martes, 15 de agosto de 2017

Capitulo 1




Los gritos del público, los regalos, fans siguiéndoles por todas partes con cámaras y pidiendo autógrafos, manos intentando atravesar los vidrios de los autos... Entrevistas aquí y allá, vestuario, maquillaje, pruebas de sonido, dormir poco, correr mucho, prisas y la locura que significaba toda una gira. Eso era lo que estaban viviendo esos días luego de que la gira por el país comenzara. El estrés estaba por el cielo y el tiempo por el suelo, apenas tenían tiempo de comer y seguir corriendo para llegar a algún sitio o estar listos para el concierto... Y es que todo debía salir perfecto, la banda crecía y crecía y debían mantenerse a la altura de lo que el público esperaba. Por eso a nadie le extrañó que su líder estuviera con las cejas fruncidas todo el tiempo que no estaba comiendo o durmiendo, la presión estaba por encima de todos, en el, al igual que los ojos de todos cuando subían al escenario.

Tenía que escribir nuevas canciones, al mismo tiempo que preparar todo para los conciertos, revisar el sonido, luces, los lugares del público, las pantallas y efectos especiales. Ir a entrevistas, sesiones de fotos, publicidad, ensayos. ¿Cómo es que no había muerto ya? El estrés lo sentía en su máxima capacidad y escribir nuevo material justo en ese momento no le ayudaba en nada, menos con las voces distractoras de sus compañeros y amigos de banda.

Soltó un sonido de frustración mirando las hojas casi con odio, necesitaba terminar las letras y no lograba concentrarse, de algunas también tenía que hacer la música y no llevaba más que unos cuantos párrafos de una cosa y otra sin encontrar como juntarlos en una o diferentes canciones. Las ideas le rondaban en la cabeza pero cuando era momento de ponerlas en papel se iban como huyendo de la pluma en su mano. Su humor empeoraba aún más cuando veía a todos relajarse, reír, beber y juguetear a su alrededor mientras él era el único que tenía tanto trabajo encima que no sabía ni como lograría terminarlo. Hasta que finalmente no lo soporto más. El fuerte ruido de ambas manos azotarse en la mesa hizo callar a todos de momento, valiosos segundos que aprovechó para mirarlos serio y levantarse 

- ¡¿quieren callarse de una buena vez?! - exclamó como pocas veces le veían, el demonio había salido. - ¡¡intento terminar el puto disco!! Demonios... 

Los cuatro amigos que estaban con él se quedaron en silencio, dejaron de hacer lo que los distraía y se vieron entre ellos. El líder estaba en su límite. No soportaba ni un ruido mas, no soportaba verlos relajados y sin hacer nada. 

-Hyde, ¿Podemos ayudarte en algo?- pregunto el guitarrista.

-Si, callándose de una jodida vez.- le contesto con notable enfado - Se supone que también tu eres la cabeza de la banda pero solo estas ahí calentando el maldito sillón.

-K.A.Z solo intenta ayudar Hyde - hablo esta vez el bajista

- No es para que le hables así. 

El compositor vio a todos, seguía enfadado y frustrado. No veía las cosas claras, solo quería un poco de paz y tranquilidad. 

-Déjenme solo.- pidió. 

-Vayan, yo me quedo.- Dijo Kaz levantándose del sillón y caminando hacia Hyde. 

-No, todos, váyanse - Le dio una fría mirada al guitarrista - No hay nada en lo que puedas ayudar. 

-He hecho canciones también, si me dejaras... 

-¡Que no! Vete de una puta vez, que tengo que terminar esto. 

Se sentó nuevamente y tomo las hojas que tenía, puso una de sus manos en la cabeza e ignoro al que estaba frente a él, viéndolo con dolor en los ojos, viendo como aquel ser lo lastimaba con sus palabras y lo alejaba, pero como siempre, Kaz le perdonaba todo.

Les miro irse de reojo y bufo levantándose por una bendita copa de vino, necesitaba calmarse y pensar o las canciones serían una porquerías y eso sí que no podría tolerarlo, nunca dejaría salir al aire nada que no valiera la pena escucharse.

Cuando Kaz cerró la puerta miro a sus compañeros y suspiro negando 

- será mejor que no se les ocurra molestarlo, ni una bromita o se los comerá vivos, y yo también, aléjense de la puerta hasta que el mismo decida salir - ordenó mirándoles serio. 

