-Capitulo 28 Masoquista-
Bryan afortunadamente no estuvo mucho aquí, claro. Gracias a una llamada que recibió se tuvo que ir, jamás una llamada había sido tan oportuna. Ahora como tranquilamente mi postre, un delicioso pudin de chocolate, el doctor vino hace rato y me dijo que es como si no hubiese estado incontinente por tres días lo cual me llena de alegría. Mi bebé está bien, es lo único que importa.
―Aram y yo hemos ideado un plan.
―¿Plan?.
―Sí, para que el hijo de puta de Bryan no siga haciéndote daño.
―Oto, esa boquita.― Le reclamo.
―Se merece eso y más.― Contesta molesto.― El plan es que regresemos a Japón.
―¿Qué? ¿¡Están locos?! Hui de allá y quieren que volvamos, ¿Por qué? No, no quiero. Bryan es muy peligroso, es mejor dejar las cosas como están.
―Déjanos terminar hermosa.― Habla el menor.― Por lo que nos contaste hace rato, Bryan te amenazo con un archivo que tiene de hyde en su oficina, tenemos que ir hasta allá y tomar ese archivo, si ya no tiene nada no podrá chantajearte.
―No funcionara, obviamente todo lo que sabe lo tiene bien resguardado en su memoria.― Señalo mi cabeza. ― Y en su estúpida imaginación para inventar cosas, no servirá de nada.
―No nos entiendes.― Continua Oto.― Queremos esos archivos para llevarlos a la policía, que vean que es un chantajista y te dejara en paz.
―No servirá, le pregunte a Oshi y me dijo que si la empresa tiene buena reputación no pasara nada. Bryan tiene poder en Japón.
―Llevaremos también todos los mensajes que tienes en tu celular, es buen material para demostrar su chantaje.
Nos quedamos callados. Los mensajes... Es verdad, podría funcionar, me alegro el no haber borrado ninguno. Termino mi pudin y quedo satisfecha y feliz.
―Y todas las llamadas que te ha hecho funcionaran como acoso.― Añade Aram
―¿Están seguros? No quiero que nuestro regreso sea en vano... Menos porque corro el riesgo de encontrarme con hyde... No soportare una mirada de odio de su parte.
―Entonces dile lo que pasa.
―No puedo Aram, no puedo.
―Entonces vámonos en cuanto antes a Japón para resolver esto, ya tienes tres meses preciosa, se te notara el embarazo y cuando lo sepa ese idiota...
―Mañana le diré que regresemos.― Lo interrumpo.
―Bien, entonces iremos haciendo las maletas de nuevo.― Dice Aram emocionado.
―¿Y cómo piensan conseguir ese archivo?.
―Fácil, que nos lleve a su oficina principal, platicamos un rato y por alguna razón lo sacas y nos dejas solos, buscamos rápido el archivo y ya, seguramente lo tiene todo en su computadora, recuerda que soy muy bueno en eso.
―Pareces todo un detective Oto.― Digo divertida.
―Las series enseñan.― Dice riendo.
Ya de noche mis amigos se despiden y me dejan dormir. Me acomodo en la cama y cierro mis ojos, aunque dormí mucho estos días me siento cansada. Acaricio mi vientre, mi pequeño empezara a notarse y no quiero que Bryan sepa que estoy embarazada o me tendrá más atada de manos.
Me sumerjo en un sueño profundo, donde el olor y calidez de hyde me toman.
―Hermosa, despierta.― La voz de Aram me llama y me muevo un poco.
―Vamos dormilona, es de día y estas dada de alta.
―Eso suena bien.― Digo abriendo los ojos.
―Bryan está aquí, le dije al doctor que no dijera nada del embarazo por si pregunta pero...
―¿Pero que, Oto?.
―Bryan le dijo al doctor que eres su novia, entonces el doctor pensó que el era el padre del bebé... Ya lo sabe.― Inmediatamente entro en pánico.― Lo siento, debí advertirle desde antes.
