Capitulo 3 Danna-sama
Si me preguntaran cuantos años he vivido… La verdad me quedaría pensando por unos cuantos minutos la respuesta o simplemente no contestaría.
A lo largo de los siglos mi vida ha sido un poco aburrida. (Aunque realmente han sido muy pocos siglos) Desde que nací, aunque la verdad ya no recuerdo aquellos años. ¿Alguien ha llegado a pensar que la vida es un asco? Bueno, al menos yo sí. Más cuando ves pasar los años, los siglos. Ves las épocas empezar y terminar, ves otras épocas nacer.
Es un poco frustrante.
Más cuando tienes a toda una sociedad a tu cargo.
Desde que mi abuelo decidió morir me dejo a cargo todo su imperio. Mi padre no era su mayor orgullo así que dejo todo directamente a su nieto.
Antes pensaba que ser el nieto del rey era lo mejor. Pero no era así. Ahora que tengo el cargo de mi abuelo sé que no es así.
Todo esto siempre ha sido lo mismo. Dar órdenes. Que me vean con respeto y temor. Que me traten como si fuera lo más delicado del mundo. Amigos no tengo, el único que podría pasarse por algo así es mi primo Kazuhito, pero es familiar así que no cuenta mucho. Shido es otro, aunque no es de mi sangre lo considero como tal.
En mi posición según mi abuelo yo no podría tener amigos pues ellos no existen, menos cuando se tiene tanto poder. Claro, como si fuese una ley.
Hasta ahora he sido el rey más joven de nuestra historia. Eso porque mi abuelo en cuanto supo que nacería hizo todo lo posible por convertirme en quien soy ahora.
Alguien estudiado, culto, con normas y obligaciones, con leyes, alguien de respeto y admiración, alguien que cuando lo provocan da temor, alguien en quien confiar. Alguien inteligente y entregado.
Si hubiese sabido para que me crio así hubiese sido rebelde.
Mi abuelo era el rey de la sociedad vampírica de todo el mundo.
Eso fue hace unos doscientos años sino calculo mal. Esta sociedad existe desde hace miles de siglos y lo hemos heredado por generaciones. Yo soy el número 666 en el reinado lo cual me agrada además que a mi edad numero 666 me convertí en rey. Ese número siempre me ha gustado y entre las malas lenguas se habla de que ese número es el peor que existe en el mundo, por eso muchos de los que ignoraban a mi abuelo me temen a mí.
El número del diablo.
Y no les quito ese pensamiento de la cabeza, que crean lo que quieran, total. Ellos son los que se mortifican.
Como sucesor del rey toda esa organización quedo a mi mando. Sí. También soy rey pero pedí que no me llamaran así. El rey era mi señor abuelo. Yo preferí que me llamaran Danna-sama. Es algo un poco menos llamativo y me hace sentir aunque sea un poco cómodo.
En este momento mi equipo de confianza y yo estamos yendo a una reunión de trabajo. Cree una empresa de arte. Bueno. A lo largo de los siglos he aprendido todo ese ámbito y nos va muy bien.
Tengo la empresa más exitosa de todo el mundo.
A mi cargo tengo los mejores artistas, no los que el mundo normal conoce. Ellos son los que mi mundo conoce. Son artistas que aunque se conoce su nombre están físicamente entre las sombras.
Hacemos todo tipo de cosas, pinturas, tanto en cuadros como en telas, esculturas de todo tipo de material, música de cada instrumento que existe, todo lo que hacemos se convierte en un éxito.
También tengo una empresa de vinos, la mejor cosecha que existe en el mundo.
Esta junta es de mis artistas. Tenemos un pequeño problema con una empresa a nuestro lado, novata, que nos ha copiado algunas obras. No es la primera vez que nos pasa así que tenemos que ir a advertir.
―Mi señor, ¿No cree que debería de ir yo? Usted debe de ocuparse de cosas más importantes.
―No te preocupes Heber. Es mi empresa y debo de trabajar en ella.
―La ha trabajado tanto que no hay lugar en el mundo en que no haya una empresa de usted.
―Y por eso no debo de bajar la guardia.
Es una noche muy fría, está nevando cada vez más y los cristales del auto quedan tapados.
―Creo que debimos dejar el auto e ir por nuestro pie.
―Eso parece mi señor.
