lunes, 22 de febrero de 2016

Inside myself



(Capitulo especial fics Blurry eyes&Angel's Tale)


―¡Tenemos que estar inmediatamente en el recinto!.
―Lo se lo sé, a hyde se le hizo tarde.― Me disculpo.
―¿Otra vez? Vamos preciosa, los demás están ya en camino.
―Diles que enseguida vamos.
―¿Ahora que fue?.― Pregunta Aram.
―Nuevamente su hija, no quería dejar de abrazarlo y él se quedó un rato más.
―¿Cuantas veces hemos escuchado eso?.― Dicen ellos.
―Díganle a él, no a mí.
―Ya vamos con K.A.Z, Arly, Ju-ken y Jin, apúrense que justamente el líder y vocalista es el que llega tarde.
―Ya nos apuramos.
Colgamos y nerviosa camino a la habitación de mi pequeña, veo a mi esposo sonriéndole a su princesa, ella le sonríe y juega con sus collares.
Nuestra hija está por cumplir dos años, parece una muñequita, su papá la viste muy a su estilo, le diseña su ropita y ella ama que su papá la vista y la cargue.
Al verlos me siento como en una nube, mi pequeña familia, sonriente, hyde feliz con su hija, la luz de sus ojos. Jamás pensé que alguna vez lo llegaría a ver de esa manera. Cuando esta con ella no deja de sonreír, sus ojos brillan y su mundo se aleja del mundo real.
Su hija lo adora y ama pasar tiempo con él.
Los tres nos amamos.
Nos adoramos y somos muy unidos.
Una familia.
Hace un año que me case con hyde. Fue el día más feliz de mi vida, el más lleno de sentimiento y más lleno de color. Algo inolvidable, algo que me hizo experimentar miles de emociones y sentimientos.
Algo fuera de este mundo.
Fue una boda pequeña, con los más allegados, no quisimos nada grande, nada que llamara la atención. Fue algo íntimo que ame desde el primer segundo hasta el último.


