jueves, 29 de enero de 2015

Metropolis


-Capitulo 13-

No sé qué paso. Bueno sí. El profesor y yo nos besamos… ¡Nos besamos! Dios, tuve mi primer beso… Tal vez un poco más que primer beso ya que terminamos en el suelo y beso mi cuello. Esas sensaciones que experimente… ¡Que sensaciones! Mi estómago estuvo doliéndome, algo dentro de mí no quería que él se alejara y siguiera con sus besos. Ese simple rose, ese contacto, esa unión, el contacto de nuestras lenguas… Mi primer beso y fue con el doctor Takarai, jamás me lo hubiera imaginado. Y lo mejor y aunque muera de pena. ¡Besa estupendo! Ahora entiendo porque todas las alumnas desean ser besadas por esos labios, son delirantes, hasta ahora no había visto al doctor como algo… Digamos, no lo había visto con… ¿Deseo? Sí, eso. Yo solo veía en su manera más alegre, encantadora, tierna, preocupada, pero después del beso, después de lo que me hizo sentir… Creo que empiezo a entender porque mis amigas siempre se la pasan besando a sus novios, es algo mágico, algo que me gustaría hacer todo el día con él, solo con él.
Pero bueno, también hay cosas malas… Después de que me besara solo dijo “Tengo guardia y me tengo que ir” ¿¡Que fue eso?! Nos despedimos solo con un “Adiós” y yo me quede como tonta en mi cama pensando en que había hecho mal ¿A caso besaba tan mal? ¿Le molesto saber que fue el primero en besarme? ¿Qué había sido? Pase toda la noche del sábado pensando y esperando algún mensaje de él, pase todo el domingo de igual manera, no encontraba respuesta de lo que paso y no tenía mensajes. Y lo peor, yo le hable de mis sentimientos y él no me dijo nada de lo que siente por mí, solo dijo ‘he caído’ ¿Qué significa eso? Tengo que saber.
Ya es lunes y estamos en clase, no pregunten que estamos viendo porque no tengo la menor idea. Solo sé que faltan 20 minutos para qué acabe la clase, cada segundo se me hace eterno, no puedo quitar la vista de mi profesor… Del doctor Takarai… He sentido sus labios, él sabe que fue mi primer beso, realmente no sé si fue lo correcto hacérselo saber porque pensara que no tengo experiencia en estas cosas, pero… ¿Por qué me interesa tanto su opinión? Más aun, no sé porque no impedí ese beso.
Lo observo ahora un poco más que antes, le presto menos atención a sus detalles técnicos y me enfoco en él, sus manos, sus movimientos, sus ojos, me detengo en sus labios… Sus labios tentadores, estuve ahí, estuvieron en mí y sigo sin creerlo pero lo deseo, como había dicho antes deseo repetir ese beso, sentir su calidez, siento que estoy roja… Se ha dado cuenta de mi mirada él y ha tratado de evitarme pero es imposible que nuestras miradas no se busquen.
Así pasamos los siguientes minutos, yo viéndolo, el evitando un poco mi mirada. ¿Cuál es su problema? No estoy dispuesta a dejar esto así, yo tengo que saber qué es lo que está pasando, como es que nos encontramos ahora, como es que debemos tratarnos ahora y eso solo lo sabré hablando personalmente con él.
Termina la clase y el sale casi corriendo, bien, si a esas vamos pues yo corro también.
-¿Qué quieres hacer corazón?.- Me pregunta David.
-Ummm, ahorita tengo un asunto que atender pero nos vemos en la siguiente clase ¿Si?.- Le doy un beso en la mejilla y sonrío.
-De acuerdo preciosa, nos vemos.
Sale antes que yo y yo tomo un atajo para llegar más rápido al área de oficinas. Cuando llego al edificio camino rápido y cuidando que no me vean muchos. Cuando estoy frente a la puerta de su oficina tomo aire y me animo, ‘toc toc’ mis nervios empiezan a traicionarme y ahora quiero salir corriendo y no verlo “Adelante” escucho, suspiro y abro la puerta, cuando el me ve se sorprende, supongo que porque es la primera vez que vengo por voluntad propia. Entro y cierro la puerta. Él me ve asombrado y con curiosidad, su mirada ahora causa más efecto en mí. Bien, es hora de hablar…
Si antes estaba enojada por su falta de atención ahora estoy que me inundo de felicidad. ¡Somos novios! El me lo ha pedido, mi corazón en este momento podría salir y explotar de emoción. Pase todo un día y medio sin besarlo, sin sus besos. Sus labios me llaman, su boca me llama, es como si mi boca tuviera un imán y su boca también. Desde nuestro primer beso puedo decirles que los amo, los adoro.
