengo pendiente de trabajo, dejo en una mesa mi celular, cartera, llaves y reloj, me desajusto un poco la corbata y me quito el saco, odio estas cosas pero para preceder un concurso creo que eran necesarios, me siento mucho más cómodo solo con camisa y bata. Cuelgo mi saco en un perchero y tomo mi bata, me la pongo y sonrío, que comodidad. Escucho unos pasos y volteo, ella me ve.
-Es un bonito laboratorio.
-Sí, lo es.
-Pero… ¿Laboratorio? No sabía que te gustaba experimentar.
-Ni yo, me lo propusieron y quise probar algo nuevo, es interesante.- Veo a mi alrededor.- En vez de consultorio tengo laboratorio.
-Y ratas.- Dice viéndolas.
-Son necesarias, pero no hacemos experimentos tan fuertes, al menos no yo ya que ese no es mi campo, solo pruebo algunas cosas que me mandan y sigo sus cambios.
-¿Te gusta?.- Pregunta de repente y al ver mi confusión aclara.- Esto, ¿Te gusta? La institución, tu nuevo trabajo.- Suspiro.
-Me he adaptado.
-¿Y eso significa?....- Sonrío ante sus preguntas.
-Me alegra ver que sigue igual de curiosa.- Ella se sonroja un poco.- Significa que aún no me he acoplado completamente, aquí hago cosas diferentes a las que solía hacer en Jordania pero no me quejo, el trabajo es muy bueno.
-¿También das clases?
-Si, a pocos salones.- Veo que se pone un poco tensa.- Son alumnos que están por titularse, cosas simples, aquí lo que más hago es dar conferencias y cursos.- Le explico de repente y su mirada parece alegre.
-No trabajas con novatos entonces.- Rio un poco ante sus palabras.
-Por ahora no.- La veo sonreír pero su sonrisa decae un poco al ver algo, sigo mi mirada con la de ella.
-No estás solo en el laboratorio.- Me dice un poco seria, veo a donde su mirada, está la carpeta y estuche de Ayami, son de color rosa, obvio no es mío.
-No, me ayudan.- Contesto normal.
-¿Quién?.- La veo morderse las uñas y nerviosa, no sé si sentirme alegre por su interrogatorio o molesto, suspiro.
-Una alumna.
-¿La que estuvo contigo en el concurso?.- Sorprendido afirmo.
-¿Cómo lo sabe?
-No separa su mirada de ti ni un segundo.- Afirma seria.- Hay algo…
-Para Ámbar.- La corto antes de que diga algo que no es, su mirada está ansiosa y curiosa.- No tengo nada con ninguna alumna, sabes que tengo pareja.- Contesto poniendo barrera.
-Hana.- Dice frustrada.
-¿Cómo ha ido contigo? ¿No se ha portado mal?.- Pregunto mortificado.
-Va bien, solo que para ella no existo, me odia.- Suspira.- Creí que este año ya no me tocaría ella pero me toco.
-Felicidades por pasar a segundo grado.- Sonrío encantado, ella me sonríe también.
-Gracias, es emocionante subir de grado.
-Lo es, también felicidades por estar en el concurso.
-Es grandioso participar, he obtenido más conocimientos de los que tenía, ahora en las clases todo se me hace más fácil.
-Me alegra que te esté yendo bien.
Nos vemos a los ojos y me envuelvo en una calidez que solo ella puede darme, me siento tranquilo, feliz, me siento en mi hogar pero escucho que la puerta se abre y rompemos conexión.
-Doctor, aquí están las jeringas.- Me dice Ayami viendo a Ámbar.
-Gracias.- Las tomo y las guardo.- Ayami, ella es Ámbar, una de mis ex alumnas de Jordana.
-Mucho gusto Ámbar.- Dice Ayami. Ámbar la ve un poco seria.
-El gusto es mío.- Me ve a los ojos como acusándome de algo.- Debo irme.
-Suerte para pasado mañana.- Le dice mi alumna y Ámbar hace media sonrisa.
-Gracias, hasta pronto.
