-Epilogo-
4 años después…
-Tienes
cinco horas más de prácticas Ámbar.
-Lo
sé, en la tarde iré al hospital ¿Qué tal tú?
-Me
faltan tres menos que tú, una noche me quede porque no tenían personal
suficiente, ¿Vamos juntos al hospital?
-Sí,
eso está bien.
Con
22 años me siento verdaderamente bien. La edad dejo de ser un problema desde
los 18 años realmente. No me importaba la edad si estaba con él pero no puedo
negar que hasta los 20 me sentí mucho más segura de mi misma.
Me
falta un año para terminar la escuela, por ahora estoy en la etapa de
prácticas, el año siguiente será de internado y tesis. Eso sí, la tesis sé que
puede ser un poco difícil pero ya estoy poniendo empeño en ello, mi novio me
está dando algunos consejos.
Mi
amigo David y yo seguimos juntos como al principio, mis amigas… Bueno, una de
ellas salió con ‘Estoy embarazada’ y dejó de la escuela, que se le puede hacer,
Heidi tenía muchos sueños que fueron interrumpidos por su locura. Mis otras dos
amigas van igual a sus prácticas, una de ellas dejo un poco el romance lo cual
le ha dado más estudio. Ale por su parte conquisto a mi amigo David, hacen una
linda pareja y me alegro mucho por ellos.
Como
un mes después de que regresara con mi novio Hana apareció, según ella no podía
olvidar a hyde y que haría todo lo posible por conquistarlo y sacarme de la
jugada. Bueno, me alegro que haya hecho eso y la haya podido escuchar sin que
ella se diera cuenta, cuando me descubrió la enfrente y le dije unas cuantas
cosas y finalice con una buena bofetada que hasta mi mano ardió por varios
minutos. Mi novio hablo con ella también y la muy tonta se fue con una gran
rabia y vergüenza. No volvió a molestar más.
-Listo,
vámonos.
Le
digo a mi amigo que me esperaba un poco frustrado, odia llegar tarde a donde vaya.
Salimos de la escuela en su moto con el permiso que tenemos de practicantes. En
su moto llegamos un poco más rápido que en auto. Siempre que llegamos al
hospital es una alegría, ambos disfrutamos de esto, de nuestra profesión,
nuestro estudio.
-¿A
qué área vas?.- Me pregunta David.
-Supongo
que a urgencias, no lo sé, ¿Y tú?
-A
estancia corta, ya sabes, los que llegan por algún accidente y tienen que
internarse por corto tiempo.
-Aaah
si, entonces nos estaremos viendo.- Sonreímos.- Entremos.
Caminamos
por las jardineras y entramos por la puerta principal, los dos ya con bata y
listos por si algún doctor nos necesita, llegamos a recepción y la enfermera en
turno nos anota en un documento nuestra entrada, es necesario para confirmar
que hemos hecho nuestras prácticas. Nos adentramos al área de personal y
tocamos una puerta, tomo aire esperando a que nos dejen entrar.
-Pase.-
Dice una voz masculina.- Entramos y sus ojos enseguida se enfocan en nosotros.
-Jóvenes,
han llegado justo a tiempo, hoy no sé porque tenemos más trabajo de lo normal
así que ya saben a dónde ir, sigan todo lo que se les indica y no prometo que
salgan temprano, los necesitamos.- Los dos asentimos emocionados.
-Gracias
doctor, enseguida vamos.
-Buenos
chicos.
Sonreímos
y salimos de la oficina del coordinador que también es un doctor, caminamos
hacia urgencias y llegamos antes a una habitación en donde esta nuestra
protección personal, guantes, cubre bocas y otras cosas, nos lo ponemos y
salimos a nuestros lugares, David se va a estancia corta y yo a urgencias.
Cuando
entro a ese espacio veo a muchas personas con diferentes padecimientos, ¿Por
qué habrá hoy tantas personas? Camino en busca de un doctor para ponerme a su
disposición pero a mitad de camino una enfermera me toma del brazo.
-Ven,
necesitamos personal.
