Capítulo 3
Estaba con mi esposa,
en un día de esos raros en los que no tenía trabajo. Maya estaba de siete meses
de embarazo, afortunadamente no sufría mucho de los síntomas normales de esa
etapa, solo que los antojos no la dejaban, en todo el día no paraba de comer y
siempre se quejaba de que después quedaría fea, ese tema era de todos los días,
un poco cansado.
¾Es que mírame, seguro subí ya casi 10 kilos.
¾Maya, luces hermosa, todo es por nuestro hijo,
después podrás hacer ejercicio y todas esas dietas que te gustan, volverás como
antes, ¿Sabías que las mujeres que son mamás después de su primer hijo se ponen
más hermosas?
¾Solo lo dices para hacerme sentir bien.
¾No es así, ya verás que después de nuestro bebe
lucirás muy sexy.
¾Más te vale.
Nos sonreíamos y
seguíamos estando en la sala, sentados viendo la televisión y ella comiendo
helado o algún otro antojo, cuando estaba con ella bloqueaba mi corazón y mi
mente para no pensar en nada que no fuera mi familia, era difícil, las primeras
semanas podía hacerlo bien, pero con el tiempo se fue haciendo más y más
difícil. Todo era preocupante, no podía estar con Maya sin pensar en Kaoru y
eso me hacía sentir muy mal, le estaba siendo infiel a mi esposa, con el
pensamiento. No era algo tan grave pero aun así me hacía sentir muy inquieto.
¾Hace días que no hacemos el amor. ¾
Me comento Maya un día.
¾Con esa pancita debe ser difícil. ¾
Bromeaba.
¾Si se puede, no le pasa nada al bebé.
¾¿Y cómo lo sabes?
¾Investigue. Podemos hacer el amor sin problema alguno,
por favor. ¾ Casi suplicaba.
¾Vamos. ¾
Contestaba en tono bajo.
La tomaba de la mano e
íbamos a nuestra habitación en donde la desnudaba lentamente y ella a mí, por
su embarazo se ponía muy sensible y ansiaba mucho tener sexo, yo en ese tiempo
ya huía un poco de esa situación… Sentía que la estaba traicionando, tanto a
ella como a Kaoru.
A Maya porque ya no la
amaba y porque pensaba en otra. A Kaoru porque la amaba y le hacia el amor a
otra mujer.
Mi corazón sentía mucho
dolor, sentía que una gran piedra estaba en mis hombros, tenía que cargar con
ese gran peso, al menos hasta que me decidiera hablar con alguna de ellas, o
las dos… No lo sabía. No sabía qué hacer en ese momento.
¾Aaah… Mi amor…
Maya suspiraba con cada
una de mis caricias, teniéndola desnuda en la cama, acariciándola, besándola,
envistiéndola suavemente… En esos momentos me costaba demasiado no pensar en mi
amiga.
Me sentía el peor de los hombres.
Los gemidos de Maya me
traían por segundos a la realidad y sabía que estaba con ella, que a la que
poseía era ella, no a Kaoru. Tenía que estar claro en mi mente si no quería
cometer una estupidez.
Pero una noche no pude
más y me entregué a uno de mis anhelos.
Mientras hacia el amor
con Maya pensé en Kaoru, en todo momento, imaginaba que a la que tocaba era
ella, a la que besaba, a la que envestía, a la que le susurraba palabras al
oído era ella.
Maldita sea.
No me pude controlar.
Me entregue a la oscuridad de mis
anhelos.
¾Mi amor, esta noche no te contuviste. ¾
Dijo Maya minutos después de terminar.
¾Si…¾ Susurre maldiciéndome.
¾Hacía mucho que no te entregabas de esa manera,
pensé que ya no te gustaba porque estoy gorda y fea.
¾Ni lo digas, eres hermosa. ¾
Sonreí. ¾ He sido cuidadoso por el bebe.
¾Ya casi nacerá y podrás hacerlo como esta noche.
¾Claro.
Cerré mis ojos y
suspiré. Si hubiese sabido Maya la verdadera razón de mi entrega de esa noche…
Me habría odiado para toda su vida.
Pasaban los días y mi
esposa estaba ya en su último mes de embarazo, en esa temporada estuve mucho en
casa, cuidando de ella… Fue un momento inquietante porque no podía ver a diario
a Kaoru como desde hace meses lo veníamos haciendo.
A esas alturas Kaoru y
yo ya llevábamos seis meses de amistad, una amistad que había crecido a una velocidad
impresionante, éramos amigos íntimos, de esos que se cuentan hasta lo más
absurdo que les paso en su día, de esos que se confían secretos que a nadie más
les dirían… Éramos sinceros el uno al otro… Yo lo era, excepto por una cosa.
Mi matrimonio.
