Capítulo 5
Como cada tarde estaba con Kaoru, en su oficina, ayudándole con algunos diseños mientras tomábamos té y platicábamos, verla trabajar siempre ha sido hermoso ante mis ojos, tanta concentración, tanta entrega, tanta luz…
―¿Qué harás esta noche cariño?
―Lo que tu tengas en mente. ― Contesto ella sonriéndome. ― ¿Qué tienes para esta noche?
―Umm veamos… Una cena en casa, hecha por mí. ― Me reí. ― Velas, vino, nosotros… ¿Qué dices?
―Que es hermoso.
Ese día yo regrese a mi trabajo, tenía unos programas en puerta y estaba algo atareado, como era mi costumbre, salí de mi estudio y fui por ella, llegamos pronto a su casa y mientras yo cocinaba pensaba la forma en decirle lo de mi matrimonio, Maya ya empezaba a dirigirme la palabra, aunque sea un buenos días me decía, hablábamos más por nuestro hijo, nos acercábamos más por él.
―… ¿Has tenido mucho trabajo?
―Sí, tengo programas en puerta. ― Le contesté. ― ¿Y tú?
―Aun no quiero regresar a las pasarelas, no hasta que mi bebe este más grande.
―Lo sé, eres una gran madre Maya.
―Tú también.
―No es verdad. ― Hice una pequeña sonrisa. ― No lo soy…
―A pesar de lo nuestro, no descuidas a nuestro hijo, sé que lo amas.
―Lo hago. ― Acepté. ― Pero no fui capaz de darle una familia.
―Él la tiene, hyde… Aun la tiene, aun la podría tener.
―Pero…
―Yo te amo, como el primer día. ― Susurró. ― Quiero que empecemos de cero, que no dejemos que esto termine, por nuestro hijo… Ya muy difícil será para él que sus padres sean famosos y si están separados…
―Maya, sabes que hay alguien más y…
―Lo sé. ― Suspiro. ― Pero tengo la esperanza de que sea algo pasajero, tal vez sucedió por el embarazo y estaba con mis cosas… Piénsalo hyde, por favor.
―Nos estamos haciendo daño.
―¿Me quieres?
―Te quiero mucho Maya.
―Entonces piénsalo, por favor… Estoy dispuesta a olvidar todo e iniciar de nuevo, pero no lo puedo hacer sin tu ayuda… Hemos vivido tantas cosas juntos que me duele pensar que ya no las tendremos, mi amor es más grande que mi orgullo hyde, te pido que pienses en esto.
―Lo haré. ― Contesté acariciando su mejilla.
Maya es una mujer sorprendente, en ese momento me di cuenta de la mujer tan valiosa que tenía como esposa, sus ojos eran tan sinceros, tan puros… Tan llenos de sentimientos que me dolía hacerla pasar por todo mi engaño.
Ese mismo día que hable con Maya hable con Kaoru, ya no podía ocultarle más mi matrimonio, no podía mentirle más.
Serví la cena y nos sentamos en la sala, nos gustaba comer ahí, era algo más íntimo y más divertido, ella me daba de su comida y yo de la mía, tantas risas… Tantas miradas.
―Estuvo delicioso.
―Me alegro cariño. ― Bese su mano. ― Hay algo de lo que quiero hablarte.
―Dime.
Esa mirada que me daba, esos suspiros, esa sonrisa, esa confianza… Hacían que mis palabras no quisieran salir, el valor me dejaba, poco a poco, me acobardaba. No quería decirlo, no quería perderla…
No quería dejar de ser feliz.
Pero tenía que enfrentar mis errores, tenía que terminar con todo el engaño.
―Kaoru… Jamás he amado a nadie como te amo a ti… Estos meses han sido los más hermosos que he vivido, desde que te conocí me enamoré de ti y desde entonces has sido mi amiga, mi novia, mi confidente…
―Igual que tú el mío hyde.
