jueves, 30 de junio de 2016

Anata


~Capitulo 20 Sombrío~

Llevaba tres copas de vino, en ese momento no quería pensar en nada, al menos no en la fuente de su dolor pero era imposible. Como siempre cada que cerraba los ojos la veía.
Se maldecía.
¿Por que se había tenido que enamorar? Era hermoso sí, pero tanto en un segundo estas en el cielo en el otro segundo estas en el infierno. Caes de la manera más asfixiante y dolorosa, en donde todo tu cuerpo se siente roto sin estarlo realmente.
Esa sensación que sentía lo estaba llenando de dolor. Él sabía bien que primero tenía que hablar con ella pero no lo quiera hacer. ¿Y si le confirmaba que si tenía un novio? ¿Y solo se había burlado de él? Era malditamente frustrante todo. No quiera saber nada, solo quiera tomar hasta quedar inconsciente.
Cosa que no pudo llevar acabo pues ella llego.
La vio entrar sin avisar. Estaba con los ojos llorosos; Lucia realmente atormentada. Perdida en sus propios recuerdos, angustiada.
No la quiera ver así que después de unos segundos de cruzar mirada con ella regreso su mirada al ventanal. Tal vez ella entendería y se iría.
Cosa que claro, tampoco pasó.
―Hyde...― Escucho aquella dulce voz.
No contesto.
―Por favor, tenemos que hablar.
Escucho en esa voz un tono de súplica y por más que le lastimara no cedió.
―Sé que me estas escuchando así que aunque no me mires a los ojos hablare.
―Es mejor que te vayas.― Se dignó a contestar.― Ahora no.
―Ahora sí, no puedes quedarte con un mal pensamiento, hyde, ¿En verdad crees que tengo a alguien más?
...
―Todo lo que te dijo es mentira; Tu sabes que desde hace siete años no he tenido novio, desde ese tiempo ha sido solamente tú, sabes sobre Yui... Por favor, hyde, mírame.
La voz de ella poco a poco se iba apagando, su cuerpo temblaba, no quería hablar a detalle pero tenía que hacerlo, aunque eso significara recordar esos horribles momentos, esa horrible tortura.
Hyde volteo ante la voz llorosa de Natsumi. Cuando la vio sintió su mortificación en carne propia, sintió su angustia y algún dolor inexplicable.
Él nos enseñó una foto, Natsumi. Son ustedes dos... En la playa, sonrientes. ¿Por que no me dices la verdad? ¿Por que lo alejaste de ti?
Él no es... Él no es el de la foto, nunca tuve una relación con él, nunca lo deje.
―Vamos Natsumi, vi perfectamente bien la foto.― Dijo parándose de su sillon.― ¿A caso te aburriste de él? ¿Por eso lo alejaste?
―No me hables así.― Dijo entre lágrimas.
―No encuentro otra justificación, lo dejaste y él no lo acepto. ¿Eso hubiera pasado con nosotros? ¿Me ibas a dejar si te aburrías? ¿O eso no aplica conmigo porque soy famoso y millonario?
Las palabras que le decía eran duras y frías, con una mirada que no transmitía remordimiento alguno. Era doloroso. Esa mirada cálida que antes tenía no estaba.
Le dolía.
Lo amaba pero tampoco dejaría que hablara así de ella.
La estaba ofendiendo.
Si tan mal concepto tienes de mi lo siento mucho y siento más que no me tengas confianza; siento que no creas en mí y que le creas más a un desconocido... Después de todo; Como amigo no fuiste el mejor, ¿Cómo llegue a pensar que de novio si? Ahora Takarai, no tenemos nada.
Natsumi salió de la habitación envuelta en sus lágrimas. En el pasillo se encontró con sus demás jefes y su amigo Yamamoto. Lo abrazo y el a ella, enseguida Usui se fue con su amiga a su habitación. Sabía que necesitaban estar solos para que ella llorara tanto como quisiera.
Sus amigos entraron a la habitación, donde el vocalista estaba en el sillón, con los codos recargados en las rodillas y las manos tapando su rostro.
Se había pasado.
Había hablado de más.
Se había dejado llevar por el enojo.
La había lastimado.
Maldita sea.
