jueves, 9 de junio de 2016

Anata


~Capitulo 14 Llama~

El tiempo parecía estar detenido. El mundo parecía haberse detenido también. Todo el universo. Las horas, minutos y segundos. No hacia frio ni calor, no se sentía nada más que sus emociones y no se escuchaba nada más que sus corazones acompasados de su respiración.
Un momento perfecto.
Un momento especial.
Sus ojos no dejaban de verse, no dejaban de decirse secretos, de admirarse y de añorarse. No había palabras, no había nada más que sus ojos viéndose fijamente, a pocos centímetros.

Querían besarse, sus labios ardían y sus corazones pedían a gritos un rose, un pequeño contacto... Si tan solo alguno de los dos se animara... Sus ojos brillaban, ese momento tan intimo, miradas conectadas, labios pidiendo besos, manos impacientes por tocar el cuerpo ageno, oidos ansiosos por escuchar una confesion directa y dulce...
Todo era maravilloso.
Hasta que un sonido molesto interrumpió.
¡Oh! Es el mío.
Ella se alejó de él y fue a la cocina por su celular, al tomarlo se dio cuenta de que era Yamamoto, tomo un poco de aire y contesto.
Natsu¿Dónde estás? ¡Es tarde!
―Me quede dormida.
―Justo hoy, recuerda que hoy es el día de reclutar personal para el staff, te necesito cuanto antes.
―Lo había olvidado, estoy saliendo.
―Bien, pero estoy molesto contigo, me has dejado solo.
―No, no estas molesto.
―Si lo estoy.
―No lo estarás.
¿Por que tan segura?
―Te comprare donas.
―Bueno... Eso cambia las cosas.
―Tonto, ya llego.
Rieron y colgaron, ella lleno sus pulmones de aire y salió de la cocina, al llegar a la sala se encontró con su amigo, tenía el ceño fruncido, parecía un poco molesto, ¿Ahora qué pasaba?
¿Quién era?
Yamamoto, tengo que llegar rápido al estudio.
―No te preocupes, estas con tu jefe.― Ella negó.
―Hoy tenemos entrevistas para nuevo personal de staff, debo ir.
¿Cómo es que no sabía de eso?
―Ken-san se lo pidió a Yamamoto el día de las fotos, recuerda que él es el jefe de staff.
―Solo el de L'Arc, de mi staff soy yo.
―Tu staff es el de L'Arc también.
―Que molesto, Natsu...
―Vamos de una vez, podemos desayunar allá... Aaah y paras por una tienda de donas, se las prometí a Yamamoto.
¿A caso estas huyendo?
¿De qué? Solamente corro al trabajo, por tu culpa estoy siendo irresponsable o dime, ¿A ti te gusta llegar tarde a una cita de trabajo?.― El negó.― Entonces ya comprendido todo, vámonos.
Natsumi se giró para ir a la puerta pero enseguida fue tomada del brazo y quedo nuevamente cerca de su amigo, a pocos centímetrospodía sentir la respiración de él en su piel, podía sentir su corazón latir. Esos ojos profundos la dejaban sin aliento, esa cercanía...
Ella parecía huir realmente pero lo cierto era que no sabía cómo manejar lo que había dicho su amigo momentos atrás, ¿Y si no era totalmente cierto? ¿Y si era algo pasajero? Terminaría con el corazón destrozado y con un dolor intenso que no soportaría, no por segunda vez.
Por eso prefería irse por la tangente y esperar a estar segura de que él la amaba, tanto como ella a él.
―Ahora no estoy seguro sobre si escuchaste lo que te dije hace un momento.
―Hyde...
―Solo prométeme que nuestra amistad sigue intacta, perdón por no haber sido un verdadero amigo pero no puedo detener esto, estoy dispuesto a correr el riesgo.
¿Riesgo?
, haré todo lo que este en mis manos para enamorarte, aunque no sea nada seguro lo intentare y si no funciona, por favor, seamos amigos a pesar de eso.
El corazón de élatía rápidamentejamás había pasado por algo así, jamás le había dicho a alguien que la enamoraría. Esas palabras se lo decían a él, pero siendo el quien lo dijera era otra cosa, esa sensación de inquietud, de inseguridad... Le hacía sentir alerta a todo segundo.
Quería a su amiga, estaba seguro de su amor y haría que ella lo amara también, ¿CómoTratándola como algo más que una amiga, solo quería asegurarse de que ella no se alejaría en su amistad, quería asegurarse de que ella estaría bien con eso.
No sabía porque dudaba en decirle sus sentimientos, ella lo amaba pero le daba temor de sufrir, experimentar el dolor que alguna vez sintió. Nada le hacía más feliz que su amigo le dijera que estaba enamorado de ella. Pero necesitaba tiempo, necesitaba estar completamente segura de que todo iría enserio y no sería una compañera más de cama, por unos días o por semanas.
