-Capitulo 25-
Sabía que si le decía a mi novio que
había hablado con mamá el me diría que quería conocerla, aun así se lo dije y
su respuesta, ‘quiero conocer a tu mamá’ cuando me lo dijo se me encogió el
corazón y mis nervios se apoderaron de todo mi cuerpo. Aun así accedí y cuando
estábamos en el restaurante casi moría, pensé que mamá seria dura y estricta
con él pero desde que lo vio pararse de la mesa e ir a nosotras con seguridad
supe que le había agradado, más cuando le estrecho la mano, en ese momento,
ella había flaqueado ante la amabilidad y buena presentación de mi novio. La
plática fue bien y mis mariposas salieron a volar en mi estómago cuando el
viendo a los ojos a mamá le dijo lo mucho que me ama. Se veía tan seguro, tan
decidido, tan convencido que me daba miedo que no fuera real lo que estaba
viendo y escuchando. Eso termino de convencer a mamá sobre nuestra relación.
-Cielo, me habías dicho que tu novio es
guapo pero te falto una palabra.- Me le quedo viendo curiosa.- Extremadamente
es la palabra que te falto, ‘extremadamente guapo’.- Me empiezo a reír.
-Calma que me pondré celosa.- Digo
riendo.
-Además es muy educado y sabe lo que
quiere… Ahora entiendo lo que dices sobre eso de tener novio mayor pero créeme
hija que cualquier madre ni aunque le callera bien un nuero así, dejaría que su
hija estuviera con un hombre tan grande.
-Lo se mamá y no sabes cuánto agradezco
que tú seas la excepción y no es tan grande.
-¿10 años?...
-Hay unas parejas que se llevan por más
de quince, me justifico.
-Como sea hija, en verdad espero que
lleven bien su relación.
-Así será mamá, tú misma has visto que
me ama.
-Eres bien correspondida cielo, eso me
alivia mucho, sus ojos no mintieron cuando me dijo sobre sus sentimientos.
-Sus ojos transmiten todo mamá.
-Me di cuenta.
Entramos a casa y nos encontramos con
papá y mis hermanos, los saludamos y agradezco que yo no estuviera tan
maquillada o papá me mataría, en la mañana me fui antes de que despertara y
pude maquillarme como quería para dar buena impresión en el trabajo de mi
novio.
-¿No habías ido con unas amigas?.-
Pegunta papá a mamá.
-Así es pero… Me encontré a nuestra hija
camino a casa.
-Sí, así fue y la regañe porque los dejo
solos en la comida.- Papá se ríe y todo pasa con normalidad.
Voy a mi habitación y me meto a la
ducha, escucho un poco de música mientras disfruto del agua y mi mente
traicionándome se pone a pensar en mi novio. En verdad soy afortunada en
tenerlo, mi novio perfecto, el primero y… El ultimo si el destino esta de mi
lado porque estoy segura de que no quiero a nadie más a mi lado, solo a él.
Pasan tres días más, tres días en los
que no veo a mi novio, solo nos comunicamos por llamadas y por mensajes, esta
vez no ha sido por mí el que no nos hayamos visto, él en vacaciones normalmente
tiene mucho trabajo en el hospital, es en donde normalmente a las personas de
les ocurre enfermar o tener más accidentes, bueno no se les ocurre, solo así es
en esta temporada y como un doctor responsable no puede dejar su trabajo a un
lado.
He tenido ganas de ir a verlo al
hospital pero no me atrevo, ha de tener mucho trabajo y ni para ir a verlo, no
podríamos tal vez ni hablar pero… Enserio, mis ansias están siendo muy
persistentes, algo en mi me dice que corra a verlo, que siendo yo el me
atenderá sin dudar pero luego pienso ¿Y si por ir a verme un paciente se pone
más grave y muere? Aunque no creo que él sea tan descuidado, todo eso me
abruma. Doy vueltas en mi cama, ¡Quiero verlo! Pero debo ser una novia que lo
entienda y sepa que su trabajo es muy importante.
