-Capitulo 22 Desesperación-
Anoche cenamos y platicamos, me conto de su día y cada cosa que hizo; Yo también le conté, claro… Omití algo pero de ahí le conté lo que hice con mis amigos. Nos fuimos un momento a la sala y mientras él hacía unas llamadas de trabajo yo veía una entrevista de L’Arc de hace años, lo encontré entre sus tesoros de la banda, fue muy emocionante, él tan nena.
Después de eso nos fuimos a la cama, los dos estábamos cansados, el físicamente y yo emocionalmente. Dormimos abrazados, sintiendo nuestra calidez y nuestras respiraciones al compás de nuestros corazones.
Es un nuevo día y estoy haciendo un rico desayuno. Tal vez más del que debía hacer… Ya quedara para más tarde y lo puedo completar con algo más.
Cuando tengo ya todo listo voy a la habitación a despertarlo, me dijo que hoy tiene entrevista en una radio, al medo día. Estamos a tiempo.
―Amor... Despierta.― Le hablo al oído.― Vamos dormilón, tu bebé tiene hambre.― Lo veo moverse y hacer media sonrisa.― Te podría comer ahora mismo del hambre que tengo.― Bromeo.
―Cuidado con lo que dices que las mañanas son ahora mucho más interesantes desde que llegaste a mí.― Me besa tiernamente.
―Ummm, deseo...
―Esa palabra es muy tentadora en tu boca.
Me abraza y hace que caiga con él en la cama, en un movimiento rápido me encuentro debajo de él y me muerde los labios.
―Bueno esto no tenía que ser así, te tenías que despertar y después teníamos que desayunar.― Digo divertida.
―Cambio de planes cariño, ejercicio matutino es lo que recomiendan para una vida sana.― Bromea mientras baja lentamente repartiendo besos por mi cuerpo.― Junto con una fresca bebida energética.
Llega a mi cadera y sin más sube mi corto vestido y baja mis bragas. Me sonríe encantado y su mirada brilla de deseo. Toma mis rodillas y las separa. Besa mis muslos y se dirige poco a poco a mi centro.
―Es de mis bebidas favoritas.
Dice antes de que su lengua toque mi intimidad. Jadeo enseguida. No sé si es por el embarazo o que pero estoy más sensible que nunca. Con solo un rose siento que podría tener un orgasmo múltiple.
Sus dedos entran en juego y me torturan junto con su lengua, sube y baja, recorre todo y sus dedos entran y salen. Mi cadera se mueve involuntariamente y me aferro a las sabanas. Arqueo mi espalda para controlar el placer que siento. Mi garganta gime sin control y un calor me invade, mis piernas se mueven, inevitablemente quiero cerrarlas pero mi pareja no me lo permite y como castigo las separa un poco más haciendo que el placer incremente.
Muerde ligeramente mi clítoris y esa última jugada me lleva a tocar el cielo. Un orgasmo que me hace sentir libre y relajada. Mi respiración agitada es lo único que se escucha antes de soltar un sonoro gemido cuando siento su erección dentro de mí.
Gimo.
Abro los ojos y veo a mi novio lleno de placer, mueve su cadera de una manera deliciosa. Tomo su cuello y lo traigo a mis labios. Nos besamos con locura y con desesperación. Un gemido ahogado en nuestras bocas hace que arquee un poco mi espalda, está entrando más profundo y mis gemidos incrementan al igual que los suyos.
Entra.
Sale.
Envestidas.
Locura.
La sensación que me da, la sensación que me regala al sentir como entra y sale de mi cuerpo es enloquecedora, sentir como se calienta, como palpita en mi interior, como crece, como se endurece me hace sentir a desvanecer y a perder la razón. Es una experiencia maravillosa y única, sensaciones que me hacen querer más, desear más, más de él. Más de todo lo que me hace sentir.
Mis piernas empiezan a temblar, empiezo a echar mi cabeza para atrás y a arquear más mi espalda. Mi novio incrementa sus envestidas, más rápidas y profundas. Me hace gemir más y mi cabeza da vueltas, la razón se pierde y solo reacciono ante la conexión que estamos teniendo. Un calor abrazador me recorre por todo el cuerpo y una corriente eléctrica intensa se propaga haciéndome gemir su nombre al llegar a mi orgasmo.
