-Capítulo 22 Territorio-
Se fue con Bryan. ¿Qué le ve a ese americano? A parte de tener un nombre tan malditamente común, es común en todo lo que es de su país, ojos claros, piel clara, cabello claro, alto, atractivo.
Todo común.
Ken tiene razón, en estos tiempos muchas mujeres prefieren a los asiáticos.
Yo soy asiático. ¿Entonces?
Aunque bueno, no debería de sentirme preocupado. Ella me ha dicho muchas veces siente algo por mí, además de ser mi fan así que, ¿Porque me atormento? Además, soy yo.
Por dios. Hyde. ¿Qué hago pensando en esto?
Resoplo. Voy por una copa de vino y me concentro en mi portátil, al rato es el ms, mañana tenemos una sesión de fotos. Bueno, eso es un poco relajante. Me olvido un poco del trabajo y reviso mi página, tomo una foto de la vista que se da desde mi apartamento y la publico.
"Es un buen día. Por favor acompáñennos en el MS de esta noche."
Reviso por un rato los comentarios, los fans son muy entusiastas y eso me alegra mucho. Después de un momento de distracción me pongo a revisar lo demás que tengo de trabajo. Tomo un poco de vino y me dispongo a concentrarme.
Pasa más de hora y media y me meto a bañar, ya va llegando la hora para que nos vayamos a la casa de Tetsu y ella no llega, tampoco es como si le hubiera dado una hora exacta. Suspiro. Por más que trato de que mi mente deje de penar en ella no puedo del todo. Es como si fuera tan necesario como el respirar, pero uno no piensa en estar respirando así que no sirve mucho ese ejemplo. Cierro la regadera y me pongo una toalla en la cintura, cuando salgo del baño me encuentro con un par de ojos observándome con sorpresa y emoción. Ya está aquí. Siento como me relajo un poco. Sus ojos me ven con adoración como siempre, me gusta. Más si me ve así después de haber estado con el americano. Pero esa pequeña emoción se va un poco cuando me dice que es un buen hombre y me molesta más porque sé que tiene razón.
Me pongo a buscar mi ropa, algo negro estará bien, es lo más rápido y sencillo. Mientras busco en mi armario siento unas manos recorrer mi piel fresca. Esa sensación. Sus manos calientes en contraste con mi piel fría. Trago un poco de saliva. Besa mi espalda, no la alejo. Me gusta su contacto, desde que la conocí siempre me ha gustado su contacto. Sus manos pasean por mi pecho y no aguantando más su toque la pongo frente a mí y la arrincono entre la pared y mi cuerpo. Pruebo sus delicados labios. Su sabor es magnífico. Absorbo sus besos, perfectos y llenos de sentimientos, llenos de algo que me hace necesitarlos. Paso mis manos por debajo de su vestido pero tratando de controlarme me alejo un poco. No saldremos de aquí si seguimos.
Me centro nuevamente en buscar mi ropa, la adrenalina que se estaba concentrando recorre mi cuerpo haciéndome sentir escalofríos. Ella va a su habitación y suelto un gran suspiro. Me provoca más de lo que he llegado a imaginar.
Me veo en el espejo y satisfecho por lo que veo voy a la habitación de __. Cuando me asomo por la puerta la veo sonriente platicando en su idioma por teléfono. Me gusta verla hablar tan confiada, me gusta verla tan sonriente. Algo que creo, no lo ha hecho del todo conmigo. Ella cuelga momento después y se queda viendo su celular. Hace una media sonrisa y da un gran suspiro. Estoy por hablarle pero de repente me da una sensación de melancolía, me siento atormentado, no sé. Una sensación de vacío también. Tal vez ella este triste de no estar con sus amigos y en su país. Tal vez este triste porque no puedo darle todo lo que quiere. O tal vez es otra cosa, no lo sé. Pero esta sensación no me gusta, si no es feliz aquí debe de ir a su país, ¿No es así?. Ella voltea y me ve, es hora de irnos.
Durante el camino a la casa de Tetsu estuve pensando en que le dije a ella que actuaríamos como pareja estos días, así que sería todo completo, no solo en mi departamento, además la idea me agrada. Cuando veo a Tetsu con su esposa me da una sensación de calidez y tranquilidad. Así me siento cuando estoy con __ y lo siento más cuando convivimos como pareja.
