lunes, 8 de septiembre de 2014

Words of Love

-Capitulo 12 Hydeaway-

Estar de nuevo entre sus brazos es lo mejor que me ha pasado en los últimos meses, nuevamente su aroma, su calidez, sus palabras cerca de mi oído, sus abrazos y sus besos, ahora no sé cómo es que pude estar sin todo eso por tres meses, en este momento estoy segura de que no me volveré a alejar de él, es un verdadero martirio.
Después de una noche y una mañana hermosa, llena de amor, sentimientos y pasión, llego la hora de trabajar, nuestra entrega de estas veces fue diferente, lo pude sentir, lo experimente, mi esposo tenia lágrimas en los ojos y adoraba con más sentimiento mi cuerpo, mi alma, las palabras que me decía al oído era hermosas, una caricia de su amor a mis adentros, hubo un sentimiento profundo, especial y único.
En este momento estoy en la oficina de Yasu, estamos viendo lo del programa que tendremos mañana con Kichiro-san, ahorita tendríamos que estar en el estudio de VAMPS para ver los detalles del concierto pero no hemos ido por esto, Yasu me comenta que le sorprende que Hyde no hay venido tanto por el cómo por mí.
-Esta es la primera vez que llegas un poco tarde linda, no imagino porque,- me insinúa con una sonrisita
-Oh, yo tampoco imagino porque,- sonreímos
-Me alegra que estemos de nuevo aquí, por lo que me dicen los chicos, unos días más y Hyde iba corriendo por ti y robarte
-Bueno, primero te avisaríamos y luego huiríamos,- bromeo
-Son una pareja preciosa, duraran para toda la vida,- eso me hace sentir bien
-Gracias Yasu, también lo creo,- tengo una sonrisa de oreja a oreja
-Oye… Y aquí en confianza… ¿Han planeado tener bebés ya?,- me quedo sin respiración por un segundo
-Wow, umm… No hemos hablado de eso pero ahora no creo que sea uno de nuestros planes, ya sabes el trabajo,- ¿bebés?
-Pero toda la vida tendrán trabajo, no es un buen pretexto
-Bueno pues… No lo sé, no me había puesto a pensar en hijos
-Cuando los tengan serán los bebés más afortunados del mundo al tener unos padres como ustedes y tíos como los chicos y yo,- aww, tíos
-Lo serán,- sonrío confiada 
Seguimos trabajando, ya casi tenemos los documentos para la producción de mañana, hoy será un día agitado como los otros cinco días que vienen, más mañana ya que saliendo del concierto salimos corriendo al programa de Kichiro para la entrevista, solo espero que esta vez no me encuentre con esa mujer, no le daré el gusto de ofenderme ni de que tenga la fortuna de vernos separados a Hyde y a mí.
Pasamos una hora aquí en la oficina, vemos el reloj y estamos un poco atrasados, tenemos que bajar e irnos al Tokio room, guardamos las cosas y salimos de la oficina, caminamos al ascensor y a mitad de camino nos encontramos con mi esposo quien según yo suspira aliviado, de hecho, este tiempo lo he visto un poco extraño, a veces me dice que me tiene que decir algo pero al final sale con algo casual.
-Hyde ¿A dónde tan rápido?,- le dice Yasu
-Por ti,- se acerca a nosotros y me toma de la mano,- no llegaste al estudio de VAMPS y ya es hora de irnos
-Sí lo siento, es que surgió algo pero ya vamos,- de hecho nos retrasamos por estar platicando más que por trabajo, mi jefe solo me sonríe
Llegamos a la planta baja, ya están las camionetas de siempre, los demás chicos ya están arriba y solo esperándonos, subimos y tomamos camino al foro, todos platican y ríen, yo también pero por alguna razón me siento extraña, siento como una preocupación, angustia, como si algo fuese a pasar y no es algo bueno, trato de distraerme, tal vez suposiciones mías y me adentro más a la plática de los chicos.
