-Capitulo
11-
En este momento me
odio totalmente, me odio por haber sido tan débil, por haber caído como un niño
el cual ve un dulce, por haber roto mi promesa, mis palabras hacia mi esposa,
las palabras dichas en el altar ‘te seré fiel toda la eternidad’, las palabras
dichas cuando ella se sentía insegura, ‘no te preocupes, eres solo tú, solo te
quiero y te deseo a ti’ ¿Habían sido solo palabras vacías? Por favor ¡NO!, ¿Por
qué caí como antes? ¿Puedo culpar al alcohol? ¿A mi profunda tristeza de no
tener a mi esposa a mi lado? ¿De mi debilidad como hombre? ¿De mi necesidad de
contacto físico? ¿Puedo en verdad culpar a algo o a alguien? ¡Lo hice! ¡LO HICE!
Me acosté con esa mujer, justamente con la mujer que me lastimo, a la cual
aborrezco y que mi esposa odia ¿Por qué justo con ella? ¿Por qué caí? La he
traicionado, le he fallado, le he faltado cruelmente, __ no se merecía esto ni
siquiera que le fuera infiel con el pensamiento pero lo hice y de la manera más
horrible, tuve sexo con otra mujer mientras ella estaba de viaje, mientras ella
confiaba en mi plenamente, mientras yo le decía que la necesitaba y en horas ya
estaba con alguien más, soy de lo peor, el peor de los hombres, el peor de los
esposos ¿¡CÓMO RAYOS PUDE?! Prácticamente al mes de que __ se fue a trabajar
flaquee, ¡Me atreví! Pero es que esa noche estaba medio tomado, estaba en mi
oficina con escasa luz, casi acababa de hablar con mi esposa pero solo unos
minutos, necesitaba escucharla más, la necesitaba conmigo, sentir su calidez. De
repente llegó alguien y como idiota deje que las sensaciones me llevaran, que
me envolvieran hasta perder el control, sin saber en realidad quien era la
tome, la tome como antes lo hacía, sin pensar y sin preocuparme por ella, solo
me preocupe por mi satisfacción, volví a lo que era antes, al mismo idiota.
Esa misma noche
sin pensar tuve relaciones con Suzume, sin saberlo hasta la puesta de sol que me
desperté con dolor de cabeza estábamos en mi oficina, acostados en la alfombra
y medio tapados con nuestra ropa, ella me abrazaba por la cintura, dormía
recargada en mi pecho, no podía creer lo que veía, esa mujer y yo desnudos en
mi oficina, prácticamente fue un shock porque me pare minutos después, ella se
despertó conmigo y solo la veía sonreírme, tome mi ropa y me vestí rápido, me
senté en mi cómoda silla y me recargue en mi escritorio, puse mis dos manos en
mi cabeza, me revolvía el cabello, hasta me lo llegue a jalar y a gruñir por lo
que estaba procesando, Suzume me hablaba pero bloqueaba sus palabras, me sentía
muy enojado, quería morirme de decepción, no hacía más que pensar en las
palabras que le decía a mi esposa, no paraba de pensar en ella, en sus dulces
palabras, en su bella imagen, esa mujer se me acercaba y trataba de
tranquilizarme, de abrazarme pero yo la quitaba de mí, me levante de mi lugar y
le grite que se fuera, que se largara o era capaz en ese momento de golpearla,
no sé cómo es que vio mi reacción pero salió inmediatamente, yo salí como media
hora después, tome mi auto y empecé a manejar, manejar sin camino, sin destino,
no quería pensar en nada más que en ella, en mi dulce esposa, en nuestros
dulces momentos, las lágrimas salían sin parar, el estúpido arrepentimiento me
mortificaba a cada segundo del día, me sentía ahogado en mi propia flaqueza, me
sentía perdido, no sabía qué hacer, no sabía que decir, no sabía cómo volver a
ver a mi esposa a los ojos, no sabía si podía actuar normal y ocultárselo, no
sabía cómo decírselo mientras la veía a los ojos, no sabía nada, no quería
saber nada excepto ver sus fotos, nuestras fotos que tal vez sería lo único que
me quedara de nuestra hermosa relación que en una noche había estropeado, que
en una noche había roto todas mis promesas y palabras de amor, que había roto
su confianza, su amor, la había lastimado por segunda vez, una con insultos y
ahora esta con hechos graves, no tenía el valor ni siquiera para hablarle por
teléfono, no lo hice por dos días y a veces cuando hablábamos era muy poco
tiempo, me sentía mal al escucharla decir que me extrañaba, que quería estar
entre mis brazos, yo solo le decía ‘te amo, nunca lo dudes’ porque es la
verdad, la amo como un loco pero sin embargo la engañe, siento que si la pierdo
puedo morir poco a poco, ¿Cómo poder estar sin la mujer que amas? Yo no podría,
ella es mi vida entera y la idea de estar sin ella me mata, me ahoga y me hace
sentir enfermo.