Le sorprendía la facilidad con la que perdonaba al vocal y dirigía su seriedad a los demás, pero sabía bien porque lo hacía, porque no podía enojarse con él, porque lo que menos deseaba hacer era alejarse. Los otros tres se miraron y casi rodando los ojos al conocer a sus "jefes" bien y comprender mejor que ellos mismos lo que pasaba se alejaron a otra sala a seguir con su charla alegremente 

- ¿no vienes? - El guitarrista negó 

- Tampoco tiene sentido que te quedes ahí parado vigilando al enano demonio - o cuidándole la puerta por dios... 

- solo... Solo, váyanse ¿quieren? - murmuro pensativo mirando a la puerta cerrada, tampoco era como si Hyde fuera a salir y disculparse y dejarle entrar ¿no? Así que después de él mismo tranquilizarse fue también hacia la pequeña fiesta que el resto ya había montado entre risas nuevamente.

Un poco de vino era lo que necesitaba para calmarse, ese líquido que tanto le gustaba y estar solo le ayudaba a pensar y a tener claras las ideas... O por lo menos un poco, algo no lo dejaba concentrarse pero, ¿Que era? Ya estaba solo, bebía vino... Nada le faltaba. Seguramente era su imaginación. Su mente se concentraba en la canción que creaba en ese momento, hasta donde iba le agradaba, estaba totalmente concentrado cuando de repente la imagen de Kaz llego a su mente. Sabía que había sido grosero con el pero no era algo nuevo, su amigo lo conocía y lo comprendía, ¿Porqué entonces se sentía inquieto? Como tantas veces antes... Seguro era por aquella mirada triste que tenía el guitarrista al ser regañado. Más tarde, cuando él estuviera tranquilo y llegara con sus amigos a compartir una cerveza todo regresaría a la normalidad, eso era ya una rutina.

Pasaron un par de horas antes de que el vocalista apareciera frente a ellos, entro relajado y con una sonrisa un tanto avergonzada por su comportamiento anterior, pero como cada vez que sucedía no hizo intento de disculparse, simplemente entro, tomó una cerveza del refrigerador y se dejó caer en un sillón 

- ¿de qué están hablando? - preguntó como si nada, sabía que nadie iba a reclamarle nada y era con esa misma confianza que sentía la libertad de actuar con inocencia, como si no les hubiera gritado, como si no hubiera sido descortés y grosero. Su mirada entonces cayó sobre el guitarrista que sentado al lado del bajista conversaban en voz baja tranquilamente, demasiado tranquilamente, con demasiada confianza... O eso era lo que sus ojos veían, cosa que comenzaba a afectar su buen humor de nuevo aunque no comprendía por qué.

- ¡oigan! ¿De qué tanto hablan que no me hacen caso? - les distrajo lanzándoles un cojín, aunque no era como si su plática fuera precisamente lo que más le interesaba saber.

Los dos se quedaron un poco sorprendidos, ese cojín había dado en el blanco. Voltearon a ver al vocalista quien con cerveza en mano los veía con el ceño fruncido. Parecía un poco molesto, ¿Aun por lo de horas antes? 

-¿Y bien? ¿No me dirán de que hablaban?- insistió. 

-Nada de importancia - contesto el bajista lanzándole de vuelta el cojín- 

-¿Nada de importancia? -se rio - si ni me hacían caso, ni se percataron cuando llegue.

-¿Terminaste la canción? - el guitarrista cambio de tema. 

-Prácticamente esta lista. 

-¿Quieres que ensayemos un rato?- pregunto esta vez el baterista. 

-Si, me vendría bien un poco de música. 

Todos se levantaron para ir a la sala de ensayo, Hyde dejo su cerveza y cuando estaba por hablarle al guitarrista vio como este se iba platicando con el bajista. Nuevamente esa molestia lo invadía, los vio alejarse y riendo fuertemente. 

-Malditos...-susurro. Fue el último en llegar y tomo su lugar, empezaron el ensayo y veía como los dos que estaban a su lado caminaban de aquí para allá y se ponían frente a frente para tocar, tal y como él lo hacía con Kaz en el escenario. Dejo de cantar y los vio enojado, por segunda vez en el día. 

