~Capitulo 12 Bruma~
El tiempo había pasado, era prácticamente de noche y los del staff trabajaban en sus últimas cosas, Yamamoto daba sus últimas ordenes, Natsumi se encargaba de revisar que todo quedara bien y hyde, él estaba en su oficina.
En silencio.
Inquieto.
Nervioso.
Confuso.
Había aceptado totalmente sus sentimientos, había aceptado lo que no había querido aceptar desde hacía semanas. La verdad era que esos sentimientos le daban un poco de temor.
Se había enamorado de su amiga.
¿Cómo controlar eso? El sin duda no sabía ser un amigo, sin duda no había sabido ser un amigo. Lo había echado todo a perder. Se enamoró de su amiga. ¿Y ahora qué seguía? Seguir actuando como hasta ahora, ¿Solo amistad? Decirle sus sentimientos, que ella supiera sobre sus intenciones, ¿O qué? Temía echar a perder lo que habían logrado.
Era frustrante.
Vio su reloj y como había quedado con ella salió de su oficina y fue en su busca, ahora más que nunca sentía la necesidad de estar con ella, sentía que estar lejos de ella era asfixiante.
Camino por los pasillos y buscando tranquilamente la vio frente a la cafetería, con ese chico de lentes, nuevamente. Estaban sonrientes, platicaban. Ella se veía emocionada, el chico le sonreía. Hyde camino lentamente hacia ellos y cuando estaba a pocos pasos vio que el chico se despidió de beso en la mejilla.
―Hyde.
―Hola.― Se tranquilizó el famoso.― ¿Nos vamos?
―¿A dónde iremos?
―A cenar a algún lugar, a menos que quieras otra cosa.
―La cena está bien.
Ella paso a despedirse de su amigo Yamamoto quien con una dulce mirada le dijo adiós.
Natsumi caminaba al lado de su amigo, veía de lejos el auto del artista y suspiraba. Estar en un lugar tan pequeño, tan privado con él era aturdidor. Ella se controlaba, respiraba profundamente. Tenía que ser como antes de que se enamorara, todo normal, como si su cariño siguiera siendo de amiga.
―Fue un día productivo.― Comento ella mientras iban en el auto.
―Sí, lo fue... Natsu...
―¿Umm?
―¿Me consideras un amigo?
Natsumi se quedó sorprendida, ¿Que si lo consideraba un amigo? Por supuesto que sí, antes de su amor de pareja lo amaba como amigo ya que era la forma más cercana de estar con él, así empezó a hablarle, ¿Cómo no considerarlo su amigo?.
―No sé por qué tu pregunta hyde, pero te considero un gran amigo, en estos meses has ocupado un lugar importante.
El famoso frunció levemente el ceño pero hizo media sonrisa. Ya no sabía si sentirse bien o mal por esas palabras. Lo consideraba su amigo y eso le gustaba pero no le gustaba tanto como la idea de que lo considerara para algo más.
¿Porque la situación era tan frustrante?
―Solo me gusta escucharlo.― Dijo como respuesta.― Tu también eres muy importante para mi Natsu, como no te imaginas.
Sin querer él unió una de sus manos con la de ella y por dos segundos se vieron a los ojos. Con ese tipo de miradas se decían todo. Y se decían nada.
Ninguno se atrevía a decir sus sentimientos por temor a estropear su hermosa amistad, preferían ser amigos y amarse en secreto que a declararse y estropear todo si el sentimiento era unilateral.
Entraron a un restaurante y enseguida fueron atendidos. Pidieron su cena y entre platica empezaron a comer, platicaban de cosas casuales y sobre el día. Esas pláticas eran muy relajantes, reír con ella, con él era la tranquilidad total.
―... Y entonces la chica le dio una cachetada a su novio y se fue diciéndole "En tu vida te atrevas a buscarme, imbécil" Sonare cruel pero fue divertido.― Comento Natsu.
―Eres cruel, pero yo me hubiera reído ahí mismo.