―Te amo cariño. ― Bese su mano. ― He estado ocultándote algo.
―¿Y qué es? ¿Algo de trabajo? ¿Una gira?
―Ojalá fuera eso. ― Trate de sonreír.
―¿Entonces? Hyde, me estas preocupando.
Le sonreí y la abrace, era mi última oportunidad para hacerlo, junte nuestros labios e iniciamos un perfecto beso, un hermoso contacto, en donde nuestros corazones se fundieron, donde nuestras almas se abrazaron.
Amaba sus labios, amaba besarla.
―Kaoru, yo…― Tome aire. ― Estoy casado. ― Confesé finalmente. ― Desde antes de conocernos y… Tengo un bebe.
Mi voz se fue apagando conforme iba diciendo todo, mi alma se iba desvaneciendo conforme veía como su rostro dejaba de sonreír, como su mirada dejaba de tener ese brillo que tanta vida le daba, sus manos soltaron las mías y sus ojos se volvieron fríos.
Estaba acabado, totalmente acabado.
―Perdóname Kaoru, no pude evitar enamorarme de ti, no pude evitar mis sentimientos… Yo…
―Cállate. ― Su voz era distante. ― Nos engañaste… Tanto a tu esposa como a mí y… ¿Fui tu amante? ¡Dios mío!… ¿Por qué me hiciste esto?, yo te amaba… ¿¡Mis sentimientos no te importaron?!
―Yo te amo Kaoru, los sentimientos no se pueden esconder, no los puedes ignorar… Estoy seguro de que sabes que mis sentimientos son reales, jamás te mentí en eso, eres lo que más me importa.
―¿Y de qué sirve? Maldita sea, ¿¡De que sirve?!...― Sus lagrimas cayeron.
Ella caminaba de un lado a otro por la sala, yo estaba parado, viéndola alejarse de mí, viendo como ignoraba mi mirada, como rechazaba si quería tocarla. Sus lágrimas habían empezado a caer como cascadas, su mirada me destrozaba, sentía como poco a poco mi corazón dejaba de latir y mi pecho experimentaba un dolor intenso. Sin poder evitarlo mis lágrimas cayeron, los dos, uno al extremo del otro llorábamos en silencio. Era la peor experiencia que había tenido en la vida, ¿Por qué? ¿Por qué había tenido que vivir esa situación?
Dolía.
Dolía mucho.
―Kaoru…
―Sé que me amas hyde, tus ojos siempre me lo dijeron y yo también te amo, como jamás amé a nadie, pero… No puedo, no puedo destruir una familia, no puedo dejar a tu hijo sin un padre y…
―Nunca desatendería a mi hijo, solo no viviríamos juntos.
―A ese me refiero, no permitiré que viva en una casa en donde solo tiene a su madre y de vez en cuando a su padre, yo crecí así y es triste, no sabes cuánto… Ver como tus padres se pelean, vivir con la incertidumbre de “Ahora con quien me voy”… No hyde.
―Kaoru por favor, no podemos dejar nuestro amor, no podemos permitir que esto acabe, nos amamos.
―La familia es más importante, tu esposa, tu hijo…
―Maya sabe que hay alguien más, ella sabe que ya no la quiero como antes.
―Hyde, no podemos seguir con esto, tu prioridad debe ser tu familia, es, tu familia.
―Mi prioridad es mi hijo y tú.
―No lo vuelvas a decir. No te atrevas.
Me dio la espalda, seguía llorando, seguía destruyéndose por mi culpa, por mi estupidez, por haberme enamorado cuando ya estaba con alguien más. Si tan solo hubiera hecho todo bien, dejar a Maya desde un principio y hablarle directo a Kaoru… Pero no podía, no por mi bebé, no podía dejarlos solos.
Camine hacia Kaoru y la rodee por la espalda, ella se quedó quieta, me dejo abrazarla y lo hice, la abrace fuerte, absorbí su aroma, me llene de su calidez y de su amor, de nuestros sentimientos, llene cada poro de mi ser de ella, de su existencia.