-¿Que pasa?- Pregunto Kaz. 

-¿Pueden dejar de jugar y concentrarse? 

-¿Jugar?- Se sorprendió Ju-ken.

-Maldita sea, si. Dejen de moverse.- alzo un poco la voz. 

Los dos que se movían se quedaron en silencio, ¿Que le pasaba a Hyde? Tenía un humor de los mil demonios. 

-De acuerdo.- aceptó el de la guitarra.- ¿Continuamos? 

Y retomaron el ensayo, ahora todos en su lugar, uno preguntándose porque de su enojo y otro preguntandose porque el mal humor de su amigo.

Las miradas entre los miembros eran claras en los pequeños descansos entre canción y canción, nadie entendía qué demonios le pasaba a Hyde ese día, todo lo que hacían estaba mal, nada le gustaba, incluso temían dar un paso dentro de su campo de visión por si el próximo regaño estuviera dirigido a ellos. Hyde estaba que los mataba a todos, en especial al bajista aunque su mente no lograba aclararle el porqué estaba tan molesto con él. Bufo, rato después, mientras bebía un poco de agua para aclararse la garganta, al ver nuevamente a Kaz y JuKen acercarse para conversar un poco sobre... La mierda que fuera, el hecho era que le irritaba verlos y tardo solo dos segundos en volver a ponerse de malas y caminar hacia ellos 

- ¿qué parte de que dejen el juego no han entendido? ¡Maldita sea! ¡¡Estamos ensayando!! - replicó metiéndose entre ambos - tú quédate de tu lado y tú del tuyo, no tienen porque andarse paseando ni nada, además es un ensayo y si se ponen a platicar en cada oportunidad no vamos a avanzar nada - les miro serio Kaz soltó un suspiro

- Hyde, creo que estás demasiado cansado, ¿porque no dejamos el ensayo para más tarde y duermes un poco? 

- ¿para que ustedes puedan seguir jugando? Ni hablar - negó tomando el micrófono

-¿Porque le llamas a esto juego? Solo platicamos, como siempre. 

-Pareciera como si hablaran en secreto. 

-Pues no es así.-contesto el guitarrista un poco irritado. 

-Continuemos. El. Maldito. Ensayo. - Marco cada palabra con molestia. 

Haciéndole caso continuaron, cada quien en su lugar, cada quien con el temor de que salieran regañados una vez más. Cosa que afortunadamente no pasó. Al menos durante el resto del ensayo. Horas después se encontraban todos en una sala, viendo los regalos que los fans les hacían, eso de ir de gira los acercaba bastante a los fans, recibían sus regalos y cartas. 

-Hey, mira esto.- Hablo Ju-ken dirigiéndose a Kaz.

-¿Que es? 

-Una carta de amor - se rio. 

-¿Como sabes que es de amor? 

-Está llena de corazoncitos y trae chocolates. 

El guitarrista se acerco al que tenia la carta y la tomo. Todo ese rato el vocalista los había estado viendo. Carta de amor. Eso era lo más normal que recibían, pero esa vez le había irritado un poco. 

-¿Que dice? - quiso saber Arly. 

-Lo normal, que quiere secuestrarme y hacerme hijos. 

Todos rieron... Casi todos. Hyde estaba serio, ¿Que le veían de divertido? Resoplo y continúo viendo sus regalos. 

-Nuestro Kaz está creciendo. 

-Espera, ¡Ju-ken! - Escucho al guitarrista reírse y enseguida volteo, esos dos estaban jugando... Esta vez no platicaban en secreto. Esta vez era peor. Ju-ken abrazaba a Kaz, casi se le encimaba ya que estaban sentados, ¿Que mierda significaba eso?

Casi podía sentir un tic en el ojo al sentir el enojo subir por su cabeza como un termómetro que se fuera calentando. Apretó los puños y tomó uno de los peluches que los fans fielmente le habían enviado para lanzárselo a JuKen en la cabeza sin dudar. Cuando el bajista volteo a ver de dónde había salido el juguete se quedo helado al ver la mirada del vocalista. 