Paso media hora rodando por la cama,
solo faltan cuatro días más para entrar a clases, puedo esperar esos cuatro
días y verlo en la escuela, ¿Podría?... No, obviamente no, ni que estuviera
loca. Frustrada aviento una almohada al suelo, no me importa, quiero ver a mi
novio y eso haré. Mañana iré a verlo.
Voy a la cocina y veo a mamá haciendo la
cena, papá está en su oficina y mis hermanos en sus habitaciones, es perfecto.
-Mamá….-La abrazo y ella me corresponde.
-¿Qué pasa cielo?
-Quiero comportarme como una novia
considerada con su trabajo pero no puedo, llevo tres días sin verlo y es
horrible…
-Quieres verlo….- Me ve a los ojos.
-Si no lo veo en las próximas 24 horas
te juro que podría destruir todo lo que este a mi paso.- Ella se ríe.
-Esta es una de las desventajas de ser
más chica que él.- Me pongo seria.- Pero también es una ventaja para excusarte
por si se molesta.- Me guiña un ojo y sonrió.- Aunque es obvio que no se
molestara, al contrario, presiento que así será.
-Entonces, ¿Puedo ir mañana a verlo?
-Yo le diré a tu padre que quedaste con
unos amigos desde temprano.- Mi cara se ilumina inmediatamente y la lleno de
besos.
-Gracias ma.
Salgo corriendo a mi habitación para ver
que me pondré para mañana, nuevamente, su novia caerá de sorpresa.
Vestido con tres dedos arriba de las
rodillas, zapatillas, cabello suelto y maquillaje, sí, me gusta así. Como la
vez pasada salí temprano de casa para que papá no me viera, ahora estoy
entrando al hospital, viendo a todos lados para ver si de casualidad lo
encuentro pero llego a recepción y no teniendo suerte me acerco a la enfermera encargada.
-Señorita, buenos días. ¿Me podría decir
si se encuentra en el hospital el doctor Takarai?.- Ella me ve extrañada y
revisa la computadora.
-Así es, se encuentra en cirugía ¿Es familiar
del paciente?.- Niego con la cabeza.
-Soy su novia.- Digo con firmeza y ella
abre los ojos, revisa otra vez su computadora.
-¿Señorita Ámbar?.- Ahora abro los ojos
yo de asombro, ¿Tienen registrado mi nombre?
-La misma.- Contesto.
-El doctor Takarai está ocupado, como le
acabo de decir en cirugía pero puede pasar a su consultorio a esperarlo ¿Está
bien?
-Está perfecto.- Digo sonriente.
Me guía a su consultorio y me deja junto
con un poco de café humeante, observo el consultorio de mi novio, es grande y
absolutamente todo de blanco, con reconocimientos, diplomas, constancias, todo
de su profesión, sonrío orgullosa. Me siento en su silla reclinable y
horriblemente cómoda, veo su escritorio y todo está acomodado y limpio, su
computadora está llena de archivos del hospital pero observando detenidamente
veo una carpeta que dice ‘pequeña’ con curiosidad la abro y veo que, wow, ¡Esa
carpeta es mía! Esta mi historial médico ¿Y no me había dicho nada? Aun así
sonrío encantada.
De repente escucho como se abre la puerta
y subo la mirada, una zorra se ha asomado, ella me ve sorprendida y enseguida
sus ojos se ponen furiosos, entra totalmente y cierra la puerta, yo no me
levanto de la silla, solo la observo, ¿Qué carajo hace aquí? Era obvio que
andaría tras mi novio, por eso las exs son peligrosas.
-Hola.- Me sonríe.- No quiero sonar
grosera pero… ¿Puedo saber qué haces aquí?.- Ahora la que sonríe soy yo.
-Eso mismo te pregunto yo, ¿Qué haces en
el consultorio de mi novio?.- Digo haciendo énfasis en ‘mi’.
-Aquí trabajo.
-No, trabajas en el hospital, no en el
consultorio de mi novio.
-Vine a preguntarle algo.
-Lo dudo, entraste sin tocar, totalmente
confiada, seamos claras… Si tienes planeado re conquistar a mi novio pierdes tu
tiempo.- Afirmo, vaya, no me conozco ¿Y este valor de dónde salió?, ella me ve
más furiosa.