Sigo manejando, las llantas cada vez se enganchan más a la nieve. Bajo mi ventanilla y limpio el cristal por fuera haciendo que la nieve se derrita. Mi equipo va adelante en sus propios autos, yo voy con mi secretario Heber, él siempre me acompaña a donde vaya, es muy eficiente y sabe todo lo que necesito. Él fue el secretario de mi abuelo.
Una ráfaga de viento azota contra mí e inesperadamente un olor humano me llega. Absorbo de nuevo ese olor y cierro los ojos enseguida.
Una especie de descontrol se apodera de mí y llevo mis manos a mi garganta y boca. ¿Qué es esto?
―Mi señor, ¿Se encuentra bien?
Escucho a Heber hablarme pero no contesto, él toma el mando del volante y cierro los ojos de nuevo. Respiro y ese olor me llega con más intensidad. Agudizo el oído pero no escucho voces, solo escucho la nieve y el viento. Me concentro en aquella sensación y visualizo toda la carretera mentalmente, por algún lado debe estar.
Mentalmente encuentro un auto, parado en un sembradío, huele a ella. Ese olor es femenino. El auto esta vacío, sigo recorriendo el camino y siguiendo ese olor. Varios metros más la veo acostada en el piso. Empezando a volverse blanca por la nieve. Tiene los ojos cerrados, está muy pálida. Su corazón está dando sus últimos latidos. Abro los ojos y veo que estamos más adelante que la señorita.
Tomo el volante haciendo que Heber se sobresalte. Doy vuelta rápidamente y con una sensación que me quema en la garganta llego a donde la había visto. Bajo de inmediato y me acerco poco a poco. Su corazón prácticamente no se escucha. Llego a ella y tomo su pulso. Su corazón de pronto empieza a latir desenfrenado.
Esta viva y consciente.
La cargo y la llevo a mi auto, Heber me ve con asombro y con un poco de dificultad. Si Heber.
Sangre fresca y joven.
Le digo a ella que tengo que quitarle la ropa. Está a punto de sufrir una hipotermia.
Su olor es fresco, de plena juventud. Llena de alegría y positivismo. Solidaria y agradable. Su olor también me dice que es soltera. No tiene olor de algún hombre impregnado en ella, no tiene ese típico olor de que tiene dueño.
Escucho su sangre correr, trago un poco de saliva. Veo su cuello y es como si me invitara a probarlo. Cierro nuevamente los ojos y tomo aire profundo.
Desde que nací he sido entrenado a controlarme con la sangre humana pero esta vez... Siento miedo. Miedo de que no pueda controlarme.
Tomo una manta y antes de taparla mis ojos se clavan en su cadera, del lado izquierdo tiene una mancha de nacimiento.
Pero me pongo a rezar para que sea un maldito tatuaje.
―Heber.
―Mi señor.
―Dime que lo que hay en su cadera es un tatuaje.
Él se acerca más y lo observa, infiernos. Lo veo acercarse a mí y cerrar los ojos mientras niega.
―Una marca de nacimiento.― Me confirma.
―Una marca de nacimiento en forma de alas de ángel.
―Así es, mi señor.
Trago saliva. Esto no debería de pasar... Al menos no cerca de mí.
La tapo y pongo mis manos en sus orejas, le doy un poco de calor y poco a poco veo como su color va regresando. Cierro la puerta y me quedo afuera con Heber.
―Cancela la junta.
―¿Mi señor?
―Llevare a la señorita a mi casa y... Diablos.
Veo todos los autos llegar a nosotros, ¿Por qué nunca me dan un respiro? Me quito un poco de nieve de la ropa y suspiro.
―Danna-sama...
―Lamento tener que decirles que la junta de hoy se cancela, surgió algo y tengo que encargarme.
―Danna-sama, ya están todos allá.― Me dice Eva, mi otra secretaria.
―Heber vendrá conmigo, Kazuhito, encárgate.
―Como ordene.
―Disculpe Danna-sama pero... Aquí huele a humano.
Todos se quedan en silencio y cuando perciben el olor observan mi auto. Sus ojos me dicen el deseo que tienen en este momento.
―Se llama Miyuki Kobayashi.― Habla Shido.― ¿Quién es, primo?
―Mi señor y yo la hemos encontrado bajo la nieve, su buena voluntad como siempre ha ganado, la llevaremos a un lugar en donde la atiendan.― Responde Heber por mí.
