-Capítulo 15 Propuesta-
Este es un país de ensueño. Al menos para mí lo es. Todo es realmente magnifico, si por mi fuera me quedaría a vivir aquí. Siempre ha sido mi sueño vivir en este lugar, lleno de cosas que desde pequeña amo.
Estos días han ido de maravilla. Toshiro ha sido excelente anfitrión; hemos ido a muchos lugares, he logrado capturar muchas notas que he mandado a mis amigos. Desde que llegue no he parado de comer, todo es delicioso, lo que veía por internet, en películas, en anime, doramas, todo lo que se me antojaba ahora lo he comido sin parar. Y sin remordimiento.
Mi amigo ha sido muy bueno, no me deja gastar ni un peso, lo cual también le agradezco, ya me hubiera ido a la ruina desde hace días. Llevo una semana aquí, una maravillosa semana. Aun no sé cuándo me iré, no quiero irme pero tampoco puedo abusar de mi amigo. Tendré que consultarlo con mi almohada.
Otra cosa impresionante son las tiendas de música. Por dios. Todo está lleno de grupos que conozco y amo, he comprado varias cosas, ¡Originales! También en cualquier lugar, se ven cosas de L'Arc~en~Ciel y VAMPS, mis bandas amadas, es impresionante todo. Revistas, música, videos, todo lo que se pueda encontrar de ellos.
Un día íbamos caminando por Shibuya, en un edificio grande con una pantalla pasaban un poco del último concierto de L'Arc, no pude evitar mi emoción y empecé a gritar como loca, cuanto daría porque algo así pasara en mi país. Cada que pasa algo así confirmo que estoy en su imperio. Es algo reconfortante, estamos de alguna manera cerca pero lejos. Algo abrumador realmente.
Estos días he seguido todo su trabajo, presentaciones en programas, sigo haciendo notas de ellos y de varias bandas más, son cosas pequeñas pero cosas que satisfagan a los fans de la página. Oto y Aram están muy felices.
―¿Entonces cuando regresas hermosa?.
―No lo sé aun Aram, te avisare en cuanto tome una decisión, lo sabes.― El suspira.
―Lo sé bien, Oto te manda saludos.― Sonrío.
―Mándale otro de mi parte y checa tu cuenta, he mandado varias fotos y videos.
―Enseguida lo hago, sigue divirtiéndote.
―Lo haré, cuídense, los extraño.
―Nosotros más.
Colgamos y dejo mi celular a mi lado, aún es temprano, me envuelvo de nuevo en las cobijas y cierro los ojos. He deseado ir a buscarlo, a donde sea, tal vez a los programas en donde se presenta pero mi valor no es del todo alto cuando se trata de él.
Lleno a su capacidad mis pulmones. Ojala fuera más valiente y me atreviera a ir a buscarlo, pero ¿Y si se enoja? No quiero, quiero que este con un buen recuerdo mío.
No hace mucho me lo encontré en una tienda de ropa, fue muy inesperado pero grato. Ahí me atreví a decirle nuevamente mis sentimientos. Lo amo. Le dije que he estado pensando en enamorarlo pero que no sé cómo. No quiero mortificarlo pero desafortunadamente lo mortifique. Mientras le decía mis pensamientos su mirada se tornaba muy confusa, abrumada, temerosa.
No debí decirle nada.
Después de que termine de decirle mis sentimientos nos quedamos viendo a los ojos, lucia asustado. Con ganas de irse. Sabía bien que eso podría pasar pero aun así hable. Se fue. No corriendo pero se fue. Yo me despedí y él como es costumbre no dijo e hizo nada; cuando llegue con Toshiro intente no verme afectada. Le deje el pantalón y cuando voltee a donde lo había dejado. Ya no estaba. Aguante las lágrimas. Igual era mi culpa. No hice nada para convencerlo de que me dejara estar a su lado.
Ahora cada que camino por las calles me fijo bien en las personas esperando que alguno de ellos sea él y pueda verlo. No ha sido así obviamente. Está bien que estemos en su país pero eso no quiere decir que nos encontremos a cada rato.
Menos siendo el uno de los mayores ídolos del país.
Pongo un poco de música, me pongo los audífonos y su voz inunda mis oídos. En lo personal me gusta mucho la canción de 'Blurry Eyes' con esa canción los conocí y me enamore de él. No hay día en que no la escuche. La canción se reproduce y mientras la escucho en mi mente pasa el video, lo tengo muy bien grabado, he visto infinidad de veces ese pv. Canto un poco y sintiendo mis ojos pesados me dejo llevar por Morfeo.
