Los cuatro se fueron al espacio donde estaban ya las
cámaras listas. Los camarógrafos los saludaron con respeto y empezaron su
trabajo, los cuatro posaban, se reían, se ponían serios, hacían caras
seductoras, fotos individuales, grupales, en parejas... Tomas y más tomas,
habían pasado ya casi tres horas.
-Fue más tardado de lo normal - se quejo Hyde.
-Fue lo mismo, solo que ya mueres por irte.
-Sí, debe ser eso - sonrió.
-Qué bueno que no viste a Kaz si no, hubieras botado
todo.
-¿Kaz? ¿Ya llego?
-Desde hace una hora bebe - su novio lo abrazo por
la espalda - Fue hermoso verte posar - le susurro al oído - luces muy
sexy.
-Bebe... - se apeno.
-Y así empieza la gloria de su fin de semana -
suspiro Tetsu.
Kaz rio negando mientras besaba la mejilla de Hyde
con cariño y él vocal sonreía emocionado, por fin era él día y ya estaba en
brazos de su novio.
- vámonos ya bebe o perderemos él vuelo
- eh? pero... aun estoy maquillado y...
- te vez hermoso, solo deja el vestuario y vente
así, hoy llevare a mí linda novia a la playa - le guiño
- ¡¡Kazu!!
Ken reía abiertamente encendiendo un cigarrillo -
hay por dios Hyde, es obvio que van a hacerte de todo por ese maquillaje,
deberías estar feliz
- Ken... Kazu mira lo que provocas - se quejo
sacándose la chaqueta y buscando su ropa en los percheros - iré a cambiarme y
nos vamos - suspiro tomando sus cosas para desaparecer.
Tetsu suspiro - tenemos más sesiones la próxima
semana... no lo llenes de marcas y no se asoleen
- de acuerdo - suspiro el guitarrista
- Tetsu, no les quites diversión, unas marcas no son
nada
- no Ken, taparlas es perder más tiempo
después
- tranquilo, me comportare Tetsu - sonrió Kaz y
suspiro viendo a su novio acercarse ya listo
- ¡¡vámonos bebe!! ¿Trajiste todo? - pregunto
sonriente
- todo, revise tres veces que no olvidara nada
-Perfecto - tomó el brazo de su novio -
vámonos.
-De acuerdo.
-Nos vemos chicos.
-¡Nada de marcas!- grito Tetsu a la pareja que ya
caminaba a la salida.
-¡Lo pensare! - grito Hyde.
Las personas del staff se quedaron viendo todo, eran
cosas comprometedoras las que escuchaban y no podían evitar sonreír y apenarse
por lo escuchado.
-Él chofer nos llevara.
-Bien.
Se subieron al auto y platicaron, él cantante estaba
muy ansioso y feliz, por fin esos días habían llegado. -Ya ansiaba este
día.
-También yo bebe.
-Hemos llegado - les dijo él chofer.
Los novios se bajaron y vieron él jet privado que
los esperaba, el personal les dio la bienvenida y subió sus maletas, ellos
tomaron sus respectivos asientos, uno frente a otro, con una pequeña mesa en
medio.
-¿Quieres comer algo?
-Un poco - acepto Hyde.
Les dieron el menú y mientras pedían el jet despego.
La azafata los atendió, la pareja disfrutaba de un aperitivo y hablaban, se
sonreirán y se mimaban, veían por la ventana y tomaban fotos, todo empezaba de
maravilla.
Kaz miraba fascinado a Hyde, mentiría si dijera que
no adoraba de forma casi obsesiva cuando lucia tan nena, él maquillaje... su cabello,
amaba verlo así
- bebe... me estas sonrojando con esa mirada - se
quejo Hyde después de unos minutos sintiendo la mirada de su novio fija en
él
- es que te ves precioso, quédate quieto - le pidió
sacando su celular y apuntando la cámara hacía él - bebe, no te muevas - rio
sacándole una foto - ahora sonríe - pidió para tomar otra.
Hyde se sonrojo un poco - Kazu, acabo de salir de
una sesión de fotos ¿sabes?
- sí, pero estas son mías - le guiño - así que deja
las quejas, haz para mí esa boquita de pato que haces siempre ¿sí?
- ¡no! me da pena...
- vamos... y después un guiño - rio
El vocalista suspiro negando, su novio se veía tan
feliz que no pudo evitar complacerlo y hacer todas esas lindas caras que le
pedía hasta que la risa le gano - ya, ya Kazu ya no puedo - pidió
divertido
- solo una más, un puchero y guardaré el teléfono -
dijo riendo también
- es la ultima - sonrió y poso para él.