- Kaz... Quiero que veas la letra - dijo ignorando al confundido bajista y mirando con impaciencia a su amigo para que se alejara de ahí y fuera hacia él. Y entonces sin darse cuenta se relajó visiblemente mientras le mostraba las hojas y gozaba esta vez de su completa atención. Incluso bromearon un poco. 

Y por supuesto, nada de eso pasó desapercibido a ojos del resto de la banda que comenzaba a sentir la chispa de la comprensión sobre lo que estaba pasando, mejor dicho sobre lo que le estaba pasando a su líder. JIn y Arly se dirigieron significativas miradas silenciosas dejándose saber que el caso estaba resuelto. Pero no dijeron una sola palabra.

'Hyde puede ser tan niño a veces' Pensaban mientras miraban las cartas y el ambiente se relajaba conforme el humor del más bajo iba mejorando conforme conversaba con Kaz alegremente.

Tres integrantes los miraban con sorpresa y entendimiento. Ahora sabían porque el mal humor del cantante. 

Kaz se sentía alegre estar con Hyde, platicando normalmente, riendo y haciendo bromas. Esos eran sus momentos favoritos. Estar a su lado, viéndolo feliz y relajado. 

-¿Entonces qué te parece? 

-Es genial, como todo lo que escribes Hyde. 

Esas palabras lo hacían sentir bien. Su amigo creía fielmente en el, en todos los sentidos. Y se sentía mucho mejor al tener toda atención de Kaz solo para él. 

-Mañana podemos empezar con la música. 

-Perfecto - sonrió el guitarrista. Se quedaron en silencio un momento, Kaz leyendo una vez más la nueva canción, Hyde viéndolo, veía su perfil, su peinado, sus accesorios, sus tatuajes. Recordaba aquella timidez y dulzura que lo caracterizaba -¿Que tanto me vez?- pregunto tímido. 

-Nada en particular - dijo un poco apenado. 

-Les enseñare la letra a los demás. Kaz se levanto y fue hacia los otros, les dio la hoja y se quedo un momento con ellos. 

Era verdad. ¿Que tanto le veía a su amigo? Tomo un poco de agua y observo como hablaban los otros, enfocándose especialmente en uno.

Los tres miembros leían la letra atentamente, aunque también lanzaban miradas curiosas al vocal, no sorprendiéndose para nada al atraparlo varias veces mirando al guitarrista con detenimiento. Jin sacudió la cabeza, era obvio lo que pasaba, el problema era que era obvio para todos menos para los dos involucrados, uno porque era peor que un niño para esas cosas y el otro porque era demasiado tímido para pensar siquiera en la posibilidad de despertar esos sentimientos en el vocalista. 

Cuando Kaz se alejó de vuelta a Hyde con la letra en la mano los tres se sonrieron, como buenos amigos y compañeros que eran era claro que era su obligación dedicarse a partir de ese día a molestar al vocalista y a buscar hasta qué punto podían llegar sus celos sin que se diera cuenta de que eran, o los aceptara, cosa aún más difícil. Lo que quedaba muy claro era que sería la gira más divertida que habrían tenido juntos, acababan de descubrir el mejor entretenimiento del mundo.

Durante los siguientes días que pasaron entre ensayos, paseos y conciertos los chicos se habían empeñado en molestar al vocalista todo lo posible, con pequeñas cosas como llevarse a Kaz poniendo cualquier pretexto para pedir su ayuda, sentándose a su lado en los bares obligando a Hyde a tomar otro lugar, abrazándose al guitarrista entre bromas, interrumpiendo sus conversaciones a solas con cualquier excusa como probar un dulce o leer una carta de alguna fan, etc. 

No era de extrañarse que Hyde estaba que reventaba de celos, en los últimos tres días no había podido tener ni cinco minutos a solas con su amigo, JuKen, Arly y Jin parecían incluso tomar turnos para ir a molestar o interrumpir o, mejor aún, para robarse a Kaz de su lado con tonterías.

Casi le lanzó la botella a JuKen en la cabeza cuando le vio entrar por tercera vez a la sala donde intentaba tener una conversación con el guitarrista 

- ¿¡ahora que!? - salto mirándolo con fastidio 

- Hyde... Calma, no es nada, no me molesta ayudarles - intento tranquilizarlo Kaz mientras se levantaba - sí pero, pero es que tú y yo estamos intentando hablar y ¡estos idiotas no dejan de fastidiar!