Me
dice un poco agitada y la sigo, ella lleva utensilios para atender hemorragias,
fracturas, contusiones, todo.
-¿Por
qué hay tantas personas?.- Pregunto.
-Hubo
un accidente, prácticamente fue carambola, están por llegar más pacientes.
Mi
cuerpo se llena de adrenalina, es la primera vez que me toca algo así, es
lamentable obviamente pero sinceramente es un poco emocionante, trabajo sin
descanso y atendiendo pacientes graves, esto me ayudara mucho.
Llegamos
al área de intensivos, ¿Intensivos? Esto es un poco más alto de lo que he
escalado, controlando mis nervios tomo aire profundo. A lo lejos veo a varias
enfermeras ir de allá para acá, a doctores a muchos pacientes realmente graves.
Un doctor dirige todo lo que está aquí.
-El
paciente 13 necesita cirugía de tórax, ¡Rápido!. El 2, necesitamos detener esa
hemorragia que tiene en un oído. El 8, tiene la vía aérea obstruida. Usted,
enfermera aplique 10% de glucosa al paciente 15…
El
doctor habla mientras checa a los pacientes, los atiende, hace lo que tiene a
su alcance y se va con otro y otro mientras da instrucciones ¿Cómo recuerda a
los pacientes y lo que necesitan? Me acerco nerviosa.
-Doctor.-
Digo en voz tímida, cuando tengo que trabajar con él me pongo más nerviosa de
lo normal, el voltea, el doctor Takarai me ve, tenso.- Me han traído porque
necesitan personal pero si no es así, me iré a urgencias.- Él suspira.
-Necesitamos
personal, por favor ponga atención en lo que le iré pidiendo, sabe que en este
momento ningún error puede ser cometido, son pacientes reales, no maniquís.-
Tomo aire nerviosa.
-Estoy
lista.
El
asiente y sigue revisando a un paciente, me pide que le administre un
analgésico, controlando mis nervios tomo la jeringa y saco un líquido de un
pequeño frasco de vidrio, inyecto y después le pongo una intravenosa con suero,
está muy deshidratado. Pasamos al siguiente paciente, me pide diferentes cosas
y yo las acato sin mucho problema, hay muchos pacientes y llegan y llegan más.
-Doctor,
hay pacientes en toda la sala de urgencias, no caben más.- Dice una enfermera
nerviosa.
-Diablos,
hay más hospitales en esta ciudad, ocúpese de eso, no podemos con todos los que
están llegando, hay unos muy graves y aun no terminamos con los que están aquí,
¿Ya llamo a los doctores que le dije?
-Sí,
vienen en camino, uno no puede venir porque está en cirugía.
-Está
bien, ya no permita más acceso a esta área, llame a otros hospitales, estamos
en el límite, en la estancia corta ya no hay cupo, en la temporal tampoco, creo
que nos han traído a todos los accidentados de los tres autobuses ¿Verdad?
-Sí y aún faltan los de los autos, según tengo
entendido son ocho autos que chocaron contra esos autobuses.- El suspira.
-Haga
lo que crea conveniente, aun nos faltan como cuarenta por revisar.
-Si
doctor.- Se va la enfermera y el cierra los ojos, está cansado.
-Estás haciendo lo que puedes.- Le digo en voz
baja.- No te atormentes.- Sus ojos rojos por el cansancio me ven con adoración.
-No
sabes cuánto ánimo me da el que estés aquí cariño.- Me regala una pequeña
sonrisa.
-Sabes
que siempre estaré a tu lado.- Sonrío y acaricio un poco su mejilla pero me
alejo rápidamente, estamos en el trabajo.- ¿Continuamos doctor?
-Continuemos.-
Dice en un suspiro.
Estos
cuatro años los hemos pasado de maravilla. Él dejo de ser profesor hace dos
años. Decía que así se sentía un poco más libre de obligaciones y que así
podíamos estar juntos sin remordimientos, aun el cómo profesor y yo como alumna
no lo sentía tan correcto y quería evitar problemas a la institución donde
trabajaba. Ahora se dedica 100% al hospital y es como un pez en el agua.
