One-shot Sakuhai.
Una de mis cosas favoritas es recordar el momento en que nos conocimos; Fue algo incomodo realmente, al verlo esa primera vez sentí muchas cosas, ese chico de tez blanca, de cabello largo y sedoso, vestido totalmente de negro, llevaba lentes del mismo color y un cigarrillo en la boca. Lucia tan rebelde, tan cretino... Nos presentaron y estrechamos la mano, estaba frío, sus ojos no se quitaron de mi rostro y me hizo sentir incomodo.
Desde esa primera vez sentí un poco de retortijón en mi estomago, en aquel entonces no sabia lo que era, eso lo comprendí con el tiempo.
Ese chico me gustaba, cuando me di cuenta no sabia que hacer, me sentía nervioso e inquieto. ¿Como declararsele a un hombre? ¿Siendo tu mismo un hombre? Era de locos pero no lo podía evitar, ese chico me gustaba, me trataba bien, con delicadeza y dulzura, también me bromeaba mucho y era un pervertido conmigo pero no me incomodaba, me gustaba ser su amigo, su compañero en todo, tanto fuera como dentro de la banda.
Yo no solo quería ser su amigo, no solo quería ser su compañero de banda, su juguete de entretenimiento algunas veces al molestarme con mi imagen de mujer, quería ser algo más, quería que el me viera como alguien importante en su vida, como alguien a quien el pudiera hablarle con sinceridad, a quien le pudiera confiar cada uno de sus secretos y temores, ambiciones y felicidades. Quería ser esa persona importante ara él. Quería que solo me viera a mi. Que solo me amara a mi.
Cuando logre declararme fue una de las mejores cosas que pude haber hecho, el me vio con ojos llenos de ternura y acepto mis sentimientos.
El también me amaba.
El también quería que yo fuera solo para el.
Comenzamos una relación, intensa, llena de amor y pasión, llena de alegrías y locuras. Era la mejor etapa de mi vida, mi relación amorosa con el, mi nuestra fama, nuestros amigos, nuestros fans.
Todo marchaba de maravilla.
Hasta hace poco...
No se que es lo que ha pasado últimamente, siento que el se ha alejado un poco de mi, o tal vez es mi imaginación pero lo creo poco probable. No es que este siendo un histérico, simplemente esta pasando.
Me esta dejando de querer.
Ahora las noches son lo mejor de mis días, porque puedo soñarlo como era antes, porque puedo recordar todo lo que hemos vivido, porque puedo abrazarlo mientras duerme... Si es que llega a casa.
Dejo mi copa en la mesita de centro y camino a la habitación, una noche mas en la que no llega antes de media noche. Decaído me meto a la cama y cierro los ojos, la cama se siente fría sin él.
Siendo de mañana me despierto, un poco cansado, no he podido dormir bien desde hace unas semanas, voy a la cocina por un vaso de agua y me encuentro con él, acostado en el sofá, con facha de borracho. Doy un suspiro y camino hacia él.
―Despierta.― Le digo en voz baja.― Sakura...
―No ahora.― Reprocha.
―Déjame llevarte a la cama.
―Estoy bien aquí.
―Vamos, levántate.
Como puedo logro que se mueva y que camine a la cama, lo aviento al colchón y le quito la chaqueta y las botas, esto ha sido desde hace unas semanas.
―Debes dejar de hacer esto.
―No otra vez hyde.
―Debemos hablarlo.― Trato de que mi voz no suene entrecortada.
―¿Porque?
―Porque te estas destruyendo. Maldita sea, ¿A caso no te das cuenta?.― Mis lagrimas caen por mis mejillas y no puedo evitar llorar en voz alta.
―No. No, por favor... Cariño, no llores.
Sakura se levanta de la cama y me rodea con sus brazos, me da un abrazo fuerte, me siento protegido, me inundo de su aroma personal con el de cigarro y alcohol. Besa mi cabeza y acaricia mi espalda.
―Deja de tomar, por favor Ya-chan.
―Solo son pocas copas, no te preocupes.
―¿Porque no me quieres decir que te pasa? ¿Acaso no confías en mi?
―Confío en ti.
―¿Entonces?
―No quiero que sufras por mi culpa.