Cuando le vio guardar su celular se acerco por un
beso y le guiño - Kazu, tus ojos me están comiendo, hasta me está dando miedo
llegar a la cabaña...
- pues si, deberías tenerlo bebe
-¿Realmente no me dejaras usar ropa?
-Ummm, no sé... - insinuó.
-Kazu, quiero disfrutar de la playa.
-Y la disfrutaras bebe.
-Algo me dice que de la cama no saldremos - se
rio.
-Claro que saldremos - aseguro - no solo te hare él
amor en la cama, también en él baño, en la sala, en la arena en...
-Basta - lo detuvo - Hay personas aquí...
-¿Qué? Todo mundo hace el amor, ¿No?
-Sí, pero no quiero que sepan lo activa que es mi
vida sexual, me envidiaran.
-Que te envidien - le beso la mano.
-Te querrán y tú eres solo mío.
-Sabes que si mí princesa.
Siguieron tomando vino y de repente, sin esperarlo,
les avisaron que estaban por aterrizar. La mirada de Hyde brillo y a Kaz se le
lleno él corazón de alegría, ver así a su novio valía toda la fortuna del
mundo.
-Gracias - Le dijeron al personal del jet.
- Vamos bebe. Hyde llevaba de la mano a su novio,
casi quería correr al ver lo hermoso que estaba todo, era una playa privada, a
lo lejos se veía su cabaña, él agua del mar brillaba por la luz del sol, se
sentía la brisa y se escuchaban a las aves cantar. -Es hermoso - aseguro Hyde
sonriente.
- lo es - susurro mirando a su novio y la expresión
de su rostro, sus ojos brillando, su sonrisa, claro que era hermoso. Le atrapo
en un beso y rio al verlo ponerse rojo, aun había gente con ellos que llevaban
las maletas hacía la cabaña y revisaban que todo estuviera listo. Ellos
caminaron despacio disfrutando él paisaje hasta llegar al lugar del que
salieron los encargados para entregarles las llaves y despedirse.
Al fin se habían quedado solos Hyde miró a su
alrededor, de verdad estaban solos entre la arena y él mar, era perfecto, miró
a su novio y suspiro
- Kazu... - dime bebe - vamos adentro, ¿qué hacemos
aquí parados?
- pues... dejándote ver él paisaje antes de
arrancarte la ropa - bromeo apretando su mano
- ¡¡bebe!! Primero tenemos que instalarnos
- ya lo sé cariño, solo me gusta cuando te pones
rojo
-no me sonrojo fácilmente.
-Y adoro tener ese poder para sonrojarte - le beso
la nariz - entremos.
Tomados de la mano entraron a la cabaña, era un
lugar lleno de luz, contemporáneo y muy hogareño. El cantante sin esperar
reviso todo con emocion, era tal cual lo había visto en las fotos. Los dos
llegaron a la habitación y vieron una enorme cama, en ella había un enorme
"te amo Hyde" hecho de rosas, habían velas e inciensos. Hyde volteo a
ver a su novio.
-Kazu...
-¿Te gusta?
-¿Cómo…?
-Mientras estabas en tu sesión hice unos pequeños
pedidos - se encogió de hombros.
Sin ver cómo, Kaz recibió a su novio en un fuerte
abrazo, Hyde parecía encantado con ese detalle, el guitarrista lo apretó contra
su cuerpo y absorbió su aroma. -Lo amo Kazu - susurro Hyde - Es hermoso,
gracias.
-Te amo Hyde.
-Y yo te amo a ti.
Se besaron, tierno y dulce, sus besos eran siempre
únicos, especiales y llenos de sentimientos, adoraban sentirse así de cerca y
odiaban tener que separarse para tomar oxigeno.
-Bebe, instalémonos - sonrió Kaz.
-Umm, después.
-De una vez, anda - le dio una nalgada a su
novio.
-¡Kazu!:- se sonrojo.
- y dices que no te sonrojas fácilmente bebe
- ¡¡es tu culpa!! - replico con un puchero
colgándose de su cuello - ¡ah! - soltó un gritito al Kaz levantarlo para volver
a besarle profundamente caminando con él hacía la cama, le bajo despacio y
sonrió al verlo rojo - te ves... tan hermoso entre las rosas bebe - susurro negando
- y pensar que este ángel es solo mío, debo haber sido un santo en mí vida
anterior - sonrió poniéndose sobre él para seguir con los besos - hm...