―Te amo. ― Le susurre. ― Jamás dejaré de amarte, siempre estarás en mis pensamientos Kaoru, hasta el día de mi muerte.
―Te amo también hyde. ― Su voz era muy suave. ― A pesar de esto, no puedo odiarte… Me hiciste vivir los mejores meses de mi vida.
―Seguiremos viviéndolos.
―No. ― Se alejó de mí. ― Quiero que regreses con tu familia, con tu esposa e hijo. Por favor.
―No me pidas eso, Kaoru. No.
―Solo así podré reparar un poco el daño que hice, solo así estaré tranquila, no podría vivir sabiendo que… Que rompí una familia y separé a un hijo de su padre.
―Cariño, por favor.
―Lo siento hyde.
Ella me dio un dulce beso en la mejilla y tomo mi mano, caminamos a la puerta y salí, sin querer hacerlo, nos vimos a los ojos, fijamente, con adoración.
―Hazlos felices.
―Kaoru…
―Siempre seremos amigos hyde… Hasta pronto.
Sus ojos me dijeron lo triste que estaba, el dolor que estaba guardando para sí misma, su rostro me dijo que la había destrozado y que lloraría hasta quedarse sin lágrimas, cerró la puerta y me derrumbe, me deje caer de rodillas, llorando como jamás lo había hecho.
―Te amo Kaoru… Nunca dejaré de amarte.
Dije en voz alta mientras una de mis manos se posaba en la puerta. Como si con eso estuviese tocándola y así mis palabras le llegaran.
Fui a mi auto y me quedé ahí por largo rato, pensando en todo… Mi relación con Kaoru había terminado, me había alejado de ella, había preferido que nuestro amor quedara como un recuerdo y que regresara a mi familia, que los hiciera felices mientras ella sufría por mi engaño.
No me merecía a esa mujer, no la merecía.
Al día siguiente regresé a casa, Maya estaba en el jardín jugando con nuestro hijo, yo llegue a la sala y me deje caer en un sillón, todo estaba dicho, me sentía vacío, destruido, sin animo alguno.
―Estas aquí. ― Escuche a Maya.
―Hola. ― Hice media sonrisa. ― ¿Cómo están?
―Tu hijo creciendo sin parar. ― Se rio.
Lo cargue y lo acomode en mis brazos, su pequeño rostro era tan hermoso, tan inocente, un ángel… Le di un beso en la frente y él me sonrió, subió una de sus manitas y la puso en mi mejilla, sin querer se salieron unas lagrima de mis ojos. Mi hijo en ese momento me estaba dando la fuerza que necesitaba para seguir adelante.
―Maya…― Suspire. ― La semana que viene la tengo libre, ¿Por qué no vamos a la playa?
―Hyde…― Sus ojos brillaron. ― ¿Hablas enserio?
―Si. ― Sonreí. ― Tengamos unos días solo para nosotros tres.
Mi esposa sonrió llena de felicidad y me abrazo, nuestro hijo estaba entre nuestros brazos, como cuando había nacido y lo habíamos visto por primera vez.
Ese viaje me ayudaría a despejar un poco mi mente, a reconciliarme con mi esposa y darle toda mi atención a mi hijo.
Kaoru me había pedido solo una cosa: “Hazlos felices”
Y lo cumpliría, por más que me doliera estar sin ella lo cumpliría.
Porque solo eso podía hacer por ella.
Darle esa paz que le había quitado al mentirle.
Pero, aun así, cada noche, cuando cerraba mis ojos soñaba con ella.
Mi hermosa tortura, recordarla y experimentar ese dolor intenso que te hace sentir vivo, solo de eso podía vivir.
Ooh... que situación tan trsite está viviendo Hyde T_T
ResponderBorrartu historia está cada vez más hermosa Tsukii ♥