jueves, 7 de julio de 2016

Anata


~Capitulo 22 Remanso~

Era de día; Un día en donde ella se sentía ligera, sin preocupaciones ni asfixia. Se encontraba comiendo con su amigo, en la habitación. Disfrutaban de un gran desayuno, con mucho dulce en forma de mermelada; los waffles que hacían en ese hotel eran maravillosos.
―... ¿Y qué tenemos que hacer hoy?
―Hay un programa por la tarde. ¿Quieres tomarte el día?
Umm no, está bien si voy, me distraeré.
―Bueno, entonces terminando aquí vamos a la sala a ver los detalles de hoy.
―Bien.
― Con lo de hyde-san...
―No sé, la verdad que no.
¿Siguen siendo novios?
―Lo dudo. El me hablo feo aquella vez, duele aun.
―Imagínate lo que le dolió escuchar a alguien decirle que la que es su novia también es novia de alguien más, eres su primera relación formal, no seas tan ruda con él.
―Prácticamente me dijo que estaba con él por su fama y dinero, que cuando me aburriera de él lo iba a dejar, oye, mi novio y pensó así de mí, ¿Cómo crees que estoy? Como si mi amor por el fuera tan poca cosa.
―Bueno...
¿Ves? Ahí está. Aún estoy dolida, no confió en mí. Yo hubiera confiado en él.
―Porque confías a ojos cerrados, te entregas fielmente.
―Eso debería de hacer él, ¡Por lo menos con su novia!
Él está dispuesto a que hablen, y seguramente será hoy.
―Lo sé, entre mas rápido mejor.
―Sin duda.
Continuaron con su desayuno. El día anterior no había comido muy bien ella, así que había amanecido con mucha hambre.
Al terminar los dos fueron a la sala a planear su jornada de trabajo. Estuvieron solos hasta que Nagasawa llego y los saludo con una sonrisa.
―Siento como si no los hubiese visto desde hace años.― Rio.
¡Solo fueron dos días!― Dijo Natsu.
―Lo sé, pero es algo para nada común viniendo de ustedes.
―Gracias por encargarte de todo; Me dijo Ken-san que lo hiciste muy bien.
―Me has enseñado bien.
―Vámonos nenas, me harán llorar.
Los tres rieron, Usui se sentía feliz de ver a su amiga riendo y haciendo bromas, como antes. Era encantadora.
―Saldremos a las cinco, a las siete será el programa, solo es media hora... Nos acompañaran cuatro personas nada más, Nagasawa tu les das el itinerario...
―Claro.
Umm que más, bueno pasado mañana es ya el concierto así que mañana estaremos prácticamente toda la tarde en el recinto.
Yamamoto siguió hablando pero fue interrumpido por alguien que había llegado; Lucia un poco nervioso e inquieto. Al entrar vio a los que trabajaban e hizo un pequeño saludo.
¿Interrumpo?
―No usted Takarai-san, ¿En qué podemos ayudarlo?
Usui, ¿Será posible que la señorita Fujiwara venga conmigo?
Los tres que estaban sentados se vieron a los ojos. Yamamoto vio a su amiga, esperando a que ella le diera la respuesta para poder contestarle a su jefe. Ella suspiro y asintió levemente.
―Ningún problema.― Contesto Usui.
Natsumi dio un largo suspiro y se levantó de su lugar; Salió de la sala y camino en silencio, a lado de su... ¿Novio? ¿Amigo? ¿Jefe?
Llegaron a una habitación; La que ellos compartían hacia unos días y entraron.
Como antes Natsumi se fue directo al gran ventanal y observo todo. Se sentía nerviosa, ansiosa... Quería arreglar todo pero las palabras que él le había dicho resonaban en su mente.
Natsu...
―Sea lo que sea, vamos directo que tenemos trabajo.
―Está bien... Quiero disculparme por lo de la otra vez; Yo...
―Me ofendiste y me lastimaste.
―Sí y no sabes cuánto lo lamento. Cariño, nunca fue mi intención portarme así, solo... Los celos me cegaron, la idea de que tu estuvieras con alguien más... No lo soporte.