―¡El no puede saberlo! Le hará daño a mi bebé, nos hará daño― Mi voz se quiebra.
―Hermosa, cálmate, dile hoy mismo a ese idiota lo de regresar a Japón, te quiere a su lado y no hará nada.
―¿Pero y si lo hace?
―Claramente no lo permitiremos, antes le cortamos la cabeza.― Doy un suspiro.
―Lo haré.
―¿Qué harás?.― Escucho la voz de Bryan.
―Cuidar mi salud.― Invento enseguida.
―Vamos dulzura, te cuidaré bien.
―¿Qué?.― Me exalto.
―Vendrás conmigo al hotel donde me hospedo, por la tarde buscare un departamento.
―Bryan...― Mis amigos ven mi intención de hablar y nos dejan solos.― Yo... Estuve pensando y la verdad no me gusta la idea de que dejes tu trabajo en Japón, es muy bueno lo que haces allá.
―No pienso dejarte si es lo que quieres, menos ahora que se, querida, que estas embarazada.
―No... A lo que voy es que, podemos regresar a Japón con tu trabajo, no me sentiré bien si abandonas todo lo que tienes allá.― Hago la cara más inocente que tengo.
―No regresaremos, ese imbécil está allá y querrá a su hijo, ¿O no sabe tu embarazo?...
―No te preocupes que no pasara nada... No, no sabe― Miento para proteger a hyde.― Además... ¿Qué mejor manera de demostrarle que ganaste viéndome a tu lado?
Sus ojos brillan de emoción, este maldito es un loco que disfruta la desdicha de los demás, sé que he dado en el clavo y que accederá a que regresemos.
―Si nos ve juntos se destruirá... Y cuando vea tu embarazo se volverá loco. Solo te diré una cosa, el nunca se enterara de que es el padre, pensara que soy yo y si llegas a decírselo, o querer hablar con el en cuanto regresemos. Esta vez no sacare noticias y menos del embarazo... Esta vez, tu hijo lo pagara, ¿Esta claro?.― Mi cuerpo se estremece y evito no llorar.
―Por supuesto.
―En ese caso, querida, eres fantástica, una gran idea... Mi mujer perfecta.
―¿Entonces es un sí?.
―Saldremos en cuanto acabe unos negocios aquí.
Sonrío encantada y el idiota me abraza, evito no empujarlo ni vomitar, solo tomo aire profundo y pienso en que pronto esto acabará.
Como ya estoy dada de alta me cambio de ropa y salgo completa y revitalizada del hospital, me despido del doctor y le doy las gracias. En el camino mis amigos fingen que su papá les llamo y que pide verme, sé que no es Daniel porque mis amigos me dijeron que él está en el extranjero.
Bryan con molestia se va solo y me quedo con mis amigos, si no hacían eso me iba directo a la habitación de hotel de ese hombre. Me subo al auto de mis amigos y me relajo viendo las calles.
Extraño Tokyo... Extraño todo lo de ese país... Principalmente extraño a mi vida, a mi razón de ser... Al padre de mi bebé.
Suspiro y sin ánimos de llorar me concentro en otra cosa como en el plan de mis amigos, espero que funcione y espero que lo hagamos todo bien porque si el americano se da cuenta de nuestras intenciones todo se ira por la borda.
Llegamos a casa y vamos directo a mi habitación, me acuesto y sonrío. Aquí me siento segura y confiada.
―¿Qué te dijo el imbécil ese?.
―Nos vamos pasado mañana.― Le respondo a Oto.
―Perfecto... Si nos encontramos con hyde... ¿Le dirás?.
―No Aram... Prefiero que no.
―¿Por qué sigues torturándote de esa manera?.
―Soy una masoquista.― Respondo con un suspiro.― Además, Bryan me amenazo con mi bebé si llego a hablar.
―Ese perro merece morir.― Se enfurece Aram.
