-Capitulo 24 Oscuridad-
El camino hacia el aeropuerto es asfixiante… Siento como si mis pulmones se estuvieran cerrando, como si mi cuerpo pesara el triple de mi peso…
No quiero irme.
Pero es necesario.
Mis lágrimas caen de nuevo, esto es lo más difícil que he hecho en la vida… Nos hemos separado varias veces… Pero esta vez es peor ya que estábamos llevando una vida de pareja, empezábamos una nueva etapa juntos y ahora me voy con un hijo suyo. Un bebé que me llenara de alegría y dicha. Un pedazo de él que tendré para toda la vida, alguien que me sacara adelante, por este bebé tengo que ser fuerte y no dejarme caer.
Mi celular vibra y veo, es un maldito mensaje del idiota chantajista.
¿A qué hora te vas? En este momento no puedo llamarte porque estoy en una reunión pero quiero saber ahora.
Estoy yendo al aeropuerto.
Perfecto dulzura, te llamaré mañana cuando estés instalada en tu casa.
Aprieto el celular con todas mis fuerzas, ese hijo de perra… Ese imbécil que encontró la manera de alejarme de hyde, que supo cómo manejarme… ¿Por qué se tuvo que obsesionar conmigo? Empiezo a llorar más y la mano de Oto toma la mía.
―Preciosa, ¿Por qué no regresamos? Sé que podrás con esto... No dejes que te alejen de él, mira nada más como estas ya.
―No Oto, tenemos que irnos... No quiero estar más aquí.
―Sigo sin comprenderte hermosa, pero sabes que siempre estaremos para ti.
Asiento ante las palabras de Aram. El taxista maneja en silencio y una música relajante suena. Veo por la ventana las calles de la ciudad, tantas cosas buenas he pasado aquí y ahora es el ligar en donde más dolor he sentido. Veo mi reloj... Hyde aún está en su programa. Esta mañana quise explicarle algunas cosas pero no tuve el valor, no pude decirle que me iba, además... No podía o todo iría mal. Así que le deje una carta, como la vez pasada que me fui, también sin despedirme como se debe.
Cierro los ojos, recordar todo esto me lastima, como si miles de cuchilladas atravesaran mi cuerpo.
―Descansa preciosa.
Escucho las palabras de Oto en una dulce y preocupada voz. Me dejo ir en un sueño, un sueño pesado pero que me libera un poco del dolor.
Estoy en la cafetería con Bryan, lo veo comer su pastel y verme sin pudor alguno, una mirada que me desnuda y me hace sentir asco. Tiene una maldita sonrisa en los labios, una sonrisa de seguridad y de superioridad. Toma un poco de su café y deja su pastel.
―… Esa es mi chica, primero que nada quiero que solo te fijes en mí.
Empieza a decirme sus condiciones para que no saque más noticias de hyde.
―Segundo, no me gusta la idea de que estés aquí así que mejor te regresas a tu país y yo llegare después a ti, estoy dispuesto a dejar mi vida aquí y empezar otra allá contigo, para que veas que voy enserio.
Aprieto mis puños, es un maldito. ¿Tomar decisiones así por mí? Tener una vida de pareja… ¿Con él? De solo imaginarlo me da asco. Mientras me dice esas palabras su sonrisa de superioridad se va, se vuelve serio su rostro y me ve fijamente, esa mirada me hace sentir escalofríos… Esa seriedad solo me dice que esas palabras son muy firmes y verdaderas.
Que no bromea.
―Tercero, no quiero que te despidas de él ni nada, solo vete, le romperás el corazón y se desilusionara de ti, no te buscara y podremos estar felices.
Su maldita sonrisa vuelve. Su mirada ahora me dice que ese punto le gusta mucho, él quiere que hyde sufra; Contengo mis lágrimas, no llorare frente a él.
―Cuarto punto... Quiero que hagas que él se desilusione de ti, antes de irte hazle saber que estas harta de su fama, que no quieres el acoso de la prensa en ti.
―No hare nada de eso.― Digo molesta.
