-Capitulo 15-
Besos, sensaciones, deseo… Más deseo,
más sensaciones… Sentía todo eso y más mientras nos besábamos pero no logro
entender muy bien ¿Por qué se alejó? Tal vez porque no beso bien, tal vez
porque no sintió lo mismo que yo, tal vez porque no quiere estar con una niña
inexperta como yo…
-Yo… Bueno, ¿Por
qué te alejaste?
Me atrevo a
preguntar, hablamos sobre su ética, bueno, yo lo hago pero su cariño es mayor
que todo eso lo hace a un lado, mi corazón se estremece, mi novio es perfecto y
único, soy una afortunada, lo soy realmente.
Después de unos
cuantos besos más nos despedimos, su por mi fuera me quedaría todo el día
encerrada con el pero no podemos.
Paso por unas
canchas y veo al equipo de futbol americano practicar. Sigo viendo a esos
chicos rudos jugar y darse fuertes golpes ¿Cómo es que no quedan lesionados con
tan solo caer? Se ve muy doloroso cuando salen volando y caen. Continuando con
mi camino me topo con algo duro y me tambaleo, grandioso, eso le pasa seguido a
las despistadas como yo. Me sobo un poco la cabeza.
-Lo siento
linda, ¿Estas bien?.- Pregunta una voz masculina, subo la mirada.
-Rayos Kotaru,
eres horriblemente duro, como un muro.- Me rio, es mi amigo desde la primera
semana de mis clases, él es un año mayor que yo y juega americano.
-Sabes que si
nena.- Guiña un ojo, también es un chico horriblemente sexy.- Pero enserio
¿Estas bien?
-Sí, no fue
grave pero esa espalda tuya me pudo matar.- Mi amigo es de cabello muy lacio y
negro, lo tiene un poco largo, justo el largo que el reglamento permite.
-Oye, yo no era
el que caminaba distraído.- Se ríe y le pego en el hombro.- Vamos, deja la
agresión.- Me jala a su cuerpo y me abraza, es más alto que yo y con un cuerpo
nada despreciable, mi amiga Dana está loca por él.
-¿Tienen partido
en puerta?.- Pregunto aun entre sus brazos, por alguna razón me gusta estar
así, me siento tranquila.
-En una semana,
jugaremos con la institución de arquitectura.
-¿Los jaguares?
-Esos mismos,
será un juego interesante, tenía planeado buscarte y darte boleto de primera
fila.
-Gracias y claro
que iré.- Nos alejamos del abrazo.- Como supongo que no tienes aquí el boleto
nos vemos más tarde.
-Seguiré
entrenando hasta la noche, mañana te busco y te doy el boleto.
-Genial,
entonces me voy, tengo tareas.- Hago un puchero.
-Ya te dije que
cuando quieras te puedo ayudar, recuerda que pase por eso.- Nos reímos.
-Empezare a
necesitar tu ayuda.
-Esperare tu
llamada.- Me da un beso sonoro en la mejilla y nos despedimos.
Ahora no tan
distraída camino a mi habitación, enserio tengo tareas que hacer. Cunando llego
extrañamente me encuentro con Maira. Saludo rápido y me acuesto en la cama.
-¿Tienes planes
para esta noche?.- Me pregunta.
-Sí, no verte
por aquí, ¿Y tú?
-Que graciosa.
Lo decía porque saldré con un chico y tiene un hermano, ¿Estas interesada? Cita
doble, no son malas, al contrario.
-No y que linda,
gracias. Pídele a alguien más.
-Deja ya tus
días de monja y diviértete, ¿No te da pena ser casi la única virgen en la escuela?
A mi si, eres mi compañera.
-Si te da pena cámbiate
de habitación.
-No lo hare,
tiene buena vista y es grande, a pesar de que estés me agrada.
-Entonces deja
de buscarme citas, yo sola puedo.
-Ningún chico te
busca, así nunca tendrás novio.
-¿Qué te pasa?
Pero claro que….- Rayos.- Pero claro que no es así, yo por ahora no busco novio
y no es necesario que chicos me busquen.
-Como sea, te
urge uno querida.
Manda un beso a
mi dirección y se va. ¡Que ganas de decirle que si tengo novio! Y que ese novio
es nada más y nada menos que nuestro tutor, amaría ver su rostro de sorpresa. Molesta
saco mis cuadernos y me pongo a hacer tareas.