- Kazu, ¿por qué no me estas desnudando?
El guitarrista rio - ¿no que debíamos instalarnos
primero?
- estoy instalado... aquí en la cama - sonrió Hyde
mirándole con esos hermosos ojos brillando de emocion - esperando a que mí
novio me haga el amor por primera vez en las vacaciones, después ya haremos lo
demás, te necesito ahora
Esas palabras le habían dejado rojo y sorprendido,
Kaz le sonrió y volvió a sus labios - como desees princesa
Kaz tomó el cuerpo de su novio y lo puso al centro
de la cama, sus besos eran lo único que sonaba en aquélla habitación, sus manos
acariciaban lentamente él cuerpo ajeno. Las rosas eran como una sabana para
ellos, algo suave para su piel, los inciensos desprendían un delicioso aroma y
las velas daban un poco de calidez e intimidad.
-Eres tan hermoso... - susurro Kaz.
Amaba ver a su novio con ese look, lucia tan femenino,
tan delicado... Empezó a quitarle la ropa, fuera la chaqueta, fuera la camisa.
Beso su cuello y procuro no morder tan fuerte para no dejar marcas, beso su
pecho y jugó con sus pezones, los chupó, los mordió.
Logro que se pusieran erectos y que su pareja
jadeara. Sentía esa suave piel, la lamía, la saboreaba.
-Kazu...
Hyde le quito también lo que llevaba, los dos
quedaron solo con él pantalón, sus hombrías rosaban por sobre la tela y los
hacía desear cada vez más.
-Duele... - suspiro él cantante.
El guitarrista le quito él pantalón y se quito él
propio, los dos ya tenían unas grandes erecciones, Kaz tomó ambos miembros y
los junto, los empezó a frotar mientras besaba él cuerpo de su novio.
Hyde gemía, aquélla fricción era deliciosa. -Mmmgh...
Bebe...
Esa voz anhelante de Hyde hacía que Kaz deseara más,
que su excitación creciera, que su deseo de hacer sentir a Hyde fuera cada vez
más grande.
El cantante se arqueaba y gemía con fuerza, más y
más fuerte, deseoso de más de parte de su adorado novio, desde que Kaz le había
puesto las manos encima por primera vez se había vuelto adicto a él, a sus
besos y toques. Sabía que estaba perdido, ya no podría vivir sin Kaz a su lado
nunca más.
Le sonrió - hm bebe Ahhh... Hazlo ya... N-no puedo
esperar más - pidió sonrojado haciendo a su pareja sonreír. Si había algo
hermoso que sus ojos habían visto en su vida era el bello rostro de Hyde lleno
de placer. Kaz sabía que era el hombre más afortunado del mundo por tener a ese
ángel solo para él Se pego a sus labios mientras soltaba sus erecciones para
acomodarse entre sus piernas y entrar en él, esta vez muy lento queriendo
grabarse cada cambio en la expresión de su novio. Hyde jadeaba suavemente dando
un hermoso espectáculo de gestos de placer al otro que no dejaba de
mirarle
- ahh Kaz hmmm
Era torturante sentirlo entrar tan lento, lo deseaba
demasiado para ser paciente pero aun así aguanto hasta que le sintió
completamente en su interior. Comenzó a moverse él primero provocando que Kaz
le siguiera y los jadeos y gemidos comenzaron a escucharse por toda la
habitación
Las uñas de Hyde se clavaban e la espalda de Kaz,
sentía aquél calor intenso en su interior, las envestidas lo llevaban al cielo,
las palabras susurrantes lo hacían estremecer, el movimiento de caderas era tan
marcado y acompasado que no podía dejar de suspirar. Era magistral. Era único.
Era perfecto. El baile de sus cuerpos marcaba una hermosa danza, preciso y
fuerte, romántico y suave, la dureza de Kaz llegaba más profundo y al tocar la
sensibilidad de Hyde escucho un delicioso gemido, la espalda de su novio se
arqueo y la intensidad de sus envestidas fue más.
-bebe... - suspiraba Hyde. -mmmmg...
-es... Aaaah...
Ninguno podía pronunciar algo coherente, era tal la
excitación, que sentían que sus mentes no se concentraban más que en sus
sentidos.