El Tokio room es un lugar grande, hay un camerino para cada artista y hasta sobran, caminamos rápido a los camerinos, los del staff entran casi corriendo para que las cosas estén listas en cuanto entre su jefe para que lo empiecen a preparar, doy órdenes a los de mi staff y nos preparamos, en este momento quiera o no me alejo de mi esposo ya que mi trabajo es estar con Yasu, el solo se va a su camerino con las personas de su staff, ‘hasta más tarde’ logro decirle desde lejos; entramos al camerino y ponen las cosas de vestuario, maquillaje y peinado.
-Yasu, quítate un poco de ropa y siéntate,- le digo mientras checo que todo esté en orden
-Linda… Si Hyde se entera de lo que me estas pidiendo se molestará y me torturará,- volteo a verlo y caigo en el tema
-¡Yasu!,- me rio,- compórtate, además no soy la única aquí, te podríamos agarrar entre cuatro que somos aunque seas el jefe lo haremos,- bromeo y las chicas de staff solo se sonrojan, tan tiernas
-¿Cuatro he? Está bien, estoy a su disposición,- se ríe,- para que me preparen que estamos justos de tiempo, a trabajar señoritas… Y señora,- me sonríe
-Bien, vamos chicas,- les digo y empiezan a maquillarlo,- serás un lindo gatito
-Gracias linda, pero deja de coquetearme que eres casada,- reímos todos
-No prometo nada pero lo intentare,- le sigo la corriente
Tardamos poco más de una hora entre platica y platica y mi jefe está listo, todo un gatito, dios tanta ternura, le tomo unas fotos y salimos del camerino, vamos a la sala de estar y cuando entramos veo a una rubia y una morena seduciendo a Daigo, el solo muere de risa, dos hombres que pasan totalmente como chicas cuando se caracterizan así, wow, esto es grandioso.
-Vaya, nunca pensé que fuera a presenciar algo así,- les digo sonriente, tengo que tomar fotos de esto
-Linda, creo que Hyde tiene gustos únicos, llamémoslo así,- me dice Yasu con diversión
Entramos y Yasu se sienta a su lado, yo me quedo parada tomando fotos de ellos distraídos, mi esposo tan femenino se acerca a mí y me abraza, quiere besarme pero se detiene dudoso, él vestido de mujer quiere besarme; esto es algo divertido, al final nos besamos cuidando que el maquillaje no se arruine, nos separamos y siento como alguien nos mira, volteamos a la par y los chicos que están sentados se nos quedan viendo sin perder detalle.
-Locos pervertidos,- les dice Hyde
Nos quedamos un rato haciendo locuras, por lo menos hace un año no llegue a imaginar que estaría así con todos ellos, tal vez con Yasu y Daigo sí, pero no tanto con Anis, con K.A.Z, los chicos de VAMPS, menos con Hyde, me daba mucha pena estar cerca de él, pero ahora estoy disfrutando de ellos, de su compañía, de sus locuras, de su diversión y hasta secretos. Tomamos fotos, reímos, cantamos, todo lo que se nos ocurre hasta que llega la hora de que salgan a escena, les deseo suerte y se van, yo salgo después de ellos y en el pasillo me encuentro con ella, ¿Qué rayos hace aquí?.
-Hola querida,- me dice sonriente
-Amm… Tengo prisa, con permiso
-No, espera… ¿Puedo saber qué haces aquí?
-¿Perdón? En todo caso, tú que haces aquí
-Recuerda que soy reportera, querida,- la estúpida sonrisa no se le quita
-Pues recuerda que soy la asistente personal de Yasu… Querida,- le respondo
-Umm, es verdad… Bueno, tengo que ir a hacer mi trabajo… Nos vemos más tarde
-No lo creo,- camino para no estar más frente a ella
-Espero que hayas disfrutado el tiempo que tenías con Hyde,- me dice pero la ignoro
Llego con el público y todos los artistas están ya en ambiente, cantando, brincando, actuando totalmente, el público está eufórico y también disfrazados, esto es realmente Halloween, tomo fotos, muchas fotos, mi primer Halloween como casada, es magnífico.