―Váyanse todos y Shido, mantén tu boca cerrada.
Le doy una mirada de advertencia que él toma sumiso. Todos se van y me quedo con Heber. Suspiro profundamente y subimos al auto.
―¿Quiere que contactemos a alguien de su familia?
―Vive sola.― Contesto.― Heber. ¿Recuerdas lo que dijo mi abuelo antes de irse?
―Mi señor...
―Tú estabas ahí, mi abuelo me hizo una profecía:
“En doscientos años una mujer con corazón latiente traída por la nieve llegara a ti, será joven y hermosa. Sabrás que es ella cuando veas una mancha de nacimiento en forma de alas de ángel en su piel. Debes tener cuidado hijo, porque ella será tu ruina, será tu destrucción y tu final. Ella será la única persona en el mundo con el poder de matarte.”
Recito las palabras que me dijo mi abuelo. Cuando escuche sus palabras no lo tome enserio, pero poco a poco fueron clavándose en mi interior, en mi memoria, como un tatuaje.
―Lo recuerdo bien.
―Puedes decirme, ¿En cuántas profecías ha fallado mi abuelo?
―En los 1100 años que vivió hizo muchas profecías, fácilmente el triple que su edad y en todas ellas, mi señor, en ninguna fallo.― Asiento.
―¿Crees que en esta pueda fallar?
―Sinceramente, no lo creo posible.
―Han pasado doscientos años.
―Así es... Mi señor, la señorita Kobayashi es una simple mortal, ni los más peligrosos vampiros mixtos y de alto rango pueden destruirlo.
―¿Entonces?
―Discúlpeme. No tengo una respuesta en este momento.
―Ella no es un vampiro, es una mortal que de acuerdo a la profecía, me destruirá, me matara... Mi abuelo me hizo muchas profecías, algunas aún no se han cumplido, pero esta... Sinceramente esta es la que más me daba curiosidad.
―Podemos deshacernos de ella.
―Matar a un mortal es tan fácil como quitarle el chupón a un bebé... Se quedará en casa unos días.
―¿Mi señor?
―Quiero saber un poco más de ella, tal vez pueda saber cómo es que tiene tal poder en mí.
―Se pondrá en peligro.
―Seré cuidadoso y por favor, ni una palabra de esto a nadie.
―No se preocupe, Danna-sama.
Dos días ella la pasa inconsciente. Tiene el sueño profundo, su mente está en blanco, su cuerpo ya está recuperado y listo para renacer. Verla dormir es todo un misterio, sus parpados, su piel, sus labios, su cabello.
¿Cómo puede una mortal, débil y hermosa matarme?
No lo entiendo. He pensado que tal vez su sangre sea un tipo de veneno para mí ya que hasta ahora, sigo deseándola con mucha intensidad. Mi autocontrol a veces baja la guardia y me tengo que alejar de ella, es muy molesto.
Salgo un momento y me voy a mi despacho. Estos días no he salido de mi casa, le he dejado todo el trabajo a mi primo, Heber sigue pensando que tenerla aquí es como una bomba de tiempo. ¿Podría ser?
Hora y media después subo a la habitación y me percato de que ella no está. Escucho la ducha y me siento en la mini biblioteca que tengo, pido a una de mis mucamas que me traigan café y dos tazas. Tomo un libro y leo un poco hasta que ella sale.
―Me da gusto ver que se encuentra usted bien.
Hablo tras ella y veo como se sobresalta. Escucho el latir de su corazón y su respiración. Al momento de que voltea sus ojos se fijan en mí, su expresión me dice lo aturdida que esta, me dice la sorpresa que tiene al verme. Sus latidos son más fuertes. Creo que está entrando en shok.
Si, bella mortal. Soy diferente a los demás.
Nos vemos a los ojos, sus ojos son profundos y llenos de curiosidad. Es un rostro hermoso, es alguien llena de vida y de entusiasmo. Si fuese humano me fijaría en ella como mujer, hasta podría llegar a enamorarme. Suspiro un poco y absorbo su aroma, me inquieto un poco, su aroma es fuerte, es un olor de sangre joven y llena de intensidad combinado con su olor personal, con el olor de su piel.
―Usted... Me salvo, ¿Cierto?.
