-Capitulo 21-
Las semanas pasadas fueron de tensión,
los exámenes se acercaban y tenía que estudiar mucho para lograr buenas notas.
Afortunadamente ver a mi novio me relajaba, a pesar de que nuestra situación no
es muy favorable nos hemos podido ver si problemas, ayuda mucho que sea la jefa
de grupo, él me dijo hace unos días que por algo me dio ese puesto, según sus
palabras ‘Ya lo había hechizado’ ¿A poco no es adorable?.
En los exámenes me fue bien, tuve
algunas pequeñas dudas que resolveremos en la clase de más tarde, para ser la
rama que estoy llevando me está yendo en verdad bien y por ahora no he
necesitado de mucha ayuda con mi novio.
-¿Entonces qué haremos el viernes?.-
Dice mi amiga Heidi, por nuestras buenas notas el doctor nos dio el día libre.
-¿Ir al cine? Amm, a alguna plaza, a una
de nuestras casas… No sé, lo que quieran.- Contesta Dana.
-Yo digo que a alguna plaza, caminamos,
vemos cosas, comemos, todo eso.- Dice David.
-Apoyo.- Responde Ale.
-Suena bien.- Mi amigo Kotaru
últimamente ha estado mucho con nosotros.
-Pues eso será.- Confirmo.
-Entonces nos vemos en la plaza
Cosmopolitan mañana a las… ¿12?.- Organiza Heidi y todos asentimos.
-Nena, como siempre ponte guapa porque
iras de mi brazo todo el día y te presumiré.
-Vamos Kotaru, deja de ser tan galán.-
Le digo divertida.
-Es parte de mí, no puedo.- Hace un
guiño.
-¿Y si no quiero ir de tu brazo?.- Lo
reto.
-Pues te rogare desde ahorita para que
aceptes estar conmigo y cuando aceptes que ningún chico te voltee a ver porque
lo mato.- Me empiezo a reír.
-Exagerado.
-Exagerado no, posesivo si.- Creo que
escuche a mis amigas suspirar, las veo y si, están atontadas por sus palabras.
-¿Posesivo?.- Pregunto.
-Si.- Sonríe.- Las chicas simplemente no
pueden resistirse a los chicos posesivos.- Sonríe mas.
-Es lo mismo que siempre he dicho.-
Habla Heidi.
-A mí me encantan.- Comenta Dana.
-Sí, son los mejores.- Apoya Ale.
-¿Vez?.- Pasa un brazo por mis hombros.-
Te lo dije.
-Como sea chico posesivo, a mis amigas
les encantas.
-¿Y a ti?
-Bueno… ¿Yo que?
-Es hora de clase chicos.- Habla mi
amigo Davis, gracias, me levanto del pasto y todos conmigo.
-Hora de la clase con el sexy profesor
Takarai.- Cada que dice eso Heidi me corazón brinca.
-Nos vemos mañana Kotaru.- Le digo y nos
despedimos con un abrazo.
Caminamos al salón, tomo del brazo a mi
amigo David y le doy las gracias en voz baja, me salvo de responderle a mi
amigo, yo solo lo veo de esa manera, amigo, no me encanta ni nada. Mi muñeco me
guiña y seguimos nuestro camino. Mañana realmente hubiera deseado estar con él
pero también quiero estar con mis amigos.
Llegamos al salón y ya está mi novio en
su escritorio, lo saludamos y el a nosotros, caminamos a nuestros escritorios y
continuamos platicando, puedo sentir su mirada en mí, siento esa tensión que
siempre tenemos cuando nos miramos, una tensión buena.
Empieza la clase, lo de hoy es más
repaso que nada, resolvemos las dudas que tuvimos en el examen y en clases
pasadas, el con gusto nos responde y nos explica las veces que sean necesarias.
Pasa una hora y media y termina la clase.
-Entonces ya que
queda todo claro, jóvenes, nos vemos el viernes y felicidades por sus notas.
