jueves, 2 de marzo de 2017

Glass Dama



Capítulo 14 Tiempo


Los días siguen pasando. La verdad, por mi bien ya no cuento el pasar del tiempo o me volveré loco. Solo me centro en el trabajo y por las noches en mis llamadas con ella… Desde hace algunos días solo hablamos por la noche, no en el día… Si no es por mi trabajo es por el de ella que no nos permite comunicarnos más tiempo. Solo mensajes, “Hola cariño, ten un buen día… Te amo”. Esos son nuestros cortos y rápidos mensajes.
Lleno mis pulmones de aire.

Sabía que esto pasaría, que iríamos perdiendo un poco de comunicación, pero no pensé que tan pronto, tenía la esperanza que no pasara esto.
―Salgamos. ― La voz de Kaz rompe el silencio.
―¿He?
―Llevamos días sin salir, solo vamos al estudio-casa, entrevistas-casa, trabajo-casa. ― Se queja. ― Debes distraerte.
―Estoy bien así, puedes ir tu si quieres.
―Tú también, distráete.
―No quiero. ― Suspiro. ― Estoy bien aquí.
―Entonces hagamos una fiesta aquí.
―No Kaz. ― Le doy la espalda, estamos en mi habitación, acostados en la cama. ― No quiero socializar.
―Eres un adolescente depresivo.
―Culpa al amor, no a mí.
―Si te dejas hundir nadie es más culpable que tú.
Me pongo a pensar en esas palabras… Eso es cierto, no puedo culpar a nadie, ni a nada… 
Yo soy el único que se jode solo, no debo de estar así… Debo continuar con mi vida, mandarle más mensajes a mi novia y esperar feliz la noche para que hablemos.
Eso es…
Pero si al menos fuera un poco más fuerte… Me muevo de la cama y ahora veo a Kaz. Él tiene los ojos cerrados, ha pasado este tiempo conmigo, encerrado, trabajando y soportándome.
―Está bien, salgamos.
―Uff, genial. Hoy hay una fiesta… Vayamos.
―Esta bien. ― Accedo.
Me acuesto boca arriba y cierro los ojos, necesito dormir o pronto caeré en coma por falta de sueño. Por el cansancio enseguida me siento adormecido y pierdo la realidad.