―Por si no te has dado cuenta, Ya-chan, ya estoy sufriendo.
―Si... Pero no quiero que lo hagas mas de lo que ya sufres.
El me suelta y se mete al baño, poco después escucho el agua caer y me siento en la cama, mis lagrimas salen silenciosas, mi cuerpo tiembla un poco, no puedo evitar ponerme así, verlo sufrir en silencio me mata, ver como nuestra relación decae me destruye el alma.
Salgo de la habitación y me voy a la cocina a preparar el desayuno. Preparo algo sencillo y acabo justo a tiempo, Sakura llega a donde me encuentro y con el cabello húmedo se sienta frente a mi.
―¿Tienes hambre?.― Le pregunto.
―Si... Perdón por llegar tarde, de nuevo.― Trato de sonreír pero no lo logro.
―Solo contéstame algo.― El asiente.― ¿Tienes a alguien mas?
―No te estoy engañando, hyde, con nadie.
―Entonces esta bien, olvidemoslo.
Sirvo la comida y desayunamos en silencio, como siempre.
Rato después nos preparamos para irnos a ensayar, no se si sea por el extraño comportamiento de Sakura o que pero, últimamente los ensayos han sido un poco incómodos, Tetsu regaña mucho a mi novio, mi novio a veces explota y se va dejándonos a mitad o al principio del ensayo.
Es algo que me duele.
―En un mes tendremos un concierto, asi que tenemos que ensayar mucho.― Nos dice Tetsu.
―¿Entonces los ensayos duraran mas?.― Pregunta Ken.
―Duraran más y serán diarios, ahora menos que nunca deben de faltar.― Tetsu ve con especial atención a Sakura y él le mantiene la mirada.
―Se que lo dices por mi, y no te preocupes, estaré aquí.
―Quiero que estés aquí y que te mantengas aquí, no que vengas y salgas cabreado a la primera llamada de atención.
―Entonces no me llames la atención.― Prende un cigarrillo.
―Sabes que así no funcionan las cosas.
―Pues si no te...
―Estaremos todos aquí y nos mantendremos aquí.― Interrumpo a los dos que empezaban a discutir.― ¿Podemos empezar?
―Bien.
La batería de Sakura empieza a escucharse y enseguida entran los otros instrumentos, empiezo a cantar y suena una de nuestras composiciones. Pasamos unas horas tocando, entregándonos a la música, esta es nuestra forma de comunicarnos, esta es nuestra forma de hablar entre nosotros.
Terminando el ensayo llegamos a nuestra casa, Sakura entra en silencio y se sienta en el sofá, no me mira, no me habla. Esta es una de las cosas que mas me duelen, nuestra comunicación ha decaído, ¿Que he hecho mal? ¿En que me estoy equivocando?
―Ya-chan, ¿Podemos hablar?
―¿De que quieres hablar?.― Me contesta y da una calada a su cigarro.
―De lo que sea, pero hablemos, como antes por favor.
―Estas muy sensible hyde.
―Tal vez...― Contesto decaído.― ¿Vemos algunas películas esta noche? Puedo comprar palomitas.
―Lo siento, quede con unos amigos.
―¿Puedo ir?
―En otra ocasión, ¿Esta bien?
Me regala una mínima sonrisa y evito que mis lagrimas caigan, Sakura toma mi barbilla y une sus labios con los míos.
Un pequeño rose, un delicado beso que poco a poco se vuelve intenso y apasionado. Solo cuando nos besamos, solo cuando nos entregamos siento que me sigue amando como antes, que me ama tanto como yo a él. Me siento en su regazo y me pego mas a su cuerpo, quiero seguir sintiendo que es mio, que nada ha cambiado, que seguimos siendo uno y que seguimos conectados.
Le pido con mi cuerpo que me ame, que se sincere, que no piense nada mas que en mi, que me adore como solía hacerlo antes, a cada minuto, a cada segundo del día.
Quiero que me diga que me ama.
Paso mis manos por su cuello, absorbo sus besos, no puedo evitar que unas lagrimas salgan de mis ojos, las manos de mi novio pasan por mi torso y me quita la chaqueta, muerde mis labios, acaricia mi largo cabello. Le quito también poco a poco la ropa, en minutos o segundos, no se... Quedamos desnudos sobre la alfombra de la sala.