Hoy veremos cómo
ayudar a alguien en caso de asfixia según el doctor Takarai. Amo decirle doctor
Takarai, porque… Vamos, ¡Tengo de novio a un doctor! Un apuesto y sexy doctor,
escucho lo que dice y cuando veo su mirada pasear por mis compañeros y sé que…
-Señorita Ámbar,
venga por favor.- … Me escogerá, sonrío por dentro.
Encantada camino
hacia él, nuevamente de maniquí. Me paro y empieza a hablar, se pone atrás de
mí y separa un poco mis piernas, mis compañeros hacen lo mismo que él hace
conmigo. Ya que tengo las piernas separadas me dice que ponga mis manos en el
cuello, como si me estuviera asfixiando y me inclino un poco. Él se posiciona
atrás de mí y pasa sus brazos por mi cintura, me jala a su cuerpo y quedamos
juntos, muy juntos, yo aún un poco inclinada, cadera con cadera, pone sus manos
en la boca de mi estómago y presiona un poco, eso provoca que me pegue más a él
y siento… Siento… Por todos los santos que hay en este mundo. Trago un poco de
saliva y respiro tranquilamente. Siento su entrepierna, claramente la siento,
así como ayer pero… Esta vez la siento diferente… Me presiona otra vez dando
instrucciones y lo siento más cerca. Ok, esto no es apto para cardiacos. Creo
que lo siento diferente porque… Ayer estaba, como decirlo… ¿Duro? ¿Excitado?
¡Es eso! Ahorita está en su estado normal, ayer no lo estaba… Entonces nuestros
besos le hicieron sentir deseo igual o más que a mí. Sonrío a mis adentros.
-Pequeña… Como
siempre un hermoso maniquí.- Me dice al oído.
-Encantada
doctor.
Veo a mis
compañeros hacer lo que mi novio hace conmigo cuando de repente escucho:
-Quiero ser el
dueño de todas tus experiencias nuevas.
Mi cuerpo
reacciona ante esas palabras y siento como tiemblo levemente. ¿Se puede tener
cosquillas en todo el cuerpo con solo unas palabras? Sonrío un poco.
-Y yo deseo que
sea así.- Le contesto en voz baja, ninguno de mis compañeros se da cuenta de
nuestra pequeña conversación, todos practican hasta que la grandiosa de Maira
habla.
-Profesor, no
entiendo muy bien cómo se debe presionar.- Siento como él suspira resignado y
con un lento movimiento me suelta.
-Cuando estoy
contigo me olvido de todo pequeña.
Dice antes de
irse con Maira. Llega a ella y le explica, ella sigue diciendo que no entiende
y el doctor resignado practica con ella. Se posiciona atrás y Maira como una
muñeca de trapo se deja llevar por sus instrucciones. Veo su sonrisa
triunfante, eso era lo que quería, ser tocada por él. ¡Zorra! Ella se inclina
un poco más de la cuenta y el la sube, se pone atrás de ella pero noto que pone
total distancia en ella, no la pega como a mí. Hace la presión levemente y
enseguida se quita. Ahora sonrío yo, ¡Ahí tienes, por zorra!
-Corazón,
¿Practicamos?
-Claro.- Sonrío
a mi amigo David.
Seguimos con las
practicas, hasta que el doctor vea que lo hacemos bien, pasamos a una técnica
más y después nos vamos al salón. Vemos teoría como una hora y después termina
la clase.
-Bien, es todo
por hoy jóvenes, buen trabajo a todos.
Se despide y
antes de salir del salón me ve a los ojos y sonrío secretamente. Un minuto
después recibo un mensaje.
{{ Pequeña… Nos
vemos en mi oficina… }}
Sonrío y salgo
del salón con mi amigo. Platicamos sobre la clase y al final me despido de él
prometiendo que comeremos juntos. Voy a paso rápido a la oficina de mi novio.
Aah que bien suena ¿No?. A la oficina de mi novio.
Cuando llego
toco y enseguida escucho su deliciosa voz, entro y cierro la puerta, lo veo en
su escritorio sentado y leyendo, segundos después me ve sonriente se levanta, va
a la puerta, pone seguro y me toma de las manos, caminamos a su enorme y cómodo
sillón.
-Mi maniquí
personal.- Sonreímos.
-Me gusta ser tu
maniquí, mejor yo que alguna loca de mi salón.- Nos reímos.
-Es lo mismo que
yo digo.- Nos vemos a los ojos.- Pequeña, lo que te dije hace rato es cierto,
quiero ser el dueño de todas tus experiencias nuevas pero yo nunca haría nada
sin tu consentimiento, no me lo perdonaría
y más si me lo reprocharas, eres… Demasiado importante para mí cariño.-
Sus ojos me demuestran honestidad.