―No sé cómo aguante, Yamamoto casi rompe en risa, pero se controló bien.
―Si algún día nos pasa algo así estando en un centro comercial, espero no morir de risa.
―Bueno, moriremos los dos.― Dijo ella riendo.
―Hablando de centro comercial, ¿Vamos mañana? Quiero comprar una nueva chaqueta.
―¿Otra? Tienes miles.
―No exageres, por lo menos cientos si.― Dijo entre risas.― ¿Vamos?
―Mañana no puedo, vamos pasado.
―¿He? ¿Mañana no? Hieres mis sentimientos.
―Saldré con Nagasawa de compras.
Silencio.
Un maldito silencio y descontrol de parte de él.
Un silencio incómodo y confusión de parte de ella.
¿Porque se había puesto el de repente serio? Era una salida casual con un amigo, que ella supiera nunca había firmado un documento que especificara que ella seria exclusivamente amiga de hyde. ¿Entonces? No entendía. Comió de su postre y suspiro.
―¿Por que te cae mal Nagasawa?
―¿Por que piensas eso?
―Cada que se trata de él te pones serio.
―El día del bar, hay algo que no me agrada de él.
―No lo conoces, es muy noble, educado y amable, es un gran chico.
Escucharla hablar así de ese chico le molestaba, y más le molestaba que no saliera con él por irse con ese entrometido. Sus celos empezaban a controlarlo y eso no era bueno.
―Ni ganas de conocerlo.
―Entonces no lo odies porque sí.
―¿Sabes que está enamorado de ti?
―¿Tu también? Vamos, era solo un juego, no creas todo lo que escuches.
―Un hombre sabe cuándo alguien se enamora de su chica.
Natsumi ante esas palabras se quedó sorprendida "Su chica" ¿Cuándo se había perdido en la conversación? ¿De qué chica hablaban? Ella no podía ser, ella no era su chica.
―¿He?.― Logro pronunciar.
―Es decir, tu como mi amiga, me doy cuenta cuando alguien te pretende.
El artista hablo conteniendo las ganas de decirle sus sentimientos, como había visto su reacción seguramente ella solo lo quería como amigo y ese "su chica" le había incomodado o había sido nada para ella, con un poco de dolor aclaro las cosas. Como su amiga... Sí, claro.
―Aaah, pues no es así, solo es un amigo.
―Si tú lo dices.
―Vamos que yo no ando diciéndote nada de tus amiguitas.
―Porque eres mi única amiga.
―Amigas sexuales me refiero.
―Aaaah... Ni amigas son.
―Compañeras sexuales, ¿Esta mejor?
―Supongo... Pero eso es algo muy diferente, o dime, ¿Te has acostado con ese de lentes?
―Nagasawa se llama.
―¿Has tenido relaciones con Nagasawa?
Su amiga quedo en silencio. Él la veía con curiosidad y temor, realmente no quería escuchar la respuesta, si le decía no, sería un alivio, si le decía si, seria doloroso.
―Las chicas no tenemos memoria.― Respondió ella con diversión.
―Nosotros tampoco.
―Tú me cuentas tus aventuras.
―Mi excepción eres tú, te cuento todo porque eres mi confidente, ¿Qué hay de ti?
―También lo eres pero esas cosas una chica no lo cuenta, no al menos yo.
―Entonces es un sí.
Se vieron a los ojos, ella tomo de su postre y vio que no tenía intención alguna de contestar pero por su reacio era un "si" eso dolía. No quería saber sobre sus compañeros sexuales aunque él lo hubiese preguntado. Suspiro y trato de quitarse esa confesión de la cabeza.
Ahora odiaría mas a ese tal Nagasawa.
Fueron sus últimos pensamientos antes de salir del restaurante.
―Nos vemos mañana.
―Ve con cuidado hyde y gracias.
―Un placer... Mi ángel.― Dijo lo último en un susurro que ella no alcanzo a escuchar.
Se despidieron y él se quedó esperando hasta que ella entro a su edificio. Con un suspiro arranco su auto.
