lunes, 15 de junio de 2015

Be destined


-Capitulo 11 Reclamo-

Su primera entrevista en Osaka estaba siendo realizadas. Los conductores eran agradables y los cuatro chicos se sentían a gusto. Todo iba bien, preguntaban de sus inicios, de su camino al primer álbum, a la gira. La banda se sentía en las nubes, perfectamente.
―L’Arc-en-Ciel, empieza a decirse que entre dos de ustedes hay una relación sentimental... ¿Hay algo que puedan decirnos?
Los cuatro chicos se vieron. Sonrieron y uno de ellos se apeno, ¿Por qué tenían que decir eso justo en ese día? El recuerdo de lo que había pasado en su habitación le vino a la mente al vocalista. Se había dejado llevar por el momento, su cuerpo había reaccionado traicioneramente.
―Es fanservice
Contesto el guitarrista sonriente. Sakura sonreía divertido, Tetsu entretenido y hyde apenado. Los conductores los observaban con mucha curiosidad.
―El sakuhai es muy amado
Siguió insistiendo la conductora.
―Debe ser porque hyde y yo nos llevamos muy bien, de hecho... Una vez compartimos habitación de hotel, cuando recién llegamos a Osaka, fue interesante...
―Sakura...
Hyde sentía que todo su rostro estaba en un horno, vio a Sakura con ojos matadores pero bien disimulados. El baterista sonreía complacido ante la pena de su amigo.
―¿Interesante?.― Repitió el conductor
―Si, interesante... Estábamos los dos acostados cuando de repente él puso un canal no apto... Se puso muy nervioso recuerdo
―Sakura...― Amenazo el vocalista
―¿Oh? Cuéntenos más Sakura
―Después de eso...
―Sakurazawa...― Siguió la amenaza un poco más fuerte
―Hyde ¿No quiere que se sepa más? Me pregunto porque será
La conductora parecía encantada con el momento, el único que parecía pasarla mal era hyde. Sakura parecía no inmutarse y mucho menos detenerse.
―Después de eso le cambio rápido y nos pusimos a ver un canal de records, unos hombres comían mucho picante, fue un poco sorprendente
Sakura termino riendo y hyde soltó un poco de aire. No era como si fuera a contar algo comprometedor puesto que no pasó nada. Solo que le daba pena todo en cuanto a su amigo se refería. ¡Se había venido en su mano! No podía ni verlo a los ojos, la pena le podía más.
El programa llego a su fin rompiendo record en rating. El programa además de sorprendido estaba agradecido. Al igual que la banda. Saliendo de ahí se fueron al hotel donde se hospedaban, al día siguiente desde temprano estarían trabajando.
―No nos habían contado eso del canal no apto
Dijo curioso el líder mientras tomaban su mesa en el restaurante del hotel.
―Vieron pornografía y no contaron, eso no es ser amigos
―Venga Ken, no nos quedamos a verlo, hyde le cambio y cayó en ese canal sin querer
―Y le cambie rápido... Esa chica gritaba mucho
Los cuatro rieron sin restricción. Hyde después de haber dicho eso rio apenado. De solo recordar esos sonidos se le erizaba la piel.
―¿Cómo fue?
―Qué curioso Ken... Pero fue un trio, la chica no paraba de decir, ‘Oh dios’ Hyde se apeno en cuanto escucho los gemidos
―¡Sakura!.― Se quejó el afeminado
―Vamos hyde, no nos vengas con que nunca has escuchado unos gemidos en tu vida, son muy placenteros en el momento, ¿He?
―Sí que lo son.― Apoyo Sakura al guitarrista
―Tetsu, apóyame con estos pervertidos
―Esta interesante la plática.― Dijo riendo
Les llevaron la comida y aun con pláticas casuales comieron y disfrutaron de todo. Su primer programa había sido un éxito y lo brindaron como debía de ser.
Ya con la noche casi alcanzándolos subieron a sus habitaciones.
Hyde seguía sin ver totalmente a Sakura, cada que lo hacía recordaba aquel momento en su habitación. No podía evitarlo, era más fuerte que él y lo que le molestaba era que cuando lo recordaba su cuerpo sentía calor. ¿Cuándo se había vuelto tan débil?
―Hasta mañana
Se despidieron todos y como niños ordenados empezaron a entrar a su habitación, Tetsu, Ken, Hyde y Sakura... Bueno, uno rompió el protocolo al entrar a una habitación que no era suya.
