jueves, 9 de abril de 2015

Metropolis


-Epilogo-

4 años después…

-Tienes cinco horas más de prácticas Ámbar.
-Lo sé, en la tarde iré al hospital ¿Qué tal tú?
-Me faltan tres menos que tú, una noche me quede porque no tenían personal suficiente, ¿Vamos juntos al hospital?
-Sí, eso está bien.
Con 22 años me siento verdaderamente bien. La edad dejo de ser un problema desde los 18 años realmente. No me importaba la edad si estaba con él pero no puedo negar que hasta los 20 me sentí mucho más segura de mi misma.
Me falta un año para terminar la escuela, por ahora estoy en la etapa de prácticas, el año siguiente será de internado y tesis. Eso sí, la tesis sé que puede ser un poco difícil pero ya estoy poniendo empeño en ello, mi novio me está dando algunos consejos.
Mi amigo David y yo seguimos juntos como al principio, mis amigas… Bueno, una de ellas salió con ‘Estoy embarazada’ y dejó de la escuela, que se le puede hacer, Heidi tenía muchos sueños que fueron interrumpidos por su locura. Mis otras dos amigas van igual a sus prácticas, una de ellas dejo un poco el romance lo cual le ha dado más estudio. Ale por su parte conquisto a mi amigo David, hacen una linda pareja y me alegro mucho por ellos.
Como un mes después de que regresara con mi novio Hana apareció, según ella no podía olvidar a hyde y que haría todo lo posible por conquistarlo y sacarme de la jugada. Bueno, me alegro que haya hecho eso y la haya podido escuchar sin que ella se diera cuenta, cuando me descubrió la enfrente y le dije unas cuantas cosas y finalice con una buena bofetada que hasta mi mano ardió por varios minutos. Mi novio hablo con ella también y la muy tonta se fue con una gran rabia y vergüenza. No volvió a molestar más.
-Listo, vámonos.
Le digo a mi amigo que me esperaba un poco frustrado, odia llegar tarde a donde vaya. Salimos de la escuela en su moto con el permiso que tenemos de practicantes. En su moto llegamos un poco más rápido que en auto. Siempre que llegamos al hospital es una alegría, ambos disfrutamos de esto, de nuestra profesión, nuestro estudio.
-¿A qué área vas?.- Me pregunta David.
-Supongo que a urgencias, no lo sé, ¿Y tú?
-A estancia corta, ya sabes, los que llegan por algún accidente y tienen que internarse por corto tiempo.
-Aaah si, entonces nos estaremos viendo.- Sonreímos.- Entremos.
Caminamos por las jardineras y entramos por la puerta principal, los dos ya con bata y listos por si algún doctor nos necesita, llegamos a recepción y la enfermera en turno nos anota en un documento nuestra entrada, es necesario para confirmar que hemos hecho nuestras prácticas. Nos adentramos al área de personal y tocamos una puerta, tomo aire esperando a que nos dejen entrar.
-Pase.- Dice una voz masculina.- Entramos y sus ojos enseguida se enfocan en nosotros.
-Jóvenes, han llegado justo a tiempo, hoy no sé porque tenemos más trabajo de lo normal así que ya saben a dónde ir, sigan todo lo que se les indica y no prometo que salgan temprano, los necesitamos.- Los dos asentimos emocionados.
-Gracias doctor, enseguida vamos.
-Buenos chicos.
Sonreímos y salimos de la oficina del coordinador que también es un doctor, caminamos hacia urgencias y llegamos antes a una habitación en donde esta nuestra protección personal, guantes, cubre bocas y otras cosas, nos lo ponemos y salimos a nuestros lugares, David se va a estancia corta y yo a urgencias.
