sábado, 5 de septiembre de 2015

Blurry eyes


-Capítulo 19 Reproche-

Creo que en realidad Bryan quiere trabajar conmigo. Apenas me vio me hablo y me saludo. Ken está conmigo, él y el rubio hablan, pero el segundo no deja de verme. No puedo evitar sonrojarme.
Disculpe Ken pero tengo una propuesta que hacerle a la señorita.― Ken sonríe amablemente.
―Me gustaría que estuvieras de interprete para una de mis bandas __.
―¡Oh!.― Es lo primero que pronuncio.― ¿No tienes a un intérprete contigo?.
―Hay uno aquí para las bandas extranjeras que pasaran a las entrevistas pero quiero romper las reglas y tener a mi propia interprete.― Sonríe y hace que me apene.
―Bueno….― Sonrío y el a mí, de repente me quita la mirada y ve a un costado mío, volteo también y veo porque de repente su sonrisa se quitó un poco.
― Hyde-san.― Lo saluda.
Hyde parece un poco serio, hasta molesto me atrevería a decir, tal vez es por tantas cámaras. Cruza unas palabras con Bryan y logro ver como Ken observa detenidamente a su amigo, como si estuviera descubriendo algo grande y nuevo. Acepto trabajar con él y su banda y va por ellos, en casi un abrir y cerrar de ojos está de regreso con cuatro chicos apuestos, ¿Es que todo que me tope aquí es apuesto?
―Aquí esta ella.― Dice el rubio y le sonrío a los chicos, ellos a .
―Es un gusto conocerte.― Me hablan en inglés.
―El gusto es mío, trabajaremos por unas horas juntos.― Contesto en su idioma y animada.
―También eres extranjera.― Me dice un chico, por su aspecto puedo deducir que es el líder.
―Lo soy.― Sonrío amablemente y de reojo veo como los dos japoneses que estaban aquí se van.― ¿Eres el líder?.
―Lo soy.― Hace una sonrisa de galán. 
Platico con los cinco que están conmigo, el líder empieza a hacerme sentir un poco incomoda, su mirada es muy ambiciosa. Bryan me lleva a una sala de estar, sus chicos como les dice se van a preparar para las cámaras.
―¿Has pensado en mi propuesta?.― Suspiro.
―Tengo una vida en mi país Bryan, sería difícil.― Él asiente.
―No te presiones, tú tienes un trabajo conmigo y no hay plazo.
―¿Tanto quieres que trabaje contigo?.
―Tanto así.― Confiesa.― Ya te he dicho porque.
Dejamos el tema. La mirada de Bryan me da a pensar que me quiere con el no tanto por trabajo, o tal vez es mi imaginación. Platicamos de su trabajo, es todo un mundo en la industria, me sorprendo de escuchar todo su trabajo.
Pasamos unas horas platicando sin parar hasta que llega el turno de la banda. Salen los chicos y yo salgo con Bryan, él pone una mano cerca de mi cintura, no le tomo mucha importancia. Me siento a un lado de un traductor quien me ve receloso, le hago aun así una sonrisa amable. Empiezan las preguntas y empiezo mi trabajo.
En total duramos media hora, que bueno, ya se me estaba poniendo la boca reseca. Me siento después a lado de Bryan. Pasa una banda más y después llega L’Arc-en-Ciel. Las cámaras toman más fotos, la mirada de hyde se posa por dos segundos en mí, una mirada un poco molesta. Empiezan sus preguntas; los observo orgullosa, ellos imponen mucho, sus respuestas son perfectas, son amables, tienen todo. Hyde me ve por algunos momentos, no más de tres segundos, su mirada me dice que tiene algo que no lo deja concentrarse muy bien, no sé qué sea. Ellos duran cuarenta minutos. Terminan y salen de las cámaras a paso rápido, yo me levanto rápido para seguirlos pero cuando veo hyde ya está en la camioneta. Tomo el brazo de Ken.
―Ken-san, ¿Le puedes decir a hyde que me voy con Bryan?.― Se sorprende.
―Claro linda, cuídate.
Nos sonreímos y regreso con el americano, me espera en su auto también. Hace rato me dijo que me pagara por el pequeño trabajo, no acepto una negación y aquí estoy. En su auto camino a su estudio.
―Como siempre, hiciste un buen trabajo __.
―Tienes mucha fe en mí.
―¿Y te molesta?.― Hace gesto preocupado.
―No, solo me sorprende.
Vi tu trabajo con la banda de Tetsuya-san, lo hiciste de maravilla, sonriente ante las cámaras, relajada, sabias lo que hacías, te veías cómoda.