―Esta no es tu habitación, vete
―No. No quiero, ¿Sabes? Me gusta más tu habitación
―Son iguales Sakura
―No es cierto hyde, la tuya está más iluminada por el día
―Como sea, vete
―De acuerdo, pero primero tomare por lo que vine
―¿Qué?
Antes de que pudiera reaccionar Sakura lo había aprisionado entre la puerta y su cuerpo. ¿Por qué hacía eso? Era un poco frustrante.
―Suéltame
―No hasta que termine de besarte
―Pero...
Sus palabras fueron ahogadas por un efusivo beso. Odiaba aquella manera tan delirante de besar. Odiaba aquella maestría. Aquella calidez. Odia que su cuerpo reaccionara por sí solo. Sentir aquella lengua jugar con la suya, sentir como recorría con suavidad sus labios, como mordía su cuello, el lóbulo de su oreja...
―Dios
Susurro al sentir como Sakura apretaba más su cuerpo con el de él. Aun no sabía cómo es que reaccionaba de aquella manera con un hombre... Era bochornoso pero por demás placentero.
Excitante.
Sakura mordía los labios de su amigo, esa suavidad, ese sabor lo volvían loco.
El ser más exquisito que había probado jamás. 
Sentirlo junto a su cuerpo era la gloria pero sabía que esa gloria podía crecer conforme avanzaran más. El quería probar más de ese cuerpo, quería ver hasta dónde podía llegar su compañero, quería probar sus límites, sin pena alguna.
El baterista bajo su mano a la entrepierna de su amigo y sintió como este se sobresaltó y ahogo un gemido en sus labios. Podía sentir como esa zona empezaba a despertar. Maldita sea.
Lo deseaba.
―Sakura...
―¿Qué pasa?
―Quita tu mano
Se vieron a los ojos. Los dos tenían un brillo inusual, los dos estaban deseosos y acalorados. Sabían lo que querían pero algo aun los detenía... Bueno, detenía a uno. El baterista no quito la mano de aquel lugar, al contrario. Intensifico mas su agarre haciendo que hyde gimiera en voz alta, hizo media sonrisa.
―Me gusta escucharte gemir
―Fue un quejido de dolor idiota
―Eso que hiciste se llama gemido
―Claro que... Aaaah
―Eso es un gemido
Dijo cuando volvió a gemir al haberlo provocado. Hyde mordía sus labios. Aun se sentía avergonzado, apenado. Abochornado. ¿Por qué tenía que hacer eso? Y más viéndolo a los ojos.
―Para
Hyde tomo la mano de Sakura y la detuvo. Saco un suspiro de alivio. Los movimientos que empezaba a hacer eran muy abrumadores. Aun con esto Sakura apretó el miembro erecto con toda su mano.
Otro gemido.
―Esto quiere decir que me deseas hyde
―No es cierto
Sakura apretó más su erección.
―Mierda, deja de hacer eso
―Estas deseándolo, ¿Por qué te cuesta admitirlo? Tu cuerpo es más sincero
―No es así
―Dilo o no parare y te llevare a la cama en este mismo momento
―Maldito pervertido
―Tú lo decidiste
Sakura cargo sin problema alguno a hyde y con menos de seis pasos llegaron a la cama. El baterista acostó a su amigo y se posiciono en su cadera, a horcajadas. Hyde se movía debajo de el sin éxito alguno. Sakura veía la escena por demás encantadora.
―¡Quítate!
―¿Lo aceptaras?
―Ni loco
―Bien
Sin sutileza Sakura empezó a desabrochar el pantalón de su amigo y lo bajo un poco. Mientras hacía esto no dejaba de ver a los ojos al afeminado. Esa pena, ese sonrojo, esa desesperación que veía en él le provocaban y mucho. Puso su mano en la firme erección. Piel con piel.
―¿Estas consiente de que esta es tu segunda erección en el día? Y también me pertenece, prefiero escuchar a tu cuerpo que a tu linda boca
―Idiota, ¡No toques!
―Si si
Con una sonrisa maliciosa empezó a descender y su cabeza ahora se encontraba en la cadera del vocalista, este al ver lo que trataba de hacer se asustó y quiso moverse pero fue aprisionado nuevamente. Sakura había tomado su dureza. Soltó un gran gemido de placer y reproche.
―Quédate quieto sino quieres que te lastime
El tono serio con el que lo había dicho dejo helado a hyde. Abrió mucho los ojos y se quedó quieto. La mirada de Sakura tenía un brillo peligroso.