Nos entregamos, nos amamos y nos hablamos entre miradas y besos. El entra en mi, esa deliciosa intromisión, ese delicioso dolor y placer.
Suspiro al sentirlo dentro, esta manera de conectarnos, esta manera de ser uno solo, esta manera de amarnos. Su cuerpo se mueve arriba del mio, me penetra de una manera única y perfecta, es apasionado, es fuerte, es delicado, es tierno y salvaje. Es posesivo y dulce.
Muerde mi cuello, lame mis pezones, juega con mi erección y entra una y otra vez en mi.
Miles de sensaciones me regala, miles de sueños, de ilusiones, de imaginaciones, siento su amor, su protección, su adoración. Siento que es el mismo Sakura de hace años, el mismo que me dijo aquella vez lo mucho que me amaba cuando me declare.
―Ya-chan... Te amo.― Digo entre lagrimas.
―Mi princesa... Nunca dudes de mi amor, por favor.― Me susurra al oído.― Te amo amor mio.
Besa mis labios tiernamente y con una ultima estocada hace que llegue a mi éxtasis, me hace gemir su nombre y los dos nos corremos, nos quedamos abrazados, regulando nuestros latidos.
Lo abrazo y pongo mi cabeza en su pecho, lo siento mio, únicamente mio. Sin secretos ni sufrimientos. Cierro los ojos y dejo que Morfeo me lleve con él.
Al despertar me doy cuenta de que en vez de estar abrazando a mi novio, estoy abrazando a una almohada. Me siento en la cama y observo a mi alrededor, esta todo oscuro, es de noche. Me levanto y me pongo la ropa, camino a la sala pero no hay nadie, al igual que en la cocina y en la oficina. Decaído suspiro. Sakura se fue esta noche también.
Tratando de no pensar de mas y recordar sus palabras en donde me dice que no me engaña me tranquilizo, seguramente solo quiere su espacio, su momento de locura con amigos, nada más, a todos nos pasa.
Regreso a la cama y encuentro el sueño rato después.
El sol del día me despierta, como es costumbre, amanezco solo en esta enorme cama. Esperando encontrar a Sakura en la sala camino para allá pero esta vez no lo encuentro. Hago media sonrisa, cada vez pasa menos en esta casa. Lleno de aire mis pulmones y me voy al baño, abro la regadera y dejo que el agua resbale por mi cuerpo.
Después de desayunar algo reviso el reloj, ya es hora del ensayo y Sakura no llega, le marco a su celular pero no me contesta, lo tiene apagado y maldigo en silencio. Confiando en que llegue a tiempo al ensayo salgo de la casa.
―¿Sabes que cuando llegas sin Sakura es porque el no vendrá?.― Dice molesto Tetsu.
―Esta vez llegara.
―Doiha, sabes que no es así.
―Maldita sea, ¡Si supiera en donde esta ya habría ido por el!.― Exploto.
―¿Que es lo que esta pasando entre ustedes?.― Pregunta Ken.
―Nada que no hayan imaginado ya.
―Los hemos visto un poco distantes.― Me responde Tetsu.
―Sakura ha cambiado.― Mi voz suena quebrada.― Ya no es el mismo de antes.
―Seguramente se le pasara enano.
―No lo se Ken, lleva mucho tiempo así, no se que hacer, el no quiere hablar conmigo de eso.
―¿Le has preguntado?
―Infinidad de veces Tetsu, día y noche pero no me dice nada.
―Crees que te esta...
―¿Engañando?.― Rio un poco.― El me dice que no.
―¿Y tu le crees?
―Quiero creerle.― Le contesto al guitarrista.
Escuchamos unas llaves y nos levantamos, Sakura ha llegado, me seco las lagrimas y trato de sonreír, cuando el abre la puerta estamos los tres haciendo lo nuestro, Ken con su guitarra, Tetsu con su bajo, yo vocalizando.
―Siento el retraso.― Es lo primero que dice.― Había algo de trafico.
―Al menos ya estas aquí, ¿Podemos empezar?.― Habla el líder un poco serio.
