(Capitulo especial fics Blurry
eyes&Angel's Tale)
―¡Tenemos
que estar inmediatamente en el recinto!.
―Lo
se lo sé, a hyde se le hizo tarde.― Me disculpo.
―¿Otra
vez? Vamos preciosa, los demás están ya en camino.
―Diles
que enseguida vamos.
―¿Ahora
que fue?.― Pregunta Aram.
―Nuevamente
su hija, no quería dejar de abrazarlo y él se quedó un rato más.
―¿Cuantas
veces hemos escuchado eso?.― Dicen ellos.
―Díganle
a él, no a mí.
―Ya
vamos con K.A.Z, Arly, Ju-ken y Jin, apúrense que justamente el líder y
vocalista es el que llega tarde.
―Ya
nos apuramos.
Colgamos
y nerviosa camino a la habitación de mi pequeña, veo a mi esposo sonriéndole a
su princesa, ella le sonríe y juega con sus collares.
Nuestra
hija está por cumplir dos años, parece una muñequita, su papá la viste muy a su
estilo, le diseña su ropita y ella ama que su papá la vista y la cargue.
Al
verlos me siento como en una nube, mi pequeña familia, sonriente, hyde feliz
con su hija, la luz de sus ojos. Jamás pensé que alguna vez lo llegaría a ver
de esa manera. Cuando esta con ella no deja de sonreír, sus ojos brillan y su
mundo se aleja del mundo real.
Su hija lo adora
y ama pasar tiempo con él.
Los tres nos
amamos.
Nos adoramos y
somos muy unidos.
Una familia.
Hace
un año que me case con hyde. Fue el día más feliz de mi vida, el más lleno de
sentimiento y más lleno de color. Algo inolvidable, algo que me hizo
experimentar miles de emociones y sentimientos.
Algo fuera de
este mundo.
Fue
una boda pequeña, con los más allegados, no quisimos nada grande, nada que
llamara la atención. Fue algo íntimo que ame desde el primer segundo hasta el
último.
~Un
año atrás~
―Luces
hermosa __.
―Gracias
Ayana, todo gracias a ti.
―No
me des todo el crédito, las dos creamos esta maravilla.
Sonreímos
y me veo al espejo. Ayana como diseñadora me ayudó a crear mi vestido de novia,
yo puse las ideas y ella las fue recreando como creia conveniente, escogí las
telas, los diseños, los detalles. Ella me ayudo a que el vestido tomara forma
como yo quería.
Acaban
de maquillarme y peinarme, es un vestido un poco ostentoso pero me gusta y
estoy segura de que hyde lo amara.
Sonrió
ante mi reflejo, nunca llegue a pensar que este sueño se me haría realidad.
Casarme con hyde.
El amor de mi
vida.
El único hombre
en mi vida.
Mi mayor ídolo.
Mi todo.
―Hola
señora Ogawa, hola futura señora Takarai.
Entra
Tetsu a la habitación. Viene directo a mí y me sonríe, me da las manos y las
tomo. Me observa con una mirada tierna y hace que me de vuelta. Cuando giro
quedo de nuevo frente a él y me abraza.
―Hyde
estará anonadado cuando te vea.
―Gracias
Tet, Ayana es la mejor.
―Está
todo listo, solo falta la novia.
―¿Ya?.―
Tomo aire profundo.― Me muero de nervios.
―Tranquila,
estas hermosa y tienes esperando a un hombre que te ama más que a sí mismo.
Abrazo
a la esposa de Tetsu y suspiro profundamente. Voy a la cuna en donde esta
Kazumi y la abrazo, le doy un beso en la frente y ella me sonríe. Se la doy a
Ayana y salimos de la habitación.
Dando
unos pasos me encuentro con mis dos amigos quienes me sonríen, veo emoción y
orgullo en sus ojos. Evito llorar y los abrazo. Ellos me corresponden y siento
sus cuerpos cálidos, como siempre, queriéndome y protegiéndome.
―Luces
hermosa de novia.
―Gracias
Aram, lo dices porque me quieres.
―No
es así, te queremos sí pero luces hermosa, más que nadie.
―Gracias
Oto, ustedes dos de smokin lucen taaaaaan apuestos que si no existiera hyde me
casaría con ustedes.― Bromeo.
―Aún
estamos a tiempo de desaparecer a hyde, ¿Que dices Oto?.
―Que
tienes toda la razón hermanito.
―Son
unos malos.― Les doy un golpe.
―¿Lista?.
―Sí.
Tomo
a cada uno del brazo y caminamos. Al salir de la pequeña casa que rentamos y el
sol nos recibe, resplandeciente y sonriéndonos con sus rayos. Aprieto los
brazos de mis amigos quienes logro escuchar un quejido de ellos.