―Me alegra que entiendas
Lo siguiente que hizo fue soltar la dureza que tenía entre una de sus manos y hyde echo la cabeza para atrás. Alivio. Sakura sonrió y enseguida metió el miembro palpitante a su boca. Estaba caliente y duro. Lo saboreo un poco logrando arrancar gemidos de la boca de su compañero. Con su lengua recorrió la longitud. Arriba, abajo. En espiral. Beso la punta de la erección y lamio un poco.
Hyde gimió.
Metió de nuevo el miembro en su boca. Su movimiento era de arriba abajo. Cuando subía succionaba levemente. Sentía como palpitaba en su boca, como se calentaba, como crecía.
Sonrió por dentro cuando sintió como la cadera de hyde empezaba a moverse. Dejo que el castaño marcara su propio ritmo, dentro, fuera. Su boca era cálida y calentaba perfectamente la erección. Rosaba un poco con sus dientes haciendo que hyde enloqueciera. El que estaba moviendo las caderas tomo del cabello a su compañero y se aferró un poco.
No podía creer que estuviera pasando eso. Pero lo peor era que estaba enloqueciendo ante eso. Una calidez delirante, una lengua maestra. Unos dientes tormentosos. Una succión abrumante. Un intenso calor, una gran necesidad. Sakura empezó a succionar más fuerte, más firme, sabía que el afeminado estaba por llegar.
Y llego.
Sintió la tibieza de la sustancia blanquecina en su boca. Trago sin pudor y se relamió los labios. Sintió como la erección de su compañero descendía y se sintió satisfecho. Más al ver como el pecho del que estaba abajo subía y bajaba. Tenía los ojos cerrados y estaba acalorado.
―Sabes malditamente bien
―Cállate
Dijo entre un suspiro. Su cuerpo temblaba y sus piernas se sentían pesadas. Su respiración lo traicionaba y era aún agitada. No quería abrir los ojos y ver a su amigo. Era aún más bochornoso pero tuvo que abrirlos cuando sintió la mano de Sakura en su barbilla.
Lo recibió con un ferviente beso. Y volvió a cerrar los ojos. El simple hecho de que el baterista lo mirara le hacía sentir nervioso.
―Es tarde y mañana hay trabajo
―¿Qué?
Sakura se alejó del beso y en un movimiento rápido lo cubrió. Se levantó de su cuerpo y se quedó parado frente a él, viéndolo todo abrumado y confuso.
―A menos que quieras que me quede... Aunque no dormiría, tú sabes
―Largo
―Si si, pero una pareja lo conforman dos y no es tan divertido que solo se satisfaga uno, ¿He?
 ―Pero que...
―Hasta mañana... Muñequita
Sakura giro sobre sus talones y camino hacia la puerta, cuando estaba por abrir se detuvo al escuchar la voz de su amigo.
―En tu vida vuelvas a decirme muñequita, ¡No quieras satisfacerte conmigo mientras piensas en Asahi!
―¿Qué?
El baterista se giró para enfrentarlo y lo vio sorprendido. ¿Asahi? El vocalista ya tenía los pantalones puestos y caminaba con furia hacia él.
―Tu solo quieres satisfacerte conmigo porque no tienes a Asahi a tu lado, ¡No te lo permitiré! Eres un completo imbécil, ¡Dile a Asahi que venga! ¡Que te satisfaga él! ¿Te vuelve loco no? ¡Déjame a mí en paz!... ¡Odio que me toques!
―¿En qué momento empezamos a hablar de Asahi?
―Lo recordaste, sabes que él me llama muñequita o niño lindo, imbécil
―Deja de creer que mientras estoy contigo pienso en él, no soy tan cruel y si quisiera a Asahi con solo una llamada el vendría sin problemas, ¿En verdad crees que solo me quiero satisfacer? En ese caso ya hubiera entrado en ti en vez de estar perdiendo el maldito tiempo en hacerte sentir solo con mi boca
El vocalista se sentía mareado. En parte era verdad, aún no había llegado a tal punto... Solo...
―Y si crees que soy un jodido adicto al sexo te equivocas, tampoco me tiro a mi amigo cada que se me antoja, ni a él ni a nadie, ¿Aun no entiendes lo que es lo mío con Asahi? Lamento entonces esto... Y si tanto odias que te toque está bien, no lo volveré a hacer pero tú deja tus malditos celos de niña.