―Me gustaría comprarte un kimono.― Me dice de repente Toshi.
―No bromees.― Digo sorprendida.
―Lucirías hermosa con él, ¿Que es venir a Japón y no tener un kimono? Nada, hoy iremos a comprarlo.
―Toshi, eso ha de costar una fortuna y no...
―Yo lo comprare, no te preocupes.
―No quiero que gastes tanto en mí.― Tomo un poco de surimi, estamos comiendo.
―Puedo hacerlo, hace mucho que no gasto en cosas que no sea comida, si no fuera por ti no me hubiera comprado ropa.
―Bueno, ya necesitabas, tu closet estaba casi vacío.― Reclamo y él sonríe.
―¿Ves? Es bueno que estés aquí, así que hoy iremos a comprar ese kimono.
―¿Y dónde lo usare?.
―Podemos ir a algún poblado cerca de aquí, he ido varias veces y siempre visten tradicional.
―Si compras el kimono claro que iremos, lo usare todo el día.― Sonreímos.
―Vamos hoy mismo a comprarlo, en ese poblado venden unos perfectos.
―Pues vamos.― Digo emocionada.
Lavamos los platos sucios y nos alistamos para salir. Desde que llegue ha sido, dormir y salir a pasear, dormir, desayunar en casa e irnos a la calle, algo que agradezco mucho. No ha sido un viaje en vano.
Llegamos al poblado después de casi tres horas. Es un lugar pequeño, casas tradicionales. Personas que caminan con vestimenta tradicional y en plena confianza, caminamos entre ellos y amablemente nos saludan.
Llegamos a una tiendita en donde lucen unos kimonos realmente impresionantes. Me llaman como imán y camino hacia ellos para empezar a verlos, son hermosos, la tela es suave y fresca, eso sí, un poco pesado el kimono, o tal vez soy yo la debilucha. Mi amigo sonriente me deja ver todo y cuando me ve parada frente a uno con cara de niña pequeña viendo un dulce le pide a la señora que atiende que me lo muestre mejor. Me apeno y la señora me convence de probármelo, vamos a una pequeña habitación y entra conmigo para ayudarme. Tardamos varios minutos en lo que queda totalmente puesto, la señora me hace un peinado más decente para lo que llevo puesto y cuando estoy lista me maravillo al verme al espejo. Jamás imagine que podría tener algo así puesto. La señora me anima a salir y Toshi me ve anonadado, sonrío ante la escena.
―¿Y bien?.― Pregunto dándome una vuelta.
―Hermosa.― Me dice tomándome de la mano y viéndome fijamente.― Sabía que el kimono te quedaría a la perfección.
―Yo no estaba tan segura, es hermoso.― Comento viéndolo puesto en mi.
―Nos lo vamos a llevar.― Dice Toshi.― Se lo llevara puesto.
La señora asiente y él se va con ella a pagar, yo me quedo admirando todo, esto es asombroso. Mi amigo regresa con una bolsa en donde va mi ropa normal. Salimos del local y caminamos por las calles, es fresco este lugar, me gusta mucho. Saco mi cámara y tomo muchas fotos. Toshi saca su videocámara, la trajo. Me enfoca y sonrojándome un poco sonrío y empiezo a hablar sobre el lugar mientras camino, enfoca también las calles y todo lo que se pueda. Este reportaje también se ira con mis amigos, morirán cuando me vean en Kimono. Hago que mi amigo también salga en las notas, no puede estar entre las sombras, ha hecho mucho por mí, hace unos días mis amigos me dijeron que Toshi es amado ya por muchas fans, él se apena y prefiere no enterarse. Él es un chico muy apuesto pero un poco tímido.
Pasamos todo el día aquí hasta que se nos hace de noche. Llegamos a casa casi de madrugada y nos vamos a descansar, caminamos mucho. Como puedo me quito el kimono, lo guardo delicadamente y me pongo la pijama.
Antes de dormir entro a mi cuenta de hydeist, el no está conectado, suspiro. Tecleo algunas cosas pero las termino borrando, como siempre. Apago todo y espero a que Morfeo venga a taparme con su manta de sueño.