―Querida, debes hacerlo porque si no lo haces sacare a la luz toda su historia romántica y quien sabe, puedo inventar otras cosas para el famoso e intachable hyde, su vida es un misterio, ganaría mucho dinero si saco ese tipo de notas, un poco de mentiras no le hará daño a mi reputación como empresario, el cuida su imagen y yo puedo destruirla en un segundo, mi empresa no trabaja bajo sus pies, si sale algo de él lo público importándome poco, tendrá advertidas a otras empresas pero a mí eso no me va, no soy de sus discípulos que le temen a una imagen como el, solo lo hago y ya y si llega a haber problemas solo con una disculpa bastara.
Vuelve a tomar su pastel y da una cucharada, me observa con diversión y muerdo mis labios para no llorar. Sería más fácil si me diera algo afilado en este momento, ¿Yo? ¿Causarle dolor a hyde? ¿Sufrimiento? No, antes me lastimo yo misma que lastimarlo a él…
―Hermosa, ya llegamos.
Me despierta la voz de Aram y abro los ojos. Observo a mí alrededor y veo a Oto pagándole al chofer y a mi otro amigo limpiándome las lágrimas que salieron mientras recordaba en mi sueño aquel momento en donde todo se derrumbó.
Salimos del taxi y mis amigos cargan las maletas. Entramos al aeropuerto que cada vez se me hace más familiar. Claro, esta es la última vez que lo piso ya que me espera una cárcel... Cuanto desearía poder ganarle a Bryan en esto pero si hago alguna cosa que no le guste dañara a hyde públicamente y no quiero eso.
Mi amigo mayor saca el código de los boletos que compramos en línea y se los muestra a una señorita. Ella asiente y nos señala a donde ir para esperar el vuelo. Caminamos hacia una sala de espera y nos sentamos en un rincón, yo me quedo en el lado de la pared y recargo mi cabeza en ella.
Me puse cualquier cosa para irme, un pantalón de mezclilla y una sudadera que me queda grande, un gorro y unos lentes negros, mi imagen no es la más confiable que digamos. Cierro los ojos de nuevo pero de repente escucho una voz llenar mis tímpanos, mi corazón late a mil por hora enseguida y abro mis ojos, me quito rápido los lentes y observo a mí alrededor. Mis amigos ven a una dirección un poco elevada y sigo esa mirada.
Mi desilusión es absoluta y mi dolor incrementa.
Es hora de la entrevista de mí... De hyde, está en la tv y los que están aquí le prestan total atención y dos jovencitas gritan y murmuran al verlo. Mi corazón siente una punzada y por inercia pongo una de mis manos en mi pecho.
―... Ya faltan horas para su concierto con L’Arc-en-Ciel.
―Así es, estamos muy emocionados y contentos.― Le responde a la conductora.
―Disculpe esto que sigue pero hyde-san pero han estado saliendo algunos rumores...
―Y no quiero hablar de ello.― Dice con una sonrisa.― Es molesto que saquen notas como esas.
―Tengo información de que muy pronto regresara con VAMPS...
Cambia de tema la conductora y hyde se relaja visiblemente. Sin darme cuenta de mis lágrimas Aram las limpia de nuevo y me atrae a su cuerpo, accedo sin problema alguno y me invade su calidez. Lloro de nuevo pero con más fuerza, sigo escuchando la voz de hyde, esa dulce y perfecta voz... En este momento es una tortura, me hace recordar que lo deje y que no lo volveré a ver, que le traicione y que lo depare de su hijo.
―Vuelo 513-B por aquí por favor.― Dice una azafata.
―Es hora.― Les digo a mis amigos traduciendo lo que dijo ella.
Nos levantamos y mientras caminamos veo por última vez la pantalla. Él sonríe y se apena un poco, hace bromas y ve a la cámara con calidez…
Una calidez que no volveré a sentir.
Subimos al avión y nos sentamos, yo me quedo en la ventana y mis dos amigos a mi lado, ellos respetan mi silencio y mi decisión, no me dicen mucho, solo hablan lo necesario y se los agradezco.
En veinte minutos el avión despega y veo por la ventana, la última vez que veo este país, la última vez que lo disfruto y que paso buenas cosas en él. Suspiro y cierro mis ojos. Ahora solo pienso en dormir, en olvidar… En llorar.
Mis amigos me ven preocupados y tratando de entenderme, yo necesito que ellos me comprendan y me apoyen, por más estúpido que suene todo lo que diga.
―... Necesito que me apoyen en algo.
