-Capitulo 11-
Todos mis profesores dejan tarea sin
excepción y cada día es más difícil, los temas incrementan de dificultad y
empiezo a sufrir, mayoritariamente es de memorizar pero aun así, lo que se
memoriza son cosas difíciles de que se te queden, al menos conmigo. Pero
estudiar con mi amigo David es una maravilla, él sabe técnicas que te ayudan a
memorizar rápidamente, me encanta este chico.
-Entonces el tejido muscular está
formado por miocitos que son las fibras musculares.
-¡Correcto!.- Dice mi amigo aplaudiendo.
-Ya no puedo con más estudio David,
sigamos otro día.
-Corazón, nos harán evaluación de esto y
es apenas lo más básico que podamos ver, aún falta ver los demás tejidos,
anatomía si no le agarras a la primera te hará pasar muchos dolores de cabeza.-
Suspiro.
-Ya lo sé… Mejor vayamos a comer y
después seguimos ¿Te parece?
-Me parece perfecto.- Me da un beso en
la frente.
Nos paramos del pasto y vamos a la
cafetería. Mis amigas últimamente me han dejado por estar con sus novios. ¡Que
malas amigas tengo! Pero tengo un chico que las suple perfectamente.
Llegamos a la cafetería y como siempre
el pide mucho de comer, es un tragón. Pido yo y el pide algo más para mí, creo
que me quiere engordar, rio conmigo misma. Esperamos un rato en lo que nos dan
nuestra comida y mientras él me hace platica y yo disfruto de su compañía.
Diez minutos pasan y nos dan los
alimentos. Tomamos una mesa y atacamos la comida. El me da de la suya y yo de
la mía. Eso sí entre platica y platica mi amigo saca temas de anatomía y me
hace recordar y responder, siendo así no se me hace tan pesado. Quedamos un
momento callados por estar masticando y de repente veo como entra un profesor a
lado de una mujer… Hermosa, sí. Cuerpo tentador y rostro encantador. Ella toma
del brazo al profesor y todos los alumnos solo miran. Ellos se detienen para
pedir su comida y platican totalmente encantados y confiados.
-Preciosa, ¿Conoces a esa mujer?.-
Pregunta mi amigo.
-No. No la había visto antes ¿Y tú?
-Tampoco pero parece que el profesor
Takarai está muy bien acompañado.- Esperen.
-¿El doctor Takarai?
-Sí. Es él. Cuando voltee lo verás.
Trato de ver pero la mujer lo tiene
acaparado. Sigo viendo y entonces el profesor se voltea y camina junto con
ella. Es verdad. Es él. Ellos dos se ven cómodos con su compañía y sonríen.
Siento que mi corazón se detiene y mi respiración se contiene cuando su mirada
se encuentra con la mía, su sonrisa ahora ha desaparecido y sus ojos quieren
decirme algo. Quito la conexión de miradas y veo mi comida, mi amigo me empieza
a hablar pero no hago mucho caso. ¿Quién es ella? Y lo más importante. ¿Qué es
de él? ¿Es su novia? ¿¡Su esposa?! Entonces… Solo… ¿Solo estuvo jugando
conmigo? Mi garganta pica un poco.
-Y si quieres al rato nos vamos a dar
una vuelta en moto. Esta vez tú manejas.- Oh, eso me saca de mis pensamientos.
-¿¡En verdad?!
-Claro corazón.- Me sonríe cálidamente,
lo abrazo de la emoción, el me enseñó a manejar su moto.
-¡Manejare!.- Digo emocionada, de reojo
veo que él no deja de verme, esto es incómodo.- Vayamos terminando de comer.
-Mejor primero estudiamos y después nos
relajamos con la moto.
-Pero… Está bien.- Suspiro, de repente
veo como mi celular vibra, está en la mesa, mi amigo y yo lo vemos, él me ve curioso.
-¿No revisaras?
-No. Estoy emocionada, eso puede
esperar.- Sonrío como si nada, vi el nombre, él me envió un mensaje ¿A qué
rayos juega?
