-Capitulo 10 Añoranza-
El día del comienzo de la gira estaba listo. Los cuatro chicos estaban cerrando sus maletas. Dejando todo limpio en sus departamentos. Viajarían por varias partes de Japón y eso les emocionaba. Sus propios conciertos, de inicio a fin.
―¡Los extrañare tanto!
―Será poco tiempo Asahi.― Contesto amable el lider
―Si, y de eso más y más ocupaciones, ya son famosos... Les falta un escalón para llegar a la cima
―Asahi, compórtate mientras tanto, ¿He?
Sakura dejo su maleta en la puerta de su departamento y camino a su amigo quien se encontraba en el sillón. Asahi se levantó y sin pena alguna lo abrazo. Quería disimular un poco más su tristeza pero no podía mucho. Su querido amigo se iba nuevamente.
―Claro Sakura, tu también
―Sobreviviste dos años sin mí, puedes hacerlo unos meses más... No hagas que me preocupe, ¿Está bien?
El baterista vio a los ojos a su amigo. Le tenía un cariño especial. Asahi fue también su protector, su apoyo cuando más lo necesito. Le había dado casa y comida sin restricción. No olvidaría eso jamás, el agradecimiento lo inundaba junto con el cariño.
―Ven acá
El pelinegro lo atrapo entre sus brazos y le dio un fuerte abrazo. Asahi grito dramáticamente haciendo que los presentes rieran. Cuando se separaron Asahi sonreía con calidez al igual que su amigo.
―Me siento orgulloso de ti, cuando vuelvas festejaremos
―Sabes que si
―Bien; es hora
El líder fue el primero en salir del departamento seguido de hyde quien tenía un semblante serio, salió Ken y después Sakura con su amigo. Cuando salieron del edificio se encontraron con una camioneta negra lista para llevarlos al aeropuerto.
―¡Mucha suerte!.― Les dijo Asahi mientras veía como caminaban a la camioneta.― ¡Y muñequita...! Cuida de Sakura
Hyde se quedó sorprendido ante las palabras, se sintió apenado y desconcertado. ¿Por qué le decía eso a él? Asahi estaba loco. ¿Cuidar de su compañero sexual? Si claro.
Los cuatro ya adentro de la camioneta suspiraron. El motor rugió y tomo camino a su destino. Todos estaban nerviosos y emocionados. Su primera gira, su primer álbum. Conciertos propios, fans, fama... Todo estaba saliendo como lo planeado.
―Chicos, empezamos algo grande... Todo va saliendo a como lo soñamos alguna vez
―Tetsu, no empieces de sentimental.― Bromeo Ken
―El momento se da.― Respondió hyde viendo por la ventana
Haber visto como Sakura se preocupaba por su amigo, como lo miraba, como le hablaba le calaba. Lo había abrazado, parecían tan... Unidos, tan enamorados. Ver esa escena lastimaba. Tal vez para ninguno de los dos su relación era solo sexo, tal vez había más. Se veía.
Y siendo egoísta. Se alegraba de que el día de la gira llegara. Sakura estaría lejos de aquel rubio y estaría a su lado.
Solo para él.
Llegaron al aeropuerto y enseguida subieron a un jet...
―¿Jet? Pero...
―Tranquilo Tetsu, va de parte de la empresa
Tooru sonreía ante la imagen de los cuatro chicos asombrados por irse en jet. Y cuando subieron era más su sorpresa, lujoso. Asientos de piel y mesas de madera perfectamente pulida y encerada. Una señorita estaba a su disposición y podían comer y beber lo que quisieran.
El lujoso jet despego y los cuatro sentían más los nervios, la señorita les había llevado un poco de aperitivos. El lugar en donde sería su primer concierto era un lugar grande y afortunadamente. Habían agotado las entradas.
―Llegaremos a un hotel y ahí podremos dar unos ensayos, tenemos unas entrevistas antes del concierto y que más...
―Para Tetsu, déjanos relajarnos primero.― Comento Ken con una risita
―Te mereces un golpe
―¿Por qué la agresión? Solo fui sincero
―Dejen comer en paz.― Se quejó Sakura con diversión
En cada lado del jet estaban dos y dos. En el lado derecho Tetsu frente a Ken y en el lado izquierdo hyde frente a Sakura. Una pequeña mesita los interponía en donde cómodamente posaban sus platos de comida.
―Necesito un cigarro
―Yo también Ken.― Lo apoyo Sakura
―Saben que aquí no se puede así que se aguantan
―Eres cruel hyde
El vocalista se le quedo viendo a Sakura, ¿Cruel? Él era más cruel al mostrar sus afectos con Asahi. Suspiro frustrado y tomo un poco de su bebida.