El da dos envestidas más y siento como eyacula dentro de mí. Un líquido caliente se derrama y se deja caer en mí. Lo abrazo y nos quedamos así para recuperar nuestra respiración y frecuencia cardiaca.
―Eso ha sido... Un excelente amanecer.
Me dice entre besos y me hace reír. Termina en mis labios y nos entregamos a un beso fugaz. Un beso lleno de sentimientos y promesas. Me lleno de esta sensación, de sus sentimientos, de su entrega.
De su amor.
Lo abrazo con fuerza al recordar lo del americano. Tengo que poder con esto. Tomo aire y beso de nuevo a mi novio.
―Fue un gran amanecer señor Takarai.
―Las mañanas jamás habían sido tan hermosas.― Beso su nariz.
―Estoy de acuerdo.
Bajo de la cama y recojo mi cabello todo alborotado en un chongo, el me observa y sonríe encantado. Esa mirada penetrante, brillante. Esa adoración que desprende al verme me hace sentir abrumada, como si viviese en un hermoso sueño.
―Ahora sí, a desayunar.
―Sí, me ha dado hambre.― Dice entre risas.
Salimos de la habitación y vamos a la cocina, pongo la comida en la barra y nos servimos. Como cada mañana comemos y platicamos de los planes del día. Yo de nuevo no sé qué hare hoy, les dije a mis amigos que nos veríamos pero no puse hora, más tarde les llamo.
―¿Iras conmigo a la entrevista? Será rápido, de ahí te puedo dejar con tus amigos para que se diviertan mientras yo ensayo con L’Arc, en dos días será el concierto, les conseguiré boletos a tus amigos.
―Eso es grandioso.― Digo emocionada.― Me parece bien el plan.
Terminamos de desayunar y mientras él se baña yo me encargo de dejar limpia la cocina lo cual me lleva menos de cinco minutos. Cuando termino tomo mi celular para decirle a mis amigos que nos vemos en la tarde, enciendo el móvil y enseguida empiezan a llegarme llamadas y mensajes.
Unos son de mis amigos pero me pongo nerviosa cuando veo que hay tres llamadas y dos mensajes de Bryan. Abro el último mensaje que me envió.
No me gusta que no contestes mis llamadas. Dulzura. Sabes que con cada cosa mal que hagas habrá sanción. Bueno, esta vez hay doble sorpresa. Checa tu misma.
Hay dos links y abro uno con los ojos ya borrosos por las lágrimas.
Nuevamente nuestras fuentes nos confirman que la mujer con la que se ha estado viendo el famoso vocalista hyde es extranjera, es decir. Que el famoso la conoció durante su última gira con L’Arc-en-Ciel… O tal vez, ¿Se reencontraron después de algún tiempo? Incógnitas que irán siendo desveladas.
Cierro ese link y abro el otro.
Hemos podido investigar que esa señorita podría estar viviendo ya con el famoso. Por lo que vemos van muy enserio. En algunas fotos que hemos tomado podemos observar que la señorita misteriosa es joven… ¿Traga años? O ¿El famoso tiene algún fetiche con mujeres mucho menores que él?
Me dejo caer en el sillón. Lo está haciendo. En verdad está cumpliendo sus palabras. Mis manos tiemblan. ¿Ya sabrá esto hyde? No quiero que se mortifique por ese infeliz, las notas que está sacando son cada vez más detalladas. Como desearía que ya sacara mi biografía y foto para que terminara esto… O para que empezara con toda la prensa tratando de investigar hasta mis mascotas. Pero sé que a mi novio le afectaría mucho.
Solo hay una cosa que puedo hacer.
Y lo hare.
No quiero dañarlo, no quiero mortificarlo ni romper su limpia imagen de famoso. No quiero. Limpio mis lágrimas y tomo mi celular, marco el número de mis amigos.