Terminamos de comer. Volteo un poco a la
mesa de profesores y él está atento a lo que ella dice. Siento un leve dolor en
el estómago. Dejo de ver, afortunadamente ya nos vamos o bueno. Casi saco
corriendo a mi amigo. Cuando estamos fuera de ese tormento nos encontramos con
mis amigas, según ellas tienen un ‘chisme caliente’.
-¿Saben la nueva?.- Dice Heidi, mi amigo
y yo negamos con la cabeza.
-La novia del profesor Takarai ha llegado
de sus vacaciones.- Me quedo congelada, entonces si es su novia, mis ojos
pican.- Estaba con mi novio cuando ellos se saludaron, fueron muy cariñosos.
-¿Cómo sabes que es su novia?.- Pregunta
mi amigo.
-Mi novio lleva dos años aquí, esa
profesora es psicóloga y sexóloga. Dice mi chico que cuando llego a esta
escuela ella y el profesor ya eran muy buenos amigos, los vez juntos y hay
cariño, todos los alumnos saben que son pareja, ellos no lo niegan.
-Yo los vi hace un rato caminando, ¡Ella
lo tomaba del brazo! Díganme, desde que llegamos a la escuela ¿Cuándo han visto
que una profesora sea tan cercana a él?.- Comenta Dana, tiene razón, es la
primer mujer que vemos tan cerca de él, siento un dolor en el pecho.
-Qué mujer tan afortunada, todas aquí
queriendo siquiera una sonrisa de él y ¡Ella tiene más que eso! ¡Mucho más!.-
La suposición de Ale me hace sentir enojada, molesta, triste.
-Nosotros los vimos en la cafetería, es
una mujer hermosa.
-¡David! ¿No vez que ella es la más
envidiada de la escuela? ¡No digas eso! O morirás.- Le dice divertida Heidi,
ahora solo quiero acostarme en mi cama y no hacer nada, absolutamente nada.
Nos despedimos de ellas y voy con mi
amigo a nuestra jardinera, sin muchas o mejor dicho, sin ganas de estudiar
llego directo a recostarme, me recargo en las piernas de David y cierro los
ojos. Y yo que pensé que… ¿Qué tonta no? Pensé que un profesor, un doctor se
iba a fijar en mí. Es de reírse.
Pasamos la tarde estudiando y después
como me lo prometió, damos una vuelta en su moto. Yo manejo. Es mucha
adrenalina hacerlo. Me encanta y haciendo esto olvido mi primera desilusión
amorosa.
Al día siguiente me despierto un poco
tarde. Reviso mi reloj y me queda poco para llegar a tiempo a clases, tomo mi
celular y veo dos mensajes de él. Los leo sin ánimos, no puede seguir haciendo
esto. Elimino todos sus mensajes. Le mando un texto a mi amigo diciéndole que
lleguemos juntos al salón, enseguida me responde que sí. Me voy al baño, me
aseo y en pocos minutos estoy lista para clases.
-Buenos días corazón.- Me saluda David y
lo abrazo, me gusta mucho su perfume y su calidez.
-Hola muñeco.- Mi amigo es apuesto, las
chicas de mi salón le dicen muñeco por eso mismo, a él no le gusta que lo vean
por el físico y se queja del sobrenombre, solo le gusta cuando se lo digo yo,
sabe que yo lo quiero por lo que es.
-¿Lista para otro día de clases?.- Doy
un suspiro.
-Lista.
Sonreímos y caminamos tomados de la mano
al salón, tengo planeado ignorarlo ahora si definitivamente, aunque muera por
ver esa mirada y esa sonrisa, verlo a él, sentir su calidez. Llegamos
derrapando al salón. Dos para la clase, el profesor nos mira un poco serio y
pasamos. Nos habla de una nueva profesora, algo me dice que es su novia, por
algo le hecha tantas flores y en pocos minutos ella llega. Se llama Hana y
visiblemente es encantadora. Nos sonríe, lo saluda a él con beso en la mejilla
y se centra en nosotros. Perfecto, clases de psicología. Presiento que no serán
tanto de mi agrado.