Sale del laboratorio y me quedo con un vacío en el pecho, nuevamente ese vacío que tanto me duele, tomo un poco de aire para no sofocarme.
-Bueno Ayami, trabajemos.- Le digo con emoción y ella sonriente asiente.
Estando en mi departamento, acostado en mi sillon, viendo al techo. No puedo evitar no pensar en ella, la vi después de casi tres meses, platicamos sin reproches ni gritos, nos vimos a los ojos, sonreímos. Como antes. De solo recordarlo me siento feliz y continuo así porque estaremos viéndonos por un mes.
-Hideto ¿Fue bien el concurso?
-Bien, ¿Por qué no me habías dicho que tu escuela participaría?
-No estaba bien enterada.- Cierro los ojos y suspiro.
-Vi a Ámbar.- Le comento, ella debe de imaginarlo.- Y antes de que preguntes, sí, hable con ella.
-¿De qué?.- Sus ojos empiezan a tornarse serios.
-De todo menos de nosotros, del concurso, de la escuela, de mi trabajo...
-¿Tu trabajo? ¿Por qué?
-Solo se dio.
-No debes de darle explicaciones.
-Solo fue platica Hana.
-No, sabes que no, ella es...
-Está en el pasado.- Digo serio y cierro los ojos de nuevo.
Mi mente regresa nuevamente a aquellos ojos, aquella sonrisa, aquel rostro... Mi mente también me dice que necesito estar cerca de ella, tenerla entre mis brazos, abrazarla, besarla. La última vez que estuve en el instituto me porte como un imbécil con ella, la aleje completamente de mi pero fue porque no quería que nos siguiéramos lastimando, no me gustaba la idea de que ella se estuviera enfrentando a su padre, la familia es primero, el amor de familia es lo primero que debe de haber, siempre estarán para lo que sea. El amor de pareja... Bueno no sé muy bien pero no quise ser más el motivo de discusión de Ámbar y su papá, no me gustaba en absoluto y decidí alejarme de ella para que se facilitara todo y estuviera bien con el señor. También lo hice por Hana, ya tenía una relación con ella y no soy tan desgraciado como para decirle de un segundo a otro, “Gracias por intentar hacerme olvidar de ella pero no lo has logrado, regreso con Ámbar.” Y esa decisión fue dolorosa, me tuve que portar frio con ella, eso es lo más doloroso, fingir que esa persona ya no te importa.
Los días siguen pasando y estamos en el cuarto día del concurso. El nivel de dificultad va en aumento, tres escuelas ya salieron del juego. Mi institución sigue encabezando la lista, Jordania se fue al tercer puesto, los chicos lucen presionados y nerviosos, eso es en absoluto bueno para estos casos.
-En la (DD) Disfusión diastólica leve pueden aparecer síntomas de disnea o fatiga solamente durante el estrés o la actividad física, es decir, cuando la frecuencia cardiaca y volumen diastólica aumenta. Hablando ecocardiograficamente, ¿Cómo se manifiesta?.- Hago la pregunta y Ayami muestra unas imágenes de cardio, esta pregunta es para el grupo de Ámbar, esto cuando era su profesor se le dificultaba, espero que ya lo tenga claro o se irán al cuarto puesto.
-Tienen un minuto para responder.- Les dice Ayami.
El grupo habla entre si, señalan imágenes, las descartan, las aceptan, lucen perdidos en esto, con ganas de ayudar trato de que Ámbar me vea pero luce concentrada, no puedo hacer mucho y estaría haciendo trampa. Suelto un poco de aire y los otros jueces toman unas notas, esto no es favorable para ellos.
-Tiempo terminado, su respuesta por favor.- Ayami le da el micrófono a un alumno y este contesta.
-Imagen numero dos.- Evito mostrar emociones.
-Incorrecto.- Contesto serio.- Imagen número cinco, se muestra un patrón de retardo de relajación y llenado sin elevación de la presión diastólica final, recuerden que la DD puede ser funcional y transitoria.