No había tenido el
valor de decirle que estaba casado y con un hijo, no podía, mi boca no lo
decía, mi cerebro se bloqueaba… Lo había intentado muchas veces, pero no podía.
El miedo de perderla por eso me
mataba.
Preferí dejarlo en
secreto, oculto en mis pensamientos, preferí asfixiarme con mis verdaderos
problemas. No quería separarme de ella y si eso significaba ocultar a mi
familia lo haría.
En ese tiempo estaba
totalmente cegado, estaba enamorado a tal grado de que necesitaba verla,
necesitaba escuchar su voz a diario para sentirme tranquilo.
A ese punto me enamore.
La necesitaba tanto que
no me importaba ya nada, solo ella. Quería estar con ella, que ella fuera mi
esposa y ella fuera la que estuviera esperando un hijo mío.
Eso anhelaba.
Pero no era así, la
realidad era otra, otra muy diferente.
¾Kaoru, ¿Qué harás hoy?
¾Tengo unos diseños que hacer, me los pidieron para
esta semana. ¾ Suspiró. ¾
Como ellos no saben lo que es esto lo piden como si fuera un ramen hecho en la
tienda de la esquina. ¾ Me reí.
¾No te preocupes, te ayudaré.
¾No lo puedo permitir… Me quedare hasta la madrugada
y…
¾Yo también me he desvelado, no acepto un no, me
quedare esta noche.
Ella se sonrojo y
acepto con una gran sonrisa. Trabajamos sin parar, eran varios diseños que
juntos lo convertimos en algo sencillo y divertido, nos llegó la madrugada,
casi la puesta del sol pero estaba todo listo. Ver su rostro de alegría y
alivio por haber terminado pagaba todo desvelo.
¾Gracias. ¾
Dijo. ¾ Te invitare a desayunar.
¾De acuerdo.
Su sonrisa me daba la
fuerza para todo, para poder seguir ocultando mi amor hacia ella, para poder
seguir ocultando mi matrimonio.
¾Al medio día entregare los diseños, quedaran muy
complacidos.
¾Pues tanto como yo al haber trabajado contigo.
¾Siempre tan galán. ¾
Rio.
¾Es parte de mí.
¾Lo sé, pero siento que te aprovechas porque me
sonrojo mucho.
¾También es por eso. ¾
Admití. ¾ Verte sonrojada es fascinante.
¾Debes tener cuidado con tus palabras, puedes
enamorar a cualquiera.
¾Lo tomare en cuenta. ¾
Sonreí. ¾ Pero a ti te seguiré tratando como hasta ahora.
¾El amor…¾
Susurro.
¾Más hundido no puedo estar Kaoru. ¾
Hable en voz baja.
¾¿Qué quieres decir? ¿Estás enamorado de alguien?
¾Lo estoy. ¾
Admití.
¾Wow, el grandioso hyde enamorado, es algo digno de
admirar, quien sea es muy afortunada.
¾El afortunado soy yo…
¾Te vez muy enamorado.
¾Como jamás lo había estado… Kaoru…
¾¿Dime?
¾¿No imaginas quien puede ser?
¾No… No te he visto con otras mujeres, no tienes
amigas más que yo y… ¾ Detuvo sus palabras y sus ojos me vieron fijamente.
¾ Hyde…
¾Sí. ¾ Suspiré, no podía ocultarlo más. ¾
Estoy enamorado de ti Kaoru.
Nos quedamos en
silencio, sus ojos eran de mucha sorpresa, habían empezado a brillar, mi
corazón estaba latiendo con fuerza, no sabía cómo iba a reaccionar, que iba a
decir, si me iba a rechazar o a aceptar, pero, ¿Y si me aceptaba? ¿Qué podría
hacer? De todas maneras, estaba hundido.
¾Hyde yo…
¾Me enamore desde la primera vez que te vi, me
enamore de ti en estos meses, estoy enamorado de ti como jamás creí que amaría
Kaoru…
Se sonrojo, mejillas
color escarlata, ojos brillantes, habia llevado una de sus manos a la boca y
había bajado su mirada, estaba apenada, nerviosa, no sabía cómo reaccionar y yo
estaba muriendo a cada momento, solo esperaba que no me dijera que nuestra
amistad tenía que terminar.
¾También estoy enamorada de ti.
Confesó con su hermoso
sonrojo, en voz baja pero segura y viéndome a los ojos, en ese instante mi
corazón tomo vida de nuevo y sonreí, estaba feliz, como jamás lo había sido.
Ella me amaba.
Yo la amaba.
Pero…
¿Podría hablarle de mi
matrimonio?... Ella me rechazaría y yo moriría en vida.
No, no podría correr
ese riesgo.
No estuve dispuesto a
hacerlo.
senpai haces los capitulos cortitos cortitos :( no nos castigues asi plz, me gusta que sea dramatico esto es buenisimo.
ResponderBorrarte amo senpai <33333333