No poniendo tanta atención a lo que dice
ella. Escucho de repente que el profesor habla y me mira.
-Tengo un asunto que encargarle a la
jefa de grupo.
¡¿Qué qué?! ¿¡Yo que?! De seguro en este
momento mis ojos están como platos. No quiero ir con él. No quiero hablar con
él. ¡No quiero nada con el! Lo veo a los ojos en signo de que se calle, no
quiero ir. Pero sus ojos me lo piden una y otra vez. La psicóloga accede y sin
más camino hacia ellos. Me presento con ella y con su sonrisa me echa flores.
Genial. Lo que venga de ella me importa un comino.
Él empieza a caminar y yo tras él. En
este momento no puedo seguir ignorándolo ¿Verdad? Ni modo que no hable si me
pregunta algo. Con ser cortante y distante es suficiente. Conforme vamos
caminando me voy poniendo más y más nerviosa. Vamos a su oficina, estamos ya en
su oficina. Detengo el aliento. Me ve serio, siento sus dudas volar por el
aire. Yo no hablo. No tengo nada que decir.
Entonces él se anima y habla, me reclama
por los mensajes, mi mejor pretexto ‘no tengo crédito’ sigue preguntando y yo
sigo con mi defensa de ser distante. Él no se da por vencido y sigue
preguntando.
-Por ti estoy haciendo muchas cosas que
no son correctas y a estas alturas eso ya no me importa.
Rayos, ¿Cómo puede ser tan dulce a
veces? Por razones como estas mi defensa baja y termino cediendo. Sé que así es
con él. Sus palabras, su calidez me abruman y olvido mi molestia, mi tristeza,
solo pienso en estar con él, tranquilos y relajados.
No puedo creer que él tenga tanto efecto
en mí, bueno, malo, esto es molesto, ya no soy dueña de mis emociones.
-No, pequeña. Hana no es mi novia y
nunca lo ha sido. Somos buenos amigos desde hace cinco años, solo eso.
¿Solo amigos? ¿Habla enserio? Tiene
tomadas mis manos, sus cálidos ojos me dicen que no miente, entonces no es su
novia, siento que mi pecho pierde una presión y empiezo a respirar tranquila.
Ahora su calidez me cubre, me está abrazando, su olor, su respiración, su
tranquilidad, mis defensas son nulas, solo quiero estar así, abrazada con el
pero mi nerviosismo regresa cuando me pregunta sobre si estaba celosa, no lo
puedo decir en voz alta pero él lo sabe.
-Tu reacción me lo confirma. No tienes
por qué sentirte así, tú eres la única que tiene mi atención, la única que está
ocupando mis pensamientos desde hace tiempo, pequeña.
Sus palabras cerca de mi oído me
atormentan de una linda manera. ¿Solo yo? ¿Solo yo estoy en sus pensamientos?
Entonces ¿El piensa en mí tanto como yo en él? Me gustaría que el hablara
directamente y no diera vueltas a las cosas, me gustaría que me dijera viéndome
a los ojos que siente cariño por mí, que me piensa no como alumna sino como
algo más. Me gustarían tantas cosas de él que en este momento de pensarlas me hacen
sentir feliz. Mis celos eran sol por mi imaginación.
Los días pasan. Muchos trabajos. Muchas
tareas. Muchas prácticas. En estos días la psicóloga nos ha dado tres clases,
es muy amable y didáctica, todos mis compañeros la aprecian ya. Hablo por ellos
porque yo aún no puedo quitarme una espinita de molestia hacia ella. Se la pasa
colgada del brazo del doctor, comen juntos siempre, están siempre juntos, ¡Es
muy molesto! Estos días no he platicado tanto con él, justo por esa razón
llamada Hana. Menos me cae bien.
