-Capitulo 7 Favor-
Sé que yo misma me torturo. Estoy aquí con él en su auto. Tratando de hacer plática y recordando aquella noche. En este momento siento un nudo en la garganta. Al recordar lo que paso me lleno de alegría y emoción pero también de tristeza, hice el amor con él pero después de eso solo nos dijimos adiós. Sé que yo lo busque pero me hubiera gustado que él se hubiera despedido de una manera más tierna.
Ahora lo escucho decir que el sexo es un placer de la vida que no se puede dejar pasar. Sé que él puede tener las mujeres que quiera. Sé que él es la seducción andante pero tampoco es algo que me guste escuchar de sus labios. Digan lo que digan. Yo amo a este hombre, es mi mayor ídolo, mi hombre perfecto, por donde lo vea y como lo vea. Quiero estar con él, no solo una noche sino siempre, a su lado para cuidarlo, hacerle compañía, amarlo, hacerlo reír. Sé que veo demasiado alto, mucho pero es algo que no puedo evitar, no quiero y no puedo.
Duele escucharlo decir casi el número de mujeres que pasan por su cama. Ahora veo que aceptar pasar el día con él fue mala idea. Suspiro, sé que se ha dado cuenta de mi repentino silencio pero sus palabras dolieron aunque él no sepa que es así. Miro por la ventana pero enseguida suena mi celular. Nuevamente Aram.
―No. Iré.― Enfatizo y lo escucho resoplar.
―Hermosa, vendrás y punto final.
―Claro que no, serás idiota para darme órdenes.
―Aunque me insultes. Esta noche tenemos fiesta en el nexus y…
―Ira la estúpida de Paula, ni loca voy, sabes que la última vez que estuvimos en el nexus las dos casi corre sangre.
―Déjame terminar. Tenemos fiesta en el nexus, invitamos a nuestros fans, ya está publicada la invitación en la página, muchos irán y tenemos que estar nosotros tres.
―¿¡Qué hicieron que?!.― Veo a hyde de reojo, hace gestos de molestia.
―Sabes que no nos gusta ir al nexus solos, hicimos una fiesta y debe de estar presente el triángulo amoroso.― Bromea y no puedo evitar reír.― Así que pasamos por ti a las nueve, vendrán muchos así que será agotador, llévate algo cómodo.
―No sé cómo es que son mis amigos, son unos idiotas, me obligan a ir por el compromiso.― Nos reímos.
―Bueno aun así nos quieres, seguiré preparando todo, nos vemos en un rato.
―Está bien.
Colgamos y con una sonrisa por su locura suspiro. Hyde me dice que si ya no estoy molesta y le digo que no. Él me invito a cenar pero ahora tengo que ir al nexus, ¿Y ahora? No puedo faltar a la velada de hoy, pero también quiero estar con él aunque sea doloroso. Podría invitarlo también pero hay fans de él que irán y sería peligroso. Esto es malo.
―Ahora... Detente aquí.― Observo un edificio.― Ahí… Ahí cambiaran tus yenes.
Le digo haciendo media sonrisa y el me ve un poco serio y entonces me dice que lo acompañe, a veces se me olvida que no habla el idioma de aquí, como hablo con él en Japonés me olvido. Bajamos del auto y entramos al lugar, nos formamos y yo con un poco de pena pregunto algo.
―Siempre he querido tener un yen... Podrías...
Veo que el enseguida toma un billete y me lo da, siempre he querido tener uno y rayos, ¿Cómo puede tener este billete el olor de él? Evito no inhalar y sonriente lo guardo. No me deja pagárselo y lo acepto como el pago del café. Llega nuestro turno y la señorita de la ventanilla me ve y seria me saluda, en cambio ve a hyde y sonriente y con mirada de violadora, suspiro.
―Venimos a cambiar yenes.― Digo amable, ella sigue viendo a hyde y un enojo crece en mí, reacciona segundos después y me dice cuánto vale hoy.
―Dame el dinero.― Le digo a hyde sonriente y el me da la billetera... Tengo la billetera a de hyde en mis manos, disimulo mi emoción, la señorita me ve con un poco de envidia.― Le dije que cambiara el dinero antes pero no me hizo caso.― Digo divertida.
―¿Son de Japón?.― Toma el dinero.