-Creo que sigues con ese mal humor Hyde, ¿Porque no mejor te tomas un día de descanso? 

-¿Ahora me dirás que hacer? - dijo aun mas enfadado a Ju-ken. 

-Solo quiero que ese humor de mierda se te quite, vamos Kaz. 

-Enseguida vuelvo.- Le dijo el guitarrista al líder. 

Hyde se quedo enfadado, muy enfadado. ¿Que se traía JuKen? Era el que más le hablaba a Kaz de unos días atrás, sin mencionar que siempre lo buscaba cuando él hablaba con su amigo, Arly y Jin también, parecía como si se hubiesen puesto de acuerdo para fastidiarlo y lo peor, era que lo estaban logrando. Odiaba que le quitaran la atención de su amigo, de su algodón de azúcar, ellos siempre pasaban todo lo que podían juntos, por cosas de trabajo o simplemente por charlar con alguien de confianza. Ahora no tenía ni 5 minutos a solas y le molestaba demasiado. Es más, estaba por explotar ya, una interrupción más con Kaz y explotaría como bomba y causaría daños. 

Kaz era suyo... Es decir, su amigo... Pero... ¿Porque lo sentía de una manera más intima? Era como si estuviesen atacando su privacidad con alguien de suma importancia, con alguien que fuese más que su amigo.

Y eso, sus compañeros lo sabían perfectamente, la estaban pasando bomba viendo como su líder cambiaba de colores por el enfado cada vez que le quitaban la completa atención de Kaz y se lo llevaban. En esa ocasión simplemente se inventaron un lío con las cuerdas de los instrumentos para pedirle ayuda al guitarrista y sacarlo de lo que parecía ser una más que entretenida conversación entre él y el vocal. 

Cuando Hyde escucho risas y jugueteos en la otra sala se levantó echando humo para ir a ver qué demonios estaba pasando encontrándose con la hermosa escena de que todos estaban sobre Kaz intentando hacerle cosquillas sobre el sofá. 

Eso fue la gota que colmó el vaso Sin pensar en lo que hacía se metió entre ellos 

- ¡¡pero que carajo!! ¿Que mierda están haciendo? - exigió saber mientras tiraba del guitarrista hacia él y hacia a un lado a los otros tres. 

- oh Hyde solo estamos jugando... Acaso tenemos prohibido a Kaz? - preguntó JuKen malicioso 

- es cierto... Todos somos compañeros, nosotros también queremos estar con nuestro guitarrista 

- ¡cierto! Y a Kaz no le molesta ¿verdad? Así que no pasa nada 

Hyde se puso rojo por el enojo de inmediato, aunque no sabía decir si era por qué no sabía que responderles o porque tenían razón. Lo que era más ¿Porque le molestaba tanto que Kaz no estuviera solo con él? - pero... Pasa que él y yo tenemos cosas que hacer y ustedes solo están jodiendo. 

- pues yo no escucho a Kaz-kun quejarse

El vocalista vio a Kaz, quien ciertamente, no se quejaba ni parecía enfadado como él. 

-Kaz, diles que tenemos cosas que hacer. 

-Ellos lo saben, solo déjame terminar aquí y voy contigo. 

-¿Que? Kazuhito... Estabas jugando, no ayudándoles en la mierda que fuera, ahora ven conmigo, carajo. 

Sin pensárselo dos veces tomo de la muñeca a su amigo y lo jalo con él, a uno de sus camerinos, cerró la puerta y se aventó a un sillón. Kaz estaba por demás asombrado, ¿Que pasaba? Hacia unos días que veía a su amigo actuar raro, andaba con el ceño fruncido todo el día, ¿Porque? Le gustaría saber pero temía que si le preguntara su enojo saliera más. 

Vio como el vocalista estaba en el sillón, con los ojos cerrados. 

-¿Te quedaras ahí como estatua? 

-No, ¿Entonces que haremos? 

-¿He?- el vocalista abrió los ojos. 

-Dijiste que teníamos cosas que hacer. 

-Aaah si... Después, mejor platiquemos. 

-Hyde, estas actuando raro ultimamente. 

-¿Tu crees?- se rio.- Yo siento que estoy normal. 

-Te conozco y no es así, ¿Que pasa? 