Pasan las horas y termina la presentación, yo me adelanto al camerino para cuando llegue Yasu y se cambie, arreglo su ropa y las chicas que están conmigo guardan todo lo que ocuparon, llega el jefe y le damos agua y una toalla para que seque su sudor, ya un poco fresco le empiezan a quitar el maquillaje y accesorios del disfraz, le paso su ropa y se cambia, guardamos el vestuario y estando todo listo voy con mi esposo a su camerino.
Entro y él esta acostado en un sillón, luce exhausto, me siento a su lado y él me sonríe, se sienta y nos besamos, hago que se gire un poco y empiezo a darle un masaje en los hombros, después nos abrazamos y seguimos con los besos, platicamos del concierto, está muy contento; justamente cuando iniciamos otro beso profundo y dulce tocan la puerta y sin esperar a que demos carta blanca pasan, es esa zorra otra vez, inmediatamente siento como mi esposo se tensa y se para para enfrentarla.
-Vete,- le dice con seriedad
-¿Aun están juntos?,- pregunta ella ¿Qué?
-¿Por qué no habríamos de estarlo?,- le digo parándome a lado de mi esposo y tomándolo de la mano, él es mío zorra
-¿Por qué no? Bueno, ¿A caso no tienes orgullo? ¿Dignidad?,- pero que
-¿Qué tiene que ver el orgullo y dignidad con nuestra relación?,- estoy empezando a molestarme, no me ganaras estúpida
-Veo que aún no lo sabes… ¿No es así?
-¿Saber qué?,- no sé a qué se refiere
-¿Aun no se lo has dicho Hyde? ¿En verdad no lo has hecho?,- en este momento siento un hoyo en el estómago, esa sensación de nuevo, tengo miedo ahora
-¿Decirme que?,- veo a Hyde quien está prácticamente pálido, sus ojos desprenden temor, mucho temor, siento que mi corazón late fuerte, dios no, cuando veo que abre la boca para hablar, ella lo hace primero
-Para ahorrarte todo el cuento querida, estoy embarazada… Vamos a ser padres Hyde,- suelta su veneno, mi corazón se encoje y se va hasta el hoyo de mi estómago, suelto la mano de él, el temor me invade completamente ¿Em… barazada? ¿Padres? No, esto no puede ser posible, él no me pudo hacer esto, las lágrimas quieren salir sin restricción pero no, aquí no
-Cariño,- me dice Hyde tomándome de los hombros, no quiero verlo, por alguna razón, siento que esa mujer no está bromeando, no escucho las palabras del hombre que esta frente a mí pero, quiero una esperanza, una sola, por favor
-Dime que esta mujer miente, dime que no te acostaste con ella, dime que no, por favor,- se me quiebra la voz, el me abraza, siento su cuerpo temblar, no me dice nada, no me dice que no, por dios,-¡LO HICISTE HIDETO! ¡TE ACOSTASTE CON ELLA! Lo hiciste,- digo separándolo de mi lado, no quiero ningún contacto con él, me engaño, rompió su palabra
-Cariño déjame explicarte,- me toma de las manos pero las alejo inmediatamente
-No quiero escuchar nada, nada que tenga que ver de ti, me mentiste, jugaste con toda la confianza que te tenia ¿Crees que puedo creer lo que me quieres explicar?,- mis ojos y garganta pican, estoy a punto de llorar
-Por favor cariño, esto no…
-No te atrevas a mentir Hyde, __, él y yo hicimos el amor mientras tú estabas de viaje, fue la mejor de las noches, me extrañaba sin duda, me adoro totalmente,- no, esto no, no quiero escuchar
-¡Cállate Suzume! En ningún momento te adore,- dice él, entonces si se acostaron,- además, no salgas con que estas embarazada porque no es verdad,- escucho que la voz de Hyde está quebrada