―Es que... ¿Cómo pudiste siquiera pensar en eso? ¿Engañarte? ¿Salir contigo y con otro? ¡Como si fuera una zorra!
―No no... Shh por favor, no digas eso. Perdóname.
―Y hasta me llamaste caza fortunas, codiciosa... ¿Algo más?
―Se, sé que fui un estúpido y lo lamento como no tienes idea... Comprendí todo ayer...
―Claro, cuando ya viste a Oshi todo ensangrentado por Usui, diciendo como fueron las cosas.
―Es que, cuando nos dijo lo de él y tu... Nos enseñó una foto de los dos y...
―El de esa foto no era él, ese si era Yui.
¿Cómo iba a saber que tenía un gemelo?
―Hablando conmigo en cuanto viene a buscarte.
―Sé que fui un imbécil.
―Así es.
―Cariño, por favor... Perdóname, no quiero que dejemos nada de lo que tenemos por esto, no por ese idiota, por nada...
Los dos se quedaron en silencio. Observándose, midiendo su estado de ánimo, tratando de ver alguna sonrisa, alguna mirada anhelante. Estaban frente a frente, hablándose con la mirada.
Aun se amaban.
Aun se añoraban.
Ni por un segundo había cambiado nada.
Oshi cuando se hizo pasar por su hermano; Me hizo daño pero también me ayudo a no sentir tanto dolor. Yo nunca lo había visto personalmente pero Yui me había platicado de él y me enseñaba fotos, él era una de las personas más buenas que he conocido, sabía perfectamente como era su hermano, egoísta, mentiroso, ególatra; Nunca veía mas allá de él pero aun así lo amaba porque era de su sangre y su único hermano... Al terminar el funeral... Yo me quede sola, llorando en la tumba de Yui. No estaba preparada aun para dejarlo ir; Fue entonces cuando llego Oshi, me hablo con delicadeza y me abrazo. Cuando lo vi lo primero que dije fue "Yui" él asintió y me dijo que teníamos que irnos a un lugar más tranquilo, para estar juntos como siempre, en ese momento fue lo mejor que me pudo pasar.
¿Por que nadie te dijo que él no era Yui?
―Porque nadie supo de él. Sus padres, después de la muerte de Yui se fueron de Tokyo... Yo era la única que lo había visto llegar y él me había pedido que no le dijera a nadie, yo accedí pues así estaría todo el tiempo con él... Nos veíamos diario, yo salía de la escuela y me iba directo a su departamento. Por alguna razón aunque él estuviera conmigo yo lloraba todo el tiempo, mañana, tarde, noche. No dejaba de llorar, aunque Oshi me abrazara sentía deseos de dejar mi vida. Mi inconsciente sabía que Yui realmente estaba muerto, pero no quería vivir esa realidad.
Usui, ¿Cómo supo él?
―Para cuando él se enteró yo llevaba medio año con Oshi, yo le decía Yui, lo trataba como a Yui, nos besábamos, nos abrazábamos... Cuando queríamos hacer el amor... Yo me detenía, sus caricias y sus besos son muy diferentes a los de su hermano. Cada vez Oshi se empezaba a poner más ansioso, más grosero, más inquieto. Me decía cosas raras, que lo amara como Oshi, en ese momento no sabía quién era Oshi... Fue entonces cuando empecé a alejarme aterrorizada de ver al que fue mi novio y sentir que no era él... Empecé a tenerle miedo y a odiarlo, cosa que también me dejo aterrorizada pues se suponía que lo amaba. Yamamoto era muy amigo de Yui, casi su hermano y solamente a él le pude confiar todo, él se alarmo y me dijo que todo era mentira, me hablo con seriedad y poco a poco fui entendiendo la realidad. Yamamoto logro que me alejara de Oshi, fue otro golpe pues ya ni siquiera veía el rostro de Yui, recaí el doble, me sentía muy mal... Yamamoto no podía alejarse de mi porque me daba una crisis... Todo fue muy difícil en ese tiempo.