Durante clases él y yo seguimos
conectándonos con la mirada. Es nuestra forma más íntima de platicar, solo con
vernos. Estos días he notado que la mirada del profesor es más cálida que
antes, más intensa, más emocionada, más llena de sentimientos hacia mí, ha
adoptado un brillo especial que no conocía y eso me hace sentir especial. Hemos
hablado por mensajes. Ahora vivo pegada a mi celular, vamos, lo llevo hasta al
baño. Sus palabras por texto también son un poco más cariñosas. ¿Se estará
dando cuenta de sus sentimientos hacia mí? Ruego que así sea porque a mí el
pecho ya me duele de tanto cariño que le tengo, cada día me es más imposible
dejar de verlo a los ojos y sonreír como tonta. Cada día me enamora más.
Aunque eso sí. Nos ha dejado mucho
trabajo estos días. A parte de las clases de primeros auxilios vemos temas de
anatomía que me tienen con dolor de cabeza. Un día no comí en todo el día por
estar haciendo tarea. Mi amigo me regaño pero es que si comía perdería tiempo
valioso.
Y hoy es uno de esos días. Uno de mis
profesores dejo de tarea que aprendiéramos la función del sistema nervioso y
cada quien tiene que pasar a exponer. Ese tema es muy complicado, al menos para
mí. Es mucha información y quiero sacar buena nota, si como perderé tiempo. Por
eso mejor investigo más. Ese profesor te puede preguntar hasta lo más mínimo.
No se me tiene que escapar nada. En media hora tengo clases así que ese tiempo
no lo cuento. La clase en donde tengo que exponer es mañana a primera hora. También
tengo parte de la noche para estudiar.
Mi media hora pasa rápido. Son las cinco
de la tarde. Mi clase esta por empezar. Extrañamente el doctor Hideto no ha
llegado. Primera vez que veo llega tarde a clases pero mejor para mí. Estoy
estudiando y memorizando. Mi amigo David me ayuda. Con él la carga es menos, me
ayuda a hacer fichas técnicas, solo con palabras claves de apoyo. Las cinco con
dos minutos. El profesor llega rápido, luce un poco molesto.
-Disculpen el retraso.
Nos dice y deja sus cosas, se pone
frente a nosotros y empieza a dar la clase. Pone diapositivas y vemos en el
pizarrón. Vemos sistema urinario. Es más complejo de lo que parece, no es solo
el riñón, la vejiga, uretras, es todo un mundo. Tomo nota, le pregunto algunas
cosas que no entiendo a mi amigo y me responde. A ratos mi mirada se une con la
del doctor y sonrío. El sé que sonríe por dentro.
Pongo total atención a su exposición
pero de repente me siento un poco mareada. Rayos. Cierro los ojos y los abro,
se va el síntoma. Escribo lo más importante y acaba la presentación. Nos
pregunta algunas cosas y contestamos. Decimos nuestras dudas y entonces pide a
cinco alumnos que pase al frente. Soy una de las elegidas. Me levanto y voy al
frente. El doctor explica algunas cosas y la dinámica es que escojamos a
nuestro grupo de diez y once personas y hagamos retos sobre el tema, quien gane
más puntos en esto tenemos un punto en el examen escrito. ¡Sí! Pero de repente
siento que el piso se mueve y mi cabeza da vueltas, cierro los ojos para que se
pase el síntoma pero esta vez no sirve, solo logro tocar un brazo y escuchar de
lejos:
-“¡Señorita!” .-Entonces siento una
calidez que reconocería entre miles de personas y en un susurro me dice.-
“Pequeña, todo estará bien.”
Siento un poco de frio. Un olor a
medicinas, látex y perfume entran por mis fosas nasales. Ese perfume, ese
perfume es el que se ha convertido en mi favorito desde hace días. Abro poco a
poco los ojos. Hay una blanca luz, las paredes son blancas, veo posters de
músculos y esqueletos ¿Dónde estoy? Cierro otra vez los ojos.
-No puedo ir ahora. Sé que tenemos junta
pero no puedo ir. No instas, no cambiare de opinión. Tengo algo más importante
que esa junta. Más tarde me disculpare con él. Sí, ya te dije que tengo un
asunto más importante y no lo dejare por ir.