Contesto resolviendo la pregunta y ellos hacen gestos mortificados, ven mejor las imágenes y asienten viendo que estaban mal. Otro juez toma una de sus tarjetitas con preguntas y la dice en voz alta, le toca a mi escuela y cuando escucho la pregunta hago media sonrisa, esa la vimos hace poco, no pudo habérseles olvidado, les dije que podría estar en el concurso, los veo analizar la pregunta y uno de ellos sonríe, bien, sabe la respuesta.
Pasamos al intermedio. Es hora de comer y me voy a la cafetería en busca de un refresco, veo en las mesas a los alumnos participantes comer y ver sus libros y cuadernos, tomo una mesa alejada y tomo mi libro para leer, es un libro de historia, me lo recomendó un profesor de aquí.
-Doctor, terminando en el auditorio tiene el pequeño curso de primeros auxilios con los alumnos invitados.- Cierro los ojos, lo había olvidado.
-Gracias Ayami, no lo recordaba.- Ella sonríe satisfecha.
-Iré a revisar que vaya todo bien.- Me dice dándome una brillante mirada.
-Claro.- Le contesto sonriente.
Antes de poner mis ojos en el libro paso la mirada a una mesa en donde como imán mis ojos se sintieron atraídos y me percato de que Ámbar me está viendo, hago un pequeño saludo y ella apenándose un poco me lo devuelve. Ella quita la mirada y se concentra en un libro, la veo inquieta y pensando que es porque la incomodo regreso mi vista a mi libro, no pasando ni un minuto siento una presencia frente a mí, alzo la mirada y la veo, viéndome y apenada.
-Hola.- Me dice.
-Hola.- Le contesto, estos dos días que han pasado solo nos hemos saludado de lejos.
-¿Puedo preguntar algo?
-Por supuesto, siéntate.- Digo sacando una silla para que lo haga.
-La pregunta de hace rato me enojo mucho, sabes que es mi debilidad los eco y no pudimos responder bien, ninguno de mis amigos supo tampoco, mi profesor nos explica pero me confunde más.- Hace un gesto de disgusto.- ¿Podrías explicarme?.- La veo a los ojos asombrado por lo que me pide.- Bueno, si no quieres no, yo solo...
-No, me alegra que me tengas la confianza para esto.
-Sí, cuando lo vimos por primera vez en clase nos dijiste que eso lo veríamos mas adelante y que por ese tiempo no íbamos a entrar a fondo, pero ahora necesito profundizar y me mortifica no entender, no saber leer esas líneas y la diástole, sístole y demás, por ahora las sueño, no son sueños lindos.- Suspira y evito no reír.
-Te explicare como mejor pueda y te aseguro que después serás experta.
-No lo dudo, me acostumbre a tus explicaciones.- Se sonroja al decir eso y yo hago media sonrisa.
Mis explicaciones personales eran divertidas y muy interesantes, le explicaba entre besos, caricias, roses provocativos, miradas intensas, entre mi cama y mis sabanas, entre risas y amor. Esas clases privadas eran las mejores que pudieron existir, por eso su sonrojo.
-No te preocupes, entenderás bien todo.
-Pero aquí no me expliques, mi profesor podría sentirse ofendido o algo.
-¿Entonces? ¿Después de que acabe lo de hoy?
-Si no interrumpo tus actividades, estaría bien.
-Umm veamos, después del auditorio daré un curso de primeros auxilios, estarán ahí todos, durara una hora y después tengo una clase... Serian muchas horas.- La veo desanimarse.
-Eso no suena bien.
-No.- Suspiro.
-Puede ser....- Niega con la cabeza.
-¿Qué?
-No... Nada, fue solo algo de momento.
-Dímelo.
-No, no sé cómo lo vayas a tomar.
-¿Cómo?
-Te podrías molestar.- Dice nerviosa y mordiéndose el labio.
-Vamos, dímelo, no me molestare.
-De repente se me ocurrió... Bueno, que... Podríamos vernos el sábado.- Me sorprendo.- Claro, para que me explicaras un rato y así pueda entender mejor.- Baja la mirada y siento su nerviosismo, siento mi emoción y estremecimiento.
-De acuerdo, ¿Dónde quieres que nos veamos?.- Ella sube la mirada y noto un brillo de emoción.