―Gracias.― Sonrío encantada. 
―Te repito, tienes mi tarjeta llámame cuando quieras.― Asiento.― Disculpa por esto pero, ¿Estás trabajando con hyde-san?.― Me observa por un segundo curioso y vuelve su mirada al camino.
―¿Por qué lo preguntas?.
―Ayer estuviste con él, hoy también…
―Estoy de vacaciones, solo está siendo amable para mostrarme la ciudad así como yo lo hice con ellos cuando fueron a mi país.
―Ya veo.― Ahora que me doy cuanta, estamos hablando en inglés, suspiro, idiomas y más idiomas.― Llegamos.― Dice sonriente.
Veo un gran edificio y me sorprendo, todo esto es suyo. Es un hombre exitoso. Entramos y vamos al piso diez. Veo a varios empleados, todos ellos extranjeros, que curioso. Llegamos a su oficina y va directo a su escritorio. Saca un bauche, vamos Bryan, un cheque, suspiro. Observo todo, es una oficina agradable y con una linda vista.
―Aquí tienes.― Me da un pedazo de papel y lo tomo.
―Gracias.
―Revísalo, espero que estés cómoda con eso, o si piensas que es poco te puedo hacer otro.― Hago gesto confuso, reviso el cheque. 
―De todas maneras aun no sé muy bien cómo se maneja el yen.― Se acerca a mí y saca su celular, pone la moneda de mi país y el yen, lo convierte y abro la boca.
―¡Por dios Bryan! ¡Es mucho!.― Abro la boca.― Solo fue media hora.
―Media hora en una importante conferencia, en otro país y con dos idiomas que no son los tuyos, es buena cantidad además el peso es diferente al de tu país, no es exactamente esto que vez.― Señala el dinero en mi moneda.
―Pero….― Sigo viendo el cheque.
―Nada, acéptalo.― Me sonríe.― ¿Tienes planes?.― Pregunta de repente y me sorprendo más.
―Si… Comer con un amigo.― Invento enseguida.― Enserio Bryan, es mucho.― Me quejo.
―Es parte de tu trabajo, me gustaría poder invitarte a comer, cuando puedas, ¿Por favor?. Su mirada es tierna.
―Me iré en unos días.― Suspiro.― Puede ser mañana.
―Mañana es perfecto.― Me sonríe.― ¿A dónde paso por ti?. 
Ummm ¿Puedo venir directamente aquí? Me gusta ver las calles de Tokyo, será entretenido venir por mi cuenta.
―Me gustaría ir por ti pero si te sientes más cómoda así, está bien, ¿Medio día?.― Asiento.
―Nos vemos mañana Bryan.
Nos despedimos y salgo de su enorme edificio. Tomo un taxi y le pido que me lleve a un banco. Llegamos pronto a uno y cambio el cheque. La señorita se me queda viendo, si, también estoy apenada, es mucho dinero. Después le digo que me lleve a donde pueda comprar cosas para la comida. El señor divertido me lleva. Le pido que me espere y accede. Compro emocionada. Quiero que hyde tenga una comida rica estos pocos días, compro de todo, sé que le gusta mucho comer. Cuando me siento satisfecha de mis compras regreso al taxi y le doy la dirección del edificio de hyde, espero que ya haya llegado porque si no tendré que esperar. El señor me deja justo enfrente, le pago por su servicio y un extra. Entro al enorme lugar y como puedo presiono el botón de número 20, por favor, que ya haya llegado.
Suspiro y toco el timbre. Enseguida me abre, me alivio. El parece serio pero aun así le sonrío, entro rápido a la cocina y dejo las bolsas, él me estudia con detenimiento y le explico que me fui con Bryan, su mirada poco a poco se suaviza.
―¿Por qué no me dijiste?.― Luce un poco molesto.
―Caminaste muy rápido, Ken era el último.― Ahora luce reprochándose internamente.
Empiezo a guardar lo que compre. Él se queda en silencio y sumido en sus pensamientos. Ahora que me doy cuenta compre tal vez un poco más de la cuenta. Hyde luce muy pasivo cuando está pensando. Siempre que lo veía por una pantalla me preguntaba que estaría pensando, aun así me lo pregunto y no puedo saberlo aunque este frente a él. 
―¿Entonces está bien una sopa de verduras?.