―Preciosa, estábamos por llamarte.― Me contesta Oto.
―Hola, umm, acompañare a hyde a un programa al medio día y de ahí estaré con ustedes... Nos vemos en su hotel, ¿Si? Hay algo que quiero comentarles...
―Cada vez que dices eso me pones nervioso.
―Lo sé.― Digo en un susurro.― Nos vemos entonces.
―Claro.
Guardo mi celular y tomo aire. Entro a la habitación y me encuentro con mi novio, un poco tenso y nervioso, cuelga enseguida y eso me da a entender que ya vio la noticia. Me comporto normal y entro al baño.
Me deshago de la ropa y me meto a la ducha. Dejo que mis lágrimas se mezclen con el agua y lloro en silencio. Una enorme impotencia me recorre, no puedo hacer nada contra ese imbécil, pero si puedo hacer algo para que pare sus rumores. Y justo ese algo es doloroso, me desespera no poder hacer algo más, algo en el que no tenga que sentirme vacía.
Por otro lado lo mejor sería hablarle con la verdad a mi novio y decirle que se lo de los rumores y que se quién es el causante de esto pero, ¿Podrá hacer el algo? Y aunque pueda… Quien sabe, tal vez y le valga poco y saque todo lo que tiene de información. Tal vez si le digo todo esto a hyde solo empeore las cosas.
No me gusta mentirle ni ocultarle nada, debo de confiar en él y decirle todo pero… El maldito valor me falta porque el miedo que me causa ese rubio es más grande. Aun no sé de qué puede ser capaz, él está obsesionado conmigo y alguien así es muy peligroso. Esta loco, un loco obsesionado.
Salgo de la ducha y me alisto rápido. Mi novio no está en la habitación y cuando estoy lista salgo encontrándomelo en la sala, con el celular en la mano y el ceño fruncido.
―Estoy lista.― Lo saco de su concentración y cuando me ve su mirada me dice lo tenso y preocupado que esta.
―Vámonos.― Me dice con un tono un poco serio.
Tomamos el ascensor y llegamos al estacionamiento, caminamos hacia su Ferrari pero me sorprendo cuando solo abre su puerta para sacar unos lentes. Camina hacia mí y me toma de la mano, damos cinco pasos y me encuentro con Oshi parado a lado de un auto negro y polarizado, de esos autos totalmente negros que se puede ver todo desde adentro pero de afuera a dentro no, un auto no tan ostentoso como un Ferrari pero si lujoso.
―Señora.― Me saluda Oshi y hago media sonrisa.
―No tengo ganas de manejar.― Se excusa hyde y no digo nada.
Entramos al auto y Oshi maneja, los vidrios van arriba y nos quedamos con el aire acondicionado, trato de bajar la ventana de mi lado pero no hay botón para hacerlo, es de esos que solo controla el conductor todo. Suspiro. Salimos del edificio y siendo tal vez mi imaginación veo a un hombre vestido muy casual y con una simple cámara, pequeña, la tiene en las manos y observa a todos lados con sumo cuidado, ve el edificio y vuelve a mirar a otro lado.
Veo a mi novio de reojo y esta serio. Sin ganas de hablar y concentrado en sus pensamientos. Sin duda sabe de las noticias y está afectado. Odio verlo así.
Y es por mi culpa.
Trato de no pensar más en esto si no quiero ponerme a llorar aquí. Me pongo a ver por la ventana y observo la ciudad, las calles. Sonrío un poco, una ciudad hermosa.
En poco llegamos a donde es la entrevista y bajamos rápido, hyde camina rápido y yo por lo tanto lo tengo que hacer también, Oshi camina a un lado de mí y un poco más cerca de lo normal...
Como protegiéndome... De las cámaras.
Esto me está poniendo muy nerviosa y ansiosa.
Entramos a un camerino y unas mujeres empiezan a maquillar a mi novio. Ellas disimulan bien pero sé que me ven a momentos. Yo estoy sentada en el otro extremo donde están ellas, junto a Oshi. Hyde está un poco lejos así que no creo que nos escuche.