Después de algunas instrucciones en la casa de mi amigo nos vamos, me decido por tomar la mano de ella, sé que los chicos cuando estemos solos no dejaran de hacerme preguntas y reproches pero lo valdrá. En camino al ms platicamos y hacemos bromas, __ no deja de reír, me gusta ese sonido, es muy refrescante.
Llegamos a los camerinos y enseguida empiezan a prepararnos. Hablo con mis amigos, me gustan nuestras pláticas, no hay nada mejor que platicar y bromear con ellos, reír y reír. A veces veo a __, ella disfruta vernos así, su mirada brillante me lo dice. Cuando estamos listos la llamo para que se siente a mi lado, sé que se está sorprendiendo por mi nada normal muestra de afecto, bueno, yo también me sorprendo.
―Salen en 10.― Un chico del staff nos habla y vamos tras él.
Nuevamente la tomo de la mano, tal vez en este lugar no es muy conveniente puesto que está repleto de artistas pero tampoco me importa, he visto que muchos vienen aquí con sus familiares y no se hace público, así que ¿Porque yo no?
Nos detenemos en la entrada de unas escaleras para salir a cámaras, en algún punto en el que volteo veo a Bryan quien no deja de ver a __, me siento un poco confuso por mi gran molestia, ¿Acaso no ve nuestras manos entrelazadas? Cuando estoy por hacerlo más notorio, como besar su mano ella me suelta y la veo extrañado.
―Iré a tomar mi lugar, los veré en un rato.
Nos sonríe y noto que el americano sigue viéndola, cruza unas palabras con Ken y no soportando más su mirada en ella hago algo de lo que jamás creí que hiciera. Tomo sus labios y la beso, un pequeño beso, casi rose pero no me es suficiente, mi lengua entra en su boca suavemente y escucho un jadeo casi imperceptible para los demás. Absorbo este contacto y me alejo lentamente, sus ojos brillan más y sus mejillas están rojas.
―Nos vemos en un rato.― Le digo en tono bajo pero firme.
Ella se va afectada por lo que acabo de hacer, de reojo veo al americano, tiene un semblante confuso y molesto. Bien. Hago media sonrisa y cuando volteo a ver a mis amigos, me ven con semblante molesto e interrogativo. No tan bien.
―Ahora si Dohia ¿Que. Fue. Eso?.― Marca cada palabra Tetsu.
―Un beso.― Respondo casual.
―No te hagas el idiota galán, ¿Porque la besaste?.― Ken parece ligeramente molesto.
―¿Desde cuándo hay algo malo en besar a alguien?.― Me pongo a la defensiva.
―Oh nada de malo, se vive la vida besando a cualquiera que se te ponga enfrente.
―Que gracioso Ken.― Me pongo serio.
―Si fuera tu novia sería lo más normal del mundo pero es tu fan, tu amiga, conocida, invitada, ¿Que pasa hyde?.― Tetsu trata de comprender.
―El chico está enamorado, eso es obvio; Solo hyde, no juegues con esa dulce chica.― Yuki habla en tono bajo pero lo suficientemente fuerte para que sus palabras queden claras.
―No soy de esos que juegan con chicas.― Me quejo.
―Siempre hay una primera vez Akuma, solo espero que esta no sea la tuya.― Ken me da una mirada de amenaza.
Volteo a donde estaba Bryan pero ya no está; hago gesto malo pero lo dejo ir ya que se escuchan las voces de los conductores y empiezan a presentar a los artistas hasta que nos toca a nosotros. Tet y yo adelante, Ken y Yuki atrás. Subimos las escaleras y bajamos del otro lado, cámaras por todos lados, luces, publico. Sonreímos, saludamos, llegamos a donde los conductores, nos saludan y siguen con su presentación. Mis ojos buscan a la dulce chica que bese. No me cuesta mucho encontrarla, está en el área de staff sentada con, joder, ¿Es que ese ojos azules no entendió la indirecta? Resoplo ligeramente. Ella sonríe viendo todo, su primer ms en vivo, nada mal.
