jueves, 15 de septiembre de 2016

Vampire's love


Capitulo 14 Cambios


Haber llevado a Miyuki a la casa de mis primos fue lo mejor, así cuando los del consejo lleguen el olor a humana se habrá ido. Mis mucamas tienen estrictamente prohibido decir siquiera una palabra, Heber está conmigo, a la espera de que esos cinco viejos lleguen aquí.
―Espero que no tarden mucho, a penas y los aguanto.
―Mi señor, sea paciente, sabe que si los pone en su contra todo se le hará más difícil.― Doy un suspiro.
―Lo  bien.
Mientras esperamos reviso algunas cosas de mi trabajo. La verdad esperamos mucho, los malditos llegan de noche.
―Mi Rey, nos apena mucho informarle que nos han notificado que usted tenía a alguien aquí, alguien mundano y prohibido.
Habla el líder del consejo, estos hombres deberán de ser polvo, son más viejos que la tierra seguramente. Como dijo Heber, seré paciente y amable.
―Señor Akiyama, es un placer tenerlos por aquí y sinceramente, no se quien les habrá mandado ese rumor.
¿Es un rumor? Los rumores siempre tienen origen y ese origen es simplemente la verdad.― Otro de ellos habla.
―Señor Ichiro, cuanto tiempo.― Hago media sonrisa.― Hay vampiros que solo me quieren perjudicar pero adelante, sean libres de revisar mi mansión.
―Seriamos incapaces de revisar la mansión del Rey.― Ese señor es el único que puedo soportar, es más sensato y justo, amable también y lo mejor, me teme como todos.
―Señor Kiyoshi, un gusto verle.
―Un placer mi Rey.
―Pues si no quieren revisar los alrededores está bien, pero yo se los sugeriría para evitar tentaciones después.
―Esta vez le dejaremos pasar este asunto pero si volvemos a tener notificaciones de eso vendremos a revisar de pies a cabeza toda la mansión.
―Me parece perfecto señor Fudo.
―Y no se olvide de sus leyes, mi Rey, si usted llega a tener algún contacto más allá de lo establecido con un humano será quitado de su reinado y por supuesto, si nos enteramos de que ha bebido sangre mundana, será asesinado.
Créame señor Kuro, que eso lo tengo muy presente, cada día de mi existencia.― Digo molesto.― Aun no quiero echar por la borda todo lo que mi abuelo me dejo así que quédense tranquilos.
―Nos ha dado gusto verle Rey.― Me dice Akiyama.
―Igualmente...
Sin decir más cuatro de ellos empiezan a caminar hacia la puerta, Kiyoshi se queda aún aquí, viendo a los otros caminar.
―Si mi Rey me lo permite. Cualquier cosa que usted necesite, por más grande que sea, sabe dónde encontrarme.
Empieza a caminar y no me da tiempo de decirle algo, ¿Que fue eso? Me quedo un poco confundido, como si pudiera confiar en uno de ellos.
Camino a mi habitación y me dejo caer en la cama. Presiento que esos cinco viejos me darán muchos dolores de cabeza. Más porque tengo planeado decirles que una hermosa humana a entrado a mi vida, ¿Cómo lo hare? No tengo ni idea. Pero siento que si no lo hago, que si no estoy con ella mi vida decaerá.
Cierro un momento los ojos y al recordarla, recordar aquella noche, aquellas sensaciones, aquella satisfacción, placer y vida que me hizo sentir...
Mi garganta empieza a sentirse sedienta, maldita sea. Solo de recordarla me da sed. Trato de tranquilizarme pensando en trabajo pero me es imposible. Necesito beber, necesito verla.
Salgo de la mansión y voy a la de mis primos, sin necesidad de entrar por la puerta principal entro a su habitación por la ventana, todo está oscuro, lo poco de la luz de la luna que entra me hace verla tranquila, durmiendo como una diosa.
Mi garganta se enciende más, siento como mis colmillos salen, me pongo arriba de ella sin pensarlo y segundos después abre los ojos, me ve con cierta sorpresa y me sonríe.
Me siento terrible por hacerla pasar por esto pero no hay sangre alguna que apague por completo mi sed, más que la de ella.
Únicamente ella.
Miyuki sin pensarlo se ofrece a , no pudiendo aguantar esta maldita sed bebo un poco, es maravilloso sentir su sangre en mi boca. Me sacia.
Hablamos un poco y sin querer le hago jurar que no se alejara de , de solo pensar que ella se alejara de mi me siento sin fuerzas.
La noche sigue transcurriendo y me acuesto a su lado, ella se queda dormida mientras nos abrazamos. Su dulce corazón late relajado, su respiración es tranquila y me hace sentir de esa manera, cierro los ojos y sin querer me pierdo un momento de la realidad.