―Él sí, yo soy de aquí.― Sonrío.― Ya sabe, nos conocimos sin esperarlo.― Bromeo y ella lo sigue viendo.
―Aquí esta lo que corresponde.― Me da el dinero.
―Gracias.― Digo guardando del dinero en la billetera.
―Tiene que firmar esto.― Me pasa una hoja y veo a hyde, niega con la cabeza.
―Firmare yo, mi novio es un poco desconfiado.― Sonriente firmo y ella no sale de su asombro, hyde es hermoso e imponente, le doy la hoja y nos despedimos, ella le echa una última mirada violadora.― Vamos cariño.― Le digo a hyde en mi idioma y ve me un poco extrañado, evito no romper en risa, llegamos al auto y recibe una llamada, hace gesto serio.
Creo que es Tetsu-san, y si no estoy mal está reclamando algo, hago como que no escucho y veo a mi alrededor. Hyde no tarda en colgar y me ve mortificado. Le digo que no se preocupe y vaya con su compromiso. Puedo ver seria mortificación y lucha interior, sus ojos me dicen que quiere estar conmigo, ¿Podría ser? ¿O solo imagino? Subimos al auto y vamos a su hotel, por algo pasan las cosas, yo ya tenía un compromiso, el solo me lo facilito. Llegamos en poco tiempo y cuando estamos fuera del auto y frente a frente me dan unas ganas inmensas de abrazarlo y besarlo pero evito, no puedo clavarme más con él. Seria doloroso.
―Ten buena estancia y verás que el concierto ira de maravilla.― Digo sonriente, al menos en el concierto lo veré.
―Podemos… Ya eso entrando Tetsuya.― Contesta su celular.
―Ve antes de que Tetsu-san se enoje más... Suerte en todo.
Sonriente me alejo de él. Por segunda vez me despido de él mientras se me queda viendo con mortificación. Le digo adiós con la mano y sigo mi camino a paso rápido o podría regresar a él.
Tomo un bus que me lleva rápido a casa. En dos horas vendrán mis amigos por mí, pongo un poco de música y busco algo cómodo para esta noche, quiero divertirme y distraerme del repentino encuentro con él.
Escucho un pitazo y enseguida el timbre, salgo corriendo. Mis amigos están aquí, tomo mi pequeña bolsa con celular y llaves y me encuentro con un apuesto Aram en mi puerta.
―Hola hermosa.― Me da un beso en la frente.
―Hola guapo, te robaran esta noche.― Bromeo y subimos al auto.― Dos guapos conmigo, ¡Soy tan envidiada!.
―Los envidiados somos nosotros preciosa.― Me dice Oto.― Ya saben, triángulo amoroso, lo amaran.― Asentimos sonrientes, es emocionante, cuando dicen triángulo amoroso es: Sean más cariñosos de lo normal.
Llegamos al nexus y todo luce ya con muchas personas, cuando bajamos del auto como si fuéramos máximas celebridades nos reciben con mucha emoción, yo voy en medio de ellos dos. Sonreímos y entramos al antro. Al entrar nosotros entran todos los que estén aquí y quepan.
Con unas copas encima y ya entrados en ambiente Aram me saca a bailar, no pregunta, solo me lleva y como esto es lo que esperan los que están aquí me dejo. Ya en la pista el empieza a moverse, yo me dejo llevar para no quedar como una tonta, él siempre me hace ver como experta bailarina. Nos movemos al ritmo de la música, mis caderas toman vida propia, mi cuerpo toma vida propia, Aram se pega un poco a mí y me pregunta que si va todo bien, le digo que sí y seguimos. Siento los ojos de muchos puestos en mí.
Siento algo intenso en mí, no creo que sean las copas o los movimientos de mi amigo. Es algo más, algo que me pone nerviosa. Veo hacia el frente y Oto viene como cazador hacia nosotros, es un chico realmente apuesto. Sonrío y alzo los brazos para qué tome mis manos, cuando lo hace lo acerco a mí. Seguramente en este momento parezco toda una zorra, qué más da. Quieren espectáculo y se lo damos, ayuda mucho a la radio y a nuestro canal de YouTube.