Nos regala una sonrisa encantadora que
sin mentir escucho lo que provoca esa sonrisa, suspiros inmensos de mis
compañeras, yo solo sonrío y lo veo, el me ve y sonríe más. Sale del salón y yo
como siempre me quedo al último guardando mis cosas.
-Corazón, ¿Iras hoy a casa?
-Ummm no sé, no avise que podría esta
desde el viernes en casa.- Me encojo de hombros.
-Yo iré, tampoco avise, me voy en la moto
por si quieres que te lleve a casa.
-Gracias David, te aviso en un rato
¿Vale? Ahorita tengo que ir a consultar algo.
-Claro, estamos en contacto.- Agita su
celular y sonrío.
-Siempre.- Le doy un beso en la mejilla
y salgo hacia la oficina de mi novio.
En el camino a su oficina escucho
música, algo que siempre tengo que hacer, la música es en mi vida algo
indispensable. Llego al área de oficinas, afortunadamente por aquí no hay
muchos ojos indiscretos y puedo bien visitarlo sin problemas. Llego a su oficina
y toco, una, dos, tres, nada. No escucho ruido alguno y si estuviera dormido ya
hubiera despertado. Salgo del edificio y camino a su consultorio. Debe estar
ahí.
Paso por las canchas y me encuentro con
mi amigo Kotaru entrenando, hace una semana tuvo un encuentro y ganaron, fue
emocionante.
-Nena ¿A dónde?.- Se acerca a mí.
-A los consultorios.- M abraza y me
levanta un poco del piso.- ¡Oye!.- Le pego en el hombro.
-¿Te sientes mal?
-No, ¿Por?
-Iras a los consultorios.- Toca mi
frente para checar mi temperatura, ve mis ojos, busca algún signo de malestar.
-Estoy bien, solo iré a preguntar algo a
mi tutor.- Sonrío.
-A bueno, siendo así no me preocupo, ¿Te
quedaras esta noche?
-No lo sé aun.
-Bueno, si te quedas llámame y vemos
películas.- Sonríe engreídamente.
-Yo te aviso chico guapo.
Me despido y continuo con mi camino, a
paso lento llego a los consultorios y paso directo al de mi novio, me encuentro
con la puerta entre abierta, la empujo y sin esperar a encontrar lo que veo, me
quedo paralizada. ¡Esa zorra! Maira está besando a mi novio, él la toma de los
hombros y cuando me ve la aleja. Si me preguntan en este momento sobre lo que
siento, sin pensar diría… ¡La mato!
-Yo... Señorita… No
es lo que cree.
Menciona el.
Maira me ve sonriente y feliz de que la haya visto. Mi novio luce preocupado.
En este momento podría bien golpearla y arrancarle todo el cabello, dejarle
claro que el hombre al que tanto desea y acaba de besar es mi novio. ¡Mío! Pero
no puedo, se descubriría nuestra relación y esa lengua larga nos provocaría
problemas. Mejor… Lo más fácil.
-No tiene que decirme nada, hare que no
estuve aquí, con permiso.
Digo rápido y salgo corriendo esperando
que él no me siga. Llego a las canchas nuevamente y como si fuera costumbre
choco con alguien, esta espalda ya la conozco.
-¡Kotaru!.- Le grito y cuando me doy
cuenta ya estoy entre sus brazos.
-Bueno linda, si quieres un abrazo mío no
es necesario que te golpees en mi espalda, te abrazare cada que lo pidas.- Me
rio ante su ocurrencia.
-Siempre te pones en mi camino.- Lo
golpeo.
-O es el destino que nos quiere juntos.
-No cabe duda que eres todo un casanova.
Nos separamos del abrazo y me despido por
tercera vez en el día con él. Camino a mi habitación. Sé muy bien que mi novio
no la beso, sus ojos me lo decían, soy consciente de que fue ella, esa loca
estaba buscando el momento perfecto para besarlo, ¡Lo beso! Sintió esos suaves
labios, es una perra.
Llego a la habitación y dos minutos
después llega ella. Azota la puerta al entrar y me volteo a verla, esta entre furiosa
y feliz.