-¡Claro que no es mentira! Si no nos cuidamos, nos entregamos a tanto placer y amor que eso paso a ultimo termino,- no quiero seguir escuchando, empiezo a caminar, quiero salir de aquí, llego a la puerta pero esa mujer me detiene,- prácticamente tengo dos meses de embarazo, si querida, todo este tiempo él te lo oculto, quiso seguir mintiéndote,- jalo mi brazo de su agarre y la veo a los ojos
-Que lo disfrutes tanto como nunca pudiste, finalmente, lo lograste,- hago media sonrisa, la quito de mi camino y salgo de ese lugar
-¡__! ¡Espera!,- grita él pero no me detengo
Veo como salen los chicos de su camerino, me echó a correr, no quiero que me alcance, no quiero verlo, no quiero nada con él, nunca, siento como de repente agarra mi brazo y me detiene, tengo muchos sentimientos encontrados y lo primero que hago es verlo a los ojos, no quiero que me vuelva a tocar, alzo mi brazo libre y le doy una cachetada pero ni así me suelta, jalo fuerte mi brazo y lo empujo con fuerza, camino hacia a atrás, veo como Anis lo agarra para que no me siga y Hyde va cayendo sobre sus rodillas con un mar en los ojos, me echo a correr, salgo del foro y sigo corriendo, doy vuelta en alguna esquina, tomo rápido un taxi que veo, le digo que maneje, no sé a dónde ir en este momento, solo quiero olvidar, las lágrimas que había contenido están saliendo a flote, odio esto, lo odio a él, en algún momento suena mi celular, queriendo o no reviso y es mi amigo, tomo la llamada.
-•__, ¿Dónde estás? Te estamos buscando, por favor, dime que estas bien
-Si Daigo estoy bien, ya no estoy en el foro
-•¿Entonces dónde?
-En un taxi
-•Es peligroso que estés sola y a estas horas, por favor déjame verte, necesito saber que estas bien
-No estoy bien Daigo, estoy destrozada, las lágrimas salen más ¿Estas con él?
-•Si te refieres a Hyde, no, no estoy con él estoy solo
-No le digas que hablaste conmigo… Solo… Solo veámonos en alguna parte
-•Donde digas y descuida, nadie sabrá de ti hasta que tú lo quieras
-No sé, en mi departamento no porque él ira,- diablos ¿Qué otro lugar?
-•Entonces en mi departamento, él no se atreverá a ir, no después de lo que paso,- ¿Qué paso?,- y no sospechará
-Entonces enseguida voy para allá
-•Igual yo, nos vemos linda y tranquilízate por favor, su surge algo llámame enseguida
-Lo haré, nos vemos
Colgamos y me quedo en silencio, le digo al chofer a donde me lleve y mientras veo por la ventana, mi celular suena y suena, llamadas, mensajes, todo de él, ten por seguro como tu infidelidad que no tendrás contacto alguno conmigo, ni aunque sea de trabajo. En media hora llego al edificio de Daigo, aquí también está el departamento de Hyde, no es tan buen lugar para ocultarme pero espero que no llegue a venir, se estaciona el taxi y Daigo ya está aquí, viene rápido a nosotros y paga el viaje, sonríe y me da la mano, por la hora el vigilante esta distraído, durmiendo tal vez y no nos ve, subimos a su departamento y llegamos a su sala, me siento, me hago bolita, las lágrimas empiezan a salir nuevamente, no lo puedo creer, aun no.
-Trata de tranquilizarte __ me duele verte así, destrozada,- me dice cálidamente mi amigo que está sentado a mi lado
-No puedo tranquilizarme, no puedo,- me abraza y recibo  su abrazo inmediatamente, me acurruco entre sus cálidos brazos,- es horrible Daigo, me engaño, con ella,- lloro un poco más
-Ssshh,- acaricia mi cabello,- lo se linda, lo sé,- ¿Lo sabe? Me alejo un poco de él y lo veo a los ojos
-¿Lo sabes?