Cuando entro a ese espacio veo a muchas personas con diferentes padecimientos, ¿Por qué habrá hoy tantas personas? Camino en busca de un doctor para ponerme a su disposición pero a mitad de camino una enfermera me toma del brazo.
-Ven, necesitamos personal.
Me dice un poco agitada y la sigo, ella lleva utensilios para atender hemorragias, fracturas, contusiones, todo.
-¿Por qué hay tantas personas?.- Pregunto.
-Hubo un accidente, prácticamente fue carambola, están por llegar más pacientes.
Mi cuerpo se llena de adrenalina, es la primera vez que me toca algo así, es lamentable obviamente pero sinceramente es un poco emocionante, trabajo sin descanso y atendiendo pacientes graves, esto me ayudara mucho.
Llegamos al área de intensivos, ¿Intensivos? Esto es un poco más alto de lo que he escalado, controlando mis nervios tomo aire profundo. A lo lejos veo a varias enfermeras ir de allá para acá, a doctores a muchos pacientes realmente graves. Un doctor dirige todo lo que está aquí.
-El paciente 13 necesita cirugía de tórax, ¡Rápido!. El 2, necesitamos detener esa hemorragia que tiene en un oído. El 8, tiene la vía aérea obstruida. Usted, enfermera aplique 10% de glucosa al paciente 15…
El doctor habla mientras checa a los pacientes, los atiende, hace lo que tiene a su alcance y se va con otro y otro mientras da instrucciones ¿Cómo recuerda a los pacientes y lo que necesitan? Me acerco nerviosa.
-Doctor.- Digo en voz tímida, cuando tengo que trabajar con él me pongo más nerviosa de lo normal, el voltea, el doctor Takarai me ve, tenso.- Me han traído porque necesitan personal pero si no es así, me iré a urgencias.- Él suspira.
-Necesitamos personal, por favor ponga atención en lo que le iré pidiendo, sabe que en este momento ningún error puede ser cometido, son pacientes reales, no maniquís.- Tomo aire nerviosa.
-Estoy lista.
El asiente y sigue revisando a un paciente, me pide que le administre un analgésico, controlando mis nervios tomo la jeringa y saco un líquido de un pequeño frasco de vidrio, inyecto y después le pongo una intravenosa con suero, está muy deshidratado. Pasamos al siguiente paciente, me pide diferentes cosas y yo las acato sin mucho problema, hay muchos pacientes y llegan y llegan más.
-Doctor, hay pacientes en toda la sala de urgencias, no caben más.- Dice una enfermera nerviosa.
-Diablos, hay más hospitales en esta ciudad, ocúpese de eso, no podemos con todos los que están llegando, hay unos muy graves y aun no terminamos con los que están aquí, ¿Ya llamo a los doctores que le dije?
-Sí, vienen en camino, uno no puede venir porque está en cirugía.
-Está bien, ya no permita más acceso a esta área, llame a otros hospitales, estamos en el límite, en la estancia corta ya no hay cupo, en la temporal tampoco, creo que nos han traído a todos los accidentados de los tres autobuses ¿Verdad?
-Sí  y aún faltan los de los autos, según tengo entendido son ocho autos que chocaron contra esos autobuses.- El suspira.
-Haga lo que crea conveniente, aun nos faltan como cuarenta por revisar.
-Si doctor.- Se va la enfermera y el cierra los ojos, está cansado.
 -Estás haciendo lo que puedes.- Le digo en voz baja.- No te atormentes.- Sus ojos rojos por el cansancio me ven con adoración.
-No sabes cuánto ánimo me da el que estés aquí cariño.- Me regala una pequeña sonrisa.