Se fue directo a su departamento. Necesitaba despejar su cabeza ya que algo con nombre y apellido no dejaba de atormentarlo.
Siendo un nuevo día estaban todos en el trabajo. Haciendo lo que les habían mandado, haciendo sus especialidades y a ratos tomando un descanso o comiendo segun su horario personal.
―Es hora de que me vaya con Nagasawa, nos vemos mañana.
―Abandonadora de amigos.
―Envidioso, no te cuesta nada compartirme con él, unas horas.
―Si me cuesta y mucho, ese chico lo pagara con horas extras de trabajo.
―Eso es abuso de poder.
―Y es maravilloso.― Dijo Yamamoto riendo.
―Natsu, ¿Nos vamos?
―Sip, hasta mañana.
Se despidió de Usui y los dos amigos salieron del edificio con emoción. Era un día de buen clima y salir del trabajo para ir de compras nunca iba mal.
Hyde por su parte iba llegando de una cita de trabajo cuando los vio salir del edificio, tenía unas inmensas ganas de ir tras ellos pero se negó a hacerlo, seria irrumpir en la privacidad de ella y eso no le agradaba, controlando su impotencia entro a paso rápido a su oficina.
―Aquí es a donde siempre vengo. El oculista es muy bueno.
―Entonces está bien, ¿Listo?
―Cuando tú digas.
Entraron al oculista y una señorita los atendió, Nagasawa ya había hecho cita así que entraron inmediatamente y se encontraron con un hombre que rondaba los cincuenta años. De cara noble. El que iba a ser atendido fue revisado una y otra vez. Duraron una hora hasta que el doctor les dijo que podían pasar por los lentes en un par de horas.
―Eso ha sido rápido.
―Le hable ayer y le comente todo, solo era cuestión de tomar mi graduación y ponérselo a los de contacto.
―Gran iniciativa, ¿Compramos un helado?
―Claro, en ese puesto los hacen deliciosos.
―Pues llévame.
El chico sonriente asintió y caminaron a donde estaban los helados, pidieron los suyos y se sentaron en una cómoda mesa, con sombra y aire fresco. Platicaron por un rato, la verdad era que nunca habían salido los dos solos, siempre hablaban en el trabajo, en las fiestas que hacían y en algunas comidas. Pero salidas como esa no, la del observatorio no contaba pues había sido después de una reunión y ya lo habían hecho algunas veces antes.
―¿Qué te parece si vamos a comprar ropa? Para tu nuevo look.
―La opinión femenina siempre se aprecia.
―Entonces vayamos.
Ella emocionada tomo la muñeca de su amigo y caminaron a paso rápido a la primer tienda que vieron. Empezaron a ver ropa, pantalones, playeras, camisas, zapatos, algunos accesorios. Ella tenía un gusto por demás excelente así que todo lo que sugería Nagasawa lo aceptaba sin dudar.
Las horas pasaban y cuando vieron que era tiempo de ir por los lentes dejaron las compras y fueron a directo al oculista.
Cuando llegaron y estaban listas y el doctor le dio indicaciones de cómo usarlas.
Veinte minutos después salieron.
Un nuevo Nagasawa sonreía ante la multitud que caminaba por la calle. Lentes de contacto, nuevo peinado, sus ojos lucían más, su cabello no ocultaba su rostro y tenía ahora un aire fresco y seguro.
―Perfecto.
―Gracias Natsu, si no fuera por ti, seguiría como antes.
―Lo hago con gusto, cuando llegues mañana será toda una revelación, cuidado con las chicas porque te acosaran.
―Espero que no.
Caminaron riendo y tras dar una última vuelta y comer unas crepas él la llevo a su casa, era de noche, las nueve para ser exactos.
Cuando llegaron al edificio de ella se percataron de que un auto estaba frente a su departamento, un chico estaba recargado en el deportivo, llevaba capucha y lentes pero no le prestaron atención hasta que quedaron frente al edificio.