-Cuando te fuiste corriendo Hyde gritaba y esa zorra salía del camerino de él vimos que algo andaba mal, ya no te pudimos alcanzar pero si lo detuvimos, yo me puse como loco por cómo te vi y cuando esa mujer dijo todo por él no lo podíamos creer,- me acurruco de nuevo en sus brazos
-Está embarazada, tendrá un hijo de Hyde,- digo débilmente
-No se merece tus lágrimas,- sigue acariciando mi cabello,- ninguno de los dos
-¿Qué más les dijo?
-Hyde corrió a Suzume y todos entramos a la sala de estar, ahí hablamos, dice que te ama como un loco, que no fue propiamente por voluntad que se acostó con ella, que estaba un poco tomado y bueno, ya sabes
-Aun así no es pretexto, ¿A caso no tiene voluntad propia?
-Deberías de hablar con él, ha de estar desesperado por encontrarte
-No quiero, no lo haré Daigo no quiero ningún contacto con él, me engaño, me fue infiel mientras estaba de viaje por trabajo y el tiro de gracia, la dejo embarazada, menos podré hablar con él, estar con él ¿Crees que soy tan egoísta como para dejar a ese bebé sin padre? No, esa criatura no tiene la culpa de nada
-Están casados __, no puede terminar lo suyo así como así
-Existe el divorcio,- digo sin pensar ¿En verdad lo quiero? 
-No tomes decisiones apresuradas
-No quiero verlo nunca más Daigo ha roto todo lo bueno que tenia de él, al menos pareja, nunca lo volveremos a ser,- digo tristemente
Quedamos en silencio, el me tranquiliza con las caricias que hace en mi cabello, las lágrimas salen silenciosamente, mi corazón se siente destrozado, ahogado en algún lugar de mi cuerpo, pensamientos van, pensamientos vienen, el dolor es desgarrador, el dolor aparece en cuanto sé que él y yo nunca más estaremos juntos.
Qué ironía, justamente hoy estaba hablando con Yasu de bebés, bebés que jamás llegarán, que jamás serán parte de nuestra historia de amor, de nuestra corta historia de amor, bebés que solo existieron en mi mente esos minutos de platica, tristemente este es el fin de nuestra relación, de nuestra felicidad, de nuestra bella relación, hasta aquí quiso él que acabara.
El sueño me vence, me siento relajada por la calidez de Daigo, exhausta por las lágrimas derramadas, tranquila porque estoy en un lugar seguro.
Me muevo y ruedo en una gran cama, estoy tapada con unas sábanas con un dulce aroma, la luz del sol entra por unas enormes ventanas, me incorporo un poco y observo a mi alrededor, una habitación amplia, ordenada, llena de luz, estoy con la ropa de ayer, me siento un poco mejor al recordar lo pasado, anoche llore hasta que el cansancio me gano, me quede dormida en los brazos de mi amigo y he amanecido en su habitación, me levanto y voy al baño a asearme, tomo algo de ropa de su closet y me meto a bañar.
El agua corre deliciosamente por mi cuerpo, esta tibia, me enjabono limpiando cada parte de mí, quiero borrar cada palabra dicha por esa mujer, quiero borrar cada caricia, cada beso de él, no soporto la idea de que lo que me hizo a mí en algún momento se lo hizo a ella aquella noche, no es lo mismo saber que ellos hace años se acostaron a saber que estando casado conmigo lo hizo de nuevo y más me aborrece saber que aun así el me lo oculto, no me lo dijo, no tuvo el valor de confesar su falta, al contrario solo me dijo palabras de amor, me dio caricias, besos, hicimos el amor, me hizo el amor después de haber estado con ella, no quiero que quede ningún recuerdo, quiero limpiar cada momento que pase con él.
Salgo del refrescante baño y voy a la sala en busca de mi amigo, no lo veo y paso a la cocina, ahí está cocinando, me ve y sonríe cálidamente.
-Me alegra verte mejor
-Igual me alegra, ¿A caso madrugaste?