Por un tiempo no
salía de mi oficina, no iba a casa porque no quería ensuciar nuestra burbuja de
amor, quería entrar con ella, su pureza me cubriría, mi pretexto de estar solo
y encerrado era el trabajo, tenía todo listo pero siempre decía que me faltaba
algo, pase como un mes así, no tenía valor para nada, no hablaba con nadie, no
podía y no sé si podré hacerlo. Suzume diario iba a verme, por más que me
negaba entraba a mi oficina y se quedaba hasta por horas, la ignoraba
completamente, no quería verla para no recordar lo pasado, la mujer me hablaba
de amor, era solo insulto para mis sentimientos, eran palabras vacías y llenas
de traición por mi parte.
Al tercer mes y
ultimo sin ella me tuve que ir recuperando, mi esposa regresaría y me tenía que
ver bien, no todo destruido por mi debilidad, salía más de la oficina y comía
con mis amigos, platicaba con ellos y hasta me reía con sus tonterías, en las
noches no podía dormir, los pensamientos no me dejaban ¿Cómo le diría a mi
esposa que la traicione? ¿Qué le fui infiel con la mujer que odia? ¿Qué me
acosté con ella? ¿Cómo?. Pasaban los días y más me sentía nervioso y perdido,
nuestras llamadas y mensajes eran normales pero yo siempre tenía lágrimas en
los ojos al escucharla, al saber que tal vez la perdería en cuanto supiera.
Llego el día en
que mi esposa llegaría, Daigo me llamo para decírmelo y yo enseguida le dije a
ella que estaría puntual en el aeropuerto, esa noche no pude dormir, en
absoluto, tenía planeado decirle todo en cuanto llegáramos a casa porque si se
lo ocultaba sería peor mi falta y entre nosotros no tenía que haber secretos,
estaba dispuesto a hacerlo aun así tuviera seguro su rechazo, lo tenía que
hacer.
Y ahora me
encuentro aquí, en el aeropuerto esperando a que mi esposa salga del área de
despegue, quiero gritar, quiero morir por todo, no sé si logre verla a los
ojos, no sé cómo logre decirle lo que paso, no sé si hoy será nuestra
despedida, no sé si hoy tendremos nuestro último abrazo, no sé si hoy tendremos
nuestro último beso.
Veo como un jet se
estaciona y poco tiempo después baja Daigo, después ella y después Yasu, mi
corazón palpita totalmente, estoy emocionado de verla, estoy destrozado por
verla, en cuanto cruzan la puerta para entrar al aeropuerto camino hacia ellos,
__ enseguida me ve y me sonríe, es hermosa, la atrapo en un fuerte abrazo,
dios, la tengo conmigo nuevamente, siento su calidez, su aroma, su dulzura, la
tomo de las mejillas y me atrevo a verla a los ojos, sus bellos ojos tan
brillosos como siempre, su hermosa sonrisa.
-Estas aquí,- le
digo emocionado, espero que mis lágrimas no me traicionen
-Estoy aquí,- me
dice sonriente, mi vida entera
La acerco a mis
labios, un profundo y dulce beso nos damos, aspiro su aroma, inhalo profundo,
mi razón de ser, ahora estoy completo pero tal vez no por mucho tiempo, saludo
a mis amigos y nos vamos, subimos a unas camionetas y vamos al estudio, ahí
deje mi auto, cuando este solo con ella no sé cómo reaccionaré.