Mi
respiración se agita, aumenta y mis piernas están por flaquear, si no fuera por
mis amigos podría caer en este mismo momento. Mis rodillas se sienten débiles.
Veo al frente, amigos cercanos a la izquierda y a la derecha, en medio hasta el
fondo, esta una mesa en donde nos espera quien nos casara y frente a la mesa
esta una silueta que reconozco hasta en la oscuridad. Viste de negro, veo sus
mangas blancas salir del saco perfectamente ajustado a su figura, su pantalón
holgado y casi arrastrando, su cabello ondulado, suelto y largo, esa postura
que lo define, que lo hace ver tan imponente.
Esa
sonrisa, cálida, llena de amor. Esos ojos que me enamoraron, esa mirada que me
estremece. Ese amor que desprende al verme. Suspiro nuevamente, mis nervios
están saliendo mucho y respiro despacio para tranquilizarme.
Camino
con mis amigos, cada uno a lado mío. Pasos lentos y en medio de los invitados.
Quise que ellos me entregaran, porque son importantes para mí y porque son mis
hermanos.
No
sé exactamente el tiempo en el que llegamos a mi novio. Pudieron ser segundos,
minutos, días... Años. No lo sé.
Esa mirada hace
que pierda la razón.
La voluntad.
Hace que me
pierda de la realidad.
―Hyde-san,
cuide de ella por favor.― Le dice Oto.
―Más
que a mi vida.― Le responde él sin dejar de verme.
Oto
le da mi mano y mi casi esposo la toma, con delicadeza. Besa el dorso y estoy a
punto de ponerme a llorar.
Mi
boda se está llevando a cabo al atardecer, con el sol saludándonos y despidiéndose
al mismo tiempo, la música de fondo son las olas del mar y nuestro aire
acondicionado es la brisa del agua salada.
Sí.
Estamos en el mar, en una pequeña playa. Es u lugar muy tranquilo y privado,
hyde y yo quisimos hacer algo como esto, un día le comente que amo su beast
party y él me dijo que lo amaba también, de repente se nos ocurrió hacer la
boda en una playa y esa idea nos fascino.
Empiezan
a dar las palabras, los votos, los padrinos. Creo que no estoy poniendo del
todo atención porque la cálida mano de mi novio acaricia la mía, no sé si es
para tranquilizarme o inquietarme, un poco de una y un poco de otra.
Pasan
los minutos y el tiempo se detiene cuando escucho:
“… Yo los
declaro; Marido y mujer.”
Hyde
y yo nos vemos, nos sonreímos y no puedo evitar llorar. Mis lágrimas recorren
mis mejillas. En este momento siento una inmensa felicidad, una felicidad que
inunda todo mi ser. Mi esposo me sonríe y me abraza, sus brazos me hacen sentir
segura. Nos alejamos un poco y nos besamos, esos labios que tantas veces soñé
que besaba ahora son míos para siempre.
Él es mío.
Mi esposo.
El padre de
nuestra hija.
Mi vida entera.
Nos
empiezan a aplaudir y vienen a abrazarnos, mis amigos, sus amigos, nuestras
personas de confianza y que queremos.
Todo es perfecto.
Esto es el
paraíso.
Con
la noche recibiéndonos nos encontramos todos en la casa que se rentó, hay
música, hay bebidas, hay comida, hay pláticas, anécdotas.
Una
noche hermosa.
Y
se volverá aún más hermosa.
―Con
el permiso de todos, mi esposa y yo debemos irnos.
Hyde
toma mi mano y me levanto del sillón, todos sonríen y hacen bulla. Nos
abrazamos de nuevo y nos despedimos.
―No
se preocupen por Kazumi.― Nos dice Tetsu.
―Tal
vez regresen con un hermanito para mi sobrina.― Bromea Ken.
―Puede
ser posible.― Se ríe hyde.― Les deje una lista de sus horarios en la pañalera.
―Vamos,
ya ni tu esposa esta tan paranoica, somos buenos tíos y somos muchos, a ver
todos los tíos háganse presentes. ― Dice el guitarrista y se para.
Enseguida
veo que se para Tetsu, Yuki, Aram, Oto, Daigo, Yasu, K.A.Z, Ju-ken, Arly, Jin…
Y me quedo sin aire al ver que más se van parando. En este tiempo conocí a más
famosos amigos cercanos de hyde y a amigos no famosos y a personas de su
confianza atrás de las cámaras.
―Somos
muchos.― Dice Tetsu.― Podremos con una bebé.