-Sé que no lo
harías Hyde, confío en ti.
Quitando mi
timidez me acerco a él y lo beso. Mis labios extrañaban sus labios, al unirlos
siento una magnifica conexión que no quiero que se quite nunca. Siento como si
en esa conexión me pasara energía, me pasara vida. Mi pareja responde a mis
besos y me abraza, me pega a su cuerpo, mi pecho pega con su pecho, sus manos
bajan a mi cintura y yo jalo levemente su cabello. Ahoga un pequeño quejido
entre nuestros besos, sin ser muy consciente me siento en su regazo y ahora
casi estoy recargada en su torso, sus manos lentamente bajan a mis piernas, mi
falda está un poco arriba por mis piernas separadas, acaricia un poco con la
yema de sus dedos, arriba, abajo, no pasa de la mitad de mis muslos, yo me
recargo más en su regazo haciendo que esté completamente sentada. Siento
entonces su entrepierna un poco despierta, jadeo entre nuestros besos, es una
sensación extraña pero… Se siente bien… Mi novio de repente muerde mi labio
inferior y provoca un jadeo más, nos alejamos un poco para tomar aire. Sus
besos, dios, sus besos me vuelven loca.
-Pequeña… ¿Me
quieres matar? Me dejas sin respiración con tantos besos.- Acaricia mi cabello,
aún estoy arriba de él.
-Amo tus besos
Hyde.- Digo viéndolo a los ojos.- Por cierto, ¿Qué leías?.- Sus ojos se
agrandan.
-Y yo amo los tuyos.-
Me dice viéndome y después ve al escritorio.- Bueno, leía… Un libro sobre
algunas técnicas….- Detiene sus palabras y luce nervioso.
-¿Técnicas? ¿De
qué? ¿Puedo ver?.- Digo curiosa.
-Cariño....-Me
da un casto beso y queriendo un beso más me muevo en él y veo como abre los
ojos, se mueve ahora el un poco incomodo.
-Lo siento ¿Peso
mucho?
-No es eso…
Solo… ¿Qué hare contigo pequeña?.- Sus ojos brillosos me hacen sentir calor.-
Me levanto de sus piernas y camino al escritorio.
-¿Qué técnicas
son?.- Pregunto curiosa pero él me toma de la mano y me sienta de nuevo en sus
piernas.- ¿Y eso que fue?
-Esas técnicas
aun no puedes verlas.- Dice medio dudoso.
-¿Por qué?
-Porque… Eres
muy curiosa.- Se ríe un poco.- Prometo enseñarte ese libro más adelante.
-Espera… ¿Es el
mismo que no me dejaste ver la primera vez que viene aquí?
-Sí, es el mismo.
-Vamos déjame
verlo.
-Si lo hago…
Créeme, seria mucha tortura para mí, tú con ese libro en manos.
-Me estas
causando mucha curiosidad.- Le digo impaciente.
-Pronto sabrás
sobre el.- Me da un beso profundo.- Pequeña… ¿En verdad quieres dar ese paso
conmigo?
-¿Ese paso?.-
Pregunto y sus ojos me dicen a qué se refiere y me acaloro un poco.-No sé si
esto se deba decir pero… Hyde yo… Soy virgen.- Mis mejillas sienten calor y
bajo la mirada.
-Por eso mismo
te lo pregunto pequeña, la virginidad para una mujer es importante.- Toma mi
barbilla para que lo mire a los ojos.- ¿Crees que soy el indicado?
-Mis
sentimientos me dicen que lo eres.- Acaricia mi mejilla y me da un beso en la
frente.
-¿Aunque tengas…
17 años?
-Es buena edad…
Creo….- ¿Lo es? Bueno, mejor no digan nada.
-Hay pequeña…
Eso se dará cuando se tenga que dar pero ten por seguro que no será ni en mi
oficina ni en mi consultorio.
-¿Por qué?
-Te mereces lo
mejor cariño, solo por eso.
Me besa una vez
más, su lengua entra en mi boca y me caricia, nos acariciamos, en sus besos
siento adoración y entrega ¿De verdad me quiere tanto? Sin que me lo diga sé
que así es, sus besos, sus ojos, su sonrisa me lo dicen.
-Cuando salimos
de la clase Maira me siguió y me dijo que quería hablar conmigo.
-¿Maira? ¿Y qué
le dijiste?
-Que estoy muy
ocupado para sus berrinches.- Sonrío.
-Ella un día me
dijo que quiere decirte que está loca por ti y que la aceptes.- Me pongo
seria.- Si, eso dijo.