Tras decir esas palabras el baterista salió de la habitación dejando solo al vocalista. Este se quedó con miles de emociones. Maldita sea. ¿Por qué había hablado sin pensar? Era cierto lo que decía su amigo. El único que había sido complacido había sido él. El recibía todas las caricias y torturas placenteras. Él por su parte no había hecho nada para que Sakura sintiera también.
Lo había estropeado.
Camino molesto a su cama y apago las luces. No quería que Sakura se molestara, le lastimaba pensarlo. Sakura lo había complacido sin importarle si él también lo hacía. Su amigo había sido valiente al hablar de sus sentimientos y él no podía pero se dejaba llevar por todo.
Maldita sea.
Ahora se sentía la peor persona del mundo. Aunque tampoco había obligado a su amigo a hacerle todas esas cosas y mucho menos le dijo que correspondería sus sentimientos.
¿Entonces?
¿Por qué se sentía tan mal? Sus ojos empezaron a ponerse borrosos. ¿Dejar los celos? Era imposible. El seguía queriendo a Sakura solo para él.
Al día siguiente los cuatro chicos se reunieron para desayunar y de ahí se fueron a un programa. El camino había sido corto y un poco silencioso. Sakura estaba serio, hyde también. Los otros dos con el ánimo de siempre pero no sabían exactamente qué pasaba y alguien tenía que averiguarlo.
―¿Nos perdimos de algo?.― Pregunto Ken
―Estoy cansado.― Respondió Sakura sin problemas
―Chicos, mañana es el concierto así que hoy duerman mucho
―Claro Tetsu.― Contesto hyde con un intento de sonrisa
La entrevista fue un poco tensa, al menos para dos de ellos. Respondían sin problemas todo pero cuando tocaban el tema de la pareja de la banda no decían mucho. Ahora hyde trataba de disimular ese silencio hablando con un poco de pena pero Sakura no lo seguía mucho.
―... Y Sakura ronca un poco cuando duerme
―¿He? Aaah es normal en muchos, Sakura, ¿Y tú que nos puedes decir de hyde?.― Se interesó la conductora
―Nada anormal
Contesto sin ganas de decir más. Enseguida los conductores mostraron su álbum y el la plática se centró en ese tema.
Su actitud era un poco distante pero no tanto para que las cámaras lo notaran. Él se sentía dolido por las palabras que le había dicho el vocalista. Le había reclamado algo que nunca haría. ¿Pensar en Asahi cuando estaba con él? ¿Acaso no se daba cuenta de sus sentimientos? Lo que más le dolía era una frase:
"Odio que me toques"
Siendo así todo cambiaba.
Todo eso lo había hecho llamar a alguien para platicar un momento y desahogarse, un poco por lo menos.
Después del programa se fueron a una sesión de fotos. Entre poses y cambios de vestuarios se tardaron casi cinco horas. Estaban exhaustos pero contentos. Llegaron a su hotel y tres se quedaron sorprendidos ante lo que veían.
―¡Hola a todos!
Dijo animado Asahi quien caminaba hacia ellos. Al llegar los saludo con una enorme sonrisa y un abrazo a su mejor amigo.
―Que sorpresa Asahi
―Lo se líder, vine de última hora, ¡Tengo mi boleto para mañana! Será emocionante, ya se me todas sus canciones.― Presumió
―Es bueno verte
―Lo mismo digo Ken
―¿Ya comiste?
―No, ¿Me invitas a comer Sakura? Muero de hambre
―Claro, en el restaurante de aquí hacen ricas cosas
―Yo estoy muy cansado, me iré directo a la cama
―Claro líder, llénate de energía para mañana
―Gracias Asahi.― Dijo despidiéndose
―Yo haré lo mismo
―Descansa Ken
Estaban justo enfrente de un elevador. Ahora quedaban tres observándose. Asahi tomaba el brazo de su amigo. Sakura le sonreía. Hyde se sentía fuera del lugar al ver aquella escena.
Quería vomitar.
―Vamos Asahi, comamos en mi habitación
―Mucho mejor, tú también descansa muñequita
Después de escuchar las palabras de Asahi vio como los dos amigos entraban al elevador. Los observo sin pena.
Asahi lo veía. Sakura no.
Cuando las puertas del elevador se cerraron soltó un gran suspiro.
"si quisiera a Asahi con solo una llamada el vendría sin problemas"
Recordó las palabras que le había dicho Sakura y cerró los ojos.
Él lo había llamado.
Lo quería a su lado.
Y eso lastimaba.



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