¿Por que no me dijiste nada de esto? Cariño, cualquier cosa que sea tuya, de tu pasado, de tu presente, lo que sea de tu futuro es mío también, al igual que lo mio tuyo.
―El pensar en eso que paso me pone mal, no quería revivir por nada del mundo todo eso... Es un gran trauma ver al que fue tu novio, cuando sabes que está muerto.
―Entonces, ¿Son gemelos idénticos? ¿O cuates?
―No, son gemelos idénticos. Como vez a Oshi, así era Yui, solamente que el tenía una mirada noble, una cálida voz, una sonrisa amable, era muy respetuoso y solidario, una luz que el mundo perdió, su rostro desprendía serenidad.
―Si lo llegaste a amar tanto y a querer una vida con él; Estoy seguro de que era gran ser humano.
Natsumi termino con lágrimas en los ojos. Recordar a su primer amor, recordar a quien tanta felicidad le dio, al que sería su futuro; Con el que había vivido tanto.
Aaah, tampoco creas que estoy loca, por ver a Yui en su hermano, cuando llegaste con Usui a la sala nos besamos, volví a caer como antes; Él me dijo unas palabras que Yui y yo nos decíamos siempre, fue algo inevitable y...
―No, nada de eso. Comprendo todo y nunca pensé en que estuvieras loca y si fuese así cariño, amo tu locura.
―Gracias.― Dijo con media sonrisa.
Hyde la abrazo y ella se refugió en sus brazos, lloro en su hombro, sus lágrimas caían sin detenerse. Sus recuerdos con Yui caían como cascada. Nunca lo olvidaría, nunca dejaría de amarlo. Su recuerdo siempre estaría presente.
Pero ese recuerdo, ese amor no cambiaba nada en lo que sentía por hyde, ella tenía claro todo, sabía que lo amaba, que esa vez ella amaba con mucha más intensidad, que su futuro seria el hombre que la estaba abrazado, él era el que su corazón había escogido y sabía que Yui estaría feliz por ella.
―Nunca pensé en ver así a Usui; Confieso que me dio miedo.― Dijo el vocalista.
―Hace ocho años, Yamamoto y Yui iban a clases de thai kwon do y karate, eran los mejores.
―Te creo, ahora sé que con Usui más vale no hacerlo enojar.― Natsumi rio.
―Más te vale no hacerme sufrir porque te las verás con él.
―Puedo asegurar que dejo desfigurado a ese tipo, no puedo arriesgarme.― Ella volvió a reír.
―No vuelvas a desconfiar de mi.― Dijo en un susurro.
―Jamás lo haré cariño, jamás.
Siguieron abrazados, sintiendo su calor corporal, sintiendo los sentimientos que salían de su piel.
―Hyde...
―Dime.
―Bésame.― Le pidió en un susurro.
El cantante hizo media sonrisa y tomo el mentón de su novia, la acerco a él y la beso. Tiernamente, tan tierno que era como si temiera que se rompiera, como un pétalo de rosa.
La rodeo por la cintura y ella se pegó a su cuerpo. Los brazos de Natsumi rodearon el cuello de su novio.
Dos días, solo dos días y sentía que había estado años sin él. Sentirlo de nuevo tan cerca la hacía sentir totalmente libre, ligera, feliz.
Porque él le había regalado la oportunidad de sentir nuevamente el amor.
De experimentarlo por segunda vez.
De sentirlo con mayor potencia.
De saber que los segundos amores existían.
Sin hablarse, los dos llegaron a la cama en donde se acostaron y como si de religión se tratase, empezaron a adorarse, a entregarse.
A amarse devotamente.
Los dos, en la cama era lo mejor que podían experimentar, sus cuerpos, sus almas se convertían en uno solo. Se conectaban tan bien que se sentían en el cielo.
Sin pudor y sin restricción; Esos dos cuerpos se entregaron a una danza de placer.

2 comentarios:

Un abrazo ♥