Nos
hemos visto en fines de semana, entre semana no mucho por la escuela pero
gracias a las prácticas y a que me toco en su hospital nos vemos más desde hace
medio año. Trabajar junto con el cómo en este momento me pone muy nerviosa
porque tengo que ser perfecta, soy su novia y tengo que estar a su altura, es
uno de los doctores más reconocidos y quiero ser perfecta para él, por eso he
puesto mucho empeño en el estudio, en las prácticas y en sus consejos y
observaciones.
Cuando
trabaja se mueve tan libre que me da miedo ser un obstáculo para el cuándo
estoy a su lado atendiendo pacientes pero también es bueno que de vez en cuando
me toque con él porque así pongo en trabajo mi control y mi nerviosismo.
Mis
padres están orgullosos de mí y están felices con mi novio ¿Quién lo diría no?
Papá le ha tomado mucho aprecio y mi novio a él, sin darme cuenta se hicieron
cercanos y ahora los dos se ponen de acuerdo a veces para hacerme enojar pero
es una de las cosas que amo. Todo ha marchado muy bien y me siento más feliz
que nunca, los días de sufrimiento ahora son un recuerdo muy lejano, casi como
un recuerdo ajeno a mí.
-Abra
su vía aérea, tenemos que entubar.- Me da instrucciones y las sigo
inmediatamente.
-¡Paciente
convulsiona!.- Grita una enfermera, volteamos a ver.
-Dele
4 miligramos de lorazepam.- Digo inmediatamente y ella se me queda viendo
prácticamente indignada, él se me queda viendo... Fijamente.- Yo... Lo siento.-
Digo al darme cuenta de que di una orden sin poder hacerlo.
-Haga
lo que ella dice si no quiere que ese paciente se agrave, ¡Rápido!.- Grita él y
ella asiente enseguida, me ve nuevamente.- Nunca te disculpes por hacer un buen
trabajo Ámbar, nunca; si vez que una enfermera no te hace caso marca tu nivel,
hazle saber que eres mejor que nadie y que estas segura de tus indicaciones,
nunca dudes.- Asiento con miles de emociones, él hace que saque lo mejor de mí,
siempre.
Llegamos
al siguiente día, el trabajo va bajando y me siento más relajada, pasamos toda
la noche atendiendo pacientes y fue una nueva experiencia que sin duda no me
quejare nunca, me ha ayudado mucho todo lo que vi durante estas últimas horas.
-Doctor
por ahora todo está controlado, vaya a descansar, el doctor Mamiya ya llego.-
Él suspira.
-Me
alegro, es uno de los pocos en los que puedo confiar para dejarle todo esto,
gracias enfermera, vaya a descansar usted también.
-Gracias
doctor.
Salimos
de urgencias y camino con él, aprieta sus ojos del cansancio y suspira. En el
camino me encuentro con mi amigo que luce agotado pero feliz, hablamos un rato
de nuestra experiencia pero me despido al leer un mensaje de mi novio.
“Es
sábado, día de no ir a la escuela y estar todo el día con tu novio.”
Sonrío
encantada, me despido de mi amigo y entro a su consultorio, lo veo guardar sus
cosas, quitarse la bata y guardar sus cosas personales en su pantalón. Hago lo
mismo, me quito la bata y la dejo aquí mismo, siempre que vengo al hospital lo
único que traigo es celular y cartera, nada más. Hyde me ve sonriente y cansado
y salimos del hospital, todos ya me conocían como su novia y lo siguen
confirmando. Subimos a su auto y los dos suspiramos.
-Has
hecho un perfecto trabajo pequeña.
-Me
alegra escucharlo.- sonrío feliz.
-Amo
verte trabajando, luces horriblemente sexy.- Nos reímos.
-Tener
a una sexy doctora a mi lado no es nada fácil quiero que sepas, moría por
besarte cariño.
-Bueno,
ahora puedes.- Le contesto.
Me
acerco a él y lo atrapo en un beso, un delicioso beso que me sabe a gloria,
hace dos días que no tenía contacto con él y esto me regresa a la vida,
añorando más me subo en su regazo encajando como siempre bien con él, mi
respiración se agita y la de él también, nuestro beso es más ansiado, más
necesitado.