-Ya me lo ha dicho
y la he rechazado, no entiende.- Me abraza y me recargo en su pecho.
-Ayer a mí me
invito a una doble cita, con unos hermanos sexys.- Digo divertida.
-Desde que supe
que es tu compañera de habitación te dije que es mala influencia para ti,
pediré que te cambien de habitación, no quiero que induzcan a mi novia a tener
dobles citas cuando ya está tomada.
Me separo de su
pecho y lo veo a los ojos divertida, el me ve a los ojos un poco serio, su
mirada es cálida.
-¿Has dicho
tomada?
-Sí, eso quiere
decir que ya tienes a alguien, estas tomada por mi cariño.- Su sonrisa de
admite-que-así-es me hace sentir todo un zoológico en el estomago.
-No sabía que
eres un poco posesivo doctor Hideto.
-Lo soy señorita
Ámbar.- Admite aparentando hacerse el serio pero sonríe.- Debo cuidar a mi
novia y si eso significa portarme como un loco posesivo lo haré, eres
importante para mi pequeña, no estoy dispuesto a dejarte ir.
Sus palabras
acarician mi corazón, sus ojos me dicen lo mucho que me quieren, mi amor por el
crece cada vez más y siento miedo de que este amor, este sentimiento que nunca
había sentido me destruya y me haga adicta a él, a sus besos, a su amor, a su
mirada. Es un sentimiento muy intenso que temo depender de él.
-No me dejes ir
Hyde… Nunca.
Nos besamos
tiernamente, sus caricias son una dulce melodía para mi corazón, mi cerebro se
embriaga por su olor, mis labios se embriagan con sus besos.
-Sería un
completo idiota si lo hiciera.
Me abraza y besa
mi frente, me recargo un poco en su regazo por el abrazo y siento nuevamente
eso en su entrepierna, aún está despierto ¿Cómo le hará? Inconscientemente me
siento en sus piernas nuevamente, cuando lo hago escucho como ahoga un jadeo,
lo veo a los ojos y tiene un brillo de deseo que me queman por dentro y hace un
cuerpo vibrar, sé que debo bajarme y lo hago pero en el acto sin querer me
muevo y saca otro jadeo, ¿Tan sensible esta ya? Sonrío al ver lo que he
provocado, provoque un deseo grande en él, me siento orgullosa.
-Pequeña… Deja
de torturarme.- Me dice echando la cabeza para atrás y tomando una gran
bocanada de aire.
-Yo… No… Lo
siento.- Me encojo de hombros.
-Está bien,
¿Ahora me crees cuando digo que tus besos me enloquecen?
Me sonrojo de
inmediato y no puedo evitar bajar la mira a aquella zona… Eso… Mi corazón late
rápido y mi boca se siente seca, lo veo a los ojos nuevamente, solo sonríe ante
mi reacción, eso luce grande y… Solo se ve un poco pero… ¿Cómo va a… Entrar…?
Siento un enorme calor en mi cuerpo, evito su mirada, ¡Qué pena!
-Cariño…
Tranquila, ven.- Me recarga en su pecho.- Eso será cuando tu decidas y te
sientas lista.
-Lo sé pero…
Pero… Es… Es… Grande.- Digo en un susurro y el rompe en risa.
-No pienses en
eso que no te ayudara en nada, aún no hemos tenido clases de sexualidad pero
las tendremos en aproximadamente una semana.
-¿Tu darás las
clases?.- Pregunto tímida.
-Yo daré la
introducción, empezaremos por los aparatos sexuales, su anatomía y fisiología,
Hana les dará clases de sexualidad, es sexóloga.- Lo veo a los ojos.
-No me gusta
ella.- Me sincero.
-Solo tengo ojos
para ti.- Me besa
Escuchamos que
tocan la puerta y vemos como la perilla se mueve pero no pueden abrir, tocan
otra vez. Hyde y yo nos vemos a los ojos, nos sentimos seguros y a salvo.
-Hideto ¿Estás ahí?.- Y hablando de ella, Hana ha
llegado.
-Estoy ocupado
Hana.- Contesta él sin dejar de verme.
-Vamos a comer.-
Le responde ella.
-Nos vemos en la
cafetería.- Concluye.
Ella se va sin
reprochar nada y el me atrapa en un nuevo beso, creo que la preocupación que
tengo de hacerme adicta a él está dándose un poco tarde porque… Ya soy adicta a
él, mi instinto de supervivencia me dice
que sin estos besos estaría perdida.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Un abrazo ♥