-¿Mas de mil maneras de besar he?.- Repito lo que me dijo y sonrío.
-Más de mil pequeña, claro, siempre y cuando me dejes.- Su sonrisa es cálida y protectora, le doy un casto beso en los labios.
-Le permito todo lo que quiera.
-Vamos pequeña, tutéame ya, ¿O cuantos besos necesitas para que entiendas que eres mi novia?.- Me lleva a sus brazos y me abraza.
-Necesitare muchos y con ración doble.- Reímos.- Aun no me creo que el grandioso doctor Takarai sea mi novio.
-Pues me encargare a cada segundo para que confirmes que eres mi novia.- Me besa, sus suaves labios, su cálida y tibia lengua me acarician, estos besos me estremecen y me hacen deseosa de más.
-Ya entiendo porque mis amigas dicen que mueren por ser besadas por ti.- Digo divertida.
-¿Qué?.- Se ríe.
-Sí. No solo ellas, toda la escuela quiere besarte. Todo un casanova doctor.
-A mí solo me interesan tus labios.- Los mira, cuando ve mis labios hace que sienta nervios y calor, estas sensaciones no las había tenido antes, lo beso.
-Te puedo decir que desde ya amo tus besos.- Me atrevo a decir.
-Y yo amo los tuyos pequeña, como no tienes idea.
Otro beso, paso mis brazos a su cuello y nos acercamos más, el pasa sus manos por mi espalda y me pega un poco a él, su abrazo es un poco fuerte y puedo sentir su fuerte abdomen, sensaciones, sensaciones. Nos dejamos de besar y nos abrazamos, su calidez es perfecta, su perfume me embriaga.
-También amo tu perfume.
-Y yo amo tu olor natural… Aaay pequeña, amo tantas cosas de ti.- Dice acariciándome el cabello.
Sonreímos y nuestros ojos que se conectan tan bien se observan. De repente escuchamos que tocan la puerta, mi corazón brinca acelerado de temor, el abre sus ojos igual que yo, nos vemos un segundo y enseguida nos paramos, él va a su escritorio y yo me siento mejor en el sillón, no puedo hacer más porque quien tocaba sin escuchar el “adelante” ha entrado, un punto negativo más hacia ella.
-Hana que sorpresa.- Dice el muy casual.
-Hola querido.- Entra sin verme y yendo directamente a abrazarlo, creo que muy dentro de mi tengo instintos asesinos, el corresponde a su abrazo y se alejan.
-¿A que debo tu visita?.- Pregunta el, luce un poco incomodo.
-Es hora de la comida, vine por ti como siempre, ¿Por qué te sorprende?.- Ella lo toma del brazo.
-Bueno, yo los dejo.- Me paro del sillón y me hago presente, ella me ve sorprendida.
-¿Qué hace aquí señorita?.- Me pregunta, ¿Qué hago aquí? Soy la novia, ¿Qué tiene de raro? Tomo un suspiro.
-Le dije que viniera para darle instrucciones de nuestra siguiente clase.- Comenta el y yo como tonta asiento, no hago nada más.
-Con permiso.
Digo frustrada y salgo de la oficina, cierro la puerta y camino rápido, ¡Esto es odioso! ¡Ella es odiosa! Salgo del edificio y veo mi hora, falta una hora para mi siguiente clase y es hora de comer, le mando un mensaje a mi amigo. Como siempre teniendo respuesta inmediata quedamos de vernos en la cafetería para comer.
Cuando llego al lugar me encuentro con mi amigo recargado en su moto y sonriéndome. Tan galán. Sonrío encantada y nos abrazamos.
-¿Pidió un amigo a esta dirección?.- Bromea el.
-Pedí un amigo, no un galán de telenovela.- Respondo sonriente y rompemos en risa.
-¿Terminaste tu asunto?
-Sí, fue rápido.- Contesto.- ¿Vamos a comer?
-Tengo la idea de comprar la comida e irla a comer a los sembradíos, a esta hora hay una linda vista, tu manejas.- Agita las llaves frente a mí, caigo redondita.
-¿Y qué esperas? ¡Vayamos a comprar!.- Sonreímos.
