-Capitulo 13-
No sé qué paso. Bueno sí. El profesor y
yo nos besamos… ¡Nos besamos! Dios, tuve mi primer beso… Tal vez un poco más
que primer beso ya que terminamos en el suelo y beso mi cuello. Esas
sensaciones que experimente… ¡Que sensaciones! Mi estómago estuvo doliéndome,
algo dentro de mí no quería que él se alejara y siguiera con sus besos. Ese
simple rose, ese contacto, esa unión, el contacto de nuestras lenguas… Mi
primer beso y fue con el doctor Takarai, jamás me lo hubiera imaginado. Y lo
mejor y aunque muera de pena. ¡Besa estupendo! Ahora entiendo porque todas las
alumnas desean ser besadas por esos labios, son delirantes, hasta ahora no
había visto al doctor como algo… Digamos, no lo había visto con… ¿Deseo? Sí,
eso. Yo solo veía en su manera más alegre, encantadora, tierna, preocupada,
pero después del beso, después de lo que me hizo sentir… Creo que empiezo a
entender porque mis amigas siempre se la pasan besando a sus novios, es algo
mágico, algo que me gustaría hacer todo el día con él, solo con él.
Pero bueno, también hay cosas malas…
Después de que me besara solo dijo “Tengo guardia y me tengo que ir” ¿¡Que fue
eso?! Nos despedimos solo con un “Adiós” y yo me quede como tonta en mi cama
pensando en que había hecho mal ¿A caso besaba tan mal? ¿Le molesto saber que
fue el primero en besarme? ¿Qué había sido? Pase toda la noche del sábado
pensando y esperando algún mensaje de él, pase todo el domingo de igual manera,
no encontraba respuesta de lo que paso y no tenía mensajes. Y lo peor, yo le
hable de mis sentimientos y él no me dijo nada de lo que siente por mí, solo
dijo ‘he caído’ ¿Qué significa eso? Tengo que saber.
Ya es lunes y estamos en clase, no
pregunten que estamos viendo porque no tengo la menor idea. Solo sé que faltan 20 minutos para qué acabe la clase, cada
segundo se me hace eterno, no puedo quitar la vista de mi profesor… Del doctor
Takarai… He sentido sus labios, él sabe que fue mi primer beso, realmente no sé
si fue lo correcto hacérselo saber porque pensara que no tengo experiencia en estas
cosas, pero… ¿Por qué me interesa tanto su opinión? Más aun, no sé porque no
impedí ese beso.
Lo observo ahora
un poco más que antes, le presto menos atención a sus detalles técnicos y me
enfoco en él, sus manos, sus movimientos, sus ojos, me detengo en sus labios…
Sus labios tentadores, estuve ahí, estuvieron en mí y sigo sin creerlo pero lo
deseo, como había dicho antes deseo repetir ese beso, sentir su calidez, siento
que estoy roja… Se ha dado cuenta de mi mirada él y ha tratado de evitarme pero
es imposible que nuestras miradas no se busquen.
Así pasamos los
siguientes minutos, yo viéndolo, el evitando un poco mi mirada. ¿Cuál es su
problema? No estoy dispuesta a dejar esto así, yo tengo que saber qué es lo que
está pasando, como es que nos encontramos ahora, como es que debemos tratarnos
ahora y eso solo lo sabré hablando personalmente con él.
Termina la clase
y el sale casi corriendo, bien, si a esas vamos pues yo corro también.
-¿Qué quieres
hacer corazón?.- Me pregunta David.
-Ummm, ahorita
tengo un asunto que atender pero nos vemos en la siguiente clase ¿Si?.- Le doy
un beso en la mejilla y sonrío.
-De acuerdo
preciosa, nos vemos.
Sale antes que
yo y yo tomo un atajo para llegar más rápido al área de oficinas. Cuando llego
al edificio camino rápido y cuidando que no me vean muchos. Cuando estoy frente
a la puerta de su oficina tomo aire y me animo, ‘toc toc’ mis nervios empiezan
a traicionarme y ahora quiero salir corriendo y no verlo “Adelante” escucho,
suspiro y abro la puerta, cuando el me ve se sorprende, supongo que porque es
la primera vez que vengo por voluntad propia. Entro y cierro la puerta. Él me
ve asombrado y con curiosidad, su mirada ahora causa más efecto en mí. Bien, es
hora de hablar…
Si antes estaba
enojada por su falta de atención ahora estoy que me inundo de felicidad. ¡Somos
novios! El me lo ha pedido, mi corazón en este momento podría salir y explotar
de emoción. Pase todo un día y medio sin besarlo, sin sus besos. Sus labios me
llaman, su boca me llama, es como si mi boca tuviera un imán y su boca también.