Después de las presentaciones nos sentamos en el área de entrevista, pasan varios grupos antes que nosotros así que solo es escuchar, esperar, sonreír. Nada de desgaste físico pero si mental.
Mis ojos no pueden evitar verla, cuando nuestra mirada se encuentra noto un sonrojo en ella. No sé si sabe que los sonrojos me afectan, más siendo en ella.
Finalmente pasamos y cantamos nuestro último single. Cuando todo acaba como cortesía saludamos a unas cuantas personas.
Sintiéndome un poco ansioso la busco entre el público, no está. Trato de seguir el ritmo de la conversación que mantenemos con unos productores pero rayos, no puedo. Esa chica será mi perdición si sigo así. Me concentro en la plática, no será capaz de irse sola o irse con... No, no lo haría. Sonrío ante algunos comentarios de las personas enfrente de mí, esas sonrisas fingidas me molestan pero es parte de todo. Mis ojos pasean nuevamente por las personas que están aquí hasta que la encuentro. Apenada mientras unas personas le prestan atención. Reconozco a dos, el primero Bryan y el segundo es un productor japonés. Ella habla tímidamente. Frunzo el ceño, no me gusta que se sienta cohibida, busco su mirada pero ella no ve a mi dirección, el americano la toma de la espalda, casi la cintura mejor dicho.
―Discúlpenme por favor.― Hablo ansioso por ir en su busca, ellos parecen sorprendidos.
―Sí, ya tenemos que irnos.― Me sigue Tetsu y suspiro de alivio.
Me voy primero y camino hacia ellos, Ken me sigue y cuando llegamos a donde hablan saludamos con total normalidad. Bryan se pone un poco tenso.
―Hyde-san, un placer verlo.― Me dice el productor japonés.
―Me da gusto verlo aquí.― Sonrío con educación.
―Mis muchachas están aquí, quise acompañarlas.― Asiento en consideración.
―Hyde-san, nos vemos de nuevo.― Me saluda el rubio.
―Sí, eso parece.― Contesto sin emociones.
―Linda, es hora de irnos.― Le dice Ken tomándola de la cintura.
―¿Viene con ustedes?.― Pregunta el japonés.
―Es...
―Trabaja con nosotros señor Okada.― Contesta Ken interrumpiéndome.― Es una gran mujer, así que no quiera robárnosla.― Bromea y el señor se ríe.
―Bueno me han advertido a tiempo, estaba por proponerle trabajar conmigo, es una mujer joven y brillante, con mucho potencial.― Ve directamente a __.
―Gracias señor.― Dice apenada ella.
―Entonces, si nos disculpan es hora de irnos.― Digo en tono serio.
―Fue un gran programa.― Se despide el japonés.
―Hasta pronto __.― Le dice el rubio y ella le sonríe solamente.
Caminamos a la camioneta, y esperándonos Tet y Yuki nos vamos, resoplo, ¿Que pasa que todo mundo quiere trabajar con ella?.
―¿Porque tardaron?.― Hace plática el líder.
―Nada, solo el señor Okada estaba poniendo sus ojos en __.― Ken habla divertido.
―El señor siempre viendo figuras jóvenes, por algo su grupo femenino es un éxito.― Niega Yuki mientras lo dice.
―Vamos yo no canto ni soy tan linda como las japonesas, esta vez se equivocó.― Comenta __ y la veo molesto.
―Eres hermosa, más que nadie así que no hables así.― Frunzo el ceño y ella se encoje de hombros.
―Lo siento.― Se disculpa.
―Bueno, aun así las empresas del señor tienen a puro potencial joven y prácticamente todo femenino, seguro que algo tenia para ti.― Le dice Tetsu.
―En ese caso preferiría irme con Bryan.
―Te doy la razón.― Concuerda Ken.
La plática sigue y llegamos a la casa de Tetsu, nos invita a cenar y aceptamos. Mas platica, más risas, más de todo y llega la despedida. Cada quien toma su auto y nos vamos. Durante el camino vamos en silencio, __ ve por la ventana, no me gusta estar en silencio.
―¿Qué tal estuvo el programa?.― Hago plática.
―Maravilloso, un MS en vivo, ha sido emocionante.― Me sonríe y me relajo un poco.