Lo distraigo de sus pensamientos pero solo asiente y se sumerge en ellos de nuevo. Suspiro. Me concentro en hacer la comida. Me gusta esto, yo cocinándole, el cerca de mí. Se siente como si fuéramos una pareja normal, una pareja que se ama y que viven juntos disfrutando de su compañía. Suspiro. Se vale soñar, como bien dicen.
La comida esta lista y pronto nos encontramos comiendo. Hyde luce sonriente y relajado, me gusta verlo así. Y más me gusta saber que ama mi comida, realmente aprendí a cocinar porque me independice y porque dicen que también se enamora por medio del estómago, espero que sea verdad.
―Por cierto, te daré la clave del departamento, por si tienes que salir o algo, entres con total confianza.― Me estremezco.
―¿En verdad?.― Pregunto emocionada.
―Claro, también dame tu número de celular.― Saco mi móvil y él lo toma, marca unos números, suena su celular y me lo da.― Listo.― Me regala esa sonrisa que tantos corazones derrite.― También ya te deje la clave en una nota.
―Gracias… Umm por cierto… Mañana iré a comer con Bryan.― Me encojo de hombros, su mirada se endurece.
―¿Por qué?.― Trata de ocultar su enojo.
―Me invito.
―¿Solo por eso?.
―¿Por qué no debería haber aceptado?.
―No lo conoces. ― Me ve a los ojos. 
―No parece un asesino en serie, es solo una comida, a la luz del día. ― Come un poco más.
Nos quedamos en silencio por un rato, ¿Qué le pasa? Mi mente me da pensamientos de, ‘son celos’ ¿Podría ser? Esa idea me llena de emoción y me hace sentir feliz.
―Hyde… ¿De casualidad no estarás celoso?.― El me ve sorprendido.
―¿Por qué lo piensas?.― Luce un poco nervioso.
―Prácticamente me estas reprochando el salir con Bryan.― Hago media sonrisa.
―¿Debería de sentirme celoso?.
―No lo sé, dime tu.― Bajo la mirada.
―No somos nada __; no tengo porque sentirme así.
―Eso duele, ¿Sabias?.― Suspiro pesadamente.
―¿Qué duele?.― Pregunta un poco mortificado.
―Eso, “No somos nada” lo sé bien hyde, pero el que tú lo digas así como si nada… Duele, sé que si acaso somos amigos pero… Duele aun así.― Me levanto de mi lugar y dejo mi plato para lavar.
―No fue mi intención.― Dice en un tono bajo.
―Lo sé.― Me reprocho.
Me pongo a lavar lo que quedo sucio, trato de olvidar lo que acabamos de hablar, suspiro una y otra vez. Esto me ha bajado un poco los ánimos. Era obvio que él no estaría celoso, no somos nada, nada maldita sea. Termino de lavar todo y volteo encontrándome con hyde, mirándome fijamente. Tomo su plato vacío y me pongo a lavarlo. Termino y no hay nada más que hacer, ¿Y ahora con que me escudo? No quiero hablar ahora con él.
―__.― Me habla, aprieto los ojos y suspiro, lo enfrento, su mirada es de preocupación.― No fue mi intención lastimarte.
―Lo sé y no te preocupes, ya paso.― Trato de sonreír.
No, no ha pasado. Sé muy bien que te he lastimado sin querer, hemos hecho cosas que haría una pareja establecida, nosotros somos amigos, ¿Qué es lo que estamos haciendo? Es una locura, no podemos seguir pero caemos, es… Inevitable o como quieras llamarle.
Simplemente déjalo hyde, no te lo tomes tan apecho.
―Dime si no te he lastimado y lo dejare.― Resoplo.
―No me has lastimado… Lo he hecho yo sola, lo he hecho sola porque aun sabiendo que te amo he aceptado estar contigo, he aceptado besarte, hacer el amor, venir a tu departamento, todo corre por mi responsabilidad, no tienes nada que ver.
―Si tengo que ver, te invite a venir a pesar de que se tus sentimientos, no me quieras hacer pasar por el bueno.
―Yo bien podría haberme negado pero no lo hice, aquí me tienes, sufriendo como tonta.― Hago media sonrisa.― Sé que solo seremos amigos, no te preocupes.
―¿Cómo me pides eso? Te estoy lastimando __, lastimando a una fan, a alguien con buenos sentimientos, es… Horrible.
―No lo es, ¿Qué fan puede vivir esto? Soy afortunada.
―No lo veas así, a ninguna fan le gustaría sufrir de esta manera.
―Bueno, yo estoy aquí, déjalo ya hyde.
―Eres incomprensible, me amas pero prefieres sufrir a alejarme.
―Sí, eso parece.― Digo en un susurro.― Pero… Así es, llámalo estupidez.