Eso era exactamente lo que quería saber, ¿Que le pasaba? Si él no lo sabía mucho menos los demás y mucho menos podía responder... Solo el infierno sabia lo mucho que él deseaba saber con exactitud del porque de sus enojos, del porque de sus pensamientos raros hacia alguien en especial.

Observó detenidamente a Kaz unos segundos y suspiro negando 

- no lo sé... No me preguntes eso, solo... Solo deja de hacerles caso a todas las estupideces que te piden ¿quieres? Me está volviendo loco que no podamos tener una conversación decente sin que esos tres idiotas lleguen a interrumpir para que les ayudes con la tontería que se les ocurra en ese momento - bufo y se sentó mejor para hacerle espacio a su amigo. Pero una vez que Kaz se sentó a su lado no pudo reprimir el impulso de recostar la cabeza en su regazo y mirarle fijamente - Kaz... Porque... ¿Porque siempre accedes a ir cuando te llaman? - preguntó más relajado - estoy seguro que sabes que no es que de verdad te necesiten ahí pero aun así vas con ellos y me dejas solo

-Son mis amigos, al igual que los tuyos, ¿Porque no debería de ir? 

-No sé, es como si huyeras de mí. 

-¿Que?- hizo una pequeña risa.- ¿Huir? ¿De ti? No seas tonto Hyde. 

-Pues eso pareciera. 

-Te equivocas, cuando tú me hablas voy también. 

-Pero ellos lo hacen por cualquier tontería. 

-Es como si me estuvieras reclamando algo Hyde. El cantante se quedo nuevamente en silencio. 

Era verdad. Le estaba reclamando... ¿Que decir? 

-Solo fue un comentario, por curiosidad. 

-De todas maneras, ultimamente peleas mucho con Ju-ken. 

-Es que ese imbécil tiene tu aten... - Se quedo callado en cuanto se dio cuenta de sus palabras, ahora eso sonaba como un reproche de celos. Bufo y desvió la mirada - Se la ha pasado jugando. 

-Como siempre, el es así. 

-¿Lo defiendes? 

-Solo digo lo que veo. 

-Te abraza mucho...- No pudo detener su boca esta vez. 

-Al igual que tú me abrazas. 

-Si pero yo si pue... - Mierda. ¿Que le pasaba a su boca? Era como si tuviese vida propia, dio un gran suspiro y se levanto de su regazo, tenía que controlar sus pensamientos y su boca ya que se sentía como una esposa traicionada.

Kaz le miro serio unos segundos, aquello parecía un ataque de novia celosa y aunque de alguna forma le alegraba, le confundía, siempre había pensado que la amistad de Hyde era más importante que nada y se había guardado sus sentimientos y conformado con ser su amigo, pero era en momentos como ese que no sabía que pensar. ¿Qué era lo que pasaba por la cabeza de Hyde? 

Suspiro - Hyde... Termina la frase - pidió mirándole con seriedad 

- ¿qué? 

- lo que ibas a decir, dilo completo, ¿eso es lo que te molesta? Si no me lo dices no puedo hacer nada para ayudarte 

- no es nada 

- "si pero yo sí puedo" eso es lo que ibas a decir, por eso estás enojado con ellos todo el día, ¿es eso? ¿Solo tú puedes abrazarme? ¿Porque te molesta tanto que pase tiempo con ellos? 

- Kaz, no sigas, solo déjalo 

- no, si quieres que lo deje, quiero que termines la frase y me digas porque sólo tú puedes abrazarme y los demás no

Se sentía perdido. Atrapado y nervioso. Kaz estaba descubriendo lo que pasaba, o al menos aprecia entender mejor de lo que el mismo se entendía. Evitaba la mirada del guitarrista, era mejor terminar eso si no quería sentirse encadenado y en más peligro. 

-Te equivocas. 

-No, no lo creo. 

-¿Porque insistes?- Se levanto de su lugar y camino sin rumbo. 

-Porque quiero una explicación de lo que está pasando. 

-¿Quieres explicación? Está bien.- Dio un largo suspiro - Si, me molesta que te abracen y que ahora tengan más tiempo que yo contigo. 