Un nuevo día, mi amigo tuvo que irse a trabajar, terminaron sus vacaciones por lo cual mi conciencia me dice que es tiempo de irme, me da tristeza pero algún día tengo que hacerlo. Esta vez desayuno sola, prendo la tv y veo el programa matutino que solo veía por internet y por las notas de mis bandas. Veo un poco de sus notas hasta que una llama mi atención.
"Y nos confirman que L'Arc~en~Ciel estará presente también en el evento de música extrajera, es la tercera banda japonesa que se presentara y ellos cerraran el evento con cinco canciones, para quienes no estén enterados aun, este evento se..."
Dejo mi plato en la mesa, otro concierto, bueno, mini concierto. Será en una semana más, no puedo irme, tengo que estar ahí por más pequeña que sea su aparición. Me emociono. Mi amigo no tendrá problema alguno en que me quede una semana más, pero antes, tengo que conseguir dos boletos, en la tv mencionan donde se pueden comprar.
Me levanto rápido y limpio todo, Toshi me dejo una llave de su casa, puedo ir y venir libremente. Salgo de la casa y tomo camino un transporte público. La emoción me ha sacado de casa, ahora. ¿A dónde se supone que debo ir? Aun no conozco bien, escuche en la t.v la dirección pero no sé cómo se maneja bien todo esto, me reprocho, pude haber investigado en internet antes de salir.
Bajo del transporte cuando veo un lugar con muchas personas. Camino hacia ese lugar y me compro unas donas, las de aquí tienen una imagen súper linda y tierna, las de gatitos me gustan. Continuo mi camino, veo a muchas personas extranjeras, genial. Si quiero preguntar la dirección a la que quiero ir ellos no sabrán. Observo el lugar y sin perder un momento saco mi cámara para tomar algunas fotos, enfoco un edificio enorme pero cuando estoy por tomar la foto choco con alguien, mis donas se caen y el enseguida las levanta para dármelas pero... Mi respiración se detiene.
Cuando menos te lo esperas puede pasar lo que tanto deseas. Ahora lo confirmo.
―Hola.― Digo solamente por los nervios.
―Nuevamente nos encontramos.― Me sonríe y asiento levemente.
―Eso parece.― Me intimido más de lo normal esta vez, mi subconsciente me traiciona y hago algo que no quiero hacer.― Bueno, que estés bien.― Digo y doy un paso para irme, mi subconsciente solo quiere que este alejada del dolor.
―No te dejare ir más __, deja de huir, dejemos de huir ¿Quieres?.
Me toma del brazo y sus palabras penetran mis pensamientos y mi corazón rompiendo toda barrera. Su mirada me dice que está sorprendido por lo que acaba de decir, su mirada me dice que tal vez está arrepentido de lo que dijo. Pero no lo dice, no me suelta. Trago un poco de saliva.
―Hyde....― Logro decir.
―Solo quiero que convivamos mientras te vas.― Empieza a decir.― Podemos estar viéndonos estos días, ¿Cuándo te vas?.― Me suelta de su agarre.
―Pues... Pensaba irme tal vez pasado mañana pero... Vi una nota en la t.v, tendrán una presentación en una semana.― Él asiente.
―¿Irás?.
―Eso quiero solo que aún no tengo boletos, salí de casa para ir a comprarlos pero... No sé qué dirección tomar.― Me apeno.― Me emocione y no investigue bien.― Toma mi barbilla para que lo vea a los ojos.
―Me alegro que haya sido así ya que nos encontramos sin esperarlo.― Sonrío.― No te preocupes por los boletos, te conseguiré uno.
―Ummm no te preocupes, solo oriéntame sobre dónde comprarlos.― Hace gesto apenado.
―A estas alturas seguramente están agotados, yo puedo conseguirlos.
―Lo que pasa es que necesito dos.― Su boca se pone en una dura línea.
―Ira tu amigo.
―Sí, no puedo ir sola.― Sus ojos me reclaman algo, pero ¿Qué?.
―Tendrás tus boletos.― Resopla.― ¿Estás sola?.― Ve a nuestro alrededor.
―Sí, Toshi entro a trabajar hoy.
―Entonces ahora yo seré tu guía, ¿Porque no vamos a otro lugar?.
―No creo que....― Me detengo, quiero huir pero a pesar de que sé que dolerá me quiero quedar.― No creo que haya problema alguno.― Rectifico y él sonríe.
―Mi auto está cerca, vamos.― Empezamos a caminar.
―¿Tu Ferrari?.― Digo con mucha sorpresa y el me ve divertido.