Su voz es dulce, suave, con timidez. Noto que se sonroja con frecuencia cosa que acabo de descubrir que me gusta. Las mujeres de mi mundo no tienen ese encanto.
Una lástima.
Mientras más hablamos más me doy cuenta de que ella no puede ser un peligro para mí, creo que esta es la primer profecía que él falla. Su curiosidad me llena de diversión, no tiene ni pensado en que estar en este lugar es un peligro total para ella.
Sé que mis mucamas sufren su presencia pues su olor es muy fascinante.
―Usted puede decirme Hideto.
Todos los vampiros que existen en este planeta me llaman Danna-sama. Mis más allegados a lo mucho que llegan es “Mi señor, Takarai-san, Hideto-sama” es un poco triste.
Ella no es vampiro así que no tiene por qué llamarme como ellos.
Como vampiro, mi alimento es la sangre. Estoy acostumbrado a tomar de vez en cuando, normalmente como comida de mortales pero solo unos bocados y ya. No es algo que me apetezca mucho realmente aunque eso me mantiene un poco estable al momento de desear mi verdadero alimento.
Cuando mis ganas de sangre son muchas bebo de una mujer en especial.
Bajo mi reinado tienen prohibido cazar humanos, al menos humanos inocentes y con una vida honrada. Los vampiros de más bajo rango son los que más cazan, se les tiene permitido tomar a personas cuya sangre ha sido manchada por la maldad.
Con ese tipo de personas no me da tanto remordimiento, además. Su sangre llena de odio y de ambiciones hace que el sabor se intensifique y tenga un sabor mejor. Claro que si hablamos de sabores, la sangre de una mujer hermosa y joven es la mejor que pude haber. Es una sangre que se disfruta como el buen vino, poco a poco, probando el sabor en tu boca por unos segundos, disfrutando de su olor, es embriagante y adictiva.
Logro que se quede por unos días más. Su curiosidad puede más que su instinto de supervivencia, ella quiere confiar en mí y extrañamente esas palabras me hacen sentir un poco alegre, no le doy miedo. Su mirada tan entregada en mi me lo dice.
Comenzando un nuevo día me doy cuenta de que tenerla aquí me ha hecho sentirme un poco más tranquilo, alejado de la rutina. Me hace sentir inquieto también, ese deseo de beber un poco de ella me empieza a atormentar, su habitación está al lado de la mía y aun así su olor me dejaba sediento.
Vuelvo al salón de invitados. Estoy enseñándole a tocar el sax. Me posiciono atrás de ella y le muestro como acomodar sus dedos.
Tal acercamiento me hace trastabillar un poco pero me tranquilizo. Escuchar su corazón latir fuerte es un poco confuso. Tocar su suave piel, sentir su sangre correr hace que mi cuerpo sienta la necesidad de tocarla más allá de lo debido.
Nunca había deseado a una mujer de esta manera.
Menos a una mortal.
Seguramente el deseo de la sangre lo esté confundiendo con el deseo carnal. Me alejo de ella y la observo, puedo ver ese pequeño rubor en sus mejillas y puedo sentir mi cuerpo con calor. No sé qué me pasa.
―Danna-sama. El señor Kazuhito está aquí.
Dejo a Miyuki practicando y llego con mi primo. El me ve curioso y no puedo evitar soltar un gran suspiro y tocar mi garganta.
―Aun me sorprende logres estar tan cerca de ella.
―¿He?
―Apenas entre a la mansión sentí su olor, es un olor exquisito, ¿Por qué la tienes aquí?
―Es... Difícil de explicar, la señorita tiene algo que me tiene curioso.
―¿Además de su sangre?
―Sí.
―Los que íbamos contigo esa noche nos dimos cuenta de que ella te llamo mucho la atención, nunca antes habías tratado con un mortal, al menos no fuera del trabajo, están muy curiosos de Kobayashi, piensan que será la primer mortal inocente y joven de la cual bebas directamente.
―Que piensen lo que quieran.
―¿Es así?
―Kazuhito, a ti no te negare que su sangre me llama mucho, el infierno sabe cuánto me está costando controlarme, pero no beberé de ella. Va contra mis principios y leyes.