Al despertar veo que va amaneciendo, el sol apenas es visible. Me levanto con cuidado para no despertarla y beso su frente. Voy a la oficina de Kazuhito y como sabia, el esta aquí. Me siento en uno de los sillones y suspiro.
Cuéntame eso que te atormenta, hyde-sama.
―Los viejos del consejo fueron amables esta vez, pero si les llega otro rumor me joderan como piedra en el zapato.
―Tienes que callar a Hiroto.
¿Dándole más dinero? Ese parasito se acabara mi fortuna.
¿Se acabara? Hyde-sama, hiciste tu fortuna hace 300 años, ¿Crees que algún día se acabara? Te puedo decir que aunque llegue el fin del mundo, ese dinero quedara aun siendo billones.
―Como sea, es dinero de todos nosotros, por nuestro esfuerzo, no quiero que caiga en manos de ese imbécil.
―Eso no te lo discuto, pero si ese parasito sigue hablando Miyuki estará en peligro, al igual que  y eso no puedo permitirlo. Si te asesinan todos nos iremos al diablo. No puedo perder a mi única familia.
―No dejare que me asesinen tan fácilmente... Esos viejos no pueden enterarse de que si estoy con una humana.
¿Y en que términos estas con esa humana?
―No somos pareja.― Me defiendo.
―No lo son pero si hacen el amor y bebes de ella.
―Solo somos...
¿Amigos?.― Hace media sonrisa.― Debes tener una buena respuesta frente a ellos.
―Ni siquiera  lo que siento por ella.
¿No la amas?
―Sabes que el amor para mi es inexistente.
―Amaste a alguien.
―Y solo la vi entre las sombras.
―En esta ocasión la tienes a tu lado.
―No lo  Kazuhito... Solo  que no podría estar sin ella.
¿Por su sangre?
―Va más allá... Su sangre es la única que calma la grande sed que he experimentado últimamente, su sangre con poco que tome me satisface por completo... Pero va más allá.
―Pues esa chica te ama con toda su alma y no se ira de tu lado así que tranquilo.
Mi primo regresa a su trabajo y yo me quedo sumido en mis pensamientos, la luz del sol se ve un poco más, suspiro con pesadez, tengo que hacer algo.
―Hyde-sama, que bueno que te encuentro aquí.― Llega Shido.
¿Dormías?.― Le pregunto.
―Sabes que no, estaba escuchando música cuando vi algo.
¿Que viste? ¿Miyuki?
―Es Hiroto, ira a tu mansión y...
¿Y?
―Viene por Miyuki-sama.― Me quedo helado.
―Primero... ¿Cómo es que viste esto?
Aaah eso... Hace dos semanas vi esta visión pero no la entendí muy bien así que no dije nada, hace un momento vino a  de nuevo y la entendí perfectamente.
¿Visión? Creo que no estoy entendiendo nada.
―Ni yo.― Dice Kazuhito.
―Solo pongan atención a lo que les digo, Miyuki-sama está en peligro.
Tendré que activar mi poder también en ella.― Comenta Kazuhito.
―Por favor.― Estoy de acuerdo.
Hiroto cuando vio a Miyuki-sama se quedó fascinado y ahora viene por ella, porque le interesa mucho, como mujer y más porque ella te pertenece primo.
¿Cómo mujer?.― Me enojo.
―Sabes cómo es Hiroto con las mujeres que le gustan... No descansara hasta tenerla entre su cuerpo y... Beber de ella hasta dejarla sin vida...
Guárdate esos comentarios.― Me enfurezco más.― El sabrá pronto que ella esta aquí con ustedes, por favor cuídenla cuando no este y si es necesario contraten seguridad.
―Hyde-sama, Hiroto es muy peligroso y puede ir directo al consejo.
―No KazuhitoHiroto está interesado en ella, no hará nada para que destruyan su diversión. Si el habla con el consejo solo lograra que me asesinen y que la asesinen a ella, el ahora desea hacerme sufrir quitando a Miyuki de mi lado, el ahora desea matarla personalmente.
Me inquieto, los viejos ya están al pendiente de  y ahora con Hiroto... Tengo que preocuparme de más cosas. Ese maldito. Veo como el sol ya salió pero las nubes lo tienen oculto, por la tarde nevara.
Vayamos a desayunar.― Digo tranquilo.
Salimos de la oficina y en el camino al comedor nos encontramos con Miyuki, ella nos saluda y continuamos con el camino.
―Ayer termine el trabajo que me dejaste, Shido me ayudo bastante.
―Gracias, terminando de desayunar trabajaremos un poco más.
―De acuerdo.
El desayuno pasa normal, hablamos de trabajo, contestamos las dudas que tiene ella respecto a mi empresa y al final nos vamos a la sala a continuar con la charla.
―... Por cierto, he pensado en que tengo que ir a la escuela donde trabajaba y...