Desde nuestro primer beso puedo decirles que los amo, los adoro.
-¿Mas de mil
maneras de besar he?.- Repito lo que me dijo y sonrío.
-Más de mil
pequeña, claro, siempre y cuando me dejes.- Su sonrisa es cálida y protectora,
le doy un casto beso en los labios.
-Le permito todo
lo que quiera.
-Vamos pequeña,
tutéame ya, ¿O cuantos besos necesitas para que entiendas que eres mi novia?.-
Me lleva a sus brazos y me abraza.
-Necesitare
muchos y con ración doble.- Reímos.- Aun no me creo que el grandioso doctor
Takarai sea mi novio.
-Pues me
encargare a cada segundo para que confirmes que eres mi novia.- Me besa, sus
suaves labios, su cálida y tibia lengua me acarician, estos besos me estremecen
y me hacen deseosa de más.
-Ya entiendo porque
mis amigas dicen que mueren por ser besadas por ti.- Digo divertida.
-¿Qué?.- Se ríe.
-Sí. No solo
ellas, toda la escuela quiere besarte. Todo un casanova doctor.
-A mí solo me
interesan tus labios.- Los mira, cuando ve mis labios hace que sienta nervios y
calor, estas sensaciones no las había tenido antes, lo beso.
-Te puedo decir
que desde ya amo tus besos.- Me atrevo a decir.
-Y yo amo los
tuyos pequeña, como no tienes idea.
Otro beso, paso
mis brazos a su cuello y nos acercamos más, el pasa sus manos por mi espalda y
me pega un poco a él, su abrazo es un poco fuerte y puedo sentir su fuerte
abdomen, sensaciones, sensaciones. Nos dejamos de besar y nos abrazamos, su
calidez es perfecta, su perfume me embriaga.
-También amo tu
perfume.
-Y yo amo tu
olor natural… Aaay pequeña, amo tantas cosas de ti.- Dice acariciándome el
cabello.
Sonreímos y
nuestros ojos que se conectan tan bien se observan. De repente escuchamos que
tocan la puerta, mi corazón brinca acelerado de temor, el abre sus ojos igual
que yo, nos vemos un segundo y enseguida nos paramos, él va a su escritorio y
yo me siento mejor en el sillón, no puedo hacer más porque quien tocaba sin
escuchar el “adelante” ha entrado, un punto negativo más hacia ella.
-Hana que
sorpresa.- Dice el muy casual.
-Hola querido.- Entra
sin verme y yendo directamente a abrazarlo, creo que muy dentro de mi tengo
instintos asesinos, el corresponde a su abrazo y se alejan.
-¿A que debo tu
visita?.- Pregunta el, luce un poco incomodo.
-Es hora de la
comida, vine por ti como siempre, ¿Por qué te sorprende?.- Ella lo toma del
brazo.
-Bueno, yo los
dejo.- Me paro del sillón y me hago presente, ella me ve sorprendida.
-¿Qué hace aquí
señorita?.- Me pregunta, ¿Qué hago aquí? Soy la novia, ¿Qué tiene de raro? Tomo
un suspiro.
-Le dije que
viniera para darle instrucciones de nuestra siguiente clase.- Comenta el y yo
como tonta asiento, no hago nada más.
-Con permiso.
Digo frustrada y
salgo de la oficina, cierro la puerta y camino rápido, ¡Esto es odioso! ¡Ella
es odiosa! Salgo del edificio y veo mi hora, falta una hora para mi siguiente
clase y es hora de comer, le mando un mensaje a mi amigo. Como siempre teniendo
respuesta inmediata quedamos de vernos en la cafetería para comer.
Cuando llego al
lugar me encuentro con mi amigo recargado en su moto y sonriéndome. Tan galán.
Sonrío encantada y nos abrazamos.
-¿Pidió un amigo
a esta dirección?.- Bromea el.
-Pedí un amigo,
no un galán de telenovela.- Respondo sonriente y rompemos en risa.
-¿Terminaste tu
asunto?
-Sí, fue
rápido.- Contesto.- ¿Vamos a comer?
-Tengo la idea
de comprar la comida e irla a comer a los sembradíos, a esta hora hay una linda
vista, tu manejas.- Agita las llaves frente a mí, caigo redondita.
-¿Y qué esperas?
¡Vayamos a comprar!.- Sonreímos.
