-Capitulo 14 Impulso-
No había sido efecto de mi imaginación. Realmente esta ella aquí. En Japón. Estoy revisando su página. No me había percatado de que tiene fotos y videos de nuestra llegada al aeropuerto. ¿Cómo no me di cuenta antes? Hubiera sospechado desde ahí. También veo algunas fotos de ella en partes de aquí de Tokyo, muy famosas. También hay videos. ¿Desde cuándo está aquí? Ha visitado varios lugares. Por lo que vi ayer ella no viene sola. Debe de venir con sus dos chicles pegados.
Me siento un poco molesto al recordar lo de ayer. No quiso venir conmigo. Me rechazo. Por lo que me dijo creo que pensó que la quería llevar al camerino y tener relaciones. No era mi intención. En serio que no. Solo quería platicar un poco y decirle que estoy para lo que necesite. Está en mi país y me toca ser cortes como ella lo fue en su país ante nosotros. Suspiro. Todo fue mal y ahora no sé dónde este o si ya está en un avión para su país. Tomo un poco de vino, no me puede estar mortificando tanto esa chica.
―Ahora si hyde. ¿Dime que es lo que te pasa?.― Veo a Tetsu.
―¿De qué?.― Me hago el tonto.
―Sabes bien, Dohia, has estado muy distraído, ayer después de que regresaste de tu supuesta llamada a los camerinos estuviste en tu propio mundo. ¿Qué te pasa?.
―¿Supuesta llamada?.― Hago un gesto de molestia.
―Sí, supuesta. Dejaste tu celular y te fuiste.― Cierro los ojos.― ¿Tienes problemas con el trabajo? ¿O es mucha presión?.
―Sabes que estoy acostumbrado a eso, no te preocupes.― Suspiro.― Tet… Estoy mortificado.― Opto por sincerarme.
―¿A qué se debe?.― Su mirada se vuelve más oscura, tengo su total atención.
―Es… Es una mujer la que me tiene así.― Me resigno.― Me tiene abrumado, no sé qué es lo que me pasa, quiero estar cerca de ella pero a la vez no, no sé.
―¿Piensas mucho es ella?.― Lo veo a los ojos y asiento levemente.―Estás enamorado Dohia.― Hace una tierna sonrisa pero niego.
―No puede ser Tetsu, no puedo amarla, no puedo amar a alguien con la vida que tengo, además… Es mucho menor que yo, joder, ¡Mucho menor!.
―Quiero que me respondas con la verdad hyde, ¿Es la chica interprete? ¿__?.― Paso mis manos por el cabello.
―La misma ― Él también luce abrumado.
―Le has de llevar más de 20 años….― Asiento.― Pero, ¿Alguien ha puesto una regla para el amor? Yo que sepa no, la chica te ama hyde, se nota y no es solo tu fan, tú también tienes sentimientos por ella, lo sé, lo veo.
―No puede ser, siento que puede ser deseo hacia ella.
―Deseo… ¿Han tenido relaciones?.― Vuelvo a asentir.
―Lo hemos hecho, dos veces… Y las dos veces ha sido tan diferente a como es con las demás mujeres… Me asusta Tetsu, me asustan sus sentimientos hacia mí.
―Y esas dos veces, ¿Has apagado solo tu deseo? ¿O aun buscas más?.
―La última vez pensé que se iba a ir todo acercamiento hacia ella pero no fue así, en el jet lamente mucho irme, lamente dejarla, no podía dejar de verla en mi mente y…
―¿Qué más quieres escuchar hyde? Estás enamorado, es tan obvio como que el cielo existe.― Hago media sonrisa.
―No puede ser… Supongamos que sí, tengo sentimientos hacia ella y estamos juntos… ¿Qué le podría dar? Mi trabajo no me deja, ella es muy joven, piensa en todo eso Tetsu .
―Como si tuvieras 70 hyde, aun eres joven, somos jóvenes y estoy seguro que todo eso a ella no le importa.
―No, la edad no le importa.― Confirmo.
―¿Por qué no dejas que alguien te haga feliz?.― Su mirada es ansiosa.
―Soy feliz.― El niega.