―Lo llamo amor, lo llaman amor, tu ¿Estupidez?.
―¿Por qué no? Tu no aceptas el amor, yo sí pero te doy una palabra que es más cómoda para ti, ¿Quién te entiende?.― Salgo de la cocina.
―Esto es incomprensible, te lo vuelvo a decir ¿Piensas que estaremos así? Entre novios, amigos, ¿Casados?.
―Me iré en tres días, no te preocupes.― Digo en tono molesto.― Sabes que te amo, sé que te amo, que quiero una vida contigo pero no tengo el suficiente valor para encerrarte en un sótano y tenerte para mí, no lo hare, no te obligare a que nos casemos y tengamos hijos.
―No me refería a eso.
―Hyde, déjalo ya…― Evito que mi voz tiemble.― Tengo que salir a comprar algo.― Invento.
―Con Bryan.
―Sola y si no son celos entonces no sé qué rayos es pero hyde, no me abrumes si no es por una buena razón.
Tomo mis cosas personales y salgo de su departamento. Bien. No salieron lágrimas, eso es bueno. Camino rápido al elevador pero aquí, las lágrimas salen, ok esto ya no es bueno.
Trato de controlarme, suspiro y quito mis lágrimas.
Duele.
Me entristece.
Solo quiero alejarme un poco y despejarme.
Mentalizarme nuevamente sobre lo que decidí.
Sabía que sería difícil esto.
Pero así lo quise.
Salgo del elevador pero para mi gran sorpresa, me encuentro a hyde, parado frente a mí.
―¿¡Cómo…?!.― Apenas digo sorprendida. 
―Lloraste.― Dice molesto consigo mismo.― No te dejare ir.
Me toma de la mano y subimos al elevador de nuevo. Pone piso 20 y me ve a los ojos. Hace gesto molesto. Toma mis mejillas y besa mi frente. Suspiro. Me ve a los ojos, con dolor tal vez, mis ojos se llenan de agua nuevamente y maldigo, odio ser tan sensible, bajo la mirada pero él no me deja. Limpia mis lágrimas con sus dedos y sin esperarlo, me da un beso en los labios, como tonta sigo cayendo, no lo alejo. No quiero. Su rose me hace sentir bien. Me abraza después y bajamos del elevador, caminamos a su departamento y vamos directo a su habitación, con el estómago en la boca entramos. Lo veo un poco asustada. Su mirada es cálida. Pero no sé qué piensa en estos momentos.
―Hyde….― Digo en un susurro.
No dice nada, solo me toma de la mano y me guía a la cama, trago saliva. Subimos a la cama y nos acostamos, el me abraza, yo pongo mi cabeza en el hueco de su cuello, siento su respiración, su calidez, su corazón latir junto con el mío. Estamos en silencio, nada más importa en este momento, me gusta estar así, me hace sentir tranquila y feliz. El suspira, es un suspiro que podría derrumbar toda China.
Su olor me empieza a embriagar y cierro los ojos, las lágrimas dejan de salir, me tranquilizo, él se siente relajado. Quiero decir muchas cosas pero no me atrevo, podría romper este momento y no quiero. Es un momento perfecto.
Y me atrevería a decir que en este momento siento todas sus emociones, sus sentimientos, sus miedos. Todo, es una sensación de calidez. Saber y sentir lo que él. Suspiro. Este momento me dice que él siente algo por mí, pero como dijo antes. No somos nada así que solo es un juego de mi mente. Me reprocho por tener esos pensamientos que solo me torturan.
Lo siento moverse y me alejo un poco, sus ojos clavados con los míos, con miles de palabras, miles de preguntas. ¿Qué es este momento? Quisiera saber de su propia boca lo que piensa, lo que es, lo que siente pero sé que no me dirá nada. Me hace una pequeña sonrisa y acaricia mis mejillas. Cierro los ojos ante su contacto y siento de nuevo sus labios, sus suaves labios con los míos.
Me besa, tierno. Ansioso. Es un beso como el del elevador, un beso ansioso y necesitado. Sentir estas sensaciones me asusta un poco, su necesidad me abruma, él pide más en el beso y yo me enojo conmigo misma porque sé que lo que él quiera se lo daré y sé que él lo sabe y eso me enoja aún más.
¿Por qué soy tan débil ante él?
Puedo culpar al amor, pero no estoy segura si el amor nos hace así y...
En este momento, no estoy segura de nada...
Sólo de una cosa.
Él me necesita.
Justo ahora.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Un abrazo ♥