-Pequeña,
para que no quiero entrar en ti aquí, eso será en nuestra cama.- sonrío entre
nuestros besos.
-Primero
tiene que descansar doctor Takarai, después veremos si entra en mí o no.-
Muerdo sus labios y me bajo de él.
-Solo
logras excitarme, ¿Quién dijo que estoy cansado?.- Nos reímos y tomamos camino
a su departamento.
Cuando
llegamos vamos directo a la ducha y a la cama, amo bañarme con él, es
relajante… Y excitante. Nos disponemos a dormir, el cansancio debe ser cuidado.
Abrazados en su cama cerramos los ojos y Morfeo nos cubre con su manta
enseguida.
Siento
calor en mi cuerpo, un calor que se propaga por todo mi sistema, me muevo un
poco pero solo logro encontrar un poco de liberación, mi garganta sin darme
cuenta emite sonidos… ¿Orgásmicos? Abro mis ojos y noto mi respiración agitada,
siento unas manos en mi cintura Y…
-¡Hyde!
Que… Aaaah… ¿Haces?....- Mis palabras se entrecortan por su intromisión.
-Dándote
un hermoso despertar ¿Hace cuánto no nos vemos? ¿Un mes? ¿Un año?.- Regresa a
su asalto y suelto un jadeo.
-Aaaah
48… Horas….- Me roba suspiros y jadeos.
-Como
si fuera un año.
Cierro
mis ojos y me entrego a las sensaciones, su lengua pasa por mi centro de una
manera enloquecedora. Jadeo. Abre mis labios internos y asalta mi clítoris.
Gimo incontrolablemente mientras él juega con mi zona sensible, siento como
poco a poco se va hinchando y poniéndose caliente, lo chupa, lo muerde y gimo
más. Aprisiona mis piernas para que no las pueda cerrar y me abre más
encontrando más placer en eso. Este asalto siempre me ha parecido un regalo d
los dioses, lo mejor que puede haber en este mundo, algo que a los 17 años
experimente y me hice adicta, algo que a los 17 años me abrumo y me hizo amar
ese musculo, su lengua. Dios su lengua es magistral, una obra de los mismísimos
ángeles.
Mi
respiración entrecortada y mis gemidos lo incitan a no parar, mi cuerpo
caliente y lleno de sensaciones me hace saber que estoy por explotar y él lo
sabe porque sus movimientos son más torturadores, muerde mis labios internos y
grito, un perfecto y bienvenido orgasmo me invade haciéndome temblar, mis piernas
sintiéndose débiles y temblorosas quedan exhaustas y el sube a mis labios, nos
besamos deliciosamente y dándome cuenta de que estoy desnuda muerdo sus labios.
-¿Cómo
has podido desnudarme?.- Le pregunto divertida.
-Estabas
tan dormida que no te diste cuenta, primero asalte tus pezones, desde ahí
empezaste a jadear, llegue más abajo y reaccionaste con más jadeos.- Sube las
cejas presumiendo sus asaltos.
-Eso
casi fue una violación.- Bromeo.
-Nada
de eso, cariño, a eso se le llama sexo sorpresa.- Nos reímos y nos besamos de
nuevo.
Le
quito la playera y el pantalón en segundos, disfruto de su piel y muerdo cada
parte de él, beso, lamo, succiono. Hago cada parte de él mío y eso a él le
encanta. Con una de mis piernas aprieto un poco du dureza y lo hace jadear, repito
la operación otra vez y vuelve a jadear, juego con su erección y lo vuelvo
loco, lo abrumo, tomo el control de esto y me posiciono para regalarle un
momento de mi calidez bucal. Juego un momento con su erección y sus dos
acompañantes, los juego, aprieto levemente, empiezo a lamer, desde el
nacimiento hasta la punta, paso mi lengua en movimientos rotatorios por su
longitud y llego a la punta, beso levemente y repito la acción. Escuchándolo
gemir veo que es hora de introducirlo y lo hago, abro mi boca y meto poco a
poco su dureza, lleno de saliva para que lubrique más y subo y bajo lentamente
haciendo presión con mis mejillas internas y succiono, bajo lento y suave, subo
succionando y apretando, esto lo hace gemir y repito la acción lentamente.