-Donde quieras está bien.
-Prefiero que me digas tú el lugar.- Si por mi fuera le diría que en mi dep... Ideas de esas fuera.
-Ummmm en la plaza mayor, mientras podríamos comer un helado.- La observo fijamente.- O solo estudiar...
-Un helado serviría para estudiar mejor.- Digo confiado y ella asiente.- Entonces ahí será.
-A las cuatro.
-A las cuatro.- Confirmo, esto es muy extraño ¿No lo creen?
-Doctor, es hora de continuar.- Me dice Ayami y asiento.
-Suerte en lo que sigue.- Le digo a Ámbar y me voy, ella con una tímida sonrisa se despide.
-Se ve que era allegado a esa alumna.- Comenta Ayami.
-¿Por qué lo dices?
-Es la segunda vez que lo veo con usted y ella lo ve con mucho cariño.- Me pongo un poco nervioso.
-Fue de mis mejores alumnas.- Digo sonriente.- Estaba en mi salón tutorado, fue jefa de grupo y hablábamos un poco más de lo normal.
-Entonces es por eso.- Afirma feliz, le sonrío y continuamos con nuestro camino.
Termina la sesión del día de hoy y pasamos a la pequeña demostración de primeros auxilios, están aquí las escuelas participantes y yo, claro está, soy el profesor.
-Hoy les tenemos una explicación sobre primeros auxilios, veremos lo más básico e importante, como salvar a alguien en asfixia y en paro cardiorrespiratorio.
Empiezo a hablar y todos me ponen atención, es eso o es que les ha de agradar mucho mi físico, sus ojos no me dejan ni u segundo, es incómodo.
-… Ahora necesito a un voluntario.- Digo viendo a todos.
-Yo doctor.- Me dice una profesora y asiento, le hago señas de que venga a mí y nerviosa se acerca.
Empiezo a dar instrucciones de cómo se ayuda para asfixia y la profesora como maniquí se deja guiar por mí, me pongo atrás de ella y todos observan sorprendidos, hago la técnica de gancho o maniobra de Heimlich, la profesora pegándose un poco más de la cuenta hace que me ponga incómodo y termino la demostración.
-Gracias profesora.- Le digo un poco serio.
-Ahora les mostrare la técnica con un cuerpo más pequeño, ¿Algún voluntario?
Pregunto viendo a todos y enseguida veo una mano que se alza tímidamente, me tenso enseguida.
-Venga señorita.- Le digo viéndola a los ojos.
Ella llega a mí y como antes se queda a lado de mí, quieta, esperando a ser guiada por mí como un buen maniquí, me alegro por dentro pero no muestro emoción. Hablo nuevamente y tomo su cuerpo con delicadeza y respeto, la pongo frente a mí, dándome la espalda. Ella como muñeca de trapo se amolda a mi trabajo, la pego a mi cuerpo y la rodeo con los brazos, suspiro su aroma, trato de impregnarme de su calidez y de su olor, la pego un poco más de lo debido y siento como ella se estremece. Siento su respiración un poco acelerada y escucho su corazón latir. Hago la maniobra y eso hace que se pegue más a mi cuerpo, tal vez siendo mi imaginación o no, escucho un leve jadeo, trago saliva, su garganta desprende sonidos deliciosos.
Me alejo de ella y viéndola a los ojos le doy las gracias, ella asiente apenada y regresa a su lugar.
El tiempo pasa rápido y termina la demostración, las escuelas se despiden y pasa mi clase también. Terminando el día llego a mi departamento y voy directo a mi cama, abrazo una almohada y absorbo su aroma, en realidad huele a mí pero esta es la almohada en donde ella ponía su hermosa cabeza y dormía haciéndome sentir relajado. Mañana es sábado, mañana la veré. Mi corazón me dice que es lo mejor que pudo haber pasado, mi cerebro me dice que es una estupidez, ¿Mi razón? Mi razón me dice que consulte con mi instinto de supervivencia y al consultarla… Sé que mañana estaré tan vivo como hace tres meses.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Un abrazo ♥