―Por
eso es que me preocupa, todos son un completo desmadre. ― Contesta hyde a punto
de reír. ― Ayana, te encargo mucho a mi princesa.
―Pierde
cuidado hyde, estará a salvo conmigo.
―Gracias
a todos chicos, no malcríen a mi hija. ― Digo riendo. ― Nos vemos dentro de
poco.
Mi
esposo y yo salimos de la casa y caminamos por la arena, con nuestros pies
tocando esa textura, es una sensación agradable, el mar nos susurra al oído, el
clima es templado y agradable.
―Nunca
pensé que me llegaría a casar.
―Yo…
En sueños y contigo pero eso era algo lejos de la realidad así que no cuenta
mucho.
―¿Sabes
que amo saber que imaginabas todo tu futuro y posibilidades conmigo?
―Lo
sé y siempre te lo recordare, porque has cumplido mis sueños, uno por uno.
―Te
amo cariño.
―Te
amo mi vida.
Nos
quedamos parados frente a la puerta de una pequeña cabaña que rento él,
pasaremos aquí la noche y por la mañana nos iremos de viaje, ¿A dónde? No lo
sé, es sorpresa de él.
Nos
vemos a los ojos y sus brazos se posan en mi cuerpo, me pega a él y nos
besamos. Nuestro beso es dulce y lleno de promesas, de felicidad y sentimiento.
Su
lengua entra en mi boca, me acaricia suavemente, muerde mis labios, me besa con
dedicación. Yo me entrego a él, me dejo llevar, le doy mi voluntad.
―Iba
a invitarte algo de cenar pero creo que tendrá que esperar. ― Sonrío. ― Directo
a la habitación, querida esposa.
Entramos
a la cabaña, pequeña y sumamente agradable, es muy hogareña. Entramos a la
habitación y está llena de rosas y velas.
Tan romántico.
Sus
manos me jalan a él y empezamos un nuevo beso, la cama llena de pétalos nos
espera y me acuesta con delicadeza, me observa con adoración, con amor. Se
acuesta arriba de mí y su cuerpo me llena de calidez, se apodera de mis labios,
de mi fuerza. Me llena de palabras de amor, de felicidad. Me adora en cuerpo y
alma, me hace sentir la mujer más feliz, poderosa y única en el universo.
Nuestros
cuerpos se unen una hermosa danza, llena de compas y de conexión. Siento como
su fuerza me enloquece, como se mueve dentro de mí, como me hace gritar de
placer. Como me hace llorar de felicidad; Mi voluntad es suya, solamente suya y
él la toma sin pudor haciendo de mí lo más hermoso que hay en este mundo.
Se
adueña de mí ser, de mi cuerpo, de mis labios, de mis ojos, de mis besos. Su
potencial llega al límite y los dos gritamos al llegar a lo mejor de la vida.
Estar
en sus brazos, amándonos y adorándonos es lo mejor que puedo experimentar. Al
lado de la cama hay fruta y vino, queso y pan. Una cena a la luz de las velas,
desnudos y en la cama, llenos de pétalos, de aromas deliciosos. De su calidez y
de su cuerpo.
De su amor.
Esa sería la
mejor noche de bodas que alguien pudiera tener en toda su vida.
~En
la actualidad~
―Kazumi
no me quería dejar y no podía irme así nada más.
Vamos
en su Ferrari, a mucha velocidad ya que vamos un poco atrasados para un
concierto.
―Sé
que así fue pero van tres veces en un mes que llegamos tarde a un concierto.
―Debemos
empezar a traerla.
―La
hemos traído ya.
―Traerla
siempre.
―Cuando
la hemos traído tardas más tanto en salir de la casa como en subir al
escenario.
―No
es cierto.
―Si
lo es, salimos tarde de casa porque le quieres llevar casi toda su habitación
al camerino y sales tarde del camerino porque el señor está jugando con su hija
y se enoja cuando le dicen “Hyde-san, tiene que salir inmediatamente”.
―No
le veo nada de malo, es mi hija.
―Lo
sé pero tienes que tener bien tus tiempos.
―Eso
también lo sé. Es que cuando mi princesa me ve con esos ojos tan hermosos no me
puedo resistir a ella. ― Me rio.
―Los
hombres son totalmente sumisos ante los encantos de una mujer.
―Solamente
ante los encantos de mis dos mujeres.
Toma
mi mano y la besa. Entramos al recinto, con todos los fans ya prácticamente
adentro esperando por su banda. Cuando ven que llegamos todos suspiran
aliviados, corremos al camerino y él ve que se pondrá, saca ropa y la revisa,
no le gusta la avienta y yo estoy como portera tomando todo lo que avienta.