―Me alegro.― Contesto.― Por lo visto Bryan no se aleja de ti.
―Bueno, tal vez quiere ser mi amigo.― Se muerde los labios.
―O tal vez quiere ser algo más que eso.― Respondo serio.
―Y si lo quería lo has hecho retroceder con ese beso.― De repente siento como si me lo estuviera reclamando y para mi sorpresa eso duele, ¿Le importa ese tipo?.
―¿Me estas reclamando?.― Ella suspira.
―¿Reclamando que?.
―El que te haya besado frente a todos los que estaban ahí, incluido Bryan, ¿Él te interesa?.― Aprieto un poco más mi agarre al volante.
―¿Te molestaría que si?.― Vaya que la idea si me molesta, suspiro.
―No somos nada __, puedes salir con quien quieras.― Se cruza de brazos y toma un gran suspiro.
―Entonces no estés marcando territorio si no te harás responsable después.
No contesto. Marcando territorio. Eso suena un poco… Controlador, machista pero mierda…
Eso mismo hice y me sentí bien.
Quería dejarle claro al rubio que no tiene posibilidades con ella pero también tiene razón, no puedo estar haciendo eso si no me hago responsable después. Resoplo. En este momento se podría decir que somos, pareja. Pareja de chocolate, pareja por tiempo definido. No le puedo decir eso al americano, después la buscaría de nuevo y sigue sin gustarme la idea.
Llegamos al departamento, entramos en silencio y con un poco de incomodidad cada quien hace lo suyo, yo tomo una copa de vino. Ella solo camina metida en sus pensamientos. Y desparece en el pasillo. Camino hacia mi habitación pero me sorprendo de no verla ahí, me voy a su habitación y la encuentro solo en ropa interior buscando algo para dormir. Me pongo un poco nervioso y tomo de mi autocontrol. Cuando la veo acostarse en la cama y taparse, suspiro. Otra vez lastimándola maldita sea. Entro sin hacer mucho ruido y cierro la puerta. Me quito la ropa y me meto a la cama sobresaltándola y haciendo que se aleje un poco de mí.
No me gusta.
―Perdón pero, ¿Qué haces aquí?.― Su voz es un poco dura.
―Vengo a dormir.― Contesto pasivo.
―Sé que es tu casa pero, ¿Podrías darme mi privacidad?.― Ese golpe bajo me ha dolido, mucho.
―¿Por qué? Habíamos quedado en que…
―Sé que te lo pedí, que actuáramos como pareja pero fue un error, no llegaremos a nada, además has dicho por no sé qué número de veces que no somos nada, si quieres que lo tenga presente a cada segundo, bueno, lo has logrado.― Maldigo en silencio.
―No fue mi intensión, yo solo… Déjame dormir contigo, solo… Dormir.
―Jamás pensé que fueras tan difícil en este aspecto hyde, en un segundo me tratas como a tu novia y te pones celoso, al otro segundo no soy nada.
―Lo siento.― Digo en un susurro.
Ella se acuesta y yo también, me importa poco y la abrazo. Ella a mí también y como es su costumbre, pone su cabeza en mi pecho, como si fuera la mejor almohada del mundo. Poco a poco siento como su cuerpo se relaja y queda profundamente dormida. Eso me vendría bien, dormir y olvidarme de tantas cosas que me atormentan desde que la conocí.
La mañana llega y mientras ella cocina yo reviso lo de hoy. La sesión de fotos será en unas horas, después de eso tenemos que ir a una transmisión por internet con Yamada, ese hombre siempre me hace reír, es tan ocurrente.
―¿Has visto los nico nico que he hecho?.― Pregunto curioso.
―Como perdérmelos, aunque a veces se ponen de sensibles y lo hacen premium, eso es lo único de lo que me quejo, la desvelada lo vale, pero no eso.― Niega con un sonoro suspiro.
―Sí, he escuchado quejas de eso, pero la mayoría se puede ver.
―Sí, es algo bueno y siempre he envidiado a Yamada, te entrevista siempre y va a tus eventos privados, dios, ¡Quiero ser él!.― Nos reímos.
―Hoy hay un nico nico, será por la noche.