En el camino al
estudio, solo tomaba de la mano a mi esposa, a ratos nos dábamos pequeños
besos, platicaba con mis amigos pero mis pensamientos estaban ocupados en mi
remordimiento, me odio totalmente. Llegamos a nuestros autos y ahora estamos
ella y yo solos camino a casa, ella esta sonriente, yo quiero disimular pero mi
nerviosismo de hablarle sobre mi falta me está atormentando, le diré todo en
cuanto lleguemos a casa y sea lo que dios quiera que sea.
Platicamos un poco
de su trabajo, está contenta por todo lo sucedido, les fue bien en los
conciertos, compro mucha cosas y conoció nuevos lugares, me dice que me extraño
demasiado y que ya anhelaba estar entre mis brazos, mi dulce e inocente chica,
sonreímos y nos tomamos de las manos, llegamos a nuestra casa, hasta para mi es
verla después de tanto tiempo, pasamos a la cocina, deje algo listo para que
comiéramos en cuanto llegara, nuestra primera comida después de tres meses.
-Te extrañe a
morir cariño,- le digo un poco desanimado, le tengo que decir en algún momento
-Yo también amor,
fue horrible, estuve a punto de salir corriendo del jet y huir contigo,- me
dice sonriente, si eso hubiese pasado, no hubiera cometido mi falta
-Y yo estuve a
punto de huir contigo antes de llegar al aeropuerto,- le comento y sonreímos,
acaricio su mejilla, tomo sus manos, tan suave su piel, comemos y platicamos,
siento que mi corazón está todo acelerado y que está subiendo a mi boca, no es
una sensación agradable,- cariño, tengo que decirte algo,- es ahora o nunca
-¿Qué es?,- dice
inocentemente, me parte el alma
-Bueno,- suspiro,-
¿Sabes que te amo, verdad?,- empiezo con evasivas
-Lo se amor,- luce
extrañada,- ¿Qué pasa?
-Pasa que…,- suena
el teléfono de la casa y ella va a contestar, diablos
-Hola Yasu, si,
llegamos hace rato, no te preocupes, nos vemos mañana temprano, sí, tengo todo
listo para el concierto, de tu parte, adiós,- cuelga y viene a mí,- era Yasu te
manda más saludos y dice que mañana este a temprana hora en el estudio para ver
algunas cosas de la gira y del concierto de mañana
-Es verdad, mañana
empezamos con todo ese relajo,- sonrío,- también tengo que estar desde temprano
con VAMPS
-Que emocionante,
otro Halloween party pero ahora actuaras ya siendo hombre casado,- me sonríe,
remordimiento, ¡Mátame ya!
-Es emocionante,-
logro decir con un poco de tristeza
-¿Entonces que me
ibas a decir?
-¡Aaah, si! Que…
Pues, lo de siempre, te extrañe como un loco, un mes más y moría,- me acobardo,
no puedo hacerlo, no viéndola tan emocionada por todo, maldita sea
-Yo también amor,-
sonreímos y seguimos comiendo
Pasamos la tarde
juntos en casa, abrazados en la sala platicando, __ me cuenta todo lo que hizo,
yo solo la observo encantado, es hermosa, es dulce e inocente, es alegre y
divertida ¿Cómo pude hacerle esto? Quiero morir, me toma de las manos, nos
besamos, nos abrazamos, cuanto he añorado esto, sus besos, sus abrazos, su
aroma, mi dulce esposa, cuanto te amo.
Nos besamos, un
beso duradero, con ternura, con amor, con pasión, ella se sienta en mi regazo,
enreda sus dedos en mi cabello, acaricio su espalda, nuestras emociones están
fluyendo libremente, mi corazón late desenfrenadamente, sus caricias son
bienvenidas y necesitadas, sus besos son dulces y entregados, nuestro contacto
va más allá de cualquier beso, de cualquier caricia, sentimos nuestro amor
envolvernos completamente, siento ganas de llorar, no puedo sincerarme con
ella, quiero estar esta noche entre sus brazos, quiero sentirla, quiero que
limpie cada parte que dejo esa mujer en mi cuerpo, cada beso, cada caricia,
cada palabra, quiero que ella me deje su aroma, me deje impregnados sus besos y
caricias, quiero que me diga palabras de amor que son caricias para mi corazón,
quiero que me limpie con su amor, quiero tener una noche más con mi esposa, una
noche que tal vez sea la última, quiero atesorar este hermoso momento por
siempre, tal vez este recuerdo será mi única palanca para vivir sin ella.