―Sabía que me responderías eso, a diferencia de los mixtos, nosotros recibimos una crianza diferente y somos más capaces de controlarnos ante un tipo de sangre así, yo como noble puedo beber si quiero de ella, sin romper mis principios, pero tú, un puro y de cuna, no puede porque prefieren morir antes de rompes sus más preciadas leyes. ¿No es así?
―Sabes la respuesta.
―¿Se seguirá quedando?
―Si... Shido está aquí.― Digo caminando hacia donde esta ella.
Él está muy cerca de ella, diciéndole cosas inapropiadas. Este chico nunca cambiara.
―Shido Azuma.
Digo su nombre completo y se sobresalta. Aunque llevamos siglos conviviendo el me trata como todos, con respeto y temor, claro, cuando nota que estoy enojado.
―Miyuki. Discúlpame por el mal momento.
Me disculpo y nos vamos, sé que ella está más curiosa que antes. Regresamos a mi despacho y aviento a Shido al sillón.
―Había dado una orden.
―Discúlpame, hyde-sama.― Dice sumiso.
―¿A qué viniste?
―Perdón, vine a conocerla, me provoco mucha curiosidad desde el principio.
―Cuando estés frente a ella cuida tus palabras.
―¿Puedo preguntar porque?
―Como notaste, es mortal y no sabe de nosotros.
―¿No la trajiste aquí para decírselo?
―También mantén tu poder lejos de aquí.
―Me disculpo.
―Kazuhito, sigue encargándote de todo, me quedare aquí unos días más.
―Como ordene.
―Y Shido., deja de ser tan entrometido.
―Solo quería ser amable.
―Lo serás después, no ahora.
―Entendido... Solo, déjame decirte algo hyde-sama.
―Adelante.
―Miyuki Kobayashi está empezando a sentirse atraída por ti.
Suspiro, de eso ya me había dado cuenta. Inconscientemente. Asiento lentamente y ellos me ven expectantes.
―¿Permitirás que se enamore?.― Me pregunta Kazuhito.
―Es simple atracción, no creo que llegue a más. La primera vez que me vio estuvo en shok unos minutos, no había estado frente a un vampiro antes.
―Si me permites de nuevo, no siento que sea simple atracción.
―¿Entonces que dicen tus poderes? Shido.
―Ella esta cautivada, aun no lo acepta del todo pero cuando lo haga, primo, no querrá irse de tu lado.
―Basta de profecías.― Me quejo.
―No soy digno de que me llamen profeta, mi poder solo me permite saber las emociones y sentimientos de las personas, puedo sentirlo siquiera con un segundo de mirada y eso es lo que me dijeron sus ojos.
―Lo sé, encárguense de todo, les estaré llamando.
―Una cosa más hyde-sama.
―Dime Kazuhito.
―Siento un poco de inquietud sobre ella.
―¿También está trabajando tu poder?
―Sabes que puedo percibir peligro mucho antes de que pase, que puedo darme cuenta de quienes son tus enemigos, de quienes quieren hacerte daño y quienes son tus aliados.
―¿Y bien?
―Ella es peligrosa.
―Eso ya lo sé.― Confieso.
―Pero su peligro no es como el de tus enemigos.
―No sé cómo tomarlo.
―Tu abuelo te hizo varias profecías, mantente al tanto porque varias de ellas empezaran a cumplirse.― Dice Kazuhito con seriedad.
―Me mantendré al tanto.― Contesto.
Ellos se van y me desplomo en mi silla reclinable. Perfecto. Esos dos solo han logrado que mi autocontrol decaiga más.
Su peligro no es como el de mis enemigos.
¿Entonces que peligro es?
“La ruina que llegara a ti será también la fuerza más grande que jamás hayas tenido. Pero te darás cuenta de eso hasta que tu alma deje de pertenecerte.”
Recuero la otra profecía de mi abuelo.
¿Será la misma ruina llamada Miyuki Kobayashi?
La verdad, no descarto la posibilidad.

Oooh lleno de profecías *O* Ahora siento miedo por Hyde... Será posible que Miyuki sea tan peligrosa?
ResponderBorrarComo siempre voy a estar esperando ansiosamente la proxima actualización ♡
Veremos que otras profecias se van revelando *~*
BorrarY Miyuki... Aasdfghgf ojala que no sea peligro para el Rey!
ESTA BUENISIMO *0* ME ENCANTA, EXCELENTE SENSEI TSUKI, ¡TE AMO!
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