―Me divertí mucho.
―Yo también, gracias por todo Natsu.
―No es nada.
―Esto es para ti.
Nagasawa le dio una bolsa de regalo que ella no había visto pues estaba dentro de una gran bolsa de compras, ella lo tomo sonriente y emocionada.
―No era necesario.
―Lo vi y me gusto, espero que a ti también.
―Sea lo que sea ya me gusta.
―Lamento interrumpir.
Escucharon una voz masculina, que provenía del chico del auto, los dos se voltearon a verlo, estaba oscuro y no lo distinguían bien, al menos el chico no.
Ella sabía quién era.
―Descuide, bueno Natsu me voy, nos vemos mañana.
―Claro Nagasawa, ve con cuidado.
Se despidieron como siempre, beso en la mejilla y un rápido abrazo. El chico se fue y ella se quedó parada en su lugar, viendo al chico del auto. Dio un suspiro y sonrió.
―Si no conociera tu voz hubiese gritado y golpeado.
Él se acercó a ella, sin decir nada y a pesar de sus lentes ella lo veía con el ceño fruncido, ¿Que le pasaba últimamente? No dejaba de estar enojado.
―Regresaron tarde.
―Sí.
―¿Y el trabajo?
―Ya estaba planeado no regresar, llegamos directo a nuestras casas.
―¿Cómo les fue?
―Grandioso, me divertí mucho.
Hyde no podía ocultar su enojo, sus celos, su intranquilidad, sentía la necesidad de decirle sus sentimientos, sentía la necesidad de abrazarla y sentirla solamente de él... Sentía la necesidad de...
De besarla.
―Natsu...
―Hyde...
―¿Te gusta Nagasawa?
―¿He?
―Como hombre, ¿Te interesa?
―¿Qué te pasa hyde?
―Respóndeme.
―No hasta que me digas que te pasa.
―Lo que me pasa es por tu culpa.
―¿Qué?
―Me abrumas de una manera asfixiante.
―No sé qué signifique eso pero me estas asustando.
A esas alturas el artista ya estaba muy cerca de ella, sus manos estaban en la cintura de Natsumi, sintiendo ese pequeño cuerpo junto con el suyo, viendo esos labios que deseaba sentir, viendo esos ojos que desprendían curiosidad y nerviosismo.
En ese momento no le importaba nada más que expresarle sus sentimientos o explotaría, no quería que alguien más estuviera con ella, quería que ella fuera de él, solamente de él.
―Natsu...
―Rayos hyde, estas tomado.― Dijo al sentir su aliento cerca de ella.
―Sí, creo que sí.
―Tonto, ¿Y así manejaste?
―Por supuesto.
―Vamos a mi departamento Takarai.
Su amigo caminaba con un poco de dificultad, no sabía porque se había puesto así pero era la primera vez que le tocaba verlo así, esos hermosos ojos estaban inyectados en sangre, su olor natural estaba combinado con el olor a alcohol.
Con dificultad llegaron a su habitación y lo tumbo en la cama, le quito los zapatos y lo tapo, él ya estaba dormido.
Debió de haber tomado mucho como para quedar dormido tan rápido.
Suspiro y salió de su habitación no sin antes escuchar un:
―Mi ángel...
Un pequeño susurro de parte de él, ¿Su ángel? ¿Qué significaba eso? Tal vez alguien importante para él o era cualquier cosa, la verdad prefería pensar en que era la segunda opción.
Lo dejo solo en su habitación y se fue a la cocina a alimentar a su gatita.
―Que voy a hacer contigo hyde.
Pronuncio mientras acariciaba a su bola de pelos.
¡Gracias por este hermoso regalo, Tsuuuu! Te adoro. ❤❤❤❤
ResponderBorrarIvy.
Fue un placer querida Ivy!
BorrarTe super adoro :")
Hermoso capítulo Tsukii ♥ Ya no puedo esperar a que se revelen sus sentimientos :3
ResponderBorrarYa se siente el amor (~ * - * ) ~
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