―No de la felicidad que te da tu trabajo, tus amigos, tus fans, tus fiestas locas… Felicidad de amor de pareja, es lo mejor que puede haber.
―No estoy destinado para eso.
―Todos lo estamos.― Responde muy seguro.
―Bueno soy la…
―No eres la excepción.― Resoplo.
―Ella está aquí.― Me ve sorprendido.― Esa fue mi llamada.― Me encojo de hombros.
―¿Estuvo en el concierto?.― Asiento.― ¿Y a que fuiste a buscarla?.
―Quería saludarla y hablar, no se… Pero ella tenía prisa por irse.
―Te rechazo.― Hace una sonrisa.― ¿Algo nuevo?.― Suspiro.
―Una vez una novia me dijo que era horrible, esas palabras me afectaron pero el rechazo de __ dolió mucho más y eso que fue sutil.
―Sí, estás enamorado.― Sonríe encantado.
―No puede ser. ¿Hyde enamorado? ¡Venga hombre! Cuenta todo.― Llega Ken y Yuki, resoplo.
―Ken, eres un entrometido.
―Sabes que sí y no me cambies de tema.― Me hace reír.
―Solo son suposiciones de Tetsu.
―Es la verdad.― Se defiende él.
―Tus ojos dicen que es verdad hyde.
―Yuki, debes apoyarme.― Hago pucheros.
―Esta vez no.― Se ríe.
―¿La conocemos?.― Suspiro.
―Sí Ken.― Me levanto por más vino, estamos en la casa de Tetsu.
―¿Y entonces? ¿Quién?.― Niego con la cabeza.
―Eres increíble.― Digo riendo.
Logro persuadir un poco la situación. Vemos la agenda de la banda, aún tenemos unas entrevistas más y fotos. Ayana viene un momento a vernos con el pequeño y lo apapachamos un momento, Tetsu es un padre orgulloso y encantador.
Terminamos la pequeña reunión y tomo mi Ferrari. En lo personal amo este auto, es perfecto. Tomo carretera y me mezclo con los demás automóviles. Pongo música y me centro en el camino. Realmente tengo unas horas libres. No sé a dónde ir. Podría ir a mi departamento. En la noche tengo un programa. Podría descansar, o podría tomar aire fresco un rato. Opto por lo segundo y estaciono mi auto frente a un lugar muy concurrido. Es un poco peligroso pero los lentes y sombrero ayudan un poco.
Con mirada gacha camino sin rumbo. Veo algunas cosas interesantes y las compro. Me paso en una tienda de ropa, hace unos días que no me compro algo.
Entro a la tienda. Logro ver cosas interesantes. Me acerco a donde hay abrigos, es temporada de frio, alguno me vendría bien. Reviso unos, los que me llaman la atención me los pruebo. Hay pocas personas afortunadamente. Me gusta cuando puedo salir como una persona casual y hacer de todo sin que alguna cámara me esté siguiendo. Me siento… Normal.
Veo a la entrada, una pareja entra a la tienda y caminan a donde hay camisas. Los sigo con la mirada, lucen bien, una pareja normal. Sigo revisando lo mío.
Escucho entonces una risa. Esa risa me eriza la piel. Busco la fuente de ese sonido y es donde la pareja entro. Trago saliva, me acerco un poco a ellos. Los veo mejor. Al chico no lo conozco pero a ella… Un encogimiento de estómago me da cuando la veo bien.
Ella sonríe feliz hacia el chico que esta con ella. Ven playeras y ella le da el visto bueno a él. Aun no se ha ido. El chico toma unas cuantas prendas y se va a probárselas, ella se queda viendo más ropa. Sin pensarlo camino hacia donde está, nuevamente la tomo del brazo y ella voltea un poco temerosa. Su semblante cambia cuando me ve, está sorprendida y ve a su alrededor.
―Hola.― Le digo casualmente.
―¿Qué haces aquí?.― Hago gesto malo, ese saludo no lo esperaba.
―Viendo ropa, lo mismo que tú.― Contesto un poco dolido.
―Me refiero a que haces aquí, solo, como cualquier persona, comprando en cualquier tienda cuando puedes llamar a quien quieras y llevarte ropa a tu casa.