No había forma de describir lo que él guitarrista
sentía cada vez que tomaba a su novio, cada que lo hacía suyo y Hyde aceptaba
lo que fuera que él quisiera hacerle, era simplemente increíble. Nunca se
sentía tan completo como cuando estaban unidos de esa forma. Mordió sus labios
y bajó a jugar con sus pezones, succionando y mordiéndolos encantado de
escuchar los sonidos que lograba arrancar de los labios de su novio. Hyde
miraba al techo con ojos entre cerrados, la cadera de Kaz moviéndose contra él
y su boca recorriéndole entero le tenían loco, si pudiera quedarse así por
siempre con él, lo haría. Jadeó y cerró los ojos en un grito cuando sintió la
dureza de su pareja comenzar a atacar sin parar su zona más sensible - K-Kazu
Ahhh... M-m estas Ahhh torturando - dijo gimiendo cada vez más fuerte
- shh... Vamos bebe ah... Solo déjate ir si es lo
que deseas
Kaz embistió un poco más y con una última fuerte
estocada Hyde grito su nombre y se dejo ir, su esencia quedo entre sus cuerpos
y él guitarrista dejo lo suyo en su novio.
Cayeron cansados, se abrazaron entre los pétalos y
acompasaron su respiración y latidos. -dios, eso fue grandioso - hizo una
pequeña risa.
-lo se bebe.
-Kazu... ¿vamos a la playa?
-vamos.
Se levantaron de la cama y se pusieron una bermuda.
Al salir de la cabaña estaba la puesta de sol. -bebe, es perfecto - hablo Hyde
en voz baja. -lo es. Se quedaron viendo él espectáculo que la naturaleza les
daba. Estaban abrazados, sentados en la arena.
-todo es hermoso cuando estamos juntos.
-¿a pesar de nuestras peleas?
-a pesar de ellas - sonrió Hyde - Disfrutemos de la
playa.
Kaz se levanto y jalo a su novio, se metieron al mar
y empezaron a jugar.
Ver a Hyde reír como un chiquillo era mágico, podía
verlo con ese hermoso brillo en los ojos gritando y riendo, lanzándole agua.
Hyde se sentía como nunca antes, desde que había aceptado sus sentimientos por
Kaz se sentía el más feliz del mundo, llevaba una vida de pareja, tenía a
alguien que estaba ahí siempre que necesitaba un abrazo, un beso, sexo... Lo
que fuera. Rió lanzándose sobre Kaz en un abrazo y cayendo ambos en él agua
terminando de mojarse juntos. - bebe... Ha sido la mejor de tus ideas
- ¿tú crees? Yo creo que la mejor de todas fue
enamorarme de ti pequeño demonio con cara de ángel - rió
- ahora creo que debo darle un regalo a esos tres
idiotas por obligarme a aceptar que te amo - suspiro y se levanto para tirar de
Kaz y así mojados y llenos de arena caminar hasta donde empezaba la cerca que
dividía aquélla playa de la zona turística, entonces se podía escuchar música y
a mucha gente jugueteando - Kazu... ¿Crees que alguien nos conozca aquí?
- no lo sé... Igual ya está oscuro bebe
- ¡entonces vamos a ver qué hace la gente! Y luego
volvemos a vestirnos para salir a cenar ¿sí? Tengo hambre
- como siempre - rió
- es tu culpa, me quitas la energía que tengo para
él día en un rato en la cama
- berrinchudo... Pero está bien, vamos a
asomarnos
Se fueron a poner algo presentable, una ropa
sencilla y sobre todo seca. Llegaron a donde las personas se divertían, los dos
caminaron viendo todo, había restaurantes, bares, tiendas, todas las personas
parecían turistas e iban con poca ropa, él calor de esos días era él
culpable.
-entremos a esa tienda - Hyde jalo a su novio y
entraron a un pequeño local, había cosas artesanales, cosas para llevar de
recuerdo y demás - bebe, comprémosle algo a los chicos.
-lo que quieras bebe.
El cantante feliz empezó a ver todo y a tomar lo que
más le gustaba, Kaz veía por su parte, también le compraría algo a
Oblivion.
-listo.
-creo que llevas para todo él staff - bromeo
Kaz.
-Umm, tal vez... No importa - hizo un puchero.
-sabes que puedes llevarte toda la tienda si
quieres.
La vendedora sonrió al verlos, les guardo todo en
una pequeña caja y la pareja salió.
-veamos algo de ropa - Hyde parecía un niño en una
juguetería.
Kaz rió - ¿sesión de moda con Hyde? ¿Porque siento
que estoy en problemas?