―¿Por qué estas molesto?.― Le pregunto por lo bajo el baterista
―Nada... Solo es emoción, ansiedad, todo
―Sí, estoy igual
―Y tu más la tristeza por dejar a Asahi...
El afeminado se mordió los labios al haber dicho sus pensamientos en voz alta. Maldita sea. ¿Cuándo iba a dejar de hablar tanto? Vio temeroso a Sakura quien tenía la vista en su plato. Al parecer no iba a decir nada y eso lo molesto.
Las horas de viaje habían terminado y el cansancio solo les permitía llegar a su habitación de hotel y dormir.
Lo cual hicieron sin pensar.
Al día siguiente se reunieron en el restaurante del hotel. Ese mismo día empezarían su trabajo. En unas horas tenían su primera entrevista. Estaban en donde habían iniciado todo. Osaka. Les alegraba estar ahí.
―El inicio de todo
―Buenos recuerdos Tet.― Comento Ken sonriente
―¿Seguimos de melancólicos?.― Se burló Sakura
―No te hagas que también lo estás, estuviste serio durante el camino para acá
―No confundas Tetsu, estaba así porque dejo a Asahi.― Bromeo Ken y Sakura se rio con él
―Me conoces bien.― Le siguió el juego
La verdad era que después de que hyde mencionara a Asahi se puso a pensar en su relación. El vocalista le había dicho que no quería tener algún contacto más de lo necesario, él respeto esa decisión pero los celos no escondidos de su amigo lo abrumaban. Se sentía celoso pero no quería que se le acercara como pretendiente. ¿Entonces? ¿Qué rayos era lo que quería? No lo entendía. Después pensó en las palabras que le había dicho su amigo.
No quería que hyde se molestara pero tampoco despreciaba esa idea. Los celos de su amigo eran abiertos así que... ¿Por qué no? Y si el afeminado no quería nada, simplemente podía decírselo de nuevo y ya. Aunque ese pensamiento lastimaba. No quería que lo rechazara de nuevo.
Vio de reojo a hyde. Éste estaba con un semblante totalmente serio. Ahí estaba de nuevo su molestia al escuchar el nombre de su amigo. Ahí estaban sus celos.
―Pero siempre es bueno que te extrañen un poco, ¿Qué no? Será bueno para Asahi.― Comento para ver la reacción del vocalista
―Así se habla Sakura.― Seguia apoyando Ken
―Par de locos.― Dijo riendo Tetsu
Hyde solo estaba callado, apretando la mandíbula y evitando la mirada de los demás. Estaba más que enojado y Sakura lo sabía. Hyde lo sabía. Esas palabras le molestaban, ¿Por qué hasta lejos de Tokyo tenía que escuchar ese nombre? Era un tormento. Deseaba que Sakura dejara de pensar en ese rubio. Quería que Sakura volviera con sus cosas y regresara a él.
A esos besos que tanto extrañaba.
El desayuno había terminado y cada quien se había ido a su habitación. Una siesta más antes del trabajo. Era bueno. Aunque tal vez a alguien no le importaba aquella siesta. Quería hablar con su amigo. Se había decidido. Seguiría los consejos del chico rubio.
Salió de su habitación y tras dar dos pasos llego a la habitación del vocalista. Toco dos veces y espero a que abriera. Lo cual no tardo más de un minuto.
Al abrir la puerta hyde se llevó una gran sorpresa. Su amigo estaba frente a él. Aunque también no debería de sentir tanta emoción. Bien podía ser una visita formal y de trabajo, ¿No? Así que la desilusión comenzaba a subir por su cuerpo pero antes de poder decir algo, Sakura había entrado a su habitación dejándolo sin habla. Cerró la puerta y giro sobre sus talones para ver la mirada del baterista. Esa mirada era de deseo, ansiedad, necesidad.
Hyde se estremeció.
―Sakura...
No podía decir mucho, su voz apenas era reconocible. ¿Por qué de repente había perdido los sentidos? Ya eran semanas desde que había estado en una habitación con Sakura y estar de nuevo así lo ponía nervioso.
―Iré directo hyde... O dejas de estar de celoso con respecto a Asahi... O aceptas que sientes algo por mí y que tu rechazo pasado es nada ahora
No era la manera más sutil de decir las cosas... Tal vez. Pero la ansiedad le ganaba a Sakura, quería saber los pensamientos de hyde. Quería saber si ya no era rechazado pero ante la falta de respuesta del vocalista sabía que no conseguiría las cosas tan fáciles.
Aquí es donde entraba su método de persuasión. Quizás no sería la manera más apropiada con el ser delicado que tenía frente a él pero si con eso lograba que aceptara sus sentimientos. Lo haría.