―¿Y qué es?.― Me pregunta el mayor.
―Yo...― Tomo aire y valor.― Quiero irme mañana, ya no aguanto estar más aquí, por favor vámonos.
Sus expresiones son de confusión y sorpresa, se ven entre ellos y después me ven, sus miradas me dicen que tal vez estoy enloqueciendo.
―¿Irnos? Pero preciosa... Dime que hyde sabe esto.
―No Oto, no sabe ni sabrá, no hasta que ya no me vea en su departamento, no quiero que sepa.
―Entonces dinos que es una broma.― Dice Aram sorprendido.
―Tampoco, estoy hablando muy enserio y si ustedes no me quieren acompañar no importa, me voy yo sola pero ya no soporto más esto.
―¿Es por los rumores?.
―Sí, no quiero que sigan hablando, ni por él ni por mí.― Le respondo al mayor.
―Es que... ¿Por qué así de repente cambias de opinión? Apenas hace dos días nos dijiste que no te importaba nada de la prensa ¿Y ahora? ¿Quieres irte?.
―Lo dije en ese momento fue algo... Ahora que estoy viviendo ese acoso pienso diferente.
Les respondo tratando de verme segura; sé que si me ven dudar o algo no pararan hasta sacarme la verdad de mi repentina decisión.
―Mañana nos vamos a ir mientras hyde este en su programa, ahorita él está ensayando así que llegare antes y hare mis maletas.
―Estas totalmente decidida.
―Así es Oto, ¿Me apoyaran?.― Los veo suspirar.
―Sabes que si.―Me contesta el menor.
―Bien, entonces mañana al medio día pasan al departamento, se llevan el auto y suben al piso de hyde, dejamos las llaves y nos vamos enseguida.
―Está bien pero si le dijeras...
―No insistas Oto, no le diré.
―¿Compramos los boletos mañana o ahora?.
―Preferiría ahora Aram...
Una mano acaricia la mía y me despierto poco a poco. Me encuentro con las cálidas miradas de mis amigos, mis labios marcan una muy mínima sonrisa.
―Preciosa, es hora de la comida...
―No tengo hambre Aram.
―Pues comerás por lo menos fruta.
Ordena Oto serio y le dice a la azafata, ella asiente. Piden los dos su comida y ella se va con la orden. Me quedo viendo a mi amigo mandón y él me dice con su mirada que ni se me ocurra reprochar. Solo suspiro y veo por la ventana.
―Aquí está su comida, buen provecho.
Oto me pasa un gran plato de fruta con yogurt, miel y granola... O se pone miel o se pone yogurt... ¿No? Tomo el tenedor y tomo un pedazo de papaya. Mis amigos comen... Algo que se ve muy rico.
―Saben que ese corte de carne me gusta.― Me quejo.
―Lo sabemos.― Me contesta Aram sonriente y se mete un trozo a la boca.
―Son unos tontos, denme.
Le cambio el plato a Aram y le doy mi fruta. El me hace puchero pero lo ignoro. Empiezo a comer... No me había dado cuenta del hambre que tenía.
―Te dije que funcionaria.― Le dice Oto a su hermano y sonríen cómplices.
Al terminar de comer me concentro de nuevo en la ventana. Solo lo que se ve son nubes, esta sensación de estar muy lejos de la tierra firme me gusta, me hace sentir segura y libre, me ayuda a olvidarme un poco de todo. Me ayuda a sentirme lejos de las noticias, de la ciudad, de cualquier rumor que pueda salir y me pueda destruir al destruir a hyde.
Mis parpados pesan y con un suspiro me acomodo para dormir. Mi cuerpo me pide descanso. Llorar tanto desgasta realmente.
―Duerme hermosa.― Las palabras del menor me hacen sentir segura.
Solo quiero hacer el amor con él, sentirlo completamente mío, sentir sus sentimientos y su necesidad de mí. Quiero que el sienta lo cuán importante es para mí; quiero dejarle todo lo que soy, todo lo que tengo, mi vida entera en este momento. Quiero irme y que él se quede sabiendo cuanto lo amo.