Entramos y
pedimos nuestra comida. Esperamos unos minutos y cuando estamos dando media
vuelta para salir de la cafetería nos encontramos frente a frente con el doctor
y la psicóloga. Ella nos ve sonriente y tomada del brazo de él. Él casi fulmina
a David y a mí me ve confundido, sus ojos me reclaman algo.
-Profesor.- Lo
saluda mi amigo.- Profesora Hana.- La saluda a ella.
-Profesores.-
Saludo yo de un jalón, veo como hace el un gesto, no le gusta que le diga
profesor, ¡Que se aguante!
-¿Hora de comer
jovencitos?.- Nos dice ella, digo, ¿No es obvio?
-Así es
profesora.- Dice mi amigo y muestra nuestra comida en una bolsa de papel, para
llevar, el hace un gesto mas.
-¿Comerán
fuera?.- Pregunta después de ver la bolsa.
-Sí, hoy
comeremos en otro lugar, ¿Verdad corazón?.- Me dice David acariciando una de
mis manos, el doctor hace un gesto más, ok esto no va bien.
-¡Que tonta! No
me había percatado ¡Son novios! Hacen una hermosa pareja, felicidades.- Nos
dice la profesora, David sigue sonriendo, no desmiente, yo no digo ni pio, solo
veo el puño del profesor cerrarse con fuerza, wow.- Bueno, coman muy rico.-
Concluye ella.
-Gracias,
igualmente.- Contesta mi amigo y tomándome de la mano salimos de la cafetería,
el doctor solo nos ve sin poder creer.
Llegamos a la
moto y mi amigo me da las llaves, las tomo encantada y nos subimos a la moto,
nos ponemos los cascos y prendo la moto, el motor ruge perfectamente y veo a mi
amigo.
-Agárrate fuerte
que prácticamente volaremos.
Le digo
divertida y el sonriendo me abraza, sus brazos están por mi estómago y cuando
estamos listos tomo camino, en la cafetería solo veo de reojo como el doctor
nos ve con cara de miles de emociones. Él está con ella, no estoy haciendo nada
malo, además sabe que David es mi amigo, no entiendo entonces su actitud.
Legamos a los
sembradíos y ya sentados en el pasto empezamos a comer, entre platica y platica
e intercambio de comida se nos pasa el tiempo rápido. Nos acostamos un rato y
vemos el cielo, nos gusta hacer eso. Tomo mi celular para ver la hora y me
encuentro con ¡11mensajes! y dos llamadas… ¡Llamadas! Nunca me ha llamado, solo
puros mensajes, me emociono inmediatamente, abro los mensajes.
“Pequeña… ¿Por
qué te fuiste así de mi oficina?”
“¿Por qué
estabas tan cerca de él?”
“¿Porque te
fuiste en su moto?”
“Te abrazo por
la espalda ¡Lo vi!”
“¿No me
contestaras?”
“¿Qué hice mal?”
“Por dios
pequeña. Contéstame”
“¿Ni mis
llamadas aceptaras?”
“¿Tan a gusto
estas con el como para ignorarme?”
“Soy celoso…
Señorita”
“Y no olvide que
ahora es mi novia”
Con los últimos
mensajes sonrío, ¿Celoso he? Me gusta que sea celoso. Decido entonces
escribirle.
“Lo deje bien
acompañado, no tenía por qué estar más tiempo en su oficina. Por cierto. Ella
tomada de su brazo luce genial, estoy segura que lo sabe. Y sí, estoy a gusto
con mi amigo.”
“Soy celosa
también.”
Concluyo con un
segundo mensaje y continúo platicando con mi amigo. Rato después nos levantamos
del pasto, es hora de ir a clase. Reviso mi celular y ya hay respuesta.
“Pequeña. Hana
no me interesa, en absoluto, solo somos amigos. Yo solo TENGO OJOS para TI. No
dudes eso nunca… ¿A caso crees que me pongo celoso por nada? Mis celos son
porque ese joven puede estar contigo y yo de momento no. Además, ese chico está
loco por ti.”
“En todo caso Hana
también está loca por ti, también le tengo celos de que pueda estar contigo y
yo no. Estamos a mano doctor Takarai.”
Le contesto y
subimos a la moto, esta vez mi amigo maneja y yo soy la que lo abraza. Llegamos
rápido al salón y cuando bajamos de la moto me encuentro con él y Hana, la
clase de ahorita es con ella. Sus ojos me dicen lo celoso que esta. Sonrío
interiormente, esto es emocionante. Camino al salón reviso mi celular,
respuesta.
“Hana puede
ponerme un altar y no la voltearía a ver, tu solo con verme a los ojos haces
que caiga hechizado… Pequeña… Te quiero.”
Eso último hace
que mi corazón se suba a mi boca. Y llega otro mensaje.