―Solo imaginas cosas
Le dijo el vocalista minutos después. Había recuperado el habla pero el nerviosismo aún seguía en él. Su orgullo aun no lo dejaba hablar. No podía. Lo tenía atorado en la garganta y se negaba a salir.
―Bien
Dijo el baterista en tono serio. A hyde se le erizo la piel. ¿Solo, bien? ¿No diría nada más? Eso le causo decepción. Vio como el baterista tomaba aire y después vio como caminaba por su lado. Se iría. No quería que se fuera, pero su maldita reacción ante él lo aturdía y no era capaz de hacer mucho.
De repente escucho como el baterista ponía seguro a la puerta. Sus sentidos se pusieron alerta. ¿No se iría? Quiso voltear y ver pero su amigo llego a él y tomándolo de la cintura lo giro para que se encontrara con su mirada.
Nuevamente esa cercanía.
Nuevamente ese olor.
Esa calidez.
―Que...
―A diferencia de ti, yo sí puedo decir mis sentimientos abiertamente... Sabes que te quiero hyde, sabes que me gustas y ya estoy harto de esto... Hare todo lo que sea para que me aceptes, aun así tengas que conocer mi lado más posesivo y brusco
―¿Qué?...
―Que a partir de hoy te besare y te tocare todo lo que yo quiera, no puedo pasar más sin algún contacto contigo, maldita sea
Sakura apretó el cuerpo de su amigo contra el suyo. Puso una de sus manos en la nuca del vocalista y lo acerco a sus labios. Al principio hyde se movía para zafarse. Lo hacía sin ninguna intención de alejarlo realmente. Sus labios nuevamente probaban el sabor de su amigo, la calidez. Esa lengua maestra que lo recorría, que lo acariciaba, tenía ese contacto nuevamente, delicioso y ansioso. Sentía pequeñas mordiditas que le daba su pareja. Lo hacía quejarse un poco, un quejido placentero. Lo estremecía.
Le gustaba.
Lo añoraba.
Ansiaba ese contacto, mucho más de lo que el mismo creyó. Era como si con ese contacto le diera energía. Se sentía bien. Completo.
Complacido.
El baterista sonreía por dentro. Su amigo le correspondía el beso. Sentía las manos del afeminado por su cuello, lo apretaba más a él. Sentir ese delicado cuerpo entre sus brazos era lo mejor que podía pasar, mucho mejor de que imagino y recordó.
―Hyde...
Se alejó lentamente del beso y vio a su amigo a los ojos. El vocalista tenía los ojos brillosos. Estaba sonrojado y acalorado.
―Idiota
Fue su contestación sin embargo no se alejaba, sus ojos pedían más de aquel contacto, su cuerpo pedía más de eso. Todo su ser lo pedía a gritos.
―Dilo
―¿Decir que?.― Se extrañó el vocalista
―Aquí vamos
Hizo una sonrisa el baterista y tras dar cuatro pasos llego a la cama en donde acostó a hyde. Éste lo veía nervioso y temeroso. ¿Qué iba a hacer? ¿Qué quería? Sakura se sentó en la cintura del vocalista y aprisiono sus manos por arriba de su cabeza. No podía evitar sentir un estremecimiento que le gustaba.
―¿Qué haces?
―Lo que hice alguna vez...
Beso sus labios y bajo por su cuello dando pequeños besos, lamidas, mordidas. Hyde se estremecía, se movía entre la cama y el cuerpo que lo aprisionaba. Eso también lo había estado añorando. Esas manos, esa lengua... Ese cuerpo arriba del suyo. Esa fuerza.
Las manos ajenas pasaron por debajo de su playera y la subieron para sujetar sus manos. Sakura vio esa escena y sintió un estremecimiento placentero, esa piel, esa delicadeza, ese rostro... Beso los pezones del que estaba abajo y este mordió sus labios para evitar sacar un jadeo.
El idiota que tenía arriba sabía lo que hacía y el cuerpo de hyde reaccionaba sin restricciones. Se sentía molesto y débil ante aquellas caricias. Eran cosas pequeñas y sentía que podía morir de placer.
―Aaaaaaah
Jadeo hyde al sentir la rodilla de su compañero entre sus piernas.
Presiono su creciente erección.
Esa acción lo mataba. ¿Cómo podía ser tan cruel? Trago saliva y respiro profundo.
Mientras su lengua y sus dientes torturaban los pezones de hyde movía un poco su rodilla. Sabía que ese movimiento podía atormentar de una manera grandiosa. Quería que hyde lo recordara, lo necesitara, lo deseara... Quería que hyde le pidiera más de lo que le estaba mostrando. Quería escucharlo pedir y decir sus sentimientos.