―¿Uh? No sabía.― Se sorprende.― Por estar contigo no he estado muy al pendiente de tus eventos, eso es malo.― Se pone seria de repente.― Pero tú eres como mi recordatorio así que no hay problema, no me pierdo de nada.― Sonríe.― No descansaras mucho, mañana es el concierto.
―Lo sé, dormiré un poco por la mañana.
Sirve el desayuno y comemos mientras platicamos del trabajo de hoy. Me gusta su entusiasmo. Su emoción al saber de mi trabajo, de mis asuntos, de todo. Me comprende, platicamos libremente porque ella sabe de mí, sabe lo que hago y lo entiende y lo ama. Aún más refrescante es sentir que me apoya y no que me reprocha por alguna cosa. Sabe que el trabajo es mi vida. La había invitado para que se diera cuenta de que en mi vida no hay espacio para el romance pero el que se da cuenta soy yo, si hay lugar y es mucho más agradable porque lo comparto con ella. Pero… Suspiro. Nuevamente estas luchas internas.
Llegamos a donde es la sesión de fotos, es en lo alto de un edificio. Con mucho aire por cierto. Están aquí ya los chicos. Este aire es capaz de aventarme hasta China. __ afortunadamente trae pantalón, estaba por traerse un vestido pero le dije que sería en lo alto de un edificio, hice bien.
―Por favor, párense aquí.
Nos da instrucciones el fotógrafo y los cuatro hacemos poses. __ nos ve complacida y no pudiendo evitar toma fotos con su propia cámara. De repente me da un sentimiento de vacío, mañana es el concierto y tal vez al día siguiente se vaya. Me pongo serio pero dejo el pensamiento, estoy trabajando.
Pasamos unas horas posando y haciendo cambios de vestuario. Hasta que quedan satisfechos de todo nos damos las gracias por el trabajo. Bueno, espero que no me dé pulmonía por tanto aire.
―¿Nuevo photho book?.― Pregunta __.
―Si linda, ¿Te gusto la sesión?.
―Todo lo que hagan me gusta Ken.― Sonríe feliz.― ¿Puedo tomarme una foto con ustedes?.― Sus ojos brillan.
―Por supuesto.― Le sonríe Tetsu y pronto estamos posando nuevamente.
Bajamos del edificio y cuando estamos en piso firme me sorprendo al ver al americano, ¿Es que tiene un radar o algo? Hago gesto molesto, salimos del elevador y tomando fuerte la mano de __ caminamos a la salida, donde está él y en cuanto nos ve se acerca a nosotros.
―Que gusto verlos.― Nos dice a todos.
―Una sesión en lo alto.― Comenta Ken.
―Qué sorpresa verte Bryan.― Le dice __.
―Bueno, aquí tengo una de mis oficinas linda.― Le regala una notoria sonrisa.― ¿Quieres verla? Te sorprenderá la vista.― ¿Aquí trabaja también? Genial… Obviamente no lo es.
―Estamos por ir a comer Bryan, será en otra ocasión.― Mi boca toma vida propia y me sorprendo más cuando paso mi mano por la cintura de __.
―Gracias de todas maneras Bryan.― Se disculpa ella.
―Bueno vayamos por algo de comida.― Habla Ken mostrando alguna emoción, diversión, sorpresa, no lo sé.
―Vayan con cuidado.― Se despide el rubio.― Nos vemos después __.
―Claro.― Le contesta entusiasta a él y pasamos su lado.― Y este es tu momento de ‘no te acerques que es mía’.― Me dice por lo bajo.
―¿No era marcar territorio?.― Le contesto en voz baja también.
―Bueno, lo seria si este territorio fuera tuyo pero como no te quieres hacer responsable, es solo jugar con tu juguete nuevo.― Frunzo el ceño.
―No eres un juguete __.― Digo serio.
―¿Entonces que soy, Hideto?.
Me dice en tono serio y desafiante. Dice mi nombre real y mi piel se eriza, se estremece, algo en mí se activa. La veo a los ojos. Ella no muestra emoción alguna y eso me deja helado. Tomo aire y hablo.
―Alguien que me abruma hasta en mis sueños. Llámalo como quieras.
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