―Bueno, quiero sentirme normal no hay nada de malo.― Asiente.― ¿Quién es tu acompañante?.― Pregunto curioso.
―Aaah es…
―¡Amor, ven a ver esto!.― Grita él y ella voltea enseguida, ¿Amor?.
―¡Voy!.― Le contesta ella y me ve.― Tengo que ir.― Hace una sonrisa.
―Bien, te espero.― Su semblante es de confusión pero aun así se va.
Me pongo a ver más ropa en lo que regresa ella, el chico se llevó un buen número de ropa, tardara en probársela. Cinco minutos después, ella regresa a mí y sonrío.
―Deberías de estar descansando hyde, tienes una entrevista más tarde.
―Quería distraerme un poco del trabajo… __, quiero aclararte algo que anoche no me dejaste, no era mi intención que pensaras que te quería llevar a mi camerino y… Solo quería que platicáramos y que sepas que estoy para lo que necesites, lo que sea.
―Bueno, gracias pero no es necesario.― Se queda en silencio como reconsiderando algo.― Estoy bien, cuidan de mí.― Señala un poco el vestidor.
―¿Y él es…?.
―Toshi, mi… Amigo.― Dice segundos después de pensarlo.
―Amigo… Un amigo que te dice "Amor".― Reprocho inconscientemente.
―Sí...― Me ve confundida.― No sé si recuerdes que te había comentado que tengo un amigo japonés, con el practico el idioma por teléfono, fue mi maestro también.
―¿Viniste con él?.
―No, él vive aquí desde hace año y medio, yo vine de vacaciones y por notas para mi programa.― Sonríe y suspiro.
―¿Cómo va tu trabajo?.
―De maravilla, después de lo de ustedes subimos notoriamente.
―Me alegro.― Sonrío.― Podría servirte de guía, así como tu conmigo en tu país.― Sonríe mientras niega.
―Estás en tu imperio hyde.― Sonrío ante eso.― No puedes pasearte como si nada, además, tienes mucho trabajo, Toshi es mi guía no te preocupes y gracias de todas maneras.
―Tengo horas libres.― Insisto.
―Horas que debes ocupar para descansar.
―¿No quieres estar conmigo? Solo es un paseo __.― No puedo evitar que mi voz suene dolida, ella hace gesto de dolor también.
―Es que… No puedo estar cerca de ti hyde, me duele estar cerca de ti y no poder tocarte, no poder hablarte con cariño, no poder sentir que somos algo más que conocidos y artista-fan, es doloroso; Mis sentimientos por ti no cambiaran, sabes que te amo y tu cercanía me hace querer más de ti, he pensado en enamorarte ¿Sabes? Pero no sé cómo, tengo miedo de que te alejes si lo intento, es más, tengo miedo ahora de que salgas corriendo por lo que te estoy diciendo en este momento.
Mis ojos no pueden dejar sus ojos, palabras llenas de promesas me ha dicho. Palabras que me dan temor, que me entregan todo. ¿Por qué tiene que decirlo así? ¿Tan normal como un hola? Mi corazón se encoje. No sé qué hacer. Me alegro de lo que dice. Pero a la vez no. Solo ella me está poniendo tantas trabas. Y como dice ella. En este momento tengo ganas de irme. De irme antes de que haga una locura y diga palabras de las cuales no estoy seguro. Sus ojos me dicen que sabe que quiero irme, me dicen que me comprende y que su amor aun así no cambiara. Su mirada es hermosa, una luz que me llama, que me llena de paz y tranquilidad, una mirada que sabe mucho de mí.
―Tengo que llevarle esto a Toshi.― Hace media sonrisa y muestra un pantalón.― No llegues tarde al programa, falta poco.― Ve su reloj de pulsera y solo asiento.― Estaré viéndote desde casa.― Suspira y se acerca a mí.― Buena suerte hyde.― Me da un ligero beso en la comisura de mis labios y se va.
