miércoles, 22 de abril de 2015

And she Said



Idea original: Julia Hydeist Cieler.
Adaptación: Tsukii Leciel .

Hacía tiempo que había decidido tener una asistente. No me importaba si era hombre o mujer aunque realmente prefería hombre.
En mi caso tener una asistente mujer complica las cosas, se la pasan viéndome todo el día y apenas pueden articular palabras cuando me tienen cerca. Claro, eso depende del tipo de mujer que sea. Si son tímidas  se apenan con facilidad. Si son mujeres experimentadas… La pena la dejan para ser atrevidas.
Vi currículos y había muchos grandiosos. Casi perfectos pero también esa perfección me hacía sospechar un poco, habían altos ejecutivos… Ejecutivos como asistentes personales… Ellos tendrían que tener algo mejor pero claro, ser mi asistente era mejor cosa en el mundo según mis amigos.
Revise cuidadosamente cada papel, mi idea era emplear a alguien que no fuera mi fan pero después de revisar más de cien entrevistas deseche la idea, todos fans.
Finalmente me decidí por una chica de 30 años. Su perfil laboral me gustó mucho, tiene experiencia como asistente y habla inglés, algo importante para mí. La escogí porque en su fotografía se veía una persona noble y no causante de problemas. En su papeleo decía bien que es mi fan y bueno, no puedo hacer nada pero con una fan tímida no hay mucho problema, no intentara tocarme de más o besarme.
―¿Tienes todo listo?.― Le pregunto y ella sube la mirada nerviosa
―S... Si, ya está Takarai-san, en media hora salimos
Revisa su reloj de mano y asiente mientras me dice el tiempo. Asiento yo también y me levanto de mi cómodo sillón. Estamos en la disquera, tenemos una junta con unos productores... Esas juntas a veces me aburren mucho. Camino a donde hay una pequeña nevera y tomo una botella de agua, tomo otra y camino hacia mi asistente, se la doy y ella me ve nerviosa... Nuevamente.
Ese nerviosismo lo tiene desde que se presentó ante mi... 6 meses. Lo cual no entiendo ya que una vez saliendo de la disquera la vi en una situación comprometedora con una mujer... Lo cual supongo es lesbiana. No, no supongo. Estoy seguro. La vi besándose con una mujer. Es obvio que sus preferencias sexuales no se inclinan hacia los hombres.
―Gracias Takarai-san
Asiento levemente y regreso a mi lugar. Este día ha sido caluroso y aunque estemos en la disquera estoy solo con una playera sin mangas, no quiero llegar con los productores todo acalorado y oloroso. Abro mi botella y tomo el agua fría. Es refrescante.
Veo a mi asistente sentarse en un extremo de la sala y se recarga sus codos en una mesa. Deja su agenda en ella y toma de su agua.
Aunque sea lesbiana no puedo evitar verla como lo es, una mujer. Es hermosa siendo sincero. Ojos grandes y brillantes, cabello largo y sedoso, buena figura, pechos normalmente llenos y cadera perfecta. Su piel se ve tersa, sus labios son sonrojados al igual que sus mejillas. No usa mucho maquillaje y eso me gusta. Es natural al igual que su olor.
Sí, he tenido la oportunidad de olerla, es exquisito ese aroma. Y algo que también me gusta es que sea tímida y penosa. A veces pienso que es una lástima que sea lesbiana. Pero por otro lado pienso que es lo mejor, no me gusta llevarme empleadas a la cama. Suspiro y doy otro trago a mi agua.
Veo todavía a la chica quien revisa su agenda. En este momento tiene una falda que le queda dos dedos arriba de la rodilla y un pequeño saco ajustado. No es su forma de vestir normalmente pero ese es su estilo cuando vamos a juntas importantes. No niego que me gusta verla así, marca más su figura y ver sus piernas... El saco ajustado en el área de sus senos...
Agito mi cabeza; odio cuando me pongo a pensar en estas cosas. Me acaloro y sin desearlo me pongo duro, que lata. Con tan poco y me pongo así. Tomo aire profundo y lo saco en sus suspiro. Tomo un poco más de agua y me levanto viendo como ella lo hace seguido de mí, toma su agenda y la pega a su pecho.
―Vamos
Le digo en tono bajo y salimos de la sala. Ella camina a mi lado y en silencio lo cual le agradezco, no suelo ser muy hablador. Subimos a un ascensor y bajamos cinco pisos. Cuando voy a alguna junta normalmente me llevo a mi asistente y nos vamos los dos en mi auto, podríamos llevar chofer pero me gusta manejar de vez en cuando mi Ferrari.
―Después de la junta tiene llamado en la radio, a las 8 en punto
―Lo había olvidado y yo que le dije a Ken que nos veríamos... Llámale y cancélale, que me disculpe
―Por supuesto
Lo anota en su agenda y saca su celular, ese celular yo se lo di, repleto siempre de crédito y de mis contactos, obviamente tiene mi número también.
―Buenas tardes Kitamura-san, le llamo para decirle que Takarai-san no podrá verlo hoy, tiene un programa de radio esta noche. Le pide lo disculpe...
Escucho su profesional y dulce voz. Me gustaría ver su concentración con la que habla pero si quito la vista de la carretera provocaría un accidente. Afortunadamente no nos tocó la hora pico o ya estaría desesperándome. La escucho colgar.
―Dice el joven Kitamura-san que no se preocupe
Sonrío. Ella siempre elije las palabras más dóciles para decirme las cosas pero conociendo a Ken sé que no dijo eso.
―Dime las palabras que dijo él