Listo, lo había dicho. Se sentía un poco libre pero a la vez expuesto, eso Kaz lo podía tomar de la manera que quisiera, lo podía interpretar de la manera que quiera. Le inquietaba la mirada de Kaz, no decía nada, solo lo veía fijamente, ¿Era mala señal? Le preocupaba lo que su amigo llegara a pensar pero no le molestaba que pensara algunas cosas... Como que esos celos eran más que amistad, carajo, empezaba a delirar. 

-Hyde, yo... 

-Oigan, ¿Porque no nos acompañan? Ya llegaron las cervezas. Y ahí estaba JuKen, interrumpiendo como siempre. Los puños de Hyde se cerraron, sintió como la fuerza y adrenalina corroa por su cuerpo, ¡¿Es que no podían dejarlos solos por más de cinco minutos?!

Kaz sonrío al ver su reacción, así que todo el mal humor de esos días se resumía en una sola palabra. Celos. No pudo evitar una risa que hizo a Hyde sonrojarse visiblemente, pero lejos de ponerse a gritar como llevaba haciendo varios días se quedó callado mirando a un lado.

El guitarrista suspiro y se levanto para ir hacia la puerta y abrir un poco - lo siento JuKen... Empiecen sin nosotros, ¿quieren? Iremos en un momento - dijo y sin dejarle responder cerró con seguro y se recargó en la puerta mirando a Hyde. - ya puedes dejar de pensar en cómo asesinarlo 

- Kaz... 

- dijiste que te molestaba, bien, entonces me quedaré aquí contigo - sonrío divertido - debiste advertirme que aceptar trabajar contigo era como tener una novia celosa Hyde - le molesto un poco y camino de vuelta al sillón 

Hyde le sonrió algo avergonzado y volvió a sentarse a su lado - dime la verdad, prefieres ir a hacer fiesta con ellos que quedarte conmigo haciendo... ¿Nada? Tampoco es que quiera obligarte

-Me gusta estar contigo. 

-¿Seguro? 

-¿O quieres que me vaya? 

-No.- Dijo enseguida.- ¿Porque no fuiste con ellos? 

-Porque si Ju-ken se quedaba un segundo más aquí lo asesinarías y si iba con ellos también saldría asesinado. 

-No me molesta que... 

-Si te molesta, ya te dije, eres como una novia celosa. 

-Para nada. 

-¿Aaah? Entonces me equivoque... Bueno, iré con los chicos.- Intento levantarse del sillón pero enseguida la mano de Hyde lo detuvo. 

-Espera... Quédate.- Dijo en una voz apenas audible. 

-No sabías que eras bipolar. 

-No lo soy... Solo... No sé, solo quédate. 

-Eso es lo que hago. 

Hyde puso nuevamente su cabeza en el regazo de su amigo, le gustaba estar así, se sentía tranquilo y relajado, le gustaba que Kaz se lo permitiera tanto como quisiera. Se quedaron unos momentos en silencio, escuchando a lo lejos como sus compañeros de banda se reían por alguna cosa. Eso era lo que necesitaba desde hace días, estar solo con Kaz, disfrutando de alguna platica o simplemente estar así, en silencio. Ese momento de repente lo sintió un algo íntimo, privado... En algo personal. Sus pensamientos empezaron a tornarse un poco extraños... Todo lo que pensaba era en su amigo, nada más... Y ese deseo que empezaba a nacer al ver sus labios... ¿Que le pasaba? Tal vez el mismo lo sabía, pero de saberlo a admitirlo, era otra cosa.

Kaz estaba con algo parecido en la cabeza, aunque el sí que sabía, admitía y aceptaba la razón por la que prefería estar ahí sentado con Hyde, que haciendo desastres con los chicos. Le gustaba que se recostara sobre él, que estuviera ahí en silencio con los ojos cerrados, aunque era una tentación observarlo y no poder inclinarse sobre su rostro... Pero justo en esos momentos se sentía feliz, su amigo estaba celoso por él, lo había aceptado y le había pedido que se quedara ahí a su lado. 

- hay una gran diferencia cuando dices la verdad a cuando mientes... Los días pasados me alejaste a gritos y resulta que lo que te tenía así era que no estaba contigo... ¿Puedo pedirte que seas así de sincero todo el tiempo? Mira, nos hemos ahorrado el berrinche de hoy que hubieras armado si me iba con ellos - le sonrió y se atrevió a pasar una mano por su cabello 

El vocalista le sonrió - ¿berrinche? 