-Sabes que siempre estaré a tu lado.- Sonrío y acaricio un poco su mejilla pero me alejo rápidamente, estamos en el trabajo.- ¿Continuamos doctor?
-Continuemos.- Dice en un suspiro.
Estos cuatro años los hemos pasado de maravilla. Él dejo de ser profesor hace dos años. Decía que así se sentía un poco más libre de obligaciones y que así podíamos estar juntos sin remordimientos, aun el cómo profesor y yo como alumna no lo sentía tan correcto y quería evitar problemas a la institución donde trabajaba. Ahora se dedica 100% al hospital y es como un pez en el agua.
Nos hemos visto en fines de semana, entre semana no mucho por la escuela pero gracias a las prácticas y a que me toco en su hospital nos vemos más desde hace medio año. Trabajar junto con el cómo en este momento me pone muy nerviosa porque tengo que ser perfecta, soy su novia y tengo que estar a su altura, es uno de los doctores más reconocidos y quiero ser perfecta para él, por eso he puesto mucho empeño en el estudio, en las prácticas y en sus consejos y observaciones.
Cuando trabaja se mueve tan libre que me da miedo ser un obstáculo para el cuándo estoy a su lado atendiendo pacientes pero también es bueno que de vez en cuando me toque con él porque así pongo en trabajo mi control y mi nerviosismo.
Mis padres están orgullosos de mí y están felices con mi novio ¿Quién lo diría no? Papá le ha tomado mucho aprecio y mi novio a él, sin darme cuenta se hicieron cercanos y ahora los dos se ponen de acuerdo a veces para hacerme enojar pero es una de las cosas que amo. Todo ha marchado muy bien y me siento más feliz que nunca, los días de sufrimiento ahora son un recuerdo muy lejano, casi como un recuerdo ajeno a mí.
-Abra su vía aérea, tenemos que entubar.- Me da instrucciones y las sigo inmediatamente.
-¡Paciente convulsiona!.- Grita una enfermera, volteamos a ver.
-Dele 4 miligramos de lorazepam.- Digo inmediatamente y ella se me queda viendo prácticamente indignada, él se me queda viendo... Fijamente.- Yo... Lo siento.- Digo al darme cuenta de que di una orden sin poder hacerlo.
-Haga lo que ella dice si no quiere que ese paciente se agrave, ¡Rápido!.- Grita él y ella asiente enseguida, me ve nuevamente.- Nunca te disculpes por hacer un buen trabajo Ámbar, nunca; si vez que una enfermera no te hace caso marca tu nivel, hazle saber que eres mejor que nadie y que estas segura de tus indicaciones, nunca dudes.- Asiento con miles de emociones, él hace que saque lo mejor de mí, siempre.
Llegamos al siguiente día, el trabajo va bajando y me siento más relajada, pasamos toda la noche atendiendo pacientes y fue una nueva experiencia que sin duda no me quejare nunca, me ha ayudado mucho todo lo que vi durante estas últimas horas.
-Doctor por ahora todo está controlado, vaya a descansar, el doctor Mamiya ya llego.- Él suspira.
-Me alegro, es uno de los pocos en los que puedo confiar para dejarle todo esto, gracias enfermera, vaya a descansar usted también.
-Gracias doctor.
Salimos de urgencias y camino con él, aprieta sus ojos del cansancio y suspira. En el camino me encuentro con mi amigo que luce agotado pero feliz, hablamos un rato de nuestra experiencia pero me despido al leer un mensaje de mi novio.
“Es sábado, día de no ir a la escuela y estar todo el día con tu novio.”