Se sentía frustrado; ¿Por que su boca no se había quedado callada?... Le dolía lo que le había dicho ella, "No tenemos nada" ¿Hablaba enserio? Ni amistad, ni relación amorosa. A eso se refería. Él sabía que tal vez hubiese sido mejor si se quedaban como amigos, no hubieran pasado por eso si hubiese sido así.
Se lamentaba.
La amaba tan intensamente que la idea de no tenerla siquiera de amiga lo mataba.
―Serás idiota.― Escucho la voz de Ken.
―Debiste dejarla hablar; Hyde, hay algo que es serio y tiene que ver con ese que nos encontramos.― Hablo Tetsu y hyde alzo la mirada.
¿Serio?
―SíUsui dijo que no es cierto nada de lo que nos dijo ese tipo, le preguntamos que era pero nos dijo que él no podía decir nada, que eso es algo que ella tiene que decirte directamente.
―Lo Jodi, ¿Verdad?
―Lo jodiste, si.― Confirmo Ken sacando un cigarro de su chaqueta.
En la habitacion de Yamamoto estaban los dos, acostados en la cama. Ella llorando en el pecho de su hermano y el sufriendo por ella. Compartiendo su dolor en silencio.
―Me ofendió, no cree en mi Yamamoto.
―Seguramente se dejó llevar por el enojo.
―Aun así, su mirada me lastimó, sus palabras me lastimaron. Usui, si no me tiene confianza no tenemos nada.
Continuaron en silencio. Para su amiga la confianza lo era todo. Ella confiaba en sus seres queridos a ojos cerrados y si alguno de ellos desconfiaba de ella era lo peor que le podían hacer. Así que sabía perfectamente la desilusión y dolor que tenía el que su novio no haya tenido confianza.
Escucharon que alguien tocaba la puerta. Natsumi se había quedado dormida mientras se desahogaba. Usui salió de la cama con cuidado y fue a abrir, se encontró con los cuatro famosos e hizo una leve reverencia. Veía como el vocalista trataba de mirar hacia adentro así que salió completamente de la habitación y cerro de la puerta para quedar en el pasillo.
Usui, tenemos que irnos al programa de radio.
Kitamura-san. Le ruego me permita quedarme; Nagasawa irá con ustedes, ya le di todas las indicaciones asi que no tendrán inconveniente alguno. Todo lo que necesiten está listo, esperando a que bajen y partan.
¿Donde esta ella?.― Pregunto hyde.
―Durmiendo.― Contesto cortante.― Kitamura-san, ¿Puede acceder a mi petición?
Claro, si ya dejaste todo listo no tengo problema alguno.
―Se lo agradezco.
Usui, tengo que hablar con ella.― Volvió a interrumpir el cantante.
Takarai-san; Me disculpara pero ella tiene que descansar, ha tenido muchas emociones fuertes y estoy preocupado por ella, si no lo ve por unas horas será lo mejor.
¿Preocupado?
―Yo la conozco desde hace años, he vivido cosas con ella que ni se imagina, etapas en donde preferiría no alejarse de ella ni por un solo segundo por el temor de que se hiciera daño... Takarai-san, para Natsumi la confianza es lo más que puede haber entre unos seres queridos, usted mismo fue su amigo, su novio. ¿Y olvido algo tan importante? Más que la haya ofendido, eso para ella es lo peor que pudo haber hecho.
―Estaba cegado por el enojo.
―Le creyó más a un hombre que solo sabe hacer daño. A alguien desconocido.
―Dime que sabes de él.
―Le diré que se todo. Pero no me corresponde a mí hablarle sobre eso.
―Por eso tengo que hablar con ella.
―Cuando ella quiera hacerlo, lo hará.
Los famosos se fueron y Usui regreso con su amiga. Se acostó a su lado y mientras ella dormía él se puso a leer una novela.
En el resto de la tarde ella no despertó, en toda la noche no salió de la habitación de Usui aunque solo hubiera despertado para comer algo. 
Ahora ella era quien no quería verlo. Decidió dormir en la habitación de su amigo, en donde se sentía segura y tranquila.
No fue hasta el medio día que salieron los dos amigos de la habitación. Ella tenía los ojos rojos e hinchados, pero en su rostro había una sonrisa que nunca la abandonaba, al menos no en horas de trabajo.