Bailo entre mis dos titanes y dejándonos llevar pasamos un buen momento, veo a algunas chicas destellar por estar en mi lugar, veo a muchos chicos desearme, es verdad, parezco una matadora cuando bailo con mis amigos. Sintiendo aun esa intensidad miro hacia una dirección, veo a un hombre con copa en mano, no sé si me ve o no, lleva lentes oscuros pero enseguida se voltea. Observo esa silueta y si no supiera que él tenía un compromiso diría que está aquí. Pero no puede ser, él no sabe de este lugar, no sabe andar por la ciudad.
No puede ser hyde.
―Preciosa, no te enojes pero acaba de llegar Paula.― Veo a Oto con enojo, Paula, Pula… Esa chica hace tres años se metió con el chico que me gustaba, la odio desde entonces.― No me separare de ti, no te preocupes.
―Más te vale.― Le digo a mi amigo, odio verlo con ella, él se merece algo mejor que unas piernas dispuestas a abrirse en cuanto él lo desee.
Bailamos un poco más y viendo a muchas chicas que mueren por estar en mi lugar sonriente les digo que vengan.
―¿Qué estás haciendo?.― Me dice Aram.
―Ellas quieren bailar, será bueno, sean gentiles.
Me alejo de ellos y las chicas tímidas se acercan a ellos, llego a la barra y cuando volteo ya está un círculo haciéndoles bulla. Sonrío y tomo un poco de jugo helado, no más alcohol. No quiero que me vean borracha cuando está lleno de fans de la radio. Suspiro y volteo a una dirección, un hombre me está viendo, es el mismo de hace rato, las luces son nítidas pero siento que lo conozco, quiero ir pero enseguida veo como la zorra de Paula se acerca a él. Genial. Tomo un trago más de mi jugo y veo a mis amigos disfrutar.
―¿Puedo tomarme una foto contigo?.― Me dice una voz masculina y veo al chico que me sonríe.
―Claro.― Le digo amable y él con su celular toma la foto.
―Me encantas, nunca me pierdo tus programas, no hay nada más sexy que una chica amante de lo japonés.― Sonrío ante eso.
―Gracias por seguirnos.― Respondo y él se va emocionado, esto me abruma.
―¿Podría yo tomarme una foto contigo?.― Escucho otra voz, esta vez más masculina y en tono inevitablemente sensual, volteo y veo a hyde, a centímetros de mí.
―Tú… Perdón pero, ¿Qué haces aquí?.― Hace gesto serio.
―Solo pasaba y vi que había algo bueno aquí.
―Aaaah.― Tomo un poco más de mi jugo.― Es peligroso que estés aquí, hay muchos de tus fans.
―No me reconocerán.
―Con que traigas sombrero y lentes no quiere decir que no te reconozcan, hace rato te vi.― Señalo la pista.― Te reconocí pero vi casi imposible de que fueras tú.
―Eso es porque eres mi fan extrema.― Sonríe.
―Puede ser.― Suspiro.
―Bailas mucho.― Comenta.― ¿Te gusta bailar?.
―No mucho pero lo hago por mis amigos.
―Lo he visto, ¿Dos? ¿Siempre bailas con los dos?.
―Normalmente.― Digo viéndolo extrañada.
―¿No crees que es mucho? Esos chicos parecen aprovecharse.― Me rio un poco.
―No es así.
―Pensé que solo te entregabas de esa manera conmigo.― Se atreve a decir y lo fulmino con la mirada.
―¿Disculpa?.
―Te dejas guiar con ellos, te entregas a sus manos, a su cuerpo, me dijiste que solo conmigo.― Dejo mi vaso en la barra.
―Punto uno; no tienes derecho a reclamarme, punto dos; no soy ninguna puta si es lo que piensas.― Me pongo a la defensiva y él se incomoda.
―Nunca pensé que…
―Prácticamente me estás diciendo que me porque me acuesto con ellos dos. Está bien que seas mi ídolo y que hayamos compartido una noche porque te busque pero eso no quiere decir que me acueste con todos, no hyde.
―Yo solo…
―Y de todos modos ¿A ti qué? Ya mucho hemos tenido con esto, además tú también te acuestas con quien quieras, no me reclames.
―No es reclamo.
―Eso parece.
―Preciosa, ¡Ven!.― Escucho a Oto gritarme y le sonrío, doy un paso pero una mano me detiene.