-Tú no debiste interrumpir, eres una
estúpida.
-Ya te dije, para la próxima asegúrate de
cerrar bien la puerta.
-En todo caso, ¿Qué hacías ahí?
-Iba por unas pastillas para los
cólicos.- Miento.
-Ese beso pudo llevar a algo más y lo
arruinaste, el me acepto, lo abrace y no me alejo.- Instintos asesinos vienen a
mí.
-Pues felicidades.
-Era obvio que no esperaba que fuera yo,
seguro que pensó que era alguien más y se dejó abrazar.- Me ve curiosa, umm
esto no es bueno.
-Todos sabemos que él y Hana son novios,
seguro la esperaba.- Odio esta situación.
-Sí, eso debió ser, pero le quitare el
novio a esa profesora.- Sonríe.- Y a él no lo dejare en paz, me puso una
sanción en rectoría, llamaran a mis padres y no tendré tres fines de semana
para salir, ¡Estaré encerada!
-Bueno, debiste de asegurarte que él no
reaccionara así.
-Reacciono así por tu estúpida culpa, así
cuando te enteraras de que me puso un sanción quedaría claro que él es un
profesor respetable.
-Bueno, lo que piense o no, no importa.-
Maira me ve furiosa, creo que si me quedo esta noche me asfixiara, mejor no me
arriesgo.- Yo me voy.
-Mejor.
Voy al baño y me cambio el uniforme por
ropa casual. Me iré a casa de una vez o esa loca seguirá escupiendo fuego.
Termino de cambiarme y saliendo de mi edificio me encuentro con mi amigo.
-Corazón, iba a buscarte ¿Vienes conmigo?
-Sí, me voy contigo, Maira esta como
loca, prefiero dormir tranquila en casa.- Sonreímos.
-Haces bien, tu vida corre peligro en
estos momentos.- Nos reímos sin parar.
Ya con la moto en puerta David me da mi
casco y antes de ponérmelo saca mi celular de su chaqueta. ¿Qué hace mi celular
con él?
-No me di cuenta de que lo tenía yo.-
Hace gesto de disculpa.- Ha estado vibrando.
-No te preocupes, ni me había dado
cuenta.- Lo tranquilizo y me pongo el casco.- Guárdalo de nuevo que a mí se me
caerá.
Sonriente lo guarda y se pone el casco.
Hace rugir el motor de la moto y salimos disparados a la salida. Tomando
carretera me abrazo fuerte a su cuerpo, siento como si volara y el aire toca mi
piel en gran manera, cierro los ojos y sintiéndome segura de mi amigo disfruto
del camino.
Casi una hora después llegamos a la
ciudad, encontramos un poco de tráfico y veinte minutos más tarde llegamos a mi casa. Lo invito a pasar y a
comer algo dulce, encantado acepta y lo presento con mis padres, es la primera
vez que viene a mi casa y me siento contenta.
-Mamá, papá, él es David, amigo del
instituto, vamos en el mismo salón.
-Mucho gusto hijo.- Contesta mi padre
sonriente.
-Gracias por cuidar de mi hija.- Dice
mamá.
-Mucho gusto.- Mi amigo se apena.
-David es muy inteligente y me ayuda
mucho a estudiar.- Lo presumo.
-Enseguida se ve que eres un buen chico.-
Responde papá.
Caminamos a la mesa y mamá nos sirve un
poco de flan, a ella le encanta la repostería y siempre tiene algo dulce.
Platicamos por una hora tranquilamente y llegan mis hermanos, Alex enseguida se
pone serio, Dani solo sonríe.
-Él es mi hermano Alex, el mayor.
-Mucho gusto Alex.- Dice David.
-¿Eres novio de mi hermanita?
-Alex, no empieces.- Lo regaño.
-Soy su amigo.
-Siendo ese el caso, el gusto es mío,
aunque si piensas en tener algo con ella no pierdas tu tiempo, aun es una bebé
y no puede tener novio.