Fueron a almorzar al restaurante del hotel. Ese día tenían una conferencia de prensa por la tarde.
―Si quieres podemos quedarnos a dormir todo el día, o salir a algún lugar.
―Ya... ¿Y el trabajo?
―Se lo dejo a Nagasawa, así se foguea un poco más. ¿Qué dices?
¿No será algo malo?
―No, también quiero relajarme.
―Entonces vámonos ahorita.
―De acuerdo... Solo le doy las indicaciones a Nagasawa.
Usui tomo el celular y le empezó a escribir un mensaje a su compañero. Ella comía un postre, las cosas dulces en esos momentos le ayudaban mucho.
―Listo. ¿A dónde quieres ir?
Ummm, a un parque, quiero aire fresco.
―Perfecto. Vámonos.
Los dos caminaron a la salida y tomaron un auto para irse a donde querían.
Era la hora de irse a la conferencia de prensa. Nagasawa daba órdenes a sus compañeros y fue por sus jefes, quienes estaban en una sala preparando algunas cosas también.
Toco la puerta y entro, los cuatro lo vieron y el hizo una reverencia.
Tenemos que irnos.― Anuncio.
¿Y Usui?.― Pregunto hyde.
―En esta ocasión tampoco estará con nosotros, pero me dejo todas las indicaciones correspondientes, por favor, confíen en mi.― Se inclinó un poco.
¿A dónde fue?
―Me dijo que les dijera que ella necesitaba estar lejos por unas horas.
¿Nada más?
―Solo eso Takarai-san.
―Mierda.― Dijo en un susurro.
Se fueron a la conferencia. Sería un tormento estar ahí, sin tenerla cerca, sin verla y sobre todo sin saber dónde diablos estaba. Necesitaba hablar con Natsumi en cuanto antes.
No quería perderla.
Quería disculparse.
Quería decirle que confiaba en ella.
Las horas en el parque habían sido muy relajantes, mucha vegetación, niños corriendo y siendo felices. Puestos de helado y comida chatarra. Un clima agradable.
Estaba por anochecer, iban llegando al hotel, tomaron el elevador y al bajar caminaron directo a la habitación de Yamamoto. Llevaban algunas cosas que compraron, habían comprado algún detalle para sus compañeros de staff, se los darían al día siguiente ya que todos según habían visto estaban cenando en el restaurante.
Pero las bolsas que llevaba ella cayeron al suelo cuando reconoció una figura en el pasillo. Parado frente a la puerta de Yamamoto. Cuando los vio sonrió, ella estaba paralizada.
¿¡Que haces aquí?! Vete si no quieres que llamemos a seguridad.
―Que recibimiento tan cálido Yamamoto.
―Largo de aquí.
―Solo vine a saludar. Nat, ¿Cómo estás?
Esa maldita mirada en esos ojos. Lo odiaba, no soportaba verlo, no soportaba escucharlo. Era tanta tortura que sentía que se volvería loca. ¿Porque no la dejaba en paz?
―Ve... Vete, por favor.
―Unos minutos más mi vida.
―No me digas así.
―Antes lo amabas.
―En ti no, en tus palabras no.
¿Has olvidado todo? Me pedias que te llamara así, me pedias que te abrazara, que te...
―No lo hagas... No lo hagas.― Lo detuvo con un tono suplicante.
―Hijo de puta. Te dije que te mantuvieras alejado.
Usui camino hacia el pero Natsumi lo detuvo, no quería que su amigo se ensuciara las manos con ese tipo, su amigo era demasiado bueno peleando y temía que no se detuviera e hiciera una locura que dañara su futuro.
―No vale la pena, entremos a la habitación.
¿Eres tú el novio? Unos hombres, que creo son sus jefes me dijeron que yo no podía ser tu novio porque ya tenías uno, eres cruel.
―Vamos.― Le dijo a su amigo.
En ese momento el recibió una llamada, era Tetsuya-san y se puso tenso, para que el líder de la banda y no el jefe de staff, Ken-san le llamara... Debía de ser algo grave, pero no podía dejar a su amiga.
―Está bien, contesta, no me moveré de aquí.― Ella había visto de quien se trataba.
―No sueltes mi mano.
Ella asintió y la tomo, Yamamoto se giró un poco para contestar.
Ogawa-san.