―Mira hyde...
―Por ahora no digas nada... Y se nos hace tarde, ¿Nos vamos?
―Pero quiero...
Vámonos.
Ahora era él el que huía. No quería escuchar tan pronto una respuesta negativa de su amiga, no sin antes haber hecho algo para enamorarla. Sentía la adrenalina correr por sus venas, era algo que le emocionaba, pretender a su amiga, tratarla como una mujer, demostrarle su interés de hombre y no de amigo.
El camino al estudio fue rápido y con platica casual, al llegar vieron una enorme fila de personas, era algo que no se esperaban y tuvieron que entrar por la puerta trasera o el famoso seria reconocido.
Natsumi se fue rápido a la sala en donde serían las entrevistas, llego con una caja de donas y café para su amigo quien la vio y sonrió al ver lo que había en sus manos.
¿Verdad que no estas molesto?
¿He? ¿Molesto yo? Jamás. Dime, por que llegaste tarde.
―Bueno... Vamos al grano, hyde durmió en mi departamento.
¿Qué? ¿Por que?
―Se emborracho y no podía dejarlo irse asíasí que se quedó.
―Es verdad, anoche se fue tarde de aquí, cuando me lo encontré olía mucho a alcohol, me pregunto por ti y le dije que te habías ido temprano, enseguida dijo que con el de lentes, le dije que  y dijo "Ese idiota entrometido" después me dijo "Usui que eres como un hermano para ella así que te diré todo en este momento, no me la puedo sacar de la mente" y se fue. Memorice esas palabras toda la noche para poder decírtelas tal cual en cuanto te viera.
―Eso fue muy extraño, hoy en la mañana me dijo que... Está enamorado de .
―Lo suponía, cuando me dijo eso lucia perdido y confundido, sus ojos decían amor, para  que se emborracho por celos de que te fuiste con Nagasawa, por cierto, ¡Que cambiado esta! Ni lo reconocí cuando llego.
, quedo súper apuesto, me alegro mucho por él y con lo de hyde¿Crees? ¿Emborracharse por celos?
―Es muy comúnademás él no se ha enamorado, seguramente no sabe cómo manejar todo esto.
¿Crees enserio que este enamorado de ?
―Te cela, cuando te ve no mira a nadie más, siempre te quiere con el..Se emborracha y llega a tu departamento… Es obvio en realidad.
―No .
¿Te confesaste también?.― Ella negó.― ¿Por que?
―Quiero estar segura de que me ama, no quiero sufrir.
―Es entendible...
―Viene el siguiente.
Escucharon la voz de Nagasawa quien entraba con un chico que tenía páleles en la mano, Yamamoto asintió y se puso en plan de trabajo.
―Pasa a otros dos, Natsu y  me ayudaran, Lia ya viene para el acceso.― Ordeno Usui.
―Por supuesto.
Nagasawa hizo lo que le ordenaron y pocos segundos ya estaba el frente a uno interesado en el trabajo junto con Natsu.
Ella vio a su amigo, su nuevo look, le quedaba realmente bien. Se sonrieron y empezaron a entrevistar a los candidatos.
Unos tenían muy buenos currículos pero no tenían nada que ver con lo que ellos querían, otros aplicaban bien para el puesto pero no tenían disposición de tiempo completo.
Pasaron las horas en una mesa los tres, hablando con extraños, calificándolos y diciéndoles que si quedaban aceptados les llamarían.
―Ya me canse.― Se quejó ella dando vueltas en la silla giratoria.
¿Cuantos faltan?.― Pregunto Usui a la chica encargada de acceso.
―Treinta y dos.
Aaaah no quiero, ¿Y si decimos que ya tenemos todo el equipo completo?
―Eres cruel Natsu, son pocos, después de esto invito las cervezas.
―Ya dijiste Yamamoto.
Natsu deja de dar vueltas que te caerás.
―Bueno, si pasa me levantan, no sean descorteces.― Le contesto a Nagasawa.
Ella seguía girando, era divertido y entretenido. Al dar una vuelta con un poco más de fuerza golpeo a su amigo Yamamoto quien por las ruedas de la silla se fue directo a Nagasawa y los dos chocaron con la pared seguido del piso, Natsu se rio y fue tras ellos a aventarse.
―Bueno, esto no estaba planeado pero ha sido divertido.
―Claro, tu no caíste después de haber golpeado con pared.― Le respondió Yamamoto.
―Eres un llorón.
Los tres trataron de levantarse pero ella no controlaba su risa y termino cayendo encima de Nagasawa quien en el camino se llevó a Yamamoto. Los tres en el piso rieron y se relajaron, el piso estaba fresco y se quedaron ahí por un rato, Natsumi estaba entre los dos chicos, cruzada de uno a otro. Su cabeza estaba en el estómago de Nagasawa y sus pies en el estómago de Usui.