―Bueno... Dijo que este más al pendiente de sus horarios y que...
―¿No acostumbras a decir malas palabras?.― Pregunto divertido
―No, bueno si pero no frente a usted y menos si esas palabras las dijeron para su persona
―No te preocupes, estoy acostumbrado, así son esos idiotas y es verdad, debo de estar más al pendiente de mis horarios
―No tiene porque, es mi trabajo, soy como su alarma personal
―En estos meses me has mal acostumbrado
―Lo siento
―No tiene nada de malo, no me equivoque en escogerte para este puesto
―Gracias Takarai-san
Pronto llegamos a donde nos espera una aburrida junta. Bajamos del auto y entramos enseguida a unas oficinas. Una señorita nos guía a una sala de juntas y nos deja con unas tazas de café, con este calor. Debe estar bromeando.
―Café con este calor.― Escucho hablar a mi asistente
―Es lo mismo que pensé
Digo también y ella se sobresalta, no se dio cuenta de que hablo en voz alta. Cuando la veo abrir la boca para hablar llegan dos de traje y nos saludan cortésmente.
―Gracias por venir hyde-san
―Trabajo es trabajo
Ellos asienten y empezamos con los negocios. La asistente de ellos también está aquí y pone suma atención en todo, lo sé por su fija mirada en todos nosotros.
Hablamos por una hora y cacho. Todo fue aburrido pero gratificante. Ahora que estamos en mi auto el calor es más, en las oficinas había aire acondicionado. Manejo hacia mi departamento, tengo tiempo de cambiarme e ir a la estación de radio.
Mientras manejo vamos en silencio. Ella es tímida y callada, yo soy callado. Hacemos buena mancuerna pero ese silencio se rompe cuando su celular suena y no es el de trabajo, ella lo toma pero no contesta.
―Puedes contestar
―No es de trabajo
―No importa __, adelante
Ella asiente y suspira. Teclea algo y lleva el móvil al oído.
―Estoy trabajando Miyuki, yo te llamo después
Y cuelga. Wow, es una de las llamadas más seas que he presenciado. Miyuki... Ha de ser su novia, quiero preguntar pero temo incomodar, pero como su jefe puedo hacerlo... ¿No? Bueno que más da.
―¿Tu pareja?.― Pregunto sin rodeos y siento su mirada en mi
―¿Qué? Yo...
―Las vi un día afuera de la disquera, no te preocupes que no soy prejuicioso
―Takarai-san yo...
―No es necesario que me digas nada, enserio
Al ver su nerviosismo decido no presionar. Entramos al estacionamiento de mi edificio y cuando estaciono el auto bajamos. Caminamos en silencio al elevador y pronto llegamos a mi departamento.
Ella ya ha entrado aquí, como mi asistente la necesito por cualquier cosa. Dejo las llaves en la barra de la cocina y ella camina a la sala a esperarme. Camino a mi habitación y me quito la playera que traigo puesta, que maldito calor hace.
Busco algo entre mi closet pero me interrumpe la voz de ella, toca despacio la puerta de mi habitación. 
―Pasa.― Digo continuando con lo mío
―Takarai-san, tiene una llamada del señor Ogawa-san
Volteo a verla y tiene el celular entre las dos manos para tapar la bocina. Camino hacia ella quien me ve nerviosa. Siempre me ve de esa manera así que no creo que sea porque me sin playera, si fuera yo mujer seguro que estaría pensando cosas malas. Por eso no me preocupo si me ve con poca ropa, me siento confiado con ella.
―Gracias.― Tomo el celular
Me hace media sonrisa y entra más a la habitación dirigiéndose al closet, ¿He dicho que también es mi encargada de imagen? Tiene buen gusto en la moda, sabe maquillar y peinar, todo un cofre de tesoro.
―Tetsuya.― Contesto
―Hyde, recuerda que pasado mañana tenemos un concierto, mañana ensayaremos un rato por la tarde
―Está bien, eso pudiste decírselo a __
―Claro que se lo dije, confío más en ella que en ti, solo quería saludarte
―Que gracioso, en este momento estoy muerto de calor, es horrible
―Lo sé, hoy en especial, Ken me dijo que le cancelaste
―Maldito chismoso pero si, no recordé que hoy tengo radio
―No sé qué harás si algún día se va tu asistente
―No tiene porque, es un buen trabajo
―Si si, todo termina algún día, nos vemos en poco
―Claro
Colgamos y subo la mirada, ella está viéndome fijamente pero disimula un poco cuando ve mi mirada.
―Esta le vendrá bien
Me da una playera, no puede ser. Justo la que tenía en mente, la tomo y le devuelvo el celular. Me la pongo y me voy al espejo, perfecto. Ahora cepillo un poco mi cabello y me pongo desodorante y perfume, cuando regrese me daré un delicioso baño.
―Permítame
Se acerca ella a mí y me acomoda un poco el cabello. Toma un polvo y me lo pone en el rostro con delicadeza. Cierro los ojos y segundos después cuando no siento que pase por mis ojos los abro encontrándome con su brillante mirada. Algo en mi da un vuelco. Es como si su mirada me gustara y quisiera tener más de ella. Nos vemos fijamente y casi puedo sentir su nerviosismo, nerviosismo que me intriga un poco.
―Esta listo.― Rompe ella el silencio
―Gracias, vámonos entonces
Trato de verme tranquilo. Salimos de mi habitación y caminamos a la salida. Es una chica muy eficiente, en todo. No es de las que me acosan ni de las que están enamoradas de mí, debería de sentirme aliviado pero sorprendentemente ahora me doy cuenta de que no es así. Me gusta que sea perfeccionista, así como yo y que esté dispuesta a todo. Suspiro. Es una lástima que no vea a los hombres.