Esa voz, es mi voz preferida en el
mundo. Volteo un poco y lo veo sentado en su escritorio, ve algo en su
computadora. Tiene su bata relucientemente blanca y un estetoscopio colgando de
su cuello. Trato de levantarme pero siento un pinchazo en el brazo, veo y tengo
una intravenosa.
-No pequeña, no te muevas.- Me ve y
viene rápido a mí, me acuesto de nuevo.
-¿Qué paso?.- Pregunto al recordar
vagamente.
-Te desmayaste en plena clase, me
asustaste mucho ¿Te duele algo en este momento?.- Sus ojos desprenden
preocupación.
-Nada, solo me siento aturdida.
-Has dormido como una hora, tu desmayo
fue de cansancio y falta de alimento, pequeña. No te descuides así, mira nada
más hasta donde llegaste.
-¿Cómo sabe que fue por eso? ¿Y si
hubiera sido de embarazo?.- Bromeo un poco, luce preocupado, me ve serio al
escuchar embarazo.
-No llegue a pensar que fuera de
embarazo, no eres ese tipo de chicas. Y sé que es de cansancio y alimento
porque, primera, tu amigo David me comento que has estudiado sin descanso y
segunda, tus labios están resecos.- Los rosa con sus dedos, mi corazón ahora
late más.- Tus pupilas están dilatadas, tus ojos desprenden cansancio, estas un
poco pálida y tus ojos me dicen que es verdad lo que digo.- Me sonríe mientras
acaricia mi mejilla.- ¿Por qué no has comido?
-Tengo que estudiar para exponer mañana,
tengo que sacar buena nota.
-Los alimentos son primordiales
señorita, no se los debe de saltar por ahorrar tiempo, el resultado es peor.
-Ya veo.- Digo en voz baja.- ¿Está
molesto?
-Lo estoy, no sabes el susto que me
diste, solo sentí cuando tomaste mi brazo y enseguida caías, afortunadamente
alcance a abrazarte antes de que golpearas contra el piso. No vuelvas a
saltarte comidas.
-No lo volveré a hacer.- Me siento feliz
por su preocupación.- ¿Me puedo sentar?
-Claro.
Me ayuda a incorporarme, estoy en la
camilla que tiene aquí en su consultorio. Nos vemos a los ojos y sonreímos, me
siento feliz en este momento y no me importa nada más. Lo abrazo, rodeo su
cuello y lo acerco a mí. Lo tomo por sorpresa pero reacciona rápido y me abraza
también, acaricia mi cabello y siento su tranquilidad.
-Gracias por preocuparse.
-Me preocupo porque me importas pequeña,
por eso mismo cuida tu salud, está bien que sea doctor pero no confíes tanto en
mí.- Eso nos hace reír y terminamos el abrazo.
Espero a que se termine el suero que me
puso y platicamos. Me siento contenta, nuevamente un rato a solas con él,
platicando tranquilos y relajados. Viéndonos a los ojos y sonreír como locos.
Lo amo, amo a este doctor. Lo amo a pesar de sus arrebatos y cambios de ánimo.
Cuando él está convencido de que estoy
bien me deja salir de su consultorio y me acompaña a mi edificio. Nos
despedimos y aunque no nos damos un abrazo, nuestras miradas lo dicen todo
‘eres especial’.
Siguen pasando los días. Mis amigas me
contaron que cuando me desmaye, el doctor lucia muy preocupado y parecía
totalmente concentrado en mí, solo en mí, no hablaba, no veía a nadie, solo me
veía a mí y me protegía entre sus brazos ¿Tanta fue su preocupación? Tal parece
que sí y eso me hace estremecer, si le preocupo es por algo, espero que ese
algo sea cariño, cariño del mismo que siento hacia él.
Es fin de semana. Lamentablemente este
fin no puedo ir a mi casa, tengo proyectos que necesito terminar y si voy a
casa no haré nada. Por eso prefiero quedarme en la escuela y concentrarme a los
trabajos.