La cargo y camino
a nuestra habitación, nos acostamos sutilmente, nos besamos dulcemente, nos
acariciamos dulcemente, beso sus labios, sus mejillas, su frente, acaricio su
cabello, acaricio su piel, la adoro con mi cuerpo y alma, solo dios sabe cuánto
la amo, cuanto la añoro, cuanto me duele la traición que cometí, sin darme
cuenta unas lágrimas se salen de mis ojos, este momento tiene que estar mi
mente, será uno de mis mayores tesoros, beso su cuello, acaricio sus brazos,
pego su cuerpo al mío lo más que puedo, empiezo a quitar su ropa, su dulce
aroma me invade, me hace olvidarme de todo, solo somos ella y yo, uniéndonos en
nuestro amor, en nuestro inocente amor, siento su cálida piel, beso sus brazos,
ella quita mi camisa y acaricia mi pecho, lo besa, lo atesora al igual que yo
hago con su cuerpo, quitamos la tela que nos estorba y quedamos piel con piel,
disfrutándonos completamente, caricias, besos, sensaciones, amor, lagrimas,
emociones están envolviéndonos, amo a esta mujer, amo a mi esposa completamente,
quiero que este momento dure toda la vida, no quiero que nos separemos, no sé
si mi corazón lo llegase a soportar; empezamos nuestra unión, nuestros cuerpos
se conectan totalmente, nuestro baile y nuestras melodías son perfectos, van al
compás, decimos palabras de amor, decimos nuestros nombres, nos entregamos
completamente, confiamos el uno al otro, nos amamos, nos adoramos y eso, eso
estoy por perderlo, llegamos a nuestra liberación conociendo otros mundos,
conociendo nuestro propio mudo de locura y amor, terminamos abrazados, llenos
de nuestro aroma, extasiados y felices por estar de nuevo juntos, ¿Podre
decirle lo que paso? Tengo que decirlo pero no ahora, esta noche, tal vez mi
última noche quiero estar a su lado, sentirla entre mis brazos y disfrutar de
su compañía, de su aroma, de su amor, quiero estar solo con ella, quiero cuidar
su sueño, quiero estar solo con mi esposa.
Es de día, anoche
aun cuando me sentía agotado por nuestras horas de unión seguía queriendo estar
en esa unión, temeroso de que si nos deteníamos me despertaría y me daría
cuenta de que todo era un sueño, de que __ en realidad no había regresado o que
ya sabía la verdad y me odiaba, esto me esta mortificando como el infierno, me
siento peor que una basura, __ no me perdonara, todo lo que tuve anoche fue lo
último que tendré de ella y eso hace que sienta un dolor en el pecho a muerte.
Mi dulce chica
sigue aun durmiendo, es tan preciosa, su cabello cae en sus hombros, tanto
dormida como despierta luce inocente, beso una de sus manos y la acaricio con
mis labios, ¿Hoy es el día? ¿Hoy es el día en que tenga que decirle todo? Ella
se mueve y me rodea más por la cintura, yo la abrazo más fuerte, ‘No quiero
perderte cariño’ digo una y otra vez en mi mente.
Pasa media hora y
entonces siento como mi hermosa mujer se mueve entre mis brazos, abre sus
preciosos ojos y me ve sonriente, mi corazón brinca de alegría al verla, una
mañana más a su lado después de tres meses, soy el hombre más afortunado al
tenerla a mi lado, no quiero que nadie más tenga el placer de verla despertar,
de verla dormir, de verla en toda su naturaleza, no quiero que nadie disfrute
de su amor, no quiero.