¿Por que?.― Pregunto enseguida.
―Tengo algunas cosas en mi salón y quiero agradecer por el trabajo.
¿Cuando quieres ir?
―Pensaba en ir hoy que no está nevando tanto.
―Bueno, iré contigo.― Ella se extraña, no puedo dejar que salga sola estando Hiroto por aquí.
―Hyde-sama, tenemos una junta y...
Encárgate Kazuhito.
―Como ordene.
―Yo iré con ustedes.― Se agrega Shido.
Una hora después nos encontramos en el auto y vamos rumbo a esa escuela, espero que ese pretendiente de Miyuki no este.
Llegamos pronto y bajamos del auto, le digo al chofer que nos espere y entramos los tres a la escuela. Hay bastantes personas, cada uno camina, corre, grita o simplemente platica con otro, siento sus aromas, los percibo más fuerte de lo normal, los pensamientos humanos invaden mi cabeza, sus voces resuenan una y otra vez, siento los ruidos de las moscas pasar o de las arañas caminar por las esquinas, esos ruidos no los sentía tan fuertes, es molesto. Bloqueo todo aquello y me relajo.
¿Cuál es tu salón?
―Aquel.― Lo señala y vamos para allá.
Al llegar abre la puerta y entramos, es un salón promedio, con luz y grandes ventanas, hay de todo, pinceles, botes de pintura, bancos, mandiles, paletas, todo lo que un salón de arte tiene que tener. Ella camina a un locker y lo abre, saca una mochila y empieza a meter varias cosas, una lapicera, un cuaderno, una carpeta, algunos dibujos y cosas personales.
―Listo.
Salimos del salón y ahora caminamos a la dirección, estoy por preguntarle algo cuando escucho una voz atrás de nosotros.
¡Miyu!
Los tres volteamos y vemos a ese chico de antes, Anton, solamente ve a Miyuki, le sonríe radiante, volteo a verla y le sonríe también. Estoy sintiéndome molesto.
¡Anton! Cuanto tiempo chico, ¿Cómo estas?
―Esperando tu regreso preciosa.― La abraza y le da un beso en la mejilla.― ¿Por que no has venido? Tus alumnos te extrañan.
―Lo siento, es que he estado ocupada.
―Pues tienes que contarme todo, ¿Vamos a comer?
―Me encantaría pero solo vine a dar las gracias.
―No entiendo.
―Dejo de trabajar aquí Anton.
¿¡Por que?! Miyu, no puedes dejar la escuela.
―La dejare porque estoy trabajando en algo más grande.
¿En qué? ¿Por eso es que no contestas tu teléfono?
¿Mi teléfono?
, te he estado llamando día y noche desde hace dos semanas.
Aaaah... Lo siento, perdí mi celular.
Se disculpa y yo me incomodo un poco, cuando vi que su celular no dejaba de vibrar y tenía el nombre de Anton por un arrebato lo rompí, esto claro, ella nunca lo supo, ni lo sabrá.
―Entonces veámonos hoy en la noche, paso a tu casa.― Mi molestia va subiendo.
―No regresare a casa, estoy viviendo lejos de aquí, por mi trabajo.
¿En que trabajas?
―La señorita está trabajando conmigo, es mi secretaria.― Contesto serio.
¿Y en que trabaja usted?.― Me ve receloso.
―Soy dueño de la empresa de arte Roentgen.― Digo orgulloso.
El chico se me queda viendo, creo que sus ojos triplicaron su tamaño. Miyuki sonríe encantada y Anton la ve sorprendido, mucho muy sorprendido, no dice nada, nuevamente me ve él.
―Roentgen es quien me hizo amar el arte, ¿En verdad es usted el dueño?
―Lo soy.
―Con su debido respeto, pensé que el dueño era alguien mucho mayor.
―Pues no es así.
―Por eso es que dejare el trabajo Anton, estoy trabajando con Hid... Con el señor Hideto, es algo que impulsa mi carrera.
―Ahora lo entiendo... Pero podremos seguirnos viendo, ¿No?
Clar...
―Necesito a la señorita de tiempo completo, lo siento.― Contesto inmediatamente.
¿Por que?.― Pregunta el un poco molesto.
―Este trabajo es de tiempo completo, como sabrá, tenemos galerías por todo el país, son las más reconocidas y tenemos a nuestro cargo muchos artistas, desde pintores como músicos. La señorita Miyuki estará demasiado ocupada con todo el itinerario del señor Hideto, es un trabajo realmente pesado.― Contesta Shido por .
¿Pero tendrá vacaciones?
―En su debido tiempo.― Contesto.― Miyuki, tenemos que irnos.
Aaah si, Anton, lo siento.― Se disculpa.― Tengo que irme.
Se despide rápido y retomamos nuestro camino, ella entra a la dirección y tarda algunos minutos, mientras veo de lejos a ese chico, me concentro en su mente y escucho todo tipo de cosas respecto a . Me odia por alejar a Miyuki de él, y me odia más por ser el dueño de la empresa en la que siempre ha querido trabajar, lamento decirte Anton que jamás trabajaras en mi empresa, no si estas interesado en ella.