―Y si, el amor es masoquista.― Confirma Oto.
Me dejan descansar y tomo mi portátil, no tengo mucho sueño y me pongo a ver un anime, así tendré entretenida a mi mente.
Pasan dos días. Creo que la suerte esta de mi lado porque Bryan ha tenido trabajo, haber salido de Japón no fue buena idea de todas maneras para él, el trabajo lo llama y lo llama y lo llama.
Cuando se enteró de que mis amigos también venían no le gustó mucho la idea pero lo disimulo bien. Ahora nos encontramos en el avión, yendo para aquel lugar que me dio tantas cosas... Y me quito por razones mayores, pero ese mismo país me regresará lo que perdí por idiotas obsesivos.
―Vendrás a vivir a mi departamento.― Me dice sonriente y me tenso.
―¿Umm?... ¿No crees que es muy pronto?.
―Lo que creo es que ya no puedo estar sin ti linda, eres encantadora.― Toma mis manos.
―Me gustaría quedarme un poco con mis amigos, ellos regresaran y yo me quedare contigo, déjame disfrutarlos unos días, ¿Si?.― Hago una tierna sonrisa.
―De acuerdo, quiero complacerte en todo.
―Gracias.― Respondo con dulzura.
Esto de ser amable y dulce con el me molesta, me hace sentir incomoda y asqueada pero es lo único que tengo para que él se mantenga tranquilo... De esa manera él se porta tan dócil que ni llegaría a pensar que fuera un maldito chantajista.
El vuelo termina y con un auto esperándonos en el aeropuerto nos vamos al hotel de mis amigos, como Bryan acepto mi petición yo me quedo con ellos.
―Nos vemos mañana.
―Bryan, nos gustaría conocer tu oficina, __ nos contó que es maravillosa.― Oto lo halaga y hace que el idiota sonría.
―Sí, es mi mayor orgullo; mañana los llevare chicos, por favor cuiden de ella.
―No te preocupes.― Le responde Aram.
Entramos al hotel y nos vamos directo a la habitación, solo hay dos camas pero cuando dormimos los tres siempre usamos el piso con muchas cobijas y almohadas. Esta no siendo la excepción acomodamos todo en un gran espacio, yo entro al baño a darme una ducha para relajarme. Si funciona todo pronto acabara esto y volveré con hyde... Si aún no me odia.
Desnuda me veo al espejo, mis pechos se ven igual de llenos y mi pancita empieza a notarse si me pongo de perfil, en verdad está ya abultado. Acaricio mi vientre y sonrío. Hyde moria por ver ya mi vientre así. Mis ojos se ponen borrosos y entro al agua.
Dolor.
Tristeza.
Aun con una posible solución para que todo termine sigo sintiendo dolor pero lo evito, quiero sentirme tranquila, por mi bebé.
Salgo del baño y me voy directo a la cama improvisada que hicimos, mis amigos se bañan también y al final nos quedamos viendo la televisión, es uno de nuestros hobbies, ver películas hasta tarde y con un gran aperitivo.
El cansancio nos gana y caemos rendidos a un sueño, un sueño que en mi caso es el mismo desde que lo deje... Su olor, su calidez... Sus brazos protegiéndome.
Con ánimo y con buenas ilusiones empezamos el día. Hoy si se puede mis amigos conseguirán el archivo de Bryan... Si es que existe uno.
―Distráelo no menos de siete minutos hermosa.― Me dice Aram mientras se pone su cinturón.
―Notros haremos todo lo posible por encontrar algo que lo inculpe y si no hay... Solo usaremos tu celular como prueba, ¿Está bien preciosa?.
―Sí, lo haremos bien.― Respondo.
Salimos de la habitación, Bryan me llamo y me dijo que ya está esperándonos. Cuando lo localizamos sonrío, me tiene que ver así para mantenerlo tranquilo.
―Hola dulzura.
―Hola.― Le respondo sonriente y me abraza.