Desde que había visto que tenía una oportunidad de trabajar con él hice todo lo posible porque aceptaran mi currículo. Lo logre. Y logre también que él me eligiera. Ahora es una satisfacción trabajar para él, estar casi en todo momento a su lado. Pero también es una tortura. ¿Cómo poder controlarme mientras lo tengo cerca y sin playera? Es una locura. No sabía que tenía tanta fuerza de voluntad realmente pero me ayuda mucho el miedo que tengo de hacer algo mal y hacer que me despida. Si de esta forma puedo estar cerca de él no importa nada más.
Aunque eso sí… Algo me sorprendió. Él me dijo que tengo pareja… Y una chica. ¿Cómo puede ser? Bueno, Mi amiga Miyuki me gano en una apuesta y como perdí ella escogería el castigo. Y fue un beso en la boca. No es como si me la pasara besando a todo el mundo y mucho menos a mujeres. Pero ella como mi amiga se lo permití y mi palabra es más fuerte que cualquier prejuicio.  
Lamentablemente hyde se dio cuenta y ahora piensa que soy lesbiana. ¡Claro que no! Si lo fuera no desearía con tanto fervor a ese ser que es mi jefe. Cuanto dará porque se fijara en mí pero soy una simple empleada y la realidad duele.
Ahora tenerlo a escasos 10 cm de mí me hace perder el juicio. Podría dejarlo todo y besarlo pero no sería profesional y no quiero perder este trabajo. Paso con cuidado una pequeña esponja por su rostro dejando un pequeño rastro de maquillaje. Lo hago tranquila y confiada pero eso se va cuando me encuentro con su profunda mirada. Labios cerca, respiraciones mezcladas, miradas conectadas. Tomo aire, esto es mucho. Espero no caer al suelo por tan abrumada que me siento. Decido romper el momento diciendo que está listo y algo en mí se estremece, esa mirada… ¿Es de decepción?
Salimos en silencio de su departamento y subimos a su auto. Debo confesar que amo estar en este lugar, a su lado. Es uno de mis tantos sueños con él.
Llegamos pronto a la estación de radio, ya hemos estado aquí antes así que solos pasamos directo al camerino en donde esperaremos a que lo llamen. Siempre tengo conmigo el celular que me dio y mi agenda. Lo necesario nada más.
―Hyde-san, ¿Está todo bien?
―Todo bien gracias.― Le contesta a uno de los productores
―Señorita gusto en verla de nuevo
―Gracias, igualmente.― Contesto educada
Nos deja solos y me siento en un sillón cerca de hyde. Él se acuesta en uno grande y cierra los ojos. Casi no duerme ni descansa, en momentos como este es cuando aprovecha un poco. Cuanto desearía poder acariciar su cabello mientras se relaja y encuentra el sueño.
Tomo mi celular y veo nada en especial. Mientras él duerme yo me quedo velando su sueño, imaginando que lo cuido como su pareja y no como su asistente.
―Salimos en 10
Me dice un chico de staff y asiento. Me levanto de mi lugar y camino hacia él. Ha dormido media hora, me alegro. Me acerco un poco más de lo debido, ver sus finas facciones mientras duerme es una completa maravilla.
―Takarai-san...
Le hablo en voz baja, acaricio un poco su cabello y después sus mejillas. Le vuelvo a hablar y no puedo evitar pasar mis dedos por sus labios, son tan suaves.
―Takarai-san, debe despertar, es hora del programa
Como si fueran palabras mágicas se levanta chocando así con mi rostro... O más bien, labios. Abro más los ojos y me encuentro con los suyos. No puedo reaccionar tan rápido. Sus labios están con los míos ¿Verdad? Cierro los ojos y me alejo enseguida. Me tapo la boca y me giro para que no vea mi sonrojo.
―Discúlpeme, no era mi intención...
―No te preocupes, no pasa nada, ayúdame por favor
Me giro para verlo y tiene en la mano un chícharo de esos que van en el oído. Asiento enseguida y le ayudo a ponérselo y a esconder los cables en la ropa, peino un poco su cabello y retoco su maquillaje, acomodo su ropa. Por el beso me siento nerviosa y no puedo evitar no sentir su intensa mirada en mí.
―Es... Esta listo
El asiente y caminamos a la cabina en donde el conductor lo espera con una sonrisa. Hyde también sonríe y entra a ese pequeño espacio. Cuando me voy atrás de las cámaras puedo soltar el aire que tenía contenido. Este trabajo me matara de un infarto.