―El mismo, ¿Tiene algo de malo?.― Niego.
―Amo tu auto, es grandioso y luego tu manejándolo... Oh por dios, esto es perfecto.― No puedo evitar mi emoción y él sonríe apenado.
―Bueno, no pensé que reaccionarias así.
―Ni yo pensé en verte en vivo con tu auto.― Sonreímos.― ¿Una dona?.― Le invito y toma una y yo otra, comemos en silencio y llegamos al auto, siento que el piso se mueve, es real.
―¿Y bien? ¿Luce como en las fotos?.― Presume.
―Mucho mejor.― Contesto sin quitar la mirada del auto.
―Oye, me pondré celoso, el auto tiene más atención tuya que yo.― Se ríe y yo con él.
―Jamás nada tendrá más atención en mi vida que tú.― Respondo casualmente y su mirada me dice lo mortificado que esta.― ¿Subimos? Quiero conocerlo por dentro.― Regreso al tema del auto para que no se sienta incómodo.
―Claro.
Abre la puerta del copiloto y subo, me cierra la puerta y observo por dentro, todo esto es magnífico, huele aun a auto nuevo, a su perfume, a su olor personal, inundo mis fosas nasales de su aroma. Él entra y me sonríe, pone a rugir el motor y mi emoción aumenta. Estoy con hyde, en su Ferrari, a solas, en Japón, él me sonríe. ¿Podría haber más? Veo sus ojos, veo sus labios. Seria todo perfecto si pudiera... Tomo aire.
―Esto es algo que he soñado desde hace mucho.― Comento mientras me acerco a él, yo misma me estoy haciendo daño, me hago responsable.― Déjame hacerlo realidad.― Concluyo.
Mis labios tocan los suyos. Sus suaves labios me tocan, paso mis manos por su cuello con ternura. Sus manos no pueden estar lejos de mí y las pone en mi espalda. Muevo un poco mis labios, mueve sus labios también y cuando nos damos cuenta. Estamos besándonos de una manera deliciosa. Nuestras lenguas se reconocen, nuestros labios se saludan, nuestras respiraciones se acompasan. Pruebo de nuevo su sabor y su calidez. Sus perfectos y dulces besos, suspiro entre nuestros labios hasta que empezamos a alejarnos, mi corazón está latiendo rápido.
Mi cerebro me dice que hice mal, mi supervivencia me dice que hice bien.
Nos vemos a los ojos y su mirada brilla, siento calor en mis mejillas, me encanta perderme en su mirada, en su sonrisa, en sus ojos. Me gusta admirarlo en su total plenitud. Puedo tocarlo, puedo sentirlo.
―Sueño cumplido.― Me atrevo a hablar y acaricia ligeramente mi mejilla.― Gracias.― Sonrío.
―¿Has cumplido más sueños? ¿Sin que yo sepa?.― Comenta curioso y bajo mi mirada.
―Sí, siempre sueño contigo hyde, he cumplido varios.― Hace media sonrisa.
―¿Como cuáles?.― Me sonrojo.
―No te diré.― Digo apenada.
―Por favor.― Pide en un tono suave que me eriza la piel, sus ojos están ansiosos.
―Bueno... He ido a algún concierto de tus bandas.― Empiezo a decir.― He platicado contigo... Tengo tu autógrafo, como tres.― Presumo orgullosa.― Tengo foto contigo... Estoy en Japón y a tu lado.― Tomo valor.― Te he besado.― Tomo aire, su mirada se vuelve intensa.― Hemos hecho el amor... Dos veces.― Evito su mirada pero él la busca poniéndome más nerviosa.― Conozco tu auto y estoy aquí contigo, te bese lo cual lo vuelve todo perfecto.― Sonrío apenada.
―¿Tienes más sueños?.― Suspiro.
―Miles hyde, siempre sueño contigo, no hay cosa que no desee contigo.― Me sorprende dándome un casto beso en los labios.
―Los sueños son algo hermoso y más si se pueden cumplir.― Mis ojos no pueden separarse de los suyos.― Dime los sueños que tengas y en estos días los podremos hacer realidad.― Mi corazón se estremece y bajo la mirada.
―Mis sueños son muy altos hyde, vuelo demasiado lejos.― Me quejo.
―Esos son los mejores sueños, los que parecen imposibles, pero no lo son.― Acaricio sus mejillas.