―Les daré un tour por mis oficinas, ¿Qué dicen chicos?.
―Que es perfecto.― Sonríen los dos.
Subimos a un lujoso auto y empezamos con el famoso tour. Paradas y más paradas. Edificios y más edificios. Mis amigos llevan la fiesta en paz con Bryan y lo halagan mucho, Bryan con esos halagos se siente el dueño del mundo pero mis amigos con eso logran que el americano los vea indefensos y buena compañía.
Pasamos a comer a un lujoso lugar. Pedimos comida y comemos entre platicas, mis amigos se encargan de distraer al hombre para que no me haga mucho caso y no se ponga de meloso, les agradezco tanto que cuando esto acabe les comprare lo que me pidan.
―Ahora iremos a mi oficina principal, les encantara.
―Viniendo de ti lo creo posible.― Le contesta Aram con emoción.
Nos quedamos parados en la entrada de nuestro último edificio, visitar tantos lugares agota, lo bueno que me traje zapatos deportivos y ropa cómoda. Bryan puso mi mano en su brazo y acaricia el dorso. Es una caricia con la que me quema de mala manera, quisiera alejarlo pero me controlo, tengo que ser encantadora ante sus ojos.
―Bueno, vamos.― Dice Bryan.
Al momento de que estamos por irnos escuchamos unos pasos venir a nosotros y mi interior se estremece, inmediatamente mi corazón da un vuelco y quiero gritar de felicidad. Lo hago. Pero interiormente. Por fuera estoy normal, inquieta y nerviosa pero no muestro emoción de felicidad.
Hyde esta frente a nosotros.
Y no me gusta lo que veo; Esta fumando. El lleva años sin ese vicio. Y ha regresado.
Quisiera que la maldita tierra se abriese y me tragara. Estoy tomando a Bryan del brazo y hyde nos ve, trae lentes y no puedo ver sus ojos, solo espero que no sea una mirada de odio hacia mí.
―Lo sé, esta hermosa chica me comprende perfectamente, es mi mujer perfecta.― Bryan besa mi mano.― Espero que no haya rencores hyde-san, pero el amor es así... A veces lo tienes, a veces no, a veces se equivoca pero regresa al lugar de donde es, __ es mi novia.
En este momento quiero gritar y decirle que no es verdad, que no lo quiero a él, que no quiero a nadie que no sea hyde. Que todo es una maldita farsa y que pronto acabara.
Pero no puedo.
―Lo comprendo perfectamente Toyoda, yo siempre he dicho que el amor nunca fue hecho para mí y me alegra mucho haberlo confirmado, mi vida es de mi trabajo, siempre lo ha sido… Tal vez confundí el amor con otra cosa; Ahora si me disculpan, tengo más trabajo.
Su voz es fría, distante y me rompe el corazón.
Me odia, ¿Verdad? No puedo ver sus ojos directamente debido a los lentes negros pero siento que es lo mejor, no soportaría ver en él una mirada llena de odio hacia mí.
Trago mi llanto y caminamos al auto para ir a su oficina.
Estando aquí la recuerdo como antes, grande y fría, sin calidez. Platicamos un momento y me pongo nerviosa conforme va pasando el rato, ¿Con que pretexto lo saco? Tomo aire y veo a Bryan, le regalo una tierna sonrisa y él me sonríe.
―Bryan... Me habías dicho que tu edificio es uno de los mejores rascacielos que hay, ¿Podemos ir hasta arriba? Las vistas de edificios me encantan.
―Claro, vamos.― Dice dirigiéndose a todos.
―Me gustaría... Solo tú y yo ¿Si?.― Me hago la inocente y su mirada brilla.
―Está bien mi vida, vamos... Chicos, siéntanse en confianza aquí.
―Eres muy amable Bryan, disfruten de su momento.― Le contesta Oto.
―Ya volvemos.