El concierto empezara en una hora más. Estamos nerviosos como en cada concierto, siempre es nueva cada presentación y eso lo hace siempre especial. Estoy en un solo camerino, el recinto tiene pequeños camerinos en donde solo puede estar un artista. Estoy con mi asistente viendo horarios de mañana.
―... Y a las siete tiene nico nico
―Yamada... Lo recuerdo
Después del beso no tocamos el tema. Ella no dijo nada y yo tampoco. No lo hice para no incomodarla y para no hacerla sentir mal. Sé que es profesional y eso seguro la mortifico, más porque beso a un hombre. Que aburrido debe ser si no es una mujer a quien beso.
Toma el vestuario que escogimos y lo acerca a donde estoy. Empieza a sacarlo poco a poco y con sumo cuidado. Yo por mi parte solo puedo observar. Después de sentir sus suaves labios no puedo evitar no pensar en ella más allá... Veo sus piernas, su figura... Esos pechos que como si me llamaran a gritos que los tocase me imagino haciéndolo. Rosándolos, besándolos y jugando con sus sonrosados pezones, porque así me imagino que los tiene. Después besar su estómago, su vientre... Ver qué tipo de bragas usa y quitarlas para disfrutar un poco de ella.
―... Takarai-san, ¿Me escucha?
Su voz me saca de mi ensoñación y me encuentro con su brillante mirada. Hago media sonrisa y asiento. Entonces ella empieza a quitarme el saco que traigo puesto y yo me quito la playera, me da una camisa blanca y me la pongo. Ella pone mi gabardina y me rodea el cuello con sus manos para acomodar la ropa. Esa proximidad me hace sentir su calidez y su olor. Cierro los ojos, si sigo así terminare teniendo una dura erección que no me ayudara para concentrarme en el concierto.
Me quito el pantalón. Ella me ha visto así antes así que no es nada nuevo. Me pasa el pantalón y me lo pongo. Me quito los zapatas y ella se agacha para ayudarme a poner las botas que usare. Verla a esa altura... Diablos. Soy hombre. Como no pensar en cosas locas y delirantes.
Como ella bajándome los pantalones y rebuscando en mi ropa interior mi excitación para atenderla. Con esa boca confío ciegamente que hará un buen trabajo. Sentir su lengua en mi longitud, sus labios besando mi punta...
Abro los ojos y me encuentro con su mirada. Mierda. Veo mis zapatos y están puestos. Debo de llamar a una de las amigas de Ken esta noche y distraerme que no quiero pasar más momentos incomodos.
―Gracias.― Le digo un poco apenado
Asiente y guarda la ropa que traía puesta. Me peino un poco pero enseguida siento las manos de ella y su mirada me dice ‘yo me encargo’ la dejo y cierro mis ojos mientras me peina y maquilla. Es muy relajante que te peinen con tanta delicadeza, me hace sentir sensaciones agradables.

