lunes, 11 de julio de 2016

Anata


~Capitulo 23 Etéreo~

Estaban en las últimas paradas de la gira. Les faltaban solo tres lugares más para darla por terminada. Llevaban cinco meses de viaje y habían sido de los mejores meses pese a los días de mortificación que vivieron.
Pero eso ya había quedado atrás.
Había pasado un mes de eso y era como si nunca hubiese existido.
Tanto el staff como los famosos estaban en una sala, hablando de los detalles del concierto que venía. El guitarrista daba unas indicaciones, el líder también, algunos encargados de diferentes especialidades. Todo aquel que quisiera aportar algo hablaba.
Era un gran equipo.
Usui escuchaba atento todo y Natsumi anotaba; Había que comprar algunas cosas, desechar algunas ideas y poner otras, dar algunas nuevas órdenes y ver si lo que habían pedido los famosos antes ya estaba listo.
Al final de la junta todos se fueron a acatar órdenes, los famosos se quedaron hablando un rato.
―No sé ustedes, pero yo tengo hambre.
―Hyde eres un tragón.― Le contesto Tetsu.
―Mentira, no desayune, ¡Me sacaron de madrugada!
¡Las ocho de la mañana! ¿Eso es madrugada?
―Lo es si te la pasas despierto toda la noche.― Dijo Ken divertido.
¿Que insinúas, gatito?
―Que hyde paso una velada magnifica Tetsu.
―Con razón esa sonrisa de satisfacción.― Se rio el baterista.
―Ya yaNatsu puede entrar en cualquier momento.― Dijo hyde sonriente.
―Me alegra que las cosas vayan tan bien.
―También me alegro Tetsu¿Saben? Tener novia es lo mejor que hay.
―Imagino, sexo a todas horas.
―Eso no Ken... Bueno, aparte de eso.― Se rieron los cuatro.― Tener a una mujer que te ame y la ames, a tu lado, apoyándote en todo. Es lo mejor.
―Suenas tan florecita enamorada.
―Ya te veré Ken.
―Apuéstale a la suerte entonces.
―Enserio, tengo hambre.
―Vayamos al restaurante del hotel, no tengo ganas de salir.― Comento el líder.
―Sí, ahí está bien.
Bajaron al restaurante y se encontraron con su staff, desayunando, todos sonrientes y alegres. Los saludaron por lo bajo y tomaron su mesa.
El cantante logro ver a su novia entre sus compañeros. Estaba sentada en medio de todos, sonriente, lucia entretenida. Nagasawa estaba a su lado; Aun lo veía con malos ojos, ese chico se la pasaba mucho con ella.
Habían juntado cuatro mesas cuadradas para estar todos juntos. Platicaban y comían. Sus jefes les habían hablado de improviso y muchos aun no habían desayunado así que terminando la junta se fueron todos al restaurante.
―... Y en ese concierto una fan, cuando la saque de la multitud de repente se desvaneció entre mis brazos; ¡Me dio un tremendo susto! Era la primera vez que me pasaba.― Conto un integrante del staff.
―Sí, cuando me paso la primera vez casi entro en pánico.
―A mi aun no me pasa, debe ser preocupante.
―Lo es, un poco.
―Pero es grandioso ver todo lo que provocan nuestros jefes, ¿He? Tal emoción que llegan al desmayo.
―Yo aún sigo sintiéndome en el cielo por estar en este staff.― Comento una chica.
―Claro, la gran banda de adonis, ¿Cómo no?.― Se rieron.
―Aunque lleves años aquí, siguen poniéndote nervioso... ¡Y soy hombre!.― Hablo Usui con diversión.
―Imagínate a ellas.― Dijo Nagasawa.
―No sé cómo Natsu pudo siquiera ser amiga de Takarai-san.
―Bueno, ni yo.― Dijo Fujiwara riendo.
―Y ahora como su novio, amiga, ¡Te envidio tanto!
―Hablando de novio.― Dijo en voz baja Usui cuando vio llegar a sus jefes.
―He notado que Takarai-san no te quita la vista de encima, lo traes bien enamorado.
―A quien no, yo estaba enamorado de ella cuando entre al staff.― Confeso un compañero.
―A mí me sigue gustando, ahora más que es la chica de mi jefe.― Dijo un compañero riendo.
¡Oye!
¿Qué? ¡Sabes que siempre me has gustado!
―Si te oyera Takarai-san estarías en graves problemas.― Le dijo Nagasawa.
―Lo sé, por eso desmentiré si le llega el rumor.