Trago saliva. Como es que con solo unas palabras, unas miradas, un acercamiento ¿Me deje anonadado? Mi confusión aumenta, o tal vez soy yo el que se confunde solo y todo está claro. Al menos para Tetsu y Yuki está claro, ellos son de los que hablan si están seguros. Doy media vuelta y camino a mi auto. Enciendo el Ferrari y manejo a donde será el programa. Mi mente en este momento está llena de miedos y dudas.
Manejo en silencio. Tratando de olvidar todo para estar despejado en el programa.
“He pensado en enamorarte”
Esas palabras no dejan de rondar mi mente. Suspiro. Me enojo conmigo mismo al darme cuenta de que la deje de nuevo. Pude haberle dado mi número aun así, para que me llamara.
Llego al programa y enseguida me guían a los camerinos. Me maquillan un poco, reviso lo que será el programa y voy con los directivos de aquí para saludar. Cruzamos unas palabras y siendo muy amables conmigo me dejan con la conductora. También platicamos un poco, ella esta sonrojada. Me gusta ver caras sonrojadas. Pero al decir sonrojado, mi mente la recuerda. Esto es muy preocupante.
El programa comienza. La conductora es muy ocurrente, no dejamos de reírnos. Me pone a dibujar algo, me gusta que lo hagan, pongo en práctica mi talento aunque a veces mi talento falla un poco y hago cosas raras pero lindas, río internamente.
―Tenemos entendido que su trabajo con L’Arc-en-Ciel aún no termina.
―Así es, tenemos todavía más trabajo, la gira termino pero seguimos aquí, no podemos estar más tiempo de vacaciones que de trabajo.― Me rio.― Nos falta mucho por hacer.
―Sus fans se los agradecen.
Asiento, mis fans, ella dijo que estaría viéndome, veo a la cámara fijamente, ¿Por qué no puedo sacarte de mi mente? Digo internamente como si ella con una mirada a través de la cámara pudiera escucharme o comprender mis pensamientos.
Sigue el programa, platicamos un poco más y finalmente quedo libre, es media noche. Voy a mi departamento y me duermo enseguida. Mis ojos pesan.
La mañana llega y después de un baño y un desayuno reviso cosas del trabajo. Me distraigo un poco revisando mis cuentas. Hytter, Hydeist. Mi jaula se enciende y empiezo a ver mensajes; hay uno que dice:
“Te vi en el programa, tu mirada…”
Y no dice más, reviso el usuario y es el mismo que solo pone mi nombre, no termina las frases. Este tipo de cosas me dan mucha curiosidad. Tentado a responderle o no, lo dejo pasar… Aunque, menciono mi mirada. Fui muy obvio pero no es algo de lo que se deba de debatir, fue una simple mirada, bueno, no para mí.
Pasan los días, trabajo y trabajo. L’Arc está dando mucho de qué hablar, como siempre y eso nos hace feliz. Hemos recibido una propuesta para dar un pequeño concierto en un evento de música extranjera que se dará en el estadio. Tetsu lo está considerando, por nosotros estaría bien, seremos los pocos afortunados que estaremos en ese evento extranjero.
Después de haberla visto en la tienda de ropa no me he cruzado más con ella, lo cual es obvio, en un lugar como este es casi imposible encontrarnos caminando por la calle, más si yo no suelo hacer eso. Van cinco días, sé que no se ha ido porque en su página sigue subiendo cosas de aquí, es reciente, por algún lugar debe de estar y mis ansias por saber dónde me están matando.
―Aceptemos Tetsu, será grandioso participar, ni lo pienses.― Dice Ken.
―Estoy de acuerdo.― Comenta Yuki.
―Me sorprende que lo estés pensando Tet.― Le digo.
―Sí, también me sorprende.― Hace media sonrisa.― Seremos el cierre del evento, cinco canciones serán.― Asentimos.― Ya confirmo entonces.
Toma su teléfono y mientras nosotros comemos un poco de sandía, mi favorita, creo que me la estoy acabando solo, no he dejado de comer.
―A que no saben a quién me encontré ayer.― Hable Ken y toma un poco de vino.
―Habla.― Le digo.
―A __, la chica que trabajo con nosotros en (país) ¿Se acuerdan? Me sorprendió verla aquí.― Me quedo sin aliento, si, sigue aquí.