―Umm, disculpa Oshi...
―Dígame señora.― Voltea a verme.
―Seguramente sabes que trabajo.― Me quedo callada.― Trabajaba.― Rectifico.― En una estación de radio y mis amigos que vinieron a verme me platicaron de un asunto que pasan... Es de alguien anónimo que anda esparciendo cosas de la estación, si supieran quien es ¿Podrían hacerle algo? No sé, ¿Por esparcir noticias para dañar a la empresa?.
Él se queda callado, analizando mis palabras. De acuerdo, eso fue un ejemplo de mi situación y quiero saber si se puede hacer algo, ser el títere de ese imbécil no me gusta nada.
―Primero que nada, ¿Saben quién es?.
―Umm, tienen una sospecha.― Contesto como si nada.
―Si esas noticias que saca son mentira pueden hacer una demanda por levantamiento de falsos y otra por daños a la estación y a persona moral.
―¿Y si no son del todo mentira?.
―Bueno, si son verdad... Realmente el medio de la prensa y todo eso puede hacer y deshacer sin prejuicios, es cosa pública y por lo tanto no pueden ser culpables de todo, si las noticias que sacan son para dañarlos y darles mala reputación pueden demandar también, por daños morales, no es muy seguro que logren mucho pero por lo menos si pueden detener esas malas notas pero nada asegura que dejen de sacarlas... Si los que se encargan de esas malas cosas es una empresa de baja calidad pueden hacer más.
―Ya veo... Pero y ¿Si es una empresa reconocida?.
―Es más difícil porque quiere decir que trabajan con honestidad y no hablan tan a la ligera, entre comillas claro, jamás nadie es tan honesto en este medio.
Me quedo callada, no puedo hacer mucho. Las empresas de Bryan son reconocidas y eso me hace más difícil todo. Además el imbécil no es cualquier hombre en este país… Pero tampoco es como si mi novio lo fuera, él podría hacer más si le cuento todo.
―También podrían hablar con el sospechoso y si les llega a pedir dinero por mantener su silencio pueden demandarlo por soborno y hasta extorción.
Asiento, él no me pide dinero... Me pide otras cosas, ¿Si lo digo me creerían?.
―Por lo que me platica están en una difícil situación.― Me saca de mis pensamientos y asiento.
―Sí, eso mismo.― Digo decaída.
―También podría...
―Está listo Takarai-san.
Escuchamos la voz de una de las chicas de imagen y sonrío a mi novio quien camina a nosotros y se sienta a mi lado. Pasa uno de sus brazos por mis hombros y me acomodo entre sus brazos. Esta calidez es la mejor que puede haber.
Oshi y yo dejamos el tema y nos quedamos en silencio. Siento que mi celular vibra pero no lo veo, seguramente es Bryan y arriesgándome a otro de sus arrebatos lo ignoro, estoy con mi novio y no importa más en este momento.
―Hyde-san, es hora.― Lo llama uno de staff y me incorporo.
Salimos del camerino y caminamos al foro, hyde me toma de la mano y caminamos por un pasillo en donde no hay muchos, estoy un poco tranquila pero se va en cuando veo en la dirección opuesta a Baryan, caminando a nosotros, baja su mirada a nuestras manos y noto en su mirada que no le gusta nada lo que ve. Pasa a nuestro lado y solo hace un pequeño ademan dándome una rápida mirada de advertencia que me hela la piel.
Hyde entra a escena y lo espero atrás de las cámaras, sentada en un cómodo sillón, Oshi está atendiendo alguna llamada y justo suena mi celular, trago saliva, se quién puede ser.
―Por lo visto no te importan mis amenazas lindura, más tarde te mandare otro regalito, ¿Ya sabes cuándo...?.
―Mañana.― Lo interrumpo.
―Me gusta, tengo que seguir con el trabajo, te llamare.
―Te odio.
―El odio se convierte en amor.― Dice en un tono divertido y cuelgo.
Evito las lágrimas y me concentro en mi novio. Verlo sonreír, verlo disfrutar de su trabajo es algo que me gusta mucho, es algo que podría ver toda la vida, es algo que puedo ver toda la vida.