-No, no tenía sueño y decidí cocinar, hice jugo de naranja para que tomes, te ayudara a sentirte mucho mejor,- me sirve un poco y me siento en uno de los bancos que esta frente a la barra de cocina
-Gracias,- tomo el vaso y tomo un poco,- perdón por quedarme dormida
-Necesitabas descansar y no te preocupes, eres tan ligera como una pluma,- sonríe,- decidí llevarte a mi habitación, espero que no te importe
-Para nada, al contrario pero… ¿Tu donde dormiste?,- lo veo curiosa
-En la sala, los sillones son muy cómodos
-Umm, no dejes tu cama por mí, es demasiado grande cabemos los dos, no pateo,- bromeo, no me incomoda compartir la cama con mi amigo, además es su cama, no lo puedo quitar
-No te preocupes, está bien
-No hay problema… Me gustaría quedarme unos días más,- no quiero ir a mi departamento porque seguro me buscara
-No tienes que decirlo, quédate el tiempo que quieras, sabes que esta es tu casa,- me sonríe y sirve la comida,- ¿Tienes hambre?
-En este momento al ver la comida si,- me siento cómoda con él,- aah y use tu ropa, lo siento
-Luces bien,- guiña un ojo,- sabiendo que no tenías ropa aquí, fui a comprarte un poco,- señala unas bolsas en la sala
-Pero…
-Ya tenía planeado que te quedarás aquí por más tiempo así que fui por ropa, recuerda que hemos ido algunas veces de compras, se tus medidas,- dios, bajo la mirada, que pena
-Gracias por todo,- se sienta a mi lado
-Siempre tendrás mi apoyo linda, ahora a comer
Tomamos los cubiertos y disfrutamos de lo que cocino, siempre ha sido un grandioso cocinero, disfruto todo, el jugo fresco, la comida, su compañía, la plática, por un momento se me olvida todo lo pasado pero cuando suena mi celular regreso al dolor
-Ha llamado toda la noche y la mañana,- dice en voz baja
-Que molesto,- voy por mi celular, infinidad de llamadas y mensajes, apago el aparato,- ya no molestará,- hago una media sonrisa
-Algún día tendrán que hablar
-Lo sé, espero que sea un día lejano… A quien si llamaré será a Yasu, me disculparé, no quiero ir a trabajar
-Lo entenderá no te preocupes,- me sonríe,- ¿Le dirás que estás conmigo?
-Creo que no, es mejor y tú tampoco digas nada, no quiero que por algún descuido se entere y venga
-Como quieras
Seguimos comiendo y más tarde pasamos a la sala, vemos un rato la t.v, platicamos, siempre me hace reír y olvidar, en este momento mi amigo es mi mejor medicina, entre platica y platica recuerdo que hoy es la entrevista que tiene Yasu con Kichiro, rayos, también me disculparé, en ese estudio esa mujer siempre esta, ella es la otra a la que no quiero ver, tengo planeado quedarme unos días aquí en el departamento de Daigo, no quiero salir, quiero pensar, calmarme, relajarme y cuando me sienta lista ir a trabajar de nuevo con Yasu e ignorar a ese hombre.
Si tenemos que hablar, lo cual es muy seguro, lo haremos rápido y sin disculpas ni nada, lo hecho hecho está y no puede hacer nada, está por ser padre y no pienso quitarle a ese bebé la satisfacción de tener una familia, estoy renunciando a él completamente, por su engaño y por la familia que está por formar.
Pasan los días, llevo casi tres semanas aquí con Daigo, me siento mucho mejor, tranquila y relajada, mi amigo me ha ayudado mucho, he tenido contacto con Yasu por teléfono, le ayudo en lo que el necesita por correo electrónico, vimos que aun así podía estar trabajando y es como si estuviera con él en su oficina, por ese lado no hay problema. Daigo me ha tenido al tanto de todo, en el estudio no se sabe nada de la relación entre Hyde y yo, tampoco hablan sobre el embarazo de Suzume, por mi lado, saben que estoy enferma y tengo unos días de descanso, Hyde está que se lo lleva el diablo de humor, no ve a nadie, no habla con nadie, según sus amigos, casi no come y esta hasta el infinito de tristeza y remordimiento, Suzume va a verlo pero no logra mucho, nada que tenga que ver con ellos me interesa en realidad, tengo mis propios problemas, mi propio dolor y no quiero hundirme en más dolor, él se lo está provocando solo, está formándose su hijo debería de estar feliz ¿No es así? Tal vez suene fría pero no importa, él lo provoco, el termino lo nuestro, lamento en verdad que la esté pasando tan mal pero ellos fueron más fríos conmigo, él lo fue más conmigo al mentirme.