-Y nunca lo tendré con tu actitud.- Me
enojo.- Y él es Dani, el menor.
-Hola Dani.
-Hola David.- Se sonríen y hacen un
saludo de chicos.
Seguimos con la plática y rato después mi
amigo se despide. Confirmamos nuestra salida mañana y el muy atento pide
permiso por mí a mis papás quienes sin reproche alguno aceptan encantados.
Voy a mi habitación y reviso un poco las
redes sociales, me rio de las publicaciones que veo, de algunos videos que me
encuentro y apago el portátil después de un rato. Me meto bañar y salgo para la cena.
-Hija, ese chico David es muy amable.-
Dice papá, uuuum ese comentario…
-Papá, hablas como si fueras ya su
suegro.- Comenta Alex y nos reímos.
-Pues a mí me gusta para mi pequeña.-
Responde papá, esa palabra, pequeña… ¡No me he contactado con él!
-A mí también me gusta.- Asiente mamá,
busco mi celular, diablos, se lo llevo David de nuevo.
-Solo somos amigos.- Confirmo sonriente.
Cenamos con tranquilidad y al final me
voy a mi habitación, diablos, ¡Mi celular! Se me olvido pedírselo a David y a
él se le olvido dármelo, mañana me lo dará. Me acuesto y cierro los ojos, hora
de dormir.
Siendo de mañana me levanto como si fuera
de día de clases. Son las siete. Con un poco de flojera me quedo en cama y
prendo la tv un rato, veo una película y viendo la hora me alarmo un poco, 7:30
empunto. Qué bueno que la tv tiene hora visible, tomo mi pequeña mochila y saco
una botella de agua y pastillas, me tomo una.
Se preguntaran sobre la pastilla. Pues
verán… Cuando empecé a tener relaciones sexuales con mi hermoso novio decidí
que tenía que buscar algún anticonceptivo para mí, no solo él ya que podría
correr el riesgo de romperse el condón o algo y obviamente a mi edad, bebés ni
pensarlo. Así que fui con la ginecóloga de la escuela y me recomendó unas
pastillas, me hablo sobre el implante pero me dio miedo así que opte por
pastillas. Las tengo que tomar todos los días a la misma hora e interrumpirlo
en mi periodo y volver con la rutina, me dieron una caja para tres meses,
después regresare por más. Apenas llevo un mes tomándolas y aun usamos condón,
las pastillas comenzaran a hacer efecto después del primer mes así que, pronto,
nada de condones. Mi novio se asombró al saber que empecé a tomar pastillas y
me dijo que el bien pudo darme la consulta pero iba a ser algo penoso.
Casi a las nueve de la mañana salgo de mi
habitación y veo a mamá poniendo la mesa para desayunar, mis hermanos están en
la sala y papá seguro que salió un rato a caminar.
-Hija… Ese chico de ayer, David, ¿Es del
que estas enamorada?.- Mi madre tan curiosa.
-Es mi mejor amigo mamá.- Contesto, ¿Le
podría decir?....- Tengo algo que decirte…
-¿Qué es?
-El chico del que estoy enamorada… Me
dijo que si quería ser su novia y…
-¡Mi cielo! Felicidades.- Me abraza sin
dejarme acabar.- Tu primer novio.
-Sí, mi primer novio pero mamá, aun no le
digas nada a mis hermanos ni a papá.
-¿Por qué no?
-Sabes cómo es Alex y papá querrá conocer
a mi novio, no quiero que lo espante tan pronto.
-Secreto entre tú y yo.- Me da una cómplice
sonrisa.
Pasa el desayuno
tranquilo y siendo hora de ir con mis amigos me despido de mi familia. Llego
una hora después llego a la plaza y me encuentro ya con Kotaru, David y Dana.
Nos saludamos y esperamos a mis otras amigas llegando cinco minutos después.
Empezamos a caminar por la plaza y como había dicho el chico de americano, no
me alejaba de su lado. Llego la hora de comer y compramos pizza, pasamos a un
local con juegos y nos divertimos un rato. Pasando las horas y agotándose
nuestros lugares que recorrer nos despedimos afuera de la plaza.