Es sábado y es casi de noche, mis amigos
se fueron a sus casas, Maira se fue con unos amigos de fiesta y es grandioso
tener la habitación para mi sola. Ahorita estoy haciendo una tarea del doctor
Hideto que por cierto no entiendo y mi amigo David no está para ayudarme. ¿Y
ahora? ¡Tengo que terminar la tarea! Investigo en internet… Bien, no era tan
difícil pero… No tiene nada de
malo consultar al profesor por mensajes ¿Cierto? Él me ha dado su número y
dicho que lo llame cuando quiera por cualquier duda, eso hare, tomo mi celular
y escribo.
“Doctor,
disculpe la molestia pero no entiendo muy bien una tarea que dejo ¿Podría
orientarme?”
Mi corazón late
extrañamente incluso por esta acción, no puedo disimular mi enamoramiento por
él, he caído totalmente a su merced. Sé que puedo con esto sola, puedo estudiar
sin su ayuda, soy buena estudiante y recuerdo todo si lo estudio, pero
necesitaba una excusa… Me llega su respuesta.
“¿Está bien si
te hago una visita pequeña? Puedo pasar rápidamente por tu habitación y darte
unas indicaciones, no te preocupes, nadie lo notara y tu compañera me hizo
saber que se iba de fiesta este fin de semana, sé que estas sola”
Sola… Sí, estoy
sola. Ahora mi corazón quiere salirse de mi boca, siento muchos nervios, quiere
venir a mi habitación. No es lo correcto pero, ¿Que importa? Él se quiere
arriesgar, ¿Por qué yo no?
“Está bien pero
por favor sea discreto, no quiero que las demás alumnas vean movimientos
extraños. Ya sabe…”
Contesto
nerviosa ¿Hago bien en dejar que venga?... Bueno, al fin y al cabo es por algo
de la escuela ¿No?. Estas dudas me matan.
“No te
preocupes, déjalo en mis manos.”
Contesta y ahora
mis nervios están a flor de piel. Me paro rápido de mi cama y arreglo un
poquito la habitación, tomo una silla para que se siente y me veo al espejo.
Afortunadamente estoy presentable, bueno, con pijama, solo acomodo un poco mi
cabello.
Pocos minutos
después escucho que tocan la puerta. Doy un gran suspiro. Aquí vamos, solo
estudiaremos, solo eso… Y en mi habitación. Tranquila.
-Buenas noches
¿Lista para una noche de arduo estudio?.– Sonrío, ahora al verlo me siento un
poco más relajada.
-Pase por favor,
siéntese aquí.- Le muestro la silla, veo cómo observa mi habitación.- Y gracias
por venir a ayudarme.- Lleva una camisa blanca abrochada desde el segundo
botón, pantalones negros… Dios.
-Lo que sea por
mi alumna favorita.- Sonríe y se sienta, saca libros y sé que es hora de
empezar.- ¿En qué tienes dudas?
-Bueno.- La duda
que tenía ya la aclare ¿Y ahora qué?.- Nos dejó tarea sobre los tejidos
musculares, aun no entiendo bien todo eso de las proteínas que utilizan y la
energía que almacenan, me revuelvo.- Me excuso, aunque si es cierto lo que dije.
-Bien, es normal
que haya un poco de trabas con eso.
Me empieza a
explicar y me muestra en libros, vemos videos en internet y el con sus palabras
me explica, también me muestra el manejo que tienen los músculos, toma uno de
mis brazos y lo flexiona, lo extiende. Clases privadas, es emocionante.
Pasamos un buen
rato estudiando e increíblemente me queda claro todo. ¡Qué alegría! Me hace un
pequeño examen oral y contesto sin dudas. Él se alegra y me felicita. Como
vemos que hemos terminado el estudio lo veo guardar sus cosas y yo acomodo las
mías, el tiempo con el pasa como agua, rápido.
-Muchas gracias
por ayudarme sé que está ocupado y se ha tomado este tiempo en verdad gracias,
ya he entendido todo.
-Nada tienes que
agradecer ya te dije a tu disposición siempre para lo que necesites, no es
molestia ayudarte a ti.- Mi corazón salta de alegría, no a mi.
Se levanta de su
lugar y de repente lo tomo del brazo. Se vuelve a sentar. Me doy cuenta de lo
que estoy haciendo y me apeno. Piensa rápido.