Sus brazos me toman con fuerza y con necesidad, con añoranza y con amor. Mi cuerpo reacciona ante cada rose, cada caricia, cada beso. Sus labios buscan los míos con devoción, con pasión. Nuestras lenguas juegan, se pelan por el poder de dominación en nuestras cavidades y como siempre, él es el vencedor. Su lengua juega dentro de mi boca y termina con una mordida en mis labios. Sus manos acarician mi cuerpo con seguridad y con ternura.
Me hace suya, totalmente suya.
Me marca como su mujer, como su vida. Su boca se centra en mis senos y los tortura, me hace jadear sin control y sentir cosas que jamás nadie me hará sentir. De eso estoy segura.
Después de haber estado con el sé que nadie podrá suplir su lugar, nadie en este mundo podrá. Ningún mortal podrá tomar su lugar. Él es único en este mundo, único en mi corazón, en mi mente y para mi cuerpo. Después de esto sé que estaré muerta en vida… La mayor parte de mí. Porque mi otra parte estará centrada en mi pequeño, su hijo.
Nuestro hijo.
Su cadera empieza a moverse y a golpear la mía. Su dureza entra en mí de una manera dominante y experta. Me hace gemir y desear más, desearlo con locura y desesperación. Sin poder evitarlo mis lágrimas salen.
Lagrimas que delatan mi preocupación, mi angustia y desesperación. No quiero dejarlo, quiero estar siempre con él y formar nuestra familia. Quiero estar a su lado siempre importándome poco todo lo que se diga. Pero su carrera se vería afectada.
Su movimiento incrementa deliciosamente, me llena, me envuelve, me hace delirar. Su erección crece, se endurece, se calienta y palpita en mi interior. Mis paredes se contraen y lo succionan, gemimos nuestros nombres sin control. Nos entregamos, nos sentimos y nos unimos.
Nos hacemos el amor.
Nos volvemos uno.
Nos besamos y nos llenamos de sentimiento, en mis besos le digo lo mucho que lo amo y que es el más importante en mi vida. Le digo que mis sentimientos son de él. Que todo de mi es de él.
Mi vida.
Mi razón.
Mi ser.
Mi existencia.
Hacemos un dulce y tierno beso, una entrega perfecta, siento sus suaves labios, su suave y cálida lengua. Su corazón palpitar y su respiración acariciar mi piel, su sudor mezclarse con el mío. Un momento perfecto y único.
Nuestra última noche.
Evito llorar y me centro en todas las sensaciones que estamos experimentando, siento como está llegando mi orgasmo, siento como me hace tocar el cielo y saludar a otros dioses. Mi cabeza da vueltas y mis piernas se sienten débiles. Me aferro a su cuerpo y nos vemos a los ojos, quiero llevarme gravada su cara en este momento, quiero llevarme gravada su mirada, su cuerpo, sus gemidos, sus caricias y sus besos. Quiero que mi cuerpo quede gravado con su nombre, quiero ser siempre suya, únicamente suya.
―Tenemos todas las noches de la vida para nosotros.― Me dice en voz delicada.
―Toda la vida para amarte a distancia cariño mío.
Le respondo en voz baja que se va a pagando poco a poco, no quiero llorar en este momento así que cierro mis ojos y me relajo, su olor y calidez me envuelven.
Nuestra última noche juntos.
El avión aterriza y bajamos en automático, afuera tomamos un taxi y mis amigos sin decir nada dan la dirección de su casa. Sé que no me dejaran estar sola en mi casa, no ahora y en parte les agradezco.
El taxi se hace hora y media y siendo de madrugada llegamos a su casa, entramos en silencio y caminamos a las habitaciones, nos dirigimos a la mía… Sí, tengo habitación aquí, ellos son mi familia, el papá de mis amigos me adopto como su hija que nunca tuvo y yo a el también.
Antes me quedaba mucho aquí y una habitación fue exclusivamente para mí, tengo un poco de ropa y cosas que traje antes. Para sentirla como mía y así la siento, aquí me siento como en casa, con confianza y tranquilidad.
Entramos a mi habitación y mis amigos dejan mis maletas. Observo todo y esta como la recuerdo.
―Descansa hermosa.― Me abraza Aram y le correspondo con fuerza.
―Nos vemos mañana.― Ahora me abraza Oto y le correspondo, besa mi cabeza y me regala una cálida sonrisa.