Sakura sin verme, va a su batería, trae lentes negros pero se los quita para ensayar, toma su posición y desde donde estoy puedo observar sus ojos rojos, no se si por tanto alcohol o por algo mas, me volteo para no verlo, no quiero soltarme a llorar aquí.
Ensayamos una y otra vez, nos entregamos a la música, a nada mas que a nuestra música.
Al acabar de ensayar Sakura se despide rápido, yo lo hago también y lo alcanzo en la calle, camino a su lado, absorbiendo el humo de su cigarro.
―¿Como te la pasaste anoche?.― Hago platica.
―Normal, ¿Y tu?
―Tambien... Puedo preguntar... ¿Porque no llegaste a casa?
Lo escucho resoplar y me maldigo por haber preguntado eso, caminamos en silencio y el acaba su cigarro, lo tira al piso y lo aplasta con la punta de su pie. Se detiene un momento y me ve a los ojos. Fijamente, esta molesto.
―Si no confías en mi no puedo hacer nada hyde.
―Confío en ti.
―Pues no lo parece.
―Fue una simple pregunta Sakura.
―Me insinuaste algo y eso fue que te engañe anoche.
―No es cierto, eso no...
―Basta ya hyde, si crees eso no puedo hacer nada.
Empieza a caminar y yo aturdido me quedo un momento parado, ¿Porque llegamos a ese punto? Camino rápido para alcanzarlo y lo jalo del brazo, el mas molesto me ve, sus ojos siguen inyectados en sangre.
―¿Estas tomado?
―No hyde, no estoy tomado.
―¿Entonces porque tus ojos están tan rojos?
―No dormí anoche, eso es todo.
―Ya-chan... Dime que te pasa, por favor.― Suplico en un susurro.
―Nada y déjate de lagrimas.
Su voz es dura, mis lagrimas caen más y me atrevo a verlo a los ojos, esta molesto, luce diferente, este no es el Sakura del que me enamore. Este Sakura me da miedo, me hace sentir inquieto.
―Maldita sea.
Me toma de los hombros y me pega a la pared, un golpe fuerte y seco, mi espalda experimenta un dolor fuerte pero lo olvido al sentir los labios de mi pareja asaltar los míos, este es un beso duro, salvaje, me lastima, me obliga a besarlo. Aprieta mis brazos, este beso no me gusta, me hace daño y me quita el aliento hasta hacerme sentir ahogado.
―¡Aléjate!
Logro quitármelo de encima, lo veo con los ojos borrosos, mis lagrimas están rodando por mis mejillas, mis labios punzan fuertemente y mi cuerpo duele. Sakura me ve un poco sorprendido, pero su mirada cálida y llena de amor no esta, su mirada de ahora es dura, fría y vacía.
―No me esperes.
Es lo único que dice antes de retomar su camino, yo me quedo llorando en silencio, viendo como desaparece entre la multitud. Rato después camino a casa, perdido en mis pensamientos y sufriendo por dentro.
Necesito hacer algo o de lo contrario perderé para siempre a Sakura y no quiero, lo amo demasiado, es mi vida y no quiero que se aleje mas de mi.
Me hago bolita en la cama y lloro con fuerza, es como si mi vida se estuviera acabando, es como si mi alma se estuviera consumiendo al igual que Sakura, me duele, me destroza, me mata.
Quiero saber que le pasa, quiero que comparta como antes sus preocupaciones y secretos, quiero que confíe nuevamente en mi.
Pero no se que hacer.
Pasa una semana, días horribles en los que no se nada de Sakura, no ha llegado a casa, no ha llegado a los ensayos y Tetsu esta por matarlo en cuanto lo vea, he llamado a su celular pero lo tiene apagado, no se nada de el, no se si esta bien o mal. No se donde esta ni que hace.
Siento como me muero poco a poco sin él.
Tomo mi celular y marco de nuevo su numero, como siempre, me sale desconectado. Enojado aviento mi celular a la cama y camino de un lado a otro, ¿Donde podrá estar? Trato de hacer memoria, el antes me hablaba de algunos lugares a los que le gustaba ir, la mayoría bares pero había uno en especial... Recordando el nombre salgo de la casa y tomo un taxi, no conozco a sus amigos pero espero poder encontrarlo ahí, si no... No se que mas hacer.