Entramos y pedimos nuestra comida. Esperamos unos minutos y cuando estamos dando media vuelta para salir de la cafetería nos encontramos frente a frente con el doctor y la psicóloga. Ella nos ve sonriente y tomada del brazo de él. Él casi fulmina a David y a mí me ve confundido, sus ojos me reclaman algo.
-Profesor.- Lo saluda mi amigo.- Profesora Hana.- La saluda a ella.
-Profesores.- Saludo yo de un jalón, veo como hace el un gesto, no le gusta que le diga profesor, ¡Que se aguante!
-¿Hora de comer jovencitos?.- Nos dice ella, digo, ¿No es obvio?
-Así es profesora.- Dice mi amigo y muestra nuestra comida en una bolsa de papel, para llevar, el hace un gesto mas.
-¿Comerán fuera?.- Pregunta después de ver la bolsa.
-Sí, hoy comeremos en otro lugar, ¿Verdad corazón?.- Me dice David acariciando una de mis manos, el doctor hace un gesto más, ok esto no va bien.
-¡Que tonta! No me había percatado ¡Son novios! Hacen una hermosa pareja, felicidades.- Nos dice la profesora, David sigue sonriendo, no desmiente, yo no digo ni pio, solo veo el puño del profesor cerrarse con fuerza, wow.- Bueno, coman muy rico.- Concluye ella.
-Gracias, igualmente.- Contesta mi amigo y tomándome de la mano salimos de la cafetería, el doctor solo nos ve sin poder creer.
Llegamos a la moto y mi amigo me da las llaves, las tomo encantada y nos subimos a la moto, nos ponemos los cascos y prendo la moto, el motor ruge perfectamente y veo a mi amigo.
-Agárrate fuerte que prácticamente volaremos.
Le digo divertida y el sonriendo me abraza, sus brazos están por mi estómago y cuando estamos listos tomo camino, en la cafetería solo veo de reojo como el doctor nos ve con cara de miles de emociones. Él está con ella, no estoy haciendo nada malo, además sabe que David es mi amigo, no entiendo entonces su actitud.
Legamos a los sembradíos y ya sentados en el pasto empezamos a comer, entre platica y platica e intercambio de comida se nos pasa el tiempo rápido. Nos acostamos un rato y vemos el cielo, nos gusta hacer eso. Tomo mi celular para ver la hora y me encuentro con ¡11mensajes! y dos llamadas… ¡Llamadas! Nunca me ha llamado, solo puros mensajes, me emociono inmediatamente, abro los mensajes.
“Pequeña… ¿Por qué te fuiste así de mi oficina?”
“¿Por qué estabas tan cerca de él?”
“¿Porque te fuiste en su moto?”
“Te abrazo por la espalda ¡Lo vi!”
“¿No me contestaras?”
“¿Qué hice mal?”
“Por dios pequeña. Contéstame”
“¿Ni mis llamadas aceptaras?”
“¿Tan a gusto estas con el como para ignorarme?”
“Soy celoso… Señorita”
“Y no olvide que ahora es mi novia”
Con los últimos mensajes sonrío, ¿Celoso he? Me gusta que sea celoso. Decido entonces escribirle.
“Lo deje bien acompañado, no tenía por qué estar más tiempo en su oficina. Por cierto. Ella tomada de su brazo luce genial, estoy segura que lo sabe. Y sí, estoy a gusto con mi amigo.”
“Soy celosa también.”
Concluyo con un segundo mensaje y continúo platicando con mi amigo. Rato después nos levantamos del pasto, es hora de ir a clase. Reviso mi celular y ya hay respuesta.
“Pequeña. Hana no me interesa, en absoluto, solo somos amigos. Yo solo TENGO OJOS para TI. No dudes eso nunca… ¿A caso crees que me pongo celoso por nada? Mis celos son porque ese joven puede estar contigo y yo de momento no. Además, ese chico está loco por ti.”
“En todo caso Hana también está loca por ti, también le tengo celos de que pueda estar contigo y yo no. Estamos a mano doctor Takarai.”
Le contesto y subimos a la moto, esta vez mi amigo maneja y yo soy la que lo abraza. Llegamos rápido al salón y cuando bajamos de la moto me encuentro con él y Hana, la clase de ahorita es con ella. Sus ojos me dicen lo celoso que esta. Sonrío interiormente, esto es emocionante. Camino al salón reviso mi celular, respuesta.
“Hana puede ponerme un altar y no la voltearía a ver, tu solo con verme a los ojos haces que caiga hechizado… Pequeña… Te quiero.”
Eso último hace que mi corazón se suba a mi boca. Y llega otro mensaje.