-De acuerdo, seamos claras.- Dice
dejando lo mojigata de un lado.
-Bien, a eso me refería.- Digo
sarcástica.
-Hyde fue mi novio por mucho tiempo, lo
amo desde que éramos adolescentes y no voy a permitir que tú lo alejes de mí.
-Desde hace dos años que ya no es nada
tuyo, supéralo Midori, déjalo ir.
-No, eso nunca, el amor no se va y no lo
voy a dejar ir porque él es mío, sé que me amo aunque nunca lo reconoció.
-No, te equivocas, el nunca había amado…
Hasta que nos conocimos.- Digo totalmente segura y ella se pone roja del coraje.
-Eso es lo que te dice pero estoy segura
de que no es así, estuve dos años sin él y lo sigo amando, él debe de sentir lo
mismo.
-¿Y porque no ha regresado contigo? Bien
podría dejarme a un lado y ya.
-Le debes de dar lastima.- Me rio.
-Si claro, él no te hará caso, no
pierdas tu tiempo.
-¿Sabes que yo le enseñe muchas cosas en
la cama?.- Suelta una cuchillada y me quedo helada.- Soy sexóloga y el aprendió
de mí.- Sonríe asquerosamente.
-Pues… Gracias por enseñarle algunas
cosas.- Sonrío.- Gracias a ti la pasamos de maravilla.- Suelto sin pensar y sus
ojos me disparan a cada segundo.
-Tu, perra….- Dice y la puerta se abre.
Hyde queda sorprendido de vernos en su
consultorio, me ve a mí, la ve a ella y regresa a mí, cierra la puerta y se
acerca a mí, me da un pequeño beso en los labios y se aleja viendo a Midori,
ella me sigue disparando con la mirada y yo sonrío encantada.
-Que haces aquí Midori.
-¿No deberías de preguntarle eso a
ella?.- Me señala.
-Es mi novia y no tengo porque
preguntarle, en cambio a ti si, este es mi consultorio.
-Soy tu colega.
-No tiene nada que ver, no tienes por
qué estar viniendo a mi consultorio además nuestras áreas son diferentes, tu
eres ginecóloga, yo no.
-Tenía una duda.
-No soy el único doctor.- Contesta
frustrado.- Ahora, quiero estar con mi novia a solas, por favor.- Con un gesto
de cabeza le señala la puerta, ella enfurecida sale sin decir más.- Cariño.-
Dice él besándome.
-Hola.- Le digo entre besos, su aroma, su
calidez, este es mi lugar de confort.
-Me alegra tanto que vinieras, no veía
cuando podíamos vernos, estaba frustrándome demasiado pero ahora eso ya no
importa.- Me siento en su escritorio.
-Te extrañe como loca, no aguante más y
aquí me tienes.- Sonrío.
-Me encanta que vengas.- Me besa el
cuello.- ¿Qué te dijo Midori?.- Dejo de sonreír, aunque no lo parezca, si me
dolió lo que dijo, de solo imaginarlo con esa… Mi sangre hierve de impotencia.
-Me dijo que quiere regresar contigo y
que la amas a ella y no a mi.- Digo molesta y triste, el ve mi actitud y me
abraza.
-Cariño, no le creas nada, sabes que no
es así, yo nunca había amado hasta que llegaste tú.- Dice viéndome a los ojos y
me besa.
-La odio Hyde, es una zorra.- Me enojo.
-No le prestes atención que es solo lo
que quiere y te lo diré las veces que sean necesarias hasta que entiendas y se
te quede gravado en el corazón, en el cerebro, en el cuerpo, en tus labios.- Me
besa.- Te amo solo a ti, eres solo tu Ámbar.- Nos vemos a los ojos y sintiendo
su sinceridad sonrío.
-Me enfurece que trabaje aquí.
-A mí también pero no podemos hacer
nada.- Nos abrazamos.
-También me dijo que te enseño de todo
en la cama.- Suelto sin pensarlo mejor y él se pone rígido, me ve serio a los
ojos.