Cuarenta y cinco minutos después llego al bar y desde afuera veo a puros hombres rudos, vestidos de colores oscuros, mejor dicho, todos de negro, con cervezas y cigarros en mano. Debí de haber salido con algo mas varonil de casa. Vengo con ropa algo afeminada, mas no mencionar mi largo cabello, muchos me han confundido con una mujer.
Sin ver a nadie entro al bar, hay una música muy fuerte, todo el aire huele a humo y a borracho, hay mujeres también, casi siendo folladas por quienes se dejen. Mi estomago se revuelve al ver todo esto. Camino sin prestar atención a todo lo que veo, solo me concentro en Sakura, en verlo y llevarlo conmigo.
Pero minutos después de buscarlo no lo encuentro, ya no se a donde mas ir, trato de tranquilizarme y pensar en donde mas podría estar. Cuando estoy saliendo del bar siento como alguien me jala del brazo y me pega a su cuerpo, es un hombre del triple de mi tamaño, con una mirada depravada y boca asquerosa, me da temor enseguida y trato de alejarme pero mi fuerza es nada a comparación con la suya.
―¿A donde vas dulzura?.― Su aliento es un asco.
―Déjeme ir, por favor.
―Viniste por algo ¿No es así? Vamos, te invito una cerveza.
―Tengo que irme, suélteme.
―Eres hermosa, ¿Porque no vamos a mi departamento? Estoy seguro que te gustara mas que este lugar.
―Yo no...
―¿Hyde?.― Escucho una reconfortante voz y volteo enseguida.
―¡Sakura!
El me ve sorprendido pero enseguida ve lo que pasa, estoy muy pegado al cuerpo de ese gorila, trato una vez mas de alejarme pero no puedo, Sakura enseguida pone una mirada asesina al que me agarra.
―Suéltalo imbécil.
―¿Quien te crees, intento de músico?.― Escupe el grandulón.
―No me culpes por tus malditos sueños frustrados, intento de rockero.― Le contesta Sakura y el hombre me agarra mas fuerte.― Suéltalo.
―Por si no lo ves, es una chica.― Sakura se ríe.
―Eres un idiota, es un hombre.― El gorila me ve nuevamente y sus ojos me inspeccionan a detalle.― ¿Ahora te van los androginos?
―No me molestaría intentarlo con él entonces.― Me aprieta mas a su cuerpo y veo a Sakura aterrado.
―Búscate a otro porque temo decirte, que ese chico. Es mio.
―Así que a ti te van los hombres.
―A mi solo me va él.― Contesta Sakura serio.― Suéltalo.
―¿Porque? Se bueno y prestamelo, me prestabas a tus mujeres.― Mi cuerpo se paraliza.
―Esas mujeres eran tan zorras que se metían con todo el bar, no compares.
―¿Entonces esta princesa es diferente? Vaya, me atrevería a decir que hasta lo amas.
―Esta bien que lo pienses y si no lo sueltas, te juro que podría matarte.
―¿Tu?.― Se burla.― No lo creo.
―No juegues con tu suerte. Mira que en este momento puedo atreverme a todo.
―Las drogas te dan todo el valor, ¿He? Así cualquiera, perro.
―Hasta entre perros hay razas.
―Vete a drogar a otro lado y déjame solo con tu noviesito, lo devolveré.
El grandulon acaricia mis mejillas y veo como se acerca para besarme, muevo mi cabeza para que no toque mis labios pero el me agarra fuerte el rostro para que no evite su beso, cierro los ojos para no ver su asqueroso rostro pero en vez de sentir sus repugnantes labios siento como caigo al piso, abro los ojos y veo como Sakura golpea con todas sus fuerzas al que me tenia agarrado, lo golpea con mucho coraje, con ira, ese no es Sakura, el verdadero Sakura sigue escondido y ahora entiendo porque.
Las drogas, volvió a las malditas drogas.
Su cambio ha sido por eso, ahora lo se.
Me levanto del piso y corro a donde están, el grandote esta todo sangrado del rostro, Sakura a pesar de su complexión pudo tirarlo y golpearlo, es verdad que las drogas te hacen capaz de todo.