―Para
ya. ― Le digo.
―Es
que quiero el pantalón café oscuro, el que use la otra vez.
―Lo tienes en el sillón Takarai.
Se
detiene y ve hacia el sillón, suspira y me ve. Me jala a su cuerpo y me da un
beso profundo que me deja como bambi recién nacido.
―Que
haría sin ti cariño.
Va
por su pantalón y de paso me da una pequeña nalgada. Se pone la ropa del
concierto, se peina un poco y se maquilla. Se ve al espejo y toma aire.
―Estoy
listo.
―Tan
sexy como siempre.
Salimos
del camerino y los demás integrantes están ya listos para salir a dar el
concierto. Se dan la mano como ánimo y empieza la música para que salgan.
Veo
a todos y de repente mi mirada se posa en una parte en especial, veo a Ju-ken y
sonrió.
―Ju-ken,
tienes la bragueta abierta.
El
bajista se ve inmediatamente y todos nos reímos. Se la sube y un poco apenado
me da las gracias. Empiezan a salir y hyde es el último.
Cuando
está por salir a escena me ve un poco serio, esa mirada la conozco y sé que
algo trama. Suspiro y le mando un beso.
El
concierto empieza y la euforia de todos estalla. Los fans de todo el mundo son
apasionados a su manera. Siempre se me eriza la piel y me emociono como si
fuese el primer concierto.
Me
voy con el público y empiezo a cantar a brincar a gritar a llorar. Ver a mi
esposo arriba del escenario, siendo como es, en su máxima entrega a sus fans,
dejando que lo disfruten, que lo adoren y lo anhelen.
Los
minutos pasan y las horas también. Llega el final del concierto y todos nos
quedamos llorando, sí. Yo también. Si yo me pongo así los fans deben de ponerse
peor. Tomo aire y camino hacia lo privado de los artistas, en los pasillos
saludo a los del staff y llego con los artistas.
―¡Fue
tan hermoso todo!
―¿Sigues
emocionándote?. ― Me dice Aram.
―Nunca
dejare de hacerlo. ― Me quejo.
―Sí,
nosotros tampoco. ― Responde Oto.
Mis
dos amigos vienen en las vacaciones, tres veces al año se escapan de nuestro
país y vienen a verme, me gusta mucho que hagan eso, hasta compraron un
departamento en el centro de Tokyo. Los dos están fascinados con mi pequeña,
ellos al igual que los amigos de hyde se vuelven locos al verla.
Yo
sigo apareciendo de vez en cuando en la radio, con notas desde Japón y detalles
únicos de las bandas de hyde. La estación ha ganado mucho más rating, mis
amigos tienen más trabajo y más reconocimiento. Tengo planeado ir de vacaciones
a finales de este año, quiero que hyde vea como se celebra la navidad en mi
país.
―¡Gracias
por su esfuerzo!
Escuchamos
que dicen los del staff y todos aplaudimos.
Empezamos a caminar hacia las camionetas y cada quien se va a su casa.
Hyde
y yo nos vamos en su auto y como es ya de madrugada no hay tráfico así que
llegamos rápido. Por el cansancio llegamos inmediatamente a la habitación y
enseguida me empiezo a quitar la ropa.
―Cariño,
¿Cómo es que viste la bragueta de Ju-ken?
―¿He?.―
Me sorprendo.
―Viste
esa zona y no me gusta.
―No
fue adrede, solamente lo vi.
El
con seriedad se acerca a mí y se detiene a escasos centímetros. Toma una de mis
manos y sin decir nada la lleva a su entrepierna, hace que por arriba de su
bóxer tome su falo, con un poco de presión.
Esta
duro.
Su
mirada me hipnotiza y me quedo sin habla, anonadada por lo que esta pasado. Su
mano sigue sujetando la mía, la cual sujeta su erección.
Mi
boca de repente se seca.
―No
tienes por qué ver otros penes.
―¡¿Qué?!
―Tu
solo puedes ver este. ― Aprieta mi mano y como reflejo aprieto su erección. ―
Este es el único que puedes ver, que puedes sentir, que puedes desear, probar y
añorar… ¿De acuerdo, cariño?
Me
quedo sin habla, su mirada es penetrante y mis piernas flaquean, siento como su
erección crece a cada segundo, siento como se endurece bajo mi mano. Mi cuerpo
reacciona y ahora lo único que deseo es sentirlo en mí.
―Toda
mi vida he visto, sentido, deseado, probado y añorado el tuyo, no entiendo.
―Viste
el de Ju-ken.
―Vi
su bragueta.
―Pero
es la misma zona.