Quería tantas cosas de él.
―Te escucho...
―No sé qué... Que quieres que diga
Hablo entre suspiros el vocalista. Esas presiones se hacían más contantes y empezaba a sentirse muy acalorado, ¡Quería que parara!
―Lo que dijiste una vez
Seguía mordiendo aquellos pezones. Bajaba por su torso y lamia el ombligo para después soplar. La piel de hyde se erizo de una manera delirante. Sakura bajo un poco más e iba de derecha a izquierda en el inicio del pantalón.
Hyde vio en donde estaba la cabeza del baterista y se estremeció más. Esas leves caricias que hacía con sus labios lo volvían loco. Estaba muy cerca de su zona de mayor placer. No quería que lo viera, era bochornoso.
Vergonzoso.
―¡Me gustas!
Recordó aquella palabra como por arte de magia y Sakura dejo lo que hacía. Beso el inicio de su cadera y después se acercó a sus labios con una sonrisa. Se adueñó de su boca, perfectamente.
―¿Quieres que pare?... O... ¿Continuo?... Aquello empezara a doler más
La mirada del baterista tenía un brillo perverso. Hyde se estremeció. Se había dado cuenta de su erección. La pena lo invadió e ignoro la mirada del que estaba arriba de él pero su compañero tomo su barbilla y volvió a besarlo, volvió a sentir aquella lengua.
―Quítate
Le dijo en un susurro pero la mano del baterista estaba ya tocando aquella zona. Acariciaba por arriba de la ropa su miembro. El vocalista mordió sus labios para evitar un gemido.
Sakura tomo la longitud de su pareja y sonrió. Estaba excitado y eso le gustaba. El pantalón estorbaba así que empezó a desabrochar aquella dura tela.
―Que... ¿Qué haces? ¡Ni lo pienses!
Hyde entro de repente en pánico. No quería que lo tocara... Le daba miedo. Miedo a que todo terminara como debía terminar, miedo a que su cuerpo reaccionara ante todo aquello y se dejara arrastrar por esa maestría que tenía Sakura. No quería caer. No estaba listo. No lo quería. Era vergonzoso. ¿Sexo con un hombre? ¡No!
―Aléjate maldita sea
Se movía con todas sus fuerzas pero no podía derrumbar a su amigo. Sakura tenía un brillo inusual en sus ojos. Parecia disfrutar el momento. Maldito pervertido.
―Que no... Aaaaah
Gimió al sentir el contacto de su piel con la del otro. Sakura había llegado a su excitación y la tenía tomada con su mano. Ahogo otro gemido mientras mordía sus propios labios. Cerró los ojos fuertemente.
―Mientras más te resistas... Menos te dejare hyde
Las palabras de Sakura lo estremecían. Aquello que hacía con su mano... Le gustaba, lo estremecía y lo excitaba aún más.
La mano del baterista acariciaba lentamente el sexo de su amigo. Subía y bajaba, casi rosaba. Quería atormentarlo para que supiera lo que era tener que pedir, ansiar, desear. Ver el rostro de su amigo, acalorado y apenado lo hacía seguir aún más.
―Sa... Kura
―¿Qué pasa?
―Para... Por favor
El baterista no hacía caso. Seguía con su tortura, caricias más firmes empezaba a dar y la garganta de hyde no podía evitar sacar gemidos de placer. Mordía sus labios... Las sensaciones que experimentaba eran delirantes y bochornosas. El calor que sentía era más intenso, a cada segundo. Tenía los ojos cerrados. No quería ver a su acompañante. No quería avergonzarse más.
―Vamos hyde... Sin pena
Escucho esa ronca voz en sus oídos y después sintió como le mordía el lóbulo de la oreja. Ese cálido aliento. Ese olor. Esa lengua, esos dientes, esa mano... Que simulaba las envestidas más fuertes... Lo enloquecían... Lo hacían añorar, ansiar... Necesitar...
―Sakura, voy a...
―¿Sí?
En ese momento Sakura tapo con un dedo la salida para la esencia de hyde. Una sensación destructora, abrumante, enloquecedora y placentera lo lleno. Gimió más fuerte. Abrió los ojos bruscamente y se encontró con la mirada brillante del baterista. Necesitaba venirse pero no podía, no se lo permitían, quería morir en ese momento.
―Quiero verte a los ojos hyde
Palabras que lo estremecían y mirada que lo abrumaba. Sakura quito su dedo de aquella salida y tras dar una estocada final hyde grito placenteramente mientras se venía en la mano de su acompañante.
El baterista sonreía complacido.
Hyde no podía evitar sentirse más avergonzado.
Aquello había sido delirante y placentero.
Estaba perdido.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Un abrazo ♥