Con Daigo tengo una relación mucho más fuerte que antes, me ha ayudado en todo, nadie sospecha que estoy aquí, me compra cosas como ropa, zapatos, bolsas, todo eso, me da ánimos, me cocina, me hace reír siempre, me hace sentir totalmente en casa,  así lo siento desde que llegue; él me comenta que me ve diferente, con alguna chispa que no tenía, eso quiere decir que estoy superando todo lo que paso y me alegro, estas dos semanas no han sido nada fáciles.
Estoy en la sala con mi amigo, comemos palomitas mientras vemos un programa que queríamos ver, estos días han sido de asueto total, estoy muy descansada. Pasa el tiempo y termina el programa, nos quedamos en la sala a ver qué más podemos ver, mientras platicamos.
-Creo que es tiempo de regresar,- le comento
-Si te sientes lista, está bien linda,- sonríe
-Sí, me siento lista y ya debo de regresar totalmente al trabajo,- rio un poco,- solo que no te alejes de mi cuando regrese por favor,- lo tomo de las manos
-Como quieras,- acaricia mi cabello
Llega el día, después de casi un mes regreso al trabajo, voy en el auto con Daigo, estamos por llegar al estudio, me he arreglado totalmente, traigo un vestido color lila que me compro mi amigo, unas zapatillas, cabello suelto, me siento bien, me siento hasta diferente por alguna razón.
-Hemos llegado linda,- baja del auto y enseguida abre mi puerta
-Hemos llegado,- repito y bajo, sonreímos y el me da ánimos sabiendo que podemos encontrarnos con él
-¿Estas lista?,- tomo aire profundo
-Sí,- le digo y caminamos
Tomo su brazo y entramos al edificio, platicamos, sonreímos y algunas personas nos ven pero muy casual, tomamos el ascensor y llegamos rápido al estudio, vamos a la oficina de Yasu, tocamos y nos deja pasar, al abrir la puerta lo veo, diablos está aquí, tomo más fuerte el brazo de Daigo y respiro profundo.
-Hola Yasu,- le digo y entramos, no suelto a mi amigo Hyde nos ve, luce entre enojado y feliz, aliviado y preocupado, lo ignoro,- tu asistente estrella ha venido a trabajar,- sonrío
-Querida __ que gusto verte,- me abraza,- Daigo, que bueno que la acompañas
-Lo mismo digo,- sonreímos
-¿Por qué están juntos?,- dice el otro que está aquí
-Bueno, voy a mi oficina para ponernos al corriente,- digo lo más tranquila que puedo ignorándolo, nuevamente duele como el principio- vamos Daigo
Caminamos a mi oficina pero cuando entramos siento como jalan a mi amigo de mi lado, esto no, me volteo molesta ¿Quién se cree?.
-Le pido que no se meta con Daigo,- lo veo molesta, no será la primera vez que me enfrente a el
-¿Por qué haces esto? ¿Por qué desapareces? ¿Por qué __?
-No desaparezco, solo no estoy disponible para algunas personas
-¿Por qué estas con él? ¿Por qué llegaste con él?
-No tengo que darte explicaciones Hyde, ya no
-Claro que si __, ¡Eres mi esposa!
-Lamentablemente pero… No por mucho,- me ve asombrado
-¿Qué? ¿A qué te refieres?,- me ve con preocupación

-Quiero el divorcio,- digo con firmeza. 

2 comentarios:

  1. Que triste, espero que Suzume no esté embarazada o que no sea de Hyde :(
    ¡Saludos! :)

    ResponderBorrar

Un abrazo ♥