- lo estás... Quiero elegir yo tu ropa también -
murmuro tirando de su mano
- sí, si... Sabes que te dejaré hacer lo que
quieras, solo no me hagas probarme media tienda ¿de acuerdo? - pidió dejándose
arrastrar por su lindo novio
Entraron a una tienda que lucía moderna y lujosa y
Hyde comenzó a sacar de todo de las repisas. Los que atendían corrieron a
ayudar a cargar todo mientras les seguían
- oye... ¿No crees que ya son muchas cosas?
- no, no... Siempre quise hacer esto contigo, y
ahora que sé que no vas a decirme que no tengo que aprovechar - sonrió él
cantante divertido mientras elegía accesorios. Todo iba perfecto hasta que Kaz
notó la expresión emocionada de una de las cajeras, supo que los había
reconocido de inmediato.
Suspiro - Bebe... Esa chica sabe quiénes somos...
Así que disimula ¿de acuerdo?
Hyde miró a la chico y sonrió - claro, vamos a los
probadores, ahí no podrá ver nada Fueron ahí y comenzó a medirse cosas y a
hacer que Kaz se midiera otras, cuando estuvo conforme con algunas las apartó y
salieron hacía las cajas. La chica casi brincaba de emoción. Kaz le tendió la
tarjeta y se mantuvo en silencio mientras metían las compras en bolsas
La mirada de la chica eta tan evidente que Hyde se
puso un poco nervioso pero trato de disimular. Los dos veían como guardaban su
compra, él cantante notaba en la expresión de la cajera que quería pedirle una
foto, realmente no tenía ganas de hacerlo así que sutilmente salió de la tienda
dejando a su novio con todo. Al salir, sintió la brisa que llegaba del mar y
suspiro, era una hermosa noche. Observo a su alrededor, si la cajera lo había
reconocido seguro que más gente lo haría también.
-bebe, ¿por qué te saliste?
-la chica estaba por pedir una foto.
-aahh...
-vayamos a la cabaña a dejar esto y tomamos lentes y
gorra, por si las dudas... Ella puede hablar.
-de acuerdo.
Regresaron a casa y tomaron lo que el cantante había
dicho, buscaron un restaurante para cenar y dieron con uno grande y lujoso, con
suerte y tendría área privada.
En cuanto entraron los elegantes meseros les vieron
extrañados, si bien usaban ropa cara y lujosa lucían rebeldes para un lugar así
pero acostumbrados a los extraños turistas no dijeron nada y les llevaron a un
área privada donde nadie pudiera molestarlos. Allí Kaz se saco la gorra y las
gafas oscuras y suspiro divertido - me gusta salir contigo... Siempre estamos
trabajando o metidos en casa, esto es lindo...
- lo es... Y la noche es joven, y tenemos aún días
para disfrutar juntos amor
- así es, pero al volver tendremos más citas
- bien, las que quieras - sonrió él vocal. Él mesero
llego con las cartas y se marchó, tenían órdenes de no molestar ahí más que lo
necesario, petición de Hyde por supuesto. Eligieron la comida y como era
natural una botella de vino, pidieron y se miraron sonrientes
- ¿qué quieres hacer mañana bebe?
- hmm no lo sé, nunca pensé en eso, solo... Estar
contigo - suspiro - pasemos él día solos, en la cabaña, en la arena... Y en la
noche vayamos a beber
- perfecto
La comida llego y comenzaron a cenar entre pláticas,
besos y el delicioso vino que habían elegido, se daban cuenta de lo bien que se
llevaban en realidad y lo mucho que se entendían. Hyde se sentía más libre que
nunca cuando estaban así, Kaz le entendía mejor que nadie y lo consentía mucho,
nunca había tenido una pareja así antes. Le gustaba saber que además de su
novio, era su amigo y confidente. Eran la pareja perfecta, se amaban, se reían,
eran felices, se entendían, eran amigos y compañeros de banda, trabajaban en la
misma industria... Todo era hermoso.
-la comida esta deliciosa.
-bastante.
Los dos comían, a gusto, sin miradas indiscretas.
Podían tomarse de la mano y compartir de sus alimentos, darse miradas de amor y
pequeños besos.
-bebe, llevemos dos botellas de este vino, esta
delicioso.
-la pediremos - sonrió Kaz - amo verte tomar vino,
lo haces muy sexy.
-¿en serio?- se apeno.
-sí, lo disfrutas de una manera que dan ganas de
tomar él vino, pero de tu boca.
-Kazu... - se sonrojo.
-vamos bebe...
Hyde tomó la copa y dio un sorbo, lo sostuvo en la
boca y sintió el delicioso sabor, los dos se acercaron y en un beso él licor
paso de una boca a otra. -sí, exquisito - se relamió los labios.