-Bueno días
cariño,- le digo sutilmente y beso su frente
-Buenos días amor
mío,- me dice sonriente y me abraza más fuerte,- por primera vez en tres meses
dormí como un bebé,- sus ojos brillan,- extrañaba tanto estar contigo,- da un
gran suspiro,- te amo Hyde, infinitamente
-Te amo
infinitamente cariño,- nos besamos, nos abrazamos, sé que estamos empezando una
nueva unión, dios, esto es indispensable en mi vida, el trabajo puede esperar.
Después de
habernos fundido en nuestros sentimientos y experimentado sensaciones
desayunamos en casa, los dos cocinamos, platicamos y sonreímos, nuevamente no
pude decirle nada a __, no pude, el valor me abandona cuando más lo necesito,
pero es que la veo tan feliz, tan radiante, tan completa, su mirada, hoy
especialmente desprende un brillo inusual y me encanta, no puedo romper su
felicidad, no en este momento que yo me siento tan vivo después de tres meses.
Estamos llegando
al estudio, entramos tomados de la mano, algunas personas se nos quedan viendo
más de lo normal, sé que puede ser por lo de Suzume ya que venía mucho, espero,
en verdad espero que no lo siga haciendo, en cualquier momento le podría decir
a mi esposa lo sucedido y eso me corresponde a mí, fuera de casa, fuera de
nuestra burbuja me siento preocupado e indefenso.
-Nos vemos en una
hora amor,- me abraza
-Claro cariño, te
extrañaré,- le doy un beso en la frente
-Y yo a ti,- nos
damos un casto beso
Ella se va a su
estudio y yo al mío, mis pensamientos están ocupados encontrando la manera de
decirle todo, no lo sé, ¡No lo sé! Es muy difícil decirle a tu esposa, a la
mujer que amas, ‘me acosté con la mujer que odias mientras estabas de viaje’
¿Con que cara lo hago? Estoy destrozado, el remordimiento cada vez me pesa más,
entro a mi estudio, veo a Daigo, Anis, K.A.Z, los chicos de VAMPS, es hora de
trabajar, esto por lo menos me tendrá ocupado, hoy empiezan los conciertos de
Halloween y tenemos que empezar a preparar todo, disfraces, escenario,
detalles, todo.
-¿No que teníamos
que estar temprano aquí Hyde?,- me reclama Anis,- madrugue por ti hombre y
llegas tarde
-Lo siento,- digo
un poco distraído
-No le reclames
que ayer llego su esposa, tenía que estar con ella,- dice Daigo
-Umm es verdad,
ayer llegaron… ¿Cómo está tu esposa Hyde?,- ellos también me odiaran cuando sepan
que traicione a __, pueden golpearme chicos, lo aceptare gustoso,- ¿Hyde?,- me
trae a la realidad K.A.Z
-Esta perfecta,
muy contenta por el éxito que tuvieron en la pequeña gira,- digo sonriente,
ellos me conocen y podrían sacarme todo en este momento
-Qué bueno, vi un
poco las noticias y ABC estuvo grandioso y en el último concierto en donde
saliste Daigo, éxito total
-Afortunadamente
si Anis,- contesta Daigo,- ¿A qué hora vendrá Yasu?
-Umm, no lo sé
ayer le hablo a __ para que se vieran temprano, de seguro en un rato más llega,
en dos horas tenemos que irnos al Tokio room para empezar a prepararnos,- les
digo, tengo que concentrarme en el trabajo
-Espero que no
venga hoy Suzume o tu esposa no estará muy a gusto,- diablos Anis, no tienes
que recordármelo
-Esperemos,-
contesto lo más tranquilo posible,- mientras veamos la lista de canciones
Nos ponemos en
plan de trabajo, vemos las canciones, los vestuarios que usaremos, la hora de
entrevista que tendremos con Yama-Chan y todo eso. Pasamos un buen rato dejando
todo listo, Yasu no baja y eso me tiene un poco preocupado, __está en el
estudio y tal vez esa mujer quiera rematar nuestra relación, estoy inquieto y
nuevamente no pongo atención a todo, dejo pasar unos minutos más y les digo a
los chicos que es hora de irnos.