-Doctor, esto…
Aquí es donde se encuentra el tendón ¿No es así?.- Toco en la unión de su codo
y brazo, él toma mi mano y la baja un poco más, ese contacto…
-Es aquí….-
Sonríe.- Listo, ahora si hemos terminado.- Asiento apenada, tenerlo tan cerca es
un tormento, no puedo más, no puedo callar más.
-Doctor yo… Debo
confesarle algo….- Esta noche se lo diré, no puedo aguantar más este
sentimiento dentro de mí, pero él se acerca de repente, mi corazón se hace más
presente.
-Pequeña… No
puedo más, ¿Me permitirías… Besarte?.- Sus ojos de un brillo intenso me
hipnotizan y no reacciono rápido.
-Doctor… Yo….-
No puedo decir más.
Me deja helada
con su pregunta, solo lo veo a los ojos y asiento levemente con la cabeza y antes
de que pueda decir:
-Doctor yo nunca
he besa…
Cierro los ojos al
sentir su contacto con mis labios, me está besando, sus dulces labios en mí, un
beso casto a ojos cerrados, solo sentimos nuestros sentimientos, él acaricia mi
cabello y me acerca más a él, yo solo dejo que me guie y al darme cuenta comienzan
a caer lágrimas, este momento es muy perfecto, no comprendo porque lloro, esto
debe ser felicidad ¿Cierto? El hombre del que estoy perdidamente enamorada me está
besando apasionada y tiernamente, mi primer beso con él. Se aleja un poco y sus
ojos desprenden mucha ternura y adoración. Me sonríe y acaricia mis mejillas,
limpia un poco mis lágrimas.
-Pequeña… No entiendo que es lo que me estás
haciendo.- Me dice suavemente y veo sus labios, en los míos y sin pensar los
unimos nuevamente.
Ahora mueve más
su boca, su lengua pide entrar en mí y lo dejo, dejo que me tome como desee, continuamos
ese ansioso beso y siento que ha sido esperado por él y por mí, me recuesta
lentamente en el suelo de mi dormitorio, continua ese beso, toma mis manos y
las sube levemente hasta arriba y baja hacia mi cuello, da pequeños besos en
esa zona… Luego sube nuevamente a mi boca, lo abrazo, toco su cabello, lo pego más
a mí, lo deseo pero termina. Él termina ese beso, nos quedamos viendo a los ojos,
con los labios rojos, nuestros cabellos despeinados… Lo sabemos, hemos caído en
esto y no hay vuelta atrás.
-Así que así
sabe el primer beso….- Toco mis labios, oh dios mis ojos llorosos, no puedo
disimularlos, lo veo, aún está cerca de mí y algo aturdido.
-¿Primer beso
has dicho?.- Me dice sorprendido, ahora tierra trágame pero, extrañamente con
el no siento pena.
-Si… Primero y ha sido usted… Su beso… Nunca había
besado a alguien, nunca había sido besada, nunca di ese permiso… Solo usted ha logrado llegar, Doctor….- Doy un gran
suspiro y me armo de valor.- Estoy enamorada de usted, lo siento,y sé que está mal,
es mi profesor, es más grande que yo, es un doctor respetado, esto está mal.
Pero… No puedo evitarlo, nadie decide de quien enamorarse y con este beso
confirmo definitivamente mis sentimientos.
-Yo he
confirmado con este beso también, que… He caído por ti y no hay marcha atrás,
también sé que está mal sentirnos así pero… Al diablo todo pequeña, el amor no
se encuentra muchas veces en la vida, ¿Verdad?
Niego con la cabeza, me siento a explotar de
felicidad. De alegría, de emoción. Él me ha besado, sus labios tocaron los
míos, él ha sido el primer hombre que ha probado mis besos. Él es el único que
quiero, el único, ahora estoy segura.
Él único que
habrá en mi vida porque después de este beso sé que nadie más llegara a donde
ha llegado él, ha tomado mi corazón, es dueño de él.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Un abrazo ♥