Sonrío encantada, me despido de mi amigo y entro a su consultorio, lo veo guardar sus cosas, quitarse la bata y guardar sus cosas personales en su pantalón. Hago lo mismo, me quito la bata y la dejo aquí mismo, siempre que vengo al hospital lo único que traigo es celular y cartera, nada más. Hyde me ve sonriente y cansado y salimos del hospital, todos ya me conocían como su novia y lo siguen confirmando. Subimos a su auto y los dos suspiramos.
-Has hecho un perfecto trabajo pequeña.
-Me alegra escucharlo.- sonrío feliz.
-Amo verte trabajando, luces horriblemente sexy.- Nos reímos.
-Tener a una sexy doctora a mi lado no es nada fácil quiero que sepas, moría por besarte cariño.
-Bueno, ahora puedes.- Le contesto.
Me acerco a él y lo atrapo en un beso, un delicioso beso que me sabe a gloria, hace dos días que no tenía contacto con él y esto me regresa a la vida, añorando más me subo en su regazo encajando como siempre bien con él, mi respiración se agita y la de él también, nuestro beso es más ansiado, más necesitado.
-Pequeña, para que no quiero entrar en ti aquí, eso será en nuestra cama.- sonrío entre nuestros besos.
-Primero tiene que descansar doctor Takarai, después veremos si entra en mí o no.- Muerdo sus labios y me bajo de él.
-Solo logras excitarme, ¿Quién dijo que estoy cansado?.- Nos reímos y tomamos camino a su departamento.
Cuando llegamos vamos directo a la ducha y a la cama, amo bañarme con él, es relajante… Y excitante. Nos disponemos a dormir, el cansancio debe ser cuidado. Abrazados en su cama cerramos los ojos y Morfeo nos cubre con su manta enseguida.
Siento calor en mi cuerpo, un calor que se propaga por todo mi sistema, me muevo un poco pero solo logro encontrar un poco de liberación, mi garganta sin darme cuenta emite sonidos… ¿Orgásmicos? Abro mis ojos y noto mi respiración agitada, siento unas manos en mi cintura Y…
-¡Hyde! Que… Aaaah… ¿Haces?....- Mis palabras se entrecortan por su intromisión.
-Dándote un hermoso despertar ¿Hace cuánto no nos vemos? ¿Un mes? ¿Un año?.- Regresa a su asalto y suelto un jadeo.
-Aaaah 48… Horas….- Me roba suspiros y jadeos.
-Como si fuera un año.
Cierro mis ojos y me entrego a las sensaciones, su lengua pasa por mi centro de una manera enloquecedora. Jadeo. Abre mis labios internos y asalta mi clítoris. Gimo incontrolablemente mientras él juega con mi zona sensible, siento como poco a poco se va hinchando y poniéndose caliente, lo chupa, lo muerde y gimo más. Aprisiona mis piernas para que no las pueda cerrar y me abre más encontrando más placer en eso. Este asalto siempre me ha parecido un regalo d los dioses, lo mejor que puede haber en este mundo, algo que a los 17 años experimente y me hice adicta, algo que a los 17 años me abrumo y me hizo amar ese musculo, su lengua. Dios su lengua es magistral, una obra de los mismísimos ángeles.
Mi respiración entrecortada y mis gemidos lo incitan a no parar, mi cuerpo caliente y lleno de sensaciones me hace saber que estoy por explotar y él lo sabe porque sus movimientos son más torturadores, muerde mis labios internos y grito, un perfecto y bienvenido orgasmo me invade haciéndome temblar, mis piernas sintiéndose débiles y temblorosas quedan exhaustas y el sube a mis labios, nos besamos deliciosamente y dándome cuenta de que estoy desnuda muerdo sus labios.
-¿Cómo has podido desnudarme?.- Le pregunto divertida.
-Estabas tan dormida que no te diste cuenta, primero asalte tus pezones, desde ahí empezaste a jadear, llegue más abajo y reaccionaste con más jadeos.- Sube las cejas presumiendo sus asaltos.