~Un año atrás~


―Luces hermosa __.
―Gracias Ayana, todo gracias a ti.
―No me des todo el crédito, las dos creamos esta maravilla.
Sonreímos y me veo al espejo. Ayana como diseñadora me ayudó a crear mi vestido de novia, yo puse las ideas y ella las fue recreando como creia conveniente, escogí las telas, los diseños, los detalles. Ella me ayudo a que el vestido tomara forma como yo quería.
Acaban de maquillarme y peinarme, es un vestido un poco ostentoso pero me gusta y estoy segura de que hyde lo amara.
Sonrió ante mi reflejo, nunca llegue a pensar que este sueño se me haría realidad.
Casarme con hyde.
El amor de mi vida.
El único hombre en mi vida.
Mi mayor ídolo.
Mi todo.
―Hola señora Ogawa, hola futura señora Takarai.
Entra Tetsu a la habitación. Viene directo a mí y me sonríe, me da las manos y las tomo. Me observa con una mirada tierna y hace que me de vuelta. Cuando giro quedo de nuevo frente a él y me abraza.
―Hyde estará anonadado cuando te vea.
―Gracias Tet, Ayana es la mejor.
―Está todo listo, solo falta la novia.
―¿Ya?.― Tomo aire profundo.― Me muero de nervios.
―Tranquila, estas hermosa y tienes esperando a un hombre que te ama más que a sí mismo.
Abrazo a la esposa de Tetsu y suspiro profundamente. Voy a la cuna en donde esta Kazumi y la abrazo, le doy un beso en la frente y ella me sonríe. Se la doy a Ayana y salimos de la habitación.
Dando unos pasos me encuentro con mis dos amigos quienes me sonríen, veo emoción y orgullo en sus ojos. Evito llorar y los abrazo. Ellos me corresponden y siento sus cuerpos cálidos, como siempre, queriéndome y protegiéndome.
―Luces hermosa de novia.
―Gracias Aram, lo dices porque me quieres.
―No es así, te queremos sí pero luces hermosa, más que nadie.
―Gracias Oto, ustedes dos de smokin lucen taaaaaan apuestos que si no existiera hyde me casaría con ustedes.― Bromeo.
―Aún estamos a tiempo de desaparecer a hyde, ¿Que dices Oto?.
―Que tienes toda la razón hermanito.
―Son unos malos.― Les doy un golpe.
―¿Lista?.
―Sí.
Tomo a cada uno del brazo y caminamos. Al salir de la pequeña casa que rentamos y el sol nos recibe, resplandeciente y sonriéndonos con sus rayos. Aprieto los brazos de mis amigos quienes logro escuchar un quejido de ellos.
Mi respiración se agita, aumenta y mis piernas están por flaquear, si no fuera por mis amigos podría caer en este mismo momento. Mis rodillas se sienten débiles. Veo al frente, amigos cercanos a la izquierda y a la derecha, en medio hasta el fondo, esta una mesa en donde nos espera quien nos casara y frente a la mesa esta una silueta que reconozco hasta en la oscuridad. Viste de negro, veo sus mangas blancas salir del saco perfectamente ajustado a su figura, su pantalón holgado y casi arrastrando, su cabello ondulado, suelto y largo, esa postura que lo define, que lo hace ver tan imponente.
Esa sonrisa, cálida, llena de amor. Esos ojos que me enamoraron, esa mirada que me estremece. Ese amor que desprende al verme. Suspiro nuevamente, mis nervios están saliendo mucho y respiro despacio para tranquilizarme.
Camino con mis amigos, cada uno a lado mío. Pasos lentos y en medio de los invitados. Quise que ellos me entregaran, porque son importantes para mí y porque son mis hermanos.
No sé exactamente el tiempo en el que llegamos a mi novio. Pudieron ser segundos, minutos, días... Años. No lo sé.
Esa mirada hace que pierda la razón.
La voluntad.
Hace que me pierda de la realidad.
―Hyde-san, cuide de ella por favor.― Le dice Oto.
―Más que a mi vida.― Le responde él sin dejar de verme.
Oto le da mi mano y mi casi esposo la toma, con delicadeza. Besa el dorso y estoy a punto de ponerme a llorar.
Mi boda se está llevando a cabo al atardecer, con el sol saludándonos y despidiéndose al mismo tiempo, la música de fondo son las olas del mar y nuestro aire acondicionado es la brisa del agua salada.
Sí. Estamos en el mar, en una pequeña playa. Es u lugar muy tranquilo y privado, hyde y yo quisimos hacer algo como esto, un día le comente que amo su beast party y él me dijo que lo amaba también, de repente se nos ocurrió hacer la boda en una playa y esa idea nos fascino.
Empiezan a dar las palabras, los votos, los padrinos. Creo que no estoy poniendo del todo atención porque la cálida mano de mi novio acaricia la mía, no sé si es para tranquilizarme o inquietarme, un poco de una y un poco de otra.
Pasan los minutos y el tiempo se detiene cuando escucho:
“… Yo los declaro; Marido y mujer.”
Hyde y yo nos vemos, nos sonreímos y no puedo evitar llorar. Mis lágrimas recorren mis mejillas. En este momento siento una inmensa felicidad, una felicidad que inunda todo mi ser. Mi esposo me sonríe y me abraza, sus brazos me hacen sentir segura. Nos alejamos un poco y nos besamos, esos labios que tantas veces soñé que besaba ahora son míos para siempre.
Él es mío.
Mi esposo.
El padre de nuestra hija.
Mi vida entera.
Nos empiezan a aplaudir y vienen a abrazarnos, mis amigos, sus amigos, nuestras personas de confianza y que queremos.
Todo es perfecto.
Esto es el paraíso.
Con la noche recibiéndonos nos encontramos todos en la casa que se rentó, hay música, hay bebidas, hay comida, hay pláticas, anécdotas.
Una noche hermosa.
Y se volverá aún más hermosa.
―Con el permiso de todos, mi esposa y yo debemos irnos.
Hyde toma mi mano y me levanto del sillón, todos sonríen y hacen bulla. Nos abrazamos de nuevo y nos despedimos.
―No se preocupen por Kazumi.― Nos dice Tetsu.
―Tal vez regresen con un hermanito para mi sobrina.― Bromea Ken.
―Puede ser posible.― Se ríe hyde.― Les deje una lista de sus horarios en la pañalera.
―Vamos, ya ni tu esposa esta tan paranoica, somos buenos tíos y somos muchos, a ver todos los tíos háganse presentes. ― Dice el guitarrista y se para.
Enseguida veo que se para Tetsu, Yuki, Aram, Oto, Daigo, Yasu, K.A.Z, Ju-ken, Arly, Jin… Y me quedo sin aire al ver que más se van parando. En este tiempo conocí a más famosos amigos cercanos de hyde y a amigos no famosos y a personas de su confianza atrás de las cámaras.
―Somos muchos.― Dice Tetsu.― Podremos con una bebé.
―Por eso es que me preocupa, todos son un completo desmadre. ― Contesta hyde a punto de reír. ― Ayana, te encargo mucho a mi princesa.
―Pierde cuidado hyde, estará a salvo conmigo.
―Gracias a todos chicos, no malcríen a mi hija. ― Digo riendo. ― Nos vemos dentro de poco.
Mi esposo y yo salimos de la casa y caminamos por la arena, con nuestros pies tocando esa textura, es una sensación agradable, el mar nos susurra al oído, el clima es templado y agradable.
―Nunca pensé que me llegaría a casar.
―Yo… En sueños y contigo pero eso era algo lejos de la realidad así que no cuenta mucho.
―¿Sabes que amo saber que imaginabas todo tu futuro y posibilidades conmigo?
―Lo sé y siempre te lo recordare, porque has cumplido mis sueños, uno por uno.
―Te amo cariño.
―Te amo mi vida.
Nos quedamos parados frente a la puerta de una pequeña cabaña que rento él, pasaremos aquí la noche y por la mañana nos iremos de viaje, ¿A dónde? No lo sé, es sorpresa de él.
Nos vemos a los ojos y sus brazos se posan en mi cuerpo, me pega a él y nos besamos. Nuestro beso es dulce y lleno de promesas, de felicidad y sentimiento.
Su lengua entra en mi boca, me acaricia suavemente, muerde mis labios, me besa con dedicación. Yo me entrego a él, me dejo llevar, le doy mi voluntad.
―Iba a invitarte algo de cenar pero creo que tendrá que esperar. ― Sonrío. ― Directo a la habitación, querida esposa.
Entramos a la cabaña, pequeña y sumamente agradable, es muy hogareña. Entramos a la habitación y está llena de rosas y velas.
Tan romántico.
Sus manos me jalan a él y empezamos un nuevo beso, la cama llena de pétalos nos espera y me acuesta con delicadeza, me observa con adoración, con amor. Se acuesta arriba de mí y su cuerpo me llena de calidez, se apodera de mis labios, de mi fuerza. Me llena de palabras de amor, de felicidad. Me adora en cuerpo y alma, me hace sentir la mujer más feliz, poderosa y única en el universo.
Nuestros cuerpos se unen una hermosa danza, llena de compas y de conexión. Siento como su fuerza me enloquece, como se mueve dentro de mí, como me hace gritar de placer. Como me hace llorar de felicidad; Mi voluntad es suya, solamente suya y él la toma sin pudor haciendo de mí lo más hermoso que hay en este mundo.
Se adueña de mí ser, de mi cuerpo, de mis labios, de mis ojos, de mis besos. Su potencial llega al límite y los dos gritamos al llegar a lo mejor de la vida.
Estar en sus brazos, amándonos y adorándonos es lo mejor que puedo experimentar. Al lado de la cama hay fruta y vino, queso y pan. Una cena a la luz de las velas, desnudos y en la cama, llenos de pétalos, de aromas deliciosos. De su calidez y de su cuerpo.
De su amor.
Esa sería la mejor noche de bodas que alguien pudiera tener en toda su vida.