Natsumi escucho cuando contesto pero en segundos sintió un gran jalón que la separaba de la mano de su amigo el cual volteo alarmado y dejo caer su celular, el maldito la había jalado hacia él y estaba corriendo.
Yamamoto no sabía de donde había sacado tanta velocidad que al dar la vuelta en una esquina los había perdido de vista, tal vez habían tomado el maldito elevador, solo había escuchado la voz de su amiga, pidiéndole que la soltara.
Oshi la había metido en una sala con él. La había arrinconado en la pared, quedándose a muy poca distancia.
Ella temblaba, no podía alejarse de esa mirada, de ese cuerpo, los recuerdos empezaban a bombardearla, su cabeza se aturdía, sus lágrimas empezaban a salir, no quería revivir esa angustia de antes.
―De... Déjame, por favor.
―Mi vida, Nat, ¿Porque huyes de mí? ¿A caso ya no me amas?
―Cállate.
¿Recuerdas todo lo que vivimos? Queríamos formar un futuro juntos, mi vida, abre los ojos por favor. Recuerda mi mirada de amor, recuerda mis palabras, nuestros recuerdos.
―Para, por favor, para.
―Mi pequeña Nat, mi vida es tuya, ¿Recuerdas?
Esas palabras las había dicho en un tono cálido, tan cálido que su corazón revivió de repente, su mente recordó aquella mirada llena de amor, aquella voz, aquellas palabras. Mi vida es tuya era su frase favorita, amaba escucharla en aquel ser que tanto amo.
Abrió los ojos y sonrió. Ahí estaba, esa mirada de la que se había enamorado, esa voz, esa calidez, ese amor.
―Mi vida te pertenece.
Le contesto ella, como tantas veces le contestaba al escuchar esa frase.
―Nos perteneceremos siempre.
Finalizo él. Esas palabras siempre se las decían. Él, ella, él. Sus palabras de amor y de entrega. Su promesa de un "Siempre juntos" sus palabras de un "te amo con toda mi vida".
Palabras que adoraba y añoraba. Palabras que nunca olvidaría, que siempre las llevaría gravadas en el corazón.
Se vieron a los ojos y ella acaricio aquel rostro con una sonrisa. Él estaba con ella nuevamente. Tan cerca que se sentía en un sueño. Él se acercó y unieron sus labios. En un beso casto, un rose de labios. Unos pequeños suspiros.
Pero ese beso se quería intensificar, ella lo permitiría pero esa demanda no le gustaba, se sentía frio y descarado, esos labios no eran cálidos. Esas manos no eran delicadas. Pero cuando abría los ojos lo veía y no podía negarle nada, porque lo amaba.
Era una tortura, el rostro, el cuerpo era idéntico pero la sensación que le daba sus labios y sus manos eran diferentes.
¿Entonces que era? No sabía, algo le decía que al que besaba no era el que pensaba, pero sus ojos lo veían. Su corazón decía que no era el, su cerebro decía que sí.
Una tortura constante. Un dolor y confusión que la asfixiaban.
¿Por que?
Su cerebro recordaba aquellas manos delicadas, aquellos tiernos besos, aquella calidez, aquella sensación de siquiera tenerlo cerca.
¿Era el o no era?... No, no era.
Ella lo sabía y sus ojos la engañaban... Y esa sensación de ver a Yui... Ya no era el mismo cariño, aun lo amaba sí, pero su amor aún más intenso estaba con alguien más, eso también lo sabía.
Pero en ese momento no podía reaccionar. Algo se lo impedía. Le gustaba ver nuevamente a aquel ser amado...
En esos instantes solamente sabía que al abrir los ojos lo veía, veía a su primer gran amor, al chico con el que había deseado tener un hermoso futuro.
Ella veía a Yui.
Y con eso bastaba.

2 comentarios:

  1. Que capítulo tan intenso 'O' Entonces Oshi es hermano gemelo de Yui? Ahora todo hace sentido ;__; Pero ahora sufro por Hyde ><

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    1. Asi es .___. El hermano gemelo de Yui! El hermano malvado...

      Pobre hydesito, lo sé TToTT

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Un abrazo ♥