―Los míos lo son.― Su mirada me pregunta porque.― Tengo altas expectativas hyde, por tu culpa... No quiero a nadie más a mi lado más que a ti, sueño con vivir contigo, con ser tu novia, tu esposa, la madre de tus hijos, con estar a tu lado siempre, a donde quiera que vayas, cuidarte y amarte a cada segundo del día.― Me alejo de él y regreso a mi lugar.― Mis sueños son inalcanzables como puedes ver.― Digo en voz baja.
Quedamos en silencio, un silencio pesado, tenso. Miro por la ventana, allá afuera las personas caminan casualmente por la calle, irán a su casa, a su trabajo, a la escuela, caminan sin tener una idea de quien está dentro de este auto.
Me siento aliviada por lo que dije, pero también me siento triste. Triste porque seguro que ya no querrá saber de mí, tal vez para no lastimarme pero solo hará que me lastime más. Yo sola lo estoy provocando pero es que estar a su lado, sin poder tocarlo como pareja es doloroso. Es doloroso poder tocarlo y después no verlo más. Suspiro. ¿Porque tenía que enamorarme de un artista? Tantos hombres que hay en el mundo, hombres con los cuales puedo tener una relación normal, hombres que son alcanzables para mí.
Podría intentar fijarme en esos hombres pero por su culpa mis expectativas están por los cielos, ningún hombre me llena emocionalmente como él, ningún hombre me gusta tanto como él, ningún hombre me hace desear tanto como él. Y desde que estuve con hyde. Es obvio que nadie más podrá hacerme sentir lo que él, lo he conocido en esa forma y no quiero conocer a nadie más así, no quiero ser de nadie más que de él, ya tiene mi corazón, ya tiene mi cuerpo, ya tiene mi amor, ¿Que más le puedo dar?
Tiene todo de mí.
Algo que jamás nadie podrá tener. Pero lamentablemente ese alguien no es para mí, sea por lo que sea, no podrá ser y solo me queda conformarme con verlo por una pantalla y escucharlo con sus canciones. De algo a nada. Es doloroso pero es la verdad. La verdad siempre duele.
―Te propongo algo.― Escucho de repente su voz y me saca de mis pensamientos.― Porque no... ¿Porque no vienes a mi departamento estos últimos días?.― Mi cara se vuelve de sorpresa.
―¿Qué?.― Pronuncio sorprendida.
―Sé que suena, ¿Estás loco? Pero, ¿Que mejor manera de conocerme más que en uno de mis espacios más personales?.
Sus ojos me piden que acepte, mi cerebro me dice que no. Mi corazón que sí. Mi supervivencia me dice que acepte, que viva como nunca antes aunque después estemos colapsando de dolor y tristeza. Puedo vivir unos días con él y después dejar todo de mí en ese lapso y terminar colapsando cuando sea hora de irme. La idea suena perfecta, vivir con él. Pero me da miedo el dolor que pueda experimentar, otra vez dolor dejarlo. Pero también en estos días pudo dar todo de mi para enamorarlo pero ¿Y si no lo logro? Seria decepcionante y triste. ¿Podría siquiera mantenerme alejada de él? Es casi una idea nula, no puedo estar sin tocarlo, sin sentirlo.
Creo que él no entendió mis palabras o no quiere darse cuenta del grado de importancia que es para mí. Su idea solo está destinada a lastimarme, vivir con él por unos días. Convivir completamente con él. Mi pecho duele por tantos latidos de mi corazón. Él no quita su mirada de mí, sus ojos me piden que acepte, ¿En verdad quiere que este a su lado estos días? De repente siento felicidad. Lleno de aire mis pulmones y hablo.
―Quiero terminar mi estancia en Japón... Contigo hyde.
Digo firme y convencida, sus ojos brillan y sonríe levemente, de repente, siento un gran temor.
¿He hecho bien?
Mi subconsciente me dice:
Por supuesto que no.
Estas cavando tu propia tumba.
Te harás más daño del que puedas soportar.
Te estas destruyendo a ti misma.
Acabaras mal.
Te estas encadenando al sufrimiento.
Estas firmando tu sentencia de muerte.
Y yo le respondo:
Los amores más intensos son los que nos destruyen, nos destruyen de la manera más hermosa que pueda existir.
Y estoy dispuesta a ser destruida, por amor, al fin y al cabo… He experimentado ese dolor dos veces.
Y he sobrevivido.
¿Qué más da una tercera vez?.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Un abrazo ♥