―¡Déjalo Sakura!.― Intento agarrarlo pero no puedo.
―No hyde, este imbécil merece morir por tocarte.
―Solo me agarro los brazos.
―Aunque te hubiera tocado un solo cabello, nadie puede tocarte mas que yo hyde, nadie.
―¡Entonces vamonos a casa!
―En cuanto termine con él.
―No, por favor... ¡Ya-chan!.― Grito con todas mis fuerzas y el se detiene al instante.― Llévame a casa, por favor... Llévame, tengo miedo.
El me ve con dolor, con tristeza, con anhelo. Logro agarrarlo del brazo y hago que se aleje de su rival, teniéndolo cerca lo abrazo importándome poco la sangre que tiene su ropa, me aferro a él, me aferro al hombre que amo, al hombre que se sigue en este cuerpo.
―Ya-chan, vamos a casa, por favor.― Digo llorando.
―Perdóname... Cariño, perdóname.
Me abraza fuerte y se que esta tratando de no llorar, no aquí. Me toma fuerte de la mano y caminamos a un auto, sin saber de quien es me abre la puerta y subo, el enseguida sube del lado del piloto y arranca a toda velocidad, en silencio llegamos a casa, entra el primero, después yo y lo único que veo después de cerrar la puerta es como Sakura cae de rodillas al piso, soltando sus lagrimas y su dolor.
Mi corazón se parte en mil pedazos, mi alma me abandona y corro a su lado, a compartir su dolor, sus lagrimas, su sufrimiento.
―Ya-chan...― Susurro y acaricio su cabello.
―Mi amor... Perdóname, yo...
―Saldremos de esto, ¿Esta bien?.
Lo abrazo con fuerza y el como niño pequeño se aferra a mi, sus fuertes brazos me rodean, sus lagrimas cálidas caen en mis hombros, no puedo evitar llorar, no puedo evitar sentir que mi corazón se parte en doble manera, por el, por mi... ¿Porque tuvo que caer de nuevo? Pense que ya todo estaba en el pasado pero no fue así, nuevamente esas malditas drogas lo arrastran.
―¿Porque tuviste que recaer?.― Digo en voz alta y él se pone tenso.― Pense que todo iba bien, que llevábamos una vida tranquila, trabajo, amor, confianza, todo lo que quisiéramos lo teníamos, ¿Que hice mal, Ya-chan?
―No, no... Tu no hiciste nada mal, mi cielo, tu no hiciste nada mal. Fui yo... No pude con una vida tan perfecta, no pude con algo tan normal como lo es una vida de pareja y de trabajo, ¿Porque? No lo se, hubo un punto en el que me sentía atrapado, estancado y... Quise salir por un momento, a los viejos tiempos.― Hace media sonrisa.― Pero todo se me salio de las manos, no me di cuenta de que ya estaba metido tanto como antes.
―¿Porque no me lo dijiste? Pudimos haber salido juntos y...
―No quería que te sintieras triste por mi, culpable, inquieto... Eres el que menos tiene la culpa de nada, todo es mio hyde, solamente mio.
―Pero somos pareja Sakura, eso hacen las parejas.
―Sabes que no me gusta que te metas en esas cosas tan peligrosas, alguien tan puro como tu no, alguien que tiene un futuro brillante, lleno de fama y de adoración... No podría hacerte eso, cariño, jamás.
―Los dos tenemos un futuro prometedor con la banda.
―Yo soy un caso perdido, tu no. Estoy seguro de que tu llegaras a algo inmenso, realizaras todo lo que te propongas y mi vida, ahí estaré para apoyarte, siempre, aunque sea a distancia.
―¿Distancia?.― Mi voz se quiebra y mi corazón se encoje.
―Es solo un decir.― Hace media sonrisa.― Siempre estaremos juntos hyde, porque te amo mas que a nadie en esta vida.
―Tu eres mi vida Ya-chan, te amo.― Le doy un casto beso.― ¿Saldremos de esto verdad?