-Eso casi fue una violación.- Bromeo.
-Nada de eso, cariño, a eso se le llama sexo sorpresa.- Nos reímos y nos besamos de nuevo.
Le quito la playera y el pantalón en segundos, disfruto de su piel y muerdo cada parte de él, beso, lamo, succiono. Hago cada parte de él mío y eso a él le encanta. Con una de mis piernas aprieto un poco du dureza y lo hace jadear, repito la operación otra vez y vuelve a jadear, juego con su erección y lo vuelvo loco, lo abrumo, tomo el control de esto y me posiciono para regalarle un momento de mi calidez bucal. Juego un momento con su erección y sus dos acompañantes, los juego, aprieto levemente, empiezo a lamer, desde el nacimiento hasta la punta, paso mi lengua en movimientos rotatorios por su longitud y llego a la punta, beso levemente y repito la acción. Escuchándolo gemir veo que es hora de introducirlo y lo hago, abro mi boca y meto poco a poco su dureza, lleno de saliva para que lubrique más y subo y bajo lentamente haciendo presión con mis mejillas internas y succiono, bajo lento y suave, subo succionando y apretando, esto lo hace gemir y repito la acción lentamente. Termino con esa tortura y dejo que el marque algún ritmo con su cadera, se mueve buscando su placer y disfruto escuchar sus gemidos y sentir su dureza caliente en mi boca. Cuando sus envestidas son más y sus gemidos resuenan tomo yo las tiendas y estimulo su punta, paso mi lengua a su alrededor y succiono un poco mientras una de mis manos aprieta levemente su longitud, segundos después escucho un gran rugido proveniente de su garganta y algo caliente se posa en mi boca, trago gustosa y el me ve, sus ojos llenos de deseo y amor, subo a su boca y nos besamos, giramos quedándome debajo de él y con una sonrisa me enviste arrancándome un gemido placentero.
-Me enloqueces cariño.
-Nos enloquecemos amor.- Respondo invitándolo a que mueva sus caderas.
Empezamos un baile perfecto, nuestros gemidos la musía y la cama el escenario. Nuestros cuerpos se unen y somos uno solo, amándonos, deseándonos, dorándonos, nuestros ojos siempre se conectan de una manera que nadie jamás entendería. Esto es lo que nos hace el uno para el otro, la conexión que tenemos, que tuvimos desde el primer día en que nos vimos.
El calor intenso nos empieza a llenar, mi vientre se contrae con mis músculos vaginales y el jadea, siento su dureza más grande y caliente dentro de mí y llegamos al orgasmo juntos, gritamos nuestros nombres y el sigue con sus envestidas pero con bajo ritmo. Esto después de un orgasmo es la muerte, sigue envistiendo y siento que puedo conocer a la vida y la muerte frente a frente, no se cansa y empieza con sus envestidas más pronunciadas haciéndome desfallecer.
-Dios… Hyde me mataras.
-Te he extrañado cariño.
-Yo también pero… Aaaah… Para, dios, aaaah.
-Ni loco.
Da sus envestidas más fuertes y profundas y gemimos más. El calor se intensifica haciéndome sentir abrumada y a desfallecer, el segundo orgasmo llega pronto y grito más, mis piernas tiemblan, mi sistema tiembla, me siento con un cansancio delicioso y con una tranquilidad y relajación que me hacen cerrar los ojos y acomodarme entre los brazos de mi pareja, respiramos aun agitados pero nuestra calidez y nuestro amor, más el olor a sexo hacen que nos quedemos en un profundo sueño.