-Adelántense, iré
por Yasu,- les digo
Camino su estudio,
un poco preocupado por lo que pueda encontrarme pero afortunadamente, solo me
encuentro con Yasu y mi esposa que van de salida, suspiro aliviado.
-Hyde ¿A dónde tan
rápido?
-Por ti,- le digo
sonriendo y tomando a mi esposa de la mano,- no llegaste al estudio de VAMPS y
ya es hora de irnos
-Sí, lo siento, es
que surgió algo pero ya vamos
-Qué bueno porque
iba a tomarte de las orejas
-¿Ves linda? Tu
esposo es un abusador con sus amigos,- reímos los tres
Llegamos a la
salida y los chicos que nos esperan ya están en las camionetas con sus
asistentes y maletas de vestuarios, subimos con ellos y nos vamos al foro. En
el camino sigo pensando, tengo la mano de mi esposa agarrada, la acaricio,
sonreímos, la rodeo por los hombros, siento su aroma, me tranquiliza un poco,
hoy tengo que decirle lo de Suzume, no puede pasar más tiempo, terminando el
concierto se lo diré o explotare de remordimiento y será peor.
Llegamos al Tokio
room, es un lugar espacioso, llegamos por la entrada trasera, entran las
camionetas y cuando se estacionan justo en la puerta bajamos, primero yo y
recibo a mi dulce chica en brazos para bajarla, bajan todos y caminamos directo
a camerinos, los del staff nos siguen y están enseguida con nosotros acomodando
maletas de vestuario, maquillaje, accesorios, todo, cada quien en su camerino y
tenemos una sala de estar para pasar el rato.
Nos vamos a que
nos arreglen, mi esposa se va con Yasu para dar instrucciones, no olvido que
ella también sabe peinar y maquillar y tiene buen gusto por los vestuarios,
solo que esta vez no serán vestuarios comunes, son disfraces para Halloween, yo
estaré de catrina, se usa mucho en el país de México en esta temporada, que
mejor que algo nuevo para mostrar este año y además me gusta, es muy original y
es de un lejano lugar de Japón en donde también tengo fans.
Empiezan a
arreglarme, primero me ponen el vestido para así no estropear el maquillaje y peinado,
es negro, un poco pesado pero cómodo, parece vestido de novia sin la cola larga
y de otro color, me siento y me maquillan, mucho polvo blanco, labial, sombras
y más sombras, no sé cuánto tiempo pasa pero el maquillaje está listo, pasan al
peinado, solo me ponen una malla en el cabello y encima una peluca rubia larga,
un pequeño sombrero con velo negro, guantes de malla negro y estoy listo,
valla, han hecho un gran trabajo, camino a la sala de estar y veo ahí a Daigo, esta
como samurái, Anis también esta vestido de mujer ¿Caperucita roja? Creo que sí,
el también pasa como mujer sin problemas.
-Luces muy sexy,-
le digo a Anis y nos reímos
-Gracias linda, tú
también luces sexy con ese vestuario,- seguimos riendo y nos acercamos a Daigo
sexymente, nos sentamos a su lado y le coqueteamos, adoro estos momentos de
locura con ellos
-Hey hey hey,
tranquilas chicas que ahora no podemos,- nos dice él alejándonos
-Solo un poquito,-
dice Anis, ese chico loco, nos acercamos más a él y lo empezamos a manosear, él
se mueve entre nosotros y ríe a carcajadas
-Vaya, nunca pensé
que fuera a presenciar algo así,- nos dice una voz femenina, paramos y
volteamos a verla, mi esposa entra junto con Yasu que es un gatito
-Linda, creo que
Hyde tiene gustos únicos, llamémoslo así,- dice Yasu sonriente
-¡Oye! No me
ayudes amigo, puedo solo,- nos reímos, me paro y camino a donde mi chica, ella
sonríe
-Saben divertirse
-Creo que sí,-
rio,- me acerco para abrazarla y quiero darle un beso pero,- ¿No te incomoda
que te bese estando vestido de mujer?,- veo su reacción, me ve fijamente, toma
un mechon de la peluca y sonríe
-Luces muy hermosa
y no, no me molesta ¿Sabes cuantas veces dije que aunque fueras mujer te
besaría? Es que, vamos Hyde, hasta de mujer enloqueces,- reímos todos
-Siendo así,- la
tomo por la cintura y nos besamos tranquilamente para no estropear el
maquillaje, cuando nos separamos los chicos están sentados viéndonos con
emoción
-Te dije que
cuando dos chicas se besan es sexy,- comenta Anis, hijo de su…
-Sí, ahora lo veo,-
contesta Daigo, tomo un cojín y se los aviento
-Locos
pervertidos,- les digo y reímos aún más
Esperamos un rato
mientras nos llaman a escena, estamos en la sala de estar haciendo locura y
media, nos hemos tomado muchas fotos, normales y sensuales en el caso de los
que estamos vestidos de mujer, mi esposa toma infinidad de fotos, creo que si
se pusiera a venderlas, se haría millonaria de un segundo a otro o se haría
popular inmediatamente en las redes sociales.