“¡Lo abrazabas!
¡Lo tenías abrazado! ¡Mátame!”
Sonrío ante su
ocurrencia, tecleo su respuesta.
“Entonces te
veré mucho más… Y si, lo abrazaba, si no lo hacía podía salir disparada de la
moto ¿Hice bien no crees?... Déjame matarte mejor… Con muchos besos… Te
quiero…”
Entro al salón y
veo que está la profesora tomando sus listas y él está sentado en el escritorio
viendo su celular, sonríe y veo que teclea algo, me siento en mi escritorio
junto con mi amigo, vibra mi celular. ¡Respuesta!
“No se cómo
haces para cambiar mi ánimo de un segundo a otro… Espero tus besos pequeña, amo
leer “Tus te quiero””
Leo el mensaje
discretamente. Cuando subo la vista él me está observando, profundamente,
intensamente, esa mirada hace que mi piel se enchine y que mi interior se
estremezca, mi respiración se acelera un poco, estas sensaciones también son
nuevas y me gustan… Mucho. Pongo atención a la profesora, veremos tipos de
estrés. No lo veo a él pero siento su mirada en mí, disimulo, segundos después
vibra mi celular. Brinco ante la sensación, lo tengo en mis piernas.
Discretamente lo veo y rosa sus labios con sus dedos, su mirada ahora más
discreta me observa y hace media sonrisa. Tomo el celular.
“Te noto
nerviosa cariño.”
Cariño, ¡Me dijo
cariño! No me había dicho así, me muevo un poco en mi lugar, mi corazón ahora
está en mi boca. Mi cuerpo vibra. Su mirada me transmite muchas cosas. Siento
calor, mucho calor ahora. ¿Qué es esta sensación? No puede ser que con solo una
mirada… Me haga sentir… Deseo… ¿Verdad? Dios, esta no soy yo, pongo atención a
la profesora, me tengo que tranquilizar. Vibra de nuevo mi celular.
“Pequeña…
Terminando esta clase ve a mi consultorio… Pórtate bien”
Subo la vista y
lo veo salir del salón. Paso la siguiente hora y media distraída, lo que paso
hace un rato fue raro, este hombre empieza a despertar en mi cosas que no había
experimentado y que ahora que las vivo…
Solo pienso en sentir más…
Terminando la clase
voy al consultorio. Sin pensar voy directo a él. Toco la puerta y enseguida
escucho “adelante” entro y el sonriendo me saluda. Cierro la puerta y camino
lentamente. Ahora siento muchos nervios, él se acerca a mí y me abraza, su
calidez me relaja un poco, su olor me embriaga, sus besos se adueñan de mi
razón. ¿Qué me está haciendo?
-Pequeña…
¿Quieres matarme de celos? No sabes lo que sentí cuando ese joven te tomaba de
la mano y te hablaba tan cariñosamente, ¡Fue una tortura!.- Sonrío.
-No tenía idea
pero ahora solo quiero matarte de tantos besos.
Sin reconocerme
muy bien me cuelgo de su cuello y lo beso, esta vez un beso no tan casto, sus
besos me hacen sentir muchas cosas, me hacen desear y querer muchas cosas, el me
aprieta un poco a su cuerpo y sin querer saco un pequeño jadeo de mi boca ante
esa acción, caminamos un poco y siento la camilla, me recargo y él se pega un
poco más para atrapar mejor mis labios, su cadera que pega con la mía siento… Mi
respiración se entrecorta y una descarga eléctrica nace desde la punta de mis
pies hasta mi interior. Mi centro.
Mi pulso se
acelera, siento… Eso… Siento ese lugar en donde mayor es la excitación en un
hombre, nunca antes en mi corta vida había estado tan cerca de eso y estar de
esta manera hace que todo mi interior se estremezca, mi corazón está a punto de
explotar y mi cerebro me dice que me aleje, no sé qué hacer, sus besos me piden
que siga, su olor me tiene embriagada, sus besos toman mi voluntad. Como puedo
me siento en la camilla, sensaciones… Él se pega más a mí, lo acerco más,
nuestros besos demandantes nos hacen saber que queremos más que este contacto,
sus manos bajan suavemente a mi cintura y me jala nuevamente a su cuerpo, creo que
sentirme tan cerca le gusta. Y también a mí. Más pegados, más sensaciones, me
gusta su posesión, me gusta que me quiera sentir. Esto es nuevo, totalmente
nuevo para mí, es obvio que soy inexperta en esto pero quiero aprender con él,
quiero experimentar con él, quiero que sea el primero… En todo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Un abrazo ♥