―Me quiero quedar aquí, son muy cómodos.
―Claro, tu no cargas nuestras cabezas y pies.
―Cállate Usui, aprende a Nagasawa, no está de nena como tú.
―Es que es muy caballeroso para decirlo.
―La verdad estoy cómodo también.― Contesto el de suplentes mientras acariciaba el cabello de su amiga.
―Se nota.
Escucharon la voz de su jefe y los chicos se movieron de inmediato, ella se quejó pero termino por pararse con ellos, se sacudieron un poco y los dos chicos nerviosos  no sabían que decir.
―Tomábamos un receso.― Le dijo ella.
―En el piso.
Sip, es un lugar cómodo.
¿Tenias una buena almohada?.― Le dijo viendo a Nagasawa.
―La verdad si, esta delgado pero acolchonadito.
Lia, pasa a los siguientes.― Interrumpió Usui el momento.
―Bueno jefe, seguiremos trabajando, si los próximos que entren lo ven no podrán articular palabra.
¿Me estas corriendo?
―Sutilmente, si.― Le respondió ella.
―Aquí están.
Los cuatro que estaban ahí voltearon a ver a Lia quien había entrado con tres personas, para su mala suerte chicas quienes no pudieron contener su emoción y gritaron al ver al famoso. Natsu resoplo y negó con la cabeza.
―Ese no es un comportamiento profesional, si van a trabajar aquí deben contener ese tipo de cosas.― Reprendió Natsu.
―Siéntense.― Les dijo Nagasawa a las chicas.
Los tres que entrevistaban se sentaron seguidos de las chicas. Hicieron preguntas y anotaciones, para la mala o buena suerte de ellas hyde se quedó ahí, observando todo, fijamente.
Su vista solo se quedaba en su amiga, verla tan concentrada, tan cómoda hablando con otras personas... Tan perfecta.
Tan hecha para él.
Las chicas se fueron tal vez con la mejor experiencia de su vida al haber visto a pocos centímetros a su ídolo, los cuatro nuevamente se quedaron solos y suspiraron.
―Por tu culpa esas chicas no podrán trabajar aquí.
¿Yo que hice?
―Las distrajiste, no hicieron bien su entrevista, una lástima.
―Culpa de ellas por no controlarse.― Se defendió el artista.
―También.
―Ahora Natsumi, tú y yo nos vamos de aquí.
¿Por que?
―Porque soy tu jefe y lo ordeno. Usui encárgate de todo, me llevare a la señorita Fujiwara.
―C... Claro Takarai-san..
Hyde tomo de la mano a su amiga y la jalo hacia él, sin pensarlo la rodeo por la cintura y sin ver a media mas salieron de la sala y caminaron hasta la oficina de él.
Al entrar él puso seguro y le quito a ella su radio, lo apago al igual que su celular e hizo que se sentara en su sillón, él se sentó en la mesita de centro, frente a ella y la observo por unos minutos.
―Querías saber porque odio a Nagasawa, bien, aquí está la respuesta: Lo odio porque está interesado en ti, te pretende y no quiero que nadie te mire como mujer, no quiero que nadie te toque, ¿Es mucho pedir?
Wow, no sabía que fueras así.
―Ni yo... Natsu, me hierve la sangre de solo verte con ese chico.
―Somos amigos, ¿De qué otra manera quieres que te lo diga?
―Bésame.
¿He?
―Quiero que me beses.
―Hyde, me estas poniendo nerviosa.
―BésameNatsumi.
Ella no sabía cómo reaccionar ante eso, ¿Que lo besara? ¿Cómo reaccionar claramente ante unas palabras tan improvistas? Natsumi no se movía, no reaccionaba, solo veía a su amigo fijamente, él tenía sus manos unidas a las suyas, estaban cerca y los ojos de él pedían realmente que lo besara, vio sus labios y regreso a los ojos, no se atrevía.
Era mucha presión.
Era algo irreal.
No sabía controlar todo lo que sentía.
―No me culpes entonces.
Escucho esas palabras en un susurro antes de sentir los labios de su amigo en los suyos.
Un beso inesperado, un beso ansioso y tierno. Sintió las manos que momentos antes sostenían las suyas en sus mejillas, una mano se dirigió a su cuello y con esto hizo que el beso profundizara más. Su lengua entro en su boca sin ser invitada, ella abrió sus labios y jadeo involuntariamente, tanta maestría, tanta seguridad, tanta suavidad y calidez la atormentaban.
Tenía los ojos cerrados, no podía alejarse del beso porque la mano que estaba en su nuca la tenía sujeta... Y tampoco era como si quisiera alejarse.
Había soñado con un beso de él siempre, había imaginado cientos de veces como serían sus besos, su calidez, su textura, su sabor...
Y ahora que lo experimentaba; Estaba segura que no le gustaría nada más que ser besada por ese hermoso ser.


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Un abrazo ♥