Termino con esa tortura y dejo que el marque algún ritmo con su cadera, se
mueve buscando su placer y disfruto escuchar sus gemidos y sentir su dureza
caliente en mi boca. Cuando sus envestidas son más y sus gemidos resuenan tomo
yo las tiendas y estimulo su punta, paso mi lengua a su alrededor y succiono un
poco mientras una de mis manos aprieta levemente su longitud, segundos después
escucho un gran rugido proveniente de su garganta y algo caliente se posa en mi
boca, trago gustosa y el me ve, sus ojos llenos de deseo y amor, subo a su boca
y nos besamos, giramos quedándome debajo de él y con una sonrisa me enviste
arrancándome un gemido placentero.
-Me
enloqueces cariño.
-Nos
enloquecemos amor.- Respondo invitándolo a que mueva sus caderas.
Empezamos
un baile perfecto, nuestros gemidos la musía y la cama el escenario. Nuestros
cuerpos se unen y somos uno solo, amándonos, deseándonos, dorándonos, nuestros
ojos siempre se conectan de una manera que nadie jamás entendería. Esto es lo
que nos hace el uno para el otro, la conexión que tenemos, que tuvimos desde el
primer día en que nos vimos.
El
calor intenso nos empieza a llenar, mi vientre se contrae con mis músculos
vaginales y el jadea, siento su dureza más grande y caliente dentro de mí y llegamos
al orgasmo juntos, gritamos nuestros nombres y el sigue con sus envestidas pero
con bajo ritmo. Esto después de un orgasmo es la muerte, sigue envistiendo y
siento que puedo conocer a la vida y la muerte frente a frente, no se cansa y
empieza con sus envestidas más pronunciadas haciéndome desfallecer.
-Dios…
Hyde me mataras.
-Te
he extrañado cariño.
-Yo
también pero… Aaaah… Para, dios, aaaah.
-Ni
loco.
Da
sus envestidas más fuertes y profundas y gemimos más. El calor se intensifica
haciéndome sentir abrumada y a desfallecer, el segundo orgasmo llega pronto y
grito más, mis piernas tiemblan, mi sistema tiembla, me siento con un cansancio
delicioso y con una tranquilidad y relajación que me hacen cerrar los ojos y
acomodarme entre los brazos de mi pareja, respiramos aun agitados pero nuestra
calidez y nuestro amor, más el olor a sexo hacen que nos quedemos en un
profundo sueño.
-Ya
empezó, ¡Apúrate!
-Ya
voy Ale, tranquila.
Salgo
de mi habitación. Es fin de curso y hay fiesta en el instituto, fiesta de
disfraces y es divertido, yo escogí un traje de vampiresa, no es por nada pero
me va bien.
-¿Qué
tal?
-Uuuf,
los chicos morirán amiga.- Me dice Ale sonriéndome, ella va de gatita.
-Buena
elección.- Le digo sonriente.- A David le encantara.
-Para.-
Dice riéndose y sonrojándose.
Caminamos
a la cancha cerrada, es el lugar de juegos de los de basquetbol, siempre las
fiestas son ahí, es un buen espacio. La escuela está llena de personas
disfrazadas, muchos se me quedan viendo, sonrío encantada. Mi disfraz consiste
en un pequeño vestido color negro, me llega como tres centímetros arriba de las
rodillas, el vestido es pegado, llevo una capa color rojo con negro, un antifaz
en forma de murciélago, negro y el cabello suelto alborotado, maquillada como
casi no me ven. Creo que va bien el disfraz. Llegamos a la fiesta y muchos ya
están bailando, hay hasta de personajes terroríficos a personajes de los
cuentos de hadas, sonrío ante todo esto, es muy interesante.
Nos
adentramos al baile, encontramos unas amigas y bailamos por un rato. Cuando me
canso un poco voy por algo de beber encontrándome con mi amigo, es un
encantador zorro, ese de la película.