-Corazón, no me
mates… Se me olvido darte tu celular ayer.- Me lo entrega.
-Y a mí se me
olvido pedírtelo.- Contesto y lo abrazo.- Nos vemos el lunes.- Le digo, los
demás ya se fueron.
-Umm, preciosa…
Tu celular estuvo vibrando, sin querer vi la pantalla y hay varios mensajes de
un tal Hyde….- Mi corazón se encoje.- También hay llamadas, quería apagar tu
celular pero sin querer leí un fragmento de un mensaje.
-David…
-Pensé que me
tenías confianza.- Sus ojos son tristes.
-No es eso, es
solo que…
-Entiendo que hay
cosas que no quieras contarme pero es doloroso saber que en realidad es así.
-Es complicado… Y
no pienses que no te tengo confianza, te la tengo totalmente, hasta más que a
mis amigas.
-¿Entonces?
-Es en verdad
complicado…
-Puedo entender
lo complicado.
-El lunes
platicamos más tranquilos ¿Vale? Por ahora, bueno, ya sabes que tengo novio.
-Lo imagino, se
ve que te quiere mucho, ha insistido demasiado.
-Si… En serio, el
lunes te platico todo.- Logro hacerlo sonreír.
-De acuerdo, ten
bonita tarde.
Nos despedimos,
camino por mi lado y él se va por el suyo, reviso mi celular, varios mensajes,
está preocupado y pensando que estoy molesta por lo de Maira, al final me
explica lo que paso. Reviso mis llaves, aquí tengo la de su departamento,
sonrío encantada, adoro tener esta llave y la usare por primera vez.
Recordando el
camino a su departamento llego sin problemas. Cuando llego al edificio y camino
al ascensor el señor que está ahí para atender los botones me da la bienvenida
y sin decir nada marca el piso de mi novio. Llegando y con el corazón en la
boca tomo mi llave y abro la puerta encontrándome con un Hyde preocupado,
mortificado y desesperado. ¿Qué le pasa? Me ve sorprendido e inmediatamente
viene y me abraza, más fuerte de lo normal.
-Ouch, solo no me
fractures.- Le digo aun con el abrazo.
-Pequeña,
cariño.- Me ve a los ojos.- Te juro que no fue lo que tú crees, ella…
-Lo se Hyde,
cálmate.- Le digo tranquila, me ve confundido.
-¿Lo sabes?
-Si.
-¿Hablas
enserio?.- Sus ojos se agrandan.
-Lo supe desde el
principio.- Me encojo de hombros.
-Pero pequeña… No
me contestaste los mensajes, saliste corriendo del consultorio… ¿Querías
matarme?
Caminamos a su
sala y nos sentamos en el sillón más grande. Le explico las razones por las que
salí corriendo y porque no conteste sus mensajes y llamadas, conforme avanzo
con la explicación su rostro se va relajando hasta que logra sonreír. Me abraza
fuertemente y besa mi frente.
-Diablos, pensé
que ya no querías saber de mí, estuve a punto de buscar tu dirección e ir a tu
casa.- Sonrío.
-Bueno, no fue
necesario.
Me recargo en él
y lo beso, un beso lento y dedicado, jalo levemente su cabello, es suave y
refrescante. Muerdo su labio inferir, paso mis manos acariciando su cuello, él
me acerca más a su cuerpo, aprieta mi cintura y jadeo. ¿Cómo es que llegue a
este extremo? Ser tan sensible, ser tan vulnerable ante sus besos, este hombre
provoca todos mis deseos, fantasías, necesidades. Él y solo él me puede poner
de esta manera, tan deseosa de hacer el amor tantas veces como se pueda, es lo
más delicioso y perfecto que he probado en mi vida, la unión de un hombre y una
mujer que se aman, que se necesitan.
-Pequeña.- Dice
agitado.- Tienes un perfume de hombre impregnado.- Huelo mi blusa, umm sí, es
de Kotaru.