Llega el momento
de actuar, salimos a escena junto con los demás artistas, empieza una canción y
otra y otra, actuamos un poco, lanzamos dulces, cantamos, nos acercamos al
público y cuando veo a mi chica entre ellos le guiño un ojo, pasan las horas y
el público sigue eufórico, todo está yendo de maravilla, pasa un poco más de
tiempo y es hora de terminar, mis compañeros artistas se despiden del público,
los fans también están disfrazados y muy ocurrentes, luce todo grandioso,
salimos de escena y caminamos a la sala de estar que es en donde esta Yama-chan
para una entrevista, platicamos, nos pregunta cosas, bromeamos y finalmente
terminamos. Quedando exhausto voy a mi camerino, __ está con Yasu así que en lo
que viene conmigo me cambio, me quito rápido y sin problemas el vestido y me
pongo algo cómodo, pantalón holgado y la primera playera que encontré, me
acuesto un momento en el sillón que está aquí y me relajo, los conciertos
siempre te dejan exhausto, necesito unas horas de sueño, aún faltan cuatro
conciertos más y eso quiere decir más vestuarios, más canciones, más
actuaciones, más fotos, más actividad, más entrevistas, más cansancio y más
todo.
En no más de media
hora mi esposa viene a mí, se sienta a mi lado y nos abrazamos, me da un
confortante masaje en los hombros, a ratos nos besamos y platicamos del
concierto, nos abrazamos y disfrutamos de nuestra compañía.
En un beso que nos
damos, dulce y profundo nos interrumpen tocando la puerta, pasan en seguida y
no, dios, no, Suzume está aquí y nos ve con malicia, mi corazón se encoje de
pánico por lo que pueda suceder, inmediatamente me levanto del sillón
-Vete,- le digo
secamente
-¿Aun están
juntos?
-¿Por qué no
habríamos de estarlo?,- le contesta mi esposa parándose a mi lado y tomando mi
mano, no, por favor, que no pase
-¿Por qué no?
Bueno, ¿A caso no tienes orgullo? ¿Dignidad?,- diablos, está dispuesta a
hacerlo, justamente ahora, mi cuerpo no reacciona
-¿Qué tiene que
ver el orgullo y dignidad con nuestra relación?,- sigue a la defensiva __,
quiero hablar, quiero sacar a esa mujer de aquí pero mi cuerpo no me obedece,
siento como estoy paralizado del temor, el temor a perderla
-Veo que aún no lo
sabes… ¿No es así?
-¿Saber qué?,-
dice incrédula mi esposa
-¿Aun no se lo has
dicho Hyde? ¿En verdad no lo has hecho?,- sonríe triunfante esa víbora, está
soltando su veneno
-¿Decirme que?,-
__ me ve con sus enormes ojos brillosos y curiosos, tengo miedo, estoy a punto
de perderla, quiero hablar y decirle todo pero cuando encuentro la fuerza de
hacerlo, esa víbora me gana
-Para ahorrarte
todo el cuento querida, estoy embarazada… Vamos a ser padres Hyde,- siento como
me hundo en un pozo de agua helada, mi esposa suelta mi mano, ahora me estoy
ahogando, mi corazón está dejando de latir.
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