-¡Luces
grandioso!.- Digo un poco alto por la música.
-Tu
igual linda, matas al doctor en cuanto te vea.- Sonrío.
-No
creo que pueda venir, el hospital lo retiene.- Contesto un poco desanimada.
-Esperemos
que venga, imagínate, todos sabrán que es tu novio y serás envidiada y yo seré
el amigo de la más envidiada, ¡Eso es emocionante!.- Me rio.
-Deja
de soñar y vamos a bailar.
Lo
jalo hacia la pista y encontrándonos con Ale y otras amigas retomamos el baile,
la música es buena, unos chicos han pedido bailar conmigo pero me niego, es
mejor bailar con amigas o con novio. Disfruto la música y bailo encantada.
Llega
el maestro de ceremonia y habla, nos felicita por el fin de curso y todo eso,
después de casi veinte minutos de palabras se retoma la música y regresamos al
baile, yo ya estoy un poco sudada pero no quiero dejar de bailar, esta música
me gusta, me muevo al ritmo de ella y que escucho unas voces susurrar algo, no
hago mucho caso y sigo moviéndome hasta que siento unas manos en mi cadera, me
detengo, ese perfume… Me giro entre esas manos y quedo frente a frente con él.
Me
alegro de inmediato al velo aquí y más al ver que viene de vampiro, también
tiene antifaz, capa, y un atuendo color negó que me quita el aliento.
-Señorita,
baila usted muy bien pero lamento decirle que me molesta, todos disfrutan de su
baile.- Sonrío feliz.
-Ahora
está aquí para disfrutar solo usted.
Empiezo
a moverme al compás de la música, es una que será ¿Electrónica? O no sé, es una
de David Guetta, Vassy si no mal recuerdo, lo sé porque a mi amigo David le
gusta esa música, empiezo a moverme un poco pegada a su cuerpo y sus ojos se
iluminan, sus manos siguen en mis caderas y sigue mis movimientos, los disfruta
y sonrío ante eso, estamos en medio de mucha gente así que no somos tan vistos
y puedo moverme sin mucho problema de provocar a alguien que no sea mi novio.
Su sonrisa de dibuja ante mis acciones y cierra los ojos, empieza a moverse y
entrado en ambiente nos proponemos divertirnos.
-Estas
provocándome una maldita erección que dolerá si no la atiendo.- Me dice al oído
provocando que me estremezca.
-Bueno,
será atendida en un rato más.- Lo beso.
-Lo
siento por tu familia pero te llevare a mi departamento.
-Y
no pondré objeción alguna.
Sonreímos
y seguimos bailando hasta que llega una canción lenta; nos abrazamos y nos
movemos lentamente, esto es muy romántico, como en algunas películas, no dejo
de sonreír y de notar miradas ajenas en nuestra dirección, ¿Lo habrán
reconocido? Suspiro, no importa, el ya no es profesor, yo ya no soy menor de
edad, que importa si saben de nosotros, al contrario, mucho mejor.
-Cariño,
¿Nos vamos?.- Sus ojos destellan de alguna emoción.
-Vámonos.-
Le contesto emocionada.
Tomándonos
de la mano caminamos entre los que siguen bailando, llego con mis amigos y Hyde
sin soltarme y poniendo más agarre en mí mis amigos me sonríen.
-Me
voy chicos, nos vemos en unos días.- Me despido y ellos me sonríen y ven a
Hyde.- Él es…
-Su
novio.- Me interrumpe enseguida y todos se asombran.
-¡Por
fin conocemos a tu novio!.- Me dice Dana.
-En
realidad….- Él se quita el antifaz.- Ya me conocían.- Todos se quedan con cara
de sorpresa y yo orgullosa sonrío.- Me alegra verlos a estas alturas,
felicidades.- Les sonríe y ellos aun atónitos solo asienten.
-¿Doctor
Takarai? ¿Él es tu novio? No puedo creerlo, ¿Tú?.- Maira tiene cara de sorpresa
infinita, sonrío completamente.
-Sí,
yo. Bueno, es hora de irnos, sigan divirtiéndose.