-¿Eso te dijo?.- Pregunta molesto y asiento
con la cabeza.- ¿Cómo se atrevió a decirte eso? ¿A ti, pequeña? Es una estúpida.-
Dice pasando las manos por su cabello, toma mi cabeza con sus manos y me ve
directamente a los ojos.- Ella es sexóloga, sí, pero no me enseño todo lo que
sé, no te negare que algunas cosas si aprendí de ella pero lo demás fue por mi
parte, investigando y experimentando, no dejes que sus palabras te lastimen.
-Pero…
-No pequeña, no le des crédito y yo he
aprendido muchas cosas más contigo, he aprendido lo que es hacer el amor con la
persona que amas, eso solo se aprende una vez, al menos para mí.- Escuchar eso
me hace sonreír.
-¿Cómo que has aprendido por tu parte?.-
Pregunto curiosa.
-Libros, internet… Ya sabes.- Contesta
sonriente.
-¿Libros?
-Si… ¿Recuerdas el libro de mi oficina
que no te he dejado ver?.- Asiento emocionada.- Es uno de mis favoritos.
-¿Puedo verlo ya? Me lo has negado como
tres o cuatro veces.
-Ya puedes verlo pequeña, todo lo que
quieras solo que eso será cuando entremos a clases.- Paso mis brazos por su cuello,
es mejor olvidar lo que esa zorra dijo.
-¿Estas bien?.- Pregunta preocupado.
-Perfecta.- Contesto y lo beso.
Nuestro beso perfecto, como es mi
costumbre separo mis piernas para que encaje mejor conmigo, pegamos nuestros
cuerpos, nos besamos deliciosamente, nos disfrutamos, el aprieta su cadera con
la mía y siento du dureza, esta tan deseoso como yo y eso me hace estremecer,
cada caricia es perfecta, un rose delicado y terso.
-Pequeña….- Paremos.- Me dice agitado.
-Sí, no quiero que tus enfermeras entren
y vean a mi novio desnudo.- Contesto igual de agitada.
Nos alejamos y me bajo del escritorio,
me siento en su silla y platicamos un rato hasta que llega una enfermera y dice
que tiene consultas, prometiéndome que estará libre para cocinarme y comer en
su departamento me voy a la sala de doctores a esperarlo, sí, hice bien en
venir a verlo.
Pasan dos días más y no lo veo,
resignándome a estar en casa aprovecho para estudiar un poco, en dos días entro
a la escuela y no he estudiado, los profesores estoy segura harán examen
sorpresa y moriré por voluntad propia si no estudio.
En mi habitación y con libros y
cuadernos me pongo a repasar lo que hemos visto, mamá me trae agua fresca y un
emparedado para que pase el rato sin problemas. Solo estoy con ella, papá se ha
ido con mis hermanos a un partido de Alex, juega americano.
Paso una hora y media estudiando y mi
celular vibra, sonrío encantada al ver que es mi novio.
-Hola.- Digo emocionada.
-Pequeña, te extraño mucho.- Dice con
voz dulce y rasposa, cuanto amo ese tono de voz.
-Estoy igual que tú, ¿Sigues
trabajando?.- Lo escucho suspirar.
-Tengo unas horas libres y estaba
pensando en invitarte a comer.- Me aviento a la cama emocionada pero después
recuerdo que mamá se quedara sola.
-Estoy sola con mamá….- Comento.
-La invito a ella también, veámonos en
un restaurante.
-¿Por qué no vienes a casa? Papá tardara
en llegar y mamá cocino algo delicioso.
-Umm, suena excelente, dame tu dirección
pequeña y enseguida voy para allá.
-Claro.
Le doy mi dirección encantada de que haya
aceptado y colgamos, me cambio de ropa y me pongo una más presentable, corro a
la sala a ver a mamá y le digo que mi novio viene a comer, ella sorprendida y
molesta de mi precipitación (tiene que arreglarse) sale corriendo a su
habitación a ponerse presentable. Esperamos media hora y llega mi novio, con
dos ramos de flores, mamá y yo sonreímos de oreja a oreja y las recibimos
gustosas, las ponemos en unos jarrones y pasamos a la mesa a comer.