Sus ojos me miran directamente, su silencio me pone la piel de gallina, su intento de sonrisa me pone inquieto, tal vez ´piense que ya no podrá salir, tal vez piense que todo esta perdido pero estamos a tiempo, a tiempo de salir y de no volver atrás, de no caer nuevamente en esto aunque... Siempre dicen que un adicto cae y cae, hasta no poder salir ni con la ayuda de un ser divino.
―Saldremos.― Me dice en voz dulce.
Sonrío y lo abrazo, me entrego a su calor, a su cariño, porque a pesar de todo se que me ama, tanto como yo a el, mas que el primer día que nos declaramos, se que nuestro amor ha crecido y no estoy dispuesto a perder lo que hemos construido.
―Vamos a la cama.
Le digo mientras nos levantamos, tomándolo de la mano lo guío a nuestra habitación, en donde entramos en silencio y nuestras manos y labios se conectan con un solo propósito. Dejo que mi pareja se adueñe de mi, dejo que me despoje de la ropa, que me haga suyo, que sienta mi amor y me entregue su amor.
Repartimos besos en todo nuestro cuerpo, dejamos marcas de que nos pertenecemos, dejamos salir nuestros gemidos y nuestras respiraciones agitadas, dejamos todo en ese escenario que es la cama, la luz de la luna nos ilumina, entregándonos cual amantes apasionados, devorándose sin pudor y llenos de necesidad.
Este es el Sakura del que me enamore.
El es el hombre que amo, el es el hombre que me ama, sigue en este cuerpo y lo recuperare, lo librare de todo aquello que me lo quiera arrebatar, porque de solo imaginarlo lejos de mi mi alma se quiebra, mi voluntad se va, mi corazón se queda vacío, mi vida se volvería un infierno.
Nada tendría sentido ya.
―Ya, Ya-chan, por favor...
Suplico sin aliento, sus manos se aferran a mi cadera, sus labios torturan mi cuello, su dura naturaleza me tortura, una y otra vez, entrando y saliendo de mi, mi garganta jadea sin pudor alguno, nos entregamos al placer y al amor. Mi pareja me regala miles de sensaciones, me penetra, me masturba, me enloquece, me llena de palabras de amor, de promesas, me necesita, me ama, es mio.
Me hace sentir feliz.
―Oh dios...― Susurra en mi oído al encontrar su liberación dentro de mi.
Yo termino con él y caemos rendidos, nos abrazamos, pongo mi cabeza en su pecho, este es uno de mis lugares favoritos en el mundo. Estar entre sus brazos, después de hacer el amor, después de amarnos y entregarnos por completo.
―Prométeme que nunca me dejaras.― Hablo en voz baja.
―Mientras no sea una piedra en tu camino, estaré contigo.
―¿Que quieres decir?
―Que vivamos el presente, mi amor... Lo demás vendrá, bueno o malo, no dejare de amarte.
―Sakura, esto me pone nerv...
―Ssssh, no digas nada amor, nuestro amor es el único que importa.
―Te amo demasiado, Ya-chan, sin ti estaría muerto en vida.
―Estaríamos muertos los dos.
Me contesta y besa mi frente, da un gran suspiro y cierra sus ojos, me rodea con sus brazos y hundo mi cabeza en entre su cuello y hombro, inhalo su aroma y cierro mis ojos también, espero que Morfeo me encuentre y me lleve a un mundo en donde nunca tenga que separarme de él.
―Te amo hyde.
Lo escucho decir entre sueños y mi corazón brinca de felicidad, esas palabras me dan la luz y la fuerza que necesito para saber que saldremos de esto... Al menos una vez más.
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HAPPY BIRTHDAY!!
Mi hermosa Gala, feliz cumpleaños :3 -avienta confetis al aire- espero que te haya gustado este pequeño regalo y disfruta mucho este dia, come un rico pastel y diviertete, has locuras? *~* te mando un abrazo de oso, la quiero mucho!♥
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderBorrarMi linda Koeee! <3
BorrarQue bello ccomentario :") asdfghjk gracias *3*
Y año nuevo, look nuevo? Jajajaja, tambien es de mis canciones amadas TTwTT
Aunque el blog este de vacaciones yo sigo escribiendo, mis dedos no se mantienen quietos, tienes toda la razon D:
Acaso me espias???
Ya casi llega el 11, un poco mas >w<
Besos, abrazos y apapachos~