―Vamos primo, ese mocoso no es rival para ti.― Me saca de mis pensamientos Shido.
―No  de qué me hablas.
―Sabes que nadie me puede ocultar nada.― Sonríe.― Ese Anton es un mocoso a tu lado, las mujeres normalmente prefieren a un hombre mayor,  lo eres.
Cállate Shido.
Además Miyuki-sama te ama, sabe que eres un vampiro y no te odia, no tienes de que preocuparte.
―No estoy preocupado.― Contesto serio.― Bueno un poco.
―Aja... Por cierto primo, la próxima vez que quieras estar con Miyuki-sama avísanos, la noche anterior escuchamos todo.― Dice riendo.
¿Qué?
Kazuhito y yo escuchamos cada palabra y gemido que dieron, nos fuimos al primer piso pero sabes que nuestros oídos son sensibles, para la próxima dinos y nos iremos a unos cuantos kilómetros de casa.
―Son unos malditos, se hubieran ido.
―Vamos,  tienes la culpa... Miyuki-sama te hizo muy feliz.― Sigue riendo.
―Quieres morir, ¿Verdad?.― Le amenazo y evita reírse.
―Tranquilo, yo solo...
Vámonos.― Llega Miyuki y Shido ríe por lo bajo haciendo que ella se ponga curiosa.
―Volvamos a casa.
Digo antes de que pregunte algo y Shido hable, caminamos al auto, varias miradas se ponen en nosotros, ¿Tan raros somos? Entramos al auto y durante el camino me pongo a pensar en lo que ha pasado estos días, antes con la sed que tenía no me podía concentrar en nada, me sentía asfixiado pero ahora que he probado su sangre me siento calmado, tranquilo y muy bien.
Me concentro en todo, puedo sentirme más fuerte de lo normal, hasta es como si mis sentidos se hubieran agudizado, cosa que no es posible ya que llevo siglos así y no estoy en pleno crecimiento. Mi sed se ha apagado, cuando tengo ganas de sangre solamente tomo un sorbo de ella y me tranquilizo, me controlo más. Antes tenía que dejar casi sin sangre a la mujer de la que bebía.
―Hyde-sama, si quieres puedes ir a la junta, aun estas a tiempo. Yo me voy con Miyuki-sama a casa.
Está bien, regresaremos por la noche.
Me despido de ellos y bajo del auto, camino entre los humanos y tomo un taxi, tantas voces, tantos aromas, tantas sensaciones que experimento cuando estoy entre mortales, mientras veo por la ventana me concentro en bloquear todo lo humano.
No me había molestado tanto estas cosas, ¿Porque hoy si? Sin prestar atención llego a mi oficina, voy directo a la sala de juntas y al entrar veo a Kazuhito explicando algo, todos me ven y enseguida siento cada emoción de los que están aquí, al igual que cada pensamiento, me sorprendo. En los vampiros no puedo leer pensamientos a menos que ellos me lo permitan al igual que sus emociones. Me despejo de esa sorpresa rápido y los saludo, camino a la cabecera de la mesa y me siento.
―Disculpen el retraso.
Danna-sama, estábamos hablando sobre las nuevas galerías que estamos por poner.― Comenta Kazuhito.― Son cinco y están en diferentes provincias, ya tenemos todo listo, solo debemos de darles indicaciones a los obreros para que empiecen a construir.
―Bien, ya saben el estilo que usamos para nuestras galerías, no quiero fallas como la última vez.
―Contratamos a otras personas y ya tienen claro todo, Danna-sama, no se preocupe.
―Eso está bien, para esas nuevas galerías necesitamos obras, empiecen a ver próximos prospectos, obras nuevas y viejas, cómprenlas o hagan algunos intercambios, de todo, pinturas, esculturas, de toda clase, renacentista, barroco, impresionista, surrealista, etctambién a nuestros artistas díganles que necesitamos nuevo material.― Empiezo a dar órdenes.
―Como usted diga Danna-sama.
Hablamos de algunas otras cosas y damos por finalizada la junta, estando un poco preocupado por Hiroto me voy a casa a estar con Miyuki, debo de protegerla de ese peligroso parasito y del maldito consejo...
Maldita sea, en este momento necesito de su sangre para calmarme.

2 comentarios:

  1. Fabuloso! Insisto me encanta y hoy no sólo me gusto mucho sinó tambien me divirtió ver como reían de sus gemidos x3

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    1. Jajajaja, todo un caso ese Shido, escuchando cosas privadas... xD
      Que alegria que sigas disfrutando *3*

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Un abrazo ♥