Tomo a Bryan del brazo y con una última mirada le digo a mis amigos que no se preocupen. Salimos de su oficina y veo a la secretaria... Ella podría ser un problema...
―Bryan, ¿Crees que podrían llevarnos un café?.
―Lo que quieras.― Me sonríe.― Llévanos un café al último piso.
Le ordena a su secretaria y ella nerviosa asiente. Tomamos el elevador y subimos quince pisos más, Su edificio es muy alto realmente.
Al llegar al piso me sorprendo al ver todo. Sí que es una vista impresionante y el viento corre muy fuerte, siento que me podría llevar como una hoja de papel.
―¿Te gusta?.
―Es impresionante.― Le respondo sincera.
Observo todo, en dos minutos llega la secretaria con dos cafés y los tomamos, al ver que se va opto por hacer una pequeña charla.
―¿Ya habías subido?.― Le pregunto y ella ve nerviosa a Bryan, después a mi.
―Solo una vez... A tomar aire.
Siempre se pone nerviosa cuando esta Bryan... ¿Será porque es un jefe estricto? ¿O porque le gusta? Me agrada la segunda opción.
―Es una vista impresionante, deberías subir más seguido.
―No puedo abandonar mi trabajo por tanto tiempo.
―Bryan, no seas un jefe tan malo.― Trato de bromear.
―Haré el intento.― Me dice besando mi mano.
―Con... Con permiso.― Se despide la secretaria.
Si, está enamorada de Bryan. Hago una pequeña sonrisa y tomo café. Me concentro en la vista que tengo, mi cabello se mueve hacia la dirección que va el viento y me rio porque se sacude mucho y no me deja tomar el café a gusto. Observo mi reloj y veo que llevamos aquí diez minutos, ¿Será suficiente?.
―Te felicito por el lugar.
―Gracias encanto, podemos venir cada que quieras.
―Gracias, me gusta la idea.― Le sonrío tiernamente.
Subimos al elevador y con un poco de tensión quedamos en silencio... Eso hasta que noto sus intenciones de besarme. Me sobresalto un poco cuando toma mi cintura y me pega a su cuerpo, debo de aguantar o todo se pondrá feo... Cierro los ojos y pienso en él, en su aroma, en su sonrisa, siento su aliento rosar mis labios y estando a poco un celular suena.
―Mierda.
Se queja Bryan y yo suspiro aliviada, más que nunca. Salimos del elevador mientras el sigue hablando y entramos a su oficina. Veo a mis dos amigos sentados en la pequeña sala viendo sus celulares como niños buenos. Bryan va directo a su escritorio y yo me voy con mis amigos.
―¿Encontraron algo?.― Pregunto en voz baja.
―Si... Tomamos fotos muchas fotos y guarde algo en mi USB, tiene bastantes cosas, a parte de la computadora tiene un archivo impreso, nos diste buen tiempo.― Responde Oto casualmente.
―¿Y ahora?.
―Imprimir todo y llevarlo a la policía.― Responde Aram un poco serio.
―¿Entonces quieren ir a comprar anime?.― Comento al ver a Bryan caminar a nosotros.
―Sí, han salido varios nuevos ¿Lo pasaron bien?.― Pregunta Oto al ver a Bryan.
―Sí, __ es un encanto de mujer... Si quieren ir a comprar anime vayan antes de que anochezca... Yo no podré acompañarlos, me surgió trabajo.
―Es una lástima.― Finjo decepción.
―Mañana nos vemos encanto.― Besa mi mano y hago media sonrisa.
―Claro, entonces te dejamos trabajar.
―Es impresionante todo lo que tienes Bryan, te felicito.
―Gracias Aram.
Salimos del edificio y tomamos un taxi al hotel. Al entrar nos acostamos en nuestra cama improvisada y suspiramos con alivio.
―Siento la adrenalina correr por mis venas.
―También yo.― Apoya Oto a su hermano.― Cuando un hombre está enamorado y obsesionado es un idiota ante los encantos de esa persona... Lo haces bien hermanita.