―Solo
vi la bragueta, no exageres, ni pensé “Aah, ahí está la cosa de Ju-ken”
―Bueno,
solo quería dejarte claro esto.
―Me
ha quedado muy claro, gracias.
Nos
vemos fijamente y veo diversión en sus ojos, deseo y anhelo, empiezo a mover mi
mano y el la suelta para dejarme libre el acceso. Muevo poco a poco y así
parados empiezo a lamer sus pezones, a morderlos ligeramente y escucho como su
respiración se agita, dejo mis movimientos y meto mi mano bajo el bóxer para
sentir su piel.
Caliente.
Duro.
Palpitante.
Listo para mí.
Me
pongo de rodillas y bajo su bóxer, el me ve lascivamente y sonrío encantada. Mi
próxima acción es una de mis favoritas.
Lo pruebo.
Lo
hago mío una y otra vez. Aunque para muchos esta es una posición sumisa para mí
no lo es; Jamás una mujer en esta posición podía tener tal poder como el que
tenemos ahora. En esta posición los tenemos bajo nuestro hechizo, bajo nuestro
encanto. Tenemos el control de ellos, porque les gusta lo que hacemos. Lo que
nuestra boca manos pueden hacer. Somos
dueñas de su voluntad. Tenemos poder de su ser.
Y
me encanta.
Sus
gemidos llegan a mis oídos y pronto se viene en mí, bendito sea el concierto de
hace un rato. Siempre al final de cada live él está por demás excitado y yo soy
la que recibe todo ese potencial aguantado durante las horas de la
presentación.
Vamos
a la cama y me besa, prueba de sí mismo y con sus dedos me da placer mientras
atiende mis pezones, ahora soy yo la que se encuentra bajo su poder. Me regala
sensaciones únicas hasta que no aguantamos más y entra en mí.
De
una sola envestida.
De
una sola intromisión.
Me
hace gritar de dolor y de placer, toma mis piernas y empieza un ritmo
enloquecedor, los dos gemimos nuestros nombres, gemidos sin parar, nos
entregamos al amor, a la locura y a la pasión. Nos entregamos sin pudor y nos
adoramos sin límite.
―Amo
hacerte el amor cariño.
―Y
yo amo que me lo hagas.
Sonreímos
y lo beso, muerdo su labio inferior y me recargo en su pecho.
―Desde
que empezamos a vivir como una familia es lo mejor que me ha pasado en la vida,
la máxima felicidad que un humado pueda tener.
―Lo
mismo es para mí, es un enorme sueño hecho realidad, gracias.
―Yo
soy el que debería de darte las gracias por darme la oportunidad de amar con
tanta fuerza, por darme una hermosa hija y darme mucha felicidad.
―Estábamos
destinados tal vez.
―Tu
naciste para ser mía, me hiciste esperarte mucho. ― Nos reímos.
―Bueno
yo solo espere 18 años, cuando estuvimos juntos por primera vez y de ahí… Dos
años más para poder estar juntos.
―Yo
espere más, eres tan injusta.
Se
posiciona arriba de mi nuevamente y me besa, un beso profundo y lleno de
sentimientos, lleno de agradecimiento. Mientras nos besamos entra en mi
lentamente y ahogo un gemido.
Me estremezco.
Me siento feliz.
Me siento plena.
Me siento
completa.
Porque estoy con
él.
Porque soy su
esposa.
Porque me ama.
Tanto como yo a
él.
Y
sé que lo que hemos vivido es apenas el principio de todo lo que nos espera, de
toda nuestra vida, toda nuestra eternidad, porque más allá de la muerte.
Nos seguiremos
amando.
Awwn Tsukii, simplemente hermoso :'') seguiré leendo tus fics increíbles ♥
ResponderBorrarGracias por tu apoyo :3 ♥
Borrarfue demasiado exitante, ahora entiendo porque te dicen tsuki sensei, me dio bastante calor, espero mas fics tuyos :DDDDD
ResponderBorrarGracias :3
BorrarAHHHHHHHHHHHH♥♥♥ me re contra moriiiii,jajajaja Muy bien hyde!!! su Pene es primero! nada de andar viendo braguetas ajenas ella,ni de casualidad,Ju-Ken amado tontito (? jajaaaja♥
ResponderBorrarque romantico su casamiento y noche de bodas :')
amo al enano enamorado de su hija <3 como se va a querer separar de ella si se debe sentir alto al fin(? ah.♥
Muy hermoso todo tsukii como Siempre sos la mejor nunca me cansare de decirlo♥
Aasdfghjklñ, gracias amiga mia *~*
BorrarSexosa :P <3
Un hermoso fic... Me quedé prendada ❤
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