-Ya empezó, ¡Apúrate!
-Ya voy Ale, tranquila.
Salgo de mi habitación. Es fin de curso y hay fiesta en el instituto, fiesta de disfraces y es divertido, yo escogí un traje de vampiresa, no es por nada pero me va bien.
-¿Qué tal?
-Uuuf, los chicos morirán amiga.- Me dice Ale sonriéndome, ella va de gatita.
-Buena elección.- Le digo sonriente.- A David le encantara.
-Para.- Dice riéndose y sonrojándose.
Caminamos a la cancha cerrada, es el lugar de juegos de los de basquetbol, siempre las fiestas son ahí, es un buen espacio. La escuela está llena de personas disfrazadas, muchos se me quedan viendo, sonrío encantada. Mi disfraz consiste en un pequeño vestido color negro, me llega como tres centímetros arriba de las rodillas, el vestido es pegado, llevo una capa color rojo con negro, un antifaz en forma de murciélago, negro y el cabello suelto alborotado, maquillada como casi no me ven. Creo que va bien el disfraz. Llegamos a la fiesta y muchos ya están bailando, hay hasta de personajes terroríficos a personajes de los cuentos de hadas, sonrío ante todo esto, es muy interesante.
Nos adentramos al baile, encontramos unas amigas y bailamos por un rato. Cuando me canso un poco voy por algo de beber encontrándome con mi amigo, es un encantador zorro, ese de la película.
-¡Luces grandioso!.- Digo un poco alto por la música.
-Tu igual linda, matas al doctor en cuanto te vea.- Sonrío.
-No creo que pueda venir, el hospital lo retiene.- Contesto un poco desanimada.
-Esperemos que venga, imagínate, todos sabrán que es tu novio y serás envidiada y yo seré el amigo de la más envidiada, ¡Eso es emocionante!.- Me rio.
-Deja de soñar y vamos a bailar.
Lo jalo hacia la pista y encontrándonos con Ale y otras amigas retomamos el baile, la música es buena, unos chicos han pedido bailar conmigo pero me niego, es mejor bailar con amigas o con novio. Disfruto la música y bailo encantada.
Llega el maestro de ceremonia y habla, nos felicita por el fin de curso y todo eso, después de casi veinte minutos de palabras se retoma la música y regresamos al baile, yo ya estoy un poco sudada pero no quiero dejar de bailar, esta música me gusta, me muevo al ritmo de ella y que escucho unas voces susurrar algo, no hago mucho caso y sigo moviéndome hasta que siento unas manos en mi cadera, me detengo, ese perfume… Me giro entre esas manos y quedo frente a frente con él.
Me alegro de inmediato al velo aquí y más al ver que viene de vampiro, también tiene antifaz, capa, y un atuendo color negó que me quita el aliento.
-Señorita, baila usted muy bien pero lamento decirle que me molesta, todos disfrutan de su baile.- Sonrío feliz.
-Ahora está aquí para disfrutar solo usted.
Empiezo a moverme al compás de la música, es una que será ¿Electrónica? O no sé, es una de David Guetta, Vassy si no mal recuerdo, lo sé porque a mi amigo David le gusta esa música, empiezo a moverme un poco pegada a su cuerpo y sus ojos se iluminan, sus manos siguen en mis caderas y sigue mis movimientos, los disfruta y sonrío ante eso, estamos en medio de mucha gente así que no somos tan vistos y puedo moverme sin mucho problema de provocar a alguien que no sea mi novio. Su sonrisa de dibuja ante mis acciones y cierra los ojos, empieza a moverse y entrado en ambiente nos proponemos divertirnos.
-Estas provocándome una maldita erección que dolerá si no la atiendo.- Me dice al oído provocando que me estremezca.
-Bueno, será atendida en un rato más.- Lo beso.
-Lo siento por tu familia pero te llevare a mi departamento.
-Y no pondré objeción alguna.
Sonreímos y seguimos bailando hasta que llega una canción lenta; nos abrazamos y nos movemos lentamente, esto es muy romántico, como en algunas películas, no dejo de sonreír y de notar miradas ajenas en nuestra dirección, ¿Lo habrán reconocido? Suspiro, no importa, el ya no es profesor, yo ya no soy menor de edad, que importa si saben de nosotros, al contrario, mucho mejor.
-Cariño, ¿Nos vamos?.- Sus ojos destellan de alguna emoción.
-Vámonos.- Le contesto emocionada.
Tomándonos de la mano caminamos entre los que siguen bailando, llego con mis amigos y Hyde sin soltarme y poniendo más agarre en mí mis amigos me sonríen.