―Haido…― La voz suave de mi amigo habla. ― Despierta.
―Mmm, déjame.
―Has dormido cuatro horas, vamos a la fiesta.
―Quiero seguir durmiendo.
―Puedes hacerlo cuando lleguemos.
―¡Kaz-kun!
―¡Levántate!
Me da unas palmadas en la espalda y me quita la sabana. Digo unas maldiciones y él se ríe. Me deja solo en la habitación y segundos después me levanto, voy al baño a despejarme un poco y enseguida busco algo que ponerme, me peino, me pongo mis accesorios y estando listo salgo y me encuentro a Kaz esperándome un poco impaciente.
―Vamos tarde.
―No es como si siempre llegáramos temprano. Lo bueno llega tarde. ― Bromeo.
―Esa actitud me gusta.
Sonreímos y caminamos al auto, esta vez nos vamos en el auto de él y maneja. Mientras tanto yo dormito un poco, las noches de desvelo se me están acumulando. Yo suelo desvelarme por supuesto, pero duermo por la madrugada, cosa que actualmente no lo hago.
―Llegamos.
―Bien. ― Tomo un suspiro. ― Vayamos a emborracharnos.
―¿Eres tonto?
―¿Por qué el ataque?
―El alcohol es un depresivo, te pondrás peor.
―Pero te hace sentir feliz por un rato.
―Aja… Le diré a Eiji que no te deje beber mucho.
―¿Eiji está aquí?
―Es su fiesta. ― Se ríe.
―Esta no es su casa.
―Es la nueva, la fiesta es de inauguración.
―Aaah…
―Has estado tan distraído que no pusiste atención cuando nos lo dijo y nos invitó.
―Bueno, estamos aquí.
―Gracias a mí.
Nos reímos y le doy un pequeño golpe, caminamos a la entrada y enseguida escuchamos la música, nos adentramos y entonces veo a los miembros de VAMPS y a casi todos los del staff, algunos amigos artistas en donde también ha trabajado Eiji y algunos empiezan a saludarme por lo cual sonrío como un hola.
―¡Qué bueno que vinieron!. ― Llega Eiji a nosotros. ― Llegan a buena hora.
―Si, donde la borrachera está en su punto. ― Bromeo.
―No lo dejes emborracharse. ― Le dice Kaz a Eiji. ― Lo tiene prohibido.
―Como ordene Kaz-kun.
―No estás en horas de trabajo, no lo obedezcas.
―Su staff no tiene horas de trabajo, somos sus niñeras a todas horas.
―¡Oye!. ― No puedo evitar reír.
―Perdón hyde-san. ― Se ríe también. ― Sé que no es buen momento para esto, pero mi única prima llego del extranjero y está buscando trabajo… Es estilista. ¿Podrían mañana darle una entrevista de trabajo?
―Humm. ― Él nos ve tímido. ― Si es recomendación tuya y de confianza no tenemos problema.
―Gracias hyde-san. ― Hace una reverencia y nos acerca a la barra para pedir bebidas. ― Estaré pendiente de usted.
―No soy un niño.
―Casi…
―Todos me atacan hoy.
Brindamos y dejo que el alcohol resbale por mi garganta, veo alrededor y todo se ve como los viejos tiempos, como si nada hubiese pasado de nuevo en la vida, aquí en este momento no existen dolores, no existen tristezas, no existen preocupaciones. Solo la excitación, la adrenalina, el sexo y el placer.
―Me alegra que hayas accedido venir.
―Creo que si me hubiese quedado en casa hubiera sido malo, su ausencia me pesa mucho.
―Pero hablan diario.
―No es lo mismo, antes solo pasaba pocas horas sin ella y eso cuando estaba frente a una cámara y ella no me acompañaba, ahora paso pocas horas hablando con ella.
―Volverá pronto y todo esto lo recordarás como un mal sueño.
―Ojalá Kaz-kun… Ojalá.
Tomo otro trago y vamos a un sillón, donde nos encontramos con unos amigos y nos ponemos a platicar, por un momento olvido toda tristeza y me dejo llevar por el ambiente despreocupado.
Tomo algunas copas y platicamos de trabajo, de fiestas, de conocidos. De tonterías y de algunas locuras.
Afuera se escucha la lluvia, saco mi celular y veo la hora. Me sirvo un poco de vino y me disculpo con las personas que están aquí. Camino a alguna habitación, donde el ruido no entre y marco el número de mi novia.
Ella contesta enseguida.
―Mi amor. ― Su voz me devuelve la vida. ― ¿Cómo estás?
―Lo de siempre cariño, extrañándote.
―Yo también…― Suspira. ― Me haces mucha falta.
―Y tú a mí.  
Platicamos de nuestro día, de lo que hicimos, de lo que no. De algunos enojos, algunas cosas divertidas, de sueños, de necesidades.
Pasamos algunas horas platicando, hasta que el sueño le gana y le doy las buenas noches, cuelgo después de un te amo, dicho entresueños.


Salgo de la habitación y camino a donde estaba antes de la llamada, a estas horas la fiesta ya está más para personas hundidas en el alcohol que para los sobrios. Hay personas dormidas en sillones, por todos lados, botellas tiradas. Casi no hay alcohol, la música ya no suena tan alto.
―Pensé que te habías quedado dormido o algo. ― Se burla Kaz.
―Imposible mientras me quede al teléfono.
―Lo sé. ― Suspira. ― Vamos a casa.
―Sí, muero de sueño.
Nos dirigimos a la salida y en la puerta nos encontramos con una chica, delgada, con cabello largo y lacio color negro, piel clara, japonesa. Ella cuando nos ve enseguida hace una reverencia.
―Vayan con cuidado. ― Nos dice.
―Gracias…― Contesto.
―Es la prima de Eiji. ― Comenta Kaz. ― Se llama Sora.
―Es un placer Takarai-san. ― Hace una reverencia.
―Un gusto. ― La saludo. ― Despídenos de Eiji.
―Por supuesto.
Nos vamos y subimos al auto, veo de lejos a la chica y no puedo evitar pensar en Arlet.
―Se parecen. ― Kaz lee mis pensamientos.
―Humm…― Suelto un suspiro, no digo más y prefiero no pensar.




No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Un abrazo ♥