―No vayas, déjame aclarar esto, yo no…
―Si no quieres que te reconozcan todos los que están aquí mejor vete hyde.
Camino hacia Oto quien me abraza de inmediato y me hace bailar. Él me había dicho que no me veía como una… Y ahora me prácticamente me dice que sí. Resoplo. Veo a la dirección de donde lo deje y él aun viéndome y yo sintiendo esa intensa mirada no dejo de bailar y por alguna razón mi cuerpo empieza a sentirse un poco más caliente, me entrego más a la música y a los movimientos. De acuerdo, en este momento los movimientos que hago son para él. Es frustrante, no puedo desear estar de nuevo con él, como si fuera cualquier zorra. ¿O sí?.
La madrugada termina. Vamos en el auto hasta mi departamento y como es costumbre nos quedamos los tres profundamente dormidos. Al día siguiente despertamos con un poco de dolor de cabeza. Desayunamos algo que había hecho para comer y con un día más de trabajo ellos se van dejándome sola y con un sueño de muerte. Veo el reloj, es medio día. Bostezo y camino a la cama cuando tocan el timbre, maldigo, ¿Se habrán olvidado de algo? Voy a la puerta y abro encontrándome con alguien que jamás pensé que viniera. Sorprendida y el serio nos vemos a los ojos.
―Hyde…― Logro decir.
―Al menos llegue cuando tus amigos estaban arrancando su auto. ¿Pasaron buena noche?.― Sus suposiciones me quitan el sueño.
―Una perfecta noche.― Digo sin remordimiento y aprieta la mandíbula.
―Vine porque quiero pedirte un favor.― Estudio sus ojos y lo hago pasar, entra a casa y observa todo, rayos, aún están las colchas y cobijas en el suelo, todo desacomodado.
―¿Qué es ese favor?.― Pregunto para ganar su atención.
―Mi interprete, comió algo que le hizo daño, tiene fiebre y fuerte dolor, hoy tenemos una entrevista en un programa y no tenemos tiempo de buscar a alguien que nos ayude, así que pensé en ti, hablas perfecto japonés y…
―Quieres que sea su interprete.― El asiente.― Tengo trabajo hyde, en la radio.
―Lo sé pero puedo hablar con tu jefe.
―Puedo conseguirles rápido un traductor, hay fans de la radio que hablan a la perfección.― El niega.
―Te quiero a ti.― Sus pupilas se dilatan y con esas palabras mi piel se estremece.
―¿A qué hora es?.― Él suspira.
―No hay horario, es de todo el día, no necesitamos traductor solo en la entrevista.
―¿Cómo es que solo vienen con un intérprete?.― Él se encoje de hombros.
―No contábamos con que pasara esto, tenemos más traductores pero no de español.
―Pues a ver si para la próxima vienen con diez intérpretes.
―Así será.― Responde tímido y viendo mi departamento.
―Tengo que hablarle a mi jefe y… Alistarme.― Tomo aire.― ¿Cuánto tiempo me das?.
―Tenemos tres horas libres.― Asiento.
―¿Dónde nos vemos?.
―Bueno, tenía pensado en que te vinieras conmigo de una vez, ir al hotel y ponerte al día.- Me aturdo.
―Solo es hoy ¿Para qué ponerme al día?.― El luce divertido.
―Creo que no me di a entender. Nuestro interprete enfermo y…
―Mañana ya estará bien.― El niega.
―Se fue a Japón, quiso estar con su familia en donde lo atendieran bien, tal parece que lo que comió le hizo mucho daño y estará en cama unos días.
―Entonces no tendrán intérprete…
―Así es y te queremos los días en los que estemos aquí. Hasta nuestra partida.― Me recargo en la pared.― No te preocupes, hay buena paga.
―Tengo trabajo, no puedo estar con ustedes.
―Hablaremos con tu jefe, estoy seguro que accederá, más si damos nuestro permiso para que presuma en su programa que su chica estrella trabajara con nosotros esta semana.
―No estudie para interprete.― Digo sin pensar y él se ríe.
―¿Estudiaste para conductora?.― Niego.―Lo harás bien, es solo… Traducir.― Sonreímos.― Será bueno para tu programa, he visto que es muy popular, tú eres famosa.