-Me voy chicos, nos vemos en unos días.- Me despido y ellos me sonríen y ven a Hyde.- Él es…
-Su novio.- Me interrumpe enseguida y todos se asombran.
-¡Por fin conocemos a tu novio!.- Me dice Dana.
-En realidad….- Él se quita el antifaz.- Ya me conocían.- Todos se quedan con cara de sorpresa y yo orgullosa sonrío.- Me alegra verlos a estas alturas, felicidades.- Les sonríe y ellos aun atónitos solo asienten.
-¿Doctor Takarai? ¿Él es tu novio? No puedo creerlo, ¿Tú?.- Maira tiene cara de sorpresa infinita, sonrío completamente.
-Sí, yo. Bueno, es hora de irnos, sigan divirtiéndose.
Los dejo a todos asombrados, David solo se ríe ante la reacción, él era el único que sabía sobre mi novio. Llegamos a su auto y feliz por lo de hace un momento subimos, toma rápido camino a su departamento.
-Bien doctor Takarai, dejo claro que es mi novio, ¿Alguna razón?
-Habían muchos ojos masculinos en ti, así ya saben que tienes novio y quien es.
-Sí, sí. A eso se le llama marcar territorio.
-Eso mismo.- Sonríe encantado.
Llegamos a su departamento que está lleno de velas y rosas, mi interior se estremece, estoy feliz y emocionada, la mesa esta puesta y nos espera una deliciosa cena por lo que puedo oler, volteo a verlo y su mirada me dice que esto es más que una cena.
-¿Te gusta?.- Me abraza y paso mis manos por su cuello.
-Es perfecto Hyde.- Le doy un dulce beso.
-Cariño… Sé que tal vez lo que te pediré no sea lo correcto o no sé cómo lo veas tu pero… Quiero pedirte que vengas a vivir conmigo.- Mi corazón se detiene por unos segundos.- Cuando te titules podremos casarnos, o nos casamos mañana mismo si quieres, trabajaras todo lo que quieras y después podremos tener hijos ¿Qué tal el plan?.- Sus ojos brillan, su emoción es evidente y siento su nerviosismo.- Lo que quiero que entiendas con esto es que… Pequeña, no puedo ya vivir sin ti, eres indispensable en mi vida y te veo en mi futuro, solo a ti, siempre.
Mis ojos pican y mi garganta con un nudo no me deja hablar y solo le respondo con un beso lleno de amor, me corresponde felizmente, me entrego a ese beso, le dejo todo de mí en ese beso. Lo amo como loca, mi primer amor. Mi unico amor, solo lo quiero a él, solo a él. A mi lado, siempre. Cuando recupero el habla y el valor, tomo un suspiro y hablo.
-Ese plan me parece perfecto.- Respondo feliz y su sonrisa se marca con un brillo en sus ojos.
-Te amo pequeña.
-También te amo cariño y… Ya no soy tan pequeña.- Bromeo.
-Siempre serás mi pequeña, mi pequeña alumna que me abrumo desde la primer palabra que cruzamos, ¿O no lo cree usted, señorita Dorantes?.- Sonrío ante su tono de voz como cuando era mi profesor y me llamaba por mi apellido.
-Doctor Takarai, usted fue el que me abrumaba con todos sus arrebatos.- Nos besamos.- Desde esa primer palabra me hechizo, mi único amor ¿Puede creerlo?
-Lo creo, lo supe desde la primera vez que me acerque a ti, en el salón, su nerviosismo… Me volvió loco señorita.
-Y usted a mí doctor, desde el primer día.


 FIN~

5 comentarios:

  1. Impresionante !! Leí su historia en una semana y me encantó, escribes muy bien Tsukii! perfecto :3

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tomarte el tiempo de leer y me alegro que te haya gustado :3

      Saludos! <3

      Borrar
  2. He leído todas tus historias y puedo decir que la que mas me gusto fue esta y es porque a Hyde lo pusiste como un hombre normal sin toda la fama que tiene pero con toda la sensualidad que irradia, felicidades por esa imaginación, espero leer mas historias en donde Hyde sea una persona común sin quitarle el lado sexy jajaja.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Estos dias estuve delicada de salud y no habia podido entrar al blog, he leido todos tus comentarios y te agradezco mucho por ellos, me hacen bien.
      Sinceramente, tambien este fic es de mis favoritos, fue algo nuevo en mi historial de fics, me alegra mucho que lo hayas disfrutado.

      Un abrazo! <3

      Borrar
  3. Me costó tiempo leerlo , pero , valió la pena . Es el mejor fanfic que leído , me pareció totalmente hermoso , lo disfrute muchísimo 😊.
    Adoro tus fics , sigue creando más , que ya leí casi todos 😁.

    ResponderBorrar

Un abrazo ♥