Nos reímos y suspiro con alivio... Esto puede acabar más pronto de lo que creí.
Pasa un día más y camino con mis amigos por un parque. Se me antojo un helado y aquí los venden muy ricos. Bryan vendrá pronto, tuvo una junta. Camino con mis amigos y planeamos nuestra siguiente jugada.
―Entonces en un rato libre imprimimos todo y llevamos tu celular también para que lo revisen y vean todo, no se podrán negar con evidencia, dame tu celular preciosa
―Tenemos que hacerlo con cautela, si Bryan se entera...
―No nos metas miedo hermanito.― Se queja Oto.
Estoy por decir algo más pero me encuentro con una figura conocida ante mí. Pantalón, chaqueta, playera… Accesorios, sombrero y lentes negros. Cuanto deseo abrazarlo y decirle que está por terminar todo pero aun no… Debo de estar segura de que ese idiota no pueda hacer nada más.
―Iremos por un jugo, tenemos sed.― Mis amigos se van y los mato con la mirada.
Me lastiman las palabras que me dice hyde, me duele que pase esto. No puedo enfréntalo y decirle lo que le puse en la carta porque no es verdad. No todo lo que puse lo es. No me fui por el acoso... No me fui porque dejara de amarlo ni querer una vida normal. No, eso no. Pero aun no es tiempo de que lo sepa.
―Hyde-san, veo que aún no se queda tranquilo con la situación, dulzura, dile que ya no sientes nada por él, así se termina todo de una vez.
El idiota de Bryan me dice con la mirada que si no lo hago en un segundo cumplira sus palabras de dañar a mi bebé. Trago saliva y hablo. No digo que ya no lo quiero, no digo que amo al americano, no digo nada de lo que pueda lastimarlo más.
―¿Ha entendido hyde-san?.― Su mirada luce perdida.― Manténgase alejado por favor.
Bryan me jala con él y veo una vez más a hyde, con amor… Llena de ansiedad y necesidad de él…
Llegamos al auto de Bryan y subimos, nos vamos sin mis amigos lo cual me pone nerviosa. Bryan maneja en silencio y llegamos a su oficina. Cuando entramos él se va directo a su escritorio y yo me quedo en la salita. No decimos nada, él se pone a trabajar y yo me quedo en silencio, no me gusta esta situación.
Lo veo trabajar y tiene semblante molesto.
Algo no anda bien.
Pasamos cuarenta minutos así, sé que él está enojado pero no entiendo porque, ¿Acaso no dije lo que quería que dijera? Bryan cierra su portátil y camina hacia mí, molesto y un terrible miedo me recorre.
―¿Creíste que era estúpido o algo?.
―¿Qué?.― Me sobresalto.
―Ayer... Tus amiguitos ¿Qué tomaron? ¡DÍMELO!.― Me levanto de mi lugar y camino lejos de él.
―No sé de qué me hablas, ellos no son unos rateros.
―Lo sabes bien, dulzura; Más te vale decirme porque te juro que...
―¿Qué? He hecho todo lo que me has pedido, ¿Qué más quieres?.
―Respóndeme estúpida, ¿Qué tanto hicieron? ¿Dónde están ellos?
―Revisa bien, ellos no son unos rateros así que culpa a alguien más, se fueron a dar un paseo.
―¿A si? ¿Y a quién?.
―No sé, culpa a tu secretaria enamorada... Ella ha entrado infinidad de veces aquí... Y no solo por trabajo ¿O me equivoco?.
Lo noto enfurecer más, sabía que esos dos tenían aventuras, la chica es un libro abierto.
―Te revuelcas con tu secretaria ¿Y aun así quieres algo conmigo? ¿No te es suficiente ella? ¡DÉJAME A MÍ EN PAZ!.