―No lo soy, solo es… Algo normal.
―Normalmente famosa. Acepta, será una buena experiencia y practicaras todos estos días japonés, estarás con tu banda favorita, ¿Qué mejor?.― Tomo aire, esto es emocionante pero… Estaré con él…
―De acuerdo, iré a arreglarme.― Veo mi ropa y me doy cuenta de que sigo en pijama, un pequeño short y playera ligera, el me ve y sonríe ante la vista.
―¿Puedo esperar aquí?.― Señala la sala.
―Claro, ya vuelvo.
Camino a mi habitación y al cerrar me viento a la cama. Trato de no gritar. Estaré con él, cerca de él, viendo todo lo que hacen ellos fuera de cámara. Tomo aire y me meto a bañar. Cuando salgo busco algo presentable. Opto por un vestido, mi favorito, ni tan formal ni tan casual, dejo mi cabello suelto, me maquillo muy levemente y tomo mi bolsa. Lleno de aire mis pulmones y salgo de la habitación, ¿Cuánto habré tardado? Llego a la sala y él me observa, mirada brillante e intensa.
―Espero que así esté bien.― Digo viendo mi ropa.
―Es perfecto.― Sonríe.
Hyde observa cada movimiento que hago, sonrío y caminamos a la puerta. Subimos a su auto y al encender se reproduce una canción e la banda, Niji, sonrío y automáticamente empiezo a cantar.
―A veces olvido que eres fan.― Hace platica.
―¿Porque?
―Porque platico contigo, porque no tratas de besarme o cosas así o no te quedas sin habla.
―Será porque yo pase a algo más que un beso.― Enseguida me sonrojo.
―Podría ser.― Contesta con tono rasposo.
Pasamos el camino tranquilos y platicando sobre la ciudad. Al llegar al hotel caminamos a una sala que me dice rentaron para los ensayos. Cuando estamos frente a la puerta tomo aire profundo y entramos.
Me encuentro con tres chicos platicadores, uno fuma, otro esta entretenido con algún Xbox y el otro checa su bajo. Los tres me ven y sonríen, hyde pasa su mano por mi espalda y nos acercamos, tengo muchos nervios.
―Tenemos interprete.― Dice hyde y ellos sonríen.
―Gracias por aceptar, nos ayudaras como no tienes idea.― Me dice Tetsu.
―Esto es más que trabajo, es algo grandioso estar con ustedes y ayudar, gracias por confiar en mí.― Hago una leve reverencia.
―El que más insistió fue hyde.― Dice Ken sonriente.― Y todos apoyamos, me encanta tu japonés linda.
―Gracias Ken-san.― Me sonrojo.
―Bienvenida.― Escucho al tímido de Yuki.
―Gracias Yukihiro-san, si hay algún error háganmelo saber.
―Seguro que no habrá.― Contesta Tetsu sonriente.― Mira, aquí esta nuestra agenda, en todo lo que vez aquí estarás con nosotros y fuera de eso también, por cualquier cosa te podemos necesitar.― Asiento.
―Sería bueno que te quedaras a dormir en el hotel, sería menos desgaste para ti a que estés yendo a tu casa y vengas a temprana hora.―Me pongo nerviosa al escuchar a Ken.
―¿Aquí?.― Digo sorprendida.
―Fue solo una idea que se nos presentó, no es obligatorio pero como dice él, sería menos fatiga para ti.― Mi cabeza da vueltas.
―Bueno… Si lo ven conveniente.― Tomo aire, ¿Será lo mejor? Como sea, ya estoy aquí.― Pero no tengo para pagar algo así.― Yuki niega.
―Viene dentro de tu paga, hotel, comida, transporte, todo.― Me responde dejando su juego.
―No quiero causarles molestias.― Me apeno.
―No será así, nos lo podemos permitir.― Suspiro y Tetsu me observa curioso, no sé porque, me ve, ve a hyde y viceversa.
―Siendo así está bien, solo más tarde iré por algo de ropa.― El líder asiente y aprieta la mandíbula.
―Bienvenida a nuestra familia.― Sonríen los tres ante las palabras de hyde y yo con los nervios de punta asiento con media sonrisa, familia, ¿Quién lo hubiera dicho?.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Un abrazo ♥