- ¿qué nombre le pondrías? 

- hm... No lo sé... Como sea, de acuerdo, te diré la verdad de ahora en adelante pero mantén a JuKen alejado 

- ¿y dices que no eres como una novia celosa? - río - anda... Vamos con los chicos antes de que vengan a fastidiar aquí, te caerá bien reírte un rato - de acuerdo

Salieron a encontrarse con sus amigos, quienes estaban tomando y riendo, cuando los vieron entrar dejaron de reír y JuKen fue enseguida a abrazar a Kaz y a jalarlo para que se sentara entre Arly y el. 

-Tardaron mucho, toma Kaz.- El bajista le dio una cerveza. 

Hyde se le quedo viendo a Kaz, con recelo y reproche, habían quedado que mantendría a JuKen alejado y tal parecía que no era cierto ya que ahora se encontraba sentado a su lado y siendo manoseado por él y Arly. Resoplo notoriamente y tomo una cerveza. 

-Tal parece que ahora Kaz es tu juguete Ju-ken.- Comento el vocalista. 

-¿Lo es? 

-Si.- Contesto serio. 

-Kaz es tan tierno que es inevitable no abrazarlo y querer estar con él.

Hyde rio -Antes no lo hacías. 

-¿Y que? Me llego tarde el amor, a todos nos pasa. 

El cantante dejo de tomar su cerveza y lo vio con ojos matadores, ¿Amor? ¿Que sabia el del amor? ¿Como podía bromear con algo así? 

-Amor...- volvió a reír.- si claro. 

-¿Quien no podría amar a este chico? Solo un idiota. 

Dejo la cerveza en la mesa, por alguna razón se había sentido ofendido, era como si JuKen le hubiese llamado idiota. ¿Era así? Como fuera, el saco le había quedado y no le había gustado nada, absolutamente nada.

Kaz miro a su amigo y sonrío negando, pero para no tentar más a la suerte se levanto y sentó al lado de Hyde con su cerveza en mano - no empieces... - le dijo solo para que el escuchara y se recargó en el respaldo cómodamente Hyde le reprochó unos segundos con la mirada antes de tomar su cerveza y hacer lo mismo 

- entonces aleja sus manos de ti... - dijo sin pensar para luego reprocharse internamente sus palabras y mirar al techo - mañana hay concierto, así que no beban mucho 

- ¡ja! ¿Mira quién lo dice? - río Jin mirándolo - tú eres quien más fiestas tiene todo el tiempo

- ¡oye! 

Todos rieron y Hyde al haberse salido ya con la suya se relajó y comenzó a bromear con ellos como siempre. Era cada día más obvio para todos lo que pasaba, Hyde solo estaba de buen humor cuando nadie más que él estaba cerca del guitarrista. Era una presa más que fácil para las bromas del resto que no podían más que pensar en qué harían para fastidiarle la próxima vez

Pasaron unas horas divirtiéndose, Hyde estaba muy relajado pues su amigo estaba a su lado, sin que nadie lo tocara. Era relajante. 

El tiempo pasó y se tenían que ir, el concierto era en pocas horas y tenían que estar al 100. Se despidieron y cada quien se fue a su auto, los últimos en quedarse fueron Kaz y Hyde. Se quedaron en el estacionamiento platicando un poco del concierto y sus detalles. 

-Bueno nos vemos mañana. 

-Kaz... Llega una hora antes de lo acordado. 

-Claro... ¿Porque? 

-Para arreglar algunas cosas, nada de importancia. 

-Bueno. Se despidieron finalmente. 

Cada quien tenía en sus pensamientos a una persona en especifico. Kaz se sentía feliz por saber de los celos de su amigo, hacia mucho que quería verlo aunque fueran segundos así por él y ahora que pasaba se sentía mas que feliz, eso significaba que le importaba y su corazón brincaba de alegría, si tan solo tuviera algo más de el... 

Hyde por su parte seguía confundido, tal vez mas que antes, no paraba dejar de pensar en él, no podía quitárselo de la mente, estaba celoso si, lo aceptaba pero... ¿Porque los celos? Solo había una explicación... ¿Podía ser?

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