Hyde le sonrió un poco sonrojado - eso fue muy...
Vergonzoso - rió negando, nunca había sido tan cursi antes en su vida, pero
debía admitir que le gustaba hacerlo. Aceptó que Kaz le diera de comer en la
boca y compartieron su comida con besos también. Eso de tener un novio estable
era perfecto, comenzaba a entender a toda la gente que caminaba en las calles
de la mano.
- para ser japoneses... Estamos siendo de lo más
cursis bebe
- ya lo sé, es agradable, en realidad es que no
puedo evitarlo cuando estamos juntos así - sonrió Kaz tomando su mano - te lo
dije, tantos años... Tengo que aprovechar que resultaste ser igual de
romántico
Hyde rió negando - nunca fui así, esto es... Culpa
tuya, me tienes muy mimado y caigo - negó y se besaron para seguir comiendo.
Cuando terminaron pidieron las dos botellas que querían llevarse y caminaron un
rato por él muelle
- bebe... Si no quieres salir mañana en todo el día,
debemos comprar comida
- es verdad - suspiro - compremos algo ya hecho y lo
calentamos, cocinar es una pérdida de tiempo cuando lo que quiero es pasar el
día contigo
- bien, veamos qué comprar... Y también tomemos
algunas fotos antes de volver - esto es divertido, nunca creí que tener un
novio fuera tan genial, tomemos muchas fotos, pero no me hagas posar como en él
avión
-no lo prometo - rio Kaz. Fueron a un local y
compraron la comida, tal vez lo suficiente para dos días enteros. Kaz saco la
cámara y empezó a tomar fotos, más que al paisaje le tomaba fotos a su novio,
era hermoso verlo tan feliz, tan sonriente y relajado.
-bebe, hay un hermoso paisaje.
-tengo mí hermoso paisaje personal
Hyde se sonrojo
- posa para mí.
-Kazu... Hay gente.
-olvídalos.
No se podía negar a aquélla dulce mirada, sonrió y
empezó a posar, Kaz no paraba de tomar fotos, a su novio, al paisaje, a ellos
dos...
-me toca.
-¿qué?
-también quiero fotos tuyas.
Al igual que Hyde, Kaz no se pudo negar y poso para
él. Estaban pasando un día demasiado divertido.
Después de tomarse fotos haciendo gestos,
sonrientes, posando como expertos o jugueteando fueron pidiéndoles a algunas
personas que les tomarán fotos juntos, principalmente los que parecían
extranjeros y era menos probable que les reconocieran. Cuando tuvieron
bastantes tomaron los paisajes que veían y a las artesanías que les
llamaban más la atención. Compraron algunas cosas
más y miraron el mar un rato en silencio - esto es como un Dorama...
- eso estaba pensando bebe, somos un par de cursis
enamorados
- lo somos, es genial, además hoy luces como una
chica
- ¡Kazu!
- vamos bebe... Lo sabes, tú mismo pediste que te
dejaran las trenzas hoy ¿no es así?
- aún así, no lo digas de esa forma, además es un
buen look para la playa ¿no?
Kaz rió y asintió. Volvieron a su cabaña conversando
alegremente y revisaron las fotos que habían tomado.
- ¡imprimiré esta!
- y está la subiré a internet
Eligieron varias para compartir con sus fans, otras
para hacer un álbum y otras solo para ellos, guardaron la comida y salieron a
la arena, la brisa bajo la luna... Todo era hermoso esa noche.
-vamos al agua.
-esta fría - se quejo Hyde.
-se calentara, anda bebe...
-Kazu...
-ya pasamos por esto, solo un rato.
Kaz jalo a su novio y sin pensarlo se metieron al
mar, estaba fría él agua pero soportable, se sumergieron y nadaron un rato.
Observaron la luna y él cielo lleno de estrellas. Al salir del agua se
acostaron en una sabana que habían puesto en la arena, Hyde abrazo a su novio y
puso su cabeza en el pecho -el cielo es hermoso.
-en cada final de Beast Party siempre observaba el
cielo y me preguntaba si tu y yo llegaríamos a estar de esta forma, creas o no
lo desee miles de veces, como si el cielo fuera un dios que cumple
deseos.
-tal vez lo es... Ya que estamos los dos, juntos y
perdidamente enamorados, viendo este hermoso cielo.