―¿Dónde la viste?.― Pregunto.
―En Shibuya, en una discoteca para ser exactos, fui con unos amigos.― Fuma un poco.
―¿En una discoteca?.― Pregunta Yuki sorprendido.
―Sí, estaba con un chico de aquí, bailaban… Para ser sinceros, esa chica no se mueve nada mal.― Aprieto la mandíbula.― Aunque eso ya lo sabía.― Me sonríe.― ¿Te acuerdas cuando fuimos al antro y la vimos bailar? Dos chicos con ella.
―¿De quién hablan?.― Llega Tetsu.
―De la chica interprete, la vi anoche en una discoteca de Shibuya.
―¿Sigue aquí?.― Se sorprende Tet y Ken y Yuki se ponen serios.
―¿Ya sabias que estaba aquí?.― Comenta el baterista.
―Uhhh, sí.― Me ve a mí y los otros dos me ven también.
―La vi en el último concierto, vino por reportajes para su programa según sé.― Explico casual.
―Bueno, pues lleva varios días, por lo que vi está pasándola muy bien, tal vez ese chico con el que esta es su novio, un japonés, ¿Por qué las chicas quieren novios japoneses? Dios, ¡Somos tan deseables!.― Bromea Ken haciéndonos reír.
―Es su amigo.― Contesto aun riéndome y ven, me encojo.
―Y… ¿Tu como sabes?.― Resoplo.
―Me la encontré en una tienda de ropa y me lo dijo.― Como un poco de sandía.
―En su país estabas interesado en ella, no lo niegues porque por algo la seguimos hasta su casa, suéltalo ya hyde ¿Sigues interesado?.
―Esperen, ¿La siguieron a su casa?.― Se sorprende Tetsu.
―Hyde me llevo a un antro diciéndome que sería interesante, fuimos porque quería ver a la chica y terminamos como espías en su casa.― Me acusa Ken.
―Hyde….― Me reprocha Tetsu.
―No lo pude evitar.
―Sabía que tu distracción es por ella, estás enamorado de esa pequeña hyde, ¿Por qué no la trajiste contigo entonces? En el aeropuerto lucias frustrado y dolido.― Yuki me observa pasivo y cierro los ojos.
―Enamorado de ella… Claro, como no me di cuenta antes, serás idiota hyde, es una niña pero diablos, es excitante.― Ken habla con emoción.
―No estoy enamorado.― Me defiendo.
―Sí, lo que digas… Estas hasta el cuello hombre y no te culpo, es encantadora la chica.
―Basta Ken.― Contesto molesto.
―Tú no quieres darte cuenta de tus sentimientos, mientras más tardes más dolerá tenerla lejos.― Toma sandia Tetsu y me da una mirada seria.
―¿Confirmaste nuestra presentación?.― Cambio de tema.
―Sí, será en una semana….― Empieza a hablar Tetsu y sé que el tema de __ queda a un lado, no quiero que me atormenten más.
Camino por las calles, tranquilamente y relajado. Necesitaba aire fresco. Aire que me ayudara a pensar y a aclarar mi mente. Esta es un área de turistas, así me puedo mezclar bien y no me reconocerán enseguida. A donde quiera que voltee hay personas tomándose fotos, gravando, comprando cosas. Sonrío al ver lo mucho que es solicitado Japón.
Camino viendo al piso y sin darme cuenta choco con alguien tirando una pequeña bolsa de donas. La levanto para dársela a su dueño pero nuevamente e inesperadamente me encuentro con esos ojos. Esos ojos que me conocen con profundidad.
Esos ojos que tengo gravados en la memoria.
―Hola.― Me dice sorprendida y con una cámara en la mano.
―Nuevamente nos encontramos.― Sonrío.
―Eso parece.― Me contesta un poco tímida.― Bueno, que estés bien.― Da un paso para irse pero la detengo.
―No te dejare ir más __, deja de huir, dejemos de huir ¿Quieres?.― Hablo sin darme cuenta y sus ojos se vuelven brillosos, mierda, ¿Qué he dicho?.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Un abrazo ♥