Me quedo sola en la habitación y camino a la cama, me quito los zapatos y quito la colcha, me meto entre las cobijas y tomo posición fetal… Abrazo mis piernas y mis lágrimas nuevamente me traicionan. Esta vez lloro con más fuerza, mi boca no se calla y tomo una almohada para ahogar un poco mis gritos.
Mi dolor es inmenso.
Me asfixia.
Me pesa.
Me destruye.
Me mata.
Abrazo la almohada y sigo llorando, sigo llorando hasta quedarme sin energía.
―Yo... Nunca olvides que te amo.― Le digo con mucho dolor.
―Cariño...
―Lo siento, enserio...― Me callo.― Amanecí sensible, tu sabes, el embarazo.― Me excuso.
―Todas las etapas en ti son hermosas, llegare pronto cariño.
Asiento sonriente y él se va. Me derrumbo, me dejo caer en el sillón y ahogo mi llanto, mis lágrimas salen como cascadas pero tomo fuerza. Me levanto y voy a la habitación, ayer empaque la mayoría de mis cosas, las escondí en el cuarto de invitados. Ahorita solo guardo la ropa que iba colgada.
Cuando tengo todo listo camino a la sala con mis maletas, tomo la carta que le escribí ayer y muerdo mis labios. No quiero que lea esto pero es necesario. La dejo en la mesita de centro y enseguida escucho que tocan el timbre, voy a abrir y mis amigos entran con mortificación escrita en sus rostros. Me dan las llaves del auto que hyde rento y las dejo a lado de la carta. Observo el departamento y mis ojos se nublan por el agua salada. Ahogo mis ganas de gritar y suspiro.
―Vámonos.― Les digo con todo el control que tengo.
―Aún estamos a tiempo...
―Se nos hace tarde.― Interrumpo a Oto.
Bajamos al primer piso y me recompongo, el señor de recepción siempre está al pendiente de todo. Y es muy atinado en cuanto a emociones se trata. Bajamos del elevador y enseguida vemos al abuelo.
―Señora; ¿De viaje?.― Me pregunta curioso y sonrío.
―Si, mis amigos vinieron por mí, será por poco.― Miento.
―Que le vaya muy bien, la estaremos esperando.
―Muchas gracias, que este bien.― Me despido.
―Disfrute su viaje.
Salimos del edificio y un taxi nos espera, suben mis maletas y entramos al auto. Lleno mis pulmones de aire y observo por última vez el edificio. Aunque evite mis lágrimas salen y el taxista arranca. Veo como nos alejamos de ese lugar y mi corazón duele más.
Este es el fin.
Un gran trueno hace que me despierte con temor. Observo por la ventana, está lloviendo, las fuertes gotas golpean el cristal, veo que los árboles se sacuden con tal fuerza que siento se derrumbaran, el cielo a ratos se llena de luz y los truenos retumban. Observo por unos minutos aquella maravilla de la naturaleza e imágenes de hyde se reproducen en mi cabeza.
Su sonrisa.
Su mirada.
Sus palabras de amor.
Todo lo que viví con él.
Mi interior se encoje y me hago bolita, al igual que la lluvia mis ojos se llenan de agua y los cierro. Siento mi cuerpo pesado, quiero mover mis extremidades pero no puedo y mis parpados parecen haberse sellado.
Ahora me encuentro en una gran oscuridad, llena de dolor y de tristeza, de agonía y de ilusiones rotas.
Mi cuerpo me pide dormir, dormir por un largo y profundo tiempo.
Me encanta tu historia ya quiero la continuación este cap me hizo llorar espero pronto se arreglen las cosas
ResponderBorrarGracias por leer :3
BorrarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderBorrarQue los leones se coman a Bryan D: !!
BorrarMi maldad sale a la luz pocas veces, ya tocaba xD
Besos. abrazos y apapachos~
Porque T.T estoy muy decepcionada con ella... Bryan es muy terrible!
ResponderBorrarEse capitulo esta magnífico enserio, nos dejó aturdidos con tantas emociones :3 espero el próximo con ansias *~*
Awwwn, gracias querida Elisandra :3
BorrarAbrazos :")
Porque T.T estoy muy decepcionada con ella... Bryan es muy terrible!
ResponderBorrarEse capitulo esta magnífico enserio, nos dejó aturdidos con tantas emociones :3 espero el próximo con ansias *~*