―Ya decía yo que tu cambio tan repentino era de extrañar; Esos imbéciles revisaron mis cosas, el archivo que tengo sobre hyde… Mi secretaria me dijo que cuando entro a darles algo de tomar ellos estaban cerca de mi escritorio, revise mis cajones y vi algo raro, por si no lo sabias soy muy meticuloso con mis cosas y me doy cuenta si algún lápiz se movió un centímetro más de cómo lo deje.
Su mirada se vuelve más fría y dura, en dos pasos grandes llega a mí y me estampa contra la pared, un golpe seco y fuerte recorre mi espalda y grito. Me tiene tomada de los hombros, apretándolos contra la fría pared, por más que me muevo no puedo librarme de su agarre, le doy una patada cerca de la ingle pero se movió y solo consigo un golpe de su parte en mi labio.
Maldito infeliz.
Siento el sabor de la sangre y un fuerte dolor en mi espalda baja. Un miedo, un gran miedo me recorre.
Mi bebé... Mi bebé de nuevo no.
Mis lágrimas comienzan a salir y dejo de forcejear.
―¡Eres una maldita perra!
―Por favor no...― Suplico.
―Por tu estupidez, ese embarazo tendrá que terminar antes de lo previsto.
Veo como sube su brazo para golpearme una vez más mientras que con su otro brazo me empuja fuertemente contra la pared, apoyándose en mi vientre.
Duele.
Demasiado.
―¡Suéltela!.
Escucho una voz gruesa y masculina, escucho más personas entrar, cierro los ojos. No quiero hacer esfuerzo alguno, no quiero pensar en nada. Solo en mi bebé, él estará bien.
―¿Cómo se atreven a entrar así a mi oficina?.
―Tenemos una orden de arresto por levantamiento de falsos y extorsión… Y ahora por agresión física.
―¿Qué? No...― Siento como me suelta y me resbalo hasta caer al suelo.
―¡__!.― Escucho esa dulce voz... Esa voz que me llena de tranquilidad y felicidad.― ¡ERES UN HIJO DE PUTA! ¿QUÉ LE HICISTE?.
Enseguida escucho un quejido, es Bryan, quejandose por algo y esa voz... Esa dulce voz, diciendo maldiciones.
―No se meta en problemas usted también señor.― Dice una voz desconocida.― ¡Llévenselo!.
―No, ¡Esto es una confusión!.
―¡Preciosa!. ― Escucho la voz de mis amigos.
―Cariño, tranquila... Todo está bien, cariño, respóndeme...
Siento sus cálidas manos tomarme, su cuerpo me protege y me abraza, sus dedos limpian la sangre de mis labios y besa mi frente.
―Mi bebé... Por favor...― Suplico llorando, siento un poco de humedad entre mis piernas.
―Cariño….― Hyde se exalta y toca mi vientre.― Tranquila, te llevaremos al hospital.
―Resiste hermosa, todo va a estar bien.― Me dice Aram.
Siento como unos brazos me levantan y ese olor maravilloso me envuelve, estoy a salvo...
Estoy de nuevo con él.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderBorrarLa prota tenia que hacer algo, aunque fuese pequeño D:
BorrarHy-chan estara ahora feliz... Oh dios, esperemos >o<
Aasdfghjkl besos abrazos y apapachos Koe bebeeeeeee
¡No! Melisa no puede perder el bebé >< estaré esperando el seguinte capitulo con ansia! Me matas así Tsukii :'D
ResponderBorrarLa vida es muy cruel en este fic uwu
BorrarOjala que no pase nada, que todos sean felices por siempre, si si.
Tsukii te amoo
ResponderBorrarAaaaaaaaah, cuanto amor en un solo comentario :") <3
BorrarGracias por leer :3
Sufro senpai sufro <///3
ResponderBorrarDime que despues de esto ya todo se vendra bien..............
Te quiero te quiero te quiero ^-^
Esperemos que si, todo este bien ya D:
BorrarCuantos te quiero! :")
Mucho amor en este cap <3