Las siguientes dos horas son de programa y de camino a donde mis amigos. Mi novio ya se fue a su ensayo y estoy por entrar a la habitación de mis amigos. Tomo aire antes de tocar y cuando lo hago enseguida me abren.
―Hola.― Los saludo sin ánimos.
―Tu estado nos confirma que algo pasa, ¿Qué es?.
Abro la boca para decirles pero vibra mi celular. Lo saco y es un mensaje de Bryan. Lo abro y leo.
Un regalo más.
Abro el link enseguida.
Hoy hemos podido ver al protagonista de estas jugosas noticias de la mano con una mujer. Ella lucia joven y hermosa realmente. Nuestras fuentes nos dicen que ese rostro se les hacía conocido, ¿Alguna famosa? ¿Cantante, actriz, periodista… Conductora? Desafortunadamente no pudimos tomar fotos, un hombre de traje todo el tiempo la custodio.
Llena de frustración aviento mi celular a una cama y pega con pared. No puedo evitar gritar y mis lágrimas salen, ese imbécil, ese desgraciado, ¿Por qué tiene que hacer esto? Lágrimas de desesperación, preocupación y ansiedad salen de mis ojos y me derrumbo, me dejo caer en un sillón y lloro sin parar. No quiero que siga, no quiero. Alzo la vista y veo a mis dos amigos preocupados sentados a mi lado, frotándome la espalda para tranquilizarme.
―¿Qué pasa?.― Pregunta Aram con angustia.
―No puedo más.― Contesto con voz rota.― No quiero que siga.
―¿Qué siga qué?.― Me ve Oto preocupado.
Me levanto del sillón y voy por mi celular, pongo las noticias que me ha mandado Bryan y les doy el móvil.
―Eso, no quiero que siga, ¡QUE PARE YA!.― Digo gritando.
Ellos observan el móvil con preocupación visible, dejan el celular y caminan a mí, me abrazo a ellos y continúo llorando.
―No debes dejarte caer así nada más, eres conductora en nuestro país, muchos te conocen preciosa, ¿Por qué aquí no?.
―No es lo mismo Oto, no es lo que quiere hyde, él no quiere que sepan de mí y si él no quiere yo tampoco, no quiero que sepan de mi ni de mi bebé, ¿Te imaginas? ¿La prensa en busca de una foto de mi hijo? Ya no podría salir a las calles con normalidad.
―Dijiste que...
―Se bien lo que dije Aram, que nada me afectaría pero me afecta mucho si le afecta a hyde, una noticia así rompe con la imagen de mi novio, no quiero, él ha evitado toda noticia de su vida privada y ahora por mi culpa puede romperse.
―No tienes la culpa de nada.― Dice seguro Oto.
―Si la tengo, ya no quiero más noticias.
―¿Entonces que tienes en mente?.― Pregunta el menor.
―Romper esto desde la raíz, necesito que me apoyen con algo…
Les digo seria y con toda la intención de hablarles de mi próxima jugada, jugada que tal vez me dejara marcada de por vida.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderBorrarEso de los leones me gusta D:
BorrarCorrera sangre >w< .. Esperemos?
Aasdfghjkl, Hy-chan sobrevivira...
Saludos, besos y apapachos~
presiento que Nami dejara al hyde y eso es muy cruel
ResponderBorrarya me estoy preparando para llorar :(
como siempre exelente tu capitulo hermosa tsuki sensei
saludos y mas saludos
Saquemos miles de pañuelos para las lagrimas TwT
BorrarYa veremos que hara Nami D:
Gracias por tu comentario y lecturas <3
casi lloré con mi querida Melisa T-T estoy sentindo que ella vá a romper con Hyde una vez más... No... no voy soportar >< capítulo increíble Tsukii ♥
ResponderBorrarMelisa debe de pensar mejor las cosas uwu
BorrarNo puede dejar a hyde, no otra vez! :O
Esperemos que no, Bryan no puede ser tan cruel TTwTT
Gracias mi linda Eli <3