- es cierto... Perdidamente enamorados, entonces
tengo mucho que agradecer al cielo, porque de alguna forma tú en algún momento
comenzaste a verme diferente
Hyde rió - comencé a enamorarme, sin darme cuenta
hasta que explote de celos, es cierto - suspiro - y tú en cuanto supiste mis
sentimientos te fuiste sobre mí, nunca voy a olvidarlo, la primera vez que
estuvimos juntos y como en lugar de asustarme estaba aliviado de saber que
estabas ahí conmigo
- Hyde...
- y desde ese día parecemos pegamento Kazu, ¿lo has
pensado? Fuera de algunas horas al día nunca nos separamos
- eso es porque somos unos celosos sin remedio
- no importa bebe, así nos amamos - aseguró besando
su mejilla y acomodándose mejor mirando las estrellas. Cerró los ojos
escuchando los latidos de su novio y suspiro.
La noche era cálida, con la brisa, los ruidos de las
olas, la luz de la luna, los latidos de sus corazones y sus sentimientos
saliendo de los poros. -Bebe, ojala él tiempo jamás se detuviera.
-¿Y quedarnos así por siempre?
-Si - suspiro él cantante.
-Me encanta la idea, podemos hacerlo.
-¿Y dejar las bandas?
-¿Por qué no?
-Ummm - exhalo - podríamos.
-Pero sería muy cruel - rieron.
-Lo seria.
-¿Por qué no compramos esta cabaña?
-¿Qué?- se sorprendió Hyde.
-Si, comprémosla, así podremos venir cada que
queramos a estar solos tú y yo.
-¿Se puede?
-Si tú lo quieres...
-Claro que quiero bebe - Abrazo a su novio
fuertemente, feliz de la idea de tener algo para los dos, en un lugar como ese.
-Puede ser casa de fin de semana.
-Todo lo que quieras.
-Kazu...
-¿Mmm?
-No sé qué haría sin ti.
-Ni yo sin ti bebe.
-Desde que iniciamos VAMPS, tú has sido mí amigo, mí
confidente... Mí soporte, siempre has sido mí apoyo para cuando quiero dejarlo
todo, mí inspiración... Mí adoración - confeso lo último en voz baja.
-¿Realmente todo eso?
-Lo es - se apeno.
-No sabes lo feliz que me haces - Kaz lo abrazo más
fuerte.
Hyde se aferro a él, cada día se daba más y más
cuenta de lo enamorado que estaba, y era consciente que su amor por Kaz crecía
y crecía, si algún día pelearan y se dejaran estaba seguro que sería el peor
hundimiento de su vida. Nunca se recuperaría de eso. Suspiro - tú... nunca vas
a dejarme ¿verdad? aunque peleemos y aunque haga una estupidez gigante y te
enojes, aun así no vas a dejarme jamás ¿verdad?
- no existe una estupidez lo suficientemente grande
que puedas hacer para que yo quisiera alejarme de ti
- ¿y si te fuera infiel?
- Hyde...
- no es que vaya a hacerlo ni nada, solo quiero
saber
- bueno... me enojaría mucho, me dolería en él alma
si lo hicieras pero creo que aun así te perdonaría aunque te vigilaría muy de
cerca a partir de ese momento
Hyde sonrió - yo también te perdonaría, pero me
volvería aun más celoso de lo que ya soy, no puedo vivir sin ti así que tendría
que escoger entre perdonarte y morirme de tristeza
- me alegra saber eso - bromeo Kaz - porque hay una
chica que...
- Kazuhito...
- es muy hermosa Hyde, tiene los ojos más lindos del
mundo y la boca más antojable que vi jamás... Y es la reina de la moda, con una
mirada de esos ojos enormes y hermosos me derrite y...
Hyde lo beso, no permitió que hablara más y lo
distrajo con un dulce beso, lleno de amor. Se subió en su novio y puso cada
pierna a un lado de la cadera del guitarrista, beso esos labios que tanto
amaba, los mordió y los saboreo, introdujo su lengua y acaricio la boca
ajena.
-Mmmh... - Hyde se alejo poco a poco. - espero que
así dejes de pensar en esa hermosa chica.
-Bueno... Ahora pienso más en ella - sonrió - Me
falto decir que esa hermosa chica besa como los dioses.
-Basta... - se sonrojo.
-Soy un maldito afortunado.
-Él afortunado soy yo al tenerte.
-Esta noche estamos más melosos de lo normal - se
rieron.
-Es verdad, debe ser efecto del mar.
-Tal vez... Bebe, empieza a refrescar.
-Sí, vayamos a dentro, si me llego a enfermar
Tet-chan me matara.