“¡Lo abrazabas! ¡Lo tenías abrazado! ¡Mátame!”
Sonrío ante su ocurrencia, tecleo su respuesta.
“Entonces te veré mucho más… Y si, lo abrazaba, si no lo hacía podía salir disparada de la moto ¿Hice bien no crees?... Déjame matarte mejor… Con muchos besos… Te quiero…”
Entro al salón y veo que está la profesora tomando sus listas y él está sentado en el escritorio viendo su celular, sonríe y veo que teclea algo, me siento en mi escritorio junto con mi amigo, vibra mi celular. ¡Respuesta!
“No se cómo haces para cambiar mi ánimo de un segundo a otro… Espero tus besos pequeña, amo leer “Tus te quiero””
Leo el mensaje discretamente. Cuando subo la vista él me está observando, profundamente, intensamente, esa mirada hace que mi piel se enchine y que mi interior se estremezca, mi respiración se acelera un poco, estas sensaciones también son nuevas y me gustan… Mucho. Pongo atención a la profesora, veremos tipos de estrés. No lo veo a él pero siento su mirada en mí, disimulo, segundos después vibra mi celular. Brinco ante la sensación, lo tengo en mis piernas. Discretamente lo veo y rosa sus labios con sus dedos, su mirada ahora más discreta me observa y hace media sonrisa. Tomo el celular.
“Te noto nerviosa cariño.”
Cariño, ¡Me dijo cariño! No me había dicho así, me muevo un poco en mi lugar, mi corazón ahora está en mi boca. Mi cuerpo vibra. Su mirada me transmite muchas cosas. Siento calor, mucho calor ahora. ¿Qué es esta sensación? No puede ser que con solo una mirada… Me haga sentir… Deseo… ¿Verdad? Dios, esta no soy yo, pongo atención a la profesora, me tengo que tranquilizar. Vibra de nuevo mi celular.
“Pequeña… Terminando esta clase ve a mi consultorio… Pórtate bien”
Subo la vista y lo veo salir del salón. Paso la siguiente hora y media distraída, lo que paso hace un rato fue raro, este hombre empieza a despertar en mi cosas que no había experimentado  y que ahora que las vivo… Solo pienso en sentir más…
Terminando la clase voy al consultorio. Sin pensar voy directo a él. Toco la puerta y enseguida escucho “adelante” entro y el sonriendo me saluda. Cierro la puerta y camino lentamente. Ahora siento muchos nervios, él se acerca a mí y me abraza, su calidez me relaja un poco, su olor me embriaga, sus besos se adueñan de mi razón. ¿Qué me está haciendo?
-Pequeña… ¿Quieres matarme de celos? No sabes lo que sentí cuando ese joven te tomaba de la mano y te hablaba tan cariñosamente, ¡Fue una tortura!.- Sonrío.
-No tenía idea pero ahora solo quiero matarte de tantos besos.
Sin reconocerme muy bien me cuelgo de su cuello y lo beso, esta vez un beso no tan casto, sus besos me hacen sentir muchas cosas, me hacen desear y querer muchas cosas, el me aprieta un poco a su cuerpo y sin querer saco un pequeño jadeo de mi boca ante esa acción, caminamos un poco y siento la camilla, me recargo y él se pega un poco más para atrapar mejor mis labios, su cadera que pega con la mía siento… Mi respiración se entrecorta y una descarga eléctrica nace desde la punta de mis pies hasta mi interior. Mi centro.
Mi pulso se acelera, siento… Eso… Siento ese lugar en donde mayor es la excitación en un hombre, nunca antes en mi corta vida había estado tan cerca de eso y estar de esta manera hace que todo mi interior se estremezca, mi corazón está a punto de explotar y mi cerebro me dice que me aleje, no sé qué hacer, sus besos me piden que siga, su olor me tiene embriagada, sus besos toman mi voluntad. Como puedo me siento en la camilla, sensaciones… Él se pega más a mí, lo acerco más, nuestros besos demandantes nos hacen saber que queremos más que este contacto, sus manos bajan suavemente a mi cintura y me jala nuevamente a su cuerpo, creo que sentirme tan cerca le gusta. Y también a mí. Más pegados, más sensaciones, me gusta su posesión, me gusta que me quiera sentir. Esto es nuevo, totalmente nuevo para mí, es obvio que soy inexperta en esto pero quiero aprender con él, quiero experimentar con él, quiero que sea el primero… En todo.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Un abrazo ♥