Los
dejo a todos asombrados, David solo se ríe ante la reacción, él era el único
que sabía sobre mi novio. Llegamos a su auto y feliz por lo de hace un momento
subimos, toma rápido camino a su departamento.
-Bien
doctor Takarai, dejo claro que es mi novio, ¿Alguna razón?
-Habían
muchos ojos masculinos en ti, así ya saben que tienes novio y quien es.
-Sí,
sí. A eso se le llama marcar territorio.
-Eso
mismo.- Sonríe encantado.
Llegamos
a su departamento que está lleno de velas y rosas, mi interior se estremece,
estoy feliz y emocionada, la mesa esta puesta y nos espera una deliciosa cena
por lo que puedo oler, volteo a verlo y su mirada me dice que esto es más que
una cena.
-¿Te
gusta?.- Me abraza y paso mis manos por su cuello.
-Es
perfecto Hyde.- Le doy un dulce beso.
-Cariño…
Sé que tal vez lo que te pediré no sea lo correcto o no sé cómo lo veas tu
pero… Quiero pedirte que vengas a vivir conmigo.- Mi corazón se detiene por
unos segundos.- Cuando te titules podremos casarnos, o nos casamos mañana mismo
si quieres, trabajaras todo lo que quieras y después podremos tener hijos ¿Qué
tal el plan?.- Sus ojos brillan, su emoción es evidente y siento su
nerviosismo.- Lo que quiero que entiendas con esto es que… Pequeña, no puedo ya
vivir sin ti, eres indispensable en mi vida y te veo en mi futuro, solo a ti,
siempre.
Mis
ojos pican y mi garganta con un nudo no me deja hablar y solo le respondo con
un beso lleno de amor, me corresponde felizmente, me entrego a ese beso, le
dejo todo de mí en ese beso. Lo amo como loca, mi primer amor. Mi unico amor,
solo lo quiero a él, solo a él. A mi lado, siempre. Cuando recupero el habla y
el valor, tomo un suspiro y hablo.
-Ese
plan me parece perfecto.- Respondo feliz y su sonrisa se marca con un brillo en
sus ojos.
-Te
amo pequeña.
-También
te amo cariño y… Ya no soy tan pequeña.- Bromeo.
-Siempre
serás mi pequeña, mi pequeña alumna que me abrumo desde la primer palabra que
cruzamos, ¿O no lo cree usted, señorita Dorantes?.- Sonrío ante su tono de voz
como cuando era mi profesor y me llamaba por mi apellido.
-Doctor
Takarai, usted fue el que me abrumaba con todos sus arrebatos.- Nos besamos.-
Desde esa primer palabra me hechizo, mi único amor ¿Puede creerlo?
-Lo
creo, lo supe desde la primera vez que me acerque a ti, en el salón, su nerviosismo…
Me volvió loco señorita.
-Y
usted a mí doctor, desde el primer día.
FIN~
Impresionante !! Leí su historia en una semana y me encantó, escribes muy bien Tsukii! perfecto :3
ResponderBorrarMuchas gracias por tomarte el tiempo de leer y me alegro que te haya gustado :3
BorrarSaludos! <3
He leído todas tus historias y puedo decir que la que mas me gusto fue esta y es porque a Hyde lo pusiste como un hombre normal sin toda la fama que tiene pero con toda la sensualidad que irradia, felicidades por esa imaginación, espero leer mas historias en donde Hyde sea una persona común sin quitarle el lado sexy jajaja.
ResponderBorrarEstos dias estuve delicada de salud y no habia podido entrar al blog, he leido todos tus comentarios y te agradezco mucho por ellos, me hacen bien.
BorrarSinceramente, tambien este fic es de mis favoritos, fue algo nuevo en mi historial de fics, me alegra mucho que lo hayas disfrutado.
Un abrazo! <3
Me costó tiempo leerlo , pero , valió la pena . Es el mejor fanfic que leído , me pareció totalmente hermoso , lo disfrute muchísimo 😊.
ResponderBorrarAdoro tus fics , sigue creando más , que ya leí casi todos 😁.