-Tenía razón su hija señora, cocina
delicioso.- Comenta él sonriente.
-Gracias Hideto.
Contesta ella apenada y yo sonrío feliz
pero esa felicidad se esfuma en un segundo cuando escucho que abren la puerta,
mamá y yo nos vemos nerviosas, él confundido y escuchamos la voz de papá y mis
hermanos, él entiende nuestra reacción y su mirada se vuelve un poco insegura,
dios no. Mi corazón latiendo a mil por hora se detiene cuando veo a papá parado
frente a nosotros, sorprendido y viendo a mi novio. Mis hermanos llegan y todos
quedamos en silencio.
-Mi amor que bueno que llegaste.- Rompe
el silencio mamá y se levanta a saludarlo, mi novio y yo nos levantamos también.
-Hola papá.- Sonrío y lo abrazo, el
sigue viendo a mi novio.
-El partido de Alex se canceló, los del
otro equipo llegaron tarde y como son estrictos con el horario se anuló….- Él
sigue viendo a mi novio y mi novio lo ve.
-Mucho gusto señor, soy Hideto Takarai…
-Hideto… Disculpe la descortesía pero
¿Quién es usted?
-Es….- Habla mamá, me armo de valor y
tomo una gran bocanada de aire.
-Es mi novio papá.
Contesto nerviosa y segura, mi novio me
ve sorprendido y después ve a mi padre, yo lo veo también y por su mirada, sé
que esto no será de color de rosa, mi hermano Alex esta igual que papá, rayos,
tal para cual.
-¿Novio?.- Pregunta mi hermano
-Si Alex, novio.- Le contesto.
-¿¡Cómo se atreve a salir con una
menor?!.- Alza la voz mi hermano.
-Alex, cállate.- Habla en tono
autoritario papá, ahora si…
-Señor, si me permite…
-No le permito nada a usted.- Lo
interrumpe papá.- ¿Novio? ¡DE MI HIJA! ¿Acaso no ve que es pequeña aun? ¡¡ES
INCONSCIENTE O QUE!!
-¡Papá!.- Grito.
-¡Cállate tú también Ámbar!.- Me grita.
-Discúlpeme pero no tiene por qué
gritarle a su hija.
-Usted no es nadie para decirme como
tratar a mis hijos, ¿Se da cuenta de que podría ser el padre de Ámbar? ¡NO SU
MALDITO NOVIO! ¡Está mal usted! No voy a consentir una relación entre ustedes
¡NUNCA! Mi hija es muy pequeña para un hombre como usted y más vale que se
aleje o lo meteré a la cárcel por salir con una menor, maldito retorcido.-
Siento que me falta el aire.
-Deja que hable Luis, escúchalo un
momento.- Papá voltea a ver a mamá furioso.
-¿Tu consientes esto? ¿Hablas enserio
Miranda? ¡Es mucho mayor que nuestra hija! Solo se está aprovechando de su
inocencia, ¡No seas tonta!.- Grita papá y camina de un lado a otro.
-No me estoy aprovechando de la
inocencia de su hija, nunca ha sido mi intención, señor, estoy enamorado de
Ámbar.- Habla mi novio y papá cuando escucha eso abre los ojos totalmente y se
jala el cabello de frustración.
-¿Ama? Por dios, ¿Cómo puede amar a una
jovencita? ¡Es una niña!
-En el amor no hay edad papá.- Me atrevo
a hablar.- Yo también lo amo.- Me ve más que furioso.
-No niña. Tú no tienes derecho a hablar,
recuerda que eres menor de edad y aun decidimos por ti, estás loca si dices
amar a un señor que podría ser tu padre
-Pero no lo es.- Saco valor.- Y pueden
decidir por mí sí, pero no pueden decidir sobre mis sentimientos y es lo que
siento, ¡Lo amo!
-¡QUE TE CALLES!.- Alza una mano hacia
mí y cierro los ojos.
-¡POR DIOS LUIS!.- Escucho gritar a mamá
y abro los ojos, lo primero que veo es la espalda de mi novio frente a mí,
protegiéndome.
-No voy a permitir que le pegue a su
hija.