Todos rieron y continuaron con su divertida plática. Todo el staff se llevaba bien, hablaban con confianza y sabían que de ese círculo no salía ni una palabra al exterior, porque eran amigos, compañeros y porque era una regla esencial si querían ser parte de ese equipo.
Por la tarde se encontraban en un programa. Los famosos estaban siendo entrevistados. Hablaban de la gira, de sus fans, de sus conciertos...
Ella estaba con su amigo tras las cámaras, viendo a sus queridos jefes, a sus queridos amigos y novio. Tenía una sonrisa dibujada en el rostro, se sentía totalmente feliz.
Yamamoto, anoche hyde me dijo que quiere que vivamos juntos.
¿Hablas enserio?
―Si... Me dijo que lo pensara, pero siento que es muy pronto, ¿No crees?
¿Sientes miedo?
―Sí... ¿Y si al final no funciona?
―Te quedaras con la satisfacción de haber dado todo de ti.
―Viéndolo de esa manera...
―Inténtalo, no perderás nada, ese apartamento es tuyo así que si no funciona, regresas y ya.
―Sí, con el corazón destrozado.
―Estaré para ti, no saldremos de tu departamento en meses y nos la pasaremos comiendo chocolate, durmiendo y viendo películas de zombis.
―Eres el mejor.
Sonrieron y pusieron nuevamente atención al programa.
Después de la cena la pareja se encontraba en su habitación. Platicando y comiendo uvas.
―Cariño, nunca antes me había sentido tan ansioso.
¿Te preocupa algo?
―Sí, el que no aceptes ir a vivir conmigo.
Aaaah.
Aaaah...― Imito él.
―Respecto a eso, ¿No crees que vamos muy rápido?
―No lo creo. ¿Tu si?
―Si... Un poco.
¿Y tiene algo de malo?
―Pues... No lo sé.
―Vamos cariño, en dos meses terminamos la gira, en dos meses podríamos vivir juntos.
―Eres alérgico a los gatos, mi pequeña sufriría sin mí.
¿Cómo le haces cuando estamos de gira?
―Se la encargo a la novia de Usui.
¿No se puede quedar con ella?
―No. Ella sabe que siempre regreso por ella, los gatos si son muy apegados a sus dueños y son regalados abandonan esa casa para ir en su busca, mi pequeña nunca ha salido de casa así que sería peligroso, es muy dócil.
¿Quieres decir que quieres más a tu gatita que a mí?
―Sí.― Dijo seria.
¡Oye!
―Sabes que bromeo, la quiero mucho, es como mi hija.
―Ella vendría también cariño.
¿Enserio?
―Sí, de pequeño tuve gatos, los adoro.
―Pero eres alérgico.
―En estos tiempos con una pastilla se va la alergia.
―Eres el mejor novio.―Lo abrazo y el a ella.
¿Eso es un sí?
―Eso es un... Pero por supuesto que sí.
Se besaron, profundo. Como solamente ellos sabían. Dejaban todos sus sentimientos en aquellos besos, en aquellas caricias.
Sin necesidad de decir nada los dos llegaron a la cama, querían amarse como cada noche, como cada amanecer. Sentirse uno, sin restricción.
Amaban esos momentos, en donde se adueñaban de su pareja, en donde se entregaban, se amaban, en donde se quitaban la respiración, en donde se quitaban la voluntad.
Las manos del vocalista recorrían ese cuerpo que tanto amaba, tocaba en zonas donde solamente el sabia, acariciaba lentamente, la adoraba con cada rose, con cada beso.
El disfrutaba de aquel jugo prohibido. De aquel magnifico líquido embriagante, caliente y delicioso ante su gusto.
Amaba besar sus caderas, subir y besar aquella piel blanca que remarcaba el color café de la punta de los pechos de su mujer. Los besaba, los sentía, los succionaba y encontraba fascinante como el cuerpo de ella se movía inquieto, en busca de más.
Bajaba una mano y sentía una nueva humedad, era delirante. Con sus dedos estimulaba, la preparaba para su próxima entrada, para una nueva unión.
Natsumi adoraba la sensación que su novio le provocaba al besarla, al tocarla, al mirarla, esa mirada lasciva, llena de deseo y oscuros sueños. Su lengua, sus manos, su hombría la hacían enloquecer. Sentir su longitud rosando su entrada era el castigo más placentero que había experimentado, sentir su primera envestida era lo que la llevaba directo al cielo, sentir su falo dentro de ella, bombardeándola, llenándola de placer, calentándola por la frotación de sus paredes.