Veo a los cuatro bajar del escenario, sudados y extasiados por el espectáculo. Fue tan perfecto como siempre. En cuanto hyde toca piso enseguida me acerco a él dándole una toalla para que se seque y una botella de agua.
―¡Buen trabajo a todos!
Dice los chicos de staff. Hyde sonríe a todo aquel que se le pase enfrente y llegamos al camerino, tomo enseguida la ropa limpia y le quito la gabardina. Odia estar sudado y acalorado así que me apresuro para que se refresque. Le desabrocho también la camisa. Mientras lo hago no puedo evitar ver sus abdominales... Esa suave piel y brillante por el sudor. Le quito la camisa y tomo la toalla para pasarla por su cuerpo, seco su cuello... Cuanto me gustaría lamerlo, seguro debe tener un sabor delicioso. Paso por su pecho y sigo secando, esos pezones cafés y erectos... Sí, están erectos, no puedo evitar pasar mi mirada por debajo de su cadera y me encuentro con un bulto prominente.
Este es mi ídolo, el que disfruta un concierto tanto como si tuviera sexo con sus fans. Así lo ve el. Seco sus abdominales y su espalda. Le doy la playera limpia y se la pone, tomo su cabello que está un poco húmedo por el sudor y lo recojo con una pinza, luce encantador así. Tomo el pantalón limpio y lo observo, el con su mirada me dice que él hace esa parte y dejo el pantalón a un lado. Siempre después de un concierto él se encarga de eso, se por qué pero tampoco le digo,
Seria vergonzoso.
Mientras él se pone el pantalón yo recojo las cosas de peinado y maquillaje. Cuando está todo listo cargo la pequeña maleta que traje y me quedo esperando ordenes de hyde. El me ve lista y toma su último trago de agua.
―Vámonos
Camino a su lado y nos despedimos de sus tres amigos. Cuando salimos del área de camerinos nos encontramos con una multitud de fans. ¿Qué hacen en este lado? Aquí no deberían de estar ellos. Es acceso solo para personal autorizado. Veo a hyde quien se estremece. Veo a mi alrededor y no está el auto en el que vinimos. Perfecto. Una fan voltea hacia nosotros y tras echar un vistazo de segundos reconoce a hyde.
Sin darme cuenta bien de lo que hago lo tomo de la mano y salgo corriendo jalándolo conmigo. Corro  donde veo luces de autos. Tal vez lo más inteligente pudo haber sido correr al interior de nuevo pero ahora estamos lejos de la entrada y no podemos regresar.
Cuando llegamos a una avenida paro un taxi que afortunadamente viene vacío. Hago que entre hyde quien no sabe que pasa y entro yo después. Le doy una dirección al chofer y observo atrás de nosotros. Las fans están observando por todos lados a ver si nos ven.
―Nos habían visto.― Dice hyde al percatarse de todas las chicas
―Si, afortunadamente escapamos
―Reaccionaste rápido
―No se cómo paso
―Gracias, pudimos haber muerto entre todas ellas

Lo veo sentarse más tranquilo en el asiento y cierra sus ojos. ¿No dirá nada más? Como, ¿A dónde me llevas? Regularizo mi respiración y me tranquilizo, después de todo, llevarlo a mi casa no es tan malo... ¿O sí?



2 comentarios:

  1. Me encanto y espero la conti, la idea estaria genial para un fic mas largo, pero me conformare con dos capis

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    1. He pensado en hacer un fic de varios capitulos con este tema pero por ahora solo hice algo corto ya que la escuela no me permite tener el tiempo suficiente para escribir algo largo, pero no elimino la idea de hacer una historia mas sustentada.
      Gracias por leer!

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