~En la actualidad~


―Kazumi no me quería dejar y no podía irme así nada más.
Vamos en su Ferrari, a mucha velocidad ya que vamos un poco atrasados para un concierto.
―Sé que así fue pero van tres veces en un mes que llegamos tarde a un concierto.
―Debemos empezar a traerla.
―La hemos traído ya.
―Traerla siempre.
―Cuando la hemos traído tardas más tanto en salir de la casa como en subir al escenario.
―No es cierto.
―Si lo es, salimos tarde de casa porque le quieres llevar casi toda su habitación al camerino y sales tarde del camerino porque el señor está jugando con su hija y se enoja cuando le dicen “Hyde-san, tiene que salir inmediatamente”.
―No le veo nada de malo, es mi hija.
―Lo sé pero tienes que tener bien tus tiempos.
―Eso también lo sé. Es que cuando mi princesa me ve con esos ojos tan hermosos no me puedo resistir a ella. ― Me rio.
―Los hombres son totalmente sumisos ante los encantos de una mujer.
―Solamente ante los encantos de mis dos mujeres.
Toma mi mano y la besa. Entramos al recinto, con todos los fans ya prácticamente adentro esperando por su banda. Cuando ven que llegamos todos suspiran aliviados, corremos al camerino y él ve que se pondrá, saca ropa y la revisa, no le gusta la avienta y yo estoy como portera tomando todo lo que avienta.
―Para ya. ― Le digo.
―Es que quiero el pantalón café oscuro, el que use la otra vez.
 ―Lo tienes en el sillón Takarai.
Se detiene y ve hacia el sillón, suspira y me ve. Me jala a su cuerpo y me da un beso profundo que me deja como bambi recién nacido.
―Que haría sin ti cariño.
Va por su pantalón y de paso me da una pequeña nalgada. Se pone la ropa del concierto, se peina un poco y se maquilla. Se ve al espejo y toma aire.
―Estoy listo.
―Tan sexy como siempre.
Salimos del camerino y los demás integrantes están ya listos para salir a dar el concierto. Se dan la mano como ánimo y empieza la música para que salgan.
Veo a todos y de repente mi mirada se posa en una parte en especial, veo a Ju-ken y sonrió.
―Ju-ken, tienes la bragueta abierta.
El bajista se ve inmediatamente y todos nos reímos. Se la sube y un poco apenado me da las gracias. Empiezan a salir y hyde es el último.
Cuando está por salir a escena me ve un poco serio, esa mirada la conozco y sé que algo trama. Suspiro y le mando un beso.
El concierto empieza y la euforia de todos estalla. Los fans de todo el mundo son apasionados a su manera. Siempre se me eriza la piel y me emociono como si fuese el primer concierto.
Me voy con el público y empiezo a cantar a brincar a gritar a llorar. Ver a mi esposo arriba del escenario, siendo como es, en su máxima entrega a sus fans, dejando que lo disfruten, que lo adoren y lo anhelen.
Los minutos pasan y las horas también. Llega el final del concierto y todos nos quedamos llorando, sí. Yo también. Si yo me pongo así los fans deben de ponerse peor. Tomo aire y camino hacia lo privado de los artistas, en los pasillos saludo a los del staff y llego con los artistas.
―¡Fue tan hermoso todo!
―¿Sigues emocionándote?. ― Me dice Aram.
―Nunca dejare de hacerlo. ― Me quejo.
―Sí, nosotros tampoco. ― Responde Oto.
Mis dos amigos vienen en las vacaciones, tres veces al año se escapan de nuestro país y vienen a verme, me gusta mucho que hagan eso, hasta compraron un departamento en el centro de Tokyo. Los dos están fascinados con mi pequeña, ellos al igual que los amigos de hyde se vuelven locos al verla.
Yo sigo apareciendo de vez en cuando en la radio, con notas desde Japón y detalles únicos de las bandas de hyde. La estación ha ganado mucho más rating, mis amigos tienen más trabajo y más reconocimiento. Tengo planeado ir de vacaciones a finales de este año, quiero que hyde vea como se celebra la navidad en mi país.
―¡Gracias por su esfuerzo!
Escuchamos que dicen los del staff y todos aplaudimos.  Empezamos a caminar hacia las camionetas y cada quien se va a su casa.
Hyde y yo nos vamos en su auto y como es ya de madrugada no hay tráfico así que llegamos rápido. Por el cansancio llegamos inmediatamente a la habitación y enseguida me empiezo a quitar la ropa.
―Cariño, ¿Cómo es que viste la bragueta de Ju-ken?
―¿He?.― Me sorprendo.
―Viste esa zona y no me gusta.
―No fue adrede, solamente lo vi.
El con seriedad se acerca a mí y se detiene a escasos centímetros. Toma una de mis manos y sin decir nada la lleva a su entrepierna, hace que por arriba de su bóxer tome su falo, con un poco de presión.
Esta duro.
Su mirada me hipnotiza y me quedo sin habla, anonadada por lo que esta pasado. Su mano sigue sujetando la mía, la cual sujeta su erección.