-Es de un amigo.-
Digo sin cuidado.
-¿Amigo? ¿David?
-No, este es de
segundo año, juega americano y hoy en la plaza me estuvo abrazando.- Comento y
el enseguida frunce el ceño.
-Ese joven quiere
meterse en tus pantaletas.- Me dice con tono serio y yo me rio.
-Suenas muy a mi
hermano y no, Kotaru no se meterá ni por mis pensamientos.- Lo beso.
-Debería de saber
que tienes novio.
-Es verdad… El
lunes le diré.- Lo beso nuevamente.
-¿Estas
consciente de que la semana que viene es la última de clases? Después son
vacaciones.
-Lo se.- Contesto
sin ganas.
-No nos podremos
ver como hasta ahora.
-Encontraremos
una manera, siempre hay una manera.
Le contesto
animándolo, atrapo sus labios y me besa con pasión, me siento en sus piernas y
enseguida siento su erección, sonrío entre nuestros besos, el me carga y
llegamos a su habitación, me acuesta en su enorme cama, disfruto de la
sensación de su cuerpo junto al mío, la sensación de sus suaves sabanas con
olor a él. La sensación de ser amada y adorada, de ser deseada y de él
adueñándose de todo mi sistema. Sus manos recorren deliciosamente mi cuerpo,
sus labios acarician los míos, mis manos recorren su cuerpo para quitarle la
ropa, muevo mis caderas contra las suyas logrando quitarle jadeos de placer. Él
se aprieta contra mí, en la zona en donde más me gusta y en donde más
sensaciones y estremecimientos me da, la ropa haciéndose nula nos deja el
camino libre para saborear el uno del otro.
Beso su cuello,
su pecho, reparto mordidas, lamo levemente disfrutando de su suave piel junto a
mi lengua, una de mis mano atiende su dura erección y el gime, una y otra vez,
adoro ese sonido, ese sonido varonil que me dice que lo disfruta y que lo tengo
a mi merced, adoro esa sensación, esa reacción que provoco en él. Continuando
con mi tortura el disfruta, yo disfruto y me gusta darle todo de mí, mi mano
deja de atenderlo y bajo a la altura de su erección, la tomo, sonrío y lo veo
con adoración, sus ojos me dicen que están llenos de deseo y de frenesí,
introduzco su dureza en mi boca, mi cálida lengua lo acaricia, mi boca lo
succiona, mis dientes rosan muy levemente provocando gruñidos en él, me excito
más ante sus sensaciones, pone sus manos en mi cabeza y me acaricia, alborota
mi cabello y lo torturo más, paso mi lengua por su punta, su zona más sensible
y jadea, succiono, chupo, muerdo levemente, la imagen de su cara de excitación
me encanta, es una imagen que solo yo puedo ver, que solo yo deseo ver, nadie
más. Llevo mi boca a su boca y nos besamos, me aprieta a su cuerpo y en
cuestión de segundos nos convertimos en uno solo y nos volvemos locos ante las
sensaciones que experimentamos. Gemidos, besos, envestidas, amor y pasión,
ternura y locura, estamos envueltos en una manta de placer que nos lleva a
diferentes mundos.
Disfrutamos de
nuestra compañía viendo tv en la cama, comemos fruta y queso. Después de hacer
el amor siempre nos quedamos aquí en su cama, desnudos y tapados con una
sábana, vemos un rato la tv y comemos alguna botana, me gusta hacer eso. Yo
recargada en su pecho y disfrutando de su calidez hago pucheros cuando su
celular suena, él se estira un poco para tomarlo y regresa a su lugar
quedándome yo como antes.
-Takarai.-
Contesta.
-Querido Hyde,
estoy afuera de tu departamento, ¿Me puedes abrir? Sé que estás ahí adentro.-
Escucho una voz femenina, me incorporo y lo veo a los ojos, el un poco nervioso
me ve.
-Midori… Cuanto
tiempo.- Dice finalmente.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Un abrazo ♥