-Y a mí también.
Dejaron la arena y se fueron a la cabaña, en la sala
había una chimenea la cual prendieron y se sentaron en él piso, en la alfombra
y unos cojines de los sillones, sirvieron vino y unos cubitos de queso.
-Siempre desee estar en una situación así - confeso Hyde.
-¿Así de romántico?
-Sí, así de romántico.
- creía que no eras tan cursi
- no soy... pero todos tenemos ese lado oculto ¿no?
- le sonrió y tomó un cubito de queso - tu sacas lo más dulce de mí, me estas
convirtiendo en una chica en serio - bromeo
- bueno... justo en este momento luces como una y
una muy hermosa
- Kazu no
- si bebe, me gustas como sea pero con esas trenzas
eres una novia sexy
- no empieces, tu amas molestarme - negó y le metió
un cubito de queso a la boca para que se callara. Se acomodo a su lado y
suspiro mirando él fuego, se sentía en paz y feliz, había sido un hermoso día.
Kaz paso él brazo por sus hombros y suspiro - ¿te
digo algo? cuando Ibuki se me confesó la primera vez, yo... le dije con toda
seguridad que nunca saldría con un hombre, entonces él se marcho al extranjero
y... meses después, casi como karma, estaba sufriendo por ti, nunca me habían
llamado la atención los chicos pero tu rompiste eso, cuando me di cuenta estaba
enojándome por verte en las fiestas bebiendo y de cama en cama, tuve que
admitir que estaba enamorado y aceptar que seriamos solo amigos. Hyde le
escuchaba atento, nunca habría imaginado que Kaz le veía así desde hace tanto,
de hecho hasta que sus celos explotaron todo... nunca había imaginado que su
amigo le veía más allá. - cuando tus celos empezaron mis esperanzas fueron
creciendo...
-Y yo aun así no imaginaba que tú me
correspondías.
-¿No?
-No - negó - para mí eras muy discreto con tus
sentimientos, nunca me diste ni una pista, ni una mirada más allá... Ni un
beso, ni te aprovechaste cuando me emborrachaba...
-Nunca me hubiera aprovechado de eso, si llegaba a
hacerte algo seria con total conciencia.
-¿Nunca lo pensaste ni por un segundo?
-No, no soy como tus amigos que te emborrachaban y
te llevaban a la cama - se quejo - esos días me daban ganas de arrancarles la
cabeza.
-Realmente siempre olvido eso...
-Mejor, doy gracias al cielo que los chicos te
hicieran celar, fue muy divertido.
-Oye que la pase mal esos días - se rio.
-Bueno, tenía que pasar de una u otra manera.
-Enserio que un poco más y golpeaba al tonto de
Ju-ken, no dejaba que te quedaras a mí lado.
-Ame mucho verte rabiar.
-Eres malo.
-Un poco - beso su mano.
-Entonces... ¿Jamás estuviste con un hombre?
-Jamás - confeso - Tú eres él primero y él
único.
-Eso me hace demasiado feliz.
- y creo que... en realidad nunca habría estado con
un hombre Hyde, tu eres el único a quien deseo de esa forma, ningún otro habría
podido despertar en mí esos sentimientos - sonrió - así que si llego a serte
infiel seria con una chica
- ¡¡Kaz!!
- es broma bebe, nunca haría algo así, no hay nadie
que tenga una atracción tan fuerte en mí como tu
- eres un pervertido - suspiro negando
- no es así, es solo porque eres tú que te deseo
todo el tiempo, es curioso porque ni cuando estaba con chicas me ocurría eso,
solo contigo
Hyde se sonrojo mirándolo sorprendido - yo si había
estado con chicos pero... los que fueron por borracheras ni siquiera recuerdo
como se sentía, con Sakura fue todo raro porque yo aun no aceptaba del todo
estar con otro hombre y menos... ser pasivo - suspiro - en cambio contigo fue
diferente
- ¿cómo es eso?
- pues... desde la primera vez que te fuiste sobre
mí en el camerino, no tuve ningún reproche, simplemente deje que me tomaras sin
intentar huir que es lo que solía hacer con los hombres - rio - en cambio mí
mente simplemente acepto que estaríamos juntos y ya, me sentí más libre que
nunca en ese momento, fue cuando terminé de darme cuenta que en realidad ya
estaba perdido por ti y solo no lo había querido aceptar
-Me gusta saber eso.
-Presumido - se rio.
-Un poco, mí princesa solo es una total princesa
conmigo.
-Lo soy - acepto.
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