-Hijo de puta… ¡LARGUESE! AHORA MISMO SI
NO QUIERE QUE LLAME A LA POLICIA POR VIOLACION A UNA MENOR.
-¿Violación? ¡¿Hablas enserio?! JAMAS
APOYARIA ALGO ASI, ¡JAMÁS PADRE!.- Grito mientras siento que mis ojos se llenan
de lágrimas.- Yo lo amo y nunca, NUNCA me separaras de él y si lo haces no te
lo perdonare, no en esta vida.- Mamá me abraza protegiéndome de lo que pueda
hacer papá tras mis palabras.
-Estás loca señorita, aquí se hace lo
que yo diga y no saldrás con este imbécil.- Lo señala.- No con un degenerado
viola niñas.
-¡DEJA DE INSULTARLO!.- Le grito
impotente.
-Mi intención nunca ha sido aprovecharme
de su hija, la amo demasiado como para hacer eso y menos lastimarla, primero
dejaría mi vida antes de hacerle daño.
-Mantenga su vida pero aléjese de mi
hija, nunca apoyare su relación, puedo meterlo a la cárcel si la busca.- Papá
esta que hierve y está frente a frente de mi novio, él luce herido y preocupado
pero no muestra su molestia.
-¡NO LO ALEJES DE MI!.- Sigo gritando.
-¡Es un estúpido abusador de chicas
tontas! ¿No te das cuenta?
-Cállate Alex o juro que te golpeare,
¡CALLATE Y DEJA DE METERTE EN MI VIDA!
-Tu hermano solo te protege, el también
ve lo que tú y tu madre no quieren ver.- Dice papá sin dejar de enfrentar a mi
novio.
-Es mejor que me vaya.- Habla él y
siento que mi corazón se encoge.
-No te vayas.- Digo llorando.- Mamá
ayúdame.- Empiezo a desesperarme.
-Si tiene cordura se irá antes de que
llame a la policía.- Sigue hablando mi padre.
-¡No por favor!.- Me muevo entre los
brazos de mamá, veo a mi novio, su mirada está impotente y herida.
-Es mejor que me vaya, tu padre está muy
exaltado y no quiero meterlas en más problemas.- Nos dice viéndonos a mamá y a
mi.- Tranquilízate pequeña.- Su mirada me calma un poco, sé que este no es un
adiós.
-Lárguese antes de que lo agarre a
golpes.
Dice papá tras él y mi pareja me
acaricia con la mirada, me dice que todo estará bien y mis lágrimas empiezan a
salir más, el camina a la puerta y mi padre tras él la cierra de un azoton,
camina a nosotras y nos ve furioso, me suelto de los brazos de mamá y sin miedo
veo a mi padre.
-No debiste comportarte así, ¡ES MI
NOVIO Y LO AMO!.- Grito una vez más.- No seas un viejo prejuicioso.- No detengo
mis palabras hasta que siento un dolor intenso en la mejilla, me ha golpeado…
Por primera vez, toco mi mejilla y lo veo a los ojos.- Aunque me golpees, no
retirare mis palabras y mis sentimientos no cambiaran.
-Estas estúpida si crees que saldrás con
ese hijo de puta.
-No padre, no soy estúpida, el amor no
es estúpido.
-Tu no estas enamorada, estas
encaprichada por salir con un mayor ¡ENTRA EN RAZÓN!
-Tu entra en razón, ¡LO-AMO! Y no dejare
de hacerlo papá.
-Pues prefiero que me odies por alejarte
de el a que después eches a perder tu vida, yo solo veo lo mejor por ti.
-¿Odiar?.- Hago una pequeña sonrisa.- Ya
lo estoy haciendo padre.
Armada de valor doy media vuelta y
camino a mi habitación ignorando los gritos de mi padre, sé que lo he retado,
sé que le he faltado y le he desobedecido pero a estas alturas no me importa,
mi amor por él es más fuerte de lo que pensaba, lo amo y no voy a permitir que
mi propio padre me separe de él, nadie lo hará, él me ama y eso, eso me da las
fuerzas por enfrentarme a mi propia familia aunque sé que esto o acabara aquí.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Un abrazo ♥