Sentir las caricias, los besos, las palabras de amor, el sudor, las respiraciones, las miradas, los gemidos en ese momento hacían que todo fuese como una hermosa tortura, una tortura que nunca debería de acabar, estar en los brazos de ese hombre era la gloria eterna.
Y ella experimentaba esa gloria a cada momento, con tan solo una mirada de él.
Era día del concierto. Todos estaban prácticamente listos. La banda estaba en su camerino, el staff trabajaba en los últimos detalles.
Hyde veía su celular, le habían confirmado una gira de VAMPS, que empezaría en seis meses. Era algo bueno así que se lo notifico a sus compañeros recibiendo un "¡Grandioso!" por parte de ellos.
Mientras revisaba su celular se encontró con Nagasawa, quien parecía un poco concentrado en su camino ya que no se había dado cuenta de que su jefe estaba parado frente a él, viéndolo fijamente.
Takarai-san.― Hizo una reverencia.
Nagasawa, hacía tiempo que quiero hablarte de algo.
―Lo escucho.
―Es sobre Natsumi; Verás...
―Si me permite, Takarai-san. Sé lo que dirá y le aseguro que solamente la veo y la veré como una amiga, pues se lo mucho que lo ama. Por favor, no piense que yo intentare algo con ella.
―La quieres, desde hace tiempo. ¿No es así?
―Así es; Antes de que ustedes dos salieran oficialmente yo estaba dispuesto a decirle mis sentimientos, pero al saber que su corazón le pertenece me detuve. Ella es muy preciada para mí y si su felicidad es con usted no haré nada.
―Eso es muy maduro de tu parte.
―Simplemente me falta codicia, Takarai-san, no puedo hacer hasta lo imposible por obtener algo que quiera; pero es bueno, si mis seres queridos son felices, yo también.
―Perdona, te he juzgado mal.
―No se preocupe, es muy normal. Y por favor, no me vea más con molestia, me gusta mi trabajo y no me gustaría perderlo por algo que no es, ella es solo mi amiga, he aprendido a verla así y es genial.
―No tienes que pedirlo.
¡Nagasawa! Te estaba buscando.― Escucharon a Natsumi llegar.
―Hola cariño.
―Hola... ¿Interrumpo algo?
―Nada, solo le decía a Nagasawa que es alguien indispensable aquí.
¿Verdad que si? Aaah te busca Usui, esta como loco en el escenario, faltan unos cables.
―Si son estos, enseguida voy, Takarai-san, con permiso.
―Corre.
La pareja se quedó sola y se sonrieron, se abrazaron y se besaron. Un beso que los estremeció, un beso en donde sus lenguas se acariciaron suavemente.
―Bueno jefe, tengo que seguir, en 10 tienen que estar en las escaleras.
―Claro jefa.
Sonrieron y ella se fue corriendo al escenario para ayudar a sus amigos.
Como Natsumi le había dicho, en 10 minutos estaban los famosos ahí, con las manos en medio, con el líder diciendo unas palabras y todos escuchando y al final dando ánimos.
¡Den todo como siempre!― Les grito Natsumi.
―Disfrútalo cariño.― Le dijo su novio guiñándole un ojo.
Escucharon la batería y los otros instrumentos, la voz del vocalista y los gritos de los fans.
La piel dNatsumi se erizo, sintió una gran felicidad y emoción.
Era algo de cada concierto, ver como su novio lograba transmitir tanto con su voz, con sus canciones, los instrumentos de sus amigos, tan bien conectados.
Unas grandiosas horas de felicidad.
Veía como su novio caminaba por el escenario, cantaba, sonreía, mandaba besos.
Verlo haciendo lo que le gustaba, verlo en su mayor comodidad era lo mejor que podía experimentar.

Mi corazón brillara por siempre.
Porque tu estas allí.
Aun si mis lágrimas se acaban, tu estas allí mi amada.
A tu corazón...
Necesito tu amor y cuidados.

―Te amo tantoHideto Takarai.
Dijo entre lágrimas mientras escuchaba esa hermosa voz y veía esa profunda mirada clavada en ella.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Un abrazo ♥