Mi boca de repente se seca.
―No tienes por qué ver otros penes.
―¡¿Qué?!
―Tu solo puedes ver este. ― Aprieta mi mano y como reflejo aprieto su erección. ― Este es el único que puedes ver, que puedes sentir, que puedes desear, probar y añorar… ¿De acuerdo, cariño?
Me quedo sin habla, su mirada es penetrante y mis piernas flaquean, siento como su erección crece a cada segundo, siento como se endurece bajo mi mano. Mi cuerpo reacciona y ahora lo único que deseo es sentirlo en mí.
―Toda mi vida he visto, sentido, deseado, probado y añorado el tuyo, no entiendo.
―Viste el de Ju-ken.
―Vi su bragueta.
―Pero es la misma zona.
―Solo vi la bragueta, no exageres, ni pensé “Aah, ahí está la cosa de Ju-ken”
―Bueno, solo quería dejarte claro esto.
―Me ha quedado muy claro, gracias.
Nos vemos fijamente y veo diversión en sus ojos, deseo y anhelo, empiezo a mover mi mano y el la suelta para dejarme libre el acceso. Muevo poco a poco y así parados empiezo a lamer sus pezones, a morderlos ligeramente y escucho como su respiración se agita, dejo mis movimientos y meto mi mano bajo el bóxer para sentir su piel.
Caliente.
Duro.
Palpitante.
Listo para mí.
Me pongo de rodillas y bajo su bóxer, el me ve lascivamente y sonrío encantada. Mi próxima acción es una de mis favoritas.
Lo pruebo.
Lo hago mío una y otra vez. Aunque para muchos esta es una posición sumisa para mí no lo es; Jamás una mujer en esta posición podía tener tal poder como el que tenemos ahora. En esta posición los tenemos bajo nuestro hechizo, bajo nuestro encanto. Tenemos el control de ellos, porque les gusta lo que hacemos. Lo que nuestra boca  manos pueden hacer. Somos dueñas de su voluntad. Tenemos poder de su ser.
Y me encanta.
Sus gemidos llegan a mis oídos y pronto se viene en mí, bendito sea el concierto de hace un rato. Siempre al final de cada live él está por demás excitado y yo soy la que recibe todo ese potencial aguantado durante las horas de la presentación.
Vamos a la cama y me besa, prueba de sí mismo y con sus dedos me da placer mientras atiende mis pezones, ahora soy yo la que se encuentra bajo su poder. Me regala sensaciones únicas hasta que no aguantamos más y entra en mí.
De una sola envestida.
De una sola intromisión.
Me hace gritar de dolor y de placer, toma mis piernas y empieza un ritmo enloquecedor, los dos gemimos nuestros nombres, gemidos sin parar, nos entregamos al amor, a la locura y a la pasión. Nos entregamos sin pudor y nos adoramos sin límite.
―Amo hacerte el amor cariño.
―Y yo amo que me lo hagas.
Sonreímos y lo beso, muerdo su labio inferior y me recargo en su pecho.
―Desde que empezamos a vivir como una familia es lo mejor que me ha pasado en la vida, la máxima felicidad que un humado pueda tener.
―Lo mismo es para mí, es un enorme sueño hecho realidad, gracias.
―Yo soy el que debería de darte las gracias por darme la oportunidad de amar con tanta fuerza, por darme una hermosa hija y darme mucha felicidad.
―Estábamos destinados tal vez.
―Tu naciste para ser mía, me hiciste esperarte mucho. ― Nos reímos.
―Bueno yo solo espere 18 años, cuando estuvimos juntos por primera vez y de ahí… Dos años más para poder estar juntos.
―Yo espere más, eres tan injusta.
Se posiciona arriba de mi nuevamente y me besa, un beso profundo y lleno de sentimientos, lleno de agradecimiento. Mientras nos besamos entra en mi lentamente y ahogo un gemido.
Me estremezco.
Me siento feliz.
Me siento plena.
Me siento completa.
Porque estoy con él.
Porque soy su esposa.
Porque me ama.
Tanto como yo a él.
Y sé que lo que hemos vivido es apenas el principio de todo lo que nos espera, de toda nuestra vida, toda nuestra eternidad, porque más allá de la muerte.
Nos seguiremos amando. 

7 comentarios:

  1. Awwn Tsukii, simplemente hermoso :'') seguiré leendo tus fics increíbles ♥

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  2. fue demasiado exitante, ahora entiendo porque te dicen tsuki sensei, me dio bastante calor, espero mas fics tuyos :DDDDD

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  3. AHHHHHHHHHHHH♥♥♥ me re contra moriiiii,jajajaja Muy bien hyde!!! su Pene es primero! nada de andar viendo braguetas ajenas ella,ni de casualidad,Ju-Ken amado tontito (? jajaaaja♥
    que romantico su casamiento y noche de bodas :')
    amo al enano enamorado de su hija <3 como se va a querer separar de ella si se debe sentir alto al fin(? ah.♥
    Muy hermoso todo tsukii como Siempre sos la mejor nunca me cansare de decirlo♥

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Un abrazo ♥